Mis chiquititos, les traigo el segundo capítulo extra de esta historia ya terminada por si gustan saber un poco más de lo que ocurrió tras bambalinas. Serán 6 en total, mucho más cortos que los anteriores y centrados un poco más en otros personajes.

Este se encuentra ubicado entre el capítulo 2 y 3, solo por si las dudas.

Si llegaron hasta aquí ¡Muchas gracias!

Gracias por leer, besitos~

Aclaraciones: Estos son pensamientos.

Advertencias: A veces los personajes actúan como les da la gana.

Extra 2:

Capítulo 2.5 –

El Mafioso y el Detective

Ahh~ como le encanta la Agencia. Sólo en la Port Mafia había tenido está clase de libertad para hacer lo que le diera la gana sin tener que darle explicaciones a nadie.

Kunikida no cuenta.

Y Fukuzawa definitivamente le agrada mucho más que Mori, entonces prácticamente se había ganado la lotería.

"Que buena vida -canturreó pavoneándose por la ciudad como solo un rey podría hacerlo- ya quiero que llegue la noche para ver a mi hermosa pelirroja y proponerle suici-"

Pero detuvo sus pasos al ver algo por demás, inusual. Atsushi caminaba por la acera de enfrente a la suya antes de entrar a una de las pocas bibliotecas de la ciudad.

Eso sinceramente no era raro, sabía que Atsushi sacaba libros prestados periódicamente. Pero no pudo evitar parpadear confuso ante el dueño del Sombrero Fedora que pasó caminando por la puerta principal de la biblioteca poco después que su pupilo.

Habría sonreído de no ser por la extrañeza. Y sin poderlo evitar encaminó sus pasos hasta el edificio, curioso y desconfiado por igual.

¿Qué tiene que ver la Mafia con Atsushi-kun? Nada bueno de seguro. Sabía que Mori había querido llevarse a la contraparte del nuevo equipo doble negro después de la situación de Decay of Angel, pero había desistido hace tiempo de unirlo a las filas de la Mafia -Fukuzawa debió canjearlo por algo mucho más apetecible- sin embargo, no era un secreto que últimamente solicitaba mucho la ayuda del pequeño tigre para resolver problemas menores.

¿Será que había vuelto a tener ideas sobre tener un Soukoku entre sus filas? Eso es algo que la Agencia no puede permitir. Pero por alguna razón que se le escapa, no solo no sabe lo que Mori planea, sino que Fukuzawa acepta sus demandas sin poner ninguna clase de resistencia aún ante sus consejos.

"Quedamos que cooperaríamos entre organizaciones de ser necesario, Dazai"

"Detener a unos cuantos ladrones no es una necesidad -mordisqueó intentando no mostrar su descontento- o que peleemos contra un villano de poca monta entre ambas organizaciones como hace días. Entrené bien a Akutagawa y a la mitad de la Mafia, ellos podrían hacer cualquiera de esas tareas solos"

Fukuzawa le miró serio desde su escritorio, conteniendo lo que sea que quería decir.

"Agradezco tus consejos, Dazai. Pero agradecería más si confiaras en mi criterio. Atsushi estará bien, jamás comprometería la integridad de Atsushi ni de la Agencia"

Suspiró pesadamente. Esperando que Fukuzawa de verdad sepa lo que hace.

Decidió quedarse tranquilo porque Rampo no pareció ni remotamente interesado. Sus sospechas debían ser infundadas.

Pero que espíen a Atsushi tan groseramente…

Encontrar al albino fue más fácil que encontrar al pelirrojo. Rodeó las estanterías buscando no llamar la atención de ninguno. Cuidando de no pasar cerca de ventilas que pudiesen delatar su aroma, se acercó por detrás de su compañero en silencio mientras esté se estiraba para ver por entre las estanterías lo que hacía él pequeño tigre.

"Estás en la estantería equivocada -le escuchó susurrar concentrado- no es botánica, es medicina"

Esta vez sí sonrió ante la travesura, posando sus manos en la pequeña cintura, deleitándose cuando Chuuya tenso su espalda y giró entre sus brazos para intentar golpearlo. Le esquivó sin dificultad, aunque ese golpe bien podría haberle mandado directo con Yosano.

"¡Mierda, Samu! -gruñó lo más bajo que pudo para no llamar la atención de Atsushi- ¡Casi me matas del susto!"

Sintió su sonrisa ensancharse. Chuuya, uno de los ejecutivos de la Mafia era tan parecido a un chihuahua nervioso que daba risa.

"¿Cómo tendrás tu conciencia, Chibi? -vio el ceño arrugarse graciosamente en el rostro pecoso y antes de que pueda quejarse, mordió directo a la yugular- ¿Por qué estás siguiendo a Atsushi? ¿Mori insiste de nuevo en llevarle a la Mafia?"

Mantuvo la sonrisa en su rostro aún ante la seriedad en los ojos azules. Si Chuuya le miraba de esa manera mientras calla algo muy gordo debía estar pasando.

"¿Qué pasa? Sabes que puedes contármelo -dejó su mano pasear por la cintura estrecha mientras empuja de a poco su pequeño cuerpo hacia un hueco entre estanterías, cubriéndolos a ambos de ojos curiosos- confía en mí"

Chuuya se cruzó de brazos mientras afila su mirada tormentosa. Y casi pudo jurar que siente vibraciones de enojo a su alrededor.

Solo por si acaso sujetó con más fuerza su cintura.

"Eres un maldito manipulador"

"Qué bien me conoces, Chibi -se burló- ahora cuéntame lo que sea que está pasando entre la Agencia y la Mafia"

Chuuya calló un poco más antes de suspirar derrotado. Su rostro giró hacia la pequeña rendija de luz entre los muebles, por donde lograba verse a su pupilo de cabello blanco que miraba concentrado un libro de pasta verde y pequeños ornamentos dorados que se le enredaban como raíces.

"Akutagawa tiene Hanahaki"

Se congeló ante la declaración, buscando con su mirada los ojos azules que rehuyen de él y se mantienen fijos en el pequeño tigre. Los recuerdos amargos de la sangre y el dolor le revolvieron el estómago. Su mano resbaló, llevándola a su pecho instintivamente. La comezón en la garganta casi le hace toser.

"Tiene alrededor de ocho meses… -la mirada azul bajo incómoda de Atsushi al suelo, como si fuese un traidor por contar semejante secreto- Mori nos lo dijo solo a los ejecutivos. Nadie más lo sabe"

Se mantuvo en silencio intentando recomponer sus ideas. Akutagawa tenía la muerte anunciada y como siga así se moriría sin más. Akutagawa tenía ya ocho meses con esa enfermedad y no le había dicho nada. Akutagawa estaba enamora-

Espera. ¿Qué?

Se rascó la barbilla pensativo, sopesando las opciones. Aún había tiempo para ayudarle, no todo estaba perdido. Abrió la boca para preguntar, pero Chuuya vuelve a mirar detenidamente a Atsushi y la respuesta fue más que obvia.

"Comprendo. Entonces Akutagawa se enamoró de Atsushi y es tan terco como para admitirlo -Chuuya le miró sin sorpresa en su mirada, más que acostumbrado a sus deducciones. Tampoco era tan difícil de adivinar- entonces solo tenemos que ver cómo juntarlos, eso es fácil"

Y Chuuya sonríe, como si supiera algo que él no.

"En realidad… ya hay ciertos rumores dentro de la Mafia"

Acomodó nuevamente sus manos en las caderas de su compañero y le sonrió con gusto, sintiendo un peso doloroso abandonando su pecho.

"Cuéntame Chibi"

"Cómo sigas diciéndome Chibi, Osamu… -gruñó Chuuya entre sus brazos, acomodándose contra su cuerpo- se cuenta que el tigre blanco de la Agencia ha estado rondando el embarcadero que pertenece al territorio de Akutagawa"

Acarició su espalda y le pegó más a él, suspirando contra su oído. Chuuya tembló aferrándose con fuerza a las solapas de su abrigo.

"No tiene nada de raro, sabes que les encanta corretearse por la ciudad -susurró contra los labios fresa sin atreverse a rozarlos- además, últimamente Mori pide mucho la ayuda de Atsushi"

Oh, con que por eso era…

"Una cosa tiene que ver con la otra -susurró Chuuya antes de atrapar su labio inferior en una mordida juguetona, recargando su cuerpo en la estantería y arrastrándole con él. Sostuvo con más fuerza su cadera, restregándola con la suya. El beso subió varios niveles más antes de que Chuuya se dignara a soltarlo- las malas lenguas mencionan que se entrelazan las manos…"

El tono tiene algo de burla implícita, ambos sonrieron ante tremenda chiquillada.

Separó su rostro de su perdición en forma de humano y enfocó su vista en Atsushi, que parecía feliz de haber encontrado la estantería correcta. No necesitaba leer el título sobre la portada borgoña para saber exactamente qué libro había tomado.

Se sintió más tranquilo.

"¿La cena de hoy sigue en pie?"

"Claro que sí, estúpido -rezongó Chuuya antes de soltarse y poner sus brazos como jarras sobre sus caderas- ¿Pero eso es todo? ¿Acaso no te preocupan tus pupilos?"

Se acomodó el lazo que llevaba en el cuello y Chuuya había desarreglado tan groseramente antes de sonreírle.

"Oh Chuuya~ ¿Tan preocupado estás por Akutagawa? ¿Por eso espiabas a su pretendiente? -vio las mejillas teñirse de vergüenza, pero antes de que pudiese abrir la boca y arruinar la dulce imagen frente a él, se acercó y le dio un pequeño beso en los labios, no podía hacer más sin que las cosas se salieran de su control y los echarán por indecencia pública- por supuesto que no estoy preocupado. Atsushi sabrá qué hacer"

Si Atsushi ya sabía lo que Akutagawa tenía y parecía tan empecinado en aprender más al respecto para ayudarlo, entonces sabe que el mayor de sus pupilos está en buenas manos. Después de todo. A Atsushi ya le gustaba Akutagawa, simplemente no lo sabía.

Pregunta seria. ¿Qué piensan que canjeó Fukuzawa con Mori para no llevarse a Atsushi a la Mafia? La respuesta ya está implícita pero me da curiosidad que opinan ustedes.

Saluditos~