Notas:
Aquí Vera ️
Bueno, aquí les traigo una actualización más de este fic, el cual espero les guste ️
Sin más, aquí les dejo una interesante charla entre Yuta y Shoko, al igual que una visita al pasado.
Capítulo 21. Una Charla Entre Cigarrillos
—¿Gustas uno?— pregunto Shoko ofreciéndole un cigarro a Okkotsu, mientras veían a esos dos retomar su entrenamiento en el jardín después de haber jugado un poco con aquella pelota.
Satoru le estaba enseñando a Yoshio la técnica de"La emoción de los pétalos caídos." La cual, se suponía que sólo se enseñaba entre los miembros de los tres grandes clanes.
El albino le estaba ayudando a su hijo a concentrar su energía maldita alrededor de su cuerpo, pero parecía que a ese niño le estaba costando demasiado trabajo entender las instrucciones de su padre.
En cambio, tanto Shoko como Yuta se habían quedado en el kiosko, recargados en el barandal viendo aquella escena entre padre e hijo, ya que Ijichi y Katsumoto, una vez acabaron de comer y de ponerse al día con el caso del asesino de hechiceros, se levantaron para hacer algo de papeleo y de paso, algo de trabajo que Yuta les mando a averiguar.
Así que esos dos, se habían quedado en el kiosko, mirando todo a su alrededor mientras los sirvientes limpiaban y quitaban la mesa de aquel lugar donde el banquete había sido servido.
—No muchas gracias, Shoko-san —dijo Yuta, rechazando el cigarrillo con amabilidad— Estoy evitando fumar por mi propio bien, pero sobre todo porque es una condición que me impuso Maki si quiero que me permita seguir viendo a nuestros hijos — añadió.
—Entiendo— Shoko encendió el cigarrillo que le había ofrecido a Yuta y lo puso sobre el barandal a su lado derecho —Aun así, déjame encender uno a tu nombre— dijo con una suave sonrisa.—De verdad es un gusto que hayas vuelto Okkotsu kun.
—Gracias, supongo que ya era tiempo de volver a casa después de siete años—dijo Yuta mirando aquella acción, la cual supuso era un ritual de esa doctora para no sentirse sola al fumar.
Enseguida, Shoko sacó otro cigarrillo de la cajetilla que llevaba en el bolsillo, se lo puso en la boca y lo encendió con el encendedor que tenía a su lado.
—Hablando de tus hijos... —apagó el encendedor con un chasquido, inhalando profundamente del cigarro antes de continuar—Leí que nacieron prematuros, ¿Eso es cierto? —exhaló el humo con calma mientras se apoyaba en el barandal, clavando la mirada en el hechicero invitado.
La doctora preguntaba aquello ya que ella les había perdido el rastro desde hacía siete años atrás.
Yuta tomo un respiro, inhalando aquel humo de manera pasiva.
—Si, cuando los conocí ellos me dijeron que nacieron antes de tiempo y por el informe que Katsumoto me entrego, leí que ellos nacieron a las 33 semanas— suspiro al pensar en ese acontecimiento, el cual en palabras de Mai, había sido un parto muy difícil tanto para ella pero en especial para Maki.
—Entonces tus hijos pueden ser considerados como un milagro, ya que algunos bebés no logran sobrevivir y menos cuando son mellizos prematuros — Shoko tomo un respiro más de esos cigarros.
—Y sí que pueden considerarse como dos pequeños milagros que sobrevivieron a tanto durante mi ausencia — Contesto Yuta, con la mirada baja.
Pero en su rostro se había formado una pequeña sonrisa al recordarlos en aquel momento. Con sus grandes sonrisas y sus lindas carcajadas, así como el cómo le tomaban de la mano.
—De todos modos, estoy orgulloso y feliz de que hayan sobrevivido y estoy agradecido con el cielo de haberlos conocido — Yuta miro a esa doctora — Aunque me gustaría que las cosas fueran... diferentes...— soltó el aire con tristeza.
—De verdad, me alegra escuchar eso y espero de todo corazón que las cosas para ustedes sean diferentes y favorables de ahora en adelante —Shoko sonrió un poco ante tal respuesta Y fumo un poco más —Y dime Okkotsu ¿Qué sentiste al conocerlos? Quiero suponer que son niños muy inquietos o bueno, uno de ellos debe ser más inquieto que el otro ¿no es así?
Yuta saco su celular de su bolsillo. Rápidamente busco la foto que se habían tomado ellos tres en el festival
Y muy emocionado, le mostró aquella fotografía a la doctora.
—Son ellos dos— le paso su celular y apunto a su hija—Y si, por lo poco que he convivido con ellos puedo confirmar que Yurika es la más inquieta, en cambio Yuudai— después apunto a su hijo— Él es un niño muy tranquilo.
Shoko sonrió mientras le hacía zoom a aquella foto, mientras entre sus labios sujetaba su cigarro.
—Si que ambos se parecen a ti — respondió con una leve sonrisa, mientras regresaba ese celular y sujetaba su cigarrillo entre sus dedos —Sobre todo tu hijo, es prácticamente una copia tuya.
Yuta rasco su nuca y soltó una risita nerviosa, era la primera vez que le decían algo así, cosa que sentía como si fuera un cumplido.
—Jeje gracias Ieiri san.
Shoko fumo un poco más—¿Sabes Okkotsu? — suspiro, sacando el humo con lentitud por su boca, su rostro parecía melancólico — Confieso que me hubiera gustado haber acompañado a Maki en todo su embarazo y también me hubiera gustado ayudar a cuidar de esos pequeños. Y más que yo siempre aposté a que serían una niña y un niño.
—¿Apostó? ¿Acaso hubo alguna apuesta sobre que serían mis hijos?— el hechicero de grado especial pregunto con curiosidad.
Shoko afirmó con la cabeza
—Si, yo aposté con Utahime en su momento a que esos dos serian Mellizos y ella siempre creyó que serían dos niñas— fumo un poco más —Realmente ella hubiera sido la más feliz en conocerlos. Incluso aún recuerdo cuando ella me reveló que Maki estaba embarazada — sonrió un poco— ella los hubiera amado con todo su corazón.
En sus ojos se formaron algunas lágrimas al recordar aquella vez que Utahime le dijo sobre el embarazo de Maki.
Flashback
Siete años atrás.
Ambas mujeres disfrutaban de una comida y unas bebidas en su bar favorito, un lugar al que solían acudir cada vez que la doctora visitaba Kioto.
Shoko notaba a Utahime muy pensativa, parecía bastante preocupada. Aunque en realidad, aquella maestra tenía en aquel instante motivos para estarlo.
—Y bien Utahime, ¿Qué es eso tan importante que querías contarme? —preguntó Shoko después de que ambas terminaran su primera ronda de cervezas.
Ambas estaban sentadas una frente a la otra, mientras la atmósfera del restaurante, bañada por una cálida iluminación, se percibía cargada de sentimentalismo.
La maestra de Kioto, quien ese día había dejado de lado su traje tradicional y vestía unos pantalones de mezclilla y la camiseta de su equipo favorito de béisbol, soltó el aire en un suspiro lleno de angustia. Pero de su boca no salió ninguna palabra.
—¿Acaso es algo muy malo lo que quieres contarme?— preguntó Shoko al notar ese silenció de su amiga.
—No sé si nombrarlo como algo malo sea lo correcto...
—Bueno, no sabré que tan malo o que tan bueno es hasta que me lo cuentes— contesto la médico llevándose algo de comida a la boca.
—Es que— Los hombros de Utahime se tensaron —Esto que te voy a contar es algo ultra importante y al mismo tiempo es algo que puede llegar a afectar a varias personas... — sus manos tomaron con fuerza su vaso de cerveza —Sobre todo porque esto es algo que no quiero que nadie de la escuela de Tokio descubra aún...— Miro fijamente a su amiga— y es algo que mucho menos quiero que nadie de la sede ni de los clanes sepan...
—Ok esto ya me está asustando... ¿Utahime que está pasando?— contesto Shoko algo preocupada.
—Pero antes de que te lo diga — Utahime tomó la mano derecha de su mejor amiga, estaba helada tanto de los nervios como por su bebida—Prométeme que no se lo revelaras a nadie ni de Tokio ni de Kioto, por favor Shoko ... necesito que tanto me guardes este secreto que te voy a contar, pero al mismo tiempo necesito de tu ayuda...— tenía una gran cara larga. Parecía triste al decir todo aquello.
—Lo prometo — Shoko puso su mano sobre la mano de su mejor amiga para darle calidez y apoyo —Y más si eres tú quien me lo está pidiendo de este modo. Así como prometo hacer todo lo que este en mis manos para ayudarte.
—Muchas Gracias... y bueno... sucede que...— Utahime guardo un momento de silencio. Necesitaba un respiro.
En cambio, Shoko llevó su vaso de cerveza a sus labios para dar un trago más. Y sí que lo necesitaría para la noticia que su mejor amiga estaba por darle.
Utahime soltó la verdad.
—Maki está embarazada...
Aquella respuesta dejó boca abierta a Shoko. Sintió que la cerveza se le caería de la boca.
—¿Embarazada? ¿Maki está embarazada de Okkotsu? — repitió atónita.
Utahime afirmó con la cabeza. Sus labios se apretaron muy fuertemente para no llorar.
—Oh...— Shoko estaba un poco desconcertada que le tomo un segundo en lograr responder.—¿Dijiste que está embarazada?
—Si, eso dije... Maki está embarazada— repitió Utahime tratando de contener sus emociones. Su rostro estaba tenso.
—Y ¿Acaso Okkotsu se fue del país por este motivo? ¿Acaso por esto eso dos terminaron?— pregunto Shoko tratando de procesar lo que había escuchado.
Utahime negó con la cabeza y contesto algo molesta.
—Maki y Okkotsu Nunca terminaron su relación— Sus manos fueron de un lado a otro.
Continuó explicándole a su mejor amiga.
— Según lo que me contaron tanto Mai como Maki, Yuta ni siquiera se enteró del embarazo, porque el imbécil de Gojo lo sacó del país a las prisas —su voz sonaba cargada de furia, mientras su dedo golpeaba con fuerza la mesa.
—Y por cómo sucedió toda esta separación, tengo la sensación de que ese idiota los separó por alguna razón más profunda... como si estuviera tramando algo más —gruñó con frustración— Odio que ese maldito siempre haga las cosas a su manera.
En aquel instante, Shoko no comprendía muy bien del todo esa afirmación de su amiga. Pero tiempo después descubriría que Satoru también los separó por envidia a su relación.
La doctora bebió un poco más de su cerveza para aclarar su garganta y después hablo.—Si que esto es un caso serio. Y más que Maki apenas cumplió la mayoría de edad y con un bebé en camino, no será nada fácil y menos si está sola...— Sacó un cigarro de su cajetilla, lo encendió y empezó a fumar. Sus nervios necesitaban de aquella adicción.
—Son Dos...— Utahime respondió con pesar.
—¿Huh? ¿Dos qué? — pregunto Shoko con el cigarro en la boca.
Utahime bajo los hombros, bebió de su cerveza y rápidamente saco de su bolso el ultrasonido que Maki se había hecho para mostrárselo.
—En realidad Maki está esperando dos bebés— deslizó aquel ultrasonido sobre la mesa.
A Shoko se le fue el color del rostro. Aquella noticia de verdad la había impactado.
Tomo con su mano libre aquel eco mientras con la otra sujetaba su cigarro. Al cual dio un respiró más.
Después enfoco su vista en ese eco, el cual reviso con detenimiento, elevando lo un poco contra la luz sobre sus cabezas.
Esa imagen era una que nunca se sacaría de la cabeza.
—Claramente se ve que vienen dos bebés—soltó el humo hacia aquel eco.
—Aunque en mi opinión como médico, alcanzo a distinguir dos placentas.
—¡Dos bebés! ¡Y es su primer embarazo!— Utahime hizo una mueca por la situación y por el olor del tabaco—¿Qué les costaba tener abstinencia o mínimo pedirte condones?— dijo en una mezcla de molestia y angustia. Parecía una madre molesta por lo que había hecho su hija.
La doctora dio una inhalada más a su cigarro.—Quizás les ganó la calentura y en ese momento no iban a pensar en condones. O a no ser que este se haya roto. Las posibilidades son 50 a 50— explico.
Utahime soltó un ruido de molestia que después se convirtió en un lamentó.—¡Aun así, es muy joven para tener dos bebés! ¿Qué demonios va a hacer ella con dos bebés? ¡Dos pequeños que no tendrán un padre! ¡Dos pequeños que correrán demasiado peligro si el clan de su madre los descubre!
Shoko miró a su amiga con bastante calma, parecía que ya había asimilado aquella noticia.
—Aunque siendo realistas, la probabilidad de que alguna de esas dos quedara embarazada de gemelos era bastante alta, considerando que ellas mismas son gemelas— miro una vez más aquel eco, incluso sonrió al ver a esos dos pequeños —Y lograrlo a la primera y sin tratamiento médico, es hasta cierto punto como un milagro médico.
—Sea un milagro o no, siento que ella es bastante joven para tener esta responsabilidad, ¡Tan solo tiene 18 años! — Utahime se llevó las manos al rostro. Se veía bastante angustiada.
—¿Y bien? —Shoko dejó el cigarro en el cenicero de la mesa, permitiendo que se consumiera lentamente mientras seguía manipulando el ultrasonido entre sus manos —¿Cuántos meses tiene Maki de gestación? ¿Acaso ella ya tomo una decisión sobre si los va a conservar o los va a abortar? —preguntó con seriedad, clavando la mirada en su amiga—Al final, es ella quien debe decidir como la adulta que es sobre qué va a hacer con todo esto.
Utahime recupero su postura, se recargo en su asiento y su rostro miro hacia la lámpara arriba de sus cabezas, ahí donde el humo de aquel cigarro desaparecía.
—Este ultrasonido es de hace dos semanas atrás. Así que actualmente Maki ya debe tener más de doces semanas de gestación — llevó sus manos sobre su vientre —Incluso ya se le nota su pequeño vientre abultado — dijo ejemplificando con sus manos, subiendo y bajando sobre el de ella.
—Y Maki pues— Utahime respondió mientras bajaba los hombros en una exhalación profunda— ella ha decidido tenerlos.
—Si esa fue su decisión entonces solo nos queda apoyarla ¿No es así? —Shoko sonrió un poco y dio un trago a su cerveza.
—Así es, no queda de otra y por eso mismo te he llamado Shoko— se inclinó sobre su lugar.
— Porque quería preguntarte si conoces a algún ginecólogo que la pueda atender todo su embarazo, pero sobre todo también queremos mantenerlo en secreto lo más que podamos tanto para que ni la sede ni el clan Zenin los descubran, pero sobre todo queremos ocultarlo de estos últimos— Parecía bastante seria—Debemos esconder todo rastro de esos bebés para que no quieran reclamarlos como suyos o quieran eliminarlos...— suspiro, sus manos viajaron a los costados de su cabeza.
—Eso último sí que suena a que será todo un problema y más que estamos hablando de uno de los tres grandes clanes— dijo Shoko bajando los hombros y mirando a su mejor amiga, la cual se lamentaba bastante y parecía bastante preocupada por lo que estaba sucediendo.
Utahime dio un trago a su cerveza, sus mejillas apenas y estaban rojas de lo ebria que apenas se estaba poniendo.
—Me siento como una mala maestra...
—¿Y Por qué dices eso?— pregunto Shoko extrañada con esa respuesta. Sabía que está aún no estaba del todo borracha para decir esas cosas.
—Porque siento que era mi responsabilidad cuidar de todos ellos —sus manos se cerraron en puños sobre la mesa— Siento que era mi deber aconsejarlos, guiarlos por el buen camino. Y ahora, con Maki embarazada y con Okkotsu fuera del país por culpa de ese maldito de Satoru... siento que les he fallado como maestra.
Shoko miro con compasión a su amiga, como estaban sentadas la una frente de la otra, le tomo de ambas manos para consolarla.
—Para nada eres una mala maestra. Al contrario, eres una buena maestra y eso se demuestra en que tanto Mai como Maki te tuvieron la suficiente confianza para contarte todo esto — apretó sus manos con fuerza —eso demuestra que ellas te consideran alguien en quien pueden confiar sin importar que.
Utahime soltó unas lágrimas por esas palabras.
—Gracias Shoko... aun así siento que es mi deber como mujer y como hechicera el ayudarlas con esta situación.
Shoko le soltó ambas manos —Y ¿Cómo has pensado en ayudarlas?— pregunto antes de darle una última inhalada a su cigarro antes de que terminara de consumirse.
Utahime seco sus lágrimas con el dorso de su mano derecha—Bueno...— Tomó un largo y profundo respiro para tratar de tranquilizarse— Para eso también he pensado en traerme a Maki a vivir conmigo aquí a Kioto mientras nacen los bebés y como quiero apoyarla en todo, lo primero es buscarle un médico que pueda atenderla y más que un embarazo gemelar no es fácil— miro fijamente a su mejor amiga —Por eso quiero saber si tu conoces a alguno.
Shoko tenía una gran sonrisa en el rostro —Tengo una conocida que podría monitorearla toda la gestación, así como también ayudarnos a guardar el secreto y más ahora que ya te vas a convertir en abuela.
—¡Oye! ¡No estoy tan vieja!— Utahime respondió en un puchero.
—No lo eres, pero te estas comportando como si fueras la madre de esas dos— Shoko miro como su cigarro estaba a punto de consumirse en aquel cenicero.
—Y te apuesto lo que quieras a que tú te estas preocupando más de lo que haría su verdadera madre.
Utahime sonrío levemente —Tienes razón... quiero bastante a todos mis alumnos como si fueran mis hijos...
—Y aun así, tu serias una excelente madre — Shoko tomo la mano de su mejor amiga —Y ya lo estás demostrando, simplemente con querer ayudar a esas dos. Y Se que ya se te ocurrirá un plan para todo lo que venga una vez esos dos pequeños nazcan. Pero por lo pronto, debemos apoyarlas en lo que este en nuestras manos, así como debemos guardar este secreto de todos.
Utahime sonrió por ese comentario y por el apoyo que Shoko le estaba dando, sabía que podía confiar en ella.
Aunque en el fondo anhelaba tener un hijo propio. Pero en este momento, sólo quería ayudar a esas dos.
—Muchas gracias por todo Shoko. Contigo a mi lado sé que podemos ayudarlas y de paso, salvar a esos dos bebés de las garras de la sede y de su clan.
—No estás sola en esto. Me tienes a mi como tía abuela de esos dos bebés para apoyarte en esta nueva etapa— respondió Shoko con una serena sonrisa.
La maestra tomo aquel ultrasonido y lo miro con detenimiento.
—Y hablando de estos dos bebés, Yo digo que serán dos niñas al igual que Maki y Mai— dijo con ternura.
Shoko terminó de beber su cerveza.
—¿Tú lo crees?
—Lo creo, es más hasta me atrevo a apostar una ronda de cervezas y un gran plato de edamame y Karaage a que serán niñas— dijo Utahime dándole un gran trago a su cerveza, casi terminándosela de golpe.
Shoko sonrió por aquella apuesta, le gustaba ver a su amiga más animada. Se levanto, se sentó al lado de Utahime y apoyo su cabeza en el hombro de esta. Mientras juntas veían aquel ultrasonido.
—Yo apuesto a que serán Mellizos.
—¿Mellizos?— Utahime elevo una ceja ante la respuesta de Shoko.
—Si. Algo me dice que son una niña y un niño— apunto a esos dos en el ultrasonido.
—¡No hagas trampa con tus conocimientos médicos! — Utahime movió su dedo índice como si estuviera llamándole la atención. — Aun así, sean dos niñas o dos niños o una niña y un niño, me encargare de cuidarlos. Tanto a esos dos como a Maki y a Mai— miro con una leve sonrisa aquel eco.
Shoko río por ese comentario y después miro con admiración a su mejor amiga.
—Yo sé que serás la mejor abuela del mundo para esos dos.
—Y yo sé que tu estarás ahí para recordarme lo — contesto Utahime con una gran sonrisa, antes de hundirse en una linda risa provocada por la cerveza.—¡Voy a ser abuela!
Realmente Utahime se veía feliz por todo eso. Lástima que esa felicidad no duraría demasiado, así como aquel cigarro, el cual se terminó de consumir rápidamente.
Regresando al presente.
Shoko suspiro. Observando como el cigarro que había puesto a su lado se había consumido por completo, como aquellos efímeros momentos de felicidad.
Siempre que fumaba, prendía un cigarro más y lo ponía a su lado para recordar los buenos momentos y en especial para recordar a la anterior Utahime. Aquella que odiaba el olor al cigarrillo. Aquella que era su mejor amiga.
—Definitivamente ella hubiera estado feliz con esos dos pequeños— dijo dándole un último respiro al cigarro entre sus dedos— Se que suena desgarrador, pero yo aún conservo la esperanza de que esta recupere la memoria y vayamos a cobrar esa apuesta.
Yuta sonrió al escuchar aquello que le había contado la doctora. —Aún queda la esperanza. Y más que yo también debo darle las gracias a Utahime sensei por todo lo que hizo por Maki y mis hijos.
—Y más que dicen que la esperanza muere al último — respondió Shoko mirando hacia Gojo y Yoshio, quienes ahora estaban de nuevo jugando con la pelota.
Aun así, Yuta debía aprovechar para preguntar algunas dudas más que tenía sobre todo lo ocurrido de hace siete años atrás.
—Ieiri san puedo preguntarte algo...
—Claro, adelante Okkotsu— Inhalo lo poco que quedaba de su cigarro.
—Puedo preguntar ¿Qué más sucedió contigo y los demás hace siete años atrás después del ataque contra Utahime sensei? — cuestiono mirando a la doctora — Note que pareciera que Satoru no quería tocar ese tema tampoco durante la comida.
Shoko soltó el humo de su cigarro. Tomo un respiro y contestó aquello sin dejar de mirar a Okkotsu.
—Sucede que después de todo lo ocurrido con Utahime y de enterarnos de que ella estaba embarazada, Satoru entró en una especie de obsesión por querer controlar todo a su alrededor, esa obsesión llego al grado de tomar el mando por encima del director Yaga en ese tiempo. Se puso tan maniático que eso lo llevó a sospechar que quizás todos estaban en su contra. Incluida yo.
—¿Pero? ¿Por qué hizo eso?— cuestiono Yuta con demasiada incertidumbre.
—Dime Okkotsu— Shoko apago en el barandal lo que le quedaba de su cigarro — ¿Tú no hubieras hecho lo mismo si Maki hubiera sido quien entrara en coma tras un brutal ataque como ese?— dijo sin despegar la vista del invitado.
Okkotsu guardo silencio por esa pregunta. La respuesta era simple; Él hubiera hecho lo mismo.
Shoko siguió explicando —Cuando el amor se vuelve obsesión y dejas de lado a los demás, te conviertes en un peligro no solo para los de tu alrededor sino también para ti mismo. Satoru estaba a punto de cometer más locuras— hizo una pequeña pausa —Eso hasta que intervino Tsukumo san.
Yuta elevo una ceja al escuchar aquello. Había decidido hacerse el sorprendido.
—¿Tsukumo intervino en todo esto?
—Si, así fue— barrio las cenizas del cigarro con su mano— al final ella fue la única que pudo convencer a Satoru para que pusiera los pies en la tierra y no cometiera más idioteces.
— ¿Cómo sucedió eso? ¿Acaso, ellos dos hablaron de algo importante?— pregunto Yuta con demasiado interés.
Shoko saco un cigarro más de su cajetilla.
—No sé muy bien todos los detalles, pero sí sé que tuvieron una plática muy acalorada— puso el cigarro en su boca y busco su encendedor —Sabes que dos grados especiales en una misma habitación siempre son de temer— lo encendió— Así se sentía aquella vez cuando esos dos hablaron a puerta cerrada por horas. Satoru nunca ha querido contarme los detalles de esa platica, pero supongo que por el acuerdo al que llegaron, debió tratarse de algún tipo de voto vinculante por igual. Aunque me alegra que tus amigos y tus hijos hayan podido salir de aquí. Si se hubieran quedado, lo más seguro es que hubieran sufrido demasiado.
Yuta parecía que se quedaría con aquella misma duda sobre la plática entre Yuki y Gojo y en que acordaron para que dejara libre a sus amigos.
—Supongo que debió ser algo muy difícil para todos ¿No es así?
Shoko movió un poco los hombros—Y sí que lo fue. Fue muy complicado para todos nosotros y más cuando te hacen la pregunta de "¿Te quedas o te vas?" Aun sabiendo las implicaciones que cada decisión podría tener en tu vida de ahora en adelante — fumo un poco más.
Soltó el humo hacia arriba.
—Con todos tus amigos y compañeros no hubo elección, ellos debían irse si o si porque ese fue el trato con Tsukumo. Pero en cambio, hubo otros que nos quedamos por decisión propia — dijo aquello, mientras miraba a Ijichi a la distancia, quien estaba instruyendo a otros sirvientes en aquel momento.
Desde el kiosko era posible ver parte del interior de esa lujosa residencia.
—Perdón que lo pregunte, pero ¿Por qué usted y el señor Ijichi se quedaron en la sede? ¿Acaso no era más fácil irse como lo hicieron todos los demás?— pregunto Yuta con curiosidad disfrazada de seriedad.
Shoko relajo los hombros mientras sus brazos seguían recargados en el barandal.
—Lo hicimos por nuestros amigos.— Miro a Yuta— En mi caso no quería despegarme de Utahime y de su hijo. Así como Ijichi no quería dejarme sola a mí. Esto es porque ambos tenemos a alguien a quien proteger — Repitió las palabras que había dicho Satoru.
—Resultando así que solo nosotros dos nos quedamos con ellos tres— suspiro con un toque de nostalgia — Mientras todos los demás se fueron.
—¿Y ha sabido, aunque sea algo de todos sus compañeros después de estos siete años?
—De Nanami escuché que se casó con una panadera y ahora vive feliz en Malasia, Yaga se retiró y se llevó al campo a Panda y a todas sus marionetas consigo, Kusakabe no dudo en irse así que sospecho que él debe haber hecho una vida simple por ahí, Ino también se fue por recomendación de Nanami, y en el caso de Mei Mei, curiosamente ella huyo cuando todo este caos inició... así que prácticamente todos los demás se fueron y solo nos quedamos Ijichi y yo... el asistente que sabe todo de este mundo y la médico que solo puede curar a este personal...— fumo— Así que si nosotros dos nos íbamos, el mundo de Gojo y Utahime colapsaría...
Yuta suspiro por esa respuesta. No se imaginaba que todos tuvieran alguien a quien proteger y Shoko se quedó simplemente por Utahime y su hijo, mientras que Ijichi se quedó por ella.
Shoko exhalo el humo de su cigarro—¿Y tú como te sientes con todo esto Okkotsu?
Yuta tenso los hombros mientras seguía mirando a Gojo y a Yoshio jugar a la distancia—Me siento confundido la verdad. Hay tanto que procesar...
—Se que esto que estás viendo y escuchando no es fácil, así como sé que tampoco es fácil para ti el perdonarnos por todo lo que te hemos hecho pasar tanto a ti, como a Maki y a tus hijos... —Shoko también miro hacia su amigo y su sobrino.
—Pero quizás, solo quizás... este pueda ser un nuevo comienzo para todos...
Yuta guardo silencio ante tal respuesta, realmente sentía que no podía perdonarlos del todo.
Ambos guardaron unos minutos de silencio, el cual fue roto por Shoko una vez estaba a punto de terminar su segundo cigarro.
—Por cierto Okkotsu, ¿Ahora yo puedo preguntarte algo?
—Adelante, Ieiri san.
Fumo.
—Estando en Kioto ¿No te has topado con Mei Mei o con Tsukumo? Realmente no hemos sabido nada de ellas desde hace siete años...— Shoko tenía sus sospechas de esas dos mujeres. Sobre todo, porque de ellas si no se sabía nada.
Yuta mintió negando con la cabeza.
—No he visto a ninguna de ellas dos.
Shoko exhalo, notando como este hechicero parecía estar diciendo la verdad.
—Entiendo…— Fumo una vez más —De todos modos, Okkotsu ten cuidado.
—¿De qué debería tener cuidado?— pregunto Yuta algo confundido.
—Hablo del caso que estas llevando...
—¿Del Asesino de hechiceros?— Pregunto Yuta en voz baja.
—Si, hablo de ese caso. Algo me dice que debes tener mucho cuidado con quien te alias para atrapar a dicho asesino... y más que este mundo de la hechicería, los aliados pueden resultar ser tus verdaderos enemigos...— Dijo aquello mirando fijamente aquella escena familiar.
Aquellas palabras dejaron muy pensativo a Yuta. No era la primera persona que se lo decía. Y quizás ahora podía entender con mayor claridad, que también debía cuidarse de la sede. En especial de Gojo.
Ambos siguieron observando en silencio desde el kiosko lo que pasaba en aquel jardín. Donde Gojo seguía jugando con Yoshio, eso hasta que por una de las salidas de la residencia, apareció Utahime acompañada de unos sirvientes.
Aquella mujer parecía aun algo adormilada, en cambio, su hijo corrió a abrazarla.
Esa escena que veía Okkotsu frente a sus ojos, de verdad le daba celos combinados con furia pura.
El solo ver como Satoru abrazaba a su esposa por la espalda y el cómo le besaba con demasiado amor, mientras el hijo de estos corría a su alrededor y se abrazaba a ellos, le daba celos... celos de que él no pudo hacer una vida como esa durante siete años a lado de Maki y sus hijos, quienes desgraciadamente solo lo veían como un amigo...
Aquella escena le revolvió el estómago, incluso sus manos se hicieron puños a sus costados.
—A veces creo que lo mejor simplemente hubiera sido no saber nada o perder la memoria para no sufrir de esta manera...— dijo entre dientes.
Shoko suspiro al escuchar lo que el invitado dijo mientras veían aquella escena.
—Okkotsu...— lo nombro con una fina voz.
Aquel hechicero giro levemente su cabeza hacia ella.
—Se cómo te sientes y créeme, también a mí se me hace injusto que tu no tengas a tu familia en este momento... sobre todo porque este idiota no supo actuar de buena manera...—Explicó viendo de nuevo a su amigo a la distancia.
—Aun así — regreso su vista a Yuta —Deseo de todo corazón que de ahora en adelante puedas disfrutar de la compañía de tus hijos y los puedas ver crecer, así como también deseo que puedas recuperar el tiempo perdido... — parecía más una bendición que una maldición.
—Gracias...
Shoko siguió mirando a al invitado con seriedad mientras seguía hablando.
—Y también ten en cuenta que...— humedeció un poco sus labios.
—A veces el no tener memoria o no saber la verdad trae más consecuencias que ventajas... porque esa "vida" que te hacían creer se puede convertir en una pesadilla al despertar...— Miro fijamente a Utahime.
Okkotsu comprendió lo que quería decir esa doctora con esas palabras.
Sabía que en el caso en que Utahime recuperará la memoria... ella podría sufrir con aquella realidad en la que vivió engañada durante siete años.
Shoko siguió hablando—Y Cuando vuelvas a ver a Maki, dile de mi parte que siempre pedí al cielo por ella y por sus bebés. Y más que ahora que sé que sobrevivió, dile que me siento orgullosa de ella, igual Utahime estaría muy orgullosa de ella por ser la mujer que es hoy en día.
Yuta afirmó con la cabeza.
—Yo se lo diré— dijo con una sonrisa.
—Gracias Okkotsu...— suspiro. —Igual, no dudes en hablarme si necesitaras ayuda con algún término médico para este caso o simplemente necesitas hablar con alguien— sonrió levemente.— O incluso si necesitas ayuda sobre algo médico de tus hijos.
—Muchas gracias Ieiri san. Si llegara a necesitar consulta, te llamare — respondió Yuta con amabilidad.
—Igual espero algún día conocer a tus Mellizos.
—Yo sé que se llevarían muy bien. Y más que ambos son muy buenos niños— respondió Yuta todo orgulloso de sus hijos.
—Por cierto Okkotsu.
—¿Sí?
—¿Tus hijos ya desarrollaron o mostraron alguna técnica maldita? O ¿Acaso son niños con energía maldita?— pregunto la doctora con curiosidad.
Yuta apretó un poco los labios. Prometió no hablar mucho de ellos en ese lugar. Pero en aquel instante sentía que podía confiar en aquella mujer.
—Aún no tienen técnica maldita y por el momento, ellos solamente pueden ver y percibir pequeñas maldiciones únicamente.
Shoko analizo aquello.
—Bueno, para la edad que tienen y por su mezcla tan particular de genes, si son niños bendecidos quizás y muy pronto desarrollen su técnica maldita.
—¿Y si eso no ocurre?— pregunto Yuta con preocupación.
La castaña le dedico una sonrisa serena.
—Si no llegara a pasar, entonces ellos podrían vivir una vida "normal"... aunque algo me dice que tus hijos podrían tener técnicas interesantes y más que son una combinación de dos grandes clanes.
Aquellas palabras dejaron sorprendido a Yuta. Una parte de él quería que sus hijos fueran niños normales. Pero, por otra parte, sentía que lo que decía Shoko era cierto. De una forma u otra, sus hijos eran descendientes de dos grandes clanes... y quizás él pronto sería líder de uno de ellos.
Yuta estaba tan perdido en sus pensamientos, que la voz de Yoshio fue quien lo saco de ellos.
—¡Tio Yuta! ¡Ven con nosotros!— se escuchó a Yoshio gritar en dirección del hechicero invitado.
Okkotsu suspiro, tenía un extraño presentimiento mientras veía a Gojo y a Yoshio a la distancia, en aquel momento sabía que no regresaría a Kioto en los próximos días, y más que aún había otro tema igual de importante que tratar con Satoru.
Continuara...
Notas:
Espero les haya gustado.
Y díganme ¿Qué les pareció este capítulo? ¿Creen que Utahime hubiera amado mucho a Yurika y a Yuudai como una abuela?
¿Se imaginan a Maki y a Utahime embarazadas al mismo tiempo? Definitivamente hubiera sido una linda línea temporal ️ ambas conviviendo juntas bajo el mismo techo y esperando a los hijos de los hechiceros más fuertes.
Hubiera sido lindo que Yoshio hubiera convivido con Yurika y Yuudai desde bebés ️ Bueno eso puede ser trama para otro fic.
Ahora les tengo dos preguntas;
¿Ustedes Confían en Shoko? Y lo más importante ¿Ustedes confían aun en Gojo?
Porque el siguiente capítulo este y Yuta tendrán una última platica, una donde les haré dudar de las buenas intenciones de este albino.
En fin, Estaré leyendo sus comentarios y teorías.
Se que varios de ustedes ya quieren leer de vuelta a los Mellizos y a Maki. Y en un capítulo más ellos ya estarán de vuelta.
Como dije, este fic será largo así que ya muy pronto vendrán las interacciones padre e hijos que tanto se merece Yuta con Yurika y Yuudai ️🙏 solo tengan paciencia.
En fin, nos seguimos leyendo ️ y más que la siguiente semana tendremos el capítulo final del manga. A la vez estoy emocionada y a la vez tengo miedo. ¿Ustedes como creen que acabe este manga?
Bueno, nos seguimos leyendo pronto
No se olviden seguirme en Instågrãm, allá estoy más activa y de paso, les tengo al tanto de las próximas actualizaciones ️
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