Hola de nuevo gente.
Como dije antes, seguiré escribiendo esta historia hasta finalizarla, la cosa es que también pase mi tiempo corregir uno que otros errores en los anteriores capítulos pasados y con ello actualizando los diálogos de los personajes, con el subrayado y demás, pero en si la historia en general no se le ha movido nada, ya sin demora.
Disfruten del capitulo :D
Los dos lados del enamoramiento
"¡Rápido!", pensó una chica rubia con una diadema púrpura que corría en el parque, adentrándose aún más en el lugar, la niña en cuestión vestía un chaleco morado y por debajo de este lleva una camiseta de manga larga de botones junto con una falda a cuadros de color marrón haciendo juego a sus mocasines del mismo color, se trataba de nada más, y nada menos, que la propia Carol Pingrey. La rubia comenzó a jadear sintiendo los primeros síntomas de cansancio, pero eso no le impidió en continuar en búsqueda de su objetivo, Lori.
Carol no dejaba de sentirse culpable, reprimiéndose a sí misma, al recordar aquellos momentos de malentendidos que ha tenido con Lori, y el detonante de eso fue el rechazo constante de Lori a sus ya constantes solicitudes de amistad, para que al menos en esa plataforma, Carol se pudiese explicar.
Retrocedemos 7 años en el pasado observando a un grupo de personas reunidas en un salón, cercas del parque de Royal Woods, en su mayoría son niñas que rondan entre 6 – 8 años, y entre ellas se encuentra Leni de 6 años junto a Lori y por supuesto, Carol, ambas niñas de 7 años. Donde se encontraban las tres era nada menos que la entrega de insignias de las 'Bluebell Scouts' que se encuentran celebrando después de que terminase la temporada de ventas de galletas de exploradoras.
En su momento, fue Leni quien sugirió la idea en ser exploradora solamente por lo lindos que eran los trajes que llevaban, pero como ella no confiaba plenamente así a los demás, se lo pregunto a su hermana Lori si la acompañase, haciéndola dudar en tomar dicha decisión, que fue escuchada por Rita, alentándola en que se una a dicho grupo.
—Y para la insignia de la mejor vendedora, y con ello, entradas durante 3 meses para dos personas a 'Dairyland Park' es… Carol Pingrey, denle un fuerte aplauso. —Anuncio, la líder de las scouts que presenta el evento y comienza entregar las asignas a las exploradoras colocándolas en sus bandas.
La propia Carol recibe dicho reconocimiento con una sonrisa, pero ese mismo gesto se desvanece al ver a Lori llorando y siendo consolada; como puede; por su hermana Leni.
…
Carol
…
—¿Eh? —Es el único sonido que fui capaz de emanar de mi boca, sin entender el por qué Lori está llorando y siendo consolada por Leni, si habíamos acordado que iríamos juntas si una de las dos ganáramos el viaje a Dairyland Park, fue cuando comenzó las ventas de galleta, en ese momento, Lori me reto a que ella sola ganaría eso y después me llevaría con ella al parque de diversiones, con esa mirada brillante y llena de convicción junto a aquella afirmación, me hizo sentir… cálida, hasta el punto en que creí que me había sonrojado, y ese tipo de reacción no lo conseguía ni con George, mi chofer, que ha estado conmigo desde que tengo memoria. Con esa duda aun en mí, me percato en cómo las hermanas se retiraban del lugar.
—No esp- —Pero antes de poder detenerlas, otras exploradoras se interpusieron en mi camino.
—¡Whoa! Carol, sabía que lo lograrías. —Una de las exploradoras me felicito, sintiéndome ya cansada con este tipo de trato TAN repetitivo.
—Pff… Claro, como no ganaría con toda la ayuda que le hemos dado.
—¿Ayuda? ¿De qué hablas? —No recuerdo haber pedido la ayuda de nadie, con tal de hacer lo mismo que Lori, yo sola… bueno con la ayuda de George en mover las cajas, dado que tome más de lo que podía cargar realmente.
—Oh Claro, no nos lo agradezcas Carol. —Seguí extrañada al no saber a lo que se referían, y al parecer ellas también lo notaron. —Bueno, simplemente dejamos "fuera de la competencia" a las perdedoras de las Loud.
—¡¿?! —Simplemente al escuchar eso… me congelé, no sé qué fue lo que le hicieron, pero al juzgar en cómo se fue Lori llorando de la premiación, pude darme una vaga idea de lo que le hicieron. Después de esa revelación le di los pases al parque de diversiones a la que ideo el 'plan', al fin y al cabo… qué sentido tiene tenerlos sin la única persona con quien realmente deseaba ir; o eso les hice creer a las demás exploradoras. Digamos que las chicas que fueron a Dairyland Park fueron vetadas del lugar, por cierto… 'incidente' ocasionado por los animales del corral.
Pese a que las causantes de la tristeza de Lori tuvieron su merecido, fue demasiado tarde.
Cuando nos volvimos a ver, fui rápidamente a por ti para decirte que esas "malas exploradoras" ya no serán un problema, pero en vez de eso, obtuve lo que menos espere… fue tu desprecio. Asumisteis que yo, YO, orqueste aquel sabotaje a tus ventas, cosa que eso confirmo mis sospechas de esas niñas, incluso desechasteis lo que te conté como un intento de perecer la inocente de todo esto, y luego te marchasteis no lo solo de mi lado, sino de las exploradoras también.
Desde entonces Lori se había autoimpuesto como mi rival, pese las negativas que le daba sobre que dejase esa idea, pero mis palabras caían en sus oídos sordos, y si añadimos a las otras chicas que alentaban aún más esta tonta competición sin sentido, y sinceramente no entenderé el 'por qué' están conmigo esas niñas, ni muchos menos siguiéndome como si yo fui su líder o algo así, si de nada de eso lo había pedido, hasta el punto que le pregunte a George, si mis padres hicieron de nueva cuenta, cosas de las suyas en 'conseguirme' unas amigas en mis espaldas, pero al parecer no fue así.
Esto había crecido tanto que ni yo misma podía ya detenerlo, así que, pese a que estaba en contra de la idea inicial, me distancie de Lori, aunque verla sonreír me hacía sentir… en paz conmigo misma, pese a que ella creyese que ella había ganado, a mí, no me importaba mucho menos eso.
Pero…
Fue una terrible idea pensar con que solo alejarme de ella fuese la solución, si no que, esa acción provoco todo lo contrario.
Haciendo que, al alejarme de Lori, la siguiesen acosando, y todo eso, fue en aumento cuando llegamos a entrar en la pubertad.
Y como olvidar de aquel cuerpo…
Cuando fuimos por primera vez a las duchas después de la clase de deportes, simplemente me había quedado anonada al ver, no solo los pechos más grandes que hay en nuestro grupo o que yo recuerde de las chicas de nuestra edad, pero si añadimos esa mirada tímida que llevaba al ser expuesta…
Y todo mi mundo se esfumó al escuchar unas estruendosas risas, creyendo que esas risas eran dirigidas hacía a mí, por pensar… pensar… ¡¿acaso… estoy… ENAMORADA DE LORI LOUD?!
Ante esa conclusión, rápidamente me giré viendo a la pared, ignorando si las burlas eran hacía a mí o no, pero en ese momento no supe si el calor en mi rostro fuese por la ducha caliente que me estaba dando o de un notorio sonrojo que, no sé si fue idea mía, pero juraría que hasta pude sentir que hasta mis orejas se estaban calentando de más.
¡Al fin! Lo logré, hice que Lori este conmigo en el mismo equipo para este proyecto, aunque claro… no las lleve a mi casa o, sino, mis papás comenzarían a molestarnos… de nuevo…
En serio, ¿no entiendo?, ¿por qué tanta insistencia que haga amistades con chicos que prácticamente no están yendo a la misma escuela que yo?, pero al menos, le hice que me inscribiesen en escuela pública en vez de ese estúpido internado para jovencitas que tanto alardean, pero, en cambio, debo de mantener mis calificaciones… 'perfectas' para que no me transfieran, en fin…
*Ruido*
—¿?
Al escuchar algo de alboroto, sacándome de mi mundo pensando en el siguiente movimiento para acercarme un poco a Lori, se volvieron pedazos al alzar mi mirada al origen del ruido, y lo que escuche, hizo que cualquier sonido que debería emitir ya no saliese.
—Aww… miren eso, la protegida tetona quiere llorar, ¿y bien?, ¿qué vas a hacer? Vas a hablarle a tu mam- —Se cortó Yésicaen medio de su oración, lamentablemente, no supe que es lo que le hizo detenerse, dado que su espalda tapaba mi visión de lo que estaba pasando, pero lo que logré comprender, fue, ver a Yésicasujetando la parte frontal de la blusa de Lori, y el resto, paso tan rápido que solo el sonido de la puerta de la habitación cerrándose nos hizo regresar a la realidad, notando que Lori fue la causante del ruido dejándonos a mí y a Yésicasolas en la habitación.
Después de ver la puerta ya cerrada, regrese mi mirada a Yésica, que, por lo visto, aún no se había movido de su lugar, cosa que me extraño, así que me acerque a ella.
Desearía no haberlo hecho.
Pese a que eran algo imperceptible para la vista, pude notar un pequeño hilo de sangre en la mano derecha de Yésicaque decencia desde sus dedos.
*Clic*
Rápidamente, Yésicareacciona al fin, mirándome con los ojos abiertos o eso creí.
Al notar que no me miraba a mí, sino lo que mi mano está sosteniendo, hasta el punto de sorprenderme a mí misma al verlo. Y eso era, la cámara de mi teléfono, viendo en ella se encontraba la clara imagen del brazo con sangre de Yésica.
No sabía cómo es que pude hacer eso, sin siquiera saber lo que hacía, el único pensamiento que albergaba en mi cabeza después de ver esa sangre y conectar el 'porque' la partida de Lori, Yésicala había lastimado, es así de simple.
Con ese pensamiento, me fui también de la casa de Yésica, pese de las palabras de la misma que no tome importancia alguna en escucharlas. Pero al salir vi que aún quedaba tiempo de sobra para regresar a mi casa, y viendo que no íbamos a avanzar en absoluto, decidí hacer el proyecto yo sola, pesé a que la entrega es en dos semanas, la terminaré en dos días, lo bueno de comenzar un fin de semana, en fin y acabo, es lo menos que puedo hacerle a Lori, por… por sea lo que le haya hecho Yésica.
¿¡Tienes que estar bromeando!?
En la hora del almuerzo, escuché en el baño de las chicas sobre lo que tenía planeado hacer Sarah a Lori, con ello, ignorando las miradas atónitas de las demás, fui directo a buscar a Lori antes que Sarah lo haga.
Pero no podía encontrarla, desde aquel incidente en la casa de Yésica, no he podido ver en todo este tiempo a Lori por toda la escuela y sobre la propia Yésica… como si me importase ahora eso, ahora lo que importa es encontrar a-
—¡Eww…!
—¿¡ !? —Rápidamente al salir al patio de la escuela logré escuchar un coro agudo y al mirar el origen de ello vi a mis supuestas 'seguidoras' saliendo detrás de uno de los edificios, y entre las chicas, se encontraba Sarah llorando, que corría aún más que las otras, llegando a cruzar conmigo que me estaba acercando al lugar donde estaban por si algo le había pasado Lori, solo alcanzando a sentir un olor algo rancio entre las chicas, ignorando eso, llegué donde habían escapado, siendo el lugar donde guardan las cosas de jardinería, y efectivamente ahí estaba Lori, pero lo que no contaba, es que ya había alguien con ella, un chico moreno, para ser exacta, al ver eso retrocedí lo suficiente, escondiéndome en la esquina del edificio, viendo cómo Lori se desahogaba en el hombro del chico, y en como él hacía también un intento de calmarla.
Arggh… Como desearía haber llegado antes y ser yo la que consolase a Lori, pero… pensándolo mejor… creo que soy de las últimas personas que ciertamente Lori desearía ver.
—¡ ! —Abro notablemente los ojos al ver en cómo Lori besaba aquel chico para después abrazarlo.
Al ver eso, cierro mis ojos, tomo un respiro y lo suelto todo en forma de suspiro, dejando caer mi cabeza. —Je… quizás… esta sea la mejor forma. —Me dije eso a mí misma viendo que yo ya no tenía posibilidad de tener algo con Lori.
Está bien… lo admito… AMO A LORI LOUD.
Pero eso… no viene el caso, ya no importa, creo que… lo que me dijo George, ahora tiene algo de sentido para mí. "—Sabrás si realmente amas a alguien de verdad, cuando lo único que te importa es su bienestar".
Aun con ese consejo resonando en mi cabeza, nuevamente pose mi vista detrás de la esquina y veo que los dos, tanto Lori como ese chico, se van a la dirección opuesta por donde se habían ido las demás.
Ya con esa resignación me doy media vuelta para estar en la clase, al fin y acabo, todo arruino mi apetito.
*Brillo*
—¿Uh?... —Interrumpiendo mi caminata, algo brillante, llamo mi atención, al acercarme hacia el objeto, noto que se trataba de un teléfono móvil táctil de color azul marino, al parecer era usado por las chicas al ver que se encontraba aún desbloqueado con la función de la cámara aún abierta, preguntándome si en el teléfono había algún indicio de lo que estaban haciéndole a Lori.
—Pfftt… ¡JA- —Rápidamente me tapo la boca con mi mano impidiendo que un ataque de risa resuene e inmediatamente miro a mis alrededores y compruebo si no llame la atención de nadie, viendo que no fue así, vuelvo a ver la última foto que fue tomada por el teléfono siendo Sarah golpeada por algo… eso es… ¿moho?, e irónicamente eso es lo de menos, ya que lo más gracioso es la cara de repulsión de la propia Sarah que se grabó en la fotografía, viendo que un pedazo de… lo que fuese eso… se había aterrizado en su boca.
Después de calmarme al fin, pude pensar con más claridad, y pensándolo bien, esto imagen podrá ayudarme, ya me hice cargo de Yésica, por lo que le hizo a Lori convirtiéndola en una paria en la escuela.
Realmente no sabía que tenía TANTA influencia en la escuela, al enterarme en cómo los chicos de la escuela miraban a Lori como si fuesen un pedazo de carne, por simple hecho de ser la chica con el busto más grande de nuestro grado, pero la quien se llevaría el título de los 'pechos más grandes', seguramente sería la hermana menor de Lori, Leni, que sinceramente no sé qué es lo que comería esa chica para conseguir semejante par… con solo imaginarme en cómo se vería Lori si los tuviese de ese tamaño…
Rápidamente, sacudo mi cabeza alejando ese peligroso pensamiento de mí. Y yo, en un intento de querer serle de ayuda, comenté que la tomasen como si no existiese, solo fue un pensamiento rápido que dije para cambiar un poco el tema de conversación, pero… no creí que… REALMENTE me escucharán, pese a que, más tarde, vi a Lori, ahora siendo una solitaria hasta el punto que ya no la veía en la salida de la escuela.
*RING*
Agitando esos recuerdos de mi cabeza, escucho la campana que indicaba la finalización de la hora del almuerzo, así que, antes de irme, envié la foto de Sarah a mi teléfono, también borrando la foto original, para así, más tarde pensar que hacer con ella y dejarlo en objetos perdidos el teléfono que encontré para que no sepan quién se quedó con la imagen, hasta después de pasar la puerta de la escuela me detuve, al fin encontrándole un uso esa foto.
—¿No será tan difícil que los del periódico escolar publicasen la foto?, ¿verdad?
…
Normal
…
Al final, tal como lo planteo Carol, la fotografía de Sarah fue publicada en el periódico escolar una semana después de habérselo encontrado en aquel teléfono.
No falta decir cómo termino la propia Sarah, siendo ahora el centro de las burlas de la escuela.
Quedando en paz con el resultado, Carol continúo caminando en los pasillos siendo acompañada por su saquito, cosa que, de alguna manera, se acostumbró en estar rodeada de esta forma, pero… hay algunas cosas que nunca cambiaran.
Al escuchar una que otra conversación de las chicas que le seguían, la vio, vio a Lori más adelante en el pasillo, pese a que aun llevase ese par de anteojos y frenillos, Carol aún recuerda, recuerda aquella niña optimista, alegre que no le importaba hablar libremente lo que pensaba, se sorprende en volver a verla sonreír, cosa que alegro a la chica popular, pero esos pensamientos fueron echados a un lado, cuando Carol observo a Lori yendo directamente hacia aquel chico moreno que le había salvado de Sarah, entendiendo que él es ahora, la felicidad de Lori, y para Carol, le pareció como si el propio tiempo se volvía más lento a la par que ambas chicas rubias se acercaban, aunque fue una simple cruce entre los dos grupos, Carol pudo ver con detenimiento en cómo los ojos de Lori brillaban de la felicidad más pura.
"Bueno… al menos con que esté bien, yo también lo estaré…", fueron los pensamientos de Carol después de cruzarse con Lori, tratando de ponerse al corriente con la conversación de su grupo.
—Pero qué idiota fui al pensar eso. —Ahora se encontraba Carol en la zona de juegos infantiles del parque, aun buscando a Lori.
Cuando paso el intercambio de tarjetas de San Valentín, el viernes, para ser más específicos, en el grupo de Carol y Lori, que irónicamente se encontraban a un lado de la otra, se vio la aplastante diferencia por la 'montaña' de tarjetas que se encontraban en el pupitre de la popular de la clase, hasta el punto que dejaba eclipsada a la propia chica, y, en cambio, con la propia Lori…
Nada.
Ni tarjeta, ni un dulce o incluso una mera felicitación, solo cosas de sus hermanas, pero la hermana mayor los guardaba en su mochila con tal de que no lo hiciera nada esos regalos.
Pero para Carol, se sintió apenada consigo misma al verla; por su perspectiva, claro; decaída, al no tener nada, obviamente no ayudo que el resto de la clase le restregase ese hecho a la 'perdedora'. Aun así, Carol confiaba que ese chico con el que ha estado juntándose con Lori y la consolaría, quizás no sea muy conocedora sobre el amor, pero al leer una que otras revistas de adolescentes, tenía una ligera idea el tipo de relación tienen esos dos.
O eso creyó.
Pasando el fin de semana, Carol no vio a Lori en la entrada de la escuela ni mucho menos en el salón de clases, y entre el cotilleo de las chicas, logro escuchar algo que le hizo sentir que todo lo ha hecho hasta ahora fuese para nada.
—¡Como mierda enamorar a una chica puede considerarse un puto reto! —Gruño en furia Carol a la par que continuaba con su búsqueda.
Primeramente, asumió que Lori no se presentaría a la escuela por lo triste que debe de sentirse al ser usada de esa manera, pero al preguntar a escondidas a su hermana Leni, pensó lo peor cuando le contaron que ella había ido con todas sus hermanas y a la mitad del camino les dijo que tomaría un desvió en el parque para llegar más rápido a la escuela, porque quería estudiar de última hora para un examen que iba a tener.
—Una mierda de mentira, ¿quién se tragaría eso? —Se siguió quejando una jadeante Carol totalmente cansada, prácticamente fue un milagro que George accediese y le ayudase en sacarla de la escuela para ir al parque en búsqueda de Lori.
Pero eso le estaba costando más de lo que esperaba a Carol, sintiendo que el cansancio se estaba apoderando de ella, finalmente decidió apoyarse en un árbol y descansar, o eso, esperaba, cuando se encontraba sentada se frotó los ojos pensando que su mente le estaba haciendo una pésima broma.
Entre los arbustos podía observar una rubia cabellera adornada con dos broches para el cabello de colores llamativos. Como pudo, Carol gateo lo suficiente para estar cercas de unos arbustos, obtuvo visión de la persona que ha estado buscando.
O eso pensó Carol.
—Lor- —En el momento cuando Carol iba a llamarla, su voz se detuvo, dado que, Lori no se encontraba sola.
—Ese es… su hermanito, Lincoln. —Hablo entre susurro Carol, reconociendo de inmediato su inconfundible color blanco tan peculiar que lleva el pequeño en su cabello, pero lo que realmente le planteaba más preguntas a Carol, es que… ¿cómo Lincoln termino dormido apoyando su cabeza en el regazo de Lori?
Con eso en duda, Carol se quiso acercar un poco más, pero…
"¿Mmm…?, ¿y esto?", se preguntó a sí misma Carol, en su intento de acercarse, sintió algo por debajo de su palma de su mano izquierda y al subirla vio que se trataba de carta de San Valentín sencilla de un corazón rosa que tiene escrito 'Eres perfecta', pero al leerla se percata también que no solo era ESA carta, sino al contrario, había muchas… pero muchas cartas de San Valentín dispersadas alrededor de la propia Lori.
Al ver todo eso, Carol, nuevamente, se enfocó en ver a Lori al notar que se tallaba los ojos y al hacer un lado sus anteojos, pudo notar claramente que estuvo llorando bastante, pero esta vez, sonreía, sonreía que a la par acariciaba suavemente los blancos cabellos de Lincoln.
Ya teniendo un mejor panorama de lo sucedido, Carol se retira desde sus pasos y decide irse del lugar, no sin antes, dar una última vista de una tierna escena de un hermano menor subiendo los ánimos de su hermana mayor.
—Realmente… tienes tanta suerte Lori… al tener una familia que te quiera así. —Con esas palabras dichas como un susurro por la propia Carol, se fue yéndose hacia el estacionamiento del parque para que su chofer la llevase de vuelta a la escuela, dejando el lugar con una sensación agridulce para ella.
Pero se preguntarán, ¿cómo llego Lincoln con Lori?, o, mejor dicho, ¿qué fue lo que paso para que estén todas esas cartas dispersas por el lugar?
Bueno, retrocedamos tres días atrás, más específicamente, el viernes por la tarde.
Vemos a Lincoln recostado en su cama en ropa interior, leyendo sus comics de Ace Savvy de la caja que Leni le había traído por su aniversario, todo ya ordenado de manera cronológica por publicación.
Hasta que la puerta de su habitación fuese abierta, haciendo que el peliblanco desviase su vista del comic y mirase que se trata de Leni, eso no le extrañaba a Lincoln, después de todo, ya está acostumbrado que ella pase a su alcoba todo el tiempo, pero lo que le llamo realmente la atención, es que ingreso de manera silenciosa, y observo que venía con la cabeza agachada dando un sentido de abatimiento, Lincoln solo espero en que haría su pareja, viendo solamente que se acercó a la cama y se acostó en ella bocabajo con los apoyando su cabeza en sus brazos que se encuentran ahora cruzados, terminando todo eso soltando un largo y pesado suspiro, todo visto por Lincoln que ahora confundido dado que Leni jamás le había dirigido la palabra sobre el 'porque' de su pesar.
—¿Emm…? Leni, ¿qué sucede? —Pregunta Lincoln a su hermana, ahora con curiosidad, queriendo saber qué es lo que pasa con ella.
Dando otro pesado suspiro, Leni le responde. —Es que Lori no recibió ni un regalo de San Valentín, ni siquiera una tarjeta… —Termina la rubia un tono abatido.
Eso le extraño al peliblanco. —Pero que dices Leni, si ella recibió regalos de nosotros. —Le recordó Lincoln a Leni cuando por la mañana, él y sus hermanas se intercambiaron chocolate, ya que antes; a palabras de las menores; que deseaban recibir chocolates en vez de tarjetas.
Ante esas palabras, Leni agito su cabeza en negación. —No hablaba de eso, sino que Lori no recibió nada de San Valentín en la escuela.
Aun sin saber lo que Leni hablaba, Lincoln le pregunto sobre el tema, explicando así el intercambio anual de tarjetas de San Valentín que se realizan en la secundaria y escucho desde la otra aula en cómo todos le restregaban en la cara a Lori sobre no recibir nada de nadie dando entender que nadie la quería.
—¿Podemos hacer algo por ella? —Pregunto Leni a Lincoln ahora mirándolo, pero con los ojos humedecidos, como si a ella le hayan hecho eso.
—Y… ¿ya sabes qué hacer con respecto con Lori? —Pregunta Cesar a Lincoln encontrándose el niño en su paisaje mental recostado en el césped cercas de la fogata, mientras que con Alex está cociéndose un malvavisco. Pese a que aquel dulce sea una mera ilusión, pero para el guardián menor, es lo más cercano que tiene en comer cosas, no en ir afuera y dar un bocado a cualquier tipo de comida que para después sea desperdiciada cuando regrese dentro del albino.
—Sinceramente… no… —Confeso Lincoln posando su antebrazo derecho sobre sus ojos, todavía no logra de comprender, en cómo pudo acceder tan despreocupadamente ante el pedido Leni, obviamente el niño ya no siente ni un tipo de rencor hacia su hermana mayor por el tema del cadí, pero hubo ese 'algo' en el rostro de Leni cuando se lo pidió, le hizo sentir como si le rechazase tal pedido se sentiría como si su familia descubriese su relación o… peor.
Pero había alguien del trío que, si sabía sobre el 'porque' Lincoln acepto de manera inmediata en solucionar el problema que hablo Leni, Cesar.
"Ah… este niño… bueno… eso es lo que es… un niño, al menos, quizás esta sea una buena oportunidad para acercarse a Lori.", pensó César dándole una amonestación mental al niño sobre haber caído de manera inmediata ente los 'ojitos' de súplica de una chica, planteándose también en enseñarle al albino en cómo tener cierta resistencia a ello o hasta poder ignorarlo porque acceder a peticiones de esa forma ya tiene suficiente experiencia en ello, y si accedes demasiado lo que te piden, una de esas ocasiones resultara terminando en algo malo, muy pero muy malo. Mientras pensaba en ello fue interrumpido por Alejandro.
—Pff… poke no aze… —Hablo Alejandro con la boca llena por el malvavisco recién cocinado, cosa que obviamente ninguno de los otros dos le entendieron de que hablaba.
Al notar eso, Alex espero un momento para pasarse el bocado y continúo hablando. —Dije que: ¿Por qué no hacer lo mismo que los de la secundaria? —Dejando a César y a Lincoln con el rostro de extrañeza sobre a que se refería Alejandro. —Quiero decir, en darle tarjetas de San Valentín a Lori, pero no solo una ni dos, no, sino, las suficientes para que cuando abra su casillero, ¡BOOM!, se derramen todas al suelo.
Los otros dos se quedaron… sorprendidos ante lo dicho por el guardián menor, más el propio César, preguntándose si por el comer o el poder sentir el azúcar; pese a que sea una ilusión; le ayudase a Alejandro en pensar mejor las cosas.
*Estruendo*
—Eh… Que… —Despierta abruptamente Lincoln, exaltándose por un fuerte ruido, notando que se había dormido en el escritorio de su habitación, y con pereza, giro su vista para ver el origen de dicho escándalo, viendo que se trataba del propio Alejandro que se había caído de la cama y a un lado del guardián menor se encontraban la mochila del peliblanco, que seguramente fue el que ocasiono el despertar del albino al ser arrastrado también por la caída de Alex.
—¿Mmm? —En medio de su somnolencia, Lincoln se percata que tiene un trozo de papel pegado en su mejilla izquierda, al quitárselo ve que se trataba de una tarjeta de San Valentín rosa en forma de corazón.
"¡Cierto!", reacciono Lincoln, abriendo notablemente sus ojos al recordar sobre la razón de haberse quedado dormido, prácticamente sentado en altas horas de la noche y viendo retazos de papeles de colores en el piso.
Desde la tarde de aquel viernes, cuando acepto el pedido de Leni en animar a Lori, opto en hacer lo dicho por Alejandro, comenzó a juntar las cosas desde los papeles de colores, bolígrafos y demás.
Por eso, con tal de que ninguna de sus hermanas se percatase de lo que está haciendo Lincoln, y que así, Lori no se enterase, el niño decidió hacerlo en su propia habitación las tarjetas, después de que todos en la casa se durmiesen, dando marcha ese plan el sábado, pero pese el entusiasmo del niño y de su creatividad al usar cuatro clones para acelerar aún más la realización de las tarjetas y guardarlas dentro de sellos de almacenamiento hasta el domingo en la noche, que por capricho de Alejandro, ayudo a Lincoln en recortar las tarjetas en diferentes formas y tamaños, o al menos lo intento, ya que, no hubo ni un problema cuando cortaba el papel no pasó nada, pero… cuando quiso dar forma esos pedazos en donde comenzó a retrasar a Lincoln volviendo inutilizable las tarjetas, por ello, el niño junto con sus clones tuvieron que hacer el doble de esfuerzo para remediar ese contratiempo terminado Lincoln curiosamente agotado hasta el punto de quedarse dormido y justo en el momento cuando cayó con Morfeo por el cansancio se llevó consigo a sus clones con él.
Y con ello, volvemos en el presente, nuevamente en la habitación del albino ya listo para salir; pese a que sea muy temprano para ir a la escuela; contemplando los sellos donde había guardado las tarjetas, pero había un pequeño… problema, ¿cómo entraría a la secundaria de Lori?
—Sabes… no estoy muy seguro de que esto funcione. —Comento con duda y con algo de temor Lincoln a Alejandro mientras que este último empujaba al albino que se encontraba arriba de un carrito de compras —¡Tonterías! —Exclamo el guardián menor comenzando a empujar dicho carro de compras.
Al ver que Lincoln, no planeo muy bien que digamos la parte en cómo llegar a la secundaria de Lori ANTES que los demás llegasen para así dejar en su casillero las tarjetas de San Valentín que había hecho, sin embargo, por el poco tiempo que le quedaba al niño les pidió a sus hermanos su ayuda.
César estaba pensando en revelarle la verdad a su protegido sobre el uso del Jutsu de tele-transporte, pero mejor se contuvo, recordando que no hay ni un sello en esa escuela para llegar a dicho destino en primer lugar. Por lo cual dejaba por descarte a… Alejandro.
Dicho hermano menor, al ver que le dejaron cierta 'libertad' para planear algo, este rápidamente le pidió a Lincoln que fueran al parque por qué; según Alex; tenía algo que lo llevaría rápido al lugar, y así es como comenzó todo esto, con Alejandro empujando un carrito de compras que fue abandonado o bien, le pertenecía a un indigente.
…
En medio del parque se podía apreciar a un niño albino arriba de un carrito de compras que corría sin control alguno, pese a que no se encontraba bajando de una pendiente sino andando en un camino recto y sin nadie impulsándolo, o eso veía la gente normal. Ya que en realidad era Alejandro quien lo hacía andar mientras él corría y por cómo están las cosas Alejandro se encontraba divirtiéndose con esto, cosa que noto Lincoln cuando se percató del aumento de velocidad mientras revisaba su cuaderno donde tenía los sellos que guardaban las tarjetas de San Valentín para tenerlos listos cuando llegase a la secundaria.
—Alex… vas muy rápido, ¿no crees? —Comento Lincoln, comenzando asustarse no solo por la velocidad, sino que por la inestabilidad que presentaba el terreno en el carro de compras al balancearse hasta el punto que el niño se sujetaba en los bordes del carrito por si una casualidad se saliese y por lo más preocupante, comenzaron a subir una pendiente algo pronunciada.
—Pero si no vamos así, no podremos llegar antes que los demás, ¿no? —Insistió Alejandro en mantener así la velocidad dando su punto, pero lo que no sabían el par, salvo César, es que… ya era tarde. El guardián mayor lo noto por la posición del sol, ya en esta hora como mucho, los demás estudiantes ya deben estar bajándose del autobús escolar para entrar a sus clases, pero al menos tenían... otras alternativas, podían mandar a Alex en la hora de clases, ya que los pasillos estarán vacíos en ese momento y se llevará consigo las hojas donde se encontraban las tarjetas, solo bastaría en que él colase las hojas ya dobladas entre las rejillas del casillero de Lori, y cuando termine con eso, Alex traspasaría el casillero para así desde dentro, rompería las hojas para que las tarjetas de San Valentín llenasen por completo el casillero de la hermana mayor.
Ciertamente, César quedo sorprendido ante el ingenio de Lincoln sobre idear un plan de contingencia de esa manera, pero… le falto un detalle. Alejandro no sabía en donde se encontraba el casillero de Lori en sí, con ello decidió pensar en cómo decírselo a Lincoln hasta que…
—¿? —El guardián mayor se quedó extrañado al ver un cambio brusco del panorama del niño. —¿Eh? ¿Y el suelo, donde…? Oh… Uh… —Es lo que se estaba preguntando César hasta que lo noto. De alguna manera, a medida que Alejandro comenzaba a bajar la pendiente, se topó con un desnivel del suelo haciendo que el carrito de compra junto con Lincoln y el propio Alex saliesen volando. Eso asusto notablemente a Lincoln, pero ese miedo fue dejado de lado al notar que el cuaderno donde llevaba los sellos se alejaba de él. En medio del aire, como pudo, quiso llegar a ellos, pero la ley de gravedad no se lo permitió, el albino comenzó a descender, solo logrando ver que caería sobre alguien.
—¡Cuidado abajo! —Fue lo único que alcanzo en advertir el niño sobre la persona hasta sentir el aterrizaje sobre dicha persona.
—¿Qué?
—No sé en qué estaban pensando esas… —Comento Lori para sí misma ya cansada sobre la actitud de esas chicas que al parecer tienen algo en contra suya, pero algo le interrumpió sus pensamientos.
—¡Cuidado abajo!
—¿Qué? —Fue lo que alcanzó a escuchar Lori antes de sentir a alguien cayéndose encima suya. —¡AY! —Se quejaron ambos del impacto, haciendo que ambas personas terminasen en el suelo.
Lori, siendo la primera en recomponerse tras el incidente noto de quien se trataba—Pero que… ¡Lincoln! —Rápidamente, la hermana mayor sostiene a su hermano menor sobre sus hombros. —Por favor, responde. —Continúo hablando la rubia con preocupación al notar la falta de respuesta por parte del albino, entrando ya en pánico cuando escucho sollozar a Lincoln creyendo que se había lastimado seriamente. —Lo- Lo siento Lori. Ahora nadie sabrá lo linda que eres. —Hablo al fin Lincoln, extrañando a su hermana sobre de que hablaba su hermanito hasta que un pedazo de papel de color azul respondió su duda al caer sobre su brazo derecho. —¿Pero qué?... —Su pregunta quedo a medias al levantar su mirada hacia el cielo para ver el origen de dicho objeto y encontrándose con una sorprendente lluvia de corazones de diferentes colores, ante esta maravillosa vista, Lori se pone a revisar el papel azul que en realidad también es un corazón haciéndole soltar unas lágrimas, era una tarjeta de San Valentín que tenía escrito 'Eres perfecta Lori'.
Al notar las lágrimas de su hermana, Lincoln trata de disculparse. —Oh… rayos, en serio lo siento, soy-soy el peor hermano del mundo.
Percatándose de lo que trata de hacer Lincoln, Lori se ríe levemente de ello. —No estoy triste. De hecho, me hicisteis darme cuenta literalmente que no necesito a 100 personas que digan que soy linda o bonita. —Comenzó Lori acercase Lincoln, y el niño se relajó un poco al escuchar eso, pero lo que no se esperó fue lo siguiente cuando tuvo a Lori cara a cara. —Solo necesito a quien vale por mil. —Termino Lori cerrando sus labios con los de Lincoln, ahuecando ambas manos en las mejillas del albino y cerrando sus ojos que, al contrario, con el chico, este los tenía totalmente abiertos por el shock ante la acción de su hermana, pero ambos compartían un gran sonrojo en sus mejillas.
Ante aquel regalo de Lincoln hacia su hermana fue el último empujón que necesitaba Lori para dar 'ese' salto de fe, dejándolo claro en ese beso, no teniendo nada de lujuria o tan siquiera algo de pasión en ello, solo era la máxima expresión de un sincero amor genuino y de disculpa que puede brindarle Lori a Lincoln. Y cuando Lori se separó del albino dejando un hilo de baba entre ellos que duro poco tiempo uniéndolos. La hermana mayor abre nuevamente sus ojos, encontrándose sumamente sonrojada al sentir la suave brisa de lo que queda del invierno, haciéndola saber que lo que acaba de hacer no era un sueño, en verdad lo hizo, beso a su hermano menor. Con algo de pena, Lori comenzó hablarle a Lincoln aun sujetando su cabeza con ambas manos, mirando en otro lado. —Emm… ¿po-podemos dejar esto entre nosotros? —Pero no recibió respuesta alguna. —¿Lincoln? —Pregunto de nuevo Lori extrañada, ante la falta de palabras del albino, ahora mirándolo de frente se sorprendió en encontrarse a su hermano menor literalmente fuera de sí, totalmente desmayado ante este nuevo… 'dilema'.
Mientras en la distancia, cercas de donde cayó el carrito de compras se encontraba Alejandro lamentándolo con la libreta de los sellos en sus manos porque cuando estaba en el aire logro tomar el objeto, pero al estar moviéndose constantemente las hojas en el aire termino rasgando unas cuantas de ellas, pensando que lo arruino, tomo la mochila del niño que se encontraba cercas del lugar y metió con sumo cuidado el cuaderno ahí y lo dejo a la vista para que lo recogieran después, ya sin ánimos, regreso con Lincoln, más concretamente en su paisaje mental; sin siquiera preguntarse el por qué el niño descansaba su cabeza en el regazo de Lori; con la sorpresa de ver a Lincoln inconsciente cercas de la fogata, preocupado, el guardián menor corre para ver cómo se encuentra el niño sintiéndose más culpable creyendo que fue por aquella caída la causante de todo, pero su hermano mayor disipa esas dudas.
—Tranquilo, no fue por la caída si es lo que crees. —Notando César un suspiro de alivio de parte de su hermano.
—Y entonces, ¿qué fue? —Pregunto Alejandro queriendo saber lo que realmente paso.
—De hecho… —Trato César en buscar las palabras. —Lincoln consiguió a su segunda chica y creo que ella nos lo rompió. —Termino el hermano mayor encogiendo sus hombros y sonriendo levemente sin saber que más decir ya que Lincoln vino así, estando inconsciente.
Silencio fue lo que emano Alejandro durante unos segundos hasta que…
—¿¡ES EN SERIO!?
Y listo.
Ahora Lori se declaró a Lincoln, pese que no fue verbalmente hablando, convirtiéndose en la segunda chica, pero… ¿que pasara con Leni?
Sobre Carol, para comenzar no… NO será una yandere, (aun no estoy seguro sobre si pondré eso o no), ella prácticamente, desde las niñas exploradoras admira a Lori en como ella tenía tanta confianza sobre sí misma. No temía en decir lo que pensaba, sin importarle lo que decía los demás o sus padres, su libertad. Y sobre los padres de Carol… bueno ya deben de darse una pequeña idea con lo escrito arriba, pero… aun pienso escribir sobre ellos en un futuro. Pero lo que ella sentía admiración se fue convirtiendo paulatinamente en amor, un amor que por las malinterpretaciones de la gente ha hecho que la relación entre Carol y Lori terminase como esta, pero eso no impidió a Carol en ayudar a Lori, a su manera, claro, pero al menos le brinda ayuda, sin importarle que la Loud se entere o no que fue ella.
Bueno eso seria todo.
Adiós.
Panda fuera.
