Día 4: Luna llena.

¿Le ofrezco unas papas a la feliz pareja? -preguntó un sujeto que estaba atendiendo en un bar, había ido a la mesa de Vegeta y Bulma mientras ellos todavía estaban bebiendo algo.

Vegeta y Bulma voltearon a verlo extrañados, antes los había atendido un joven camarero que si conocían, pero nunca habían visto a ese tipo que les hablaba.

Claro, íbamos a ordenar algo-dijo Bulma al escuchar la sugerencia del hombre, su piel era algo extraña ya que era muy pálida y parecía que tenía colmillos cuando lo habían visto hablarles.

Quiero otro de estos, y una hamburguesa- le indicó Vegeta mientras le mostraba el trago que tenía ya que no recordaba cómo se llamaba.

Yo también quiero uno, y unas papas con queso por favor-pidió Bulma, el sujeto tomó la orden, si bien no era alguien desagradable sus rasgos eran bastante extraños para ellos.

De inmediato-dijo el hombre con amabilidad, se retiró luego de escribir en su libreta y Vegeta y Bulma lo miraron algo pensativos hasta que se fue.

¿Tú conoces a ese tipo? -preguntó Vegeta en cuanto se alejó lo suficiente, Bulma negó con la cabeza.

Creo que debe ser el dueño del bar-dijo como opinión la peliazul- Bueno, al menos parece que lo atiende bien-dijo viéndole el lado positivo.

Su rostro es extraño, parece un demonio-dijo Vegeta ya que el tipo tenía una apariencia peculiar por sus rasgos que se veían poco humanos.

Teniendo en cuenta que un espíritu quiso echarme de la casa de tus padres no deberíamos sorprendernos de nada a esta altura- dijo Bulma como comentario, no había pasado tanto tiempo desde eso. Al menos la marca en su brazo ya se estaba borrando.

A mi mamá no le hizo eso y eso que ella me abrazó allá-comentó Vegeta, Bulma rio al escuchar eso. Habían hecho varias bromas respecto al fantasma a pesar de que en el momento había sido bastante terrorífico.

Debe saber que es tu mamá-dijo Bulma pensativa- ¿En serio tus padres y tu hermano no vieron nada? -preguntó asombrada ya que estaban hablando de eso antes de que llegara el tipo extraño.

No parece, no me dijeron nada sobre eso-respondió Vegeta- Estaban diciendo que les gustaba mucho la casa nueva, un día fui para estar con ellos y tampoco sucedió nada-agregó, parecía que no era algo problemático.

Qué raro, bueno igual es mejor que no asuste a tu familia-respondió Bulma- ¿Y qué dijeron después que me fui? -preguntó ya que ella los había visto cuando habían llegado.

Se acordaban de ti, de cuando éramos niños-respondió él, aunque aún no les había contado mucho sobre lo que tenía con ella.

¿Y qué dijo tu mamá? -preguntó Bulma buscando una respuesta específica-¿Ella sabe que viniste a verme aquí? -preguntó nuevamente, recordaba que la mamá de Vegeta era alguien con mucho carácter.

No, no le digo a donde voy, vivo solo-respondió Vegeta simplemente- Me preguntó si seguía llevándome bien contigo y le dije que si- agregó, Bulma hizo una mueca.

¿No le has dicho? -preguntó ella con cierta sospecha, Vegeta la miró confundido.

¿De qué hablas? -preguntó el susodicho sin entender a qué se refería.

Nada, déjalo así-dijo Bulma cruzándose de brazos, después de todo no creía que pudiera reclamarle por no decirle a su madre que ella le gustaba, ni siquiera eran novios o algo así, aunque estaban teniendo citas.

Luego de un rato siguieron la conversación normalmente mientras comían, bebieron un poco más y luego de pagar la cuenta se fueron. Aunque miraron con sospecha al nuevo dueño del bar allí, se veía muy sospechoso en su opinión.

Qué raro, no me había fijado que este lugar se llama "Luna Roja"-dijo Bulma mientras se iban, el bar no les quedaba tan lejos, aunque debían atravesar un buen tramo caminando hasta llegar a la zona oeste del pueblo.
Vieron el cartel al salir ya que tenía una luna que se iluminaba de rojo junto a las letras con el nombre del lugar.

Las cosas aquí siempre tienen nombre de cosas de Halloween-dijo Vegeta como queja ya que era habitual que en Hakuren las cosas fueran así.

Pero es aún más raro que ese tipo sea el dueño de ese bar- dijo Bulma pensativa- Pero supongo que debe ser nuevo en el pueblo- agregó mientras seguían caminando.

El viento repentino que aparecía siempre últimamente comenzó a soñar de la nada, la corriente hizo que Bulma tiritara de frío. Vegeta la miró al ver que ella parecía tener frío, llevaba un vestido rojo con mangas, aunque era corto en la parte de las piernas.

Te dije que te abrigaras- le recordó Vegeta mientras se quitaba su chaqueta negra para dársela a ella, Bulma lo miró sorprendida al ver que la iba a ayudar a ponérsela. Después de todo él tenía una camisa con mangas largas puesta.

Quería verme bonita-dijo Bulma luego de que la ayudara, se había esforzado arreglándose para aquella cita. Tenía los labios maquillados de rojo y máscara de pestañas, además de unos tacones que iban a juego con su vestido.

Te ves igual para mí con abrigo-dijo Vegeta como respuesta, Bulma hizo una mueca.

No es cierto, hoy te vi mirar mis piernas- dijo Bulma como justificación, Vegeta suspiró pesadamente al escucharla. Aunque ya fuera una discusión más adulta aquello le recordaba a cuando eran niños y peleaban por banalidades.

Aun así, es más importante que te abrigues- dijo Vegeta como argumento, Bulma lo tomó del brazo mientras caminaban.

No, no lo es. Yo debo verme bien- le aseguró- Además no negaste que, si miraste mis piernas, la ropa era importante-contra argumentó ella.

Bien, de todos modos, no importa lo que digas, tú serás la que se enferme si andas desabrigada- le reprochó Vegeta ignorando la afirmación de ella, aunque sabía que no le convenía responder a eso.

Al menos me veo bonita-dijo Bulma con seguridad, miró de reojo a Vegeta y el susodicho se sonrojó al sentir la sugestiva mirada de aquella mujer sobre él- Te ves más apuesto solo con camisa-agregó sonriente.

Mujer vulgar-dijo Vegeta ya que sabía qué pretendía ella hablándole así, Bulma solo rio al escucharlo.

¿No te da pena caminar conmigo por aquí? Todo el pueblo nos conoce-le recordó Bulma- Y tu mamá ya está aquí, si nos ven le contarán- le recordó.

No estoy ocultando nada, así que no importa- respondió Vegeta con simpleza.

Estaban llegando a un puente que debían cruzar para dirigirse a la zona oeste del pueblo. El bar estaba ubicado en una zona algo rara ya que no había tantos comercios por allí, les habían contado sobre que ese lugar era genial y habían decidido ir a ver.

¿Entonces por qué no le dijiste? -preguntó Bulma confundida.

¿Qué cosa? -preguntó Vegeta confundido nuevamente, no entendía de qué quería que le hablara a su madre, después de todo ya le había dicho de qué habían hablado cuando ella se había ido de la mansión.

Que estamos saliendo, que te gusto- le reprochó Bulma, se encontraban encima del puente en cuanto habían comenzado a tocar ese tema. Detuvieron su andar ya que la conversación estaba poniéndose más acalorada.

No necesito decirle todo lo que sucede, me da igual lo que ella crea- respondió Vegeta nuevamente, no veía porqué debía informarle de todo.

Pero cuando ella me habló parecía que solo creía que yo era tu amiguita de cuando éramos niños ¿No es diferente si ahora te gusto? ¿O no es cierto que te gusto? -preguntó la peliazul indignada, los padres de ella ya sabían que estaba saliendo con Vegeta, aunque ya sabían que él le gustaba desde que era pequeña.

Yo no hablo con ellos de esas cosas- dijo Vegeta como justificación, aunque no le agradaba ver que Bulma estaba triste por algo así- Además los dos sabemos que las cosas son diferentes ahora-dijo refiriéndose a ellos dos.

No te estoy pidiendo que me pidas que sea tu novia o lo que sea, pero no me agrada que tu mamá crea que solo soy la amiguita con la que peleabas a los seis años- dijo Bulma nuevamente mientras miraba en dirección al arroyo que estaba bajo el puente en el que estaban, sentía que no la tomaba en serio de esa forma. Después de todo ella nunca había sido la chica que le gustaba, o al menos él no se lo había dicho.

No se lo he dicho porque es una neurótica, quería hacerlo cuando ya estuviera seguro de que podrías resistir que es una controladora- le explicó Vegeta, aunque sabía que ella conocía a su madre realmente no sabía cómo era cuando se trataba de él.

¿Crees que se pondrá así si sabe que sales conmigo? -preguntó sorprendida al escuchar la explicación de él, no le sonaba descabellado de todas formas.

No es por ti, ella es así cuando se trata de mi-dijo Vegeta con fastidio, aun así, sabía que pronto se enteraría que estaba saliendo con ella debido a los rumores del pueblo- Además de todas formas lo sabrá cuando alguien le cuente que nos vio, no es como si estuviera haciendo que vayamos a lugares donde no haya nadie-le recordó Vegeta, Bulma lo miró pensativa.

Bueno, creo que si es difícil mantener secretos aquí, seguramente tu mamá mañana ya sepa que sales conmigo-dijo Bulma pensativa, después de todo habían visto muchas personas en el bar.

Ya te dije, no es porque no quiera que sepa que tú me gustas-dijo Vegeta algo apenado al tener que decirlo, Bulma sonrió al escucharlo.

Igual ya sé que te gusto, aunque si me gusta que lo digas- dijo Bulma mientras se acercaba a él, los dos estaban cerca del barandal del puente- Tú siempre me gustaste, desde que era una niñita- le aseguró ella sonriente.

No lo parecía, recuerdo que gritabas mucho-comentó Vegeta, Bulma asintió ya que eso era cierto.

Sí, pero a veces estaba molesta porque tú no te fijabas en mi- se justificó- Aun así, ahora entiendo que solo éramos niños, tal vez todavía ni siquiera sabías lo que era que alguien te guste- agregó pensativa.

Si lo sabía, solo no te lo dije-respondió Vegeta, Bulma lo miró asombrada al escuchar lo que acababa de admitir.

¿En serio? -preguntó asombrada, se aferró al cuello de Vegeta que estaba mirando el arroyo al igual que ella ahora, la gran luna llena de esa noche se reflejaba en él. Se puso de frente a Vegeta para mirarlo a los ojos- Creo que pronto necesitaré que no solo salgamos-le aseguró antes de plantar un beso en sus labios.

Vegeta rodeó la cintura de la mujer con sus brazos también, después de todo no había gente a esa hora por esa zona para que los viera besarse.

Bueno, tampoco es que debamos conocernos tanto, estábamos juntos muy seguido-mencionó Vegeta, Bulma le sonrió al escucharlo.

Aun así, creo que nos faltan más citas, es agradable salir y tal vez si me convierto en tu novia ya no vas a tratar de llamar mi atención- dijo la peliazul en forma de broma.

Bien, entonces esperaré a que ruegues-dijo Vegeta al entender que estaba postergando eso, de todos modos, a él no le importaba ninguna otra chica así que era lo mismo para él.

¿Vas a salir con otras chicas? -preguntó Bulma pensativa al escuchar eso, por más que ella estaba postergándolo no permitiría que eso sucediera.

¿Con quién crees que estás hablando? -preguntó Vegeta al escuchar aquella pregunta, Bulma sabía la respuesta de sobra a una pregunta tan tonta.

Con alguien que ahora trae atrás a muchas chicas del pueblo- dijo Bulma pensativa, si bien cuando era pequeño Vegeta no había atraído a más niñas que a ella si sabía que ahora que había vuelto y lo habían visto muchas pensaban que era atractivo. Después de todo se veía como un chico malo por su mirada tan seria además de que sus músculos podrían atraer a cualquier otra mujer.

Yo las conozco y ninguna me gusta- le aseguró Vegeta, aunque no estaba enterado de que otras mujeres se habían fijado en él por más que no le interesaban.

No lo sé, no creo que sea la única que haya notado que eres muy apuesto y además que ahora tus músculos te hacen ver muy sexy. Así que no podría confiar en que alguna chica no se te acerque- comentó pensativa la peliazul, aunque seguía aferrada al cuello de él. Era agradable estar abrazados allí bajo la luz de la luna.

No digas tonterías-le reprochó Vegeta, Bulma le sonrió al escucharlo ya que sabía que lo decía porque no era posible que él hiciera algo así- Además es más probable que tú quieras volver a salir con un perdedor-agregó, Bulma hizo una mueca al escuchar el ataque directo hacia ella.

Ya te dije que solo fue una cita, además no lo habría hecho si no me hubieras dejado aquí sola-dijo la peliazul como justificación, Vegeta la besó inesperadamente esta vez ya que no podía ignorar lo increíble que se veía aquella muchacha vanidosa teniéndola tan cerca.

Bulma lo miró sonrojada en cuanto él dejó ir sus labios, aunque cuando era niña le gustaba no podía imaginar que se convertiría en alguien tan atractivo y agradable. Desde que él había vuelto solo se había divertido genuinamente saliendo con él.

Vegeta no pudo evitar sonreír con algo de arrogancia al poder generar ese efecto en ella, Bulma siempre era muy segura de sí misma e incluso algo presumida por lo hermosa que era, pero si era posible hacerla sonrojar si la tomaban por sorpresa.

No te rías de mi-dijo Bulma algo avergonzada al notar que Vegeta sonreía porque ella estaba sonrojada, ella lo besó nuevamente ya que era algo que le gustaba mucho hacer. Sabía que a Vegeta no le gustaba hacer eso en público y además su relación apenas parecía estar comenzando.

Los dos se separaron de su beso al escuchar un ruido, vieron que la luz de la luna se eclipsó por un momento mientras escuchaban varios aleteos al unísono. Al voltear notaron que muchos murciélagos iban volando y habían cubierto su visibilidad de la luna por un momento debido a su trayectoria. Pasaron a pocos metros por encima de ellos llamando poderosamente su atención ¿Desde cuándo había tantos murciélagos en Hakuren?

Qué extraño, no sabía qué había murciélagos aquí- dijo Bulma sorprendida, miró a Vegeta que parecía que había notado lo mismo que ella.

¿Y por qué pasaron tan cerca de nosotros? -preguntó Vegeta confundido, además del hecho de que nunca habían visto murciélagos en el pueblo también era raro que tantos les hubieran pasado tan cerca.

Con lo extrañas que están las cosas últimamente debe ser algo raro-opinó Bulma, se separó de Vegeta, aunque tomó su mano al hacerlo- Será mejor que volvamos, ya tuvimos nuestra cita de noche-dijo ella sonriente.

Te acompañaré hoy-dijo Vegeta, algo le decía que algo estaba sucediendo en el pueblo y no parecía ser bueno.

Pero si no estamos tan lejos, yo puedo ir sola-dijo Bulma como queja, aunque le agradaba que él se ofreciera a hacerlo.

Por eso, iré contigo y luego me iré a mi casa. No esta tan lejos-dijo Vegeta como respuesta, Bulma cedió al escuchar su respuesta. El viento volvía a soplar por los senderos de Hakuren mientras se iban del puente, no sabían por qué ahora siempre había corrientes de ese misterioso y brusco viento.

Buenas noches! He aquí el capítulo número 4 de este desafío de fanfics, espero les haya gustado el de hoy.

Recuerden que esta es una colección de oneshots que estoy haciendo para el grupo de Facebook "Dragon Ball fanfics (de todo un poco)".

Espero les haya gustado el capitulo de hoy, si les gustó no olviden dejar un voto o comentario ya que eso me anima a seguir.

Nos leemos pronto.

Niebla~