Hola de nuevo, recuerdan que me dieron tarea en vacaciones de abril, pues resulta que ese trabajo (que es en equipo) era parte de mi (nuestra) calificación final, si no sé qué paso, pero todos hicimos nuestra parte, pero había uno que le dio la gana de hacerse un Kamikaze, y justo cuando terminaba de gritar el ¡BANZAI! Todos lo detuvimos e hicimos su parte ya que este trabajo es "o lo hacen todos o se hunden todos", prácticamente ya tengo tiempo para seguir escribiendo esto.

Disfruten del capítulo. :D


Bifurcación


Nos encontramos nuevamente con Lincoln en su habitación en la mañana, más específicamente a las 9:45 a.m. del martes, con la toda la casa vacía, ya que los demás miembros de la familia se encontraban haciendo lo suyo, y se preguntaran, ¿qué hace el albino en casa en horario de escuela? Pues bien, mis estimados, esto fue lo que paso.


Cuando Alejandro arropo al niño eran apenas las 4:15 a.m., pasaron las horas, hasta que el reloj del despertador indico las 7:20 a.m., pero no le dio tiempo de sonar la alarma porque justo cambio el minuto de inmediato una mano de coloración morena la acciono antes que diera inicio dicha función.

—Ni lo creas, estoy en muy buena racha y- —Era el propio Alex que había apagado en el acto el despertador porque se encontraba jugando una maratón de Mario Kart que aún se encontraba invicto, pero todo eso se derrumbó al sentir con su Haki a Leni acercándose a la habitación, ya sin más remedio y con un suspiro, solamente doblo la consola y la coloco donde estaba y espero en la misma silla del escritorio.

—Buenos días Linky. —Saludo de manera energética la segunda mayor encontrándose con un dormido Lincoln, para las demás hermanas encontrarían algo tedioso al despertar al hermano varón de la familia porque incluso al parecer hasta la propia alarma no tiene 'efecto' sobre él, pero para Leni era un momento especial, ya que desde hace 2 años que su conejito dejo de dormir con ellas algo normal para la familia viendo que el niño está creciendo, pero para la propia Leni la entristeció ese hecho porque le gustaba como su hermanito se dormía encima de su pecho como si de una almohada se tratase, por esa razón apreciaba estos pequeños momentos con una sonrisa de paz para sí misma, para ver estas mañanas en como dormía hasta que lamentablemente para ella despertó.

—¿Le-Leni? No me encuentro bien… —Hablo débilmente un Lincoln con una leve falta de coloración de piel, cosa que recién noto la hermana mayor.

—¡Mamá! —Llamo Leni con urgencia a su madre.

Al final se descubrió que Lincoln comió un bocadillo de media noche, pero al parecer algo de ahí se encontraba ya pasado su tiempo de consumo, cosa que hizo que el niño vomitara, lo bueno es que alcanzara sacarlo todo en el retrete del baño, pero dándole más sueño por lo débil que lo había dejado todo aquello.

Lo bueno, Rita ya venía preparada porque no era la primera vez que uno de los niños sufría de intoxicación saco su botiquín preparando las medicinas junto con el Sr. Lynn preparando algo de sopa para que su hijo pueda desayunar y le comunicaron a Albert si podía vigilar Lincoln mientras tanto, por parte de sus hermanas, las menores de Lucy a Lisa se preocuparon por el estado que se encontraba su hermano mayor hasta las gemelas que comenzaban en su etapa de estar siempre en desacuerdo, pararon todo eso para prometerle a su hermano que le traerán algo para él de la escuela, con las mayores, bueno ciertamente se preocuparon por su hermanito, más Leni que cualquiera, pero cuando escucharon que llegaría el abuelo, rápidamente todas las mayores reaccionaron menos la antes mencionada, cada una fueron corriendo a sus habitaciones ignorando la condición de Lincoln.

Con Luna, junto con Sam conocieron un par de amigos que también les gusta la música y tal vez, solo tal vez que hoy se formalice una banda entre ellos 4.

Luna

"No pude ser, no pude ser, como pude olvidar que era hoy.", comencé a buscar mi cambio de ropa, después de cambiarme me miré al espejo, mis botas moradas, correcto, pantalones de mezclillas negros, correcto, mis cinturones extra por si llega a pasar algo como aquella vez con Luan, listo, y mi confiable y fiel camisa morada con cráneo en el centro, más que listo.

No puede evitar suspirar al ver esta camisa que simplemente cuando toco esta prenda y dibujo el contorno del cráneo con nostalgia, sé que solamente haya pasado solo 3 meses desde que conocí a Sam, pero me alegro que allá pasado todo aquello.


"Simplemente genial", con frustración suspire con los brazos cruzados dentro de la van con papá que venía conduciéndola ya que el supuesto concierto de SMOOCH que se estaría dando en mi cumpleaños, se canceló por esta estúpida lluvia.

—Lo siento, cariño, sé que este sería tu primer concierto, ya sé, ¿qué te parece una película con tu viejo?

—Como sea… —Como si este día no se volviese peor.

Oh… sí que lo fue, cuando llegamos al cine para pedir entradas vi que las películas que me gustaban ya las habían retirado excepto una de comedia que tanto les gusta Luan y papá, y para rematar, papá no solo había olvidado su billetera en la van sino también las propias llaves en el auto.

No sé cuánto tiempo tuvimos que quedarnos para esperar que el mecánico llegase para que abra el auto, pero cuando sugerí que nos fuéramos a casa ya que se está volviendo tarde si de por si el auto estaba seguro ya que se encontraba en una plaza, nada le iba pasar, obviamente papá se negó diciendo, "¡¿Qué?! Ni de broma dejaría mi preciosa en este lugar de mala muerte", en fin, cosas locas de padres, al menos el techo del cine nos cubría de la lluvia.

Hasta que me aburrí y caminé por los alrededores hasta donde el techo del cine me permitiese, solo giré hacia aquella esquina y me topé con una fila de personas esperando algo en un anfiteatro, lo que realmente me sorprende es que se extendía más allá justo debajo de esa lluvia y esas personas ni se inmutan de ella, con esa curiosidad me acerque a la última persona que se encontraba esperando, sorprendentemente era alguien de mi edad o mayor.

—Oye, ¿para qué es esta fila? —Se lo pregunte y se volteo para verme, era una chica rubia con un curioso mecho de color azul turquesa no era tan largo para hacerse notar, pero le daba ese ´algo´ de encanto…

"Espera que acabo de- ", no pude aclarar mi mente ya que la chica me respondió.

—¿Acaso no lo sabes?, Mick Swagger regreso después de asuntarse por un año.

No sé porque, pero al ver a ella emocionarse, algo dentro de mí se movió, ¿a esto se refieren que te ´mueven tu mundo'?, simplemente mis piernas flaquearon y poco a poco junto con una sensación curiosa de calidez subía no solo en mi pecho, sino también, por mi rostro.

—¿En serio? qu-que bien.

"¡No!, ¡no!, pero que dices."

Todos esos nervios que me carcomían, se detuvieron cuando la escuche reír, "genial creerá que soy rara…"

—Realmente, ¿no sabes quién es? ¿verdad?

—Eh… no…

—Descuida, por cierto, me llamo Sam.

—Lu-Luna


Al final me quede en la fila con Sam para ver el concierto, lo bueno es de que tenía conmigo el dinero que había juntado para ver a SMOOCH, y lo utilice para ver mi- no, nuestro primer concierto, si, al parecer también sería el primer concierto de Sam, y como olvidar, que cuando salí de aquel establecimiento encontré a papá con dos policías buscándome, creyendo que me habían llevado o algo, sin olvidar de como reacciono mamá cuando le dije sobre el rechazo de papá en regresar a casa, eso junto aquel concierto fue inolvidable.

—Y pensar que Sam me la compraría —Susurre como recordatorio sobre aquella vez que con lo que me sobro por la entrada de ese concierto no me alcanzaba para conseguirme una camisa morada que tanto me llamo la atención, para que al final Sam la comprase por mí, al principio quise declinar, pero insistió comprándose otra para compartir este momento, realmente el mejor momento de mi vida.

—Niñas, ¿ya están listas? se hace tarde.

Normal

A Luan se le veía aparte de preparar sus cosas para la escuela también revisaba sus cosas de bromas ya que hace un año, en su escuela, conoció a su 'hermana de las bromas' llamada Śmieszka, o como prefiere la propia chica simplemente Risitas, y con tal de mejorar a sí misma como comediante se inscribió junto con Risitas en el club de teatro de la escuela.

Cosa que le ido bien no solo en interpretaciones sino también en escribir los guiones de algunas obras, claro… solo en el género de comedia. Gracias a eso, un chico caucásico de cabello castaño llego a ellas presentándose como Benny comenzando a interactuar más con ambas interesándose mas con el trabajo que hacían las niñas.

—Solo espero que Risitas traiga su parte también o sino será el réquiem de Benny, y eso que es muy joven para para perecer —Se rio consigo misma Luan al recordar al desastre que causaron al tratar de combinar ciertos géneros en el teatro y la culpa sobre cayo en el propio Benny.

—Niñas, ¿ya están listas? se hace tarde.


Y con Lori, rápidamente fue su habitación para preparase ya que hoy es el cumpleaños de su novio Bobby.

Lori

"¿Me pregunto si le gustara estos collares?", me pregunte a mí misma al sostener un par de collares de fantasía de un corazón partido a la mitad, uno trozo atado en uno de los collares y de igual manera se encontraba el otro trozo en el segundo collar, ambos con nuestras respectivas iniciales.

Simplemente no me puedo creer que ya llevamos año y medio saliendo, y sin contárselo a nadie, simplemente recordar como Luan bromeo con ese tema hizo que papá se desmayara cosa que ciertamente fue graciosa, pero aun no puedo saber cómo reaccionaría ante la verdad sobre que ya tengo a alguien que, a pesar de mi apariencia con todo este acné y frenillos, un chico me viese como… alguien bonita… como mi cone-.

Sacudo rápidamente mi cabeza tratando de sacar a Lincoln de mis pensamientos, "Ya olvídate de él; él ya tiene a Ronnie Anne, tomo su decisión, y yo tengo que seguir también con lo mío", tal como digo mamá; aun no puede creer que ella ya supiese que tuviese a alguien, pero a pesar de eso, me dio su voto de confianza, al esperar que lo presente en casa.

Con ese cometario que dio mamá, simplemente no puede evitar recordar como de nervioso se comportó Bobby cuando nos conocimos y cuando… *suspiro…* se me confeso.


Aquel día fue en un miércoles, recién había comenzado el almuerzo, y con ello, los problemas… aunque no eran tan malos como lo fue desde que comenzó todo ese acoso después de que las demás me viesen en la ducha, ya ni hablar con los chicos, que no solo dejaron de meterse conmigo, sino más bien dejaron de notarme, y eso ya me daba igual a pesar que ya había dejado de usar esos estúpidos antejos, no quitaba el hecho de que aun tenga esta chatarra en la boca y estos molestos granos en mí, en fin...

Me encontraba afuera, en el patio de la escuela, más en específico cercas donde guardan las cosas de jardinería y demás, después de todo, ¿quién quería estar con alguien como yo?

—Hasta Lincoln prefiere estar con esa niña que… a quien engaño. —Susurre para mí misma, al tratar de justificarme cosa que no sirvió de mucho.

—Oh vaya… ¿tan mal estas que ahora hablas contigo misma?, das lastima, para los demás, pero conmigo solo das asco.

*Suspiro…* Y aquí vamos de nuevo.

Levante mi vista hacia el origen de esa reconocible voz, ya que me encontraba sentada, apoyándome contra la pared de la bodega, y me topé con Sarah la "tercer al mando" de Carol Pingrey; he, he, he, al parecer, la miss popular se encuentra tan ocupada que ni tiempo tiene para fastidiarme ella misma, que me lanza esta pelinegra; en serio… Sarah lo tiene todo, cabello tan negro como el cielo nocturno totalmente despejado, piel tan clara e impoluta y puede elegir el tipo de ropa que quiera ponerse, pero… ¿porque sigue a Carol?

—¡Ya deja de mirarme así! —El grito de Sarah me saco de mis pensamientos, no solo el grito que dio en contra mía, sino, la sensación de dolor que sentí cuando ella me sujeto de mi cabello en la parte superior de mi cabeza.

—Agh… —Solo alcance en dar un quejido de dolor.

Ya después que se me pasara, observe como esta chica volvía a sonreír malinterpretando mi mirada hacia ella.

—Bueno, supongo que no puedes evitar quedarse una perpleja ante mi belleza, incluso alguien tan horrenda como tú lo puede notar.

Y ahí vamos de nuevo… comenzando hablar sobre su imagen, típico...

—Oye tráeme 'eso'.

¿Eh?, ¿'eso'? ¿a qué se referi…rá…?

Al ver los que sostenía una de las seguidoras de Sarah con unos guantes como protección, simplemente contuve mi reflejo de vomito al ver aquello.

Era un maldito perro, no más no sabía si es un cachorro o chihuahua, pero eso es lo de menos, lo que realmente me hizo contorsionar mi rostro de repulsión fue esa mucosidad que salía de la nariz de aquel animal, obviamente eso no era normal.

Con el simple hecho de haber saco a ese perro, supe de inmediato lo que planeaban, pero lamentablemente esas chicas se adelantaron y me sujetaron de los brazos impidiendo que huyera.

—Pero mira… pobre cosita, pobre de mí Charles. —Sarah comenzó hablarle al perro como si de un bebé se tratase, voltea para verme.

—Sabes, mi Charles, como puedes ver se encuentra muy enfermo y mi papi me confirmo que no podía ser ayudado, eso sí que me destroza en perderlo.

Si claro… nadie se compraría esa mierda con ese tono que usas.

—Así como la buena dueña que soy dejare Charles tenga como último 'deseo' su primer beso. —No fue necesario que siguiese, ya como yo y las demás sabíamos a los que se refería.

Como pude trate de salir del agarre de las chicas, pero una tercera llego por detrás y me hizo que me arrodillara.

—Oh… —Se hace la sorprendida. —Gracias por ofrecerte para cumplir los últimos deseos de mi mascota, Loud. —Alabo falsamente mirándome con esa maldita sonrisa.

Yo… yo ya todo me da igual…

Simplemente dejé mi cabeza mirando el suelo, quería llorara, gritar sobre el ¡¿por qué?!, ¡¿por qué me hacen esto?!, ¡¿yo que les hice?!, pero no, no les daré el gusto en darles esa vista.

—Agh… —De nuevo con el cabello, me lo sujetan para que viera de frente.

—Eso me recuerda, ¿no es también tu primer beso? —Con esas palabras dichas por Sarah, a pesar de tratar de mantener la calma para no delatarme, creo que… no lo logre al ver sonreía nuevamente.

—Y para conmemorar este momento… —Con ese dicho por la pelinegra una niña de piel morena como el moca paso hacia adelante con el celular en mano, lista para tomar una foto.

Cuando pusieron ese animal enfrente de mí, simplemente… me resigne ya no tengo a nadie más que venga a por mí rescate, ya a nadie le importo hasta… incluso… Lincoln…

Así que solo cerré mis ojos para acabar con esto de una vez y…

—¡Eww…! —Se escuchó unos gritos claros de asco, creyendo que ese maldito perro me hizo algo, mantuve mis ojos cerrados para evitar la pena de verlo yo misma.

—Oye, está bien, ya se fueron —Escuche una voz desconocida, pero claramente era de un niño.

Tomando su palabra, comencé en abrir los ojos y lo que vi, ya no era la fastidiosa de Sarah y sus 'amigas', sino más bien a un niño pelinegro de piel morena que vestía una camiseta blanca con unos pantalones jeans azul opaco.

—Pe-Pero, ¿cómo?... —Pregunte más para mí misma que para el chico delante de mí, sobre lo qué había pasado.

—Bueno, te sorprendería lo que puede hacer un burrito con salsa estropeado por 2 semanas.

Antes de preguntarle sobre a que se refería ese chico, un olor rancio invadió mi nariz, guiándome por el olor vi precisamente eso, ese mencionado 'burrito' o lo que fuese ya que lo único que vi esa una pasta irreconocible con algo de… ¿moho?

—Así que… ¿no te lastima- ron?

Simplemente fui hacia él, lo abrace y… y llore, no sé cuánto tiempo tomo para recomponerme, pero cuando decidí verle su rostro, para encontrarme con su cara totalmente sonrojada, eso me pareció sumamente tierno y por impulso le bese en la mejilla, como signo de recompensa.


—Esa vez y después de pedirme ser su novia, fue de los más tiernos y divertidos momentos que hemos pasado. —Suspire al recordar el pasado, posando suavemente mis dedos sobre ambos collares.

—Niñas, ¿ya están listas? se hace tarde.

Normal

—Niñas, ¿ya están listas? se hace tarde. —Aviso Rita a las niñas desde debajo de las escaleras.

—Ya vamos. —De igual manera respondieron las hermanas.

Mientras todas se las niñas se preparaban y otras bajaban para subir en la van, en la alcoba de Lincoln.


—Entonces, me estás diciendo, ¿que yo tengo la culpa? —Pregunto Alejandro a su hermano mayor señalándose a si mismo con algo de duda sobre lo dicho, ya encontrándose el menor en el paisaje mental del albino.

—Sí y no, a la vez. —Viendo que eso confundió aún más su hermano, mejor comienza explicarle con más detalle.

—Mmm… ¿Te acuerdas de aquel brownie 'feliz'? —Pregunta César al guardián menor cosa que solamente inclina su cabeza indicando su desconocimiento sobre dicha palabra.

Con un suspiro, el guardián mayor decide llamarlo de otra manera. —Me refiero a ese pastelillo de chocolate con menta.

Ya con esa descripción, Alex chasquea los dedos como forma de acordarse. —Ah… Te referías a eso, ciertamente añadieron más chocolate amargo que otra cosa.

"Si 'cierta cosa' te referirías a algo… ilegal...", se dijo a si mismo César recordando sobre los acontecimientos de aquel momento.


Sonó la campana de la escuela, indicando la hora de salida, y todos los niños salieron rápido, ya que era viernes, inicio de un merecido fin de semana, y todos se encontraban alegres por eso, bueno, excepto… talvez, cierto albino.

Ya que, justo en la mañana de hoy, antes de ir al colegio se encontró entre los cubos de basura de su casa cierta pequeña caja que le regalo a su hermana Lori por navidad, cosa que le extraño bastante.

"De seguro solamente cambio la caja por otra", es lo que pensó el niño cuando se acercó a la basura para poder recogerlo, y cuando lo abrió.

—Eh… —Fue el único sonido que se le escapó de la boca de nuestro protagonista al ver ambas horquillas aun dentro de la caja y para más extrañeza le dio Lincoln fue que se encontraban impecables como si nunca los hubiese usado su hermana.

Desde ese momento el día de Lincoln se había tornado de color gris de manera figurativa y literal, ya que al parecer al salir de la escuela no noto el cielo llenas de nubes grises que se estaba tornando de manera peligrosa a negras, y se encontraba solo, ya que sus hermanas tenían sus propios planes y salieron de manera separada, y sus padres se encontraban ocupados con sus respectivos trabajos.

Oye no te desanimes, quizás… por error Lori lo tiro sin darse cuenta. —Hablo César con tal de subirle el ánimo, cosa que logro, aunque sea un poco; notando que en el camino Lincoln al fin subió su mirada hacia el frente.

Cierto, quizás fue un error y- —Una gota de agua interrumpió a Lincoln, y con ello miro hacia arriba y de forma inmediata se desato una lluvia, no tan fuerte para llamarla tormenta, pero si molesta.

Para sorpresa de cualquiera que estuviese viendo a Lincoln justo ahora se estaría extrañando ya que el propio niño ni se inmuta ante la fría lluvia que está cayendo encima de él, y se volverían preguntar que estaban viendo sus ojos al ver cierto 'humo' que emana del albino.

Bueno mis compañeros eso se trata de nada menos que uno de los dones de fuego que le otorgo César a su protegido, desde aquel invierno donde practico su control sobre su temperatura corporal, Lincoln junto con unos cuantos clones, no solo mejoro en el manejo de los sellos que le enseño el guardián mayor, sino también en controlar el calor que puede liberar hasta el punto que pudo lograr cocinar unas rosetas de maíz en sí mismo, y sin que ese propio calor le afecte en lo más mínimo, bueno, exceptuando su ropa, ya que da mala manera, lo descubrió al quemar su ropa en su habitación, lo bueno no paso a mayores.

Con dicha lluvia volvió bajarle el ánimo al albino como o más bien es como si el propio clima se estaría sintonizando ante las actuales emociones que tiene Lincoln.

El albino con tal de no ver pronto a su hermana mayor en casa tomo un desvió a una calle que ni conoce el mismo, pero confía plenamente en que Alex le mostrara el camino de regreso.

—¿Uh? —Pronuncio Lincoln al encontrarse en su visión una sudadera de color azul en el suelo, pero viendo con detenimiento y dejando de lado el tema de su hermana se percató que debajo de esa sudadera se encontraba alguien.

Rápidamente Lincoln va socorrerlo, levanta el gorro de la sudadera para ver su condición y lo que ve es a un niño caucásico con el cabello rubio, pero rápidamente se alarmo el albino que la piel del niño se encontraba pálida no tanto como su hermana menor, pero sabe que para los demás, que eso no está para nada bien.

A-Alex ¿es-esta… —Tratando de hablar como puede con el guardián menor sobre la condición del niño que comenzaba tartamudear pensando lo peor.

No, pero lo mejor es llevarla a su casa, cuanto antes mejor. —Responde Alejandro lo primero al niño y lo demás a su hermano le menciono el resto.

Como pudo, Lincoln subió al niño sobre su espalda abriendo su chaqueta azul por el frente dejando que su calor le calentase el pecho al rubio y como pudo cargo ambas mochilas, lo bueno no solo por sus hermanos, sino por su humana mayor Lynn y bullys le permitieron en tener más fuerza sobre sí mismo pero el tema de su aguante es otra cosa; mientras por medio de indicaciones de Alex le dirigía hacia la casa del desconocido, otra razón más para que Lincoln deseara que le enseñen como hacer eso.

Lo curioso para el albino, lo que noto en el transcurso del viaje, no solo el niño era liviano, sino que el propio viaje fue corto, ya que simplemente fueron 2 calles para llegar a la casa del rubio.

Ya llegando a la puerta, Lincoln toca el timbre de la vivienda esperando que respondieran rápido, cosa que, si paso, pero para su sorpresa, y más grande para el guardián mayor el quien le abre la puerta es un niño gordito que tendría la edad de las gemelas.

—¿Hol- ¡Hermana! —Alzo la voz el niño al ver la condición de su hermana en la espalda del peliblanco.

"¿Hermana?", fue lo que el trio pensaron a la vez.

Ya dentro de la casa, Lincoln deposito a la ahora niña en el sofá de la sala, lo bueno, gracias al calor que desprendía el albino la niña pudo llegar algo seca en casa, pero lo que les preocupo a los niños es a ver a la rubia pálida, mientras con Cesar…

Para el guardián mayor le sorprendió que el niño resultara ser una niña, pero lo que ahora le extrañaba más, era algo sumamente importante, ¿dónde estaban sus padres?, desde que su protegido entro ninguno de ellos había hecho acto de presencia. Al escuchar el alarmismo de ambos niños decidió ver lo que pasaba y al notar la condición de la rubia le preocupo bastante, y la situación empeoro al momento en que despertó la niña, con tan solo queriendo hablar con su hermano menor, inmediatamente… vomito, eso sorprendió a todos por igual hasta el propio Alejandro, hasta que César vio algo entre los restos que saco la rubia.

Cachorro ve, y revisa la mochila de la niña, creo que ahí está el problema. —Le comento César a su protegido.

Al escuchar eso, el albino rápidamente fue por la mochila de la rubia, la abrió y vacío por completo el contenido de la misma simplemente volteándola bocabajo, mientras con el hermano menor de la rubia fue por algo de agua para darle a la niña.

¿Puedes ver que fue? —Pregunto con angustia Lincoln viendo los útiles escolares en el suelo.

Ahí está, es esa bolsa, la transparente que esta por el libro de historia. —Indico César al niño dicho objeto.

El albino al verlo de inmediato, dudo un momento. —¿Estás seguro?, solamente es un pastelillo de chocolate.

Sí, y- —El guardián mayor le fue interrumpido por la llegada del niño menor.

Después de brindarle algo de agua a la niña y limpiar lo que ensucio, llega Alejandro; le pidió César que revisara a dos casas por donde vinieron y recogiera unas hojas de una planta en particular, y rápidamente fue a por ellas.

Ya llegué —Hablo Alejandro sorprendiendo a Lincoln preguntándose cuando había salido.

¿Lo trajiste? —Pregunta el guardián mayor a su hermano cosa que afirmo.

Oigan que están- —Lincoln quería una explicación, pero fue interrumpido.

Perdón cachorro, pero no hay tiempo. —Hablo César con algo de urgencia extrañando aún más al albino, pero decidió seguirle.

Acabo de un tiempo, Lincoln recogió las hojas que trago Alex dejados afuera en la puerta principal, le pareció… interesante la forma de estas, se parecían como esas manchas o salpicadura de pintura o liquido junto con ese curioso color verde cenizo, y tal como se le indico, los lavo y comenzó hacer un té con ellos, dichas acciones fueron vistas por ambos hermanos rubios preguntándose lo que hacia aquel niño.

La mayor, aunque débil por su estado, trato de calmar a su hermano cosa que ni lo convencía.

—Listo termine. —Con lo dicho por el albino llamo la atención nuevamente a los rubios viendo que se acercaba a ellos con una taza de té.

Les explico que con este té podrá ayudar a la niña a mejorar junto con un medicamento contra el dolor estomacal, pero primero tenían que ir al baño.

Ciertamente Lincoln creyó que o se habían equivocado sus hermanos o le gastaron una broma, ya que en el momento que la niña tomo dos sorbos al té inmediatamente vomito lo que a su criterio le pareció, todo, absolutamente todo que tenía en el estómago la rubia en el váter.

Descuida, eso es normal. —Le aseguro César a Lincoln. —Eso pastelillos son algo… 'fuertes' para que su cuerpo lo aguante y así que, con ese té la limpiara de ellos.

Después de aquel asqueroso momento, la niña ahora un poco más mejor, pudo comer un poco de sopa de pollo que había en la nevera y logro conciliar el sueño.

Eso ciertamente agoto mental y emocionalmente a Lincoln hasta que…

—¡Qué bien! Sam trajo brownies. —Hablo el pequeño rubio abriendo la bolsa de aquellos pastelillos que se encontraban en la mesa de la sala.

¡Lincoln!, no me importa cómo, pero no dejes que ese niño se los coma. —Prácticamente César grito alarmado ante lo que iba ser el pequeño.

Lincoln sorprendido ante la nueva actitud mostrada por su guardián mayor e igualmente pensó que si esos brownies le hicieron eso a la mayor, no podía imaginarse lo que le causaría al menor.

Así que rápidamente separa la bolsa del pequeño.

—¡Oye! —Se quejó el rubio y rápidamente quiso recuperarla dando así el comienzo de una pelea.

En medio del forcejeo ambos niños tropiezan y por el peso del rubio menor queda arriba de Lincoln continuando con la pelea por los brownies hasta que por un impulso del albino toma todo el contenido la bolsa y como puede, se lo come todo.

—Oye… no es justo. —Comenzó a lagrimear el pequeño ante la acción del albino, pero poco duro eso, ya que, el propio Lincoln le ofreció al niño dos POP tarts de chocolate de su mochila que había aguardado para las gemelas, cosa que logro calmarlo al ver que los toma y va directo a la cocina para ponerlos en la tostadora.

—Uff… / Uff… —Tanto Lincoln como César suspiran ante la salvada que se realizo.

—Emm… ¿Lincoln? —Pregunta ahora un angustiado César. —¿Te encuentras bien?

—Sí, ¿Por – Oh… —Notando Lincoln la preocupación de su guardián al recordar que prácticamente se comió el 'causante' de todo esto.


—Pero al final no pasó nada. —Responde Alejandro al ser recordado aquel suceso. —Siempre te preocupas por todo, sabe que con mi pa… si… va… —Rápidamente Alex se percata de lo dicho por su hermano.

—Exacto, TU pasiva, cuando tú sales del cuerpo del cachorro te la llevas contigo. —Hablo de manera exasperante César por como de relajado se lo había tomado su hermano menor toda la historia sobre los brownies con marihuana, pero ahora Alex entiende el riesgo que conlleva separarse de su protegido.

—Bueno, en fin… si ya entiendes lo peligroso que puede ser esto, despertare al niño, de seguro ahora que estas aquí el malestar se le pasara menos, ¿qué?, ¿media hora? —Pregunto en forma de burla César sin percatarse de su hermano miraba simplemente al suelo.

"Espera, ¿el niño la llamo Sam?", es lo que se preguntó César antes de ir a despertar a Lincoln.


Bueno que les pareció las vidas de las hermanas, unas ya están tomando sus propios caminos.

Para Lincoln, ver como trato Lori su regalo realmente lo desanimo, pero eso no le impidió en ayudar otros.

Ya vieron que no es miel sobre hojuelas el trabajo de ser guardián, si no estás en tu puesto como es debido alguien más tendrá que pagarlo…

Ahora el esto se apuesto 'algo' con el tema de los brownies, de hecho, coloque ese tema por una vivencia que pase con ese tema que tuvo que ver una ambulancia en mi preparatoria por esos Brownies 'Felices'.

Y sobre la planta, si existe no mas no me acuerdo de su nombre pero esa cosa están amarga que prácticamente te hace sacar todo lo que tengas en el estomago, literalmente para mi fue una limpieza total lo me hizo.

Panda Fuera.