Hola a todos.
Solo para aclarar unos puntos sobre el capítulo anterior.
.
Punto #1
NO hubo NADA de interacción sexual, o sea no hubo sexo, entre Lincoln y Leni. Lo único que pidió Leni después de regalarle ese comic autografiado fue solamente dormir arriba de Lincoln en ropa interior, ya que desde siempre, en recuerdos de la propia Leni, era Lincoln quien siempre dormía encima de ella, así que, se había preguntado "¿cómo se sentiría dormir arriba de Lincoln?", si, simplemente Leni aprovecho el bug de las palabras de su conejito y le pidió eso, nada más, pero no sería la última vez que haría eso Leni.
.
Punto #2
Sobre él porque avanzaron Lincoln y Leni tan rápido en un mes, fue meramente por el entusiasmo de Leni, y como Lincoln no quería quedar mal, pidió algo de apoyo. Y César se lo brindo, ya el resto, es historia. Eso si esta pareja es prácticamente primeriza con esto de la relaciones asi que iran con su ritmo o que Leni lance una bola curva con una de sus otras locas e inocentes ocurrencias.
.
Y punto #3
Ya no abarcare, por el momento, a Ronnie Anne en la historia, sino hasta que Lincoln tenga los 11 años, por el momento encaminare la historia para el Loudcest.
.
Eso es todo.
.
Disfruten del capitulo :D
Diferente... perspectiva…
—Mmm…~ —Arrullaba Leni con los ojos cerrados disfrutando en como su conejito le lavaba el cabello por detrás todo para ocultar el sonrojo que lleva consigo, desde que Lincoln acepto el pedido de Leni después de regalarle aquel comic en que ella pudiese dormirse con él como cuando leen sus revistas, solamente con ropa interior y nada más, pero la condición que impuso el albino es que se levantasen temprano para así evitar problemas, obviamente eso no le gusto a Leni, así que, por impulso propuso que también al levantarse se bañasen los dos juntos, y pese a que Lincoln estuviese en contra de eso, recordó lo obstinada que se volvía su hermana junto con su fuerza al recordar en como cargaba la caja de comics como si nada a la habitación del varón, pero desde que comenzaron con esta dinámica siempre se quedaba el peliblanco detrás de ella para no verla de frente mientras que Leni se limpiaba estando sentada en la bañera.
Mientras que en el baño se duchaban la pareja, pasemos a otra habitación, más concretamente el de las hermanas mayores.
Como se había visto cuando Leni recogía sus cosas para ducharse, se enrolló una toalla por su cuerpo y se las llevó consigo terminando cerrando la puerta, pero al estar más centrada en Lincoln, olvida en ser sutil al cerrar la puerta perturbando el sueño a su hermana mayor.
—¿Mmm? —Se quejaba con pereza una soñolienta, Lori. Al abrir de mala gana sus pesados parpados y entre la oscuridad de la habitación buscaba en su mesa de noche su teléfono móvil, pero sin resultado alguno. Ya dándose por vencida, se da la vuelta en su cama para conciliar nuevamente el sueño hasta que sintió algo familiar; efectivamente, se trataba de su teléfono, pero al tratar de encenderlo, simplemente no respondía, ya en el tercer intento se percata la razón, y con ello hace su somnolencia desaparezca.
—Ah… cierto… —Suspira con desgana Lori, tirando de su cama su celular que ya se encontraba totalmente resquebrajado hacia el otro lado de la habitación para después volver a costarse bocarriba tapando sus ojos con su antebrazo. —¿Por qué?... —Se preguntaba Lori mientras una lágrima se derramaba en su mejilla. —¿Tan… estúpida fui…?
…
Lori
…
No puedo creer lo afortunada que soy; desde que Bobby me sacara de… ese problema… hemos estado en contacto, viéndonos en la hora del almuerzo, en la salida y hasta hace poco, nos dimos cuenta de que estábamos juntos en unas clases, simplemente no nos dimos cuenta del uno ni del otro porque estábamos en lados opuestos del salón de clases, después antes de que finalizara la semana, él me pidió mi número, eso realmente me hizo sonreír, sé que parecerá algo triste, pero los únicos números de teléfono que tengo guardados son de mi familia, incluyendo a Leni, jamás entenderé como es que ella encontró tan buen celular entre la basura, en fin…
Después de un tiempo de agregarnos, también nos conectamos mediante el chat y videollamadas.
Y entre esos días, Bobby me sorprendió; o más bien, yo lo sorprendí a él, al verlo tratando de poner una carta entre las rejillas de mi casillero, ya siendo atrapado en el acto, él me entrego una carta, y verlo apenado no me tomo mucho en sumar dos más dos, así que, sin demora abrí el sobre, efectivamente se trataba de una confesión, Bobby se me estaba confesando, con ello solté la carta y fui directamente hacia Bobby para abrazarlo y también lo besé, pero esta vez fue en los labios.
Después aquel momento, averigüe que no solo fue mi primer beso, sino, nuestro primer beso.
Las llamadas que nos dábamos, quedábamos conversando por horas, supe que vive con su mamá, que por temas de trabajo no está en casa muy a menudo, pero a su manera lo intenta y su hermana menor, me pareció lindo el sobrenombre de 'Ranita' que le dio, junto con la reacción que tuvo ella al lanzarle una almohada. Cuando llego mi turno… no sé por qué… si fue por un mero impulso, por vergüenza o… miedo que me rechazase, le dije que era hija única y los demás niños que me acompañaban eran simplemente otros niños del vecindario y que me tienen bastante apego llegando el punto que me llaman hermana mayor, con ello pude sostener la mentira mejor de lo que creí, hasta que hubo un momento en que ambos nos paseábamos por el parque, y decidí sacar un tema para conseguir algo en que conversar.
—¿Y cuándo podre ir a tu casa, Bobby? —Ahh… por qué dije eso, seguramente me escuché co-como si quisiera 'hacerlo', vamos Lori arréglalo. —Lo-Lo que quise decir fue… que… —Antes de poder aclararme, escuche como se le escapaba una risa, agh… creo que lo arruine, me dispuse a irme del lugar, separándome de Bobby, pero algo me impidió, al sentir resistencia vi que él aún sostenía mi mano.
Acabo de un tiempo y después de calmarme, me explico que pese la citas y salidas que hemos tenido, Bobby ha tenido cierta preocupación en la reacción que tendría no solo su mamá con esto, sino el resto de su familia; que se encontraban en otra ciudad; con el que se comunica su hermana menor con frecuencia con ello le esté dando más pendiente eso que otra cosa.
Eso, ciertamente me alivio un poco, siguiendo con la línea de ser hija única, le dije que igualmente tenía algo de ansiedad en siquiera hablar a mis padres con respecto a que tengo ahora novio, después de hablar al respecto con nuestros dilemas, nos sentimos más aliviados con nosotros mismos dejándonos un tiempo a solas para acomodar mejor nuestros pensamientos.
—¿Entonces cuando nos presentaras a tu Osito~, Lori? —Comenta Luan en la cena.
—Pfftt… —Escupí la bebida que estaba tomando para mirar a Luan con sorpresa, ¿cómo ella sabía de eso?, me preguntaba eso, mientras escuchaba que alguien le comenzaba a dar un ataque de tos.
—Cof… Cof… —Mientras que papá trataba de sacar un bocado de comida fuera de su esófago ayudado por mamá y Leni, ya que papá está fuera del peligro, las miradas se dirigieron directamente a mí, esperando que dijese algo, pero entre las miradas de mi familia, había una que simplemente le da igual o no le tiene ninguna importancia siendo Lincoln dibujando no sé qué en aquel diario.
—¿Y bien Lori?… ¿Tienes algo que decir? —Me pregunta papá ahora con un rostro claramente pidiendo una explicación, aunque sinceramente era más de preocupación que otra cosa, ah… porque tiene que ser tan exagerado.
—No trates ocultarlo, porque te he estado escuchando como hablas con tu 'Osito'. —Hablaba Luan en forma de burla para sacarme de quicio, pero creo que… puedo usar eso a mi favor.
—Bueno… es cierto que dije eso… —Comenté levemente algo sonrojada, lo bueno de este sonrojo es simplemente de vergüenza con el mero pensamiento en que realmente le esté diciendo a mi familia que estoy saliendo con alguien. —Pero creo… que pensar así de Mick Swagger… no sea tan malo…
Al terminar de decir eso, vi un cambio inmediato en los rostros de las dos mesas, siendo uno de alivio instantáneo de parte de papá, sabiendo quien es gracias por la música que escucha Luna, otro de decepción de parte de mis hermanas, sobre Leni aún no se percataba de lo que estaba pasando y mamá… oh rayos… creo que a ella no se le escapa nada.
Al finalizar la cena, mamá me pidió que hablemos a solas arriba en el baño.
—Mamá yo- —No me dejo explicarle al tener su mano extendida enfrente de mi rostro deteniendo mis palabras.
—Si es por tu novio, cosa que se te NOTA desde lejos, no, no estoy enojada.
—Es que… ¿Eh? ¿No lo estás? ¿Po-Por qué?
Antes de responderme me sonrió mamá junta ello me acaricio suavemente la cabeza.
—Cariño… desde que comenzasteis a llevar todo eso. —Señalo mamá toda mi cara, mis anteojos, frenos y todo lo demás. —Sé que debió ser duro para ti, más sobre aquel momento… —Ya sé a qué se refiere, sobre los rumores de 'mis pechos falsos' —Pero ver como tu hermano, te animo… me hizo sentir aliviada y un tanto avergonzada de mi misma de no haber hecho algo al respecto, realmente no sé cómo lo hizo Lincoln, pero me alegra que te haya ayudado. —No puedo evitar sonreír al recordar esos momentos que me ayudo Lincoln y estoy agradecida por eso. —Pero llego un momento en que te vi… brillante, más de lo usual, así que, revisé tu teléfono, y vi el nombre de ese tal 'Osito Bu-Bu'. —Me quede viéndola con sorpresa con mis mejillas algo calientes. —¿Qué? ¿Creíste que te daríamos un teléfono sin tener las debidas precauciones? —Cierto… a ella no se le escapa nada.
—Roberto, se llama Roberto —Mejor le di su nombre, no soportaría que mamá esté diciendo ese sobrenombre en toda la casa.
Mamá solo me atrajo hacia ella para un abrazo y yo con gusto le correspondí.
—Te daré el beneficio de la duda al no querer presentárnoslo, más que nada porque no he visto nada de 'actividad nocturna' en tu ropa.
—¡MAMÁ! —En serio… hay veces que no sé cómo puede hablar con tanta seriedad y después para otro momento lo arruina.
Rayos, rayos, rayos, llegaré tarde a la escuela, solo espero que Lincoln esté bien de su… de su… lo que tenga, Uf… llegue a tiempo. Como nuestras clases de hoy nos toca después del descanso, mejor ahí le daré el regalo.
—Feliz cumpleaños. —Felicite a mi Osito mostrándole su collar con la mitad de un corazón colgando con mis iniciales grabadas en ella, encontrándonos ambos en el mismo cobertizo donde Bobby me salvo.
—Whoa… gracias. —Me agradece Bobby y por primera vez, él toma la iniciativa acercándose a mí para besarme con gusto, se lo correspondí.
"¿Por qué?... Porque Pops nunca nos lo dijo…", es lo que me dije a mi misma mientras miraba en como bajaban su ataúd en su entierro.
Lincoln… él debe sentirse devastado por todo est… ¿Eh? ¿Por qué sonríe? ¿En serio? ¡Acaso no le importaba realmente lo que ha pasado a nuestro abuelo! Y ni siquiera llora, entiendo un poco por parte de Lucy, pero de ti Lincoln… incluso la tía Ruth está derramando más lágrimas que yo haya recordado.
Ciertamente, creí que su partida no me afectaría tanto, pero… cuando volví a ver a Bobby en el parque… simplemente no pude más, y me desahogue todo lo que tenía en sus hombros.
—Lori… ¿puedo dormir contigo?
—¿Eh? —Me habla Leni sacándome de mi chat con Bobby para después verla a la cara. —Emm… ¿qué te parece si mejor para mañana? —Le pregunte un tanto incómoda ante su insistencia.
—Pero eso ya me lo dijisteis ayer y anteayer —Me responde Leni de manera desanimada.
¿Tanto tiempo me ha estado preguntándomelo?
Arghh… Ya me está cansando Leni, sé que es su primera experiencia tratando la perdida de alguien, mientras que yo ya pasé por eso, aunque no sé si cuente al ver como enterraban al jerbo de la clase… en fin, no tengo tiempo en ser usada como su almohada personal nuevamente, no desde, que, gracias a ello, llegamos tarde a clases y más que nada que esta vez mi Osito vendrá a verme por primera vez como juego al golf, pero como haré que…
—Y por qué no vas a dormir con Lincoln.
Y desde entonces, ya no he escuchado a Leni preguntándome más sobre dormir conmigo.
Otro día perfecto, salí con el mejor puntaje en el golf, un récord personal para mí, y todo a la atenta mirada de mi osito, pero antes de salir del recinto, uno de las instructoras me dio un panfleto sobre un torneo de golf, todo de caridad, o sea que sería un partido amistoso, así que, la entrada es libre para los participantes, no tenía la sensación de que me es un buen momento para hacer este salto tan repentino, pero sentí un peso en mi hombro izquierdo, con eso, solo me voltee y observe que era Bobby.
—¿Por qué no le das una oportunidad? ¿Y quién sabe? Quizás nos sacas otra sorpresa.
Luego de eso, tome todo mi tiempo libre practicando, revisando mis palos, aunque sean solo tres lo que me puedo permitir, entre tantas actividades proyectos de la escuela conocí a un grupo de chicas, tres para ser específica, una de ellas se Becky, una pelirroja con una personalidad algo despreocupada, Whitney una chica rubia que… que… no sé realmente como es ella, y esta Dana, la que uno diría que es la chica 'normal', ella es la que es la responsable y nos recuerda que tenemos que hacer nuestra parte en cada proyecto que hacemos, y entre esos tiempos solamente le pedí que me dieran mi parte, que más tarde lo juntaría con lo demás.
Entre todo eso, se acercaba el día del torneo y revisaba de nueva cuenta mi bolsa de transporte, poniendo todo sobre mi cama, mis palos, pelotas y sus soportes para verificar que nada me falte.
—Lori… ¿necesitas ayuda? —Una voz dudosa que me saco de mis pensamientos y al voltearme veo a Lincoln.
—Claro Linc. —Sonrió levemente al ver lo feliz que se ha puesto Lincoln, y así sin más, mi hermanito entro por completo a la habitación.
—Whoa… en verdad estás jugando al golf, pero… no hay de eso en la escuela que yo recuerde. —Lo dice con duda Lincoln, y tiene algo de razón.
—Bueno… es un lugar, o más bien… es un club que se encuentra cercas del parque. —Trate de explicar lo mejor que puedo sobre la ubicación del lugar.
Ya de ahí, Lincoln no ha dejado de preguntarme sobre qué es cada cosa que uso y yo gustosa se le lo explicaba a detalle.
—Oye Linc, ¿te gustaría ayudarme con algo?
Al parecer a Lincoln le encantó la idea en que fuese mi cadi, cosa que me alegra, pese a que le dije de antemano que el torneo solamente era amistoso, pero él solo tomo como si fuese una competencia real, en serio… no sé qué pensamientos tiene mi hermano.
—Uf…—Me secaba el sudor después de realizar mi 2.º tiro en el hoyo diez. —¿Mmm? —Suena mi teléfono y veo que es hora de regresar a casa al ver la alarma de este, en fin… tomo mis cosas y las guardo en su lugar, entrando al vestíbulo para salir, veo que los nombres de los participantes y… me quede en blanco… solo con el sonido de mi bolsa de golf que se había caído hizo que regresara a la realidad. ¿Por qué?... ¿por qué ella está aquí?, ¿qué manía tiene Carol Pingrey conmigo? Simplemente, no puedo creerlo al ver su maldito nombre en la lista de participantes, pero ni siquiera la he visto en las prácticas, oh… claro… la 'caridad', de seguro sus padres le metieron dinero para que no haya ni un problema al ingresarla y que participe.
Al final tuve que entrenar cada tiempo libre que tenía, cada maldito fin de semana tuve que pasar en el club para mejorar mis tiros y evitar hacer repeticiones, y hoy es el día, hoy se realizara el torneo, dormí desde muy temprano para levantarme a tiempo para prepararme y mientras estaba en ello escucho que tocan la puerta levemente.
—¿Mmm? —Al escucharlo, abro la puerta y veo que se trata de Lincoln que me miraba con sorpresa.
—¿Ya estás lista? —¿Por qué te sorprende si hoy es el 'día'?
—Por cierto… ya no te necesito como mi cadi. —¿Por qué pones esa cara? No es mi culpa que esa perra de Carol se haya inscrito en el torneo, después de avisarle comencé a cerrar la puerta de la habitación, pero un sonido sordo y paro abrupto de parte de la puerta, no me tomo menos de un segundo en ver que se trataba Lincoln o más bien su pie impidiendo que cerrase por completo la puerta.
—¡¿Cómo que ya no soy tu cadi?! —Semi-grita Lincoln sabiendo que aún es muy temprano para hacer eso, hasta incluso me tomo con la guardia baja al abrir por completo la puerta de mi cuarto y ante dicha acusación solo alcance en decir.
—Lo siento, pero surgió algo de último momento. —Se lo dije de una forma que ya dejase de insistir con el tema, pero veo que eso no le basto al enano.
—¿Por qué ya no quieres que esté en el torneo?, ¿acaso hice algo malo?, ¿o yo soy el proble-
—¡Ya cállate! —Le grite ya harta de sus lloriqueos, él simplemente no entenderá, simplemente me voltee hacia él y me acerque hacia él haciéndolo retroceder.
—¿Acaso tienes idea de lo importante… que es esto para mí?... al fin podre decirle a la cara de esa perra de Pingrey sobre esos tratos que tuve que aguantar, cosa que TÚ… —Le señalé al enano con mi dedo índice. —Jamás entenderías.
—Pe-Pero… —Trataba Lincoln en dar una excusa.
—¡Pero nada! —Termino suspirando ya de cansancio, mientras frotaba el puente de mi nariz con mis manos. —Y es por eso que le pedí a mi novio que fuese el cadi. —No tengo tiempo para esto… solo cerré la puerta de mi habitación con fuerza, para que así entienda Lincoln que este tema se acabó.
—¡!
Cierto… Leni… no me acordaba de ella… Arghh… no quiero que comience hacer sus preguntas OBVIAS sobre que estoy haciendo, así que, fui a su cama para revisar si se despertó, pero lo que encontré fue… nada.
—¿Dónde…? —Ah... olvídalo, ella debe estar en el baño o comiendo el desayuno.
Bien, ya es hora, nos presentamos Bobby y yo, en la zona de los participantes, esperando las siguientes indicaciones, mientras tanto miraba por los alrededores buscando algún rastro de Pingrey o de su saquito, pero sé que ella aparecerá… en cualquier momento…
…
¡ARGGH!, ¿dónde está?, ya estamos en el décimo hoyo y ni un rastro de ella.
—¡Cóndor!
¿De nuevo? Juraría que le di solo dos golpes, no cuatro.
…
—Felicidades, y muchas gracias por participar en este maravilloso evento. —Finalizaba el torneo después premiar a los tres primeros lugares, mientras que a mí y a los que están por debajo del top 10 simplemente nos dieron una pelota conmemorativa y nada más.
En la salida encontré a Felicia, mi instructora, quien me ayudo cuando recién comenzaba con esto del golf.
—Disculpa, Felicia. —Llame su atención haciendo que me mirase. —Antes de la competencia vi el nombre de Carol Pingrey, pero no la he visto en todo el día del evento, quisiera saber… ¿qué paso con ella?
—¿Pingrey?... Oh… cierto, uno de sus padres llego antes que comenzáramos el evento para notificarnos que su hija tuvo un improvisto, así que, no pudo venir.
—Hey Feli, échame una mano con esto.
—Sí, ya voy; perdón, pero me tengo que ir. —Después que se haya retirado mi instructora me había quedado ahí, plantada en el lugar.
¡¿Es en serio?! Tanta preparación, prácticas, revise mi equipo innumerable de veces para que al final no ¡Llegase!
—¿Lori? —Alguien me llamo tocándome el hombro.
—¡¿Qué?! —Grite súbitamente a la persona que me llamo para darme cuenta de que era Bobby que retrocedió dando un salto al escucharme.
Al ver lo que hice, trague un gran nudo inexistente en mi garganta y con un gran suspiro me calme.
—¿Si…?, ¿Bobby?
—Lo siento, pero me tengo que ir, mi mamá me hablo diciéndome sobre nuestro "papeleo" o algo así. —Comento con dificultad mi Osito, y una sensación de vacío invadió mi interior, no me digas... que… ¿serán deportados?
Sabía de eso, porque ya se había ido no solo mi Osito, sino toda su familia a su país para que le entregasen unos papeles y eso era lo único que pude entender mediante mi búsqueda por internet, pero… ¿por qué de nuevo?
—Está bien. —Me acerqué a él para besarle en los labios, pero él se movió para que el beso llegase solo en su mejilla; extraño... —Que te vaya bien. —Le doy una de mis mejores sonrisas para levantarle el ánimo, si… quizás solo sea eso, el pobrecito debe tener mucho en la cabeza.
.
7 de diciembre del 2014
.
Ha pasado bastante tiempo desde que vi a mi Osito o más bien fuera de la escuela, ya que dentro de las instalaciones nos veíamos, cuando le pregunté sobre el asunto aquel "papeleo", él me respondió que era simplemente para confirmar el lugar de su casa y cosas así, algo que me alivio bastante, aunque sea un poco, así que, para aligerar un poco la situación, le invite a salir al parque.
Y hemos aquí, tomando algo cacao caliente en un puesto del parque y abrigados, mirando el paisaje que está tornándose algo de blanco por las primeras nevadas del inicio del mes.
—¡Hey, Robert! —Escuche desde lo lejos unos chicos que llamaron a Bobby y ellos se acercaron hacia nosotros.
—¿Eh? Oh… Hola. —Responde como puede Bobby porque lo habían atrapado en medio de la bebida caliente.
Al llegar los tres chicos, veo que son dos caucásicos y uno es afroamericano, y cuando se acercaron con nosotros o más bien a Bobby, dejándome a mí, fuera del círculo de la conversación.
—Oye, Rob, ¿cómo les fue con él estirado ese de la corbata? —Pregunta el moreno; espera, ¿él estirado la corbata?, ¿Bobby y su familia vieron a un abogado?, pero… ¿por qué?
—Eh… ¿Bobby? —Lo llamé para preguntarle a Bobby sobre de que hablaba ese chico hasta que los recién llegados giraron sus miradas hacía a mí, sintiéndome algo… incómoda por la forma que me miraban.
—¿Bobby?, ¿quién es?, ¿tu mamá? —Pregunto uno de los otros chicos burlándose de la forma que lo llame, sintiéndome ofendida, le di una mirada a Bobby que dijera algo al respecto, pero hablo primero el otro chico que le falto hablar.
—¿Acaso la conoces?
—…
—…
Todos ellos, e incluyéndome, esperamos la respuesta de Bobby, que dijera, 'Sí, es mi novia, ¿algún problema?', o eso creí.
—No, no la conozco, ella es… solo una compañera de la escuela que nos topamos por casualidad, y por lo de Bobby… debió escucharlo cuando mi mamá vino a recogerme aquella vez.
¿Qué?, pe-pero… ¿qué es lo que dice?
—Oh bueno… oye, vayamos por el lago congelado, vi que regreso el tipo que vende churros rellenos. —Aviso el moreno, queriendo, evidentemente, terminar con este incómodo momento.
—Está bien.
—Vamos.
—Pero tú los pagas.
Y vi cómo, ahora, el grupo de cuatro chicos se alejaban del establecimiento.
¿De-Debió ser una broma, ¿verdad?, solamente pensé eso, y luego regresaría Bobby, diciendo que todo había sido una broma muy, muy pesada, ¿verdad?
Espere, y espere, hasta que revise mi teléfono y veo que eran las 4:55 p.m., habían pasado 45 minutos desde que Bobby se fue con esos chicos, incluso habiendo terminado mi vaso, me quede esperando a por él.
Viendo que el establecimiento estaba recogiendo sus cosas para cerrar, simplemente me levante, mire hacia donde se había ido Bobby y los demás, para dirigirme igualmente hacia el lago congelado.
En el recorrido hacia el lago, veía como el cielo se tornaba de color naranja a un bello tono semi-rosado, pero unas risas me sacaron de mi tren de pensamiento, revise a mis alrededores y vi a uno de los chicos que le hablo a Bobby, y parecía no estar solo, al ver que está conversando, queriendo averiguar sobre cómo es que ellos pudieron saber sobre ese abogado, y que Bobby no me haya dicho nada de ello.
Aprovechando que ese chico no había notado aun, me acerqué lo suficiente, quedándome detrás de un árbol con unos arbustos en la base, hasta pude escuchar claramente de que hablan.
—Se los digo, ya me decía yo haberla visto antes, pero sin esos anteojos se veía totalmente diferente, esa chica es una de las Loud.
—¿Hablas de la idiota cabeza de aire?
—No, esa es la segunda mayor, creo que su nombre era… era… ¿Lorey?
¡Me llamo LORI!, en fin… al menos sé que, pesé llevar aun mis frenillos y que me queda ahora pocos barros, sobre todo haber convencido a mis papás que me consiguiesen lentes de contacto, sí que valió la pena, al parecer no me habían reconocido cuando nos vimos por primera vez.
—¿Loud? —Ese es… ¡Bobby!, no, no, no, ahora sabrá que le mentí sobre mi familia.
—Da igual, pero en serio Robert, pese a que te retamos en que le lanzaras ese burrito añejado a ese adefesio y resulta que ahora andan saliendo.
—¿?
¿Qué?... No… Bobby llegó aquel día para salvarme de esas chicas… ¿verdad?, no pude resistirlo más y con cuidado, mire hacia adelante tratando de ver a Bobby, y ver por mí misma si lo que dicen sea… sea… un malentendido… si eso tiene que ser.
Al tener ya, una visión clara de la cara de Bobby quedándome detrás del arbusto, veo su cara apenada, la misma cuando lo atrape tratando de poner esa carta de… ¿amor? … acaso… ¿realmente esa carta… era para mí? …
—Bueno, ¿quién te culparía, Rob?, quitando su grasienta cara, no puedo negarte el buen par de tetas que carga esa rubia. —Hablaba ese negro simulando asquerosamente que las está sosteniendo.
Y al ver esa acción, Roberto simplemente se sonroja aún más.
—Ves, tuve razón, siempre fuisteis blando con esas cosas. —Terminaron riéndose los tres de Roberto.
Ya tuve suficiente de… ¿esto?
Cuando me dispuse para irme, mi sudadera quedo atorada en el arbusto haciendo que se rasgara y a su vez hiciera ruido de ello.
—¿Quién es? —Pregunta uno de los chicos.
Ya sin importarme nada, tiré con fuerza de mi sudadera y corrí, corrí con todas mis fuerzas que mi cuerpo me permitiese, cruzando y saliendo del parque, incluso ni sentí que mereciese la pena en revisar si me seguían.
Al llegar a casa simplemente abrí la puerta y subí a mi habitación, no hice caso a las palabras de mis hermanas, solo abrí mi cuarto, me dirigí directo a la cama sin molestarme en quitarme el abrigo; ya teniendo la mente calmada y abrazando una almohada me quedé dormida.
…
—¿Uh? —Siento que alguien me está… ¿acariciando?
Abrí mis ojos con pesadez y veo a alguien tocándome una de mis mejillas.
¿Lincoln?
No, no es él, cuando mi visión se aclaró era mamá con una toalla blanca enrollada en su cabeza.
—¿Qué te paso cariño? —Me pregunta mamá, como de un susurro se tratase y continúo moviendo su pulgar en mi rostro, hasta que sentí algo en de humedad en esa zona.
—¿Mmm? —Extrañada, moví mi mano hacia mi ojo izquierdo y noté que estaba llorando.
Viendo que buscaba respuestas, mamá me las proporciono. —Estuvisteis llorando... dormida, dime… ¿fue ese tal 'Roberto'?
Roberto…
Al escuchar ese nombre, como una presa rompiéndose, me lancé abrazar a mamá y sentí que mis ojos comenzaron a quemar y comenzaron a soltar lágrimas, lágrimas de tristeza, decepción y de… amargura...
Al final se lo conté todo a mamá, desde cómo nos conocimos, las salidas, la 'promesa' que nos hicimos en no contar sobre lo nuestro, simplemente omití la parte que le dije a Roberto sobre que era hija única…
…
Normal
…
—Y ya ha pasado una semana desde entonces… —Se dice así misma, Lori, aun recostada en su cama, con su visión bloqueada por su propio antebrazo, sintiendo asqueada consigo misma, recordando que, durante toda esta semana, ha intentado acercarse a su familia para olvidar a Roberto, y funciono… por un momento.
Ayudaba a su papá con lo que respecta a la cocina, ha ido con su mamá a comprar víveres, cuido; un poco; a Lisa, pero al parecer… ¿era ella quien lo cuidaba?, cuando vio, que pese tener solo dos años le resolvió una ecuación de cálculo que le estaba friendo el cerebro como si fuese nada, eso sí, su caligrafía seguía siendo acorde a su edad, pero eso no quita el hecho que la pequeña fuese una superdotada.
Después fui con las gemelas, no me fue complicado estar con Lola, hablamos sobre maquillaje, y demás, hasta nos pintamos las uñas, pero con Lana… simplemente no entiendo como ella puede divertirse con tanta suciedad y con ese perro.
Con Luan y Luna, no las ha visto muy a menudo en casa, así que, Lori se planteó verlas ya en la noche; en dicha hora, fue a la habitación de las castañas para platicar un poco y saber cómo están. Grande fue su sorpresa en saber y ver que sus hermanas han estado… ocupadas si se podría decir, primero supo que Luna se encuentra actualmente en una banda y que Luan se encontraba en el club de teatro, pero lo que realmente le tomo con la guardia baja a la rubia fue cuando Luna se fue de la habitación y allí Luan le pidió consejos amorosos; eso sí que sorprendió a Lori porque simplemente, para empezar, no sabía si Luan escucho su conversación que tuvo ella con su mamá o es por ser la mayor, solo dándole una respuesta bastante ambigua dejando obviamente inconforme a la comediante, y con eso, Lori abandono rápidamente el cuarto de sus hermanas menores tratando de evitar que ciertos recuerdos llegasen a ella.
Y luego Lori fue con Leni, pero no la encontró, salió al pasillo para averiguar dónde podría estar, hasta que lo vio, la habitación de Lincoln, no omitió a su hermano menor porque quisiese la rubia, sino más bien, no se sentía… preparada… no después en como ella lo ignoraba e incluso aún más por como lo trato antes de ir aquel torneo de golf, hasta pudo escuchar como lloraba alejándose de la habitación.
Lori sacude un poco su cabeza para olvidar ese recuerdo, y viendo de nueva cuenta la puerta del albino se acerca a ella, cada paso que daba sentía en como aumentaba el peso, hasta de que llego a estar en frente de la puerta, con un movimiento casi mecánico, Lori movió su brazo derecho para tomar la perilla, pero unas cuantas risas amortiguadas, provenientes de la habitación que iba a abrir la hermana mayor, hizo que se detuviese la acción de interrumpir sea lo que estén haciendo. Por un momento creyó que se trataba, de nuevo, de aquella niña latina, pero al parecer, no fue así, al ver a Leni saliendo de esa habitación. En un principio no le tomo importancia porque sabía que, cuando Leni no entendía algo, rápidamente acudiría a su hermana mayor para preguntarle, cosa que nunca paso, en cambio, Leni iba directamente a por Lincoln hasta el punto, cuando estaba despertando de una siesta de la tarde vio como Leni tenía sentado en su regazo a Lincoln leyendo un de sus comics mientras ella estaba trabajando en su máquina de coser, ciertamente sabía que se encontraban bastante unidos desde que vio a Leni alimentar a Lincoln su desayuno en la cama, pero ¿hasta este punto?
—¿Mmm? —Levanta un poco su antebrazo Lori al escuchar el abrir de la puerta de su habitación y ve que se trata de su hermana Leni entrando con dos toallas enrolladas sobre sí misma, una se encontraba cubriendo su pecho y el otro sobre su cabeza enrollado su cabello.
"¿Tan temprano se levantó?", se preguntó la hermana mayor al ver por la ventana que ni siquiera había comenzado a iluminarse, así que, vio como Leni se encontraba de buen humor sin saber que paso un agradable tiempo compartido en la ducha con Lincoln, y ya sin tener la carga del sueño y sin su celular funcionando, simplemente Lori se quedó mirando cómo se cambiaba Leni, y tal vez, saber por qué su hermana menor se encuentra tan feliz.
Al deshacerse de sus toallas, Leni se quedó como vino al mundo y volvió a tomar la toalla para secarse bien su cabello, haciendo que por inercia los grandes senos de la rubia se agitasen a la par que sus manos pasaban por su cabello y en medio de eso se dio la vuelta mostrándole en toda su gloria, su alegre trasero de burbuja.
"¿Tanto le han crecido?", con duda se pregunta Lori al ver relativamente bien los pechos desnudos de su hermana, sin poder evitarlo, baja su mirada hacia su escote viéndose, comparándose con Leni.
"Ella sí que ha tenido suerte… nunca ha tenido que usar gafas, no ha tenido un VERDADERO ataque de acné, a ella solo le salió un barro en su nariz y… espera… ¿en qué mierda estoy pensando?", se detiene abruptamente Lori percatándose de sus celos. —Si es mi hermana. —Sin percatarse la hermana mayor que eso último lo digo en voz alta haciendo que Leni voltease hacia ella.
—Oh… Buenos días, Lori. —Le saluda Leni a su hermana mayor aún desnuda para después regresar a su cama comenzando ya vestirse para el día.
—Buenos días… —Responde con desgana Lori, volteándose un poco para que más hacia Leni, ve que la rubia, ya vestida con su distintivo vestido color turquesa y gafas de sol en su cabeza, pero lo que le llamo más la atención a la mayor fue ver a Leni escribiendo algo en una hoja de papel que a su vez tarareaba alegremente. —Oye Leni, ¿qué haces? —Pregunta Lori con tal de conseguir algo de conversación.
Al escuchar a su hermana preguntar, Leni se voltea hacia su hermana mayor para responderle. —¿Uh? Ah, estoy haciendo una lista sobre los regalos que pienso dar para esta Navidad, pero… aún no sé qué darle a Lincoln, ya que le encanto el último regalo que le di. —Termina Leni poniendo el lápiz en su boca tratando de pensar en un regalo para su copito de nieve. —Lori… ¿me ayudas en buscarle un regalo para Linky? —Ya rindiéndose en pensar que darle a Lincoln, Leni opto en pedirle ayuda a Lori.
Para la hermana mayor, el hecho de que Leni le haya dado un regalo a Lincoln en su cumpleaños, le hizo sentir mal consigo misma, hasta se había olvidado incluso en tan solo felicitarle en su día, paso a segundo plano, cuando escucho a Leni pedirle ayuda en buscarle un regalo para el albino. —Claro. —Respondió inmediatamente para después detenerse. "Pero… ¿qué es lo que le gusta?, o más bien, ¿qué es lo que necesita?", es lo que pensó Lori, recordando que a Lincoln le gustaban los comics, los emparedados de mantequilla de maní con chucrut y nada más…
Toda esa confianza que se encontraba en Lori, se esfumó, cuando se percató que realmente ya no sabe nada sobre Lincoln, era eso, y ver que Leni aún veía a Lori esperando que le diese una respuesta.
Percatándose de eso, el cerebro de la rubia mayor trabajo al máximo para encontrar una solución, hasta que lo encontró, o más bien parte de ello. Rápidamente, se baja de la cama y revisa debajo de la misma, "Sé que no debería… pero al menos… esas horquillas para el pelo deben de valer algo, ¿no?", pensó con pesar Lori, planeando conseguir algo de efectivo vendiendo esas horquillas para el pelo dado que son de plata con incrustaciones de zafiro para comprarle un obsequio a Lincoln, pero al mover la manta que colgaba de su cama vio que no había nada, solo… polvo.
—¿Eh? —Es lo único sonido que pudo emitir Lori al observar que no había nada debajo de su cama.
—¿Ya tenías preparado el regalo de Linky? —Pregunta Leni con sorpresa y alegría, pensando que su hermana mayor ya tenía el regalo de Lincoln guardado de antemano.
—Leni… —Comenzó hablar Lori con una voz algo apagada, captando la atención de su hermana menor. —¿Sabes dónde está la caja que estaba debajo de mi cama? —Pregunto la hermana mayor con una particular calma sin mirar a Leni.
Al escuchar esa pregunta, Leni se pone a recordar rápidamente posando su dedo índice en su mentón, aun creyendo que se trataba del regalo; pensó, y pensó, hasta que recordó cierta caja de cartón. —Oh… ya lo recuerdo.
Con esa pequeña mención, ilumino notablemente el rostro de Lori y se giró para ver a su hermana, pensando que Leni le diría donde está, y esperando que, simplemente, su hermana lo movió de su lugar, pero no esperaba lo siguiente.
—Mamá lo tiro a la basura, ¿lo recuerdas? —Viendo Leni que su hermana no lo recuerda, continua. —Fue en la limpieza de primavera, después de que limpiáramos nuestra habitación, mamá vino con nosotras para revisar si teníamos cosas para tirar y encontró una vieja caja de cartón debajo de tu cama, preguntándote si aún lo necesitas, cosa que dijisteis que ya no mientras seguías jugando con tu teléfono; ¿Eh?… no me digas que ahí estaba el regalo. —Se sorprende Leni al percatarse de lo que contó y ver el rostro de su hermana mayor, fue y abrazo a Lori. —Oh… no llores Lori, ya buscaremos otro regalo para Linky.
Sin saber a qué se refería Leni, en un efecto inmediato, Lori regreso a la realidad y… lo sintió… estaba llorando, pero esta vez en abundancia, y como lo único que podía hacer ahora Lori, fue aceptar aquel abrazo proporcionado por Leni, inconsciente de lo que debe de estar atravesando la hermana mayor.
Listo.
Uff… Y pensar que en un principio pensaba publicar este capítulo con menos de 3,000 palabras, y de repente me sale el (Charlie vengo ) y termino siendo el doble.
Sequen sus conclusiones, ¿qué le estará pasando con Bobby, Ronalda o los Casagrandes en general?
Como dije antes de comenzar el capítulo, todo eso se aclarará mucho más tarde. Pero… hagan sus apuestas.
Y si, el regalo que le menciona Leni a su hermana era el comic autografiado que le dio a Lincoln, ya seria todo.
Panda Fuera.
