Buenas a todos. Nuevo capítulo de 'Un inicio diferente' donde esta vez hará acto de presencia Lisa y ya les digo de antemano que a ella no le pienso poner ese siseo porque meramente no me hallo escribiendo eso y mucho menos en como arrastrar palabras en su vocabulario de infante.

Por lo que ya sin más…

Disfruten del capitulo :D


Acercamiento y experimento fallido


Ah... Entonces... ¿no sabes lo que es? —Pregunta Alejandro por quinta vez a Harriet, principalmente para fastidiarla. Sintiendo a través de su Haki, que desde la primera vez que le hizo la pregunta, obtuvo una respuesta sorprendentemente sincera sobre el desconocimiento del sello en el grimorio.

Ya te lo dije... —Responde la mujer con desespero, utilizando una voluntad titánica para no lanzarse hacia el guardián menor y atacar su yugular, ya que Alejandro repite la misma pregunta como un loro. —Ese grimorio lo tengo desde que... desde que tengo memoria, ¿ok?

Alex solo la observa por un momento y luego dirige su mirada hacia César, quien está transcribiendo todo el contenido que tiene cifrado hasta el momento del libro a otro completamente en blanco, proporcionado por Harriet antes que se ha malogrado.

Al ver ese sello, el guardián menor siente un escalofrío recorrer su espalda al recordar aquel lugar.

Maldita biblioteca y su estúpido búho sobre desarrollado. —Musitó Alex con fastidio sin querer. Dándose cuenta de su error, revisa nuevamente con la mujer para asegurarse de que no lo hubiese escuchado, pero en realidad ella estaba más concentrada en otro libro que se llevó consigo.

Sin embargo, César logra escuchar su queja y se compadece un poco de él, sabiendo que no era solo culpa de aquel espíritu guardián, sino del propio 'Wan Shi Tong' y el sitio que era su biblioteca. Era prácticamente un puente entre lo físico y lo no físico. Según Alejandro, salió 'humillado' por aquel búho, ya que no solo pudo verlo a él a pesar de estar dentro de su compañero, sino que también podía predecir todas sus jugarretas y escapar de la biblioteca ellas. Al final, lograron salir con Alex lanzándole su arsenal de una sola vez, abrumándolo y permitiendo que su compañero escapara de aquel entonces.


—Adiós, niños —Se despide Rita de sus hijos menores a las puertas de la primaria, sin percatarse de cómo Lincoln expresa aún su preocupación a Lori.

Oye, tranquilo. Ella misma lo dijo antes de subir a la camioneta, que averiguaría todo y lo solucionaría. —Intenta César calmar las preocupaciones de Lincoln. Quien ha estado nervioso desde la mañana y no ha dejado de comentar sus divagaciones de sí alguien en la escuela sabe de Leni sobre su relación. Sin embargo, al estar tan centrado en ello, no ha tenido en cuenta las palabras del guardián mayor: si alguien la estuviera chantajeando, ¿no sería al revés? Si no ella quien tendría que estar dando algo a cambio.

Sí, ¿qué es lo peor que podría pasar? —Finaliza Alex. En ese momento, suena la campana.


En la secundaria de Royal Woods, los estudiantes comienzan a salir de sus clases para dirigirse a la cafetería y disfrutar de sus almuerzos, excepto por un par de chicas que su destino es el baño.

—¿Notaste que Leni está?... ya sabes... —Comenta Jackie a su amiga, sin poder encontrar la palabra adecuada para describir a la rubia.

—¿Más… animada? —Complementa Mandee, sugiriendo el término sin estar segura si esa era la correcta.

—Algo así. ¡Oye! —Llama Jackie a su amiga al recordar lo de Leni. —¿No crees que ella ya habrá hecho 'eso' con su novio?

* PAM *

Justo cuando escuchó aquella pregunta sobre su hermana menor, Lori azota la puerta de uno de los cubículos del lugar.

"Ok... esto es todo", pasó por la mente de la rubia mayor. En un principio, fue al baño de chicas para plantearse cómo acercarse a esas 'amigas' de Leni, pero no se imaginaba que ellas mismas se presentaran en el sitio. Esperando su momento para darse a notar, sin embargo, al escuchar a la otra chica sacar el tema del novio de su hermana, los impulsos de Lori vuelven a actuar por ella.

—Oh... —Murmura, la rubia mayor, en un tono lo suficientemente bajo para ser escuchada por las otras chicas—. Con que mi hermana ya tiene un novio, ¿y ustedes creen que ella y él ya lo hicieron? —Pregunta Lori muy suspicazmente, provocando el pavor en ambas amigas.

Al final, pese a su arrebato inicial, la rubia pensó que esas chicas no hablarían, sino al contrario. Si a eso añadimos, su amenaza al decirles que literalmente las convertiría en pretzels humanos.

—Entonces... ¿Leni no te dijo quién es su novio realmente? —Pregunta Lori, asimilando la información recién adquirida.

Jackie asiente rápidamente. —Sí, y cuando le pedíamos detalles, incluso si fuese el color de su cabello, ella solo empezaba a hacer sus rabietas y nos decía que dejáramos el tema.

—Ok, eso sí, suena más como algo que Leni haría. —Comenta la rubia, más para sí misma, recordando la personalidad de su hermana. —¿Y pueden quitar esa mirada? Ya no les voy a hacer nada. —Habla Lori con irritación al ver que aún estaban asustadas.

—Eso ni tú misma te lo crees. —Indica Mandee señalando con su dedo el espejo detrás de la Loud.

Al alzar su vista, Lori ve el reflejo de sí misma. Una mirada que hasta ella desconocía que tenía. Era una de furia, una furia que dominaba por completo su ceño fruncido, acompañada de un tic nervioso en uno de sus ojos. Al percatarse de su estado, el movimiento ocular se detiene.

"¿Esto era lo que Lincoln veía en mí?", ese pensamiento rondó por la mente de Lori mientras toma distancia de Jackie y Mandee, disculpándose por su arrebato.

—Ah, por cierto... —Se detiene la rubia antes de siquiera tocar la puerta del baño para salir. —Solo espero que en otro momento me cuenten cómo Leni consiguió todos esos celulares con sus respectivas cajas. Si no, esa amenaza de convertirlas en pretzels humanos se hará en una promesa, en todo el sentido literal de la palabra.

Con eso último dicho, Lori sale por completo del baño sin ni siquiera ver a ambas chicas, y se dirige directamente a su casillero para esconderse, tanto como sea posible.

—Uh... ¿En serio dije todo eso? —Habla en voz alta una muy sonrojada Lori, avergonzada por la situación que tuvo que pasar tras montar un buen número allá atrás.

Pero esos lamentos se detuvieron cuando el aroma de su almuerzo llegó a su nariz y percibió el burrito especial que había preparado su papá.

—Bueno, al menos no me saltaré el almuerzo —Sonríe levemente la chica, encontrando algo 'bueno' en medio de todo, aunque se olvidó abordar en aquel interrogatorio el principal dilema sobre los celulares.

Llegada la noche, Lori le pide a Leni que le preste su teléfono para encontrar y agregar a Jackie y a Mandee en sus contactos. Aunque sabía la cantidad de ellos que Leni poseía, lo que realmente sorprendió a la mayor fue la eficacia de su hermana menor en el manejo del dispositivo.


Siendo ahora jueves, Lori contactó a las chicas con su teléfono. No pudo evitar reírse ante las preguntas paranoicas que le hicieron sobre cómo las encontró tan rápido en las redes sociales. Al final, simplemente le bastó con decirles que fue gracias a Leni y ellas se habían olvidado ese detalle de su amiga y lo entendieron. Por lo menos, la rubia logró que mañana le cuenten sobre lo que está sucediendo con ese 'intercambio de regalos' que su hermana le mencionó.

Lori suspira con pesadez al no saber qué escuchará en esa conversación y comienza a navegar en su red social para distraerse y dejar de darle vueltas al asunto. Sin embargo, algo llamó su atención.

—¿Qué? —Dice Lincoln, sin comprender lo que Lori acaba de decir, al estar jugando videojuegos en su habitación.

—Te digo que sí. ¿Te apetece ir conmigo a un evento de golf? —Pregunta Lori, ocultando su emoción, ya que esto podría ser su 'primera cita' con su conejito y también una forma de disculparse por aquella vez cuando lo cambió como caddie.

—Claro... —Responde el peliblanco, sorprendido por tal invitación. —¿Y para cuándo es?

—¡Este sábado! —Habla efusivamente Lori. Esperando que tendría que contarle otro detalle del anuncio para convencerlo, pero se recompone de inmediato. —Bien, pues espero que estés preparado cuando llegue el día, ¿de acuerdo, 'caddie'?

Emm... ¿Están seguros de esto, chicos? —Pregunta Lincoln a sus hermanos, aun teniendo dudas al verse vestido con sus ropas habituales.

Claro, es como te he dicho: solo usa ropa con la que juegas con Lana; después de todo, te vas a ensuciar con la trampa de arena, el lago y...

Antes de que César siquiera termine de hablar, sus palabras son interrumpidas por el sonido de alguien tocando la puerta. Lincoln responde abriéndola y se encuentra con una vista un tanto... 'única'.

—Baa... Te ves... bonita, Lori —Alaga el chico con un pequeño sonrojo adornando sus mejillas después de ver a su hermana, que también carga el equipo de golf y ha realizado un cambio de ropa. Lori lleva una camiseta de polo blanca sin mangas, su cabello hecha en una cola de caballo y con unos pantalones cortos rosas que terminan a la mitad de sus muslos, junto con un par de zapatillas blancas deportivas. Si no fuera por el golpe que Alex le da en la cabeza a Lincoln, el chico continuaría sin decir nada a la rubia.

Con solo ver esa reacción por parte de su hermanito, Lori se da cuenta de que aún conserva su encanto, lo que despierta en ella el deseo de seguir adelante y ver hasta dónde puede llegar.

—Así que... —Comienza Lori a bajar la bolsa de golf al suelo. —¿Te gusta cómo me-

—Lori, ¿está Lincoln listo para irnos? —Interrumpe el Sr. Lynn alzando la voz desde el pie de las escaleras, listo para llevar a los niños al evento y causando un poco de sobresalto en el par que se encontraba en la habitación.

—Ya vamos, papá. —Responde Lincoln, tomando ahora la bolsa de golf.

—¡¿Es en serio?! —Se queja Lori al notar en la recepción que el evento no solo era en pareja. Si no que también requería que uno condujera un carrito de golf mientras el otro golpeaba la pelota sin salir del vehículo. —¿A quién se le ocurre jugar de esa forma? —Se pregunta la rubia. Tratando de ocultar el hecho de que pasó por alto esa información.

—Veo que ella no conoce el polo. —Comenta César al escuchar las similitudes entre dicho deporte a caballo y las reglas presentadas en el lobby del lugar.

Lori no sabía qué hacer. Por un lado, su papá se había ido justo cuando se bajaron de la van, lo que significaba que ella tendría que realizar sus swings´s desde el carrito mientras que también debe de conducir. Por otro lado, su hermano menor probablemente no sabía manejar, y mucho menos podría alcanzar los pedales.

—Oh, vamos, Steve, deja que los chicos se diviertan. —Comenta una mujer de cabello castaño que se acerca al mostrador, siendo una conocida de la rubia.

—Felicia... —Dice Lori, saludándola al reconocer a su entrenadora. Aun así, la chica no está segura de sí, podrían hacerlo.

"En el peor de los casos... tendría que manejar las dos cosas a la vez...", en medio de los pensamientos de la hermana mayor, el peliblanco tomo la delantera.

—Ok, vamos, Lori. —Dice Lincoln mientras recoge la bolsa de golf y se adelanta.

—Eh… oye, espera —Le replica la rubia a su hermano por irse primero y comienza a seguirlo junto con los otros participantes del evento.

—¿Sabes lo que haces? —Duda Lori de su hermano mientras ya se encuentran montados en el carrito de golf junto con los otros participantes. Observa con poca confianza al peliblanco, quien está en el lado del conductor y con sus propios 'métodos'.

—Claro...

—Oye, ¿estás seguro de que esto funcionará? —Después de asegurárselo a su hermana, Lincoln busca de inmediato la confirmación de Alejandro para que todo saldrá bien. Ambos Loud se preocuparon, especialmente Lincoln, al ver en sus pies dos vasos de gaseosas pegados con goma de mascar en la suela de sus zapatos.

Tu tranquilo, yo me encargaré de los pedales y tú solo encárgate de manejar el volante, ¿ok? —Asegura el guardián menor después de ocultar ambos envases en bolsas de papel de color café.

Solo quieres montar unas carreras contra los otros participantes. —Dice César de forma acusadora a su hermano menor.

Tú cállate. Además, dejé al enano al volante, así que 'técnicamente'. —Enfatiza Alex haciendo comillas con sus dedos índice y medio. —No estoy compitiendo contra ellos. Pero viendo a los demás, parece que será más una carrera que ese aburrido juego de golf.

Ante las palabras de Alejandro, las cuales eran ciertas, había solo cuatro participantes, incluyendo a los hermanos Loud. Dos de ellos son acompañados por sus padres, mientras que el otro era un hermano mayor. Estos estarían manejando los carritos de golf, como los copilotos de dos chicos y una chica de edad similar a Lori, quienes se encargarían de realizar los golpes.

Ah... Solo te advierto que, si expulsan a los hermanos del campo, será tu culpa. —Con un suspiro de resignación, César suelta estas últimas advertencias. En ese momento, se escucha el sonido que da inicio al evento.

—¡Yeehaw! —Exclama uno de los participantes, un hombre con una frondosa barba y bigote vestido con temática de vaquero, incluyendo el sombrero y par de gafas de sol, mientras derrapa al bajar una pendiente en su carrito de golf. Por el otro lado, su hijo ejecuta su swing, liderando tanto en la tabla de puntuación como en la 'carrera'.

Luego, nos encontramos con el otro par de hermanos, quienes, en lugar de centrarse en el golf, parecen disfrutar más del vehículo.

A continuación, vemos a un hombre pelirrojo fornido, cuyo tamaño requirió que se retirara el techo del carrito de golf para que pudiera entrar junto con su hija. Disfrutando más del tiempo compartido haciendo sonreír al tipo, siendo un inesperado contraste debido al tamaño del hombre.

Y finalmente, nos encontramos con los hermanos Loud, estando ellos...

—¡Hmph!

Con el séptimo swing, Lori logra acertar el golpe a la pelota, haciendo que finalmente caiga en el agujero.

—Y este sería el quinto hoyo. —Comenta Lincoln mientras detiene el coche para anotar en la hoja proporcionada por Felicia antes del inicio del evento.

Lori gira la cabeza hacia su hermano al escuchar eso y al ver en la tabla que solo anotó en el agujero número cinco, una pequeña ola de malestar comienza a invadirla.

Al principio, cuando vio el anuncio, Lori vio no solo una oportunidad para remediar lo que había hecho en el pasado al desplazar a Lincoln como su caddie, sino también en demostrarle a su hermanito que ella tiene talento en algo. Ha observado un poco el peliblanco que ha estado pasando tiempo con Luan, practicando bromas o chistes, con Luna escuchando su nueva música y con Lynn jugando por las tardes en casa o en el parque. Pero con Leni...

Gracias al saber sobre su relación, Lori pudo entender por qué Lincoln pasaba más el resto de los días con ella que con todas las hermanas. Aunque le tomara tiempo a su conejito en posar para su la rubia menor mientras ajustaba sus diseños de ropa, la mayor comenzó a pensar que era solo eran excusas para que ellos tuviesen más tiempo.

Sin embargo, en realidad, era la envidia y.… algo de celos dentro de Lori los que habían llevado a tomar la decisión de traer a su hermano con ella a este lugar, dándose cuenta de que del poco tiempo compartido con el albino.

—¿Eh? ¿Qué? —Pregunta la rubia al sentir el brusco movimiento del carrito al detenerse.

—Bien, ahora vamos por el sexto, toma. —Dice Lincoln ofreciéndole a su hermana el palo de madera. —¿Pasa algo? —Pregunta el chico con duda al notar que la mirada de la rubia sigue sobre él.

—Oye… —Comienza Lori, sorprendida por lo rápido que Lincoln se adaptó a ser su caddie, al darle un palo que necesitaba para el primer tiro. —¿No te molesta estar aquí?… ¿conmigo?… Me refiero con el golf, claro. —Con rapidez, se corrigió la chica para aparentar que su actividad no era aburrida.

Pero, en cambio, el niño tras escucharla al fin pudo entender el porqué de aquel curioso sentimiento que su Haki de observación le transmitía, incluyendo también con el comportamiento de la rubia desde inicio de todo esto, tratándose de su inseguridad. Un sentimiento nostálgico, y algo de gracia, le causa al peliblanco al recordar que Lucy se sentía de esa forma al estar con Becky en la convención.

—Lori, no tienes que preocuparte por eso. —Dijo Lincoln con sinceridad. —Me gusta estar aquí contigo, sin importar lo que estemos haciendo.

Las palabras del albino resonaron en el corazón de Lori, agradeciendo tener a alguien como él, alguien que la entendía y la apoyaba. Sin embargo, aún sentía cierta inseguridad sobre volver a retomar su papel como novia, una en la que tendría que compartir al mismo chico. Usando esas emociones para motivarla, golpeó fuertemente la pelota, logrando esta vez acercarla lo suficiente en un segundo tiro y anotar en este hoyo, continuo Lori a la par que Lincoln conduce.

—Es solo que… a veces me preocupa que no tenga algo interesante que compartir contigo, como lo hace Leni. —Confesó Lori con un tono de vulnerabilidad.

—Oye, no tienes que ser como Leni o como nadie más. Eres única, al igual que ella, y eso es lo que me gusta de ustedes dos.

Lori sonrió, agradecida por las palabras reconfortantes de su hermano. Se sintió un poco más segura de sí misma, comprendiendo que no tenía que competir para ganarse el afecto del peliblanco.

—Gracias, Lincoln. —Dijo Lori con gratitud y luego anotó el sexto hoyo con el segundo tiro. —Me siento afortunada de tenerte a mi lado. Y creo que ya no es necesario ganar ese premio del buffet del club.

¿Comida?

Ay, no…/ Uh-oh… —Ambos, tanto César como Lincoln, soltaron sus lamentos al escuchar esas palabras de Lori, seguidas después por las de Alejandro.

—¡Waaa! —Grita de sorpresa la rubia ante la repentina aceleración del carrito de golf que estaba ganando velocidad, logrando apenas sujetarse del vehículo antes de que la votase fuera.

Aplausos.

Eran lo único que escuchaban los hermanos Loud. Se encontraban en el podio del tercer lugar, con Lori sosteniendo un pequeño premio sin saber cómo responder. En segundo lugar, estaban el padre e hija pelirrojos, y en el primer lugar, el vaquero con su hijo. Lincoln se encontraba muy sonrojado, desviando su mirada del público en general. Todos pensaban que solo se trataba del típico pánico escénico de un niño. Al ver eso, la hermana mayor pudo calmar sus nervios por lo tierno que se veía.

"Je… aún sigue siendo un niño", sonríe levemente la rubia al recordar el momento en que le comentó sobre aquel premio a su hermanito, considerando que eso fue la razón de su prisa.

Pero la realidad, ante el rubor de vergüenza del chico, era que el propio Alex había retomado el control de los pedales y pisó el acelerador. Pese a que el guardián menor le dejó a Lincoln que fuera a su ritmo desde el segundo hoyo. Intentando ver si algo de esos juegos de carreras en las árcades había funcionado, aunque fuera un poco. Sin embargo, cuando escuchó la palabra 'buffet' por parte de la rubia, Alejandro había tirado por la ventana esas buenas intenciones.

Lo bueno para el albino era que César contuvo a su hermano menor, dejándolos por detrás de la otra chica que participaba. Solo le bastó a Lincoln escuchar un sórdido golpe y después ya no se oía nada. Agradeció en silencio a su hermano mayor por la ayuda e intentó volver a tomar la misma velocidad que antes, pero lo descartó cuando escuchó los vítores de alegría por parte de Lori al haber anotado otro hoyo en uno. Así que, solo continuó conduciendo a la misma velocidad con la que Alex había comenzado con este ajetreo.

Mientras tanto en el paisaje mental del chico…

Glup, glup, glup…. —Era lo único que se escuchaba por parte de Alex, estando ahora flotando a la deriva en la mitad del lago bocabajo, emitiendo innumerables burbujas ante la frustración de ser detenido 'injustamente' en medio de la competencia.

Ya deja de ser tan dramático, al menos ese par llegaron al podio… gracias a ti. —Intenta animar el guardián mayor a su hermano —Pero en serio, si no te hubiese detenido Lori fácilmente saldría volando del carrito de golf.

¡Cállate! —Exclama Alejandro sacando bruscamente su cabeza del agua. —Si hubiésemos ganado ese buffet podría disfrutar comer todos los que yo quisiera sin que nadie hiciera preguntas. —Dio de forma resumida el hermano menor a César, su 'maravilloso' plan a tomar.

"No… de seguro ellos lo notarían", se dijo así mismo el mayor viendo los escenarios donde verían la comida 'desaparecer' por encima de la barra del buffet y conociendo a su hermano menor, este se acabaría justamente con una línea completa sin titubear.

Bueno… al menos con el tercer lugar se ganaron cupones para ir a comer a las Hamburguesas del Eructo.


—Ah… —Suelta un suspiro de cansancio Lincoln tras quitarse la ropa en el baño listo para ducharse y limpiarse por todo lo que paso en el partido de golf, pero cuando estaba a punto de ingresar

—Haz un espacio Lincoln.

Tras escuchar la nueva voz y ruido de la puerta siendo cerrada. Solo con darse la vuelta le basto al albino en ver que se trataba de Lori ya en ropa interior, retirando sus bragas, mostrando un rastro de vello púbico recién floreciendo.

Dicha imagen congeló a Lincoln en su sitio. Ciertamente, no es la primera vez que la ve desnuda, pero al tratarse de un cambio de escenario, eso es lo que le hace dudar.

O eso pensaba.

La situación en sí era de lo más tranquilo en la tina, pese a que ambos hermanos estén desnudos. La ducha pasó de lo más normal en la regadera hasta que Lori lleno la bañera, remojándose en una posición junto a Lincoln con tal de tener la espalda de él pegado en su pecho para poder abrazarlo.

Al chico le parecía casi surrealista las acciones de la rubia a comparación de sus últimas interacciones que tuvieron siendo más íntima y tomando el control, pero ahora. Pareciese estar… perdida y con su Haki no le era de mucha ayuda, solo podía captar que ella se encuentra malhumorada. Descarto rápidamente el torneo de golf como la causa, dado que prácticamente su hermana irradiaba felicidad tanto por dentro como por fuera.

—Gracias…

—¿Mmm…? —Mueve su vista Lincoln.

—Por acompañarme. —Ajusta un poco más su abrazo Lori estrujando sus pechos en la espalda de su hermano.

Y ahí es cuando lo pudo entender el albino. Se trataba de aquella vez al ser reemplazado por última hora como caddie y esto fue su forma de disculparse.

—De nada.

Pero lo que no sabía el hermano menor ante el curioso actuar de su hermana fue, en parte debido a eso, sobre apartarlo de ello, sino también que el día de mañana iría a confrontar con esas supuestas 'amigas' de su hermana Leni.

Tras interrogarla un poco sobre el origen de aquellos teléfonos nuevos en su posesión, obtuvo información. Siendo que un par de amigas y otras conocidas se los había obsequiado por cambio de ciertos… trabajos. Y sabiendo lo despistada que es Leni, la hermana mayor asumía uno de los peores escenarios. Por ello se quedaría con Lincoln tanto tiempo posible con tal que le dé las fuerzas necesarias para poder confrontarse con esas chicas.


—Fuuu… —Exhala por última vez Lori en el baño de niñas en su escuela, preparándose mentalmente en su encuentro con las otras chicas, pero en medio de su meditación el sonido de la puerta le interrumpe.

—Ah… ¡No puedo creerlo!, ¿quién se creen ellas para hablarnos así?

—Lo sé, pero tranquila ya las vistes. No se atrevieron ir más allá de solo gritarnos y haciendo sus tontas rabietas, ya que somos las únicas que saben que Leni hace el producto. Por lo que tenemos la ventaja en esto.

"¿Producto?", se extrañó Lori al escuchar a las nuevas par de chicas hablar así de su hermana menor. Pero sea como sea, al parecer el universo las puso en bandeja de plata otra vez, pero necesitaba algo más que eso y por ello sin desaprovechar el momento saca su teléfono para grabar su conversación.

—¿Y ya le has preguntado si puede aumentar unos gramos más a la mezcla?

—Tú ya debes de saber. A ella le gusta hacerlo más por calidad que en cantidad.

"¿Gramos? ¿Calidad?", fueron esas las preguntas y más que plagaron en la mente de la rubia, ahora hecha un desastre, intento alejar cierto pensamiento que deseaba que no fue real y mucho menos que su hermanita esté involucrada en esto.

—Y ya que unas cuantas no llegaron a la escuela… ¿por qué no tomamos su parte también? —Se escucha el peso de una bolsa en el lavamanos, seguido después la abertura del cierre de la bolsa mostrando…

*PAM*

—¡EEEP! —Gritaron agudamente ambas chicas abrazándose del miedo tras la patada que realizo Lori en uno de los cubículos de los baños para salir. Al verla, ellas ya se imaginaban que era su fin pensando que la hermana de Leni ahora sí cumpliría con su amenaza.

En su aparición la rubia devisa a las dos chicas muy diferentes, entré en apariencia se refiere siendo una caucásica de cabello marrón y otra con tés un poco oscura con el pelo negro azabache.

—¡Muy bien, ustedes dos tienes DOS minutos!... —La Loud levanta dos dedos remarcando su punto. —¡Para decirme que está pasando aquí y no mostrarle esto a la dirección! —Termina Lori su declaración enseñando su teléfono sonando las voces de las chicas.

Tras escucharla, las otras dos adolescentes ya en silencio se miraron fijamente una a la otra y en un acuerdo mutuo asintieron sus cabezas.

Por un momento, al ver eso la rubia creyó que le dirían en que rayos se había metido Leni esta vez. Pero lo que le tomo con la guardia baja fueron las dos sombras abalanzándose sobre su persona.

—¿Y bien?… ¿Dónde están? —Pregunta Lori, ahora sentada de rodillas, buscando en la mochila más grande que llevaba Jackie.

Por un momento fueron más listas que Leni. Dos contra uno si se veía venir, pero lo que no contaron las dos fue la gran fuerza de la hermana mayor con tal de domar a la deportista de la familia y al ser amigas de la rubia menor… Obviamente, tendrían algo de similitud como su debilidad de perder sus productos cosméticos siendo estrechados contra el suelo del baño. Por lo que el escenario no era tan diferente como cuando ella inspeccionaba las cosas de las gemelas.

—¿El-El qué? —Pregunta Mandee tropezando un poco con las palabras.

—No se hagan las 'inocentes'. ¿Dó-Dónde esas drogas?

—…

—… ¿Qué?

—Entonces… —Mira Lori el interior de los varios frascos de cremas para la piel que había ignorado con tal de encontrar algún tipo de opioide. —Mi hermana hizo todo esto por sí misma… —Comenta sin creer que esa sustancia verdosa lo haya hecho Leni por ser… Leni.

—Sí, y no tienes la idea de lo popular que es. —Jackie comento en un intento de aligerar un poco el malentendido.

—¿Y… para qué es exactamente? —Pregunta entre dudas Lori, cosa que pudo arrepentirse al ver las expresiones brillantes de ambas chicas.

"Ok… indagaré más preguntándole a Leni.", se replantea la rubia sobre las cosas que hará una vez que llegue a casa dándose media vuelta e irse a las clases.

—Ufff… y creí que Leni le había contado de lo que hacemos en las duchas. —Jackie lo comenta en voz alta y antes de darse cuenta de su error, un golpe seco es dado cerca de la pared que estaba siendo una de las zapatillas de Lori, la causa de ello.

—Muy bien… ESO sí, me llama MUCHO la atención. —Bramo la rubia captando la mirada de las adolescentes en un tono que hizo que sus rostros perdiesen algo de color.

—Oh… Con que eso fue lo que paso. Le agradezco que hayan ayudado a Leni de esas chicas. —Agradecía Lori de manera sonriente, contrastando enormemente con su desalineada apariencia desde su cabello revuelto y uno de los tirantes de su blusa fuera de su hombro. Y las otras dos… se veían que tampoco se han librado de ello. En medio de la faena, Mandee explico tan rápido como pudo lo que había pasado, comenzando con el acoso que sufría Leni debido a su 'apariencia perfecta' escalando hasta el punto que la siguieron en las duchas y ellas le ayudaron de librarse de ellas, una cosa llevo a la otra hasta el punto que entre las tres juguetearon con sus cuerpos entre sí…

—Pero eso no quita el hecho que se aprovechasen de su cuerpo. ¿Fui… clara? —Advirtió por última vez acercando a Mandee y Jackie a su rostro sujetándolas por el cuello de sus ropas. Cosa que ellas asintieron rápidamente. —Y por si acaso... —Toma la rubia la mochila que cargaban los 'productos' de su hermana. —Me llevaré todo esto, al menos que quieran que alguien sepa sobre ello. —Hablo ya sin mirarlas y ella solo se retiró de los baños dirigiéndose directamente a su salón de clases.

Notando que era la única en el lugar, faltando casi nada para que todos regresen de la cafetería. Ella solo le quedaba hacer una cosa…

—Ahhh… —Se quejó en voz alta una muy sonrojada Lori posando su frente contra su pupitre.

"Que hice, que hice…", mueve un poco su vista para ver la nueva mochila que 'adquirió'. —Bueno… al menos por sus caras sé que no harán nada por el momento. —Por mera curiosidad miro a su alrededor y al confirmar que no había nadie fue por la bolsa para tomar una de las cremas e inhalo su aroma. —¿Almendras?…


Lincoln disfrutaba de otro comic de Ace Savvy o lo intentaba. Desde que regresaron a la escuela no se encontraron a ninguno de sus padres hasta que Leni pego un grito en el cielo mostrándole a todos sus hermanos una nota de su papá que estaban en el hospital, ya que cuando regresen a casa el nuevo miembro de la familia llegará, dejando las comidas ya hechas.

—Hermano…

Por ello, el ambiente en el hogar está algo pesada desde la anticipación y de intranquilidad, cosa que le incomodaba particularmente a Lincoln. Sabía que la llegada de Lisa no hubo problemas, pero últimamente el comportamiento de Lori volvió a cambiar. Aunque no para mal, ya que en cada intento que quiere averiguar es recibido por los mimos de Leni, puesto que está viendo que ellas dos están trabajando en algo. Y ciertamente la lluvia que comenzó arreciar por la tarde no ayudaba ni mucho menos que esta esté tomando fuerza.

—Hermano, ¿me ayudas con-

—Eh… Sí, si Lisa en un momento voy contigo. —Respondió vagamente el albino a su hermanita, aun descifrando lo que sucede con sus hermanas mayores. Cosa que no tomo muy bien la pequeña de cabello castaño, llevándose consigo su más probable primer experimento práctico ahora desanimada.

Siempre ha sido así para la pequeña tomada como alguien insignificante, pese estar a la tierna edad de dos años a demostrados rasgos de ser una superdotada, pero aun así no ha podido llamar la atención como ella esperaba. Comenzó con algo pequeño, por ejemplo: hacerles la tarea a sus dos hermanas mayores, cosa que logro nada. Solo hizo que Lori se alejase, mirándola con extrañeza, pero, en cambio, con Leni. A ella le agradecía con mimos, pese a que no es ajena con aquellos gestos por su madre, al menos eso le reconfortaba que sus acciones fuesen reconocidas. Y desde ese punto, todo parecía irse en picada con su familia reaccionando de forma similar a Lori, salvo otra persona, Lincoln.

Cuando cumplió los dos años recibió los mismos bobos obsequios que una mocosa como ella tendría, cosas que los consideraba hasta inútiles que ni se molestó seguir con eso. Malhumorada fingió dormirse y ser llevada a su cuarto

Ya en su cuna se encontraba mirando la pared atrapada en su propio mundo hasta que el ruido de la puerta de su habitación le hizo reaccionar, pero se mantuvo quieta para mantener su mentira de estar aún dormida. Sin embargo, lo que no se esperó la pequeña fuese sentir algo siendo depositado justo enfrente de su cara para después escuchar 'Feliz cumpleaños' en forma de susurro.

Con cuidado, la niña voltea su cabeza solo alcanzando a distinguir entre las luces del pasillo el peculiar cabello blanco de su hermano mayor. Cuando supo que ya no había ruido se levantó rápido y con la pequeña luz que de la habitación se dio cuenta de que era un regalo con forma cuadrada. Al desenvolverlo era un libro con el título de 'El libro dorado de los experimentos científicos'. Y sin percatarse los pequeños ojos de la niña obtuvieron su primer brillo de emoción, pese no entender del todo en la portada, pero al reconocer esas letras y números de las tareas de sus hermanas, algo dentro de sí misma sabía que esto era para ella.

A medida que la pequeña avanzaba con los problemas del libro, se sentía realizada, y un momento, sin quererlo, fue escuchada por Lincoln, cosa que le felicito levantándola del suelo comentando lo realmente lista que es, pero ahora…

Tampoco es notada por el peliblanco y eso que trato de llamarlo para que le ayudase en realizar su primer experimento, cosa que al parecer a él no le intereso. Pese tener aún aquel sentimiento pesimista, Lisa continua con su proyecto personal. Lo bueno del libro es que no solo viene con instrucciones que hasta niños de primaria puedan seguirlo, sino también venían con imágenes paso a paso.

Siendo este el experimento de la cometa de Benjamín Franklin, donde el pedazo de tela en sí junto con la cuerda está trenzado con los viejos filamentos de cobre que consiguió cuando su papá limpiaba el garaje, todo eso unido a una bombilla y atada (o más bien enredada) en su cuna para mantenerlo anclado.

Viendo que ya tenía todo listo. La niña, estando arriba de una silla, abre la ventana de su habitación con su cometa cerca para poder desplegarla en su momento y cuando lo hizo rápidamente sintió las corrientes de aire. De inmediato libero su cometa fuera de la casa, siendo llevada por los fuertes vientos.

Pero no ocurrió nada.

Pese a que la lluvia paso a ser una tormenta, no había indicios que se convirtiese en una eléctrica, aun así, Lisa decidió esperar y esperar. Y un estruendo le hizo levantar sus tiernos parpados y notar algunos destellos en el cielo. Lo mejor de su lado infantil salió a flote por emocionarse al pensar que pronto su primer experimento tendrá éxito, la alegría al imaginarse eso hizo que se acercase más por el marco de la ventana ganándose un choque parecido a la electricidad estática. Cosa que provoco que retrocediese de su lugar en la silla, pero lo que no pudo percatarse fueron las pequeñas chispas que el cordón trenzado con cobre hacía, mostrando que esto era una muy mala señal.

Un rayo impactó en la cometa siendo guiado de inmediato por la cuerda que a pesar de que fue un mísero segundo, en realidad a los ojos de Lisa paso algo más que eso, algo que se quedaría grabado en su prematura mente.

Siendo Lincoln tomando el cordón de la cometa y de repente…

Un destello…

Pese a que aquella luz ilumino toda la habitación, el rostro de su hermano mayor no perdió ningún atisbo de preocupación sobre la situación y cuando sus ojos posaron sobre ella…

Todo se oscureció para la pequeña castaña.

—Linky~ ¿estás… aquí? —Pregunta Leni silenciosamente como puede y temerosa tras el trueno que sonó demasiado cercas de la casa, incluso más fuerte que la nueva 'canción' que estaba componiendo Luna para la llegada hermanito(a) que vendría pronto. Por ello, Lori se durmió con tapones en los oídos, recordando como paso cuando fue con Lisa, dejando a la segunda hermana sola y con su única opción, su hermanito. Pero su temor aumento al ver su habitación vacía, intento buscar en las otras alcobas, sin embargo, igual que las demás, estaban cerradas con seguro, por lo que quedando como última opción se dirigió al cuarto de la menor.

—¡Linky! —Exclamo suavemente la rubia al encontrarlo al fin, pese a que este estaba 'durmiendo' en el suelo en medio de la habitación, pero a medida que se acercaba escucho unos pequeños sollozos y cuando encendió la luz de la alcoba de Lisa vio que era su hermanita siendo abrazada por un dormido Lincoln.

—Oh... Lisa tiene una pesadilla. Ouch…—En un intento de levantar su hermanito, Leni recibe una pequeña descarga. —Tonta alfombra. —La rubia solo le echo la culpa el pedazo de tela que estaba por debajo del peliblanco, recordando lo molesta que fue Luan con sus trucos con la alfombra y calcetines.

Como si no fuese la gran cosa. La segunda mayor levantó a sus dos hermanos menores y los llevo a la alcoba del peliblanco, arropándolos y acomodándose ella misma también en la cama. No sin antes de quitarse su pijama, dejándose solo puestas sus bragas, posicionándose Leni en medio del colchón, colocando con cuidado a Lincoln a su lado derecho y a Lisa por encima de pecho usando sus tetas como almohadas, ya que cuando la cargo contra su busto, la castaña dejó de sollozar cosa que tranquilizo a la rubia.

—Bueno… solo por esta vez tomarás el lugar de Lincoln. —Comento Leni enternecida que a su vez acercaba al peliblanco a su costado abrazándolo un poco más.

Mientras tanto, en el interior del paisaje mental de Lincoln.

¿Estás seguro de que él y Lisa están bien? —Pregunto César a su hermano menor, estando a una escasa distancia de él, cosa que este último asintió con la cabeza. —Ahhh… Menos mal. Y, por cierto, casi se me olvidaba… ¡¿POR QUÉ NO ME HABÍAS DICHO QUE LISA IBA A HACER ALGO ASÍ DE PELIGROSO?! —Grito con furia a quemarropa el oído de Alex con tal de minimizar el ruido estando Lincoln en la orilla del lago practicando en su uso de Haki de armadura.

Tienes suerte que me hicieras caso y tomaras control del cuerpo del niño mientras lo llame con la excusa que practicase su Haki aquí con nosotros.

Solo le basto al guardián mayor desconectarse un poco de su atención en sus pergaminos hasta que Alejandro le comentase el gracioso experimento que iba a realizar Lisa. Con una cometa y algo de metal enredado en el cordón fue suficiente para que el mayor uniese los puntos y le grito en pánico al menor que tomase el control de Lincoln y que se dirigiese de inmediato a la habitación.

Si fuese algo normal, Alex comentaría su odio a su hermano por la forma que acertó con la situación, pero no le dio ni el tiempo cuando tomo el cordón de la cometa y de inmediato desvió toda la energía del rayo por el otro brazo desatendido. Pero siendo la primera vez que el cuerpo de Lincoln sufría ese tipo de tensión, de inmediato todos sus músculos se paralizaron haciéndolo caer encima de la pequeña castaña, solo le dio poco tiempo a Alex en moverse lo suficiente para no lastimar a la niña.

Al menos desviaste bien el rayo fuera de la casa y nos libramos del peligro. —Comento César que la cosa no paso a mayores, pero al volver a mirar a su hermano su instinto le decía que no era todo.

Alex…

¡! —Se sobresalta el guardián menor al ser llamado por ese tono, un tono que era igual cuando Lincoln sufrió aquel incidente con Luan y la nevera.

¿Hay algo más, no es así?

… Si


—¿Mmm? —Lori abre uno de sus ojos para verificar si su hermana se fue con Lincoln por la tormenta y al confirmarlo ella solo se levanta y se deshace de sus tapones de oídos y con la linterna de su celular busca entre las cosas de la mochila que 'confisco' de esas chicas. Cuando los hallo no pudo evitar sonrojarse al ver aquella revista '+18'. Ya lo había echado un vistazo antes al estar esperando en el salón de clases a los demás en la hora del almuerzo, pero un tema en particular le hizo captar la atención.

"Aquí está", entre pena y vergüenza la rubia encuentra la página con el título: ¿Tu hombre no te cumple? ¿Problemas en el dormitorio?

Bajando su mirada ante las sugerentes palabras en el papel, encuentra la descripción de lo que le está pasándole a su conejito hasta encontrando el nombre de ello, 'orgasmo en seco'.


Y Listo.

Menudo desastre creo Lori con las chicas en la escuela, pero bueno si cae Leni ella también caerá XD

Bueno sobre el experimento de Lisa…

Que esperaban era su primera vez haciendo algo de ciencia, pero mejorara, creo…

Y como pudieron ver con Lori. Lincoln aun es algo joven para que este a plena capacidad...

En fin, espero que les haya gustado

Panda fuera.