Capítulo 3
Azize se mordió el labio con culpa, mientras trataba de atender a Cevdet…
· Cevdet… mírame… respira…- le dijo y lo hizo sentar en su cama.
Se agachó delante de él y lo tomó de la cara… él estaba inmóvil, pálido… su mirada perdida…
· ¿Me escuchas? - dijo y él asintió. Y cuando la miró, ella se sintió todavía más culpable- ¿estás bien?
Cevdet volvió a asentir y ella se sentó a su lado, su cuerpo casi pegado al de él. Levantó la mano y la apoyó sobre la de él…
· Se que no es el momento… que estás enojado… créeme… te entiendo… pero piensa en lo que pasaba cuando estabas por irte… ponte en mi lugar un momento…
Cevdet retiró la mano de ella y giró la cabeza para mirarla… su mirada era tan profunda y llena de rabia que ella tuvo que interrumpir el contacto visual… y alejarse un poco…
· No hay…- dijo en voz baja, luego aclaró su voz y siguió- no hay posibilidad de que me digas nada que haga que pueda ver las cosas de otra forma…
. Cevdet...- intentó decirle ella...
. Nada... me has separado de mi hijo en sus primeros años de vida… ¿qué le dijiste? ¿qué no tenía padre? ¿qué estoy muerto?
· Le dije que vivías lejos… que trabajabas mucho y no podías volver por ahora…
· Me imagino la hermosa imagen que tiene de mí…- dijo y se frotó los ojos con rabia.
· Cevdet… me doy cuenta de que cometí un error… yo no creí que te interesara quedarte…
· Estamos hablando de un hijo…
· Yo… no sabía que había posibilidades de quedarte por mí… no quería obligarte diciéndote que estaba embarazada…
· Tomaste demasiadas decisiones en mi nombre ¿no crees?
· Lo se… escucha… yo… no puedo volver el tiempo atrás… sí, me equivoqué y por eso estoy frente a ti, contándote la verdad…
· El daño ya está hecho…- dijo y se puso de pie- me perdí mucho… además, estás diciéndome la verdad porque volví, sino quién sabe si me hubiese enterado siquiera…
· No es así… cuando volviste me di cuenta de que tenía que hablar contigo…
· No lo conozco… y él no me conoce…- dijo e inspiró hondo, sintiendo un dolor punzante en el corazón…
· Puedo contarte todo sobre él, mostrarte fotos…- le ofreció ella.
· ¿Crees que con eso alcanza? - dijo él sacudiendo la cabeza.
· No… por supuesto… pero es una forma de conocerlo más… él es un niño … estoy segura de que al conocerte se llevarán bien, podrán recuperar el tiempo…
· ¿Cómo se llama? - quiso saber él, tratando de ignorar las posibilidades que ella le presentaba.
· Mehmet…- dijo y él se perdió en sus ojos, ese nombre le encantaba...
· Quiero conocerlo…
· Por supuesto… pero debo pedirte un poco de paciencia- dijo y él rio- es un niño pequeño y debo prepararlo para que todo salga bien…
· Lamentablemente estoy de acuerdo… pero no esperaré una eternidad… quiero construir una relación con él…
· Te prometo que así será…- dijo ella con una sonrisa.
· Con él… solo con él…- le dijo con frialdad y ella inspiró hondo.
· Entiendo… y te agradezco la sinceridad…- ¿acaso ella creía que aún había chances de pelear por una relación con ella?
· Aquí es cuando debo agradecerte la tuya… ¿verdad? Simplemente no puedo…
· Yo solo quiero lo mejor para él… para nuestro hijo…
· Lo dices fácil… resulta que ahora recuerdas que es "nuestro"…- dijo y se puso de pie- lo siento… pero quiero estar solo… necesito pensar en cómo resolveré esto…
· ¿Resolver? - dijo con un poco de temor.
· Azize… ¿acaso crees que esto se quedará así? - dijo y ella sintió que las lágrimas se le saltaban de la tristeza y la angustia que tenía…
· Está bien…- le dijo y se puso de pie- te dejaré solo... cuando quieras llamarme…- le dijo y se secó las lágrimas antes de darle una última mirada.
Él no levantó la vista cuando ella abrió la puerta y luego se volvió hacia él…
· Este es Mehmet…- le dio levantando su móvil y él la miró y luego a la foto- tiene tus ojos… y tu color de cabello… es un niño tranquilo… muy inteligente y amante de la música… tiene muchos amigos en la escuela y le gusta jugar al fútbol…
Por primera vez Azize vio que la expresión de Cevdet había cambiado… él asintió, acariciando los rasgos del niño, observando la foto…
· Te enviaré esta y otras fotos así las puedes guardar…
· Está bien…- dijo él- gracias…- ella asintió y finalmente se fue…
Cevdet inspiró hondo y miró hacia el techo, tratando de reprimir la mezcla de emociones que le provocaba un nudo en la garganta…
Cuando fallaba en seguir reprimiendo sus lágrimas, su móvil comenzó a vibrar y recibió un par de fotos que Azize le envió…
Las abrió y miró con curiosidad. Algunas eran de sus cumpleaños, una vistiendo el equipo de fútbol nacional, luego de jugar un partido y otras en representaciones escolares, disfrazado de soldado revolucionario, de árbol y de vendedor de periódicos…
Cevdet sonrió mientras acariciaba los rasgos de su hijo… Mehmet era tan pequeño y tan grande a la vez… ¿cómo era que Azize había podido hacerle algo así?
Tendría que ponerse en contacto con su abogado para saber qué seguía y qué podía hacer… pero se moría de ganas de conocerlo… abrazarlo, sentir su aroma…
Se acostó en la cama mirando la foto de su hijo, esa foto que le había mostrado Azize en donde se lo veía sonriendo, tenía esa misma sonrisa franca que su madre… pero también tenía los ojos y el cabello claros como él…
De pronto él sintió miedo de lo que el pequeño pudiera pensar de él o de cómo podría reaccionar al conocerlo…
Se quedó dormido por el cansancio, porque la cabeza no se detenía… pensando en todas las posibilidades…
Azize volvió a su casa y se acostó en su cama hecha un ovillo mientras descargaba toda su angustia llorando… por suerte su hijo no estaba allí para preguntarle qué le ocurría, si alguien la había lastimado, porque no se sentía en condiciones de inventar ninguna historia…
Se preguntó mil veces si había hecho lo correcto… y mil veces se contestó que sí… nunca había sido su intención engañar a Cevdet, solo se equivocó creyendo que él pensaría mal de ella, que creería que ella quería retenerlo habiendo quedado embarazada… y ahora había pasado demasiado tiempo… él tenía razón, ella había tomado demasiadas decisiones por él…
Entrecerró los ojos y pensó en él… recordó algunas cosas que habían vivido juntos antes de atreverse a dar ese paso, a entregarse a todos esos sentimientos que habían sentido casi instantáneamente luego de conocerse y que ambos habían reprimido simplemente porque habían sido repentinos y avasallantes…
Recordó esa vez, cuando se habían conocido… él había aparecido en la guardia para llevar a un amigo, un compañero del ejército y ella había salido luego de salvarle la vida para hablar con él…
Azize había quedado flechada por la intensidad de su mirada preocupada y luego agradecida con ella… por haber salvado a quien en ese momento era su "hermano", el hermano que tiempo después lo había traicionado… pero esa era otra historia…
Recordó también lo cansada que estaba ese día, porque llevaba más de dos días sin casi dormir y que cuando salió de su guardia, él estaba esperándola con un ramo de flores…
· General… no tiene que agradecerme… estoy haciendo mi trabajo…- le había dicho ella, sintiendo que se sonrojaba como si fuera una adolescente cuando él le sonrió.
· Usted salvó a mi hermano, doctora… por favor, permítame que la invite a cenar…
· Dígame… ¿cuál es su nombre, general?
· Cevdet…
· Cevdet… yo le agradezco la invitación… pero quiero pedirle que no se preocupe, yo cobro un sueldo por mi trabajo…
· Voy a insistir, doctora…- dijo y le hizo señas para que subiera a su auto.
Azize inspiró hondo y recordó no haberlo pensado demasiado, ella no era así, pero ese hombre había sido una especie de debilidad para ella…
Una notificación en su móvil la sobresaltó y vio que se trataba de Efsun…
"Amiga, espero que estés bien, quería avisarte que Mehmet está dormido. Le dije que irías por él mañana a la salida de la escuela"
Azize no pudo pensar en nada coherente que decirle y solo envió un pulgar hacia arriba, para demostrar que había leído y entendido el mensaje…
Se cambió y se acurrucó entre las sábanas… de pronto los recuerdos de aquella noche la invadieron…
Hacía mucho tiempo que no recordaba… pero lo había hecho, muchas veces, muchas más de las que hubiese querido en esos cinco años…
Y ahora todas esas sensaciones y recuerdos la asaltaron… en medio de la sensación de que había cometido el error más grande de su vida…
Las idas y vueltas comenzaron. Cada uno reacciona como puede... espero que les siga gustando! Gracias por leer y por los mensajes, me encanta saber que disfrutan esta nueva historia!
