Segunda mitad y confesión


Ar…

Se escuchaban una voz en la habitación de Lincoln, cosa que comenzaba a molestar al niño dado que quería seguir durmiendo en su cama.

Arri – ba.

—Uf…, ¡Oye! —Se levanta bruscamente Lincoln al sentir como alguien se había lanzado encima de él, sorprendiéndose que se trataba de Alejandro.

¡Feliz Cumpleaños! —Anuncio Alex.

Todo rastro de sueño en la cara de Lincoln se desvaneció cuando escucho eso, reviso su calendario, viendo que recién se encontraba arrancado, mostrando que es 15 de octubre de 2014, hoy su cumpleaños.

—¡Si! —Vitoreo felizmente el albino destapándose de sus mantas no solo porque hoy es su día cumpliendo 9 años, sino también que comienzan las lecciones del guardián menor sobre el Haki.

Baja tus ánimos cachorro. —Hablo Cesar. —Primero baja; en la noche te explicaremos que es el Haki, y ya, para el fin de semana Alex ya te enseñara como usarlo, hoy tienes escuela.

—Ah… —Se quejó Lincoln dado que su cumpleaños cayó en miércoles; en estos tiempos desde que se conocieron; César, si no también Alejandro, se procuraron que su protegido tuviese educación, hasta terminar la preparatoria, ya de ahí dependerá del albino que hacer.

Así que, sin más, Lincoln bajo a la cocina para hacerse su desayuno, ya que cierta persona lo levanto más temprano que acostumbra siendo las 5:45 a.m., pero llegando a la sala se percata el albino luces en la cocina. Al llegar al lugar ve a su mamá preparando el almuerzo escolar de él y de sus hermanas.

—Oh… hola, Lincoln, te levantaste muy temprano. —Hablo Rita con sorpresa, en cambio, su hijo la miraba con preocupación.

—¿Mamá? Estás bien —Pregunta con cautela, Lincoln observando detenidamente el vientre de su madre.

Al ver donde tenía puesto los ojos de su hijo, Rita simplemente sonríe con ternura por la preocupación que tenía sobre ella mientras posaba su mano derecha sobre su leve hinchado vientre, encontrándose en finalizar su primer trimestre de embarazo de su 11° hijo, realmente tenía algo de esperanza que esta vez sea un varón. —Descuida Lincoln, ya no me pasará nada, y además ya estoy acostumbrada a esto. —Aseguro la madre, recordando cuando le dio otro mareo, al encontrarse en el piso de arriba, no le dio tiempo en ir al baño de su habitación matrimonial, soltando todo en el baño del segundo piso, dejando la puerta abierta y encontrándose a su hijo preocupado por su bien estar, viéndola vomitar.

—Toma cariño, feliz cumpleaños. —Habla Rita a su hijo sirviéndole un emparedado de carne especial que preparo el padre de la familia.

—Gracias. —Agradece Lincoln a su madre ante el desayuno. En medio del desayuno baja el Sr. Lynn encontrándose con su hijo levantado muy temprano, extrañados que está desayunando SU carne especial, pero antes de preguntar por qué se estaba comiendo eso, el padre de familia escucha una leve, pero notable tos forzada encontrándose a su esposa indicando en el calendario que día es, al observarlo se da cuenta el día y con un suspiro se frota la cara el Sr. Lynn, con la llegada del nuevo bebé lo ha estado consumiendo más de la cuenta, lo bueno, los niños han llegado a ser comprensibles, desde que Rita iba a tener a Lisa, los niños acordaron no hacer escándalo o dejar un desastre la casa hasta que llegase el bebé y eso si ha sido de gran ayuda para ambos padres.


Al fin llegó la hora, a Lincoln le van a enseñaren cómo usar el Haki, o más bien explicarle lo que es, encontrándose en su paisaje mental, nuevamente sentado en aquella sala de cine, esperando que sus hermanos preparen el proyector.

Mientras esperaba, Lincoln comenzó recordar lo que había transcurrido el día de hoy, las hermanas menores lo abrazaron por su día, una que otras le dieron regalos, a su manera, dado que por la llegada del nuevo bebé sus padres no pudieron darle algo esta vez, cosa que comprendió el niño, sorprendiendo a ambos padres por la comprensibilidad que mostró su hijo al entenderlo, esperando que se comportase alguien acorde a su edad como unas rabietas o quejas sobre no tener un regalo, fiesta o hasta al menos un pastel, pero nada; bueno, suponiendo que para un niño al no celebrar su cumpleaños o aprender nuevos poderes, ¿con cuál se entusiasmaría más el niño?

Y también entre esos recuerdos le llego dos amargos en particular. Uno de ellos fue ver a Lori ignorándolo por completo; desde que regreso de aquel juego de golf, cosa que perdió por cómo se quejaba y lloraba mientras subía a su habitación, comenzó a tratar a Lincoln de manera fría como si de él tuviese la culpa de todo aquello, pero al contrario que uno esperaría en la casa él también la ignoraba, solamente se hablaban cuando uno de sus padres le pedían que se buscasen o similar.

El otro punto fue Leni, no es que Lincoln la odiase sino de lo que hablo antes de ir a la escuela. —Oye Linky, ¿dónde iras a celebrar tu cumpleaños con tu amiga? —Eso ciertamente, le hizo replantearse eso mismo el niño, a Ronnie Anne, ¿aún se merece la pena en pensar en ella? Exacto, solamente Lincoln y sus padres eran los únicos en la familia que sabían sobre los malos tratos que recibe el albino de parte de la pequeña latina.

—Cof… Cof…—Un par de toses interrumpieron el tren de pensamiento del niño para ver algo de humo saliendo en la sala del proyector.

—¿Chicos?, ¿qué paso? —Pregunta Lincoln mientras se dirigía hacia donde se originó el humo.

—No vengas. —Pidió César a su protegido que no viniese. —No es de que preocuparse, de hecho, ya está todo listo, solo esperamos que se vaya el humo.

Y así, como dijo César, cuando todo ese humo se disipó, comenzó la proyección.

Faltaron palabras para Lincoln en describir por lo que ha estado viendo; sabía por medio de Alejandro en como se usaba, pero no creía que podía hacer todo eso, desde ver como con el Haki de observación no solo te permite 'escuchar' las voces de los objetos para poder esquivarlos sabiendo en donde te atacaran, recordándole a Lincoln las veces que jugaba con su hermana Lynn o en la pelea con Chandler, sino también puedes ver un poco el futuro; eso último recalco César que para conseguirlo se tardarían un buen tiempo, así que le recomendó que se enfocara en poder usar lo básico; por otra parte, el Haki de armadura, vio que se trataba de tres niveles, el primero comenzaba tener una armadura invisible que cubre ciertas partes de tu cuerpo, el segundo nivel era el que más veía usar Alejandro siendo este, una capa brillosa de color negro y llego el tercer nivel y lo que vio fue…

—¿Eh? —Soltó ese sonido Lincoln al ver que la película en el proyector comenzó a incendiarse.

—Uh… Oh… —Es lo que escucho Lincoln al ver a César correr hacia el proyector para sacar la cinta que desprendía humo y llevarlo afuera, repitiendo… "Sálvalo, sálvalo, sálvalo…" llegando al lago para remojar la cinta y al sacarla del agua se nota que no se logró mantenerla intacta.

Después de ese inesperado incidente dejando en incógnita al niño sobre el tercer nivel de Haki de armadura junto al último tipo de Haki que faltaban por explicar. Así que, el guardián mayor decidió cambiar de tema. —Entonces… ¿Pudisteis resolver el acertijo?


Soltando un suspiro, Lincoln entra a la casa regresado de la escuela comenzando así el fin de semana, se encontraba algo decaído, no por la falla de la película que se quemó, ya que, con sus palabras, sus hermanos le explicaron lo que faltaba para saber sobre el Haki, sino por haber fallado en responder el dicho acertijo. —Para proteger a tus seres queridos y mantenerte a salvo… sí, claro. —Susurra Lincoln para sí mismo la respuesta que dio de manera incorrecta, terminando acostándose en la cama de su habitación. "Ah… con que por eso no me ayudaron al principio con ese perro", recordó Lincoln una vez cuando tenía 6 años antes del accidente del día de las bromas, por ende, antes de que el guardián menor supiese salir del cuerpo de su protegido, cierto incidente que tuvo con un canino.


Temprano por la mañana Lincoln corría como podía por las calles.

—Y pensar que les dije que luego las alcanzaría. —Se dijo así mismo el albino al decirle, a sus hermanas que se adelantaran en irse a la escuela al encontrándose indispuesto por tantos sellos que había hecho en su habitación, dejándolo hecho un desastre, ya cuando termino en arreglar todo el cuarto y al mismo tiempo se percató que ya era muy tarde, así que, como pudo tomo su mochila y salió corriendo de su casa. —Alex, por favor dime cuál camino me lleva más rápido a la escuela.

¿Y este que cree es el Haki de observación?, ¿un GPS? —Se preguntó Alejandro de manera semi-indignada ante la petición del niño, pero, aun así, le respondió a su protegido.

En la siguiente esquina ve por tu derecha y después a la izquierda. —Indico Alejandro, haciendo que el niño tomase esas direcciones, ahora encontrándose corriendo en medio de un callejón mientras seguía jadeando al correr, un ladrido sonó justo en su lado haciendo que saltara del miedo y por ende se cayese en un charco, al reincorporarse el niño nota que se trataba de un perro encadenado que custodiaba la puerta trasera de una especie de restaurante al ver la comida desechada en el contenedor de basura de al lado del can.

Eh… Cachorro la escuela… —Le recordó César el asunto inicial del niño.

—¡Cierto! —Recordó Lincoln en voz alta, listo para irse, ignorando la mancha de humedad que llevaba su pantalón y al perro que le ladraba, hasta que…

*Crag*

*Crag*

No… te… muevas… —Hablo César palabra por palabra para no asustar el niño que se detuvo en su lugar, notando que el lugar que tenía atado el perro se habría desprendido de la pared por lo viejo que se encontraba dejando al animal libre.

Descuida, yo me encargo. —Hablo Alejandro con suma confianza, parándose y cruzándose de brazos en el paisaje mental. "Por fin… haré uso del Haki del rey en algo", pensó el guardián menor con emoción, dado que al fin podría poner en práctica este último Haki a prueba sin que el niño esté dormido como en los otros dos tipos Haki, pero cuando 'expulso' dicha energía… no pasó nada, absolutamente nada. —¿Eh? ...

Alex, ¿qué pa- —Quiso preguntar César, pero un grito de su hermano menor le corto.

Enano… ¡Corre!

Y así lo hizo, corrió, corrió tanto como el cuerpo del niño le permitía, y gracias al entrenamiento; aunque fue simplemente puras sentadillas lo que hacía; que estuvo haciendo junto con sus cuatro clones su velocidad era superior, que los niños de su edad siendo suficiente para que el perro no lo alcance, pero eso no duraría tanto, ya que Lincoln solamente había entrenado en la fuerza de sus piernas dándole velocidad, pero descuido por completo la resistencia en sí, notando que le faltaba el aire a la marcha que avanzaba y entre los jadeos, el pequeño se tropezó por sus propios pies cayendo en el pavimento, pese a que aún tiene algo de adrenalina bombeando en sus venas, su cuerpo ya no daba para más, y lo vio, vio al maldito animal como si no hubiese corrido que tantos de kilómetros mirando al albino, como si admirase su presa, y sin dudar un momento, el can se abalanzó hacia su presa de un salto, y Lincoln simplemente cerro sus ojos, esperando que sus guardianes lo protejan.

*Clank*

El niño escuchó un golpe metálico junto con unos lloriqueos del perro alejándose del lugar, decidiendo en abrir los ojos, ve la pierna de una persona envuelta en mallas verdes con bocacines de color café para después que esa misma persona salga por completo siendo esta una mujer pelirroja ignorando todo a su alrededor dado que bailaba al son de la música que escuchaba con sus auriculares, pero se detuvo en el momento que vio al niño tirado en el suelo a un lado de su auto.

Mientras con los guardianes.

En serio Alex, ¿qué paso? —Pregunta César sobre lo sucedido alegrándose de que la situación no se hubiese agravado.

No está… —Hablo Alejandro más para sí mismo.

¿El qué?

Mi Haki del rey. —Responde con incertidumbre el guardián menor.


Al recordar eso último se sonroja levemente Lincoln al rememorar que la profesora Johnson creyó que se había orinado encima por culpa de aquel charco, pero toda burla se desaparecería al explicarle lo sucedido y qué buena evidencia fue el diente del perro caído y la abolladura que dejo la puerta del coche, haciendo que la actitud de la mujer diese un giro de 180 grados, preocupándose al preguntar sobre su condición, si lo mordieron o similar, siendo solamente que tenía cansancio extremo por haber corrido tanto.

No puedo creer que ese viejo tuviese razón en esa parte. —Comento el César al escuchar la explicación del antiguo maestro del anterior compañero de su hermano. —Es un poder donde cierto número de personas nacen con otro tipo de Haki. —Recito el guardián mayor nuevamente esas palabras.

¡Cállate! No lo vuelvas a decir. —Grito Alejandro sentado en la fogata abrazando sus piernas lamentándose. —Como yo iba a saber que hasta que el niño lo desbloqueé, tendré acceso a ello… —Comento el hermano menor de manera desanimada. "Y yo, que tenía pensado hacer unas buenas bromas al usarlo…", pensó Alex en su sueño frustrado.


—¡Auch! —Grita de dolor Lincoln, al ser golpeado por una rama encima de su cabeza, teniendo los ojos completamente vendados y sentado con las piernas cruzadas en el suelo, encontrándose en ya conocido 'campamento' de su paisaje mental, siendo Alejandro el causante del ataque. —¿En serio?, ¿esta es la única manera de aprender el Haki de Observación? —Pregunta el albino levantando un poco su venda para ver dónde están sus hermanos después ser golpeado nuevamente, esta vez en la mano que toco la venda volviéndola a poner donde estaba. —Ay… —Se quejó el albino abanicando su mano lesionada. Simplemente, el niño no entenderá realmente como funciona esto, pudo resistir el golpe Chandler o más bien ignoro el daño, también el de Ronalda; este último fue más dolor emocional que físico; pero cuando entra aquí, dentro de su mente, todo el daño que ha recibido lo ha sentido plenamente y eso que César menciono que están siendo 'amables' con él, no quiere ni imaginarse como será para ellos 'normal'.

—Sí, y te entrenaré como a mí me entrenaron. —Comento Alejandro, pese a que el mismo no fue exactamente a quien entrenaron.

Mientras pasaba eso, el guardián mayor se dedicaba solamente en ver como desarrollaba dicho entrenamiento. —¿Mmm?... —César levanta una ceja con intriga al ver que el niño esquivo tres golpes seguidos en su lugar, decidiendo comprobar algo por sí mismo.

*Clap*

—¿Uh?

*Pow*

Esta vez el golpe de Alejandro conecto en el blanco haciendo que la cabeza del niño se ladeara y este mismo se sujetara la zona golpeada comenzando a rodar por el suelo.

—¡Oye!, ¿por qué hicisteis eso? —Se quejó Lincoln con César sobre haber aplaudido, distrayéndolo e interrumpiendo su primera racha de 3 esquiveces seguidas.

—Era necesario. —Respondió Alejandro, extrañando al niño.

—Exacto, el Haki de observación, no simplemente será una extensión de ti, sino que es un nuevo sentido que recién estás despertando, y cuando lo tengas totalmente dominado, lo estarás usando sin darte cuenta, incluso si hay petardos de por medio, podrás seguir usando ese Haki, tómalo como… el respirar, cuando lo tengas el control completo. —Explico cómo pudo César a su protegido. —¿O acaso ya te quieres echar para atrás? —Pregunto de forma retadora el guardián mayor.

—No. —Responde Lincoln.


—Creo que me estoy arrepintiendo haber dicho eso... —Dice Lincoln recostado en su cama adolorido, pese a que sea 'dolor fantasma' como lo llamaron sus hermanos. Había pasado un mes desde el comienzo de su entrenamiento y los resultados se han notado, poco, pero se han notado, bastante.

Como por ejemplo una vez cuando César lo estuvo distrayendo demasiado, cosa que canso el niño, haciendo que estallase en ira y se dirigiese hacia su guardián mayor apuntando su dedo de forma acusadora, pero lo que vio fue una leve sonrisa de parte del mayor y la punta su dedo; concretamente la zona de la uña; cubierta de una ya familiar mancha negra que en el momento que fijo su mirada en eso, inmediatamente se fue, junto con su conciencia.

—Bueno… al menos, gracias a eso, me gané un merecido descanso. —Comento el albino para sí mismo, relajándose al fin de tan extenuante entrenamiento, cerrando los ojos para por fin dormir esta noche.

—¿Lincoln?

O eso creyó, al abrir los ojos vio a su hermana mayor, Leni, mirándolo de una manera dolida, haciendo que el niño se reincorpore en su cama, quedándose sentado, dándole espacio a su hermana para que se acueste con él y trata de saber qué sucede.

—Leni… ¿Lori te ha estado molestando? —Pregunta Lincoln como un hecho que otra cosa, conociendo el nuevo comportamiento de la mayor de los hermanos.

Ya dentro de las sabanas, Leni mueve rápidamente negándolo inmediatamente. —Lincoln. —Se escuchaba como la voz de la rubia titubeaba. —¿Te-Te casarías conmigo?...

Pff… —Al escuchar eso, ambos guardianes tuvieron diferentes reacciones. Con Alejandro tomo un poco de agua del lago para escupirlo al no creer lo que escucho, mientras con César se quedó con la boca abierta, tampoco creyendo de lo que escuchaba, inmediatamente mira a su hermano menor creyendo que él tuvo algo que ver, cosa que inmediatamente lo negó moviendo sus manos y cabeza rápidamente.

—Eh… Leni… ¿qué tratas de decir? —Pregunto Lincoln a su hermana como si, con esa pregunta, hizo que la rubia no le hubiese llegado, es cierto que Leni no es la más lista de todos, pero…

—¿Acoso soy una idiota? —Comenzó Leni frotar su codo izquierdo con su mano derecha con incomodidad, apartando su vista de su hermano. —¿He sido tan inútil?...

Leni

Al decirle esas palabras a Linky que recién supe que significaban hicieron que me sintiera un poco ligera…

Mi familia han sido los más amables que haya conocido, en particular Linky, no importa cuántos fallos haya hecho o cuanta tela de la casa haya arruinado al tratar de probar nuevos estilos de ropa, él estuvo ahí para mí, corrigiéndome, que no hacer, hasta el punto que me daba parte de su mesada para conseguir rollos de tela para que practicase, pero siempre compraba tela del mismo color, turquesa y naranja.

Al recordar ese último color siempre me trae el lindo recuerdo cuando le regale a mi copito, mis primeras prendas hechas por mí, pese a que no salieron a su talla, él encontraba el lado positivo en ello, incluso tomo ese color como distintivo para sí mismo.

Excepto en la escuela.

Cuando anunciaron el baile de verano, veía en los pasillos que cada quien ya tenían a su pareja, como Jackie y Mandee, otros siendo aceptados abrazándose.

Hasta que lo vi, Chaz, él es el único chico, aparte de mi hermanito, que conozco y a él le encantan mis batidos y ha sido divertido conmigo, que mal que Linky no esté en esta escuela, sino, sería el primero en invitarle al baile.

—O-Oye Chaz. —Le pregunté con algo de duda, dado que es mi primera vez pidiendo algo sin tener a una de mis hermanas cercas. Capte su atención volteándose hacia mí, para muchos no le agradaba la vista de su redondo cuerpo, pero para mí era algo lindo…

Bien, aquí voy…—Me-Me pregunta si… te… ¿te gustaría ir al baile conmigo?

Listo, lo dije… ¿Eh?

—Lo… Lo siento Leni. —Se disculpaba Chaz frotándose la parte de atrás de su cuello con su mano izquierda mientras con su derecha sostenía la mano de una chica pelirroja, era Anna, una chica que le gustan las cosas relacionadas con el campo. —Perdón, pero… ya invité a Anna al baile.

—Lo siento. —También se disculpó Anna.

No, no me miren así, no otra vez, no de lástima, sé que fui tonta al preguntarle sin ver sus manos, pero no quiero que me vean de esa forma.

—Oh… está bien, nos vemos. —Me despedí con una sonrisa, era lo único que sabía hacer bien, solo sonreír, y decir que estoy bien.

Incluso regresando de vacaciones, estando sentada en el inodoro, escuchaba por fuera preguntándose las chicas en cómo es que pude seguir pasando año, unas decían que mi mamá le hizo un 'favor' al director, preguntándome que era eso de 'favor'.


—¿Eh?

Normal

Aquellas preguntas dejaron sin palabras el albino. Así que antes que su hermana siguiese autodespreciándose, la detuvo —Leni… —Lincoln le hablo mientras sujeto el rostro de la rubia con ambas manos, sujetando sus mejillas para que lo mirase a la cara, haciendo que luciera cómicamente como un pez. —Escúchame muy bien, no sé qué es lo te hizo llegar a pensar así de ti misma, pero créeme que te digo, que eres unas de las chicas más asombrosas que conozco, como, por ejemplo, hacerme ropa para mi cumpleaños pese a que no sabías en como hacerlo —"Lo recuerda", piensa ligeramente feliz la rubia; —siempre estás feliz pese a todo… —"No es cierto…", pensó Leni comenzando a romperse. Esta parte lo dijo el niño con un toque de envidia a su hermana, ya que, con la partida de Perséfone y de los constantes abusos de Ronalda hacia su persona, comenzaba ver sus alrededores en gris, pero con la ayuda de sus hermanos en darle ánimos pudo saber cómo sobrellevarlo.

—No esh tie —Responde Leni como puede al tener sus mejillas sostenidas.

—¿Qué? —Pregunta Lincoln ahora soltando el rostro de su hermana.

—No es cierto. —Comenta la rubia a medida que agachaba la mirada. —Incluso si sonrió, no logro hacer ningún amigo… —Término Leni con desánimo comenzando a lagrimear. —Ya nadie me quiere. —Comenzó la rubia a llorar, pero un repentino abrazo de parte del peliblanco la hizo volver a levantar la vista.

—¡!

—¡!

Ambos hermanos abrieron sus ojos de sorpresa al tener sus labios sellados entre sí, gracias a que la posición que se encontraba Lincoln cuando abrazo de frente a su hermana quedando su cabeza entre sus senos y Leni por instinto levanto su cabeza al sentir la acción del albino, llegando así dicha posición, cosa que no duro tanto tiempo dado que se separaron en el acto. Ambos simplemente mirándose completamente sonrojados; Lincoln más rojo que su hermana, pero ambos tuvieron el mismo pensamiento.

"Mi primer beso", pensaron ambos hermanos apenados.

Lincoln, es mejor que digas algo, pero YA o Leni volverá a ponerse mal. —Le advierte César al niño que tiene que actuar cuanto antes.

Ante lo dicho, Lincoln comienza a limpiar el rastro de lágrimas que recorrían en el rostro de su hermana con sus manos. —Pero… —Besa Lincoln la mejilla izquierda de Leni. —Yo si te quiero. —Termino con un tono sereno que calmo un poco las preocupaciones de la rubia.

—¿Tanto para casarte conmigo? —Murmullo Leni.

"¿De nuevo con eso?", se pregunta el albino ante aquella duda de su hermana. —¿Por qué preguntas eso?

—Es que… —Nuevamente, los ojos Leni perdían su brillo. —En la escuela, escuche que soy demasiado estúpida, que hasta si tuviese mi primera cita lo arruinaría todo haciendo que el chico se vaya quedándome sin pareja para siempre y que terminaría muriendo sola.

Lincoln, al escuchar y ver que nuevamente su hermana está volviendo a decaer, toma una decisión que no solo sería irreversible, sino también cambiará el futuro en sí, y no solo el suyo.

Nuevamente, Lincoln toma las mejillas de Leni, pero esta vez con delicadeza, la vuelve, hacer que lo mire y aun con toda la cara colorada, el albino la besa con suma ternura en los labios de Leni para después separarse lentamente de ella. —Sabes… quizás no podemos casarnos al ser pequeños, pero porque… no… no… —Lincoln agita su cabeza un poco para corregirse un poco y comienza hablar sin titubear. —Leni Loud, ¿te gustaría ser mi novia? —El albino se confesó ante su hermana mayor.

En pequeño silencio inundo la habitación del varón, y un nuevo río de lágrimas emergió de Leni.

Lincoln entro en pánico, creyendo que lo había arruinado, simplemente replico no solo las palabras, también la actitud que tomo aquel tipo en la telenovela que veía su mamá. —Le-Leni si no quiere- —Con toda la confianza perdida, Lincoln quiso retomar la conversación hasta que escucho algo.

—i…

—¿Qué?

—Sí, sí quiero ser tu novia. —Entre cortadamente responde Leni ahora encimándose en él, quedando ahora, la espalda del niño contra su cama, mientras que una feliz Leni le llenaba el rostro de su copito de nieve de besos, si la joven hubiese tenido puesto lápiz labial, ahora mismo el varón estaría invadido por varias marcas de besos.

Mientras se desarrolla esa tierna escena había un tercer espectador que observo cada momento con lujo detalle.

¿Estás segura de esto mi niña? —Pregunta con duda Harriet a su bisnieta que se encontraba en silencio en la rejilla de ventilación que da a la habitación de Lincoln, observando y escuchando todo lo que se dijeron sus hermanos mayores.

—Responde Lucy con simpleza, recordando en como Leni ocultaba su situación sombría con aquella sonrisa falsa que daba cierta curiosidad para preguntarle sobre lo que le debe estar pasando su hermana mayor para dar una sonrisa como esa, y en como su hermano mayor no solo, la libero de esa oscuridad, sino también le acaba de iluminar su mundo por completo.

Mientras veía el interior de un libro de una cubierta rosa con toques turquesa, pese estar en la oscuridad y fue gracias a unos cuantos hechizos y runas que su bisabuela le enseño, y uno de ellos fue uno que le brindaba suficiente luz para poder ver el contenido del libro sin ser notada desde afuera —Sabes… no entendía tu insistencia en convertir a mi hermano en mi pareja, pero… recordando en como Lincoln fue conmigo después de recibir aquel golpe y me tratase como un igual; creo que… —Se sonroja levemente la pelinegra. —No suena… tan mal…

Dicha confesión hizo sonreír a Harriet al escuchar eso de Lucy. Haciendo que su plan vaya viento en popa, hasta que la siguiente declaración de su bisnieta la haga un revés en su maquinación.

Pero creo que él merece tener más de una pareja …—Continúa Lucy observando unas páginas, en concreto en la libreta de diseño de ropa que le pertenece a su hermana Leni, viendo los diseños de unos vestidos de boda que ciertamente llamaban la atención de la pelinegra, pero al ver dos nombres en particular comienza fruncir el ceño. "Está bien, entiendo que uno sea tuyo hermana, pero, ¿por qué también está Lori y esa mexicana?", pensó la pequeña con frialdad ante la nueva actitud que ha demostrado la rubia mayor con sus hermanos, y un peligroso sentimiento hacia Ronalda, ya que sinceramente esa chica no ha sido sutil en lo que respecta en molestar el albino en la escuela.

Tratando de cambiar de tema, Harriet formula una pregunta sobre lo que le ha pasado. —¿Y qué piensas sobre aquel bárbaro que me ataco aquella noche?

Por cómo has dicho, eso te lo buscaste tu misma. —Finalizo Lucy cerrado el cuaderno para regresarlo a su lugar e irse a su recámara compartida, por cómo le contó su bisabuela en que fue 'ultrajada' por un bárbaro, pero al escuchar con detalle lo que sucedió antes de ese 'ataque' la niña concluyo que ese supuesto bárbaro solo actuó así con tal de proteger a su hermano al no reconocerla, dado que ya lo había visto con anterioridad a ese ente jugando con el perro de Lana creyendo que se trataba del espíritu del antiguo dueño del cachorro, pero al parecer no es así; estuvo pensando así la niña dejando su antepasada con la palabra en la boca queriendo responderle ante lo último dicho.

En cuanto con nuestro protagonista, se encontraba con sus hermanos en el ya conocido semi campamento sentado los tres, alrededor de la fogata.

—Realmente te lucisteis ahí, eh… —Felicito César a su protegido ante el manejo que hizo con Leni, viendo que psicológicamente la niña ciertamente se estaba rompiendo, pero con las acciones de Lincoln hicieron un dos por uno, ayudo a su hermana en salir de un posible viaje de no retorno a la depresión junto con ello se suma la primera chica para Lincoln. "Dos pájaros de una pedrada", se dijo el guardián mayor para sí mismo, siendo interrumpido el buen ambiente por su hermano menor.

—Lincoln y Leni sentados bajo un árbol besa- —Comienza Alejandro a cantar de forma burlesca haciendo sonrojar al albino hasta que fue detenido por el golpe de un zapato deportivo.

—Alex cállate. —Reprendió César a su hermano calmando un poco al niño. —Eso lo cantamos más tarde. —Finalizo eso con una sonrisa sacando eso unas cuantas carcajadas de Alejandro, pero se calmaron cuando se escuchó a Lincoln tratando de decirle algo, así que le prestaron atención.

—Chicos… ¿Qué es lo que hace un novio?...


Listo.

Panda fuera.