Recuerdos pasados; futuros amigos
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11:20 a.m.
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Se puede apreciar a un grupo de personas vestidas de negro reunidas en el cementerio de Royal Woods, se trataba de la familia Loud, Myrtle y unos residentes del asilo despidiéndose de aquel ataúd que se encuentra actualmente bajando y a un lado del entierro se encontraba un caballete sosteniendo una fotografía de Albert posando sosteniendo su brazo derecho con la mano izquierda desde el codo 'presumiendo' su tatuaje de ancla.
Desde Rita, Myrtle, Ruth y algunos presentes lloraban, otros como el Sr. Lynn y Lori tenían la mirada cabizbaja ante la pérdida, mientras con los niños.
Luan y Leni se encontraban abrazando su mamá, para Leni le costó algo para entender lo que estaba pasando en realidad hasta que la propia Rita se lo contó, de inmediato Leni abrazo a su madre por consuelo.
Con Luan se sintió… vacía… nuevamente; cuando le dieron la noticia sobre el abuelo, se mantuvo 'tranquila', pero realmente de a poco se derrumbaba; Pops fue una de las pocas o quizás la única persona que estuvo en su lado cuando todos los demás la ignoraban desde aquel incidente en el día de las bromas, la escuchaba, la entendía en cómo es en cargar con dicha culpa y de su alegría cuando la comediante fue a visitar a su abuelo contándole que su hermanito no solo la perdono sino que tampoco la odiaba, con ese y más recuerdos le fue más doloroso dar dicha despedida que se quedó aferrándose a su madre en toda la ceremonia.
Todos se encontraban aun lamentándose por el viejo, todos excepto dos, Lincoln y Lucy Loud; el niño simplemente no sentía tristeza, ni dolor, solo se limitaba a observar el retrato de Pops con una leve sonrisa y una mirada de nostalgia al recordar sobre la conversación que tuvieron aquella noche tormentosa.
—¿Co-Como le llamasteis a Harriet? —Pregunto con algo de temor el veterano.
—¿Quién? —Pregunta Alejandro inclinando su cabeza con duda.
—Se refiere a la de la foto. —Le comenta César a su hermano.
—Ah… pero… solo se parece en su cara. —Expreso Alejandro ahora entendiendo a quien se referían.
—¿Y cómo la conoces? —Pregunta con intriga Lincoln picándole la curiosidad de como conoce Alex a la mujer de la fotografía, porque si el niño de la foto es su abuelo, entonces la mujer que se parece a su hermana menor ya no se encuentre con ellos y si lo fuera ya debería tener más de 100 años viendo que es mucho mayor en la imagen.
—Mmm… creo que fue cuando comenzasteis a leer ese libro con Lucy. — Habla Alejandro recordando el encuentro.
"Eso fue como hace unos dos meses", recordó César, igualmente curioso en como su hermano menor conocía dicha persona.
—¿Y? … —Lincoln pregunto en forma que continuase.
—Oh… cierto, pues fue algo divertido…
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03:09 a.m.
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A muy entrada de la madrugada recién llegaba Alejandro a la habitación de Lincoln después de haber jugado con Charles, y cuando llego se encontró con una… particular escena…
Lo que veía el guardián menor en la cama del albino era un Lincoln tranquilamente dormido, pero con el detalle que había alguien arriba del niño mirando su rostro.
—¿Lucy? No, ella no es… —Hablo Alejandro percatándose que la persona en cuestión, ciertamente es pelinegra, de piel pálida, y no solo eso, porque observando bien es una mujer por como doblaba en tamaño al albino y por DOS obvias razones vistiendo solamente un camisón blanco grande como si de un vestido largo se tratase, pero lo que saco de sus pensamientos fueron unas marcas que se encontraban ahora iluminándose rodeando por debajo de la cama de Lincoln, y ahora la pelinegra fija su mirada hacia Alex.
—Wow… ¿Por casualidad no serás Sadako?, no espera, serías una ¿bruja? —Pregunta Alex con cierta emoción por la apariencia de la mujer ignorando la situación actual y lo único que recibió fue…
—Tú… —Señala con su dedo índice la mujer. —¿Quién eres? —Pregunta con cautela; la bruja había sentido ciertas presencias extrañas sobre el pequeño albino desde que su querida bisnieta lo había traído a sus aposentos, o como toda la familia Loud lo conocen mejor, el ático.
Desde ese 'encuentro', 'Sadako' ha estado preparando un ritual que expulsaría esas dichosas presencias, quería que nadie, sea persona o espíritu, mancille la pureza de su bisnieto, no aún.
Cuando las marcas en la habitación comenzaron aumentar de intensidad en el brillo también comenzaron a entrelazarse formando así un pentagrama.
Alex, ya haber presenciado lo suficiente y viendo con su Haki que la mujer solamente quiere dañarlo a él y no a su protegido, decidió hacer algo antes que esto escale a más, ya que no quiere dar fastidiosas explicaciones a César o a Lincoln sobre qué había pasado, así que con calma se dirigió a una de las marcas que aún le falta que se uniese a las demás.
Conociendo más o menos los sello por parte de César, simplemente Alejandro cubrió su mano derecha con Haki y rasgo la superficie donde se encontraba una de las marcas tan rápido que no hizo ruido alguno, haciendo que la luz y el pentagrama en sí, se desvanece cosa que preocupo y levemente asusto a la bruja.
—Re-respóndeme, ¿qui-quien- —Pero antes de formular la pregunta, fue tomada por el cuello y llevada fuera de la vivienda, aterrizando en el patio lateral derecho de la casa, quedando entre la pared de la casa y el garaje, teniendo Alejandro a la mujer contra su espalda al suelo.
Por primera vez en su vida como ente, la mujer tenía miedo, pensó en recitar un hechizo, pero inmediatamente Alejandro tapo su boca con su otra mano desatendida y cuando intento forcejear sintió que el agarre en su cuello se intensificaba al punto que creyó caer inconsciente.
Al ver que ya no planeaba moverse más, el guardián menor suavizo el agarre, pero no la libero.
—No sé qué eres o quien seas, pero… no-vuelvas-a-tocar-al-niño… —Al pronunciar tal amenaza, Alejandro, separa su mano izquierda que tapaba la boca de la mujer aliviándola pensando que la dejara ir.
*¡POW!*
—Eh…~ —Irónicamente, pese la apariencia de la pelinegra, soltó un sonido bastante femenino al ver el puño ennegrecido de Alex golpear el suelo a casi nada a la cabeza de la mujer.
—¿Entendido? —Replico el guardián menor.
Asintió con la cabeza frenéticamente la 'Sadako', sintiendo que al fin fue liberada e instintivamente se fue volando hacia el patio trasero tan rápido como pudo, queriendo evitar pensar que es un truco de Alejandro, no volteo hacia atrás la mujer, pero Alejandro desistió en seguirla porque, cuando la mujer doblo a una esquina de la casa ya no pudo sentirla más con su Haki, viendo que volvió la tranquilidad regreso con Lincoln desde la puerta principal.
El silencio es lo único que habitaba en la habitación del veterano después de escuchar la historia del guardián menor, ninguno de los dos albinos mostraba signos de creer dicha historia hasta que pasaron dos cosas.
—No está mintiendo cachorro, si es lo que piensas. —De inmediato responde César entendiendo que a Lincoln le costaba creer lo que hablaba Alejandro.
—¿Cómo lo sabes? —Pregunta el albino ya no usando sus pensamientos sino con su propia voz.
—Es fácil, cuando cuenta algo que le paso, pasa la mayor parte moviendo su cuerpo como para 'recrear' la situación. —Respondió el guardián mayor, y ciertamente en toda la historia, en el transcurso de la historia que contaba Alejandro, este mismo se movía a la par que la contaba.
"Eso, y lo paranoico que se había vuelto el último mes", recordando César en cuando regresaba su hermano menor al paisaje mental después de jugar con Charles, este se quedaba mirando en el cielo sentado en la fogata como esperando algo y cuando preguntaba por qué hacía eso simplemente respondía, 'solo espero…'
De repente unas carcajadas sacaron de los pensamientos de César y de Lincoln, notando que el origen de la risa era del propio Albert sosteniéndose la barriga.
—Ja, ja, ja, no… no pue-do ni creer-lo… —No sabían cómo reaccionar ante el ataque de risa del veterano hasta pareciese que le faltaría aire si esto continua, pero ante la llegada de tal pensamiento, Albert se detuvo finalizando un suspiro como para liberarse de la risa.
—Ah… Ahora entiendo el por qué ella no había aparecido cuando fui a visitarlos, pensándolo bien, creo que morirme ahora no suena tan malo con tal de reírme de ella. —Carcajeo Albert, pero, al volver en abrir sus ojos, vio a Alejandro con el rostro de '¿Es en serio?' y a su nieto con la mirada en el suelo.
Viendo su error rápidamente pensó en otro tema, así que Albert habla al guardián menor.
—Y tú, ¿cómo sabías de las runas? —Pregunta el veterano atrayendo a ambos.
—Tengo… mis métodos. —Comenta Alejandro en un tono misterioso.
—Me lo dijo César. —Corrigió Lincoln viendo a su guardián como si la nariz de este creciese.
Eso ciertamente sorprendió a Albert. —¿Quién es César?
—Mi hermano. —Responde Alejandro.
—¿Y dónde está? —Pops miro a su alrededor creyendo que había omitido a dicho invitado.
—Emm… como decírtelo… —Lincoln trataba en cómo explicárselo.
—Está dentro de él. —Hablo Alejandro señalando al niño.
Desde ese momento, todo se volvió algo 'caótico' en la habitación, desde un intento de exorcismo, aunque de dudosa efectividad, de parte de Albert para 'salvar' a su nieto de ese tal César hasta un intento de homicidio de Alejandro creyendo que en verdad el viejo podía hacerle algo a su hermano, y Lincoln tratando de calmar inútilmente la situación, obviamente toda esa actividad creo un escando en el pasillo, pero nadie se atrevía en hacer o decir algo, ya que Myrtle lo contó a unas partes de los retirados y como no es muy raro por el lugar, se difundió de inmediato la condición del viejo Marine, mejor decidiendo, no hacer nada, y que Albert disfrutase estos momentos con su nieto.
Lincoln desvió su mirada del retrato de Albert hacia su tía Ruth, aun hipando con tristeza, pero más específicamente miro el pie izquierdo de Ruth, recordando en cómo después que sé tranquilizarse la situación con su abuelo y Alex, supo que eran realmente esas 'runas escocesas'.
Después que se librase aquella guerra campal, aunque tan solo duro menos de 5 min. Encontrándose ahora ambos albinos recostados bocarriba mirando el techo de la habitación.
—Así que… por eso visitabas a la tía Ruth… le estabas dando esas runas a ella. —Comento Lincoln como si analizara lo que escucho de parte de Albert.
Le tomó por sorpresa a Lincoln al saber sobre las runas que se encuentran en la pierna del abuelo, pareciendo más a tatuajes raros a los ojos del albino menor.
Literalmente las propias runas funcionaban como un ancla de vida para el viejo; aunque lo único que lo mataría sería el tiempo en sí; dado que en una de sus misiones que tuvo su abuelo en la guerra de Corea hubo un ataque que lo había dejado en las puertas de la muerte, dejándolo inconsciente creyendo que su hora había llegado, simplemente cerro los ojos esperando su momento…
Hasta que sintió cierta húmeda en la frente, haciendo que abriese de nuevo sus pesados parpados, encontrándose en una cueva viendo el techo de esta, se levantó levemente haciendo caer un trapo húmedo que se encontraba en su cabeza y lo único que vio fue una fogata, la única fuente de luz, y la icónica cabellera negra de Harriet abrazándolo en su costado derecho.
Esto no sorprendió por completo al marine la aparición de la mujer, ya que desde que la conoció teniendo 11 años, Harriet ha tenido cierta fijación por él hasta el punto en confesarle su amor, pese a que aún seguía siendo menor de edad; para los estándares de Lincoln, claro; también amenazándolo a muerte si llegaba a listarse, para después escuchar como lloraba en el baño desahogándose, sabiendo que no desistiría Albert.
Hasta que cayó en cuenta en algo, su herida, en donde se encontraba la propia mujer reposando encima de él, debería haber absolutamente nada de él, ni carne ni hueso por aquella explosión, pero… aún puede sentir el peso de Harriet en esa zona y ver una especie de marcas o tatuajes entre los espacios que había entre el cuerpo de Harriet en él.
Esa historia realmente volvió nostálgico a Albert que comenzó desviarse sobre el punto inicial, pero no le importo en absoluto a Lincoln que contase TODA la historia junto con sus guardianes escuchando también.
—Pero… ¿por qué lo haces Pops?, ¿no… no hay otra forma de ayudar a tía Ruth? —Pregunta finalmente Lincoln después debatirlo internamente tras escuchar la historia.
Albert solamente se levanta para quedar sentado en la cama y revolvió ligeramente el cabello de su nieto. —Sabes Lincoln, hay a veces cuando un hermano sea mayor o menor, tiene que hacer lo necesario para sus hermanos o hermanas, hasta incluso por la propia familia. —Hablo con suma nostalgia el abuelo recordando cuanto le faltaba dinero a su familia y solamente unirse a los marines era lo suficientemente legal para brindarles una mejor vida.
Eso fue lo último que recuerda Lincoln, ya que se había rendido ante Morfeo, dado que su hora de dormir ya se había pasado, ya hace mucho, siendo este las 3:40 a.m. cuando paso.
Ya cuando volvió a despertar Lincoln, noto que se encontraba en su habitación, intuyendo que fue su abuelo o sus padres que lo cargaron hasta aquí, al incorporarse para ver la hora en su despertador noto algo en el mueble, una carta, al tomarla se percata que está cerrada, le da la vuelta y ve algo escrito.
'Ábrelo cuando sea el momento.', lo leyó Lincoln en voz alta, reconociendo la letra de su abuelo en ella, le picaba bastante la curiosidad en saber que es, porque al sostenerla no solo se notaba una carta dentro, sino también algo notablemente pesado se encontraba en el sobre. Pero mejor desistió ante la tentación de abrir la carta y lo guardo en uno de sus sellos donde aguardaba parte de su mesada, siendo uno de los lugares más seguros, también como forma de dar respeto a la última voluntad de Pops
Ya han pasado un mes y medio desde la partida de Albert, la familia Loud junto con Myrtle pudieron sobrellevar la situación. Dentro de la herencia del veterano se encontró, aparte de repartir a alguna que otra cosa suya de su juventud a sus nietos, también les brindo ayuda financiera a las tres mujeres que estuvieron con él, siendo Rita, por los niños, a su hermana Ruth, dejándole un video que se le ha brindado por el abogado asignado diciéndole que al menos salga de esa casa infestada gatos, de la rutina y se reencuentre nuevamente a sí misma, haciendo llorar a Ruth viendo que pese a todo, él aún le seguía cuidando, para finalizar, a Myrtle, cosa que sorprendió a la familia hasta la propia mujer, esta vez el hombre encargo en repartir la herencia le confió una carta o más bien una nota a Myrtle, que al leerla acepto la parte que le correspondía sin más, y por último, algo que no se esperaron escuchar Rita y Ruth, fue una cabaña, ubicada en un bosque en el estado de Alabama, dicha cabaña era algo así como una tradición familiar ir haya en verano, creyendo ambas mujeres que ese lugar se había derruido, al final Ruth cedió la cabaña a su sobrina, ya que escuchara las últimas palabras de su hermano e ira viajar por el país, y así tal vez los hijos de Rita puedan revivir la tradición familiar para que pueda vacacionar en la cabaña.
Las menores continuaron con su vida de manera rápida, inconscientes de los que significaba la ceremonia, Lori encontró consuelo de parte de Bobby cuando se lo contó una vez que estaban saliendo en el parque, Luna con su amiga Sam junto con la música, componiendo canciones, a Luan se le ha visto poco en casa y más en el club de teatro, y con Leni, ella ha estado triste desde que regresaron desde el funeral. Hasta que cierta noche…
Leni se encontraba dando constantemente vueltas sobre sí misma en su cama tratando de conciliar el sueño, pero era inútil, aún le era difícil entender que no todos podemos vivir para siempre o simplemente la niña no lo quiera entender, viendo que no podía dormir, dio una última vuelta y vio a su hermana mayor aun con el teléfono en sus manos.
"¿Qué tan interesante es tener siempre eso entre sus manos?", se preguntaba la rubia menor, al mirarla se le encendió una bombilla ante una idea.
Leni se levantó de su cama mostrando un camisón holgado verde lima cubriendo su cuerpo hasta la mitad de sus muslos, pese tener 13 años, su cuerpo no lo demostraba, pero bien, uno podría confundirla por alguien de 15-16 años por su alto desarrollo en ciertas 'áreas' de su cuerpo.
Abrazando una almohada sobre su pecho, Leni va y se acerca a la cama de su hermana. —Lori… ¿puedo dormir contigo?
—¿Eh? —Responde Lori, sacándola de su asunto por teléfono mirando a su hermana. —Emm… ¿qué te parece si mejor para mañana? —Pregunto un tanto incomoda la hermana mayor.
—Pero eso ya me lo dijisteis ayer y anteayer —Respondió Leni de manera desanimada provocando algo de culpa a Lori. Sabiendo en como se sentía su hermana ante la partida de Pops o más bien sobre el propio tema sobre la muerte en sí, eso, más aparte sobre la 'fuerza de gorila' que posee Leni, no se sabe cuándo comenzó, pero en cuando su hermana menor durmió con Lori a la mañana siguiente se encontraba la rubia mayor siendo abrazada por la menor de una manera tal que ni ella misma podía separarse de ella solo su madre pudo hacerlo muy apenas haciendo que las hermanas llegasen tarde a sus respectivas clases, y eso es lo que menos necesita ahora Lori teniendo planes para salir con su novio hasta que le llego una idea. —Y por qué no vas a dormir con Lincoln.
—Lincoln… ¿pu-puedo dormir contigo? —Pregunta Leni ya dentro de la habitación de su hermano con algo de pena dudando que la rechazaría. Cuando Lori le sugirió sobre dormir con el albino, los ojos de Leni se iluminaron y mentalmente se golpeó la cabeza al olvidarse de su conejito, sale rápidamente de su cuarto compartido, no sin antes de agradecerle a su hermana por esa gran idea recibiendo un 'Como sea…' de parte de Lori.
—Eh… Claro. —Responde Lincoln después de ser despertado por la intrusión de su hermana mayor, moviéndose a un hacia la izquierda, dándole espacio.
Sin perder el tiempo, Leni se mete a la cama de Lincoln y para sorpresa de este es abrazado de inmediato por la rubia, quedando el rostro del niño encima del pecho de su hermana, antes de preguntar tan solo sobre el porqué de la acción, la rubia se le adelanta. —¿No te trae recuerdos?, antes solías dormir así con Lori y conmigo. —Hablo con nostalgia Leni mientras acariciaba suavemente la blanca cabellera de su hermanito, prácticamente la incomodidad de Leni sobre el tema de Pops desapareció en el momento cuando su hermana le sugirió ir a dormir con el albino.
Lincoln, al escuchar eso, le tomo un momento en recordar ese momento. —¿Cuándo fue que deje de hacerlo? —Pregunta el albino subiendo su mirada del pecho de su hermana para mirarle la cara.
—Mmm… como dos años… —Menciono Leni entre cerrando los ojos, como tratando recordar exactamente el tiempo.
"¡Tanto tiempo!", se sorprende Lincoln sabiendo el tiempo que ha estado 'ignorando' a sus hermanas mayores, con ese pensamiento en mente, Lincoln dejo de dudar, se acomodó aún más en el pecho de Leni; está al ver a su hermano querer estar más cerca de ella le lleno de gran gozo abrazándolo aún más y tomando la manta de la cama y cubrió a ambos con ella.
Ante la calidez que sentía Lincoln entre los suaves senos, el subir, bajar de la respiración y los rítmicos latidos de corazón de Leni, bastaron que el albino cayera prácticamente al instante dormido, todo eso visto por la causante de ello plasmando una sonrisa prácticamente maternal, aun continuando mimando la blanca cabellera hasta que una sensación familiar le invadió a Leni.
—Mmm…~
Dicha sensación despertó nuevamente aquel sentimiento que la propia rubia había olvidado por completo, su hermanito Lincoln deseando conseguir nuevamente su 'leche' de los pechos de Leni; como si de un interruptor se encendiese, con sumo cuidado Leni se deshace de su camisón por completo sin despertar a su hermano mostrando sus blancos pechos de copa B casi yend en el centro de estos se encontraban sus areolas de color melocotón, uno de sus pezones erecto por la atención que le brindo Lincoln por la capa de baba que le cubría, y el otro, se mostraba de una forma particular, se encontraba hundido sobre sí mismo. —Realmente eres muy dormilón. Ji, ji, ji. —Susurro entre risitas la rubia, dejándose solamente sus bragas de color blanco puro al descubierto.
Volviendo a colocar a Lincoln sobre sí misma, en el mismo pecho que ensucio, Leni sujeta dicho pecho rodeando su areola con sus dedos y de manera delicada guía su pezón a la boca de Lincoln y una gran dicha le invadió a Leni junto con unos sonidos de succión que igualmente invadieron toda la habitación.
—Linky…~ —Pronuncio Leni en forma de arrullo besando con cariño la blanca cabellera de Lincoln. —Sí que tienes mucha ham- Ah! —En medio de la frase, Leni suelta un semi grito con una mezcla de jadeo al sentir los dientes de Lincoln clavándose en su seno izquierdo que a la par que succionaba con fuerza la inexistente leche de la rubia, pero al contrario de sentir dolor y apartar rápidamente al albino de su pecho, le invadió una misteriosa sensación, una que le encanto bastante, de manera en querer que repita dicha acción, Leni pasa suavemente sus manos alrededor de Lincoln, su mano derecha pasando suavemente por su cabeza y con la izquierda recorría por su espalda de manera amorosa, pese estar vestido el niño a la par dándole ocasionalmente besos en su cabeza, esto era más bien una recompensa por lo que ha hecho que 'exigirle' al niño que lo volviese a repetirlo, ya en el tercer beso, tocando la piel de la frente del albino, como forma de respuesta volvió a morder, pero con más fuerza.
*Mordico*
—Ah!...~ ❤
Después de jadear, Leni sintió una agradable calidez y cosquilleo por debajo de su ombligo, esa sensación la embriago, deseando experimentar más ese sentimiento, continúo dándole el mismo trato a su copito de nieve.
*Beso*
—Mmm…~
*Mordico*
—Ah!...~ ❤
Una picazón empezó a surgir entre los muslos de Leni haciendo que los cierre entre sí para calmar dicha incomodidad, ignorando la humedad que se está formando en sus bragas e inconscientemente al resistirse se restregaba con el cuerpo de Lincoln meciéndolo como si de un bebe se tratase, intensificando las acciones del albino convirtiendo en esto, en un tira y afloja.
* Beso*
—Mmm…~
*Mordico*
Y todo se nubló para Leni.
—Hiii!
Grandes destellos invadieron la visión de la rubia junto con un gran estremecimiento al obtener el primer orgasmo de su vida, si no estuviese abrazando a Lincoln en su momento, el niño prácticamente hubiese caído de su hermana.
Suspiros y jadeos eran los únicos sonidos que se escuchaban en la ahora acalorada habitación, con un ligero aroma peculiar que invadía las fosas nasales de ambos hermanos teniendo diferentes reacciones, Leni dudosa, se preguntaba de dónde provenía aquel olor, no es que le molestase, era su curiosidad sacando lo mejor de ella, pero mejor lo dejo de lado al sentirse somnolienta e instintivamente tomo la manta que había apartado antes y cubrir a ambos con ella; para Lincoln al oler esa esencia hizo que su boca se relajase dejando ya de usar los dientes y solamente usando sus labios para mantener aquel dulce pezón aun atrapado en sus fauces ahora amamantándose lentamente yendo ambos hermanos a la deriva en el mar de los sueños.
Dentro, en el paisaje mental, César se encontraba bocabierto al ver lo había acontecido.
"Creo… que eso cuenta como… ¿la primera? ...", se preguntaba así mismo el guardián al ver el 'entusiasmo' que mostró Leni con su protegido dormido.
—¡Oye! —El grito de su hermano lo saco de sus pensamientos viendo a Alex y a Lincoln pescando en la orilla de un lago cercas de la fogata. —¿Vienes o no? —Pregunta Alejandro.
Sacudiéndose la cabeza, César, para responder de manera coherente a su hermano, responde. —Sí, ya voy.
"Aún es muy pronto para que Lincoln sepa sobre estos temas.", con eso en mente César acompaño a ambos menores en pescar.
Al día siguiente, Lincoln se despertó por primera vez con el sonido de su alarma, después apagarla se levanta sumamente renovado, "¿por qué habré dejado de dormir con-", se preguntaba el albino hasta que se percató de eso mismo, Leni, al revisar nuevamente su cama no había nadie ni un rastro de ella. —Debió irse para ser la primera en la ducha. —Concluyo Lincoln en voz alta. Se levantó el niño de la cama para también preparar sus cosas para bañarse sin percatarse una mancha ya seca que se encontraba debajo del albino.
Fuera de la habitación de Lincoln se encontraba la fila del baño conformada por las hermanas Loud, encontrándose Leni ser la siguiente en usarlo, las menores al llegar se sorprendieron en ver su hermana mayor con la cara roja y con unas cuantas lágrimas en sus ojos, salvo las mayores desde Lynn, dándose una idea, se había hecho en la cama, ante tal pensamiento se compadecieron de Lori al lidiar con eso, pero la realidad es otra.
Cuando Leni despertó lo primero que vio fue a su conejito intentando abrazar su seno derecho mientras su cabeza reposaba en el otro, la hermana no se resistió y le dio un sonoro beso sobre su cabello.
—¿Mmm? —Algo llamo la atención a Leni, ubicándose en su entre pierna sintiendo una sensación viscosa, al notarlo por fin, un calor abrazador subió por todo el rostro de Leni; con cuidado puso a su hermanito en la cama cercas de la pared se levantó llevando solamente sus bragas y descubre la manta en su parte, haciendo que la rubia soltara unas pequeñas lágrimas, tapándose la boca con tal de alertar a nadie más, mira la mancha húmeda que se encuentra dónde estaba antes recostada.
—No… —Susurra Leni comenzando asustarse. —Me… Me oriné en la cama de Linky. —Comenzó soltar lágrimas la hermana mayor, creyendo que su conejito la odiara por haber ensuciado la cama, olvidándose por completo toda la actividad nocturna que realizo junto con Lincoln.
Viendo su camisón en el suelo de inmediato se le ocurrió una solución, limpio la mancha en la cama lo mejor que pudo y también los restos que se encontraban en sus muslos internos y se retiró de la habitación con toda la pena del mundo, no sin antes arropar a Lincoln.
Después de darse una ducha, Lincoln baja a desayunar, al bajar las escaleras se encuentra con Leni nuevamente, pero antes de poder darle los buenos días, ella rápidamente desvía la mirada y se va rápido a la cocina hacia la mesa de los grandes.
Con esa reacción desanimo un poco a Lincoln, recordándole la conversación que tuvo con Leni en la noche antes de dormirse sobre cuándo fue la última vez donde realmente haya pasado tiempo de calidad con las dos mayores de las hermanas, como es debido, con ese pensamiento se fue llevando nuestro protagonista hasta la escuela, preguntándose qué hacer para cambiar eso hasta que un escándalo estalló en los pasillos de la escuela llamando su atención.
En los pasillos se encontraban Chandler junto con Hank y Hawk molestando a un chico que ellos mismo derrumbaron contra el suelo.
—Oh… vaya. —Hablo Alex al ver como los bravucones rompieron los lentes a su nueva presa.
—¿Qué?, ¿qué pasa? —Pregunto César a su hermano sacándolo de sus pensamientos sobre qué hacer con Leni.
—Y pensar que en estos tiempos aun sigan tratando así a los negros. —Expreso el guardián menor hacia la hostilidad que está recibiendo aquel estudiante.
Extrañando por eso, César, al ver a lo que se refería su hermano, sus ojos se abrieron con sorpresa al ver a quien estaba siendo molestado por los bravucones. —Alex… —Comento levemente a su hermano haciendo que este se voltease. —No es cualquier negro, es NUESTRO negro, es Clyde.
Listo.
Al fin, nuestro negro apareció. ¿Qué creen que pasara a partir de ahora?
Ok, reconozco que le di bastante relleno sobre Albert y su muerte, pero era necesario en los futuros capítulos.
Sobre la relación entre Albert y Harriet sería un amor que se dio; entre los 11 años y 23 años respectivamente; pero por temas de aquella época, Albert prefirió buscarse a una pareja acorde a su edad para sentar cabeza, pero eso no significa que el veterano haya dado ciertas 'oportunidades' a la pelinegra.
Otro dato más que hay que tener en cuenta para esta historia, Albert es de parte de Rita (obviamente), pero Harriet viene de la familia del Sr. Lynn. o sea que estas dos familias se había conocido una generación antes.
Sobre el trato que le dio Alejandro a Harriet, bueno creí que se lo debía después de la falsa alarma que resulto ser Ronnie Anne en el hospital.
Panda Fuera.
