Capítulo 16: Yamato contra la justicia
Yamato despertó temprano ese día, tenía que enfrentar otra vez a la batalla de intentar hacer que su hija saliera de la cama, pero si no lo había conseguido durante dos semanas anteriores, con lo que había pasado la noche anterior temía que no lo consiguiera, pero al salir del cuarto empezó a oler a comida, así que fue a la cocina y se encontró a Natsuo cocinando, y se quedó viéndola, parecía que la chica no estaba molesta, parecía bastante tranquila.
—Papá, ya estas despierto—Dijo bastante tranquila su hija.
—Eh...si... ¿Y qué haces? —Yamato estaba bastante preocupado por su hija.
—El almuerzo, ¿Que no vez?—Natsuo no tenía ningún rastro de rencor en su expresión.
—Eh...si pero ¿Por qué? —Yamato no entendía nada de la actitud de su hija—¿Estas bien?, ¿Te sientes bien?
—Si...yo...yo saldré a mediodía—Natsuo bajo bastante los ánimos.
—Ah, ya decía yo que no lo hacías porque si—Dijo Yamato intentando que no bajaran los ánimos—¿Y a dónde vas?
—Saldré con Hanako y Yoshio, las clases comienzan la siguiente semana y tengo que comprar libretas y esas cosas —Al escuchar el nombre de Yoshio, Yamato sintió una punzada en la frente.
—Ah... diviértete...—Yamato no toleraba que los chicos se fijaran en su hija, porque sentía que la perdiera pronto.
—Papá... ¿Qué piensas que piense que Mimi sea mi madre?
Yamato no quería tomar ese tema, para que Natsuo no se sintiera mal, sabía que Asami era una persona horrible, pero pensó que, al ver a su hija cambiaria, pero al parecer después de 16 años seguía con el mismo genio de siempre.
—¿Papá?, ¿No te pareció bien mi idea? —Vio a su hija ahí parada agarrando la cuchara con la que cocinaba.
—Sí, me parece buena idea, pero si Asami vuelve a verte, ¿Qué harás?, ¿Le llamaras Mamá? ¿Quieres seguir viéndola?
—Ella es mi madre biológica...pero al parecer no le agrada mucho la idea de tener hijos y tener una familia...si la quisiera volver a ver...pero no creo que sea el día de hoy—Natsuo sonrió.
—Anda termina para que te alistes—Fue lo único que dijo Yamato.
Por la tarde Yamato salió a casa de Mimi, para hablar con ella de la situación del día anterior, ya que Natsuo llego directo con ella y no tuvo oportunidad de hablar con ella.
—Entonces ¿Eso fue lo que hizo la maldita?—Dijo Mimi tras escuchar la historia de Yamato.
—Pues sí, así fue, la rechazo y lo único que le interesaba era de que quería que fuera modelo—Yamato le decía a Mimi mientras jugaba con el pequeño Sei.
—Si vi a Nat-chan bastante triste anoche, y le permití que me llamara mamá, irónico no lo crees, perdí a un hijo hace 16 años, y ahora tengo de la nada una hija de 16 años—Dijo Mimi mientras veía a Yamato sentado en el suelo junto con Sei.
—Doloroso diría yo—Respondió un poco frio.
—Hemos estado separados tanto tiempo Yamato, y hemos madurado bastante, pero después de un tiempo estando contigo siento como si nunca nos hubiéramos alejado—Mimi le sonrió tiernamente, e hizo que Yamato se sonrojara y dejara de jugar con Sei.
—¿Has...has pensado en algo?—Dijo Yamato bastante avergonzado.
Mimi se avergonzó también por la pregunta de Yamato. Lo había pensado, sí, pero tenía miedo de volver a ser lastimada, y más ahora que la bruja de Asami estaba más cerca que nunca.
—Parque—La vocecita de Sei los saco a los dos de sus pensamientos.
—Oh si, le prometí que hoy iríamos al parque y que visitaríamos a la abuela—Dijo Mimi viéndolos.
—Si quieren los invito por helado—Yamato le dijo a Sei, a lo que el pequeño grito feliz de alegría.
—Papi, helado—Dijo Sei abrazándolo.
Natsuo se encontró con sus amigos cerca de su casa, se sentía bastante tranquila después de todo lo ocurrido la noche anterior, pero a ninguno de los dos le había comentado nada, hasta que Hanako fue al baño del centro comercial.
—Conocí a mi madre—Dijo soltándole sin previo aviso a Yoshio,
—¿Qué? ¿Cuándo?—Yoshio estaba algo sorprendido y más porque pareciera que la chica no sentía emoción alguna por tal comentario.
—Anoche.
—¿Fue lo que esperabas?—Yoshio no dejaba de verla, aunque ella pareciera que se encontraba en otro mundo.
—No...no fue buena conmigo...pero que esperaba...después que me abandono en el frio.
—No digas eso, tal vez estaba nerviosa, o tal vez no está acostumbrada a los hijos o algo, tal vez tiene miedo de que la juzgues porque te dejo de chica, no lo sabemos, pero puedes averiguarlo.
—Tal vez tiene razón Senpai—Dijo Natsuo sin siquiera voltearlo a ver.
Después de que Hanako salió del baño fueron a comer algo a la cafetería, pero jamás se percataron de que alguien los estuviese observando. Más tarde una vocecita la saco a Natsuo de sus pensamientos y sintió un golpe en la rodilla, volteo a ver abajo y era Sei quien la tenía agarrada de la pierna mientras ella y sus amigos estaban en la mesa comiendo.
—Nee-cha—Dijo muy feliz Sei
—¿Nee-chan?, ¿Tienes un hermanito? —Hanako y Yoshio dijeron al unísono.
—Larga historia, pero ¿Qué haces aquí? ¿Y mama? ¿Dónde está mama?—Dijo Natsuo cargando a Sei, mientras que sus amigos se veían entre si.
—Papi helado, mami helado—Sei apunto hacia adentro de la heladería que se encontraba enfrente del pasillo, y Natsuo vio como su padre y Mimi se encontraban sentados en la mesa de enfrente viéndola—Nee-cha, helado, helado.
—Yo aquí tengo helado, ¿Quieres del mío?—Sei asintió.
—Espera, Natsuo que está pasando, ¿Quién es este niño? —Pregunto Hanako bastante sorprendida.
—Es hijo de Mimi, recuerdas Mimi—Dijo casi en clave.
—Neechan, papi, y mami, Sei—Dijo el pequeño Sei mientras apuntaba a sus padres.
—¿Por qué le dice "papi" a tu padre?—Hanako dijo casi susurrándole a Natsuo.
—Su padre era rubio y no conoce a nadie más que a papa que es rubio—Mientras que con la boca le dijo a Hanako que no tenía papa.
Natsuo continuo con su tarde, sin Yamato ni Mimi, pero siendo vigilada por alguien desde un carro cercano
—Señorita, ¿Está segura que es ella? —Una mujer de cabello castaño le decía a Asami dentro del carro mientras vigilaban a Natsuo.
—Es ella, la rubia—Asami dijo mientras la observaba como Natsuo se iba del centro comercial.
—¿Señorita y como la traerá a casa de vuelta?—Pregunto aquella mujer.
—Es algo que he pensado desde hacía tiempo desde que Yamato me dijo que no.
Natsuo no se dio cuenta de que todo el tiempo desde el centro comercial hasta su casa iba siendo vigilada. Llego a casa y ahí se encontraban Mimi y su padre y el pequeño Sei, le habían dicho que Mimi había prometido hacer la cena, Mimi no había llevado a Sei con sus abuelos por ir con Yamato; Natsuo al llegar sentía que realmente eran una familia de verdad, quería hacer esto con su verdadera madre desde siempre, pero por la misma mujer que conoció el día anterior no se pudo hacer su sueño realidad.
—Entonces ¿Estas saliendo con Yamato sí o no? —Pregunto Yolei dos días después, ambas habían acordado en ir de compras para que Sei entrara a la guardería.
—No, no he salido con nadie desde que mi esposo murió, pero si he comenzado una relación de amistad con él.
—Y tu ¿Qué es lo que quieres?—La peli morada no entendía nada de lo que Mimi decía por que la castaña era un torbellino de pensamientos.
—Es lo que te acabo de explicar, me siento atraída por el cómo no, pero no creo que estemos listos para una nueva relación, apenas tengo unas semanas aquí y como llegar y decirle después de 16 años volvamos es muy impulsivo, además los dos tenemos hijos.
—Vuelves con eso, Natsuo tiene 16 años pronto se ira de casa y Sei...bueno Sei no creo que sea un problema para Yamato.
—Natsuo me pido que si podía llamarme Mamá.
—¿Por qué?—Yolei no estaba aún enterada de los acontecimientos que habían ocurrido, y al enterarse que esa mujer había vuelto—Esa maldita solo vino a este mundo a hacer infelices a las personas—Yolei al escuchar el relato se le acelero el corazón en un odio total.
—Y acepte, me partió el corazón escuchar todo lo que le hizo esa mujer a esa pobre chica.
—Como no, si toda su vida estuvo esperanzada que tu fueras su madre y al ver quien era su madre su corazón debe de estar destrozado. ¿Tus padres saben algo?
—No, solo saben que soy su vecina, y papá entendió que siempre hemos sido amigos antes que novios o algo más, mama está molesta por que no se le hizo justo todo lo que paso, y que debí aceptar el dinero de la demanda.
—¿Intentaras algo con Yamato? Digo, estas sola, él está solo, y sus hijos se quieren mucho, no creo que este mal. Además, él siempre estuvo esperando...cuando había conciertos en Nueva York siempre nos pedía tu dirección para irte a buscar.
—Lo vi, una vez en un concierto, pero no tuve el valor de acercarme.
—Deberías ser más sincera con él, a menos que no quieras nada—Yolei conocía a Mimi como su propia mano, y sabía que ella nunca lo había olvidado a pesar de que se casó con otra persona.
Esa noche, era muy tranquila, Natsuo hacia la cena mientras Yamato practicaba con su guitarra, no había planes de salir o de recibir a nadie, cuando de la nada la puerta fue golpeada con tal brutalidad, Yamato le dijo que se escondiera en el cuarto de él, porque eso no era normal.
—Abran la puerta, es la policía—Yamato no entendía que ocurría, no tenía multas ni nada.
Apenas iba a abrir cuando la puerta fue destrozada y un grupo de 5 policías entro y tumbo a Yamato al suelo con brutalidad, y comenzaron a investigar.
—¿¡Qué ocurre!? ¿¡Por qué están haciendo esto!?
—Revisen la casa y busquen a la menor—El oficial dijo.
—¿¡Esperen que hizo mi hija!? ¿¡Que ocurre!?—Yamato estaba contra el suelo desesperado viendo como su hija se ocultaba el cuarto.
—Tenemos al secuestrador, la prisionera pone resistencia—Dijo el oficial por radio
—¿Secuestrador? —Yamato no entendía nada.
Lo levantaron del piso y lo sacaron de la casa, mientras gritaba que era su hija, que no le hicieran daño, y gritaba el nombre de Mimi, los vecinos salían de las casas, Mimi salió de la casa con Sei, una vecina le dijo que cuidaba al niño mientras ella iba a averiguar que paso.
—Este hombre está acusado de secuestro de menores.
—¿Que? eso es imposible, ella es su hija
—Mimi, llama a Iori, llama a mi madre, llámale a Taichi—Gritaba Yamato mientras lo bajaban por las escaleras—Mimi cuida a Natsuo, cuídala como si fuera tuya.
Mimi no dudo en entrar a la casa, la puerta estaba destruida, y había varios hombres intentando sacar a Natsuo del cuarto de Yamato. La rubia se había atrincherado en el cuarto mientras intentaba marcarle a su abuelo, pero el nerviosismo no pudo con ella y marcaba cualquier número y marco a Izzi. El pelirrojo no entendía lo que ocurría, pero al ver en la televisión que el famoso cantante Yamato Ishida estaba siendo detenido por secuestro entendió lo que quería decir.
Mimi desde la casa le marco a Taichi para que la ayudara, para que hablara con los padres de Yamato, pero a esas alturas todo Tokio sabía que era lo que ocurría con Yamato Ishida ya que todas las televisoras estaban en vivo.
—Déjenme hablar con ella—Decía Mimi a la policía mientras ellos intentaban sacar a la castaña de la casa—Natsuo hija, hija, mamá está aquí, mamá y papá te sacaran de esto—Mimi dijo esas palabras gritando para tranquilizarla un poco, no sabía cómo estaba.
Pasaron más de 20 minutos y los policías estaban a punto de romper la puerta de Yamato cuando Iori llego a casa con varios papeles, detrás de él Jp y los padres de Yamato, Mimi estuvo a punto de llorar cuando los vio.
—Ya no pueden entrar aquí—Dijo uno de los oficiales.
—Soy el abogado del señor Ishida, aquí traigo los papeles legales de la señorita Ishida, le entrego una copia—Iori dijo mientras pasaba una carpeta a uno de los oficiales—En ellos pueden comprobar la paternidad del señor Ishida, y que los cuidadores legales son los señores Ishida—Takaishi.
—Tenemos una orden de que la señorita fue privada de su libertad, y separada de su madre.
—Maldita, esto lo hizo Asami—Dijo inconscientemente Mimi, para ser callada poco después.
—No podemos dejar a la menor al cuidado de nadie hasta que se resuelva todo esto, así que la tenemos que llevar a testificar.
—¿¡Que!? ¿Y dónde pasara la noche?—Dijo Natsuko bastante molesta.
—En la comisaria mientras esto se arregla.
—No pueden llevarse a mi nieta, es mi hija legalmente—Hiroaki estaba bastante molesto por ellos.
—Si eso tenemos que hacer, iremos a la comisaria, de lo contrario si la menor es llevada con la supuesta madre ustedes están creando más conflicto ya que tenemos que revisar todos los puntos del supuesto secuestro—Iori dijo bastante tranquilo.
—La menor no quiere salir de la habitación—Dijo el oficial.
—Es lógico, llegan entran a su casa mientras estaba tranquilamente con su padre...y creo que se quema algo—Mimi vio la estufa prendida y la apago—Llegan y amenazan a su padre y a ella para sacarlos de la casa, como no estaría asustada sin querer salir—Iori decía mientras veía que todos se alejaban de la puerta—Señora podría sacarla.
—Claro—Dijo Natsuko—Muñequita...sal por favor tenemos que hablar todos.
—Se fueron esas personas—Dijo Natsuo mientras lloraba aún.
—No aquí están, pero tenemos que ir a la comisaria a buscar a tu papa y hablar de todo este mal entendido, yo estaré aquí todo el tiempo, el abuelo también—Escucho como se movía un mueble y abrían lentamente la puerta.
Los policías estaban preparados para atraparla, pero Iori les dijo que dejaran que estuviera con alguien que conociera para que no se estresara más. Al ver a su abuela no dudo en abrazarla y comenzar a llorar.
—Abuela no sé qué este pasando no sé por qué me quieren llevar—Decía entre lágrimas Natsuo.
—Está bien, todo estará bien, tenemos que ir a la policía para hablar un poco.
Natsuo y su abuela fueron escoltadas para ir en una patrulla, mientras los demás los alcanzaban en la comisaria, Hiroaki, por primera vez se percató que Mimi se encontraba de vuelta en Japón. Iori le dijo a Mimi que la mantendría informada de todo lo que ocurriera, y que era muy probable que se fueran a juicio. La casa de Yamato se encontraba en vigilancia ya que era una escena del crimen por ser un "secuestrador".
Mimi fue a buscar a Sei a casa de la vecina, Sei lloraba buscando a su padre pero al ver a su madre se calmó un poco.
—¿Es así vivir con una estrella de rock? —Dijo Mimi a la vecina que era una señora de la edad de su madre.
—No tanto, la última vez que estuvo la policía en la casa de los Ishida, fue hace 16 años cuando dejaron a la niña en la puerta.
Mimi sentía una gran desesperación quería ir a ayudar pero no sabía cómo hacerlo, no pudo estar ahí para Natsuo cuando la necesitó, no pudo persuadir a los policías que dejaran en paz a la chica, y no pudo decirle nada a Yamato, sería una larga noche después de todo.
Mis estrellitas, ahora si Asami hizo su locura, como puede decir todo eso que dijo, como pudo culpar a Yamato de algo tan grabe. Los estare leyendo.
