Tras que Yukinoshita Yukino se despidiera de mí no sin antes decirme que viniera mañana a su club o sino algo malo me iba a pasar, me dirigí a casa derrotado, a pocos metros de salir de Sobu con mi bicicleta a cuestas. Aunque no tuviera muchas ganas de pedalear dado lo sucedido, como adulto, incluso uno que ha logrado esquivar muchas balas, sigo acostumbrado a hacer cosas que no quiero. Forzándome a darlo todo, me subí a mi bicicleta una vez salí de la escuela.
Sobu fue la calma antes de la tormenta para mí. No sé si podría llamarlo un bello recuerdo, pero sin duda fue mejor que lo anterior y lo que le siguió: que a partir de ahora se empiece a empañar me genera una molestia indescriptible. Haría que de plano no haya tenido ninguna etapa agradable en el sistema educativo salvo el jardín de infantes, y ese último solo porque apenas recuerdo algo.
En primaria no me trataron tan mal, pero el ligero rechazo de mis compañeros significó todo para mí en ese entonces. Es difícil no pensar en la primaria sin que me vengan a la mente esas feas sensaciones.
¨Supongo que ahora entiendo un poco a los tiradores escolares de Estado Unidos. De verdad que estos lugares se merecen algo así¨
Diciendo al aire algo que mancharía mi imagen publica para siempre, me reí de mi propio mal comentario sin nadie presente para recriminarme y empecé a pedalear hacia mi casa donde podría relajarme solo estando preocupado por Komachi, ahora un poco más relajado. Solo un poco.
Avancé un par de cuadras, pero de repente vi a dos chicas mirando en mi dirección con una sonrisa profesional en ambas, aunque sentí que en la de pelo rosado era solo para mantener las apariencias. Me detuve en medio de la calle sin ningún transporte cercano como siempre y me di cuenta de que, si bien Yukinoshita Yukino era la única con tendencias peligrosas, no es la única con quien debo relacionarme. Estas dos son iguales.
Tratando de que no se notara mi cansancio, sonreí por cortesía y ofrecí un asentimiento.
¨Veo que tienen algo que hablar conmigo, Miura-san, Yuigahama-san¨
Mis palabras no fueron tomadas de la mejor manera por ellas. Yuigahama puso una cara adorable mientras hacía un puchero y Miura directamente pasó a tener esa cara que tiene uno cuando come algo demasiado amargo.
¨Puedes llamarme Yui si quieres¨
¨El 'san' sobra en mi opinión¨
... Bueno, supongo que es verdad que necesitamos acercarnos un poco más. No puede haber tanta cortesía, no vaya a ser que la anciana arpía se enoje porque no la estamos 'entreteniendo'.
¨... Entiendo. Miura y Yui... san¨
Miura sonrió de forma casi demasiado alegre ante mis palabras pero de algún modo manteniendo esa apariencia de mujer madura. El puchero de Yuigahama-san se acrecentó, mas no hizo nada más allá de mirarme un poco antes de forzarse a poner la misma cara de siempre, como si nunca hubiera estado ahí. Pero sé que es fingido.
... Me pregunto por qué lo sé...
Acercándome a ellas con mi bicicleta cuestas, empezamos una pequeña charla sobre nosotros, siendo más que nada yo preguntándome por qué estaban juntas. Descubrir que ellas fueron amigas cuando iban a esta escuela me sorprendió... un segundo, ya que era un poco obvio que las niñas que son lindas se juntan entre sí. O se quieren matar: no hay termino medio.
¨¡Ya ves, yo sieeempre fui la más animada del grupo! Hina también tenía sus momentos, pero solo lo hacía en... ciertos momentos, y Yumiko estaba metida en su celular cuando no le hablábamos. No es que le diera toda la emoción a las cosas, pero...¨
¨Porque estaba Tobe-san¨
¨¡Ajaja! ¡Si, él me superaba demasiado! ¡Era el alma del grupo!¨
¨Si, admito que él era... divertido¨
Si bien yo estaba en medio de ellas, era más un espectador que otra cosa. Ellas hablaban y yo escuchaba, buscando que yo las conozca mejor. La relación que me mostraban era la de amigas que no se habían visto en años: cercanas más que lejanas, pero con una distancia que la vida se encargó de hacer posible. Noté un poco de incomodidad, pero nada que me llamara la atención... Claro, si quitamos la constante sensación de que se oculta algo peligroso entre ellas.
Seguía sin entenderme, y en este punto estoy considerando seriamente que hay algo mal conmigo. ¿Tal vez soy paranoide y nunca me di cuenta? O puede que interactuar fuera de mi circulo tras tanto tiempo me esté pasando factura. Es verdad que fuera de Zaimokuza y algunas personas relacionadas a la literatura, la mayor interacción social que he tenido es comprar en la misma tienda mi comida y hablar un poquito con el vendedor.
Era un viejo agradable. Una lástima que su mujer le fuera infiel, le quitara todo y él se suicidara para cobrar el seguro por el bien de hijos que lo veían como un extraño. De verdad la sociedad es demasiado injusta con las personas que no lo merecen. Me hizo recordar porque me alejé de la sociedad en mis últimos años.
... Y ahora tengo que volver a eso. Aunque esté obligado porque la alternativa es estar muerto, no me agrada interactuar más de la cuenta con la sociedad. Sé que ahora mismo somos niños, ¿pero en el futuro? Si estas interacciones llegan a extenderse años, o quizás toda la vida, no creo que pueda resistir ir a fiestas o salidas en general. Mi casa y yo somos suficientes en mi vida con algún impertinente ocasional.
¨Pero si, Hikkigaya-san, ¡éramos muy unidos en esta época! Se siente como volver al pasado, ¿verdad, Yumiko?¨
La mirada que le dedicó a su presunta amiga de adolescencia fue hermosa, algo que daría gusto enmarcar, pero...
¨Sí que lo fue. Admito que me divertí mucho en el pasado. Hice mi vida después y no me arrepiento de mis elecciones, pero es verdad que me la pasé bien. Espero que podamos disfrutar todos de estos nuevos recuerdos que vamos a formar¨
... Cuanto más las escucho, más convencido estoy de que me están ocultado. Y no es solo un mero presentimiento: como ya sé, no soy bueno cuando se trata de entender a las personas. Fui capaz de leerlas mejor en el pasado, pero nunca fui tan bueno como creí: mis experiencias en la universidad me dejaron claro que mis capacidades eran limitadas. Por eso no creo en mis presentimientos o algunas sensaciones vagas que pueda tener.
Tampoco voy al otro extremo y dudo de todo, pero tengo que estar muy seguro de algo para forzarme a creer en un presentimiento... como ahora.
Su actitud era normal, sus sonrisas se veían sinceras y en general eran solo dos mujeres en cuerpos de adolescentes que querían que nos llevaramos lo mejor posible. Eran todo eso... pero algo me gritaba, me insistía al punto de quebrarme la cabeza, que aquí hay algo oculto. Que ellas no están siendo sinceras y que necesito actuar rápido para desenmascarla. Todo eran solo ideas sin ningún fundamento visible, pero mi mente me decía que era verdad.
Algo en mí me estaba rogando a que escuchara este presentimiento. Algo... que siente como yo, pero que a la vez no lo es.
Yo... no entiendo nada de esto, la verdad.
¨... ¿Hikki?¨
¨...¨
En un punto dejé de caminar con ellas y se detuvieron en consecuencia, casi de inmediato, como si se les acabaran las baterías. Sus miradas eran de confusión y no mucho, pero sentí que ellas ocultaban algo oscuro en esos ojos. Que sus cuerpos, totalmente inocentes, esperaban el momento justo para hacer acciones que no me iban a gustar. Que esas mentes suyas eran algo que no quería saber, que estaría mejor sin saber, pero que ese algo en mí quiere meterme ese conocimiento.
Mientras con lo que me quedaba de sentido común sostenía la bicicleta con el brazo izquierdo, me llevé la mano derecha a la frente y comencé a presionarla contra mí para tratar de combatir el dolor de cabeza punzante que cada vez es más molesto. Todo acompañado de un sonido punzante en mis oidos porque por qué no mientras sentía que ese pitido molesto se quería meter dentro de mi cabeza, y lo estaba logrando.
¨Kuh. ¿Qué mierda?...¨
Blasfemé contra nadie en específico porque no estaba encontrando al responsable de esto. No entendía nada y sentí que entenderlo no iba a ayudar a mi dolor. Mis piernas comenzaron a perder fuerza y con ellas mi sentido de equilibrio también se iba de viaje. Mientras me costaba horrores mantener mi visión hacia adelante, sentí que alguien se acercaba hacia mí, alguien que conocía pero que sentí, no quería conocer.
¨¿Hikio?¨
'¿Quién es Hikio?' es lo que quise preguntar, pero pronto sentí como si alguien tocara mi cara con unas manos frías, tan heladas como el mismo artico. Ese frío repentino me hizo temblar, pero pronto también... me generó sueño, empezó a hacerse más fuerte el cansancio que llevaba acumulando desde antes. Sin saber muy bien qué estaba pasando más allá de creer que quien me habló era Miura, caí incosciente, siendo lo último que pude pensar antes de que me saludara la nada misma en que no estar consciente es lo peor que puedo hacer.
Que debo evitarlo.
... ¿Pero por qué?
¨Parece que tuvimos suerte. Todavía no sabe de la existencia de su poder y no lo controla. Por suerte pude dormirlo¨
¨...¨
Yumiko evitó que Hikki cayera dejando que se recostara en su cuerpo. Con su cabeza entre sus pechos, comenzó a acariciarlo lentamente, como la cosa más preciosa de este mundo. Y aunque estoy de acuerdo con el sentimiento... de verdad no me está gustando nada esto. Es un terrible error que debo corregir.
Mirándola fijamente, ella notó mi presencia tras unos segundos, y actuó en consecuencia otros segundo después, mirándome con una cara que la Yumiko que fue amiga nunca tendría. Una cara desagradable, aterradora y que, la verdad, me daban ganas de destruir porque eran un peligro para Hikki. Yumiko, por lo menos esta Yumiko, es una amenaza.
¨Ahora que él está inconsciente, podemos hablar un poco. Solo un poco. Terminaremos esto rápido¨
Tras decir eso me sonrió de forma tan asquerosa, trastornando la imagen que tenía de mi amiga al compararla con el monstruo delante. Supe muy bien que ella no es la Yumiko con la que crecí y que para ella debe ser lo mismo, pero esta es la primera vez que ese conocimiento me dan ganas de vomitar del asco.
De verdad odio esto. Odio no ser la única.
¨...¨
Aun así no dije nada, prefiriendo guardarme mis comentarios para intentar tener una conversación civilizada. No por mí y mucho menos por ella, sino por el hombre más hermoso del mundo que, por desgracia, está metido en todo esto. Además, estoy segura de que Hikki no quiere vernos lastimadas: él siempre fue así de amable. Así que debemos controlarnos... al menos, por un tiempo.
¨Yui sé que acordamos mantener una neutralidad por el bien de que Hikio no haga una tontería, pero, honestamente, aguantar esta falsedad es una cosa, pero cuando eres tú, me molesta. Odio mentirle a alguien que tiene la cara de una antigua amiga, una que todavía quiero un poquito. Así´que te lo dejaré claro¨
¨...¨
... Supongo que fue mi culpa por esperar que a ella le importara lo suficiente Hikki para no querer evitar una guerra entre nosotras. Es una pena. Quizás pude haber fingiido que éramos amigas, así´tal vez podía sentirme más tranquila sobre mi Yumiko. Que quizás pude haber obtenido paz si lograba hacer algo bueno por esta puta.
Es una pena... De verdad que lo es.
¨... Yui, amo a Hikio. Lo amo con locura. Él es todo para mí¨
¨...¨
¨No tuvimos el mejor inicio, y eso parece ser algo que se repitió en todos nuestros mundos, pero es innegable que lo amo. Cuando estuvo en su momento máas bajo me compadecí de él y lo ayudé. Lo guíe para ser mejor persona, al comienzo por lástima, pero de a poco empezó a ser algo más. Luego de... ciertas cuestiones, ese pequeño cariño se volvió todo para mí.
¨...¨
¨Hikio es mi razón de ser, sin él no puedo hacer nada. Por eso, Yui, si todavía queda un poco de cariño hacia mí, si nuestra amistad significó algo, aléjate y déjame a Hikio. Prometo que podrás hacer tu vida, ser nuesta amiga incluso, y me aseguraré de que encuentres al segundo mejor hombre en este mundo¨
...
¨... ¿Sabes, Yumiko? Hubo un tiempo en que quizás habría aceptado tu oferta. En que habría sido muy cobarde para seguir mis deseos. Soy una mujer cobarde, y ni la adultez me hizo cambiar¨
Desde que fui niña a adolescente, y de ahí a adulta: siempre he cedido a lo que quieren los demás, de una u otra forma. Incluso mi victoria se debió a cuestiones fuera de mi control. Si Yukinon no se tuviera que haber ido del país, quizás Hikki nunca me habría elegido. Siempre fui la segunda opción de todos y yo permití eso.
Lo permití hasta el punto en que cuando Yukinon volvió, ella...
¨... Pero quiero ser diferente. Estoy cansada de ser pisada por todos. Soy una mujer hermosa, que vale mucho y me merezco un triunfo. Quiero que Hikki sea mi victoria. Incluso si no soy digna de él, aguanté mucha mierda, tu mierda, para no merecerme al menos esto. Por una maldita vez en mi vida me merezco ser egoísta, ¿no?¨
... Al final terminé explotando un poco, ¿verdad? Con esto seguro que empezará una guerra, y no es que tenga muchas armas para atacar o defenderme. No tengo la reputación de Yumiko ni el poder de Yukinon: soy solo una chica normal que es linda.
Pero es por eso que...
¨...¨
¨A Hikki no le atraigo como Yukinon y tú eres una mejor versión de mí... ¿Pero desde cuando Hikki quiere lo mejor de lo mejor? Él solo quiere que seamos genuinos y ustedes están llenas de mentiras. Yukinon es una sociopata y tú no estás muy lejos. Mientras sea genuina, él me elegirá a mí¨
¿Reputación? ¿Influencia? ¿Poder?
¿Desde cuando a Hikki le importa eso? Él es un hombre sencillo de deseos sencillos. Una buena esposa que lo ame y sea genuina es todo lo que quiere. Claro, tal vez me engañó, pero esa Yukinon ya no está aquí. La Yukinon que es mi rival es un peligro que seguro ya espantó a Hikki. Es imposible que él la llegue a amar. Y cuando conozca lo que es en verdad esta Yumiko, él caerá a mis brazos.
¨...¨
Yumiko no dijo nada, pero con cada segundo su expresión se volvía aún más amarga. Es evidente que ella es consciente de que mis palabras son auténticas. Después de todo, si de verdad eran tan cercanos como nos mostró esa anciana, es natural que conozca al verdadero Hikki. Que haya decidido suprimir quién es en verdad no quita el hecho de que mi esposo es como es.
No lo querría de otro modo.
¨Hikki es un asocial que odia el sistema. Yo soy la única que quiere acompañarlo en esa vida si con eso está a mi lado. No quiero cambiarlo como ustedes, putas. Él es perfecto tal y como es. Mi amor es mucho más genuino que el de ustedes dos, y eso me hará ganar. Yumiko, puedes irte a la mierda tú y tu propuesta: ¿por qué debería escuchar a la perdedor-¨
¨Yui¨
Un tono helado que ocultaba una ira asesina y unos ojos que tenían deseos de matarme... De verdad, ¿esto es lo que me daba miedo cuando era adolescente? No es nada en comparación al sufrimiento que viví.
¨¿Qué pasa, Yumiko-chan?¨
Mi intento de provocación tuvo éxito.
¨... Te voy a matar, ¿sabes? Las voy a matar a ambas¨
... De verdad esta Yumiko me da asco. Atreverse a decir cosas tan crueles cuando tiene a Hikki entre sus asquerosos pechos es un insulto a la vida. Esta Yumiko es una perra sin remedio: no vale la pena discutirle y mucho menos salvarla. Solo Hikki y yo somos suficientes: ustedes dos son innecesarias.
Es tan lamentable que mi amiga querida pudiera convertirse en este monstruo sin nada rescatable en ciertas circunstancias. Es un insulto a mi amiga y quiero destruir esa cara para que deje de manchar su imagen... pero tiempo al tiempo. No es bueno que Hikki se despierte con una rubia muerta.
Hay que pensar siempre en Hikki. Él es nuestro todo... o eso es lo que creen ellas. Solo yo lo amo como debe ser.
Solo yo puedo estar a su lado.
¨... Puedes intentarlo, pero solo harás que Hikki te mate. Otra vez¨
¨¡!¨
¨¿Oh? ¿Toqué un nervio?¨
¨...¨
¨Aun así, Yumiko, ¿recuerdas lo que hablamos antes? Por más que ahora nos odiemos, siento que hay que mantener la alianza. Al menos por un tiempo¨ Mis palabras solo hicieron bufar en fea e inmerecida molestia a la perra de esta Yumiko... pero aun así pude ver en sus ojos que entendía cuál era el peligro.
¨... Si, esa perra de Yukinoshita no puede ser aplastada por separado. Lo entiendo y es solo por eso que te permito vivir un poco más, Yui¨ La mirada mortal que me dirigió solo me hizo cosquillas y de paso me hizo dar cuenta de que Miura Yumiko nunca fue tan hermosa como creí. ¨Pero cuando ella ya no esté en esto, me desharé de ti, ¿entiendes?¨
Me reí del buen chiste que me contó.
¨Ladras mucho para alguien que va a acabar en segundo lugar, perra¨
No me respondió, pero no hizo falta. Soy buena en leer a la gente, y Yumiko ahora mismo es una carta de amor al asesinato. Pese a eso y al ligero dolor de tener la cara de mi amiga manchada por esta perra, sonreí, feliz por imaginarme lo hermoso que sería todo una vez estas dos perras desaparecieran.
Te voy a salvar, Hikki. Por favor ten paciencia.
En medio de un montón de gente haciendo su vida estoy yo, mirando a la nada misma, rodeado de desconocidos que no piensan en mí. Centrados en si mismos como si solo ellos importaran, es evidente que la sociedad corroe el ser humano, lo vuelve un esclavo del sistema, uno que no empatiza ni con el tipo que tiene cara de que se va a morir luego de matar a cualquiera de ellos.
No les importa. Para ellos no soy importante. La sociedad es la culpable. La sociedad me transformó en quien soy y fue esa misma escoria la que permitió que todo eso sucediera al final. Mis puños se apretaban en ira asesina, pero no es suficiente: nunca sería suficiente cualquier acto que solo me involucre a mí para calmar mis sentimientos. Al fin y al cabo, nada de esto es mi culpa.
Soy inocente, una víctima de la sociedad. Yo solo fui un ente externo, uno que tuvo la desgracia de interactuar con las víctimas de la basura humana que se atreve a rondar por el mundo como si fueran los amos de este. Como si no fueran los putridos deshechos de un caballo que deberían desaparecer para que este mundo sea un poco más limpio.
Seguí apretando mis puños, clavando mis uñas en mis palmas, pero no es suficiente.
¨No es suficiente...¨
Ellos deben pagar. Todos lo harán. Me aseguraré de que se haga justicia por todos los que sufrieron, por todos esos bastardos que fueron aún menos afortunados que yo. Por más que no tenga culpa de esto, es mi deber moral hacer lo correcto. Debo destruir sus vidas, así como ellos destruyeron las de varios.
Solo así se hará justicia.
Solo así podré seguir.
En medio de un sin parar de gente, miré al cielo nublado que ansiaba expulsar liquido y prometí que todos la iban a pagar.
Que todos me la van a pagar.
... Mierda, ¿de verdad soñé con eso? Dios, eso fue casi tan malo como esos sueños en los que mi yo del pasado viene a insultar mi existencia y pedirme que me muera.
En serio necesitaré jugar un videojuego, ver la televisión en el canal de variedades o empezar a beber alchool: cualquier cosa con tal de olvidarme de ese horrendo pasado mío en el que me inspiré un poco más de la cuenta y me fui muy alto en eso de jugar al héroe justiciero, esforzándome mucho más de lo debido en algo que no me trajo más que traumas junto con deseos de gritar con una almohada encima.
Por más que eso ahora sean solo recuerdos y no pienso dejar que se repita, sigue siendo molesto. Y hablando de molesto...
¨... Dios, siento que me atropelló un camión... otra vez¨
¨¡Hikigaya-san!¨
¨Hikigaya, al fin despiertas¨
Todavía con un dolor punzante, me erguí lo suficiente para ver no solo a un cielo que estaba más cercano al anochecer, sino también a un par de niñas que me miraban con preocupación genuina. No enteniendo del todo qué había pasado, traté de levantarme, pero apenas me despegué un poco de lo que fuera en lo que estoy sentado me volví a caer, esta vez sintiendo aún más su frialdad.
El impulso de gritar un insulto ante el dolor repentino fue fuerte, pero lo terminó siendo aún más el intentar mantener las apariencias, por lo menos un poco. Empecé a masajear mi cabeza en un intento de calmar el dolor y, cuando lo conseguí tras lo que sentí fue el minuto más largo de mi vida, pude mirar hacia arriba, encontrándome con una Yuigahama y una Miura preocupadas.
¨¿Qué... Qué pasó?¨
No recuerdo del todo. Creo que estaba a punto de pensar algo importante y luego simplemente caí rendido. Maldiciéndome en silencio por tener una mente tan frágil, Yuigahama respondió con la misma soltura alegre de siempre, demostrándome que sigue siendo una buena persona.
¨De repente te desmayaste. ¡Nos preocupamos mucho! Por suerte estábamos cerca de una banca, pero eras un poco pesado. Tienes que comer más sano¨
¨Si, Yui casi se muere del esfuerzo¨
¨¡E-E-Eso no es cierto!¨
... Al margen de que puedo sentir algo malicioso detrás de esto, lo importante es que tenía gente de confianza a mi alrededor que se preocupó por mí y no me hizo nada raro... creo. Por eso, aplaqué lo mejor que pude mis dudas cada vez más en aumento y las miré con una cara que creo nunca le llegué a hacer a alguien que no fuera Komachi o esa persona de la que no quiero pensar.
¨Gracias. A las dos. No sé qué me habría pasado si me quedaba ahí en la calle¨
Es cierto que vivimos en Japón, pero la experiencia me ha hecho ver que esta sociedad no es más limpia que otras: simplemente lo ocultan mejor. He experimentado de buena mano lo que es capaz de hacer la gente cuando pueden dar rienda sueltan a sus deseos sin las normas sociales siendo un impedimento. Han matado por querer seguir siendo esos monstruos.
Es verdad que les hice pagar, pero aun así...
¨... ¡N-No hay nada que agradecer! Cualquiera habría hecho lo mismo¨
¨Creo que lo que hice es lo normal, sobretodo cuando se trata de nosotros¨
Mientras ambas, aunque con máscaras, sin duda estaban alegres, yo seguí un poco metido en la emoción, producto de todavía no estar del todo en mis cabales. Finalmente, tras otro minuto en el que escuché estática en forma de conversación, pude levantarme y mantenerme de pie. Mirando hacia mi izquierda y luego a mi derecha, observé con más relajo aún a mi bicicleta apoyada ahí, dándomde las buenas tardes.
¨De verdad muchas gracias por todo, chicas, pero ahora tengo qu-¨
¨No¨
¨¿?¨
Curioso, me detuve en mitad de mi viaje corto a mi amado corsel para observar el motivo de una respuesta tan cortante. Me recibió una Yuigahama seria, sin toda esa alegría en parte actuada que he visto desde que la conocí prácticamente. Se sintió extraño, mucho más que la seriedad de Miura. De ella me lo puedo esperar dado que es una adulta y... Yuigahama también lo es.
Cierto... Supongo que estoy tratándola un poco más joven de lo que en realidad es. Mi culpa. Eso me pasa por ser un escritor tan metido en su mundo que acaba encasillando sin querer a todos en ciertos tropos.
¨Hikkigaya-san, ahora mismo puedes estar bien, ¿pero qué pasa si te agarra de nuevo? No podré irme tranquila sabiendo que puedes caerte en mitad de la calle y no habrá nadie que esté ahí. Iré contigo¨
¨Yo también. Yui tiene razón¨
¨... Gracias, Yumiko¨
¨No hace falta agradecerme. Lo hago encantada¨
¨...¨
... De acuerdo, si, al margen de que ese tono pasivo-agresivo entre ellas solo me hace sentir más dolorido, es un hecho que ellas tienen razón en que no es la mejor idea irse solo cuando te pasa esto. Supongo que también debería ir a un médico ya que estamos, pero no tengo muchas ganas de hablar con mis padres. Si con Komachi fue incómodo, con ellos lo será aún más.
Hacer las paces con tus padres cuando no vives con ellos y ya no tienes que tratar más con su mierda es una cosa, pero ser un adolescente cambia las reglas del juego: dudo que mi padre esté encantado si empiezo a ser sospechoso para é. O si Komachi le empieza a decir lo que piensa.
... Ahora que lo pienso, estoy un poco bastante jodido, ¿no?
¨... Si eso quieren. Solo no entren a mi casa. Komachi, mi hermana está un poco de malas por... cosas¨
Cosas como ser yo un treintañero en cuerpo de adolescente y ella siendo una adolescente a la que no le gusta que su Onii-chan sea demasiado mayor. Suspiré internamente al pensar en cómo iba a ser nuestra convivencia de aquí al futuro inmediato hasta que pudiera ser un poco más independiente. Frustrado, comencé a avanzar hacia mi casa con dos mujeres a cuestas mirándome con lo que sentí era lo que debería dar una madre a su hijo.
Y aunque al comienzo me molestó un poco, cuando lo pensé un poco, vi que tenía mucho sentido Yuigahama es madre, ¿no? Sé que cuando una mujer es madre suele ser mucho más emocional en la salud de los jóvenes y puede que mi cuerpo juvenil le esté despertando esos instintos. No sé si a Miura le pasó lo mismo, pero al menos tiene los papeles para ser una mamá un poco más estricta.
Lo que me recuerda...
¨... Tch¨
Ese sonido me salió del alma, queriendo expresar el malestar que sentía no solo hacia lo que pensé, sino el pensante que me contó eso. De todo lo que lo involucraba.
¨¿Hikkigaya-san?¨
Sin mirar a Yuigahama-san, quien casi parece que dice mal mi nombre a propósito como si me buscara un apodo, contesté.
¨No es nada. Solo recordé algo malo¨
No me respondió pero eso mismo fue una respuesta suficiente en mi opinión. En un ambiente tranquilo, seguimos caminando hacia mi casa, con Miura no diciendo nada pero quedándose cerca de mí por motivos de seguridad asumo.
Ignorando el mundo exterior, comencé a pensar en los traumas de mi pasado, más concretamente en la forma en que esa persona se expresó de mí cuando le conté un poco de mis inseguridades en uno de mis tantos momentos de debilidad de ese entonces. Por supuesto, él nunca tomó muy en serio estas cosas, pero algo que me dijo se me terminó quedando.
Problemas de mami... Eso fue lo que me dijo aquella persona con casi nula seriedad hace tantos años cuando aún le tenía fe a la sociedad. Siempre asumí que mis problemas emocionales fueron más dirigidos hacia las mujeres, pero aunque aún hoy lo pienso, a veces me pongo a pensar en si muchos problemas míos se debieron a no tener figuras parentales tan presentes como me gustaría.
Una madre que trabajaba en vez de quedarse en casa sin duda es algo a lo que siempre aplaudiré debido a la época de la que son. Incluso se solían dividir de forma más o menos equitativa las tareas del hogar, por lo que mi madre sin duda se casó con un hombre que creía en la igualdad.
Pero... Si hubiera tenido a una madre en mi vida, tal vez las cosas pudieron ser un poco diferentes.
Quizás ella no tuvo que morir si pudiera haber entendido a las mujeres, sus mensajes y lo que querían decirme. Tal vez, si mi madre me enseñara sobre las chicas cuando era un mocoso, no habría cometido el error de involucrarme con ella para empezar, ahorrándome el dolor. Ella pudo haberse salvado o pude dejarla morirse sin que me importara: de cualquier forma habría sido un hombre feliz.
Uno más tranquilo, que no necesitó hacer cosas molestas solo para darles un poco de justicia a quienes les hicieron sufrir.
Dios, me agoto solo de pensarlo. Que bueno que ahora no tengo que vivir nada de eso. Seré un escritor luego de Sobu y ahí se acaba mi camino: me quedaré ahí hasta el final.
Si, eso suena bien. Tranquilo, como a mí me gusta. Si consigo que Yukinoshita deje de ser una molestia, mi vida será perfecta.
¨...¨
¨Hikigaya-san, vas muy rápido. No es recomendable hacer tanto esfuerzo cuando te has desmayado hace menos de una hora¨
¨¿Hn? Ah, lo siento¨
Supongo que me inspiré un poco de más. Disculpándome de forma corta, dejé que ambas mujeres me alcanzaran, agradecido de que al menos estas dos mujeres no fueran tan raras como Yukinoshita. Ellas son solo mujeres normales que fueron metidas en esto por vaya a saber qué motivo.
Por lo menos de ellas no tengo que preocuparme.
Al final, si bien terminamos hablando un poco en el camino, se sintió en el ambiente una cierta tensión producto en gran parte por mi desmayo repentino y el temor de que volviera a pasar. Molesto, pero comprensible, así que no hice nada más allá de poner una cara un poco más seria de lo usual. Traté de avivar la conversación preguntando cosas, pero aunque ellas me contestaron con lujo de detalle, no pude evitar sentir una rareza.
Obviamente la rareza es lo que siento fue lo que me hizo desmayar y no tengo dudas al respecto, pero poco podía hacer si no entendía qué es lo que me pasaba exactamente. Tragándome mis dudas temporalmente, hablamos un poco hasta que llegamos frente a mi casa. Pensé en que ellas entraran, en gran parte para tratar de que Komachi viera que no estoy haciendo nada malo y se tranquilizara, pero al final me abstuve: creo que es un día que debe terminar cuanto antes.
Despidiéndome no sin sentir que ambas querían entrar y esperaban mi invitación, entré a casa, recibiendo casi al instante a una Komachi molesta por motivos que solo una hermanita podría tener y me mandó a mi cuarto luego de regañarme por venir tarde, diciéndome que no bajara hasta la cena. Obviamente tenía mis quejas de ser tratado como un niño por una hermana que tiene la mitad de mi edad, pero parte de ser el mayor es saber cuando cumplirle los caprichos a tu hermana.
Por eso acabé aquí, en mi cuarto viejo, mirando al techo como si me fuera a dar alguna respuesta a lo que he vivido. No le dije a Komachi sobre mi desmayo por motivos obvios, pero aun así me sentí un poco mal por ella. Sé que solo quiere lo mejor para mí y por más exhasperante que pueda ser, aprecio mucho el sentimiento.
Aun así tengo que encontrar mi propia respuesta. Por mí y por mi hermana. El problema es...
¨... No encuentro nada¨
No se me ocurre nada. Tengo cero conclusiones sobre lo que me está pasando.
Oh, tengo mis ideas. Sé que no es algo tan simple como insuficiencia renal o algo físico: como alguien que ha experimentado la anormalidad de este mundo, es evidente que la razón de esto es mágica. Es anormal. Por supuesto que también sé que esa vieja arpía tiene mucho que ver con esto, ya que todavía recuerdo sus últimas palabras que prácticamente me encasillaba en ser su mono de feria.
Debo entretenerla, hacerle divertir con mis 'desventuras' y creo que lo que me está pasando es una forma de hacerme más propenso a vivir situaciones desagradables... Pero una cosa es entender más o menos quién es el responsable y su intención, pero otra es saber qué es. En eso sigo en blanco.
¨Me invaden pensamientos sobre las personas, soy capaz de 'ser consciente de su verdad' y me genera dolor por alguna razón si se vuelve muy intenso... Si esto es alguna clase de poder, de verdad quiero devolverlo¨
Poder...
¡!
Creo que ella había dicho algo así, ¿no? Entre todo lo que dijo y me generó, he olvidado mucho sobre la parte en la que creí que era una cosa bondadosa. Creo que ella dijo que su poder iba a estar conmigo y que tomaría una cierta forma acorde a quien soy yo o alguna dde esas mierdas grandilocuentes. Eso debería darme una buena idea de qué me pasó, y aunque sí me la da, eso trae a colación otras interrogantes.
Como saber qué diablos es este poder, cómo controlarlo y qué significa esto para mí.
¨Y si soy el único que tiene esto... De no ser así...¨
Solo de imaginar el poder de Yukinoshita me da escalofríos. Esa mujer ya de por sí es peligrosa: tener un poder sobrenatural es directamente hacer trampa. Es injusto dentro de lo injusto.
Mi dolor de cabeza se hacía cada vez más fuerte al mismo tiempo en que empezaba a sentir que mi juventud ideal se me escapaba de las manos. Con mi cuarto como único testigo, empecé a blasfemar contra esa arpía que me metió en esto sin importarme que tuviera el poder de matarme otra vez: no estaba preocupado, porque tuve el presentimiento de que ella estaba extasiada por mi comportamiento. Que esto la 'divertía'.
Que asco.
¨Necesito descubrir qué es este poder y cómo usarlo cuanto. Y para eso necesito hacer algo molesto¨
Necesito... ser sociable.
... Ugh, solo de pensar en volver a intentar hablar con la gente sin tener edad para conducir me traen recuerdos horribles de una época que por fortuna está en el pasado. Mi único confort es que por fortuna no estoy viviendo todo esto un par de años atrás. Si así fuera, creo que ya habría aceptado quedarme muerto. Si fuera un par de años en el futuro, directamente habría matado a alguien.
Otra vez.
¨... Mierda. No otra vez¨
No fue mi culpa, cerebro. Deja de hacer eso. No necesito viajar al mundo de la culpa y del autodesprecio. Ya superé eso. Soy un adulto que tuvo sus errores de joven, si, pero eso quedó atrás. Ahora soy mejor que eso y me aseguraré de que todo ese calvario nunca vuelva a suceder.
Sintiendo a ese feo sentimiento volver a surgir en mí, de ese virus corrosivo que buscaba que cayera en lo más hondo otra vez, que desvirtuara estos brazos limpios que no han sufrido los horrores de mi mente, solo pude presionar fuertemente mi cabeza contra la pared mientras aplacaba ese virus mental con un medio físico que no dejara secuelas: esto era lo único que podía hacer que no involucrara cosas ilegales para mi edad.
¨Soy un adulto. Eres un adulto, Hikigaya Hachiman. Basta de estas niñerías. Ya superaste todo esto¨
Una vida sencilla en la que todo es normal, carente de emoción y sigue una misma rutina: esa es mi vida de ensueño. Es la vida que me costó alcanzar, pero finalmente hice. Vivir así logró calmar mi corazón, aplacar ese virus en mi cabeza. Todo iba bien conmigo, pude volverme un ser humano funcional con pensamientos inocuos y ganarme la vida usando mi creatividad mezclada con mis experiencias.
Pero ahora todo se fue a la mierda. Ahora tengo que lidiar con sensaciones desagradables, drama familiar, drama externo y una loca que quiere algo de mí. El mundo que cuidadosamente he creado no existe más y no podré recrearlo hasta dentro de un par de años como mínimo. Y si Yukinoshita Yukino sigue en mi vida tanto como temo, mi vida pacífica e ideal nunca más volverá.
¨...¨
Tengo... tengo que escribir esto. Esto es bueno. Esto puede atraer a lectores. Si logro expresar todo lo que siento ahora mismo en la escritura, tengo algo que me puede dar dinero. Si, esto es bueno. Es bueno.
Mientras prendría mi computadora y esperaba a que prendiera con el sonido de mi fuerte respiración de fondo, comencé a pensar en un revoltijo de ideas que implementar para esta historia. Una historia sobre un adulto con traumas que es forzado a experimentar peligros que perturban su paz obtenida y enfrenta un montón de contratiempos.
Y su final... Al final, él obtendrá el statu quo que tanto quiere. Él volverá a la normalidad, con el problema solucionado. Él vivirá tranquilo el resto de su vida, sin problemas, sin pensar en sus traumas y sin perder el control de su vida: será un final hermoso, uno que podría incluso hacerme llorar cuando lo alcance.
¨Normalidad... Si...¨
Cuando pensé en ese final a alcanzar, me tranquilicé. El día en que logre escribir ese final, todo estará bien.
En el mundo de los libros, todas mis ideas acaban encontrando un final satisfactorio. Un final perfecto.
Por eso escribo, ¿no? Para que al menos aquí todo alcance una conclusión satisfactoria. Para que yo, al menos aquí, encuentre un cierre.
Mientras empezaba a escribir con el documento más anticuado pero familiar abierto, sonreí al dejar que esas buenas emociones de la escritura me invadieran. Me hicieran sentir validado y contento de ser yo mismo. Que, temporalmente, aquí soy feliz. Aquí puedo obtener fuerzas para encararl mundo real.
Aquí puedo ser mi mejor versión, la única que merece un mínimo de cariño.
¨¡Eres un monstruo!¨
Sin que el recuerdo repentino me quitara la tranqulidad, sonreí, dispuesto a contestarle.
¨No, soy solo una persona normal¨
O que quiere serlo. Detalles. Lo que importa es la intención, y nunca fue mi intenciónn ser malo o hacer cosas malas. Eso es suficiente.
Tan rápido como las cosas parecía ir por un rumbo, fueron al otro. Pero bueno, con estas chicas las cosas son así XD.
En fin, si, Yui es dentro de todo la más básica y también la más 'amable', o al menos lo es en comparación a las demás. No obstante, ella tiene un límite y se rompió tan rápido como se creó. Aun así, las cosas más o menos irán como estaban planeadas, solo que con un sentimiento mucho más distinto. Mucho más... peligroso.
Respecto a Hachiman, él no está bien. No está tan loco como ellas ni es tan peligroso, pero... bueno, creo que decir más sería un spoiler. Solo tengan en cuenta que él no es una inocente palomita.
En fin, pasemos a los comentarios rápido, que luego tengo que ponerme a terminar el nuevo capítulo de mi historia de Pokémon, que tengo planes de que salga mañana.
Sebas602:
Bueno, estás de suerte: ahora he lanzado más cosas sobre el pasado de Hachiman... Si eso te aclaró algo o te metió más dudas, bueno... eso es otro cuento XD. Solo diré que no, no es Zaimokuza ni tampoco un personaje de Oregairu. Sobre si tendrá más relevancia a futuro, sí la tendrá, pero no como se lo imaginan: ya verás a qué me refiero.
Sobre Hayama y Yumiko... Bueno, es complicado y muy desordenado, pero solo diré que Hayama es un personaje más importante de lo que parece: es algo así como un personaje recurrente que será clave a futuro. Aunque a diferencia de Eroge, aquí no planeo que sea tan prominente.
El tema entre las chicas es complicado. Lo que pasa es que si bien Yui mató a Hachiman, no deja de ser la más normal del grupo por una razón. No quiero decirlo porque sería un spoiler, pero... Solo confía en que Yumiko lo dijo por una razón, ¿si? Ya cuando empiece a revelar cosas de sus vidas, entenderás a qué se refería Yumiko. De momento solo puedo quedarme callado.
De momento la familia Yukinoshita estará bien de fondo. Primero quiero explorar mejor el nucleo de la historia (Hachiman, Yukino, Yui, Yumiko, Komachi) antes de empezar a expandirme en los demás personajes. Ellas jugarán un rol a futuro, pero no esperes más que menciones intermitentes por un tiempo. Lo mismo a los padres de todos en general... con quizás una excepción.
Ya verás cuál.
Me alegra que te gustara el capítulo. Espero este haya cumplido tus expectativas y los datos que arrojó al menos hayan saciado un poco tu curiosidad... O explotarla aún más: ¿quién sabe? Ambos resultados me gustan.
En fin, nos vemos pronto.
Kamukura77:
Me alegra que te gustara el capítulo. Y si, probablemente se pueda dar a entender que es Saki. Ya sea ella o no, la propia Saki jugará un rol más a futuro. De momento es un misterio. Y si, Miura no hace bien en subestimar a Yui, pero creo que esto es algo que Miura podría llegar a hacer: el creerse más de lo debido y que todo se acomodará para ella. Es verdad que en el canon esa faceta está mucho más controlada y con el tiempo mejora, pero como dije, todas ellas son versiones 'corruptas' de sus personajes.
Me alegra que te mantengas a bordo de este barco. Espero no decepcionarte. Miura es divertida de escribir y Yukinoshita es la más peligrosa, aunque desde ya aclaro que si bien están locas, son locas enamoradas: esperen que todas a veces actuen como 'waifus', así sea de una manera que no dé mucha tranquilidad. De hecho ya estoy planeando un momento... curioso con una de las chicas.
Si, no esperes que él descubra eso pronto, pero lo hará en un futuro no tan lejano. Y alguien lo ayudará, aunque no será Zaimokuza. Y ya di una pista de quién en este capítulo.
A ver si alguien obtiene una idea.
En fin, gracias por comentar.
Cronos21Zeus:
Si. Hachiman fue rápido, pero la locura lo es más XD.
Me alegra haber conseguido ese efecto en ella. Me dio un poco de miedo haber no cumplido con las expectativas, pero parece que lo logré. Eso me tranquiliza y pone contento a la vez.
Me alegra que esta historia esté siendo de tu agrado: de verdad tuve muchas ganas de hacerla desde hace años y verla realizada se siente como un sueño cumplido. Hacerlo bien solo mejora la experiencia. Y si, te entiendo, cuando estás tan metido en las clases (créeme que yo sufro la uni como no tienes idea) es relajante ponerte a leer algo para desconectar. En parte por eso suelo publicar a una hora similar.
Yukino es sin duda la más loca y si, aunque estamos lejos de eso, en algún punto todo se descontrolará. Yukino demostrará lo peligrosa que puede ser... ¡Pero claro, para eso falta mucho! De momento disfrutemos creyendo que hay algo de control en todo esto XD.
La relación entre Yui y Yumiko es extraña pero será una subtrama con relevancia. Como bien dices, una respeta más a la otra, pero en este capítulo se puede ver como Yui se impone por el bien de sus intereses. Pero al final, si bien se odian y quieren matarse, se respetan lo suficiente para valorar las fortalezas de la otra: saben que, si trabajan juntas, pueden hacerle frente a Yukino.
El enemigo de mi enemigo es mi enemigo pero me aliaré con él... Así iba la frase, ¿no?
Autoconvencimiento... De verdad que es una obra que me marcó mucho. La quiero y de verdad me gustaría continuarla, pero el problema es que fue muy personal, nació de sentimientos profundos que, tristemente, ya no están. Todo en ella fue una forma de superar complejos míos, pero al final lo terminé haciendo antes de acabarla.
Si la continúo, dudo que mantenga la misma esencia: ya le pasa eso a Eroge, que de por sí era más jajas que otra cosa. Que le pase eso a una historia tan personal es, creo, mucho peor. De verdad no sé qué hacer con ella, si aún así continuarla, que quede como un buen recuerdo o intentar hacerle un remake.
Lo pensaré.
En fin, gracias por comentar. Espero que este capítulo te haya entretenido lo suficiente para no dejar este proyecto. Cuídate.
Lazy Servant:
De nada. Y no te preocupes, que el solo hecho de comentar significa mucho.
...
Bueno, espero no haberlos decepcionado. Nos leemos pronto, ¿si? El siguiente capítulo ya empezará a avanzar más la trama.
