Death Note pertenece a Tsugumi Oba y a Takeshi Obata.
.
.
.
Death Note Light el buen hombre y Kira la canalla
.
.
.
04: El Mecanismo de Protección.
Light miró a Pall, luego de escuchar sus palabras. —Así que… todo aquel que toque la libreta, podrá verte y oírte, ¿Es eso?
—Exactamente —dijo Pall.
—Eso sería un problema. —dijo Light, mirando en su habitación, sus ojos se abrieron, al encontrar una manera. Abrió su armario y extrajo de él, un maletín negro —Ven Pall: Hagámonos cargo de este problema.
—Me gusta esa sonrisa. —dijo Pall, mientras le seguía, mientras Light se llevaba un libro de ejercicios y dos cuadernos normales.
— ¿Light? —Preguntó Sachiko, al ver a su hijo con un maletín. — ¿A dónde vas a estas horas? ¿Y que hay en ese maletín? —Siendo light el hijo perfecto, su madre no pensó en nada malo o negativo.
Light le dio una sonrisa a su madre, enseñándole el libro de química y abrió el maletín. —Tengo un extenso trabajo de química y ya he realizado la gran mayoría de los puntos. Pero hay… dos puntos, que no logro comprender del todo. Entonces: Si realizo los experimentos por mi mismo, voy a lograr mejores respuestas para las tareas.
—Llevas gafas de protección y guantes, ¿verdad? —Preguntó su madre. Light no borró su sonrisa y señaló los lentes dentro del estuche, los recipientes de vidrio, un compartimiento con una boquilla, otro con un mechero y una placa de cocción auto recargable, un diminuto compartimiento, en donde había un diminuto huequecito, del tamaño de la uña de un meñique y con un diminuto objeto de látex azul cían. —Ten mucho cuidado y llámame cuando llegues, si algo pasa y al volver.
—Claro que sí mamá, ya lo sabes —dijo Light sonriente, mientras se marchaba, junto a Pall, tomando el metro y dirigiéndose a un lugar bastante lejano, llegando a ruinas de un antiguo hospital de la II Guerra Mundial.
—Entonces, ¿Qué es lo que harás? —Preguntó Pall, antes de notar que los siguieron. —Light… hay dos cosas que deberías saber, la primera es que hay un humano siguiéndonos. Está detrás de una pared. —Light no contestó y solo se centró en el experimento —Lo segundo, se trata de los ojos de los Shinigami: Nuestros ojos son especiales, no tenemos grandes superpoderes, para eso existen las Death Note, pero sí tenemos esto: Podemos ver los nombres y la fecha de muerte de una persona y es algo, que podemos transferir a otros humanos. Para nosotros es más útil de lo que te puedas imaginar, pues asesinamos humanos, no por placer, sino para aumentar nuestra propia esperanza de vida. —Light retrocedió, mientras que el hombre que siguió a Light se asustaba, cuando un pilar de llamas surgió del bote de basura y luego, al irse apagando el fuego, las llamas pasaron de anaranjadas a verdes, cuando más descendían, pasaban de verdes a azules y al volver al bote, ahora destruido, quedaban unas pocas llamas azul cian en el fondo —A cambio de la mitad de la vida del propietario de la Death Note, le daríamos este poder. Obviamente: Si fueras a morirte mañana o ahora mismo, no sería un trato que yo haría contigo. Sería como ponerte unos lentes y contacto.
Light asintió y agarró su cuaderno y lápiz. —Muy bien, esto parece estar bien. —con esas palabras, cerró el trato de los ojos. Pall le puso la mano sobre el rostro y cuando Light volvió a abrirlos, estos adquirieron un tono escarlata —Y, además, va según las especificaciones del profesor, entonces… —el hombre que seguía a Light, no entendió ni una palabra de la algarabía científica del chico, anotó sus propias observaciones en su libreta. —Raye Pember, ¿Eh?
.-.-.-. .-.-.-. .-.-.-.
.-.-.-. .-.-.-. .-.-.-.
Mientras tanto, ante las muertes más recientes, L estaba completamente desconcertado. Nada parecía tener sentido. —Cree la teoría del estudiante, basándome en el antiguo patrón de asesinato de Kira. Pero ahora, desde hace dos semanas, han comenzado a fallecer criminales, casi a cada hora. ¿Y si caí en su juego? ¿Este siempre fue su plan? —se preguntó L nervioso, mordiéndose el pulgar, con su cerebro buscando respuestas a toda velocidad — ¿Acaso siempre cometió aquellos asesinatos, para que creyéramos que era un estudiante y ahora nos demuestra que no es así? ¿Acaso puede controlar la hora de la muerte? Pero pareciera ser que Kira… puede obtener información de la investigación.
.-.-.-. .-.-.-. .-.-.-.
.-.-.-. .-.-.-. .-.-.-.
—En estos momentos, L está investigando a la policía, desde que se descubrió que varias muertes, no salieron en las noticias, sino que estaban en las bases de datos de la policía. Y al mismo tiempo, L está investigando a la policía japonesa. —dijo Light a Pall, mientras ingresaban en una tienda y compraba bastantes cosas, volviendo a casa, poco antes de la cena, comenzando a trabajar en su escritorio, con todos los materiales. Pero Pall se había marchado a hacer algo. Light bajó a cenar y volvió a trabajar en lo mismo —Y con esto… ahora… solo necesito cerrar el cajón con mucho cuidado y… listo, ya está.
— ¿Qué cosa ya está?
—El escondite de la Death Note —dijo Light, bastante satisfecho consigo mismo.
— ¿Tan solo cerraste el cajón? ¿Eso es todo?
Light abrió el cajón, extrajo un cuaderno común y corriente, entonces el chico extrajo un lapicero y lo desarmó. —La verdadera llave, es esta. —Le enseñó el tubo que contenía la tinta y luego, lo metió bajo la madera, empujándola.
— ¡¿Un fondo falso?! —Preguntó Pall, maravillada ante las cosas que lograba Light.
—Es más que eso. —dijo Light —El tubo del lapicero es de plástico e interrumpe la conducción eléctrica, que haría prender esta bolsa de gasolina justo aquí. —señaló —El cuaderno será quemado al instante, toda la evidencia, será eliminada. Y mientras que esté cerrado —levantó la tapa por su reverso, teniendo un objeto alargado —esta escuadra de aquí, evita el contacto entre las piezas de metal así que: O lo abres como yo acabo de hacerlo o la libreta se quemará.
—He sabido de humanos que han encontrado la Death note antes y es un autentico estrés, saber en donde ocultarlas, pero tú, podrías ser el primero en pensarlo tan a fondo. Si no tienes cuidado, podrías morir.
—Actualmente, lo más importante: Es decidir cuándo y cómo morirá… ―pensó en ello y llamó a una compañera de su secundaria, para proponerle ir en una cita y le dijo en donde tomarían el autobús, mientras buscaba a un criminal y apuntaba su nombre en la Death Note con un patrón de cosas por hacer.
5: Raye Penber.
