Aaah~ Que cansancio. De verdad estudié mucho. Y también me empeñé demasiado en actuar aún más efusivo de lo habitual por culpa de Yumiko y Yui. Esas dos están actuando un poquito raras últimamente. Es como si les hubiera picado un bicho raro. Creo que logré que nadie se diera cuenta de mis pensamientos, pero aún así estaba muy cansado. Me merezco un descanso.

¨Vamos a ver...¨ Papá no está mucho en casa, pero gracias a él tengo esta increíble computadora. ¡De verdad es increíble! Puedo ver un montón de vídeos, jugar un montón de juegos o descargarme series para ver tranquilo. A mamá no le gusta que tenga cosas lindas, pero no me la ha quitado. Algo sobre 'no hacerme olvidar a papá' o algo del estilo. Una tontería así.

Nunca olvidaría a papá. ¡Es mi papá! ¿Qué hijo se olvida de su papá? Creo que el que lo hace tiene algo muy mal en su cabeza.

Pero da igual, pensemos mejor en cosas bonitas. Podrías avanzar con este tal 'Sims' que es un poco divertido o intentar jugar uno de esos juegos occidentales de disparos que tanto les gusta hacer por allá. Si bien nunca serán tan buenos como Mario o Link, admito que los juegos de allá tienen su encanto. Uno diferente.

¨... O podría intentar acabarme este Dorama¨ Las posibilidades son ilimitadas con la tecnología y de verdad necesito desconectarme de la realidad un poco. No puedo seguir con mi juego si no repongo energías. Cuesta mucho ser el corazón del grupo, ¿saben? Estaría bueno que me lo agradecieran más seguido.

¨Te estoy muy agradecida, Tobe Kakeru¨

Ah, gracias...

...

...

¨... ¿Qué diablos?¨

¿Qué acabo de escuchar? Dios, me está afectando mucho el cansancio, ¿verdad? Así no hay quien pueda relajarse. Así, mientras aún no sabía qué hacer para descansar los sentidos y de paso ahora quitarme este reciente malestar, de repente sentí que... algo se apoyaba en mi hombro. Algo que me dio un escalofrío aterrador. ¡De verdad esto es muy aterrador, gente!

¨Eres un buen chico, Tobe. De verdad que sí. Pero es una pena, ¿sabes? Necesito arreglar las cosas para conseguir el futuro que quiero. Lo entiendes, ¿verdad? Necesito que hagas algo por mí. Solo una cosa y podrás olvidarte de esta pesadilla¨

¨Y-yo me siento mal. M-mam-¨

¨Solo cumple lo que quiero, Tobe, y te prometo que nadie innecesaria tendrá que salir herido. Hazlo, ¿sí? Hazlo por mi Onii-chan. Fue muy duro lograr esta conexión, ¿sabes?¨

¨T-Yo n-¨

¨Entiendo... Es natural que te niegues. Sí, eres un buen chico. Eres una auténtica buena persona, Tobe. De verdad que sí¨

¨... Pero las buenas personas no me sirven, ¿sabes?¨

¨¿Q-¨

¨Obedece o muere¨


Uwaah~ Mis padres son sin duda algo... Entiendo que se quieren mucho y estoy feliz de que le haga, ¿pero en serio hace faltar expresarlo tan impunemente frente a su hija? Piensen un poco más en mí, ¿de acuerdo? Dios, sobretodo papá que se deja guiar por los juegos de mamá. Es super vergonzoso esa dinámica que tienen de senpai y kouhai. ¿Qué clase de persona hacen esos juegos? Sé que yo no.

¨...Pero da igual. Lo importante es lo que aprendí hoy¨ Sonriendo y muy feliz por todo, me tiré a la cama y me dejé acariciar por su suavidad. Gozando mi merecido descanso, comencé a idear formas en que podía usar esto para acercarme a Hayama-senpai y tal vez escalar en popularidad.

Hikigaya Komachi fue un golpe de suerte. ¿Quién diría que hacer cosas buenas harían que te pasaran cosas buenas? Me compadecí de ella y ahora tengo un contacto casi directo con el centro de los rumores. Ahora no solo tengo la capacidad de acceder a información de primera mano, ¡sino que encima puedo guiarla a mi conveniencia! Puedo usar al Onii-san de Komaachi-chan para quitarme a Yukinoshita-senpai de encima. ¡Entonces Hayama-senpai será mía!

Hayama-senpai ama a Yukinoshita-senpai: esa fue una idea que todos en mi salón tuvimos en algún momento, pero tener fuentes de primera mano que él no para de verso celoso lo confirma. Ya sabemos cuál es el amor de Hayama-senpai y, al menos yo, tengo el poder de hacer que las cosas escalen. ¡Ese Onii-san, por mi bien, más vale que tenga tres hijos con Yukinoshita-senpai! ¡Es lo menos que me debe por darle apoyo emocional a su hermana!

¨... Onii-san... No me gusta¨

No planeo decir o hacer nada y tampoco es que tenga derecho a juzgar TANTO a un senpai aque solo conozco de rumores... pero si yo tuviera una hermanita, debería sentirme como una absoluta basura por tratarla tan mal. ¡Hasta a mí me dio pena! De verdad, ¿por qué ese Onii-san se involucra en cosas tan peligrosas? ¿Tal vez eso tuvo que ver con los rumores? ¿Yukinoshita-san está detrás de todo esto?

... Bueno, tampoco es que importe mucho. ¨Incluso si Komachi-chan se pone triste, lo mejor es que sigan juntos. Por mí¨

Y aparte, si Onii-san es como me lo describieron, dudo que pueda conseguir algo mínimamente a la mitad. Ya está golpeando muy fuera de su peso. A riesgo de generar a una niña más problemas con su hermano, me aseguraré de que esto siga así. De que escala, de hecho. Ah, pero tampoco soy TAN mala: le enseñaré a Komachi-chan a no preocuparse tanto por la vida de los demás y tal vez le consiga un lindo novio. Ella es linda y hay compañeros míos que... no cumplen mis estándares, cierto, pero tal vez sí los de ella.

Mientras no sea Hayama-senpai, por mí que se queda con papá: al menos así dejaría de sentirme tan avergonzada.

¨Pero me estoy adelantando, ¿no? Lo primero es hacerme amiga de Komachi-chan. Ganarme su confianza¨ Y por más desesperada que se vea, no me hago ilusiones de que será fácil: incluso dando mi mejor cara, hasta sentir una genuina simpatía por ella, no confió en mí al completo. Ella tiene dudas de mí ya la mínima que no le guste lo que haga bien puedo decirle adiós a mi plan.

Necesito ir con mucho cuidado. Komachi-chan no va a decirle nada de esto a su Onii-san y él no sabrá que existe hasta nuevo aviso. Mientras me gano la confianza de Komachi-chan y le paso información tan infinitamente valiosa en comparación a lo que obtengo, confiaré en que Yukinosita-senpai haga la labor de poner celoso a Hayama-senpai. Incluso podría dejar que Miura-senpai se autodestruya por sus celos.

Si, eso... no está ocurriendo.

¨Que raro¨

No voy a engañarme: todo esto parece muy raro. Un Onii-san desagradable que obtiene sin explicación la atención de la chica más popular de la escuela, Miura-senpai no hace nada para destruir su estatus como la lamebotas número uno de Hayama-senpai y todo lo que parece envuelve de extraño a algunos maestros , que por lo que he escuchado no han accionado de ninguna manera ante todo el escándalo que se ha generado. Por más que esto manche la reputación de élite de Sobu... lo dejan seguir.

¨Hm, ¿que no los Yukinoshita son algo importante en la política? Eso explicaría a los maestros no hacer nada... pero...¨

Estoy seguro de que este tipo de rumores no les gusta ni un poco a esa clase de familias. Si ellos saben de todo esto, hace rato que deberían haber detenido a Yukinoshita-senpai de esparcir estos rumores... y si no lo hicieron, entonces la preocupación de Komachi-chan tiene un poco más de sentido.

...

...

¨...¡Aah mou~! ¡Deja de pensar en eso, Iroha! ¡Piensa en Hayama-senpai! ¡Piensa en ser su novia!¨ Palmeándome las mejillas para robar de mi sistema pensamientos aterradores que no vienen al caso y de paso dejarme irritadas las mejillas, me quedé un rato mirando mi techo, contemplando más cosas de las que me gustaría admitir. Me quedé así un buen rato hasta que mamá, al fin, dejó de jugar con papá y me llamó a comer.

... Seguro que los dos van a ir con todo mientras como, ¿verdad?

¨Sigh... Mejor eso que pensar en cosas turbias, creo¨ Sin muchas ganas, bajé a comer, decidiendo dejar mis planes de ser la futura señora Hayama para mañana.


Una vez que me cerré la puerta de mi habitación, un rejunté de recuerdos comenzó a inundarme con una voracidad que buscaba destruirme desde dentro.

Ser universitario no es tan bueno como creí.

Claro, ahora estoy solo y soy más independiente. Ya no tengo que atender a los deseos de mis padres y si quiero desvelarme, vestirme como quiero o comer lo que me gusta... O esa sería la idea si todavía dependiera de mis padres. La realidad es que, entre matarme estudiando tanto aquí como afuera, no tener casi nada de tiempo libre por trabajar en el medio y que ahora el cuidado de mi departamento depende de mí... si, no es tan lindo como pensé.

Además, ya de por sí vivir en un ambiente tan minúsculo te quita algo de felicidad. No sé cuál es la ciencia detrás de que estar encerrado mata tu alma, pero me adhiero a ese dato con violencia. Mientras trato de seguir teniendo estos pensamientos inútiles para seguir despierto, tomé un trago de mi café dolorosamente amargo, algo apropiado para mi estado de animo.

De verdad, ¿por qué no hay MAXX Coffee por aquí? ¿Que no saben que el café dulce es inequívocamente superior? Quería plantear una queja a la administración, pero soy demasiado cobarde para enfrentarme a los superiores, así que solo pude quedarme en silencio, metido en una esquina mientras me pregunto qué pasaría si todo este lugar fuera como Sobu. Si mi vida fuera como Sobu.

Extraño Sobu. Ahí todo era perfecto: podía hacer lo que quisiera, era mantenido por mis padres y no tenía que lidiar con la parte dolorosa de ser un adulto. Suspiré al pensar de nuevo en días pasados que no volverán, como es costumbre cada que tengo tiempo libre. A mi lado, a una distancia prudencial, un par de mujeres volvieron a mirarme con asco con solo existir, pero a estas alturas estoy tan familiarizado con ellas que casi les tengo cariño.

Casi.

¨...¨

Lo único que se mantuvo igual fue mi contacto casi en números negativos con la sociedad. No tengo amigos, ni enemigos o tan siquiera alguien que sepa mi nombre. Soy un solitario absoluto... y eso ya no es tan fácil como hace un año. Ahora la educación es más difícil, me cuesta más seguir el ritmo y no tener a nadie a quien pedirle ayuda me impide ser el mejor alumno que podría. Afortunadamente no hay profesores que estén exiguiendo que aumentemos nuestras notas o algo así, pero...

Podría decirse que este es un preludio a como será mi vida de aquí hasta retirarme. Me niego a tener una esposa malagradecida que esté conmigo solo para mantenerla y que apenas pierda mi empleo me mande a la calle, así que... viviré solo de aquí hasta que muera, supongo. Tengo a Komachi, por supuesto, pero tampoco es que pueda con ella tanto hoy en día.

Eventualmente todo se pierde. Nada dura para siempre, incluyendo mi felicidad. Solo... puedo aceptarlo.

¨...¨

Terminé de beber el tercer peor café que he probado en mi vida y me levanté, ya no queriendo tener que lidiar con la misma mirada de desprecio de las mismas dos chicas de siempre. De verdad, ¿tanto les cuesta irse a otro lado? Ni que aquí se sentará tanta gente. Podrían ser más comprensivas con el eslabón débil.

Pensando en cosas ridículas, me sonreí a mí mismo mientras abandonaba el lugar, preguntándome si algún día las cosas mejorarán.

¨... Oye, espera un segundo¨

De repente, una voz masculina al lado mío me habló, haciéndome detener y mirar a esos ojos verdes que me recordaban mucho a un gato, por alguna extraña razón.

Lentamente me senté en mi cama, con mi palma tratando de retener el intenso pulso continuo de mi frente. Todo lo que había aprendido hoy... Mi día en general ha sido una mierda, llena de cosas que no quiero volver a vivir. Lo que hizo Yukinoshita, lo que me dijo y todo lo que eso conlleva... De verdad necesito un descanso de todo esto. Necesito... necesito escribir, irme a un mundo donde encuentre una respuesta.

Quiero hacerlo, pero... no tengo ganas de prender mi computadora. Yo... estoy muy cansado. Quiero dormir.

Necesito dormir. Así obtendré respuestas.

¨...¨

¨...¨

¨... Hikigaya, tú... no eres muy sociable, ¿verdad?¨

Una pregunta claramente retorica a juzgar por el hecho de que llevamos sentados media hora sin decirnos. Dejé de prestarle atención a la luz intermitente de un foco de luz a punto de ser reemplazado y observe al chico que ha mostrado un particular interés en ser un incordio en los últimos días. Todo porque 'me encontré interesante' o cualquiera de esas frases de novelas baratas que quieran sonar más profundas de lo que en realidad son.

Me quedé mirándolo unos segundos, buscando que mi propia fealdad innata lo hiciera desistir de seguir queriendo acercarse a mí... pero al final solo suspiré cuando en sus ojos solo vi un brillo sincero de conocer a alguien nuevo, uno que creo vi por última vez en Komachi... cuando tenía once años.

De verdad él me recuerda a un niño. ¿Será acaso un poco especial?

¨... ¿Qué te hace pensar eso, Muragawa-san?¨

El bastardo, Muragawa, se rió un poco, pareciendo encontrar divertida mi existencia como concepto. ¨Digo, desde que te veo, apenas hablas con la gente. Te aislas de todo el mundo, te ves todo el tiempo con un semblante aterrador y siempre haces todo solo. Incluso los más solitarios terminan pidiendo ayuda de vez en cuando, ¿sabes? Pero tú... eres un auténtico solitario¨

Lo miré. Lo sigue mirando, esta vez parpadeando una vez. Finalmente le di una gran sonrisa asquerosa, de esas que son mi marca registrada. ¨Gracias por el cumplido, Muragawa-san¨

Su sonrisa fue aún más alegre de lo habitual. ¨No te estaba elogiando, pero gracias por el gracias¨

Nos miramos de forma irónica unos segundos hasta que perdí el interés. Volviendo mi atención hacia lo que he estado posponiendo este último tiempo, me centré en aprender de nueva cuenta cómo funciona una computadora, recordándome una vez más que elegí esta carrera por el dinero. El dinero que podría generar y gastar una vez fuera demasiado viejo para importarle a alguien es lo que me hacía continuar.

Pero... de verdad no entiendo una mierda. Esto es peor que las matemáticas. Al menos ahí podía verle un propósito, ¿pero para qué necesito saber la historia de las máquinas de Turing? ¿Por qué diablos necesito saber quién era Alan Turing? Este sistema está desfasado. Debería haber un revolucionario que lo cambie.

¨...¨

¿Podría ser...?... Nah, mucho trabajo. Y no soy bueno hablando con la gente, ¿y ahora debería convencerla de seguir mis ideas? Capaz me envíán preso por atreverme a hacer un golpe de estado. Seguro que mi cara parece la de alguien así.

¨... Haces caras muy graciosas, Hikigaya. Eres como Pan-san¨

¨Deja de compararme con ese muñeco¨

Y encima uno feo. No nos parecemos en nada.

¨Jajaja¨

Riéndose de mí como siempre, no encontré en mí las fuerzas para alejarlo. Nos quedamos en el cibercafé los dos, solos, haciéndome preguntar qué intenciones tiene este tipo para querer acercarse a mí. Saber su motivo oculto es... no necesario, ya que no tengo nada de valor, pero sí algo que me dejaría de poner un poco paranoico.

Creo que he visto demasiadas películas raras. Te maldigo, Komachi.

Yo... Yo creo que ya no puedo confiar en nada. Ni siquiera de quien quiero obtener respuestas es confiable. Si esto es cierto, si lo que me dijo Yukinoshita Yukino es verdad, entonces tengo que pensar en muchas cosas. Tengo que analizar todo lo que ha pasado hasta ahora con Yuigahama y Miura. Debo descubrir cuáles son sus intenciones y qué relación pasada tenían conmigo.

De Miura tengo dudas, pero Yuigahama... Supongo que la pregunta no es tanto qué, sino cómo.

Ignorando todo lo que no tenga que ver con dormir, levanté la manta y me metí adentro con desesperación. Queriendo muchas cosas, pero principalmente alejarme de este mundo que cada vez se siente más peligroso, me refugié adentro, comí si fuera un niño pequeño. Temblaba ligeramente, pero eso creo se debe al frío. Desde que Yukinoshita me contó todo eso, tengo mucho frío.

Frío... Hace frío, justo como aquel día...

¨Oye... Tú... Tú te vas de aquí, ¿cierto?¨

Dejé de prestarle toda la atención a mi café amargo, el segundo peor café que he probado, para compartir la atención con la que se atrevió a dirigirme la palabra, a perturbar mi momento de relajación. Con un frío aterrador que va a acorde a lo que han sido estos días, el rostro de una de las chicas que siempre me ha mirado mal estaba tan muerto como cabría esperar.

No han sido días buenos. Para nadie. El hecho de que una de estas dos quisiera iniciar una conversación conmigo es la prueba de que el equilibrio que todos siempre queremos mantener se ha roto. Yo lo he roto. Pero, como es algo que nadie tiene que saber, fingi normalidad. Fingiendo pensar sus palabras y aprovechando el momento para dejar de mirarlas antes de que se asquearan, asentí.

Dudando un poco, al final decidí que valía la pena agregar un poco más. Para superarme a mi mismo. ¨Lo he pensado y creo que este lugar no es para mí. No he aprendido nada de valor, la experiencia ha sido... especial en el mal sentido y mis planes a futuro no requieren quedarme aquí. Bien por ustedes, supongo¨

Me permití el lujo de volver a mirarlas y sonreírles a las dos, casi sintiendo algo por nuestra primera conversación justo cuando llegamos al final. Casi. Me encuentro demasiado muerto por dentro para conmoverme por esto. Sin molestarme en ver las caras que pusieron, seguí bebiendo el horrible café, buscando al menos un poco de calor. Ojalá también aquí hubiera dulce.

Pero no, la vida es demasiado amarga.

¨... ¿Estás bien? Sobre lo de... él¨ El tono tan cuidadoso con el que volvió a hablar la misma chica me hizo comprender de inmediato quién era este él. Eso me generó... sensaciones extrañas, no les voy a mentir, y ninguna positiva. Aun así, con tal de al menos fingir que todo está bien, negué con la cabeza levemente, sonriendo hacia la nada ligeramente.

Al final, si este es nuestro último encuentro, ¿de qué me sirve querer impresionarlas? No necesito ser un hombre atractivo y esta mujer segura solo está demasiado conmovida por todo lo que ocurre. Es natural,

¨Estar bien, bien, no... Creo que no lo estaré ni ahora, ni en unas horas ni en los próximos meses. Yo... supongo que se puede decir que perdí a mi amigo¨ No me siento cómodo llamándolo así y creo que él nunca lo admitirá, pero creo, en el fondo, él quería que yo lo llamara así. Él quería ser mi amigo y al menos puedo darle el gusto de llamarlo así, por lo menos por hoy.

¨...¨

El ambiente se enrareció y de reojo vi como la chica que andaba muy curiosa hoy tenía una expresión complicada. Incluso su amiga, la silenciosa que ni me miraba, tenía un ceño fruncido más grande de lo habitual. Eso me hizo reflexionar un poco sobre que, al final, la mayoría de la gente que me ve mal no son necesariamente malas personas. Que solo es que soy así de horrible.

Mirando a la chica rara que por alguna razón nunca dejó de hacer notar su presencia conmigo, le sonreí, con lo más cercano que puedo mostrar a paz. ¨Tranquila, lo entiendo. Sé que es duro y una mierda... pero así es la vida, ¿no?¨

Al menos así es la mía.

Ella no me respondió y pronto volvió a sus cosas tras un asentimiento tardío. Aun así, no me perdí las miradas ocasionales de ella, casi como si quisiera decirme algo pero no atreviéndose. Ella, la chica bajita vestida como una hipster, fue creo el único recuerdo no desagradable que tuve aparte de los buenos momentos con Muragawa. E incluso esos últimos en retrospectiva no son bonitos de recordar, así que esta chica es lo mejor que obtuve, supongo...

¨...¨

Mientras al final llegó la hora de abandonar esta cafetería algo agradable para nunca volver, me levanté con cierto esfuerzo, con mi cuerpo más cansado de lo que tenía derecho a estar. Sentí la mirada de esa chica otra vez, esta vez muchísimo más intensa, pero ya no me molesté en devolverle la mirada. Estaba demasiado emocionado de irme a tratar de que esto sea un recuerdo. A luchar por el día en que pueda mirar atrás sin querer matarme.

Abrí la puerta y dejé que el frío de afuera me congelara un segundo, dejándome admirar el paisaje tan curioso que me ha generado sentimientos encontrados. Casi todos negativos... pero aún así, creo, con una gran enseñanza al final. Con un recordatorio de quién soy en verdad. De qué clase de monstruo puedo ser y que merezco estar solo porque es lo mejor para todos.

Yo... nunca debí amigos tener... Pero...

¨Que tengan una gran vida¨

Despidiéndome de ellas por mero impulso, salí antes de imaginarme cualquier clase de respuesta que no existiría. Pensé, mientras mis pasos se aceleraban, en que esto es una mierda. Es horrible, es asqueroso... Pero eh, pudo ser peor.

Y fue peor. Escapar básicamente de ese lugar fue fácil, pero el peso de mis acciones es algo de lo que nunca pude desligarme. Con el tiempo pude dejarlo de lado, pero siempre tuve esos momentos: recaídas de ánimo, cero ganas de hacer cosas y pensamientos intrusivos que a veces no me dejaban dormir... como los que tengo ahora mismo. En general, puedo decirles que no saqué nada bueno de la universidad. Es lo peor que me pudo haber pasado y mi único consuelo es que no volveré ahí esta vida.

Al menos aquí, en este mundo peligroso, Muragawa no correrá el mismo infortunio de relacionarse conmigo. No empezaré la reacción en cadena que terminó con gente muriendo, yo arruinando vidas e indirectamente llevando al suicidio a una chica que no se lo merecía. Porque nadie merece perder la vida. Es preciosa, irrepetible y solo tenemos una. Por eso yo... Yo soy un monstruo y tengo que arreglar esto.

Yo tengo que tener respuestas y resolver esto sin que nadie muera. No caeré a ese nivel al que quiere llevarme Yukinoshita: soy mejor, he aprendido de mi pasado.

Determinado, me esforcé en calmarme para poder dormir. Calmé mi respiración, los latidos de mi corazón y me cansé de lleno en el maravilloso mundo de la negra absoluta. Y espero lo mejor.

Esperaba.

Esperaba.

Esperaba.

...

...

...

Voy a tener que esperar mucho, ¿verdad?


En un mundo lejos de ser perfecto y con circunstancias menos que ideales, me quedé admirando toda la situación. Sin duda patética y que no inspira mucha confianza, pero por lo menos es mejor que nada. Sé muy bien lo que se siente desesperado, sin ninguna salida posible por más que rebusques y condenado por el mismo mundo a la más absoluta desesperación.

¨... Un poco intenso, ¿no te parece?¨

Miré a un costado en este lugar que buscaba imitar burdamente un lugar lleno de sensaciones horribles de las que no podría ni describir... porque me forcé a, en su mayor parte, olvidarlo, quedando este lugar solo como un sotano que se siente más. aterrador de lo habitual.

¨... Me parece curioso que alguno de ustedes finalmente se haya dignado en aparecer frente a mí. Creí que jugaríamos a las escondidas hasta que este Hachiman mate o se muera¨

¨...De nuevo, muy intenso¨

Y tú te ves demasiado tranquilo para alguien que murió... Aunque supongo que es verdad que eres el más normal de los cinco.

Volviéndome a centrar en las cadenas que me grababan tanto a mi queridísima hermana menor, el otro yo se puso al lado mío y comenzó a admirar el paisaje con sensaciones encontradas. Supuse que es lo que tenía el que él supiera con lujo de detalle qué es lo que ocurrió aquí. Finalmente y sintiendo en su expresión un intento de humor casi ofensivo, habló.

¨...Lugar pintoresco, ¿no?¨

Le sonreí, feliz de seguirle el juego.

¨Si, deberías haberlo visto cuando todo estaba rojo. Fue un espectáculo¨

Mi otro yo tuvo la decencia de no comentar mi obvio sarcasmo y en cambio miró´a las cadenas rotas con un templo contemplativo. Me recordó que mi vida estuvo lejos de ser el resultado único: pudo haber otros caminos, otras soluciones... y supongo que tratar de encontrar la salvación para al menos una versión de mí debe ser suficiente. Quizás así consiga paz.

¨... No es bonito... ser asesinado por quien ama¨

Me guardé mi comentario jocoso sobre infidelidades y miré hacia la pequeña ventana que era mi única fuente de luz la mayor parte del tiempo. Asentí.

¨Sí, no es bonito¨

Nos quedamos en silencio unos segundos, con el yo que aún tiene oportunidades de hacer las cosas bien sufriendo para echarse la siesta.

¨... ¿Sabes que puedo leer lo que piensas, no?¨

Un poco feliz, asentí, sin decir nada. Al margen de que él será un aliado útil, no me hace ni puta gracia la vida que él vivió. No solo porque fue el que menos excusas tuvo para lo que hizo y quien arruinó más las cosas para quienes le importaban... sino porque, de verdad, deseo que mi propia vida haya sido tan normal. Tener una hermana psicópata no es como en los animes, ¿saben?

Sintiendo que los otros dos nos miraban desde lejos, escondidos tan mal como tanque soviético en una granja, finalmente vimos a nuestra esperanza hacer la gran labor de dormirse.

... Si, nuestro futuro es oscuro.

¨Por lo menos el sexto está haciendo su movimiento¨

Espero lograr impedir el peor resultado.


Cuando abrí los ojos, me saludó la misma anciana de antes, con la misma sonrisa jocosa de antes y despertó en mí la misma ira de antes. Tuve el impulso de gritar, de atacarla incluso, pero ya fuera por ser lo suficientemente maduro o reconociendo que hacer algo así podría terminar conmigo de formas horribles, tomé una respiración profunda. Luego otra y otra, hasta que al fin pude mirarla con la mente más en blanco.

No cambió nunca la expresión que tenía, pero pude sentir cómo la diversión que irradiaba fue en aumento todo este tiempo. Eso me molestó, pero como un hombre adulto que lidió ya con demasiada mierda, pude mantener mi templo sereno, aún a pesar de que mi puño se apretó más de la cuenta. Finalmente y queriendo obtener una buena cantidad de respuestas, comencé la conversación.

¨... Otros universos, ¿eh?¨

La sonrisa en la anciana se acrecentó a un nivel inhumano, mostrándome una vez más que ella era algo más. No sé el qué, pero estoy seguro de algo: es un peligro.

¨Si soy honesta, no pensé que Yukinoshita Yukino fuera a hablar tan rápido. Claro, contaba con eso, pero creí que tardaría un poco más. Se ve que subestimé un poco sus ansias de dominar este juego. Craso error¨ Habló todo este tiempo como si fuera un juego... Como si esta basura, que cambia todo, fuera un maldito juego del que deberías reírte. Mi vida debe ser un juego para este ser.

Mi odio se acrecentó y mi mirada de desprecio absoluto aumentó su intensidad. Sentí, en lo profundo de mi corazón, que por más que le mirara con deseos de arrancarle la cabeza, ella no me haría nada. Seguro era un pensamiento intrusivo por parte de ella, pero hasta ahora demostró ser verdadero. Tal vez ella no veía valor enojarse por la humilde humanidad... o quizás solo encuentre divertida mis reacciones.

Lo único que sé es que me siento enojado, patético y con ganas de golpear algo. Me sentí usado, despreciado y manipulado. Me sentí... justo como lo hice hace tantos años, en un pasado que nunca más sucederá. Miré hacia mis manos temblando de placer y las apreté de nuevo en puños que contenían todos mis feos sentimientos. Comencé a recordar nuevamente qué es lo que me llevó a hacer las locuras que me atormentan.

El odio hacia uno mismo, la inutilidad... Todo eso lo estoy volviendo a sentir. Furioso, volvió a mirar a la anciana arpía, con un atisbo de determinación, mientras ella seguía parada en el mismo lugar, sin cambios.

¨... Yukinoshita es de otra línea temporal... Quería confirmarlo contigo, pero veo que ya lo has hecho. Yukinoshita es de otra línea temporal...¨ Volví a repetir la información por puro instinto, queriendo comprender la magnitud de mis palabras, de ese dato que cambiaba un motón de cosas, muchas más que la 'simple' Yukinoshita. ¨Yukinoshita es de... otro mundo, al igual que las otras, ¿verdad?¨

¨...¨

El que mantuviera la misma expresión fue suficiente para volver a hacerme explotar. Enojado, golpeé el aire espeso nauseabundo y cerré los ojos un segundo con mi cabeza girando de un lado a otro antes de enfrentarla con ira asesina. ¨¡Ella es de otro mundo, y al parecer ella me ama! ¡Lo sabías desde un comienzo, ¿verdad?! ¡Tu plan desde el inicio fue que me metiera en esta mierda rancia!¨

Me agarré la cabeza con mis manos y empecé a tirar de mi pelo, queriendo arrancármelo, queriendo sentir que tenía la fuerza para al menos eso, pero no importaba cuánto tirara, no se movió de lugar. Ni siquiera sentí dolor y estoy seguro de que no lo haré mientras ella no quiera. Volviendo a verla, me acerqué un par de pasos pisados con una ira tal que me era tanto familiar como desconocida.

¨...¨

¨¡Esa... Esa loca me ama! ¡Yukinoshita me ama por no sé qué motivo y las otras deben ser iguales, ¿no?! ¡Ellas también me aman! ¡Ellas... ellas me quieren manipular, hacerme vivir esa burda estupidez, ¿no?! ¡Todo esto es... es...!¨

¨Es tu misión, Hikigaya Hachiman¨

¨...¨

De repente con mis fuerzas idas y mis brazos cayendo como si ya estuviera muerto, miré a la anciana con la expresión perdida, en busqueda de cualquier respuesta, cualquiera que me dé al menos un poco de paz. Esto... Sus palabras no me daban tranquilidad. Su sonrisa jovial que me hacía sentir toda clase de sentimientos negativos y ese porte de anciana desvalida que me hacía temer por mi vida... Todo eso solo me hacía comprender que no es una segunda oportunidad.

Yo morí, y ahora estoy lidiando con las consecuencias de mis acciones. Este es mi infierno personal por culpa de toda la gente que sufrió. Yo... soy un monstruo, y este es mi castigo. Entendiendo eso, de alguna forma no exploté. Me sentí... vacío, como si ya nada importa, como si mis fantasías de una segunda oportunidad de hacer las cosas bien no sirvieran para nada.

¨... Tus pensamientos son sin duda peculiares, y es por eso que te elegí. Dentro de todos los otros tú, incluyendo los que tienen sus propias aventuras particulares, tú eres el más indicado. Eres perfecto, porque eres imperfecto. Puedes enseñar, porque tienes que aprender. Tú eres el único que puede salvar a estas chicas de cometer más errores. Tú puedes hacerlas felices, y encontrar la felicidad¨

Eso... Sus palabras son...

¨... Qué tontería¨

¨...¨

Mi tono fue muerto, sin sentir nada tan grandioso como el enojo o por lo menos una burla, pero por lo menos cortó el intento de grandilocuencia de este ser abominable. Mirándome con la misma expresión que nunca cambió, pude sentir como más de un par de ojos me miraban, queriendo ver todo de mí, analizarme y chuparme todo lo que me hace yo. Me sentí como la carne se siente conmigo.

Pero, por extraño que parezca, eso no me dio miedo. Me hizo sentir casi más tranquilo, gustándome más que este ser se muestre como es en verdad. ¨¿Hacerlas felices? ¿Que no cometan errores?... ¿Crees de verdad que yo puedo hacer eso? ¿Crees genuinamente que yo, un tipo que solo ha causado asco y muerte allá donde fue, puede hacer algo tan bonito como salvar a esas mujeres? ¿De verdad eres tan estúpida?¨

Si bien nada de ella cambió visiblemente, sí sentí como esa opresión en mi pecho que siempre está cuando estoy en este plano de existencia se volvió más molesta, casi como regañándome por mis palabras. Me quería reír de todo corazón ante su reacción, pero me conformé por formas una sonrisa desagradable, digna de un monstruo, mientras varios recuerdos pasaban frente a mis ojos.

Recuerdos de cuando me rechazaron, cuando fallé en tener amigos, cuando esa persona murió y cuando mate: todas esas desgracias que están grabadas a fuego en la burda existencia que es Hikigaya Hachiman me hicieron recordar cuál es mi lugar, qué es lo que merezco. Sonriendo a todos esos momentos para afianzar toda la basura humana que soy, me empecé a reír.

Todo esto es tan divertido que duele.

¨No valgo la pena para esto, anciana. No tengo las habilidades, ganas o incluso el deseo de hacer esto. No lograré tu objetivo, sea cual sea, si para lograrlo esperas que me convierta en el protagonista de algún libro adolescente. Hace tiempo que superé toda esa bazofía. No por nada soy un adulto, un humano ya formado, que ya vivió toda su vida. Si crees que puedo aprender algo más, lamento decirte que has visto demasiada ficción¨

¨...¨

La opresión se empezaba a volver más asquerosa y el pánico instintivo me decía que dejara de hablar, ¿pero desde cuando me importó la razón, la lógica? Podré defenderla, admirarla y querer emularla, pero al final soy un ser profano que actuó mal en base a sus sentimientos irracionales. Por culpa de mis deseos de hacer justicia, de querer cambiar el mundo, me convertí en un monstruo que no merece ni quiere la salvación.

Soy Hikigaya Hachiman, y estoy bien así.

¨No me importa si a Yukinoshita la torturaron hasta dejarla desfigurada para convertirla en lo que es o si al parecer formé una familia con Yuigahama Yui, porque al final esos yo no soy yo. Soy alguien diferente, que no tiene nada que ver con ellas, ninguna obligación moral que me obligue a ayudarlas. Ni siquiera puedo ayudarme, ¿así que cómo esperas que sea el caballero de brillante armadura de ellas?¨

Seguí mirándola y riéndome de su estupidez, preguntándome qué tan alejada es ella de la humanidad para pensar así. Pensar que puedo hacer felices a esas mujereres, sobre todo a la loca de Yukinoshita, es el culmen de lo ridículo. Es absurdo. Parece algo que Zaimokuza inventaría para llegar a fin de mes: ni siquiera él vería el valor en publicar una idea así, porque es así de estúpido. Todo esto es estúpido.

Nada vale la pena conmigo y todo eventualmente será peor si intento meterme. Así fue en el pasado y así será, porque Hikigaya Hachiman tiene ese poder en el mundo, la maldición de traer desgracia allá donde vaya, sin quedarse solo en sí mismo. Y también... y también la presión en mi pecho ya está comenzando a dolerme mucho. Me he dejado de reír porque hacerlo ya duele demasiado y mi sonrisa parece más ahora una mueca de dolor.

Yo... ¿Yo finalmente voy a morir de verdad?

¨No lo harás, Hikigaya Hachiman, porque eres perfecto para lo que quiero lograr, al margen de lo que quieras pensar. Tú eres ideal para esas mujeres porque estás igual de roto que ellas. Eres el único que puede darles a esos cuatro un final feliz¨ Tras decir eso comencé a sentir un mareo cochino en mi cerebro mientras mi equilibrio se perdía. Dejé de sentir opresión en mi pecho, pero en cambio sentí que esos ojos que me miraban se estaban acercando.

Ellos... ellos querían hacerme algo, meterme en sus garras. Son una extensión de esa bruja, pero... pero no al mismo tiempo. Hijo... hijo...

¨... E-Espera, ¿cómo que cuatro?¨

Mi pregunta no obtuvo respuesta más que susurros inentendibles de una lengua que nunca, jamás, debía entender. Vino un segundo de silencio y luego, casi como si todo fuera solo un invento de mi cabeza delirante, el techo de mi viejo cuarto tenuemente iluminado por el amanecer me saludó, trayéndome de nuevo al plano existencial que me corresponde.

¨...¨

Me quedé en silencio un buen rato, mirando hacia arriba haciéndome un montón de preguntas, analizando todo lo que viví y lo poco que aprendí. En un mundo del que ahora ya no puedo ir con las mismas confianzas que antes y teniendo que relacionarme con personas que ahora no son quienes creí que serían, un pensamiento intrusivo apareció de repente, dominando mi boca hasta el punto de decirlo en voz alta.

¨¿Cómo que cuatro?¨

¿En qué clase de historia me he metido?


En un día que pintaba para ir de regular para abajo, salí de mi departamento perfectamente espacioso para una mujer tan atractiva como yo, con lata de refresco en una mano y pan tostado en la boca, una imagen que pareciera ser una referencia escueta a un manga que leyó en el pasado.

... Si, mi humor no ha sido el mejor estos días. Entre todo el trabajo de educar a los mocosos, el ambiente jodido entre nosotros los docentes y que gente muy molesta está metiendo sus narices donde no deberían, ir a trabajar nunca se había tanto como perder años de vida. A este paso se me iban a formar cañas antes de encontrarme pareja, y todo por culpa de Yukinoshita.

Dios, ¿qué tiene en la cabeza esa niña? Mira que mandar a toda su familia a impulsar ideas raras para que ella se consiga un novio, ¿y desde cuando Yukinoshita quiere un novio? Apenas tenía conocidos hasta hace nada: nos saltamos como quince pasos de su maduración. Y Haruno está tan confundida como yo, sino más. Los padres... siguen en lo suyo, pero al menos nos aseguraron que esto es temporal.

Dios, esto es un caos.

¨Voy a desquitarme... Definitivamente lo haré¨

Mientras no le haga daño está bien, ¿no? Este Hikigaya Hachiman podrá aguantar un poco de amor rudo de su querida sensei, ¿verdad? Más vale.

Ya más motivada, salí con determinación al hall del edificio... y el impulso murió cuando el universitario que me interesaba me vio con miedo apenas notó mi cara.

Aaah~ Quiero casarme.


Abrí los ojos.

Un montón de sentimientos pasaron por mi cabeza, tantos que me cuesta reaccionar. Aun así, un deseo primó por sobre los demás.

¨T-Tengo que impedirlo¨

Así, me levanté y salí a buscarlo a él. Al único que puede evitar esa asquerosidad que vi.

Que va a pasar.


Bueno... sé que tardé mucho y solo puedo decir que la vida ha sido muy ocupada este tiempo. He pasado muchísimo más tiempo del usual leyendo libros sobre ingeniería que cualquier novela ligera basura. No estoy feliz, pero bueno, más tarde que nunca, ¿no?

Lo bueno es que este mes sin publicar me hizo cambiar algunas cosas y agregar más contenido en consecuencia. Los siguientes capítulos serán el comienzo del primer gran conflicto en el fic. Espero les guste lo que tengo planeado.

Sin más que decir, a los comentarios.

Sebas602:

Si, todo a su tiempo con el pasado de Hachiman. De a poco iré revelando más detalles y entenderás un poco mejor cuales fueron las consecuencias de ese suceso. Para Hachiman incluido.

Al final, Yukino sigue su propio juego. No tiene problemas en revelar cosas a Hachiman porque, a sus ojos, nada importará al final. Al comienzo mi idea inicial era que este desconocimiento de Hachiman seguía un poco más mientras exploraba un poco más a las chicas, pero cuando pensé más en eso, dije 'Yukino no jugaría a eso' y ¡pam! La mejor peor chica lo vuelve a hacer.

Dije hace un tiempo que Yui es la más 'normal' de las tres y lo mantengo. Ella no está loca ni es mala persona, pero... bueno, cometió errores. Lo que pasó entre Hachiman y Yui fue una tragedia que, tristemente, sucede mucho en la vida real. Sé que Oregairu es anime y que los que estamos aquí no nos ponemos a admirar Matar al Ruiseñor precisamente, pero mi intención con esto es presentar una problemática que ocurre en el mundo, sobretodo en Japón, a una edad en la que ya no son inocentes. .

Es una historia que de verdad quiero contar y espero hacerlo bien. Creo que tiene el potencial de llegar lejos, pero bueno, primero hay que hacerla, ¿no?

Pero si, también diré que ningún lado es del todo inocente. Ya verás a qué me refiero. Y los hijos... bueno... si.

Sobre lo de Yumiko... ¿Sabes? Aunque tenía pensada una idea general para explicar lo de Yumiko, no se me pasó por la cabeza esa conexión. ¡Es una idea genial! Con lo que me dijiste ahora no puedo solo agregar más contexto a su dinámica, sino que también le daré más profundidad a Yumiko. De verdad que cuando me dijiste eso me quedó loco.

Por eso siempre quiero que me comenten las historias. De verdad a veces ven cosas que solo los lectores pueden notar. Como escritor que siempre piensa en todo, es necesario gente que tiene que quedarse con lo limitado. Teorizar y eso. Gracias por la idea, Sebas. Prometo hacer un muy buen uso de ella.

Ahora, con eso dicho, si, mi idea inicial no ha cambiado: ella está loca. Y lo que haré será en consecuencia, mas ahora siento que puedo humanizarla más de lo que pensé que podría. Gracias.

Y Yukino... sí, no espero que saques conclusiones. He sido muy esquivo con ella. Aun así pronto habrá pistas más concluyentes.

Sobre la escena ecchi, bueno, no será en el próximo capítulo ni el siguiente por razones que ya verás, pero en el capítulo 12 o 13... Bueno, ya que lo pides, me diste una gran idea y no siento que arruine la historia. /creo que incluso puedo usarlo a mi favor, al demonio. Habrá una escena así. Supongo que bien podría justificar que DxD sea uno de mis animes de la infancia.

Si, soy un degenerado y culpable a Japón por eso.

Sí, pobre Komachi. Y pronto sufrirá mucho más. Solo eso diré.

Respondiendo tus peticiones en orden.

Padres: no ahora, pero está en mis aviones. Será sin duda un momento raro. Para Hachiman ni se diga.

Yuigamama: Pronto habrá un encuentro entre ellos, aunque quizás no como lo esperes.

Flashback: Inevitablemente tendré que usarlo si no quiero abusar del info-dumping. No ahora, sin embargo: espero para el capítulo 18-20 más o menos. No es exacto.

Cuídate tú también y gracias por la idea. Espero que este capítulo te haya entretenido.

c8SONGOHAN46:

Si, está hecho así a propósito. Ninguna de las chicas dice ninguna mentira, pero son vagas en cuanto a explicar qué pasó exactamente. Es la magia de la literatura y eso. Aunque si, este capítulo demuestra que hay más de lo que parece y que quienes juegan el juego no son todos los que aparentan. Y referente al engaño de Hachiman... si, solo diré que es una situación más gris de lo que parece, aunque un lado tendrá más culpa en el asunto.

Lo de Yumiko y Hachiman es en cierto modo lo más espeluznante de los tres casos. Son los más alejados del canon original como bien notaste, pero diré que mi idea con esa versión de Hachiman es explorar una cierta idea que tuve en mi cabeza mientras regresaba a ver Zoku. No puedo decir más, pero al diablo: ese Hachiman es la culminación de lo que yo creo son los rasgos más jodidos de Hachiman.

Mal encaminado no vas con Yukino. Diré que, al igual que el Hachiman de Miura, tiene los peores rasgos de Yukino aumentados al máximo. Es un camino que no tomó, pero creo que, sin la ayuda correcta en el momento correcto, pudo terminar mal para ella.

Y oye, acertaste más de lo que pensé sobre los Hachiman de otras líneas temporales. Te juro que lo tenía pensado desde antes XD. Pero si, aunque dudo mucho que todo sea tan positivo como lo describe, vas bien encaminado en, al menos, la idea que se puede entender hasta ahora.

Hasta ahora.

Y sobre el final... será un final (con resultados sexuales).

Algo así. No sé, aunque no descarto que pueda cambiar, el final ciertamente será... raro, cuanto menos.

Gracias por comentar.

Fresco:

Eres genial. O más bien COOOOOOOOOOOOOOOOOL~

Dios, como extraño al buen Urobuchi.

Bueno... es todo por ahora. El siguiente en actualizarse será Eroge en un par de días. Espero sepan entender. Supongo que cada vez es más probable que ponga en pausa algunas historias.

Ya veré. Hasta entonces cuídense.