HOLA A TODOS, ÚLTIMAMENTE LOS REVIEWS HAN DISMINUIDO, RAFI LION RED, WILDY STORYTELLER, SARADESTYLES, ELSY19122013, ALARZAM, LOS INVITO A COMENTAR COMO HACIAN ANTES. LES MANDO UN SALUDO A TODOS, ESPERO SE LA HAYAN PASADO BIEN EN SAN VALENTIN.

JOAN Y LADY RAIN: SUS REVIEWS SON TAN EXTRAÑAMENTE PARECIDOS QUE ME HACEN PENSAR QUE SON LA MISMA PERSONA, DE SER ASI, NO HAY PROBLEMA, SOLO QUE ME SACÓ DE ONDA.

FETUCHINI: PARECE QUE PASASTE UN DIA DE SAN VALENTIN MUY BONITO Y ROMANTICO, ME SA GUSTO. TIENES RAZON, LOS PADRES DE COLETTE FUERON UN POCO EXCESIVOS AL QUERER MATAR A KEN, PERO ASI ERAN LAS COSTUMBRES, SE VALORABA MUCHOS EL HONOR Y DECENCIA DE UNA MUJER.

ADVERTENCIA:

ESTE CAPITULO CONTIENE LEMON, OSEA, UNA ESCENA EEXUAL MUY DETALLADAMENTE ESCRITA Y DESCRIPTIVA DE HECHO ES LA ESCENA MÁS SUBIDA DE TONO, DE TODA ESTA SAGA DE FICS, SI NO LES GUSTA LEER ESTE TIPO DE HISTORIAS, PUEDEN SALTARSE ESA PARTE.

AHORA VAYAMOS AL CAPÍTULO:

El equipo de guardianes mágicos no podía creer lo que estaba pasando, tenían al monstruo de la película que acababan de ver justo frente a ellos. El maligno ser intentó golpearlos con su tentáculo, pero todos alcanzaron a esquivarlo poniéndose a salvo.

El elegido se lanzó contra el monstruo intentando herirlo con unas cuchillas de hielo, pero éstas se rompieron sin causarle ningún tipo de daño y entonces el monstruo lo arrojó lejos golpeándolo con un tentáculo.

Entonces Ed también atacó y dividiéndose en varios Eds logró confundir al monstruo, entre todas sus copias intentaron domar al enemigo, pero éste los atrapó a todos en distintos tentáculos.

Al ver que su amigo corría peligro, Angelita le lanzó un campo de fuerza al monstruo logrando golpearlo por la espalda, pero antes de que pudiera atacar otra vez, fue atrapada por un tentáculo haciéndola que quedara aprisionada contra Ed en la misma posición que su anterior batalla.

"No otra vez" se queja Angelita sintiendo a Ed nuevamente entre sus pechos

Entonces la sabionda se dispone a atacar, pero no puede acumular nada de magia.

"Mis poderes" se lamenta la iluminada sin entender lo que sucede

La batalla continúa, todos han sido atrapados por el monstruo, incluido a Ostein que intentó ayudar con su boomerang.

Al ver que sus amigos la necesitan, la sabionda se lanza a atacar, pero es arrojada lejos por uno de los tentáculos del monstruo, la sabionda se golpea contra la pared, quedando algo atarantada y cuando voltea a ver a su atacante se da cuenta de que éste ha huido dejando a sus amigos en el suelo enredados unos con otros.

"Ok, lo voy a decir solo una vez" dice Angelita bastante molesta "El que tenga las manos sobre cierta parte de mi cuerpo que las retire de inmediato"

"Je je, yo no fui" dice el vago fingiendo inocencia

"Había un monstruo aquí ¿cierto?" dice Ed incorporándose

"¿Pero a dónde fue?" dice Andy levantándose alerta

"¿Y de dónde vino?" pregunta Angelita

"Hay peores noticias, no tengo mi magia" dice la sabionda acercándose a ellos "Esto es como una horrible pesadilla vuelta realidad"

Pero en eso, reflexiona que su comentario podría ser mal interpretado por su archinemesis y cambia de actitud.

"Digo, estamos atrapados con un monstruo maligno que quiere devorarnos y yo no tengo mis poderes, que gran cosa"

"Empieza a sentirse mucho frío" dice Angelita abrazándose a sí misma

"Eso es porque seguramente el conjuro de Helena se ha apagado" dice Ed "Como no tiene su magia"

"Pero ¿quién puede estar causando todo esto?" pregunta la chica invisible

"Hola ¿acaso no es obvio?" interrumpe el vago "La película está maldita, al verla se abrió un portal de otra dimensión, el monstruo entró por ahí y ahora va a cazarnos y a comernos y yo probablemente soy delicioso"

"Bueno, esa es una de las teorías" opina Ed "Así que ¿Cuál es la otra?"

"Control fenómeno seguramente ha escapado y vino hasta aquí con el único propósito de recuperar su control" dice el elegido "Y vengarse de nosotros"

"Pero si así fuera ¿Por qué mi magia no funciona?" pregunta su hermanita

"Si ese control puede hacer que los pastelillos se hagan malvados quien sabe qué más podría ser capaz de hacer" dice Ed

"Sea como sea debemos llegar al fondo del asunto" dice Andy "Consigan ropa abrigadora y sepárense para buscar en todo el castillo"

"¡¿Sepárense?!" exclama el vago haciendo que todos se detengan "¿Sepárense? ¿Qué no viste la película? Cuando te separas el monstruo va eliminando de uno por uno comenzando por el tipo más atractivo y gracioso, es decir, yo"

"Yo diría que más bien te caes de ridículo y de atractivo tienes lo mismo que yo de rubia natural" opina la sabionda

"Ríe y aplaude todo lo que quieras mientras aun puedas niñita" le dice Ostein "Pero intenta hacerlo cuando tus manos hayan sido devoradas"

"Contrólate viejo, el monstruo no va a comerse a nadie" dice el elegido

"Si, deja de portarte como un bebe" opina Helena "Mi hermano tiene razón, no hay absolutamente nada que temer"

Pero un relámpago hizo que todos temblaran de miedo sin saber lo que podría esperarles con aquel maligno visitante.

Momentos después, aquellos que no eran inmunes al frío habían conseguido abrigos y ahora se dedicaban a recorrer todo el lugar iluminados por la luz que desprendía el anillo de Ed, cuando de pronto, escucharon una voz en el viento.

"¡Auxilio, ayúdenme!"

"Hay alguien aquí" exclama Angelita angustiada

"Y necesita ayuda" dice el vago

"Viene de por acá, vamos" dice el elegido dirigiendo al equipo hacia su habitación

"¡Ayúdenme!" se escucha el extraño lamento con más fuerza

Armándose de valor comienzan a revisar dentro del armario de hielo y son aplastados por los cambios de ropa del elegido, y en la cima de todo, cae un simpático simio que toca los platillos y resulta ser este el causante del alboroto.

"¡Ayúdenme, ayúdenme, ayúdenme a contar 1, 2, 3, 4...!"

"Si" dice Andy avergonzado "Tengo que deshacerme de esta cosa"

"Oh, cuidado todos" dice el vago bromista como siempre "Mono grandote y escalofriante. Ay enana, debiste ver la mirada en tu rostro"

"¿Te refieres a esta mirada?" pregunta la niña totalmente fúrica

"No te hagas la valiente, yo te vi que estabas toda asustada, pensabas que el dueño de esa voz te iba a saltar encima en cualquier momento"

"¿Qué acaso eres sordo? Ya te lo dije, yo no me asusto"

Pero de pronto, el monstruo los encontró y se abalanzó contra ellos, por lo que el equipo de guardianes tuvo que salir corriendo, entonces el elegido lanzó un silbido y con esto Malvavisco, quién cuidaba la entrada del castillo llegó para enfrentarse con el monstruo dándoles la oportunidad de huir.

"La criatura no nos ha seguido, estamos a salvo, por el momento" dice Angelita observando a su alrededor

"De acuerdo, ni siquiera intentes decirme que eso no te asusto enana..." dice el vago intentando molestarla nuevamente.

Cuando en eso, es atrapado por los tentáculos y jalado hacia la oscuridad.

"¡Ostein!" exclama Andy intentando liberarlo.

Pero no consigue hacerlo y el monstruo se lo lleva alejándolo cada vez más de ellos.

"¿Qué les dije? ¡El tipo gracioso va primero!" exclama el vago antes de desaparecer en las sombras.

"No puede ser" exclama Angelita "Ostein se ha ido"

"¡Dame luz Ed!" exclama el elegido mientras toma su comunicador mágico

"¿Vas a pedir refuerzos?" pregunta su hermanita "Me parece lo mejor en esta clase de circunstancias"

Luego de confirmar con los trolls que el control de Control Fenómeno seguía a salvo con ellos, el equipo no puede entender cómo logró hacerles pasar tan mal rato.

"Sigue justo donde lo dejé" dice el elegido cortando la comunicación

"Pero ¿Cómo pudo conjurar a esos monstruos sin su magia?" pregunta Angelita

"Podría ser que tenga más de un control" sugiere Ed

"Estoy comenzando a creer que Control Fenómeno no tiene nada que ver con lo que está sucediendo" opina el príncipe del hielo

"Quien quiera que lo esté haciendo no va a asustarnos" dice la sabionda

Fue en ese momento que el elegido tuvo una ligera sospecha de lo que estaba sucediendo en realidad.

"Miedo, eso es" exclama Andy "La película, los monstruos, los poderes de Helena, la respuesta está frente a nosotros, si Control Fenómeno no está detrás de esto tiene que ser..."

Pero no termino de hablar, ya que al igual que Ostein fue atrapado por los tentáculos y jalado contra la pared, la iluminada y Angelita intentaron impedir que se lo llevara, pero fueron arrojadas lejos por el monstruo.

"¡Andy!" exclamo Ed activando su sortija

También intentó hacer algo por salvarlo, pero al no lograrlo hizo caer la pared por la que desapareció su amigo, pero para su mala suerte no había ni rastro del muchacho.

"Supongo que ninguna de las dos tiene idea de lo que él estaba a punto de decir" dice el heredero de Roku viendo a sus amigas.

Ambas chicas negaron con la cabeza y entre los tres comenzaron a buscar a sus amigos desaparecidos, pero no consiguieron encontrarlos por ningún lado.

"No puedo creer que se hayan ido de ese modo" dice Angelita sintiendo ganas de llorar

"Hemos buscado por todas partes, no están en el castillo" dice Ed

"Puede que estén en los alrededores" dice Helena señalando el oscuro y tenebroso paisaje de afuera.

Los tres amigos salieron, pero el exterior inspiraba tanto miedo que Angelita quiso regresar lo antes posible.

"Oh bueno... nuestros amigos no están presentes, mejor volvamos al castillo y mañana cuando haya luz..."

Pero no le permitieron irse.

"Aun no" dice Ed "Tenemos que buscarlos antes de que sea muy tarde"

Entonces cruzaron el puente de hielo y comenzaron a internarse en el bosque, pero de pronto un objeto moviéndose a gran velocidad asustó a la chica invisible, la cual le arrojo un campo de fuerza creyendo que se trataba de algún peligro.

"¿Qué sucede?" pregunta Ed

"En el suelo... vi algo" responde la joven

"¿En serio? Yo no" opina la sabionda

El heredero de Roku ilumina el lugar, pero no parece haber nada.

"Sigamos adelante" dice el chico

Reanudan su camino, pero Angelita vuelve a ver algo moverse y de nuevo intenta atacarlo.

"No hagas eso" dice Helena "¿Qué tal si se trata de algún indefenso animalito?"

"¡Ese no es un indefenso animalito!" exclama la chica invisible señalando varias criaturas peludas y de ojos rojos en una rama sobre ellos.

"¡Corran!" les dice Ed mientras huyen de regreso al castillo

Ed y Angelita tratan de defenderse de aquellos extraños seres, pero en su huida, la chica invisible termina chocando contra un árbol por ir concentrada en atacar, entonces cae al suelo y los extraños seres comienzan a rodearla.

Mientras tanto, la sabionda y Ed han conseguido llegar al puente de hielo.

"¡Apúrense, vamos!" dice el guerrero Z, pero el grito de su amiga hace que se den cuenta de lo sucedido.

"¡AHHH!"

"¡Angelita, no!" exclama Ed mientras regresa a ayudarla

La chica intenta liberarse de aquellas criaturas, pero estas la van rodeando cada vez más, hasta que la cubren por completo.

Ed salta intentando rescatarla, pero los extraños seres desaparecen, al igual que su amiga.

"Angelita" dice Ed entristecido

"No" dice Helena muy angustiada "Debemos regresar, quizás aun haya alguna forma de salvarla"

Pero Ed la jala de regreso al castillo.

"No salvaremos a nadie si esta cosa nos atrapa también. Tenemos que cruzar el portal de regreso a Arendelle y volver con ayuda"

Se dirigen a las habitaciones y el joven guerrero Z revisa a su alrededor para asegurarse de que no hay ningún peligro.

"Saldremos de esto, no te asustes"

"Ya les dije que no tengo miedo ¿Por qué no pueden entenderlo?"

La sabionda adelanta su caminar, pero pronto la luz que irradia la sortija de Ed deja de alumbrarla.

"Oye Ed, me vendría bien un poco de luz ¿sabes?"

Pero al volverse, se da cuenta de que también ha desaparecido y ahora se encuentra completamente sola, sin poderes y rodeada de enemigos.

"¿Ed?"

En eso escucha un rugido detrás de ella y se topa con una extraña criatura alada de ojos rojos que comienza a perseguirla, la niña huye y consigue encerrarse en una habitación.

Pero esta comienza a llenarse de un extraño liquido negro, el cual casi la ahoga, pero la puerta se abre justo a tiempo y es arrojada por el líquido, rodando por las escaleras hasta llegar a la entrada del castillo.

"Pero qué asco" se queja la niña sacudiéndose

Ojos rojos aparecen por todos lados e incluso el monstruo de la película se presenta frente a ella gruñéndole e intentando devorarla.

La niña trata de huir, pero más y más horribles monstruos aparecen rodeándola y apenas si logra evitar que le hagan daño.

"¡Aléjense... no me asustan... yo soy una niña muy valiente!"

Pero entonces se da cuenta que no tiene escapatoria, los monstruos van a acabar con ella como hicieron con todos sus amigos.

"¡No tengo miedo, no tengo miedo, no tengo miedo!" repite para tratar de convencerse a sí misma.

Pero los rugidos y las horripilantes bestias a su alrededor la convencen de lo contrario.

"Yo... tengo mucho miedo... estoy aterrada..." dice la niña sollozando y es en este momento que siente como sus poderes regresan "¡Pero eso no significa que no pueda darte pelea!"

Los poderes de la sabionda regresaron con tanta intensidad que un aura como de fuego comienza a rodearla y libera una misteriosa energía que nunca antes había usado.

Esto hace que las criaturas malvadas retrocedan llenas de temor antes de ser completamente desintegradas por esa magia tan poderosa.

Una vez que la iluminada termina con todos, su poder sigue aumentando y la energía que la rodea se convierte en una misteriosa ave de fuego, para luego apagarse nuevamente.

Luego de esto, la niña cae lentamente al suelo y pierde el conocimiento.

No supo cuánto tiempo transcurrió luego de esto, pero comenzó a escuchar voces a su alrededor y cuando abrió los ojos, sus amigos estaban a su alrededor, viéndola sumamente preocupados.

"Sabionda" dice Andy al ver que comienza a reaccionar.

"¿Están todos bien?" pregunta la niña mientras su hermano la ayuda a ponerse de pie

"Nunca estuvimos en peligro" dice el elegido

"Pero ¿Qué dices?" pregunta Ed

"¿Es que no viste a esos monstruos?" lo regaña el vago

"Los vimos" responde Andy "Pero ellos realmente no estuvieron aquí. Helena tenía miedo, pero como no quería hablar de ellos, el miedo encontró otra salida"

La sabionda solo se mortifica de escuchar que todo fue culpa suya y de su terquedad.

"Sus poderes" exclama Angelita sorprendida

"Una vez que aceptaste el miedo, recobraste el control sobre ellos" concluye el elegido

"¿Te refieres a que la enana creó todos esos monstruos horrorosos por accidente?" pregunta Ostein totalmente sorprendido.

"Yo... lo siento" exclama Helena sin saber qué más decir

Todos observan que el sol comienza a salir, la pesadilla ha terminado y ahora pueden disfrutar de un nuevo día.

"Ya amaneció" dice Ed "Y creo que todos deberíamos intentar dormir un poco"

"Eso fue sorprendente enana, no tenía idea de lo que podías hacer con tus poderes" dice el vago "¿Y sabes? Tu casa embrujada fue mucho más aterradora que la tonta película ¿podríamos repetir todo esto otra vez en el día de las brujas?"

"Aunque me encantaría ver que te devoran otra vez... creo que por esta vez pasó" responde la niña mientras se retira para dormir.

En el valle de los trolls, Oppker y Pabbie dialogan bastante preocupados.

"El nivel de magia fue sorprendente, casi rayaba en convertirse en energía oscura" dice Pabbie "Parece que nuestros peores temores se han vuelto realidad"

"Aun no podemos estar seguros del todo ¿o si hermano? Puede que no haya sido lo que nos tememos"

"Es muy cierto que no podemos sacar ningún tipo de conclusión todavía hasta estar totalmente seguros, pero algo si podemos suponer, ese poder misterios ha vuelto a ocultarse, lo cual ya es una gran victoria"

"Espero que así se quede, no me gustaría vernos envueltos en ese gran problema que las profecías predijeron, sobre la Phoenix Oscura"

BERLIN AÑO 1875.

De vuelta con el Canciller Espenaes y la Reina Helena charlaban acerca de los viejos tiempos.

"Y pensar que todo pasó porque tú me estabas asustando"

"No, todo pasó porque tú tratabas de hacerte la valiente, je je je"

"Supongo que ambos tuvimos la culpa después de todo, pero es que en ese entonces jamás nos hubiéramos imaginado lo que se liberó con todo ese incidente de los monstruos"

"Si, ni me lo menciones de solo recordarlo se me pone la piel de gallina"

"Imagínate a mí... eso fue..."

"Terrible" dicen ambos al mismo tiempo

"Que bien, ahora por lo menos ya no tratas de mentir sobre tus emociones y ya admites cuando sientes miedo" dice el canciller

"Bueno, no quiero que ese monstruo maligno regrese para devorarnos a todos, aunque tratándose de ti..."

"Si, en eso no has cambiado mucho que digamos. Y aquella vez que viajamos a Francia, vaya que Ken estaba muy emocionado con esa bella francesa, después de todo, ella fue su primera vez"

"Puede que eso te lo haya dicho a ti, o más bien eso te hizo creer todo este tiempo, pero con Kristy fue mucho más sincero"

"¿A qué te refieres?"

ARENDELLE AÑO 1841

Helena, Kristy y Ellinor, quienes ahora eran unas jovencitas de 15, 16 y 19 años, recorrían las tiendas en busca de un obsequio.

"¿Qué tal un globo de corazón?" Le preguntó Kristy a Helena

"Podría ser, creo que deberías darle algo más especial"

"Oh por favor, esto es lo que todos obsequian en San Valentín" Le dijo su hermana

"Exacto, todos se obsequian globos en forma de corazón, ese obsequio ya está muy gastado y visto" Insistió Elli

Ambas miraron a su alrededor y vieron decenas de personas que caminaban llevando un globo con forma de corazón.

"Supongo que tienes razón, no lo había visto de ese modo. Es sólo que quiero darle a Ken un regalo de San Valentín especial, es decir, es nuestro primer San Valentín juntos... ¿Crees que si le doy un perfume se ofenda creyendo que estoy insinuando que apesta?"

"Podría ser" Dijo su hermana

"Entonces olvida el perfume ¿Qué tal todo el chocolate que pueda comer en su vida?"

"Creo que eso sería excesivo, comer demasiado chocolate no es muy bueno que digamos" Le dijo Elli

"¿Qué tal una pintura de nosotros dos como un tritón y una sirena?"

"Eso sería tal vez un poco raro. Veamos que nos dice la revista Adolescente Mágica de este mes" Sugirió la sabionda mientras ambas se sentaban en una banca a mirar la revista.

"Hey mira ¿Qué tal esto?" Exclamó Kristy señalando la fotografía de una caja que contenía 12 rollos de papel atados con cintas rojas

"Promete un año de TODO menos monotonía" Leyó la sabionda "Si tu chico ama compartir la aventura contigo, este regalo le prometerá todo lo que vivirá a tu lado durante los siguientes 12 meses. Hecha a volar tu imaginación y planea las mejores citas para sorprender a tu novio durante el 1841"

"Puedo planear 12 actividades geniales o sitios muy interesantes que visitar durante todo un año para nuestras citas, apuesto a que a Ken le encantará"

"Suena bien"

"¿Tú que le darás a Kurt?"

"Supongo que no será uno de mis conjuros mágicos, el gorila gigante que salió del pastel el año pasado y quiso ahorcarlo, no fue muy romántico que digamos"

Las tres rieron al recordar el incidente.

"¿Y qué hay de ti, Elli? ¿Le darás algo a Elliot?"

"Le daré una máquina analítica de cálculo matemático que yo misma inventé"

"Hum... Que bien... Suena romántico" Dijo su hermana sin tener la menor idea de para qué servía aquel invento.

Mientras caminaban de regreso al castillo, no pudieron evitar oír una conversación que Ostein, quien ahora era un joven de 23 años sostenía con varios muchachos, ajeno a la presencia de las princesas.

"¿Estar rodeado por orcos separatistas y salir ileso? Bah, eso no es nada para Ken comparado con aquella ocasión en que el padre de una chica francesa lo encontró en la cama con ella y trató de matarlo je je je je" Rio el vago junto con los demás chicos

Pero de inmediato, notó que había metido la pata y trató de disimular.

"Quiero decir..." Dijo el vago sin saber que decir

"No los escuches" Le dijo Elli a su hermana menor intentando llevársela

"¿Eso que dijiste es cierto?" Le preguntó Kristy

"Bi... Bi... En... Yo..." Tartamudeó Ostein intentando pensar una buena excusa.

Pero nada llegó a su mente.

"Alto... ¿Chica francesa?" Preguntó la sabionda "No te referías a la psicópata Colette ¿o sí?"

"¿Psicópata?" Preguntó Kristy asombrada

"Sí, la misma"

"No hagan más grande el asunto, vámonos" Insistió Elli

"Entonces ¿Si es cierto lo que dices?"

"Sí, pero fue hace ya mucho tiempo, y fue un incidente sin importancia. Estábamos de viaje en Francia y Ken conoció a una bella francesa llamada Colette. Un día, en una fiesta, esa chica siempre se le insinuaba demasiado, y en un descuido ambos desaparecieron y fueron descubiertos en la cama de la dueña de la casa en plena acción, el papá de la chica estaba furioso, je je je. Persiguió a Ken apuntándole con un arma de fuego y el pobre Ken tuvo que correr en calzoncillos frente a todos los invitados je je j" Rio el vago

Pero viendo la tristeza y enojo en el rostro de la novia de su amigo, agregó.

"Oh vamos, de todos modos, no importa, fue antes de que Ken fuera novio tuyo" Le dijo su hermana

"Sí, pero, aun así, yo pensé que Ken era diferente, eso de ser perseguido por el padre de una chica con la que acababa de acostarse, no lo esperaba de él"

"Ay vamos, si no fue en tu año no fue tu daño" Replicó el vago "No me digas que tú esperabas ser la primera chica con la que Ken estuviera, no creí que quisieras un dechado de pureza"

"Bueno, tal vez no exactamente, pero yo siempre pensé en Ken como el más serio y sensato de los cuatro"

Ajeno a todo esto, Ken se esmeraba en terminar de pintar una escultura de madera.

"Apuesto que a Kristy le va a gustar mucho este monumento de corazones y aves que hice para ella como prueba de mi amor" Le decía Ken, ahora de 21 años a Ed, quien tenía 20

"Ya verás que así será"

"¿Y tú que planes tienes para San Valentín, Ed?"

"Llevaré a Angelita a cenar a su sitio favorito"

"¿Y qué hay de los trillizos? ¿Los llevarán con ustedes?"

"No, je je je, hemos contratado una niñera mágica para que cuide de ellos"

"Bien hecho, porque me imagino que los bebés no los dejarían ni relajarse"

"Muy cierto, la paternidad es muy bonita, no creas que no, pero también es agotadora"

"Me imagino, ya espero experimentarla a su debido tiempo"

"¿Planeas casarte con Kristy?"

"Claro que sí, pero a su debido tiempo, ella sólo tiene 16, es muy joven. Mis intenciones con ella son totalmente honorables y matrimoniales. Y apuesto a que seremos muy felices juntos. Pues ambos nos queremos mucho"

Mientras, Kristy y Helena se hallaban en la recámara de esta primera.

"No puedo creer que Ken resultara ser como el resto de los chicos, que sólo se andan acostando con cuanta chica se encuentran en su camino"

"Wow, y uno cree conocer a la gente, yo también siempre pensé que Ken era gente seria"

"Pero de mí no se va a burlar, no quiero saber nada de él. Yo no voy a ser otra más de sus conquistas. Voy a devolverle todos sus obsequios, empezando por este enorme oso de peluche"

"¿No es ese el que Ken te ayudó a ganar aquella vez en la feria?"

"El mismo, no sé por qué aún lo tengo guardado"

"Quizás porque es especial para ti"

"Querrás decir que era especial, de haber sabido que en ese entonces venía de divertirse con aquella francesa, le habría arrojado este oso a la cabeza" Gruñó ella ahorcando el muñeco de peluche.

"¿No crees que estás sacando conclusiones apresuradas? ¿Qué no amas a Ken?"

"Más de lo que podría amar a alguien"

"Entonces te sugiero que hables con él, podría ser que Ostein sólo estuviera inventando cuentos"

"¿Tú crees?"

"Claro, estamos hablando de Ken, te aseguro que ese chico en verdad está tan loco por ti, como tú lo estás por él y no deberían terminar así"

"Bien supongo que tienes razón, hablaré con él"

Momentos después, Ken entraba al castillo llevando su obsequio cubierto por una lona.

"Hey Ken ¿Qué llevas ahí?" Le preguntó Andy, quien ahora tenía 20 años

"Es un obsequio para tu prima"

"¿Puedo echar un vistazo?"

"Adelante"

"Es impresionante ¿Tú lo hiciste?"

"Claro, todo el trabajo, desde preparar la madera, hasta le pintura y el decorado"

"Pues felicidades. Y déjame decirte que hiciste un excelente trabajo"

"Gracias, y luego de esto iremos a cenar"

"Nomás no te vayas a mandar ¿Eh? Acuérdate que es mi prima"

"¿Yo? Viejo, me ofendes, tú me conoces"

"Sólo estoy jugando, yo sé que nunca intentarías nada así con mi prima"

"Gracias por la confianza Andy, no sólo de ti, sino también de tus tíos, ya verán que no voy a decepcionarlos ¿Tú qué le darás a Birgit de San Valentín?"

"Daremos un paseo romántico por las montañas, y ya estando ahí, le mostraré la enorme escultura de hielo que hice en su honor y le cantaré una canción que compuse para ella"

"Suena bien, ojalá yo tuviera dotes de compositor. Te veré luego"

Ken siguió su camino hasta el salón de las pinturas en las paredes, donde su novia aguardaba.

"Feliz día de San Valentín mi amor" Dijo Ken lleno de alegría

"Gracias" Respondió ella secamente con los brazos cruzados

Esta actitud desconcertó a Ken.

"Mira el hermoso obsequio que hice para ti" Agregó descubriendo su creación

"Sí, está muy bonito" Respondió ella sin entusiasmo

"¿Acaso sucede algo?"

"Ken ¿Quién es Colette?"

Esta pregunta le cayó al joven como un balde de agua helada.

"¿Co... Co... Colette?"

"Sí, Colette"

"Pu... Pu... pues es sólo una chica que conocí hace años"

"¿Una cuyos padres te encontraron en la cama con ella?"

"¿Quién te dijo?"

"Eso no importa. Lo que quiero saber es si eso es cierto"

"Bueno, en realidad si pasaron las cosas así, pero déjame que te explique..."

"No necesito ninguna explicación, no me esperaba esto de ti ¿Qué hubiera pasado si sus padres no te hubieran descubierto? ¿Te habrías casado con esa chica luego de acostarte con ella?"

"Claro que no. Te aseguro que no. Fue una tontería sin importancia. Un error de juventud, fue mucho antes de lo nuestro"

"¿Algo sin importancia? ¿Entonces para ti no es importante que una mujer te ame tanto que se entregue a ti?"

"No, no, estás malinterpretando mis palabras"

"Entonces ¿luego de acostarte con ella la ibas a botar como basura cómo hacen la mayoría de los hombres? ¿Y si dejaste un hijo rodando abandonado a su suerte?"

"Si tan sólo me dejaras explicarte"

"No, lo mejor es que te vayas, Ken. Hemos terminado"

"Pe... Pe... pero Kristy, tú sabes que yo te amo de verdad"

"Es Princesa Kristal para ti"

"No, por favor, no me hagas esto. Sólo escúchame"

"No tú escúchame, no quiero que vuelvas a buscarme, y llévate tu obsequio"

Y diciendo esto, la muchacha se alejó de ahí corriendo y se encerró a llorar en su habitación luego de arrojar al suelo la caja con los doce meses de aventuras que había hecho para su novio. Mientras Ken cabizbajo y triste salió del castillo.

"Y yo que creí que este iba a ser un hermoso día de San Valentín. Ella ni siquiera quiso escucharme"

Y entonces, Ken volvió sobre sus pasos hacia su casa, mientras que Kristy lo miraba desde la ventana con tristeza mientras se alejaba llevándose consigo el obsequio.

"¿Cómo poder recuperar tu amor?" Cantaba Ken
"¿Cómo sacar la tristeza de mi corazón?
Mi mundo solo gira por ti"

"¿Cómo sanar este profundo dolor?" Cantaba Kristy en su recámara
"Siento correr por mis venas tu respiración
Estoy tan conectada a ti"

"Que hasta en mis sueños te veo" Cantaron ambos
"Sin ti yo me muero

Y este corazón que te robaste
Cuando te marchaste
Y te marchaste con mis besos
Con mis besos y mis sueños

Y este corazón está latiendo cada vez más lento
Estoy sintiendo en mis adentros como el fuego no se apagó
No se apagó

¿Cómo calmar esta profunda obsesión?
¿Cómo le explico a mi alma que se terminó?"

"Me estoy volviendo loco por ti" Cantó él

"Que hasta en mis sueños te veo
Sin ti yo me muero" Cantó ella

"Y este corazón que te robaste" Cantaron ambos
"Cuando te marchaste
Y te marchaste con mis besos
Con mis besos y mis sueños
Y este corazón está latiendo cada vez más lento
Estoy sintiendo en mis adentros como el fuego no se apagó

Sigue ardiendo (Sigue ardiendo)
Mientras exista el amor
No se apagó el amor"

Momentos después, Kristy intentando distraerse, acompañada de Helena recorría la zona comercial del pueblo.

"Oh sí, San Valentín no se hizo solo para los enamorados. Nada mejor que pasar tiempo de calidad con tu mejor amiga ¿No crees Helena?"

"Claro que sí"

"Mira esto, esta tiara se te verá estupenda con tu vestido nuevo" dice la mayor de las princesas colocándosela y haciendo que se vea en un espejo.

"¿Te refieres al incomodo vestido con corsette? Creí que había sido muy clara al respecto cuando dije que nunca lo usaría"

"¿Y entonces para qué lo compraste, si no lo querías?"

"Yo no lo compré, fue un regalo de mi abuelita Astrid, pero tú eres la persona menos calificada para juzgar compras inútiles, o dime ¿para qué te va a servir este collar con patas de pollo?"

"No es un simple collar, es un amuleto para evitar el mal de ojo"

"Si quieres un verdadero amuleto contra eso, solo debías pedírmelo, yo soy experta en hechizos ¿recuerdas?"

"Pero la gitana que me lo vendió fue bastante convincente"

"A mí se me figura que estas compras a destajo son con el único fin de llenar el vacío existencial que tienes debido a que terminaste con tu novio"

"¿Cómo te atreves a sugerir algo como eso?"

"Genial, si no es así, entonces podemos devolver el mono de coco, que da entre ternura y asco"

"Ah no, mi mono no ¿Dónde voy a conseguir otro?"

"¿Y cómo para qué lo quieres?"

"¿Qué acaso no es obvio?"

"Lo que es obvio es que estás haciendo todo esto por Ken, tú ni siquiera necesitas esta clase de cosas inútiles"

"De acuerdo, lo admito, las compras me ayudan a super a lidiar con mi estrés post roptura con mi novio"

"¿Ya ves como yo tenía razón? Pero me sorprende que hayas utilizado esos términos"

"Solo hay un modo de terminar con esto, espósame a esta lampara y no abras las esposas por más que te lo pida"

"No sé cómo esto podría ayudar, pero bueno"

Y diciendo esto, la sabionda la esposó al poste de la lámpara.

"Muy bien libérame" Dijo Kristy en cuanto lo hizo

"¿Eh?" Exclamó la sabionda confundida

"Fue una mala idea, libérame"

Y diciendo esto, Kristy jaló su brazo, lo mordisqueó, forcejeó e intentó abrir las esposas con un pasador que se quitó del cabello. Hasta que termino totalmente agotada y sin energía.

"Muy bien, aquí están las llaves" Dijo por fin la sabionda liberándola de una vez que se hubo divertido viéndola sufrir "Bueno, ahora te dejo porque Kurt me llevará a dar la vuelta por San Valentín"

"Claro, que te diviertas"

"Y como tu mejor amiga, te aconsejo que trates de solucionar las cosas"

Helena se alejó y Kristy vio a varias parejas que pasaban conviviendo por San Valentín y triste y llorosa volvió al castillo.

Más tarde, Kristy reflexionaba en su recámara.

"Creo que Helena tiene razón, extraño mucho a Ken" Sollozó ella en su recámara

No tardó mucho en ir Elli a la recámara de su hermana a consolarla.

"Pero ¿Hablaste con Ken? ¿Segura que no son inventos de Ostein?"

"Claro que hablé con él y me dijo que, si era cierto, que, en el viaje a Francia, los padres de esa tal Colette lo encontraron en la cama con ella"

"Pues no sé qué decir ¿Qué explicación te dio él?"

"Pu... Pu... pues no sé, estaba muy enojada y no quise escucharlo"

"Entonces creo que estás siendo injusta con Ken"

"¿Injusta?"

"Claro, estoy segura que tendrá una explicación para ti"

"¿Y cuál podría ser esa?"

"Pues supongo que tendrás que escucharlo"

"Pero, le dije que no quería volver a verlo jamás"

"¿Y es eso realmente lo que quieres?"

"En realidad no"

"Entonces habla con él"

Por su parte, Ed y Angelita, (la cual tenía ya 25 años) caminaban por la calle luego de su velada romántica.

"¿Crees que los niños están bien?" Preguntó ella

"Totalmente, todos nos dieron muy buenas referencias de esa niñera"

"Eso espero, porque nunca los habíamos dejado"

"Ya verás que estarán bien, como tú misma has dicho, ya teníamos mucho tiempo sin salir a dar la vuelta"

Al pasar por una cantina, ninguno de los dos podía creer lo que veían, pues se trataba de Ken bebiendo licor.

"Ken ¿Qué estás haciendo?"

"Hola Ed, sólo estoy pasando un bonito y romántico día de San Valentín"

"Pero estás solo, y además estás ebrio ¿No habías jurado que nunca seguirías los malos pasos de tu padre?"

"Eso fue antes, Ed, cuando mi vida aún tenía sentido"

"Pues ¿Qué te pasó?"

"¡Kristy y yo terminamos!" Sollozó el chico apoyando su cabeza contra sus brazos cruzados sobre la mesa.

"Cielos, lo lamento mucho. Pero el alcohol cuando uno está alegre lo hace gozar, pero cuando se está triste, lo hace llorar. Por eso no sebe tomar cuando se está triste"

De vuelta en su recámara Kristy reflexionaba.

"Creo que Elli tiene razón, tengo que hablar con Ken, incluso Ostein tiene razón, tal vez exageré, pero es sólo que me puse muy celosa. Los hombres son diferentes, es casi imposible que ellos lleguen vírgenes al matrimonio. Lo que haya echo Ken tiempo atrás, quedó en el pasado, lo que debe importarme es el presente y el futuro. Cuando salimos él es sumamente dulce, caballeroso y fiel, jamás se fija en otras chicas ni me ha dado motivos para dudar de su fidelidad. Tengo que verlo ahora mismo. Espero no sea tarde para una velada romántica de San Valentín"

Y diciendo esto, se arregló, tomó el regalo que había hecho para Ken, y salió corriendo.

De vuelta en la taberna.

"Anda ven conmigo, te llevaré a tu casa" Le decía Ed a Ken

Ed ayudó a Ken a pararse, pagó la cuenta de su amigo al cantinero y salió de la taberna ayudando a su amigo a caminar.

¿Qué sucedió?" Preguntó Angelita, quien los esperaba afuera

"¡Kristy me terminó!" Explicó Ken llorando

"¿Y eso por qué? Se veían tan felices juntos" Dijo Angelita

"Ella cree que yo me acosté con Colette"

"¿Quién es Colette?" Preguntó Angelita confundida

"Una muchacha francesa que conocí hace años"

"¿Y no lo hiciste?" Preguntó Ed

"No"

"Pero si a su regreso de Francia Ostein les contó a todos los chicos del pueblo que te habías acostado con una bella francesa" Dijo Ed

"Si iba a hacerlo, pero me interrumpió Mademoiselle Lafayette"

"Pues entonces por más extraña que sea esa explicación, debes dársela a Kristy" Sugirió Angelita

"Ella no quiso escucharme"

"Sólo dale tiempo, deja que se le pase el enojo y habla con ella, dale unos días"

"Y yo que pensé que este sería el mejor San Valentín de mi vida, y en lugar de eso es el peor"

"Ya verás que todo se solucionará" Le decía Ed

Justo iban llegando a la casa de Ken, cuando Kristy llegó.

"¡Ken!" Exclamó ella feliz

Pero de inmediato reparó en el estado en el que se encontraba su novio

"Oh Ken, pero ¿Qué has hecho?"

Como Ken no quería que lo viera en ese estado entró de inmediato en su casa cerrando la puerta.

"Ken ábreme, quiero hablar contigo" Le dijo ella desde el otro lado de la puerta

Al ver esto, Angelita se llevó a su esposo del brazo, para dejar a Ken y Kristy hablar en privado.

"Lamento no haberte escuchado antes, Ken. El pasado no importa, tenemos que pensar en el futuro y en el ahora. Si tuviste algo que ver con esa muchacha en el pasado, no importa como hayan estado las cosas, fua hace tiempo y debemos olvidarlo"

Al oír esto, Ken abrió la puerta.

"Creí que no bebías, para no seguir los malos pasos de tu papá"

"No lo hago, pero al tener una gran tristeza, el alcohol se convierte en un buen amigo y no te imaginas lo mal que me sentía cuando terminamos"

"Oh Ken, nunca quise ser la causa de tu tristeza"

"Ni yo quise ser la causa de que tú te sintieras así, te juro que lo de Colette fue sólo un error de juventud, tenía sólo 15 años en ese entonces"

"Está bien Ken lo entiendo"

"Además, lo que te quería decir es que ni siquiera alcancé a hacerle el amor a Colette, no te mentiré diciéndote que no quería hacerlo, pero fuimos sorprendidos por la dueña de la casa antes de hacerlo. Obviamente nadie creyó que no habíamos alcanzado a hacer nada. Ostein se burlaba de mí constantemente por no haber estado con una mujer y lo dejé que creyera que, si me había alcanzado a acostar con Colette, nadie supo nunca la verdad. Pero te juro que todo quedó en el pasado, tú me conoces"

"Cierto, por eso es que te creo, porque te conozco, no debí dudar de ti ni juzgarte tan severamente. Después de todo, es común que los chicos se acuesten con algunas chicas antes de casarse"

"Si y no te voy a negar que, sobre todo por insistencia de Ostein, estuve a punto de ser como el resto de los chicos, en ese entonces no pensaba en las consecuencias y solo quería pasar el rato, pero por un motivo u otro, nunca lograba estar con una chica de ese modo"

"Qué bueno que el destino quería que tú fueras un chico diferente"

"Yo también me alegro, porque desde que me enamoré de ti, comprendí que todo debe ser a su debido tiempo y es por eso que el tiempo que llevamos juntos yo jamás te he faltado al respeto presionándote para que hagas algo que no quieres"

"Y te amo por eso" dice Kristy "Te había perdonado desde antes de saber cómo estuvieron las cosas entre esa chica y tú, pero ahora que conozco la verdad, me siento mucho más dichosa de saber que los 2 esperaremos a estar completamente listos"

De vuelta en el año 1875 en la oficina del Canciller Espenaes.

"Vaya ¿Así que Ken no alcanzó ni siquiera a acostarse con Colette? Quién lo diría, y pensar que el padre de ella casi lo mata y por nada" Exclamó Ostein sorprendido

"Lo bueno que Andy intervino y salvó a Ken. Y todo porque seguramente tú mal aconsejaste a Ken o lo presionaste"

"Bueno, admito que algo hay de eso. Aunque si bien, en mi juventud fui un pícaro y mala influencia a más no poder para mis amigos, hubo ocasiones en que ellos hicieron de las suyas sin mi ayuda. Como aquella vez en que Ken estuvo preso en territorio separatista"

ARENDELLE, AÑO 1842

Kristy quién tenía 17 años, se hallaba en el muelle cercano a Arendelle con sus maletas empacadas y vestida con ropa sencilla, en espera de zarpar para viajar de incógnita en un barco comercial, no había comitiva de despedida, ni nada. Solo su papá se encontraba haciéndole compañía.

"Explícame porque Ken te pide que dejes a tu familia y vayas a ese peligroso lugar que pertenece a los separatistas"

"No papá, él no me pidió que fuera. Yo quiero ir porque no quiero que esté solo"

"Apuesto a que tu primo se encargará de todo"

"Sí, Andy y los chicos hacen lo que pueden, pero ellos están muy ocupados liderando una importante batalla al otro lado del mundo y en la ciudad en que tienen a Ken prisionero, hay un bloqueador de magia, el cual bloquea cualquier poder o arma mágica en varios kilómetros a la redonda, liberar a Ken les tomará semanas o quizás hasta meses"

"Sólo hay que ser pacientes. Freylea está lejos de aquí como para que te vayas sola, yo debería ir contigo"

"No debemos llamar la atención, con esto de la guerra, Arendelle te necesita aquí, yo estaré bien, me hospedaré en una casa de campo de la antigua tutora de Liv. Necesito ver a Ken, saber que está bien, darle ánimos y confortarlo"

"Sí, yo sé que tus intenciones son buenas, pero igual no estoy de acuerdo en que hagas este viaje"

"Sé que te preocupas por mí, papá y te lo agradezco. Yo también tengo mis temores y mis dudas, nunca he viajado sola ni mucho menos en plena guerra. Pero recuerda lo que dicen, el único miedo que se debe tener es al miedo mismo"

"Y a los separatistas, si llegan a descubrir quién eres"

"Lo sé, lo sé, estoy consciente de los riesgos y peligros, pero debes entender que esto es lo que debo hacer. La razón por la que dejo mi hogar, mi familia y amigos para ir a un lugar lejano y peligroso, es porque yo amo a Ken"

"Tú eres una niña todavía ¿Qué sabes del amor?"

"No soy tan niña, y sé que amar es, poner las necesidades de alguien antes que las tuyas y es justo lo que estoy haciendo ¿Sabes por qué mamá me apoyó para hacer este viaje? Porque ella haría lo mismo por ti"

Ante esto Kristoff ya no supo que decir.

"No quiero perderte" Dijo por fin el maestro proveedor de hielo

"Papá, no lo harás. Ya verás que todo estará bien"

Su conversación fue interrumpida cuando los marinos avisaban que ya iban a zarpar.

"Ya me tengo que ir" Dijo ella abordando

Pero no tardó mucho en volver a bajar dándole un abrazo a su papá.

"Gracias papá por quererme, por cuidarme y protegerme. Te quiero"

"Ser padre de una hija como tú es un regalo de la vida, tú eres una chica maravillosa y te mereces todo lo mejor. Te amo"

Con lágrimas en los ojos, Kristy volvió a abordar y el barco zarpó.

Mientras tanto, en la prisión de Freylea, Ken, que ahora tenía 22 años, se hallaba trabajando junto con otros reos, todos juntos tiraban de varias cuerdas para remolcar un enorme barco que necesitaba reparaciones. Era un trabajo agotador, los presos al igual que Ken, se hallaban exhaustos y cubiertos de golpes que los carceleros les propiciaban. Y los demás presos a excepción de Ken comenzaron a entonar una canción.

"Piedad, piedad

de aquí tú no saldrás

Piedad, piedad

aquí te morirás"

Preso 1:

"La luz del sol

nos trata con maldad"

Resto de presos:

"Piedad, piedad

será una eternidad"

Preso 2:

"Es un error Dios mío

Ayúdame"

Resto de presos:

"Piedad, piedad

Perdimos nuestra fe"

Preso 3:

"Mi amor es fiel y va

a luchar por mi"

Resto de presos:

"Piedad, piedad

Ya nadie piensa en ti"

Preso 4:

"Pronto me iré no volveré

nunca más"

Resto de presos:

"Piedad, piedad

De aquí ya no saldrás"

Preso 5:

"Jesús piedad

señor no puedo más"

Resto de presos:

"Piedad. piedad

Esclavo morirás

Piedad, piedad

El mundo queda atrás"

Cuando por fin terminaron de remolcar el barco, los presos, encadenados, fueron conducidos de regreso a sus celdas.

Y adolorido, muy cansado y triste, Ken se dejó caer sobre su catre tan desesperanzado que se quedó dormido deseando ya no despertar.

Un par de semanas después, el barco de Kristy tocaba puerto, y Kristi desembarcó en las costas de Freylea, no había nadie para recibirla ni ningún rostro familiar, se sentía como una extraña en aquella tierra desconocida.

Comenzó a caminar por las calles en busca de la dirección de la casa de la antigua tutora de Liv. No tardaron mucho en acercarse algunos tipos a cerrarle el paso.

"¿A dónde vas, preciosa?"

"Por favor, sólo quiero pasar"

"¿Por qué la prisa?"

"Por favor no me toquen" Suplicó ella

"Ya basta, déjenla" Dijo un hombre de unos cincuenta años

Riendo, los tipos se alejaron y volvieron a sus asuntos.

"¿Está bien, señorita?"

"Sí, muchas gracias"

"Pero ¿Cómo se le ocurre andar sola en estos barrios?"

"Estoy buscando una dirección" Dijo ella mostrándole el papel

El hombre la acompañó a la avenida principal, donde la chica rentó un carruaje y pronto llegó a su destino.

Gina, la antigua tutora de Liv se sorprendió con su llegada, pero cuando le entregó la carta con la que Liv le solicitaba que le diera hospedaje, la recibió como de la familia.

"Siéntete como en casa, hija mía" Le dijo la agradable mujer mientras la conducía a la habitación de huéspedes

"Muchas gracias"

"Entonces ¿Viniste a ver a tu novio que está prisionero?"

"Sí, pero él no hizo nada malo"

"No te preocupes, me imagino que tuvo que ver con esta guerra e ideales políticos"

"Exacto"

"Te dejaré para que te instales. Espero que estés cómoda"

"Claro que sí, muchas gracias por su hospitalidad"

"No tienes nada que agradecer, cualquier amigo de Liv, es amigo mío" Respondió Gina saliendo de la recámara

Una vez sola, Kristy acomodó su ropa y algunas cosas que había llevado consigo, incluyendo algunas fotografías, entre las que destacaban una en la que se veía a ella con sus padres y hermana. Y otra en la que se hallaba en compañía de Ken.

"Descuida, Ken. Ya estoy aquí"

Más tarde, llevando consigo una cesta con algunos alimentos y varios objetos, se dirigió a la prisión. Afuera del edificio, encontró una fila de mujeres y se formó.

Una a una, iban entrando, al entrar a la prisión, los guardias revisaron la cesta que llevaba Kristy y también la revisaron a ella. Como no llevaba consigo nada ilegal, le autorizaron el paso.

Ya dentro, vio que las mujeres, conforme iba siendo su turno pasaban con uno de los guardias, el cual revisaba una lista, y mandaba llamar a alguno de los presos, el preso se acercaba a la reja y la mujer entraba junto con él y se adentraban en el área de celdas.

Pronto llegó el turno de Kristy.

"¿A quién viene a ver?"

"A Kenneth Dahl"

El soldado mandó llamar a Ken, quien no tardó en aparecer vestido con su uniforme de prisión y se sorprendió mucho al ver a su novia.

Uno de los guardias los acompañó a ambos por un pasillo, abrió una puerta y los condujo dentro de la celda de Ken.

"Tienen una hora" Les dijo el hombre cerrando la puerta por fuera

Y una vez solos, ambos se besaron con ansiedad

"Oh Ken, no sabes que gusto me da verte"

"A mí también mi amor, pero ¿Qué haces aquí?"

"Vine a verte"

"No debiste venir, es muy peligroso"

"Lo sé, pero la angustia de no saber de ti, era peor"

"¿Viniste sola?"

"Sí, salí de casa sin que se hiciere público, me estoy hospedando en casa de la antigua tutora de Liv.

"En verdad te agradezco mucho este noble gesto tuyo y no tienes idea de lo bien que me ha hecho tu visita, pero creo que deberías volver a casa"

"Pero recién llegué hoy. Y cuando me enteré de que hoy jueves era día de visitas, no dudé en venir a verte. Te traje queso, pan, fruta, mira incluso te traje un puro de tus favoritos"

"Gracias en verdad, pero creo que debes irte de aquí cuanto antes"

"No te preocupes por mí, no tuve problemas para entrar"

"Me preocupa tanto tu integridad física como tu honor, por eso debes salir de aquí cuanto antes"

"¿Honor? Creo que no entiendo"

"Verás, hoy es día de visitas, es verdad. Pero de visita conyugal, los jueves vienen las esposas de los presos a tener relaciones con ellos para reconfortarlos y demostrarles que aun los aman. Los guardias creyeron que tú eras mi esposa y que venías a lo mismo que las otras mujeres"

"No... No... yo no tenía idea..." Tartamudeó ella poniéndose roja "Yo... yo... yo no venía a que... que tú y yo... no... Claro que no. Yo sólo venía a visitarte y a traerte algunas cosas, ya lo hice, y ahora tienes razón, debo irme... Es lo mejor, no vayan a pensar mal"

Pero justo cuando se disponía salir, vio que su novio tenía una pequeña herida en la cabeza.

"Oh, Ken estás herido"

"Es sólo un golpecito, estoy bien"

"Podría infectársete, mejor te curaré"

Y diciendo esto, procedió a desinfectar y vendar la herida de su novio.

"Ouch, estaba recordando aquella vez cuando éramos niños y me golpeé un dedo con el martillo y tú me curaste"

"¿No fue aquella vez en qué arruiné unas sillas?"

"Exactamente, fue aquella vez, papá quería ahorcarme, pero tú lo evitaste diciéndole que ibas a reponerlas"

Ambos rieron recordando aquellas anécdotas.

"Listo ¿Te sientes mejor?" Le dijo ella terminando de vendarlo

"Me siento mejor desde que te vi. Te he echado mucho de menos"

"Yo también te extrañé mucho, Andy y el resto del equipo están muy ocupados peleando en una gran batalla para liberar a todo un poblado que sufría, por eso aún no han venido a rescatarte. Dicen que podría tomar semanas o incluso meses"

"Hacen bien en esperar, las personas de ese poblado deben ser liberadas, y las necesidades de muchos están por encima de las de uno solo. No sería justo que Andy y los chicos los abandonaran por salvarme a mí"

"Oh Ken, cuando perdimos contacto contigo temí lo peor, creí que habías muerto. Luego supimos que te habían capturado, me angustié mucho" Dijo ella sollozando y abrazándolo "Pensé que creías que nos habíamos olvidado de ti, que te habíamos abandonado"

"Claro que no. Ya, tranquila, estoy bien, todo estará bien, ya lo verás" Respondió él estrechándola en sus brazos

Ella levantó la vista, con los ojos llenos de lágrimas y ambos se miraron intensamente, para después fundirse en un apasionado beso.

Kristy tomó en sus manos, el rostro sin afeitar de su novio y continuó besándolo. Ella no se quejó cuando las manos del joven empezaron a recorrer su cuerpo. Acariciando sus pechos y cintura por encima de su ropa.

Ambos se sentaron sobre la cama.

"Kristy, insisto en que no deberías de estar aquí" dice Ken con la respiración agitada recobrando el control y separándose de ella

"Puede que tengas razón, pero ya que estoy aquí, permíteme confortarte con el amor que necesitas, como hacen las otras mujeres que aman a los hombres que sufren en este lugar las mismas penurias que tú"

"¿Estás segura que es lo que quieres?"

"Sí, por favor no me rechaces"

"Eso jamás, es sólo que sinceramente tengo miedo"

"¿Miedo de qué?"

"De muchas cosas" Respondió él tomándole la mano "De que esto no sea lo que quieres, de que puedas arrepentirte en el futuro, de que yo no sea lo que esperas, de que la gente te juzgue después. Kristy, yo te amo y mucho. Pero si hacemos esto y yo no soy el hombre destinado para ti, te habré quitado la oportunidad de encontrar a alguien mucho más digno que yo. Perdóname si te he presionado para llegar a esto, pero es sólo que te amo tanto que me cuesta trabajo contenerme"

"Pero Ken, tú nunca me has forzado a hacer nada que no quiera. Por el contrario. Yo siempre he deseado estar contigo porque realmente te amo, no porque en algún momento me haya visto obligada a ello. Créeme que yo también deseo hacer esto contigo y no sé cómo más demostrarte que quiero estar contigo a pesar de todo y que para mí no hay nadie más digno que tú para ser el dueño de mi corazón, mis sentimientos hacia ti tendrían que ser demasiado superficiales para que no notara lo valioso que eres. Yo también estoy nerviosa, pero contigo a mi lado no hay nada de lo que deba de preocuparme, sé que me tratarás con respeto y amor. Yo te amo Ken, y estoy lista para demostrarte cuanto"

Esas palabras bastaron para que Ken olvidara sus temores y ambos continuaron demostrándose su amor, tan solo disponían de menos de una hora, así que debían aprovechar el tiempo de la mejor manera posible.

Ken no podía creer que ella deseara hacerlo. A pesar de los nervios se sentía feliz, era algo que desde hace mucho había soñado. Ella tampoco podía creer que de verdad fueran a hacerlo, tenía algo de miedo, iba a perder su virginidad, pero no le importaba si a quien debía entregársela era a él.

Ken se acercó a su rostro y lo besó con necesidad, como queriendo recuperar el ritmo de momentos atrás. Ella suspiró entre besos y se abrazó al cuello de su novio, no tardó en sentir como las manos de su novio la acariciaban por encima de la ropa.

"No he dejado de pensar en ti en todo este tiempo" Dijo ella en medio de besos y suspiros "Especialmente cuando veía a las otras parejas pasear"

"Y yo no he pensado en otra cosa más que en ti, sobre todo yaciendo solo en mi celda en medio de la noche, soñando con verte de nuevo" dijo él sin dejar de acariciarla

"Ya no tendrás que soñar ni sentirte solo. Ya estoy aquí"

Aunque Ken, no sabía del todo si aquello era sólo un sueño o era la realidad, pues sólo en su imaginación había estado en una situación así con la mujer que más amaba.

"Por favor, prométeme que serás honesta conmigo" Le dijo Ken "Si llego a hacer algo que te hace sentir incómoda, sólo dímelo y me detendré."

"Lo haré" Respondió ella con dulzura

(NOTA DE LA AUTORA) AQUÍ COMIENZA EL LEMON:

El joven acarició los hombros de su novia y procedió a besar su cuello. Ella se estremeció al notar que Ken empezaba a desabrocharle el vestido haciéndola sonrojar. Pronto el fino sostén de encaje que llevaba la chica quedó al descubierto.

Ella por su parte le desabrochó la camisa a él, el joven tenía el abdomen y los pectorales marcados debido al ejercicio. La piel de ella era suave y fresca, con pecas en los hombros que había heredado de su madre, su cuerpo era delgado y con curvas muy bien definidas.

Las manos de ken pasaron sobre el cabello y espalda de su novia, hasta llegar al broche de su sostén, lo desabrochó y éste cayó sobre la cama, pero ella sonrojada y sumamente avergonzada se cubrió con sus brazos. Pero después de unos instantes de dudar, apartó sus brazos y el joven pudo ver por fin los pechos desnudos de su novia, los cuales no eran de gran tamaño, pero a él le parecieron perfectos. El joven no tardó en sentir una gran presión dentro de sus pantalones.

Por unos instantes no supo que decir y se limitó a contemplarla, maravillado de tenerla frente a él, la chica parecía tan frágil e inocente, nunca había visto algo más hermoso en su vida.

"Eres tan hermosa" Dijo él mientras ella no se atrevía a mirarlo a los ojos

"¿De veras lo crees?" Preguntó ella aún más sonrojada por la forma tan intensa en que su novio la miraba

"Claro que sí, eres simplemente perfecta" Dijo él besándola y estrechándola hacia su pecho

Ella correspondió a su beso mientras lo abrazaba y sus manos jugueteaban con el cabello de su novio. El contacto de sus pieles desnudas les pareció indescriptible, algo como nunca en sus vidas habían sentido.

Ken recostó a la chica suavemente sobre la cama, sin parar de acariciarla y colmarla de besos

El joven aproximó su mano lentamente, tomó uno de los pechos de ella y lo acarició, apretándolo levemente. La sensación de suavidad y calidez que desprendía era increíble. Acercó su rostro a los pechos de su novia, frotándolos suavemente con sus mejillas, olían delicioso, después comenzó a besarlos y succionarlos, ocasionándole mayores suspiros a Kristy.

"Oh Ken" Gimió ella

La chica llevó una de sus manos a los cabellos del muchacho, acariciándolos, dándole a entender que disfrutaba con lo que él hacía.

Mientras que Ken sentía como la presión dentro de sus pantalones aumentaba llegando a ser un poco dolorosa.

Después de un rato, Ken dejó de juguetear con los senos de su novia y procedió a quitarle la falda del vestido dejándola solo en ropa interior y regresó a besar su rostro. Ella respondió buscando sus labios y besándolo con intensidad.

La chica procedió a desabrochar el pantalón de su amado y quitárselo, a lo que él no opuso resistencia. Y ella pudo notar a través de la tela de sus calzoncillos, como su novio estaba experimentando una gran erección.

Una de las manos del muchacho descendió por el abdomen de la joven hasta llegar a sus pantaletas. No sabía si era lo suficientemente digno de profanar esa zona, pero una sonrisa de parte de su novia le animó a hacerlo. Comenzó a acariciarle por encima de la tela de algodón. La muchacha se estremecía y suspiraba mientras le besaba de nuevo. Fue entonces que Ken introdujo su mano dentro de las pantaletas.

Apenas sintió la mano del muchacho, Kristy dio un gemido y rompió el beso. Ante esto, él se dispuso a sacar su mano pero ella se lo impidió. El joven llevó su mano libre hacia sus senos, acariciándolos, mientras que su otra mano recorría la intimidad de la muchacha, palpando y sintiendo la humedad y calidez que emanaba de la misma. Sin parar de besar con ansiedad la boca de de su novia.

"Ken" Gimió ella estremeciéndose

Ken, por su parte, sintió la mano de su novia sobre el bulto más que considerable que había en sus calzoncillos. Él puso su mano sobre la de ella y la guió a través de su miembro observando como el rostro de Kristy se cubría de rubor.

El joven cerró los ojos y soltó un gemido ante aquella sensación.

"Discúlpame. ¿Te lastimé?" Preguntó ella mortificada

Ken volvió a abrir los ojos y se topó con los preocupados ojos de su novia, su inocencia era algo que él encontraba adorable.

"No te preocupes, es sólo que eso se siente increíblemente bien"

Kristy puso su mano sobre la de Ken, ayudándole a remover las pantaletas, quedando ella completamente desnuda. A Ken le pareció una aparición celestial, la joven era aún tan niña, era tan virginal y perfecta.

Él se concentró en besar sus mejillas y su cuello, descendiendo hacia sus pechos, sin dejar de acariciar su intimidad haciéndola humedecerse y lubricarse bien, sintiendo cómo sus sus dedos se impregnaban de la esencia de su novia, mientras ella no paraba de suspirar y gemir.

"Oh Dios, Ken" Gimió ella aferrándose a él

Kristy estaba sumamente nerviosa, pero la emoción en los ojos de Ken la hicieron en cierta forma, tranquilizarse. Un poco más decidida, llevó sus manos al borde de los calzoncillos del joven y bajó cuidadosamente la prenda hasta las rodillas.

E instintivamente, la chica fijó su mirada en el miembro de su novio haciéndolo sonrojar. Era la parte de su anatomía que más la había impresionado. Ciertamente su novio estaba muy bien dotado, completamente erecto. Ésto mortificó un poco a la princesa, pues el tamaño del miembro de su novio contrastaba mucho con el cuerpo de ella que era pequeño.

Todavía insegura, tímida y sonrojada, Kristy tomó el miembro de Ken en su mano, muy cerca de la punta. La piel era suave como en el resto de su cuerpo, y a la vez estaba duro como una roca. Apretó ligeramente su parte baja, obteniendo como respuesta un gemido placentero. Aumentó el ritmo, cuidando de no lastimarlo.

El rostro del chico se contrajo en una muy sensual mueca de placer cuando el meneo se aceleró.

"Oh Dios" Gimió Ken cerrando los ojos

Ken optó por desviar la mirada de la excitante escena que tenía frente a sus narices. Las delicadas manos de su novia, acariciaban su masculinidad. Echó su cabeza hacia atrás con la esperanza de aguantar por unos minutos más las caricias.

Momentos después, ambos yacían desnudos en la cama, uno al lado del otro, sin dejar de recorrerse con la mirada. Ella estaba fascinada al ver el cuerpo desnudo de su novio. Él seguía maravillado por su belleza, nunca pensó que tendría la oportunidad de tener a un ser tan hermoso y puro entre sus brazos. Sus cuerpos contrastaban mucho, el de ella lucía limpio y pulcro, mientras que él de él estaba algo descuidado y con algunas lesiones por su estancia en aquella prisión.

Había llegado el momento de dar el paso definitivo, pero era necesario cerciorarse primero.

"Estamos llegando al punto sin retorno" Le dijo Ken acariciando el vientre de su novia ¿Estás completamente segura de esto? ¿No preferirías que nos detuviéramos?"

"Te amo" Le respondió ella sonriendo "No me detendría ahora, ni aunque me obligaran a ello"

La sonrisa de él se acentuó. Ella le abrazó besándole, aunque algo de preocupación volvió a aparecer en el rostro del muchacho.

"Tú... tú ya sabes que esto va a ser doloroso ¿verdad?"

Ella no dejo de sonreírle.

"Lo sé, y como ya te dije, también sé que tú nunca me lastimarías a propósito"

La mirada amorosa de la joven le dio confianza al muchacho para proseguir. La siguió acariciando mientras la abrazaba. Él separo las piernas de ella con cuidado colocándose en medio y rozando su intimidad con la punta de su miembro.

"Yo te amo mucho y nunca te forzaría a hacer algo que no quieras, por favor, si te duele mucho, házmelo saber, solo basta que me digas que pare si algo te resulta incómodo o estás asustada, y yo me detendré. No creas que me molestaré o entristeceré, a mí lo que más me importa es tu bienestar, y quiero que disfrutes este momento"

"De acuerdo, Ken"

"Te prometo que seré muy cuidadoso, lo haré despacio"

Ella asintió, dio un gran suspiro y fijó sus ojos en los de su novio dispuesta a entregarse.

Que diferente era todo de aquello en comparación en la que Ostein lo llevó al prostíbulo y que estuvo a punto de acostarse con aquella prostituta a la que ni conocía y por la que no sentía nada sólo por la presión de Ostein. O cuándo estuvo a punto de hacerle el amor a Colette solo por curiosidad, y porque ella literalmente le saltó encima, pero en realidad entre ambos no había amor verdadero.

Ahora se sentía como un hombre más maduro, que estaba por hacerle el amor a la mujer que más amaba en el mundo, con la que había compartido tristezas y alegrías, aventuras y peligros. Y con la cual, en un futuro, planeaba casarse y formar una familia.

Él se acercó, introduciéndose lentamente en su interior, cautivado por esa sensación de calor y suavidad que emanaba de ella.

Aquella sensación era increíble, la chica era tan estrecha y la sensación de sus paredes internas presionando con fuerza su miembro era asombrosa. Cerrando los ojos, Ken se perdió en aquellas sensaciones, hasta que unos leves lamentos lo hicieron volver a la realidad y al abrir los ojos, lo que vio, lo mortificó. Pues vio que las manos de su novia se aferraban con fuerza de las sábanas, la espalda de la chica se hallaba arqueada, su cuerpo tensionado, los dientes apretados y los ojos cerrados con fuerza, claramente estaba sintiendo dolor y Ken se sintió culpable.

"Espera, Ken. Me duele mucho" Le dijo ella con la voz entre cortada

"Perdóname, no… no era mi intención… yo no quería..." Dijo él angustiado y se dispuso a desistir de aquello.

"No... no te preocupes. Estoy bien, sólo... sólo necesito un poco de tiempo" Dijo ella sonriendo lastimeramente.

Luego de unos momentos, ella volvió a hablar.

"Muy bien, continúa"

Él continuó introduciendo su miembro con dificultad y pudo notar como el cuerpo de su novia se tensionaba ante aquella invasión. Ella mantenía los ojos cerrados mientras sentía cómo el miembro de su novio, grande y grueso se adentraba lentamente en ella, friccionándose con sus paredes internas, aquello dolía demasiado, ella se aferró con fuerza a su novio, mientras éste seguía penetrándola, pronto Ken se topó con la barrera de su inocencia y empujó con más fuerza. Ella no tardó en dar un grito después de que él desgarrara su himen, introduciéndose por completo en ella, lágrimas escurrieron por su rostro mientras se aferraba con fuerza a su novio.

La sensación en verdad era dolorosa para ambos, tanto para ella por ser la primera vez, como para él, que no soportaba verla sufrir. Sabía que era su deber hacer algo para que ella superara el momento con mayor facilidad. La apretó fuertemente contra sí. Besó sus mejillas y después su cuello mientras acariciaba su espalda y sus cabellos, limpió sus lágrimas, intentando distraerla del dolor.

Ambos permanecieron inmóviles unos instantes, en poco tiempo el dolor fue desapareciendo dando paso a una nueva serie de sensaciones, desconocidas para ambos, pero sin duda majestuosas. Ella enrolló sus piernas alrededor de su cintura y él comenzó a moverse despacio, haciéndola suspirar.

"Oh Ken" Gimió ella

"Kristy" Dijo él en medio de jadeos besando su boca

Al principio, sus movimientos fueron torpes, poco a poco fueron marcando el ritmo. La sangre comenzó a correr por sus venas a caudales, sus corazones latían aceleradamente, sus respiraciones eran agitadas, no paraban de sudar. Mantenían los ojos cerrados, sus gemidos eran débiles, algo tímidos.

Él entreabrió los ojos para contemplarla. Su hermoso rostro, en el que se dibujaba una sonrisa de satisfacción, sus dulces gemidos en los que le manifestaba el placer que sentía, todo ello le hacía sentir satisfecho. Él sabía perfectamente que ella no lo engañaba, nunca le mentiría en una situación como esa, de verdad estaba disfrutando. Él también disfrutaba, podía sentir como las estrechas paredes internas de su amada le apretaban con fuerza, se sentía maravilloso..

Saber que ella, la criatura más hermosa que hubiera conocido, lo había elegido a él ¡a él! uno entre tantos mortales para entregarle su cuerpo, y sobre todo, saber que a pesar de sus miedos iniciales era capaz de hacerla gozar. Definitivamente se sentía el ser más dichoso sobre la faz de la Tierra.

Ella se sentía feliz de haberle entregado su virginidad, adoraba poder estar con él, cada caricia, cada beso que él le daba era una prueba de su amor. Podía sentir como el miembro de su novio se adentraba una y otra vez en ella. Había leído en sus lecciones escolares sobre reproducción humana, sabía en teoría, como eran las relaciones sexuales, pero no imaginó ni siquiera en sueños que las cosas serían así. Algo tan mágico, tan maravilloso, casi increíble. Ella también abrió los ojos, sintiendo la mirada del muchacho, esa mirada tan diferente de todas las que él le había dedicado antes, llena de deseo sin duda, pero también de amor. Ella no paró de sonreírle, se sentía tan feliz por lo que estaba sucediendo, por lo que estaban viviendo juntos.

Se besaron nuevamente mientras comenzaban a incrementar la velocidad de sus movimientos, los gemidos se volvían más fuertes cada vez.

Ella acariciaba el pecho y espalda de su novio sin dejar de sonreírle, nuevamente cerró los ojos. Él besó su cuello descendiendo al encuentro de sus pechos, mismos que no paró de acariciar con sus labios. Ella apretaba fuertemente su espalda.

"Ken, hazlo más rápido" Le susurró ella al oído

Sus movimientos eran más acelerados y veloces que antes, la intensidad de los mismos seguía aumentando. Kristy gemía con mayor fuerza a cada momento, su respiración se agitaba más y más, lo mismo que la de Ken.

"Ken te amo" Le dijo ella con la respiración agitada

"También te amo mi princesa" Respondió Ken incrementando la velocidad de sus movimientos, y penetrándola con fuerza, adorando la sensación de estar dentro de ella

Ambos se besaron apasionadamente, estaban felices, sus sueños se volvían realidad: el sueño de poder estar juntos, de disfrutar estando juntos, se estaban fundiendo en uno solo.

Era como si hubieran sido hechos el uno para el otro, como si desde el principio hubiera estado escrito que se unirían. Él la acariciaba y le susurraba una y otra vez cuanto la amaba; ella no dejaba de admirar su cuerpo moverse encima de ella, de pasear sus manos por los anchos hombros y brazos y jalarlo para besarlo de vez en cuando. Mientras él entraba y salía de ella cada vez más rápido penetrándola con fuerza.

Finalmente, Kristy ya no aguantó más, una potente sensación de placer la golpeó como si fuera una descarga eléctrica. El orgasmo llegó como un relámpago, como una explosión. Sensaciones de placer intensas recorrían su cuerpo sumergiéndola en lo más profundo del éxtasis, demasiado placer para que su cuerpo lo soportara y que tenía que liberar en forma de gemidos desesperados.

Arqueó la espalda, estremeciéndose, exclamó el nombre de su amado en voz alta para después aferrarse a Ken con todas sus fuerzas.

Ken también lo sintió, el clímax lo alcanzó al mismo tiempo que a ella. La sensación de las paredes internas de su amada comprimiéndose súbitamente contra él, fue demasiado. Ya no pudo aguantar más tiempo. Sintió como su líquido empezaba a brotar de su interior. Se introdujo por última vez dentro de ella por completo y la abrazó con toda la fuerza que tenía y ocultó su rostro en el cuello de ella lanzando un fuerte gemido. Y Kristy sintió como la esencia de su amado, caliente y abundante, se derramaba dentro de ella llenándola por completo.

En ese momento, no había guerras, mi intrigas, ni villanos ni sufrimiento, sólo ellos dos demostrándose cuanto se amaban.

Los dos enamorados colapsaron sobre la cama. Permanecieron abrazados, sin separar sus cuerpos. Estaban bañados en sudor y jadeaban.

Ambos estaban recostados en la cama mientras recuperaban el aliento; ella se encontraba recostada boca arriba con los ojos cerrados y las manos sobre la espalda de él, mientras él yacía sobre ella con la cabeza apoyada sobre su pecho, escuchando los acelerados latidos de su corazón.

"Te amo" Dijo Ken depositando un beso en el pecho de la chica, justo sobre su corazón

Kristy abrió los ojos y le regaló una mirada mezclada de dulzura con cansancio y sonrió ampliamente.

"Yo también, y mucho" Respondió ella con la respiración agitada besándolo en los labios

"Oh Dios, eso fue..."

"Maravilloso, mi primera vez fue tan mágica como siempre soñé"

Ambos siguieron besándose hasta que unos golpes en la puerta los sobresaltaron.

"Les quedan cinco minutos" Dijo el guardia desde el otro lado de la puerta

"No quisiera irme, Ken. No quiero volver a separarme de ti" Dijo ella con ojos llorosos aferrándose a él

"Yo tampoco quisiera que te fueras" Dijo él estrechándola con fuerza y besando su cuello bajando hacia sus pechos haciéndola suspirar. "Pero es necesario, este no es sitio para ti. Además recuerda que aunque la distancia nos separen, yo siempre estoy contigo"

Intercambiaron algunos besos más, finalmente, y aún jadeante, él salió de ella y no tardaron en brotar algunas gotas de sangre. Ambos se besaron y se dispusieron a vestirse nuevamente.

(NOTA DE LA AUTORA) AQUÍ TERMINA EL LEMON:

Aún adolorida, ella se acomodó lo mejor que pudo la ropa y el cabello.

En ese momento, el guardia abrió la puerta y le indicó a Kristy que ya debía salir.

"Te prometo que vendré en otro momento a verte, Ken" Dijo ella tomándolo de las manos

"No sabes cuánto me has reconfortado con tu visita" Respondió él abrazándola y este contra su pecho

Ella sonrojada le dio un último beso susurrándole que lo amaba y aún sin poder creer lo que acababa de vivir, salió de la prisión. Aún podía sentir la esencia de su amado en su interior.

Más tarde llegó a la casa de la antigua tutora de Liv, quien al igual que ella ignoraba la clase de visitas que correspondían en la prisión a ese día.

"¿Cómo te fue, muchacha? ¿Viste a tu novio?"

"Sí lo vi. Sra. Gina"

"¿Cómo está? ¿Está bien?"

"Un poco débil, pero creo que mi visita le hizo mucho bien" Respondió ella intentando no sonrojarse para que la mujer no sospechara

"Me da mucho gusto. Te sientes bien? Te veo como muy agitada"

"Estoy bien, es sólo que me vine corriendo"

"Ya casi está lista la merienda"

"Muy bien, y de nuevo gracias por su amabilidad"

A solas en si recámara, la chica limpió aquél pegajoso líquido blanco que escurría por sus muslos mezclado con unos hilillos de sangre seca y bajó a merendar.

Al anochecer, Kristy se relajaba ya acostada en su cama, aun recordando los momentos que acaba de vivir con Ken. Aún podía sentir la piel de su amado y aspirar su aroma. Aún podía sentirlo dentro de ella. Sin duda, había sido un momento mágico. Pero una preocupación interrumpió sus pensamientos.

"¿Qué dirán mis padres si se enteran? Y no sólo ellos ¿Qué dirán Andy o Elli? Seguramente Andy se enojaría con Ken ¿Qué dirán los ciudadanos de Arendelle?"

Y mortificada, se puso a caminar por su habitación.

"Bueno, lo que no sepan no les hará daño ¿Cierto? Nadie tendría porque enterarse, este será secreto sólo mío y de Ken"

Ken por su parte, se hallaba acostado en su celda también pensando al maravilloso momento que acababa de vivir, sólo unas horas atrás, las pequeñas manchas de sangre en la sábana de su cama, era la prueba de lo que había sucedido entre ambos.

Y a diferencia de las otras noches, cayó profundamente dormido, totalmente reconfortado y esperanzado, con muchos planes hacia el futuro tan pronto se viera libre. Lo cual no tardó mucho en suceder, y sus amigos llegaron en su rescate.

De vuelta al año 1875 en BERLIN con la Reina Helena y el Canciller Ostein.

"Y pensar las consecuencias que conllevaron luego de lo que parecía ser una simple hora de pasión" dice el antiguo vago bastante divertido "Después de todo, sus vidas cambiaron para siempre luego de esto"

"Lo bueno es que se enfrentaron a todas las adversidades juntos"

"Si y hasta ahorita siguen sobrepasando todo obstáculo gracias a su amor"

"Así es. Pero, ya que estuvimos mencionando a Colette, me pregunto qué habrá pasado con esa muchacha francesa tan loca, de seguro tuvo una vida muy libertina, llena de malas compañías" dice la reina de Corona

"Creo que no te había platicado antes, pero una vez nos la encontramos Ken y yo, luego de varios años"

"¿En serio? ¿Y qué fue lo que sucedió?"

"Pues fue durante la época de la guerra mágica y todos los problemas que conllevó. Ken y yo habíamos sido asignados por el canciller Conrad para llevar suministros a la población de Eguishem, en Francia"

ERGUISHEM 1843

Para poder ingresar en territorio sitiado por los separatistas, los muchachos debían pasar desapercibidos, por lo que un sacerdote les proporcionó vestimenta para que se hicieran pasar por un par de pacíficos clérigos.

"Me choca esta ropa" se queja el vago, ahora de 25 años "Me siento como si trajera un vestido"

"¿Quieres calmarte? Recuerda que no debemos llamar la atención" Le dijo Ken, quien tenía 23 años

"¿Cuánto falta para que nos encontremos con nuestro contacto?"

"Todavía bastante, de hecho, no estoy seguro de que podamos completar nuestra misión en un solo día"

"Es lo malo de no poder usar magia, yo podría recorrer este lugar en un santiamén" dice Ostein haciendo énfasis en su amuleto que le otorga super velocidad.

"Recuerda que si lo hacemos podríamos poner en peligro a la gente del lugar"

"Ya se hizo de noche y aun nos encontramos en el camino y lo peor es que no veo ninguna posada por aquí cerca"

"Ahí veo una construcción bastante grande, creo que es un convento"

"Con esta ropa estoy seguro de que nos brindaran asilo sin cuestionarlo"

"Tienes razón, además solo será por una noche"

Una vez que los chicos se meten muy bien en su papel de falsos sacerdotes, se dirigen a la puerta y llaman haciendo sonar una campana, el lugar está casi en tinieblas, pues las monjas suelen retirarse temprano a sus celdas.

Un momento después, una de las religiosas se aproxima a recibirlos.

"Buenas noches padres" dice la mujer acercándose a la reja y abriéndola.

"Buenas noches hermana, vamos de camino a Eguishem, venimos de atender a un pobre moribundo" dice Ostein con toda la hipocresía del mundo "Y por desgracia se nos ha hecho tarde para volver a casa"

"Y como los caminos son peligrosos debido a la guerra" agrega Ken "Quisiéramos solicitar asilo esta noche"

"Claro que son bienvenidos" dice la mujer dirigiéndolos por el lugar "Tenemos una habitación para ustedes y pueden ocuparla el tiempo que lo necesiten"

"Muchas gracias hermana"

"Con toda esta situación de los separatistas ningún sacerdote había venido a darnos misa o confesarnos por un buen tiempo y si nos permitieran aprovechar su presencia"

"¿Quiere que uno de nosotros oficie misa, mientras el otro las confiesa?" pregunta Ken bastante nervioso

"Si son tan amables. Voy a poner al resto de las hermanas al tanto de su presencia en este santo lugar"

Una vez que la monja se retira, Ken se siente muy preocupado, pero Ostein no parece compartir sus temores.

"Yo podría confesarlas viejo" dice el vago

"¿Qué? ¿Acaso estás loco? No somos verdaderos sacerdotes como para hacer algo así"

"Son un grupo de mujeres que se la pasan encerradas en estas 4 paredes todos y cada uno de los días de su vida ¿Cómo qué clase de pecados crees que puedan tener?"

"Aun así, no sería correcto que tú los escucharas"

"¿Y si me tapara los oídos e hiciera bla, bla, bla para no oírlas? ¿De todos modos no?"

"De cualquier forma estarías cometiendo un pecado grave por engañar a unas mujeres tan inocentes como lo son las que viven en este santo lugar"

"¿Sería sacrilegio?"

"Podría ser, podríamos ser excomulgados y no quiero eso en mi conciencia ni mi condenación. No, tú y yo vamos a librarnos de esto, ahora recuéstate"

"¿Qué vas a hacerme?"

"Voy a ignorar que hiciste esa pregunta tan estúpida. Vas a fingir que no aguantas los pies y yo diré que al parecer pesqué un terrible resfriado y así nos libraremos de complacerlas"

Cuando la hermana regreso le hicieron saber que se encontraban indispuestos, la buena monja los comprendió de inmediato.

"Si, me imagino las muchas penurias que de seguro han de haber tenido que atravesar" dice la buena mujer "El descanso es sagrado y más en esta clase de situaciones, me retiro para dejarlos que se repongan"

La religiosa sale del lugar y ambos respiran tranquilos.

"De la que nos salvamos" dice Ken "Pero no podemos holgazanear en una situación como la que se nos avecina, hay que asegurarnos de que nadie nos siguió hasta este lugar"

"Muy bien, vamos a revisar por los pasillos"

"Y cuidadito con hacer una de las tuyas, porque te condenarías sin remedio"

"Oye, estás hablando con un hombre felizmente casado y te aseguro que lo que menos estoy buscando en este momento es desencadenar la ira de Dios"

Momentos después, ambos vigilaban el convento y cuando Ken, que se había separado de su amigo, escuchó pasos que venían hacia él y se dio cuenta de que se trataba de la abadesa, la directora de aquella santa institución.

"No debo dejar que me vea" pensó el chico buscando un escondite, pero lo único que había cerca de él era la celda de una de aquellas religiosas "Ni modo, tendré que ocultarme ahí dentro y ruego a Dios que la doncella que duerme dentro jamás se entere de mi presencia"

En un rápido movimiento, el joven se escabulló dentro de la celda que tenía a un lado y se escondió bajo la cama, para su desgracia, la religiosa que se disponía a dormir si se dio cuenta de su presencia y se encontraba sumamente asustada.

"¿Quién anda ahí? ¿Qué pretendes entrando a la celda de una mujer destinada a Dios?" preguntó la joven religiosa.

"Le ruego me disculpe, le aseguro que no tengo malas intenciones" dice Ken aproximándose a la puerta

Como la monja ha encendido una vela, ambos pueden verse con todo detenimiento.

"¿Kenneth?" pregunta la joven

"¿Colette? ¿Eres tú?" pregunta Ken "No sabes cuánto gusto me da volver a verte"

"También a mí, veo que ambos escogimos la vida religiosa"

"Oh no... esto es solo un disfraz"

"¿Por qué te disfrazarías de sacerdote?"

"Mi amigo y yo venimos a ayudar a tu pueblo en desgracia, traemos suministros, pero esta era la única forma de poder entrar en territorio enemigo"

"¿Y dónde están los suministros? ¿Acaso se los robó esa gente cruel que quiere vernos a todos morir de hambre?"

"No, los traemos guardados en... bueno, en unos contenedores mágicos que nos preparó la princesa hechicera"

"¿En serio? Todo esto de la magia se está volviendo cada vez más común"

"Y que lo digas, de hecho, toma" dice entregándole algo parecido a una capsula del tamaño de su mano "Esta es para ustedes, para que se ayuden a salir adelante, lo único que tienes que hacer es arrojarla al suelo y frente a ti aparecerá una enorme despensa"

"Suena una locura... muchas gracias"

"¿Así que te gustó esta vida? ¿Quién lo diría? En aquel entonces parecías una jovencita muy desubicada"

"Eso es cierto, cuando mi padre me mandó a otra ciudad, me envió aquí, en un principio estaba furiosa y desesperada por salir, pero también fue aquí que aprendí a ubicarme, conocí lo maravilloso que puede ser el amor de Dios y el amor por el prójimo"

"Me da mucho gusto por ti, fuiste una persona muy importante en mi vida, a pesar de lo poco que compartimos"

"Yo también siempre quise lo mejor para ti Ken, aunque no lo creas yo tampoco pude olvidarte, pero ya no pienso en ti del modo en que lo hice antes, ahora es para que siempre estés presente en mis oraciones"

Mientras Ken y su antiguo romance se reencuentran, el vago termina aproximándose a la barda que delimitaba el lugar y escucha que unos hombres conversaban desde afuera.

"Ya todas se fueron a dormir, es el momento preciso para aprovecharnos de las pobres vírgenes que duermen tranquilamente"

Ostein no pudo evitar su sorpresa, varios hombres afuera planeaban abusar de las indefensas mujeres que vivían ahí en santidad.

"Ni siquiera yo en mis peores años hubiera sido capaz de algo como esto, tenemos que salvarlas y darles una lección a todos esos malnacidos y creo que ya sé cómo"

Los miserables rufianes consiguen escalar la barda e interceptan a un pequeño grupo de jóvenes religiosas que venían de hacer su oración de la noche en la capilla.

"Vaya, sí que nos divertiremos esta noche, je je" dice uno de aquellos desgraciados

"Pronto sabrán lo que es un hombre, señoritas"

"Ya que nos estamos conociendo me gustaría que nos dijeran sus nombres"

Las religiosas están sumamente asustadas de lo que les espera y con muchos nervios comienzan a hablar.

"...Sor Bernice..."

"...Sor Eliette..."

"...Sor Lorraine..."

La última monja parecía más asustada que las demás y trataba de cubrir su rostro con su velo.

"Vamos linda" le dice uno de los rufianes "Dinos tu hermoso nombre, flor del campo"

"...Sor... ¡presa!" dice Ostein descubriéndose el rostro y activando su medallón para embestir violentamente a la bola de malnacidos.

Las religiosas huyen asustadas por lo sucedido y se alejan lo más posible del lugar, mientras sus atacantes terminan uno por uno fuera de combate en el suelo y luego con la misma velocidad son arrojados todos fuera del sagrado recinto.

"¿Qué fue eso hermana?" pregunta una de ellas

"Seguramente fue un ángel que nuestro Señor envió para proteger a sus esposas"

Con el alboroto, pronto el resto de la abadía se encuentra en el patio, mientras que las religiosas testigos del suceso les informan a sus compañeras lo sucedido.

Ken toma esto como su señal para abandonar el lugar cuanto antes.

"Será mejor que salga de aquí, no quiero manchar tu honor una vez más" dice Ken

"Espero que Dios te acompañé por siempre y te ayude a concluir tu misión para que salves cientos de vidas"

Luego de despedirse de Colette, Ken sale con mucho cuidado para reunirse con su amigo.

"Viejo será mejor que salgamos cuanto antes" dice el vago

"¿Qué ha sucedido Ostein?"

"Bueno, digamos que tuve que recurrir a la magia"

"Pero viejo, bien sabes que no debíamos..."

"Si, lo sé, pero este fue un caso de fuerza mayor, todas las religiosas se encontraban en grave peligro. Ya te contaré en el camino, ahora me siento con más energías luego de haber peleado, creo que podría llegar hasta el pueblo con un solo respiro"

"Así somos nosotros, nos encanta patearle el trasero a los malos, como dice Helenita"

"¿Y a ti te pasó algo interesante? También te veo más animado"

"Me dio gusto reencontrarme con un rostro de mi pasado"

"¿Aquí? Pues ¿de quién estás hablando?"

"De esa hermosa chica que conocí cuando viajé por primera vez a Francia"

"¿Colette? Yo creo que te confundiste, no hay forma de que ella estuviera aquí, este lugar es todo lo contrario a como era ella"

"Te digo que era ella, estaba tan cambiada, se veía muy feliz de dedicar su vida a Dios"

"Pero qué desperdicio, era una mujer tan hermosa"

"En realidad ahora que tiene una vida tan diferente se ve mucho más hermosa que nunca. Además, el pensar que solo las mujeres feas pueden aspirar a la vida consagrada es sólo un estereotipo"

De vuelta a la charla de la Reina Helena con el Canciller.

"Eso es increíble, incluso para mí" dice la iluminada "¿Colette convertida en una monja?"

"Lo sé, la gente puede cambiar tanto, yo soy un ejemplo viviente de ello.

"Bueno y luego ¿qué pasó después de todo el asunto de los monstruos devoradores y todo ese problema catastrófico?"

"Si mal no recuerdo, comenzó otra increíble aventura, una que involucró a Birgit y mi buen amigo Joan"

"Oh si ¿Quién diría lo que se dio entre ese par? Aun no puedo creerlo"

De regreso en el presente de la historia, Birgit, decidió desistir de sus intentos por conquistar a Andy, aunque, eso no significaba que ya no serían amigos, y cierta noche, toda la pandilla se hallaba de paseo en la feria.

"¿No les encanta? Juegos, diversión, comida chatarra. Esto es el paraíso" Exclamó la sabionda atragantándose.

"Vaya, hasta que estamos de acuerdo en algo" Dijo el vago haciendo lo mismo

"Mira Susy" Exclamó Olaf "Entremos al túnel del amor"

Y uniendo la acción con la palabra, tomó a su novia por el brazo y ambos corrieron hacia el juego.

"Ah, dichoso ellos que tienen a alguien" Pensaba Ken aún triste por el incidente con Colette.

Aunque en cuanto regresaron a Arendelle, el vago se encargó de contar su hazaña a todos los chicos, quienes ahora lo admiraban por haber conquistado a una bella francesa.

"Hey Kristy ¿Qué tienes? ¿Por qué esa cara larga?" Le preguntó Ken al notar que la niña se acercaba

"Es que no pude ganarme un premio en un juego"

"¿En cuál juego?"

"En ese de lanzar unos aros en unas botellas, ahí tienen un hermoso oso de peluche enorme que quiero y me lo van a ganar. Ya sé lo que vas a decir, que soy una princesa y que fácilmente podría comprar unos cien muñecos. Pero no, quiero ese precisamente"

"Vaya que eres decidida, te ayudaré a ganarlo"

"¿De veras, Ken?"

"Claro" Dijo él acercándose al juego "Todo está en la muñeca, para lanzar el aro, tienes que hacer este movimiento de muñeca" Agregó mostrándole como

Ed por su parte acababa de ganar un premio en otro juego.

"¡Sí!" Exclamó feliz el joven guerrero Z entregándole una enorme gallina de peluche "¿Ves Angelita? Te dije ganaría un premio para ti"

"¿Un pollo gigante?" Preguntó Ostein "Debe ser la chica más afortunada del mundo"

"No le hagas caso, Ed. Me encanta"

Por su parte Birgit paseaba por el lugar.

"Bien, creo que me subiré a la rueda de la fortuna. Si Andy quiere acompañarme que lo haga, y si no, mejor para mí, ya me cansé de estarle rogando"

Y pensando de este modo, la chica se formó en la fila y pronto se subió al juego.

"¿Vienes en pareja?" Le preguntó el operador del juego

"No" Respondió ella "¿Por qué tiene que revolver el cuchillo en la herida?" Pensaba

"Tienen que subirse de a dos para que se equilibre la canastilla, este chico también viene solo, pueden subirse juntos"

En ese momento Birgit, reparó en la presencia del joven, era un muchacho un poco mayor que ella, usaba lentes y parecía bastante agradable y decente. Se sentó a su lado y el juego comenzó a dar vueltas.

"Hola, creo que no nos hemos presentado, soy Joan"

"Oh sí, eres el amigo de Ostein, soy Birgit. Encantada de conocerte"

Abajo, Andy caminaba llevando un algodón de azúcar en cada mano.

"Oye Birgit, te traje algodón de azúcar ¿Qué te parece si nos subimos a la rue...?"

Pero el chico no terminó de hablar al descubrir que su amiga se había subido sin él.

"Pero ¿Qué? ¿Se subió sin mí? ¿Y quién es ese? ¿El amigo de Ostein? Creo que he sido reemplazado, ahora tiene un nuevo mejor amigo. Vaya, y ahora yo estoy hablando solo"

En la rueda, Birgit conversaba con Joan.

"Entonces ¿Vas con Ostein al colegio?"

"Pues antes iba con él, pero ahora él perdió el semestre y yo en cambio estoy próximo a graduarme"

"Sí, ese Ostein es un holgazán que siempre está ocasionando problemas"

"Oh sí, también a mí me ha metido en cada lío, pero en el fondo es un buen amigo"

"En eso tienes razón, pero es un inmaduro. Tú en cambio pareces más tranquilo"

"Gracias, creo que es porque me gusta más estudiar y dedicarme a la lectura que andar en locas fiestas como el resto de mis amigos"

"Algún día se les terminará la etapa de las parrandas y se darán cuenta del grave error que cometieron y entonces, puede que ya sea muy tarde"

"Yo trato de marcar mi distancia con los que son todavía más mala influencia que Ostein"

"¿Hay alguien peor que Ostein?"

"Se nota que no conoces a Johny, si crees que Ostein es un vago sin remedio, Johny lo supera con creces"

"Creo que no he tenido el infortunio y por lo que me dices, me parece que no es alguien con quien me gustaría toparme"

"Dices bien, él no sabe cómo tratar a una chica linda como tú"

"¿Piensas que soy linda?"

"Bueno... yo... solo decía que..."

Pero de pronto, sin previo aviso, una creatura voladora, similar a un calamar, capturó a Birgit y se la llevó volando.

"¡Ahhhh!" Gritó ella, mientras se alejaban más y más

"¡Birgit!" exclamó Joan sin poder hacer nada por salvar a su amiga.

¿QUÉ LES PARECIÓ ESTE CAPITULO? ¿LES GUSTÓ EL MOMENTO ARDIENTE ENTRE KEN Y KRISTY?

CREO QUE EL LEMON NO ES LO MÍO, PARA HACER LA ESCENA DE KRISTY Y KEN, ME INSPIRÉ EN LOS FICS DE LOS AUTORES: , NESFX, MISTRESS POPCORN Y SOLESC.

¿QUÉ CREEN QUE VAYA A PASAR CON BIRGIT AHORA QUE FUE SECUESTRADA? ¿QUÉ LES PARECE EL INTERES ROMANTICO QUE TIENE AHORA BIRGIT DESCEPCIONADA DEL RECHAZO DE ANDY?