Hola a todos.

Y si, nuevo capítulo y seguido, pero este será el último del año.

Y vaya forma de terminarla (Explicación en las notas en el capítulo 2 de "El pirata distraído y sus conquistas")

Pero en fin…

Por lo que ya sin más…

Disfruten del capitulo :D


El secreto de Leni y la formula desconocida


Lisa nunca había sentido tanta… paz, una quietud relajante. No desde antes que su madre estuviese ocupada con la llegada del nuevo miembro de la familia. Esos sonidos rítmicos del corazón junto con la calidez de su piel y del cosquilleo en su pelo...

De inmediato la pequeña percibió que algo no andaba bien con esas sensaciones y con cuidado abre sus ojos pensando que se trataba de algún tipo de sueño muy lúcido.

—¡! —Su sorpresa no pudo ser más grande como el propio pecho que está mamando. Por inercia quiso retirarse hacia atrás, cosa que le fue imposible incluso para separarse de la carne que aún contenía su boca.

—Mmm…

Pero al escuchar ese familiar quejido detiene todo intento de retirarse y en una esquina de su visión vislumbra un mechón blanco.

—Lisa… —Susurra de forma inconsciente un soñoliento Lincoln.

Y tras dichas palabras, otra fuerza hace que labios de Lisa se peguen aún más en ese globo de carne. Pero por esa acción sus ojos vieron al fin la dueña de ese o más bien esos 'montículos' siendo su hermana mayor Leni estando ella aún dormida con aquella cosa que le tapaba los ojos.

Todo eso sería molesto para la pequeña prodigio si fuese en circunstancias normales, pero ella misma no entendía por qué. Se sentía muy extraña, sus ojos le picaban y hasta humedecidos, aunque lo que le sucedía realmente era que esas sensaciones desconocidas, eran una mezcla de nuevas emociones, ya sean frustración, alivio, sobre todo alegría y culpa. Feliz de que su hermano mayor no le haya pasado nada y rabia al reconocer que fueron sus acciones que ocasionaron ese incidente.

—Mnn… —Un pequeño escalofrío de frialdad hizo que Leni frunciese el ceño por un momento y levanto la mitad de su antifaz para descubrir que se trataba de su hermanita Lisa, con eso le basto en retirar por completo el pedazo de tela de su cabeza.

Después de quitárselo la rubia nota que la pequeña castaña se apegó más su espalda contra el pecho Lincoln, haciendo que un puente de baba conectase su seno descubierto con la boca del infante. Sin evitarlo sonrió al verla, pero eso, duro poco al notar que también había hecho algo que solo dormir, al parecer. Se encontraban rastros de lágrimas frescas en los ojos de su hermanita, pero al menos se contrastaban con la sutil sonrisa que Lisa proyectaba en su redondo rostro.

Una pequeña curvatura en los labios de Leni se levanta levemente al verla así de feliz, mientras que con cuidado ella limpiaba con delicadeza los rastros de la pequeña.

—Sí que sabes cómo hacernos felices, ¿no, Linky? —Susurra Leni con ternura, despejando a su vez algo del cabello de su hermanito fuera de frente, contemplando la imagen del peliblanco con la castaña en medio de ellos casi viéndose así mismos como los padres.

Pero esa tranquilidad fue interrumpida con la entrada de Lori en la habitación con un rostro serio que de inmediato desapareció al ver aquel extraño escenario. Donde la segunda mayor estaba con el pecho totalmente al descubierto y abrazando a su conejito, algo normal si se podría decir si no fuese por la nueva incorporación en la cama, siendo Lisa prensada en una de las tetas de su rubia mayor, mamando de su pezón.

—Leni… ¿qué has hecho? —Lentamente interroga Lori a su hermana por una explicación que muy en su interior esperaba que no sea nada tan fuera de lugar o al menos en los parámetros de la rubia menor.

—Lori, tenías haberla visto. Lisa estaba teniendo una pesadilla y-

—Está bien, está bien. Ya entendí. —La silencio rápidamente Lori con su mano. No solo porque capto lo que decía al escuchar pesadilla en la oración, sino también que Leni estaba comenzando hablar fuerte a altas horas de la madrugada y no necesitaba que las demás se despertasen ahora. Ya que, como es costumbre, sus padres y el nuevo bebé llegarían justo para hacer el desayuno a los demás.

Por lo que la mayor busco alrededor de la habitación la ropa de la rubia menor y cuando lo hizo se lo entrego.

—Vístete. Aún nos queda algunas de esas cremas para guardar antes que mamá y papá regresen del hospital. —Diciendo eso último, la mayor se retiró sin ver el pequeño puchero hecho por su hermana menor al no quererse despegarse del calor de sus hermanitos, pero aunque le doliese, le obedeció.

Ya era costumbre este tipo de interacción. Desde que Lori regreso a casa con aquella gran mochila. Le pidió a Leni toda la explicación. Obviamente, en vez de contárselo, la rubia menor decidió mejor enseñarle. Grata fue su sorpresa para la mayor que todo este gran escándalo haya comenzado por unas tontas y antiguas revistas, quizás de la época del abuelo al revisar las fechas de publicación.

Y pese estar algo descoloradas, las páginas aún son legibles sus letras, siendo estas 'Recetas de belleza. Hecha en casa'. Al principio fue escéptica al respecto, ya que una cosa es la condición que padece Lincoln al leer la revista de aquellas chicas y otra es que el origen de las cremas sea de esas polvorientas pilas de papeles.

Que tan equivocada estaba…

Hace una semana desde que Leni desvelo todo este asunto de sus cosméticos caseros. Lori se había aplicado la crema en su rostro como si de una mascarilla facial se tratase y los resultados han sido; a los ojos de Lori, espectacular.

Las imperfecciones en la cara de la rubia mayor desaparecieron en su totalidad, siendo secuelas de su temporada con el acné. Pero el bono adicional que ella misma se lo ha guardado es el hecho que a Lincoln le guste la nueva textura de sus mejillas hasta el punto que el chico posase sus manos sobre ellas y las palpase. Por esa acción, Lori decidió ayudarle a su hermana menor con lo que pueda con la crema, sin saber qué dicha peculiar actuar del albino fue una apuesta hecha por Alex.


—…

Silencio era lo único que escuchaba Lincoln y topándose con la misma vista de su hermanita Lisa acurrucada en contra de su pecho. Siendo ya una semana desde la llegada de Lily a la casa y con ello también una semana más ante el nuevo hábito de la castaña en visitarlo en medio de la noche para que el día siguiente encontrarla en el mismo lugar.

En el primer momento, la regreso a su habitación, hallándose con el desastre de la noche interior, con un ligero olor a quemado en el ambiente. Y con ello una explicación exprés por parte de sus hermanos mayores sobre lo sucedido. Por un momento el albino se planteó en apartar ese libro que le había regalado, pero al ver que al fin ella estaba disfrutando de algo y no poniéndolo de lado o ignorándolo como lo hacía con sus juguetes o de sus chupetes y mejor se abstuvo de seguir con ello.

Apartando aquel recuerdo, Lincoln movió su cabeza y entre tenue luz de la madrugada veía a Lori abrazándolo muy posesivamente atrayendo su espalda en contra de su generoso busto. Por alguna razón, la rubia mayor también había cambiado su humor notablemente, aunque fue a puerta cerrada con él o con Leni presente.

"Y creer que fue por esa tontería…", pensó Lincoln con cierto abatimiento al recordar que por perder una puesta con Alex en Mario Kart este tomo control de su cuerpo y toco las mejillas de Lori, que se encontraba dormida en el sofá. El guardián menor esperaba el mismo resultado que hizo Lynn Jr. al despertarla así de repente ganándose la deportista un merecido golpe de parte de su hermana mayor. Pero para su decepción, ella solo despertó, lo miro por unos segundos y se fue directo a su habitación velozmente con un sonrojo muy marcado en su rostro. Sin embargo, sin saberlo ninguno de los tres, es que Lincoln murmuro los suaves que eran las mejillas de Lori. Y a partir de ese momento que la piel de la rubia comenzó a sentirse más tiernas y tersa cada vez que interactuaban.

—Buenos días~

—¿Mnn? —Antes de darse cuenta, el albino es sorprendido por un beso en su mejilla.

—Bue- Buenos días. —Tartamudeando un poco logra responderle.

Después siente cómo el aliento de su novia resoplaba en sus hebras. Lori posa su rostro sobre la cabeza de su conejito, no solo disfrutando de su aroma, sino también de la 'paz' que consiguió en sí misma.

Para mejorar un poco más, con la llegada de Lily, sus padres estarían más centrados en ella por el momento. Por eso, no es extraño que Lisa busque atención con alguien. Sin embargo, no se esperaba que fuese con el ahora hermano del medio. Aunque no se queje, le está cumpliendo a sus padres al cuidarlos.

—Lori dile a Lola que me regrese mis cosas.

—Y también dile a Lana que me regrese mi tiara.

Y con ello había desventajas de ser la mayor de todos y por ende ahora está a cargo de sus hermanas por el momento.

—Ahh… —Con ese último suspiro, Lori beso la melena del albino despidiéndose de él para ir a arreglar el posible desorden de las gemelas.

Al retirarse las mantas, Lincoln noto que su pareja sí estaba vestida con una camisa blanca de tirantes junto con unos pantalones cortos azules, todo eso abrazando correctamente los lugares indicados y haciendo resaltar más su figura.

Oye chico, si sigues viéndola así Lisa lo notará. Si sabes a lo que me refiero. —Advirtió irónicamente César con Alejandro, riéndose al captar lo que quiso decir.

De forma inmediata el rostro del chico perdió color al pasar ese tipo de escenario en su mente, pero un movimiento en su pecho hizo que reaccionase, siendo Lisa que frotándose perezosamente sus ojos los restos de su sueño.

—Buen… *Yawn~* días —Saluda la pequeña arrastrando sus palabras, volviendo reposar su cabeza contra el pecho de su hermano mayor, escuchando el rápido palpitar de su corazón, ayudándola a dormir de nuevo.

Con rapidez, Lincoln pudo sentir como sus fuerzas le abandonaban de su cuerpo y su corazón no paraba de latir por el miedo que su hermanita percibiese el cambio fisiológico de su parte inferior por estar admirando el cuerpo de Lori. Para después suspirar de alivio al saber que fue solo una falsa alarma.

Realmente es muy apegada a ti. —Comento el guardián mayor.

Si… —Susurro Lincoln, al no imaginarse que darle uno que otros elogios a la castaña, le animasen tanto.

Pese a que, desde aquel experimento fallido, ella había sido reacia a volver a hacer algo como eso, todo cambió cuando él mismo le pidió 'ayuda' a Lisa para realizar uno de los experimentos del libro.

Desde entonces, la pequeña hizo aquellas actividades que el albino le señaló con un marcador como 'seguros'. Cada vez que él regresaba de la escuela, veía cómo ella terminaba por su cuenta algunos de los experimentos, esperando un reconocimiento por parte de su hermano.

Todo esto llevó a este punto en la actualidad.


Ya arreglado el asunto con las gemelas, Lori las llevo a la cocina para que al menos desayunasen algo. Después algunas de sus hermanas también bajaron a comer y una que otras aprovechaban al ser fin de semana quedarse más tiempo en cama.

Terminando con eso la mayor subió por las escaleras y se encontró a Lincoln llevándose Lisa a su respectiva habitación, por ello también fue hacia la suya viendo a Leni en el tocador aplicando en su rostro una mascarilla hecha de la crema que ella hace.

Realmente le parecía tan surreal para la mayor que su hermana tuviese otro 'talento' aparte de confeccionar ropa. Ella de alguna manera logra hacer que los artículos de 'Hazlo tú mismo' o semejantes en las revistas de belleza o de chicas adolescentes donde claramente se veía ser una estafa pasen ser efectivos o hasta mejor que el resultado señalado en las páginas. Incluso ella misma replico cada paso que realizaba Leni, pero ni aun así Lori conseguía hacerlo. Entendiendo ahora lo que trataban de decirle Mandee y Jackie sobre que su hermana menor era la única que podía fabricar esos cosméticos.

Pasando a su lado, Lori se arrodilla a la orilla de su cama para retirar algo debajo de ella. Era una pequeña bolsa de tela que, al abrirla, contenía una cantidad considerable de dinero.

Tenía una leve sensación de que una chica popular de su escuela estaba implicada en haber modificado la política de 'venta' de los cosméticos. Al observar la alegría en Leni al recibir ese dinero, esto generó un cambio en su perspectiva. Además, al escucharla mencionar que guardaría todas las ganancias para luego tener un encuentro con Linky y compensarle por todas las salidas que él les había organizado.

Ciertamente, tener una cita con todo el sentido literal de la palabra, junto a su conejito, hace que el corazón de la mayor lata de emoción.

—¡¿Otra vez?! —Con rapidez cierra su boca Lori, evitando llamar la atención de los demás en la casa y sin que se dé cuenta comenzó hablar para sí misma en voz baja. —Pero… en serio esta es la quinta vez. —Sin poder creer que tengan $500 dólares en billetes de $100 en su posesión, incluyendo los demás que la única nominación baja ha sido de $5 dólares. Pero antes de contar otra vez el nuevo botín, la rubia mayor siente un empujón en su hombro derecho provocando que salte en su propio sitio por el susto.

—Oye, Lori. —Le llama Leni con su mascarilla ya untada en su rostro, cosa que no ayudaba mucho ante la reacción de su hermana mayor.

Con el alma devuelta a su cuerpo. Lori recién responde. —¿Qué?

—Me preguntaba cuando saldremos con Linky. Lo digo porque con Lily en casa cada quien tenemos que hacer nuestras cosas y él ahora está cuidando a Lisa por el momento.

Aquella observación extrañamente acertada por parte de Leni hizo que Lori replantease sobre dichos tiempos.

Ciertamente, con Lisa no se desenvolvía como las otras veces que estaba a solas con su conejito. Pero ahora tiene que ser precavida con cada una de sus interacciones.

Capaz que uno de estos los vea besándose y después pregunte cómo se llama lo que estaban haciendo en plena cena familiar. Aunque no quisiese admitirlo, también se sintió algo decepcionada de no poder hacer más alarde de sus activos con él.

A diferencia de Leni, que ni lo toma en cuenta, se desnuda con la pequeña presente. Al menos se confortaba de que podía dormir con él en su cama y 'mimarlo' cuando está dormido.

—Yo-

—Lori, ¿me echas una mano? Es Lynn. —Interrumpe Luna abriendo abruptamente la puerta de la habitación de las mayores, mientras que de fondo se escuchaba una guerra campal.

—Agh… Otra vez… —De inmediato guardo todo y se levantó para ir a controlar la situación. —Más tarde hablamos de esto, ¿está bien? —Comento por última vez a la rubia menor.


—Ahh… —Suspira Lincoln tras llegar a casa de la escuela para después dejarse llevar, estrellar su cara sonrojada contra su cama.

Je… En serio, pese todas las señales están ahí y él sigue negándose en reconocer que son celos. —Comenta César con un tono sarcástico, agitando levemente la cabeza ante la 'discusión' que tuvieron Alex con su protegido para que este último admitiese sobre sus celos.

Todo por el mero hecho que las visitas de Lori a la escuela del albino incrementaron desde acompañarlo a la entrada hasta estar en la salida con las demás hermanas mayores. Pero en un momento él tuvo que hacer el camino de regreso con sus amigos. Todo estaba bien en el trayecto, unas charlas ominosas por ahí, otro chiste por allá hasta que Rusty saco el tema de qué tipos niñas les gustaba comenzando en comentar una que otras del mismo salón de clase o de las demás aulas. Llagando el turno de Clyde hablando sobre lo linda que era Lori, sus facciones, su forma de andar su voz y cuando las palabras 'inspiradoras' del moreno aumentaba, también crecía la irritabilidad de Lincoln hacia él. Por lo menos, Alex pudo controlar los pies del albino para impedir que fuese directo en contra suya.

Y bien, ¿cómo se siente tu estadía hermanito? —Sin esperar más, el guardián mayor se mofa del malhumorado menor que, como esperaba fue, respondió con un rostro irritado.

"Je… y pensar que eso fuese la 'consecuencia' de tu descuido", esos fueron los pensamientos de César sacudiendo levemente su cabeza con gracia, dado que al impactarle el rayo en el cuerpo de Lincoln absorbió parte de la energía almacenándola en su interior todo sería normal, si no fuese por cierto… factor.

La imprudencia del peliblanco desde que descubrió el sello para teletransportarse ha sido evidente. No ha habido una semana en la que no haya intentado hacerlo una, dos o hasta tres veces. Aunque gracias a esa persistencia, logró pasar de teletransportarse de un metro a dos y medio. A pesar de eso, sigue experimentando el retroceso de dicha técnica, manifestando vómitos y debilitamientos en su cuerpo en los varios intentos que ha realizado.

Por ese motivo, Alex se ha mantenido en el interior de su protegido para actuar como su inhibidor y contener el exceso de energía eléctrica que posee ahora el niño, pero para lo peor, el menor de los guardianes no es que ya no pueda salir 'afuera' para divertirse, sino por otra razón.

Aún no puedo creer que ahora dependamos de ella. —Comenta con fastidio Alex como si tan solo el hecho de nombrarla fuese invocada.

No quiero escuchar ni una queja. Es la única que nos está echando una mano con esto. —Le advirtió el hermano mayor sobre en exponer tan abiertamente su agresividad para la ancestra de los Loud.

Después del incidente en la alcoba de las menores de la familia, Alejandro confesó a su hermano que su protegido ahora poseía parte de la energía del rayo que desvió momentos antes. Además, le explicó las ventajas y desventajas que eso conlleva.

Apareció abruptamente Harriet, inundándolos con preguntas sobre lo que había sucedido. Entre ellas, comentaba que Lucy se despertó llorando, pensando que el peliblanco había perecido. Esta situación hizo que César se planteara la peculiar conexión que tiene el incidente con la pelinegra. Al menos, con la llegada de Harriet, puede que consigan algo.

Menos mal que el padre de esta familia aún está aferrado a esa camioneta. —Murmura para sí mismo César, agradeciendo que ciertas costumbres de los Loud aún estén como él las recuerda.

Mientras tanto, dentro de la habitación del albino, la propia Harriet se encontraba conectando una nueva batería de auto a los cables pasa corriente, los cuales estaban conectados a los pies de su tataranieto. Al principio, ella era muy escéptica sobre la idea de que el niño no sintiese esas pinzas mordiéndole la piel, pero tuvo que tragarse sus palabras desde la primera noche que lo hizo.

Bueno… al menos esta ya es la última. —Dijo la mujer mirando la última batería por recargarse, tomando la otra ya llena de energía para llevarla al garaje.

Y es por eso que odio los ingleses. —Suspira de irritación al ver estantería y media llena de baterías de carros, además de otros 'repuestos' para el vehículo.

Si no fuese por la pequeña… —Murmura con resignación. Ciertamente, la tomó por sorpresa que por la noche de aquella tormenta Lucy despertase entre lágrimas pidiéndole a su bisabuela que revisase a Lincoln. Cuando llegó a él, todo era un desastre, pero no pudo hacer mucho debido a la llegada de la segunda mayor de las hermanas, llevándoselo.

Viendo que ese par de hermanos lo tenían bajo control, consideraba retirarse. Sin embargo, fue grata su sorpresa cuando el bárbaro, el menor de los hermanos, se postró ante ella pidiéndole el favor de que les ayudara con cierta 'cosa' en el exterior del chico.

—Pero… tener a ese salvaje en deuda conmigo… valdrá la pena.


"C8... H… 11… N… O… 2", se formularon dichas palabras en la pequeña mente de Lisa en su nueva sesión de 'estudio' en su propia cama, leyendo ahora una pequeña explicación de química en el libro dado por su hermano mayor.

[La C8H11NO2 es una fórmula química, cada letra representa un tipo de átomo. La 'C' significa carbono, el 'H' es hidrógeno, la 'H' es nitrógeno y la 'O' es oxígeno. Así que cuando ves 'C8H11NO2', nos dice cuántos átomos de carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno están juntos para formar una cosita llamada dopamina.]

Ganándose el interés de la castaña por este nuevo tema pasa la siguiente página.

[La dopamina es como una mensajera dentro de nuestro cuerpo. Ayuda a que nuestro cerebro nos haga sentir bien, como cuando estamos contentos o emocionados. Esta sustancia juega un papel importante porque nos hace sentir felices y emocionados cuando pensamos en esa persona especial. Es como si la dopamina nos diera esa sensación maravillosa que asociamos con el amor.]

Amor…

Ciertamente, la superdotada tiene cierta familiaridad con dicha emoción. Por ejemplo, con su madre, o con Leni, quien la felicitaba por haber resuelto su tarea o cuando le indicaba que sus gafas de sol se encontraban sobre su cabeza.

Pero con respecto a Lincoln, dicha sensación era leve cuando le obsequió el libro. Sin embargo, desde el fallo de su primer experimento, pasó primero la sensación amarga y pesada de la culpa. Creyendo que cuando se despertase, él se apartaría de ella por ser rara o que ya no la comprendiera.

A todo lo contrario de lo que creía, su hermano le indicó qué cosas podía y no hacer. Notó que no importa si realizaba esos experimentos en compañía de su hermano mayor o sola. Siempre y cuando estuviera el albino cerca al accionar dicha actividad del libro, él no tomaría represalias. A pesar de que últimamente, en su mayoría, los experimentos resultaron en fracasos.

Y por ello, continúo buscando Lisa, algo que realizar entre las páginas un nuevo experimento donde esta vez sí tenga éxito.


Y Listo.

Bueno… para la explicación de Leni y sus… 'productos' mírenlos como si fuesen otro de los talentos de la chica, aparte de la costura y crear buenas malteadas ella pude replicar más que bien los productos que ve en las revistas, algo así, como el propio Bob Esponja con las cangreburger. Mientras que si alguien más intenta hacerlo ya sea copiando como lo hacer Leni o siguiendo a pie de la letra las instrucciones de la revista, estos simplemente fallaran. (Yo que sé, así funciona mi lógica)

Y con respecto a Lisa. Su camino a la ciencia recién está comenzando, aun con ello también un nuevo descubrimiento para sí mismo, pero ya el mismo tiempo lo dirá.

En fin, espero que les haya gustado este capítulo.

Feliz Navidad y próspero año nuevo.

Panda fuera.