HOLA A TODOS! PERDÓN POR LA DEMORA, PERO ME FUE IMPOSIBLE CONCLUIR EL CAPITULO ANTES. TUVE MUCHOS COMPROMISO DEL TRABAJO Y FAMILIARES. PERO POR FIN PUDE TERMINARLO.

SARA MAR: YA VEREMOS SI LAS HIJAS DE ANDY TIENEN O NO UN MEDIO HERMANO MAYOR. O QUE PASARÁ CON ROSE. SOBRE TU PREGUNTA, BIRGIT TENÍA UNA FOBIA AL AGUA, DEBIDO A LA VEZ EN QUE CUANDO ERA NIÑA FUE A PATINAR CON ANDY Y CAYÓ AL AGUA CONGELADA, PERO DESPUES SUPERÓ SU MIEDO.

JOAN: GRACIAS POR TUS CONDOLENCIAS, HAN SIDO UNOS MESES TRISTES Y AHORA QUE VIENE LA NAVIDAD VAMOS A SENTIR MUCHO LA AUSENCIA DE MI ABUELITO. QUE MAL QUE TE DIO COVID A TI Y TU FAMILIA, LO BUENO QUE NO FUE GRAVE. ESPERO QUE TU ABUELITA SE RECUPERE DE SU FRACTURA SIN SECUELAS. SI ESTÁ MUY EXTRAÑO LO DE LOS TEMBLORES CADA 19 DE SEPTIEMBRE, YA ES COSA DE TODOS LOS AÑOS, EN MI CIUDAD SE SINTIÓ LEVE, PERO SI LO PERCIBIMOS, SE CAYERON ADORNOS DE CANTERA DE 2 IGLESIAS EN EL CENTRO. YO EVACUÉ LA OFICINA CON MIS COMPAÑEROS. QUE BUENO QUE VAN A SEGUIR SACANDO PROYECTOS DE MARVEL, SUS PELIS ME GUSTAN MUCHO. MUCHAS FELICIDADES POR TERMINAR LA UNIVERSIDAD, MUCHO ÉXITO.

ESPERO LES GUSTE EL CAPITULO DE HOY:

Andy, Helena y el resto de la pandilla, continuaban con sus vacaciones divirtiéndose en la playa.

El vago se recreaba la pupila viendo a las chicas en traje de baño, incluidas a las chicas de la pandilla. Lamentaba que las cosas con Birgit no hubieran funcionado, pero al menos, usando un espejo con aumento, podía disfrutar de contemplar sus pechos sin que ella lo notara.

Los otros chicos, también echaban algunas miradas discretas de sus amigas. La cazadora lucía increíble, el ejercicio de su entrenamiento ninja, la hacía poseer un esbelto y curvilíneo cuerpo. El vago hasta sentía algo de envidio.

Incluso Elli, la chica genio, no estaba tan mal como Ostein creía, pues detrás de aquella bata de laboratorio, vestidos largos y ropa de excursión se escondía el joven cuerpo de una adolescente que dejaba de ser niña. Sus caminatas recolectando musgo y rocas para estudiar, así como su alimentación balanceada habían dado buenos frutos.

Las chicas también notaban lo bien que se venían los chicos en traje de baño. Andy lucía muy bien, el ejercicio y el entrenamiento hacían maravillas. Incluso Ed, luego de entrenar y ejercitarse por un tiempo ya no era aquel niñito enclenque, aunque no tenía el abdomen tan marcado como Andy, la edad le sentaba bien.

Ostein con lo vanidoso y Don Juan que era, además de las peligrosas misiones en las que se involucraba, cuidaba de ejercitarse, por lo que no lucía nada mal. Ken por su parte no tenía un cuerpo tan atlético como sus amigos ya que no tenía que entrenar para misiones peligrosas, pero a Kristy le parecía de ensueño.

"Wow, wow" Suspiró Kristy "Vaya que Ken se ve muy bien en traje de baño ¿No crees, Helena?"

"Sí tú lo dices" Respondió la sabionda siguiéndole la corriente

"¿Crees que debería ponerle algo de relleno a mi traje de baño?" Preguntó Kristy echando un vistazo dentro de su traje de baño

"¿De qué rayos estás hablando? ¿Te sientes bien?"

"Hola, chicas" Dijo Ken secándose luego de salir del agua mientras se acercaba en compañía de los chicos

"Hola, Ken" Respondió Kristy "Me... encanta tu toalla"

"Oh, pues gracias, fue un regalo de navidad de mi abuela"

"¿Has estado ejercitándote?"

"Así es, gracias por notarlo... Aunque... ya me lo habían dicho" Fanfarroneó él haciendo algunas poses

"Yo también he estado ejercitándome" Dijo Kurt también haciendo algunas poses

Las cuales no impresionaron a nadie, pues su cuerpo era infantil y enclenque.

Ed mientras, se afanaba acarreando baldes con agua de mar y se esmeraba en su escultura.

"¡Tarán!" Exclamó Ed feliz de su creación

La cual era una especie de montaña con ojos de concha, nariz de estrella de mar y cabello de algas.

"¿Eso es un monstruo de baba marino?" Preguntó Kurt confundido

"No, es Elli" Respondió Ed ofendido

Ante esto todos se carcajearon.

"¿Elli? Ni siquiera se parece a mi hermana" Se rio Kristy

"No me sorprendería que terminara contigo después de esto" Opinó la sabionda

"Yo creo que es lindo" Dijo Elli sentada en la arena interrumpiendo la lectura de su libro "También tengo algo para ti, Ed"

Y diciendo esto, escribió una especie de ecuación en la arena, la cual todos miraron confundidos.

"El resultado de esta fórmula es "me complementas"" Explicó Varian

"Ohhh" Exclamaron todos enternecidos

"Que tierno, amor nerd" Se burló el vago "Por cierto que nunca los hemos visto actuar como novios"

Pronto los ojos de todos estaban fijos en ellos.

"Bueno, vamos, hagan algo romántico" Los presionó Ostein

"Hum... de acuerdo..." Tartamudeó Elli nerviosa

"Oh... Hum..." Tartamudeó también Ed preparando sus labios para darle un beso, pero no se sincronizaron y terminó dándole un leve beso en la nariz

"Je je je" Rieron los dos

Ambos sólo balbuceaban y tartamudeaban intimidados por la atención que les prestaban sus amigos.

"Te ves... hermosa hoy" Preguntó Ed pasando su brazo por los hombros de ella abrazándola

"Wow, gracias... tú te ves... genial"

"Ohhh, es aún más romántico de lo que alguna vez imaginé" Exclamó Kristy emocionada

"Dirás más bien que es patético" Se burló el vago

"Sólo estás celoso de que tú no tienes novia" Le dijo la sabionda

"Soy la guapura inalcanzable, las chicas me aman porque saben que no pueden tenerme"

"Sí claro" Se rieron Helena, Kristy y Mary

"Trío de demonios, mi dolor de cabeza se ha triplicado con ustedes tres. Pero ¿Qué van a saber unas mocosas del amor?"

Aunque en realidad las palabras de las niñas hicieron enfadar a Ostein, su soltería ya había durado bastante, era hora de volver a las conquistas.

"¿Sabes Ken?" Le dijo el vago "Creo que le gustas a Kristy"

"Viejo, que tonterías dices, ella es sólo una niñita" Se rio Ken ahogándose con su bebida y sin darle importancia al comentario de su amigo.

"Miren mi escultura de Arena" Exclamó la sabionda "Es Pandita"

"Wow, Helena, te quedó genial" Dijo Kristy

"Gracias ¿Cómo te quedó el ojo, Andy?"

"Nada mal sabionda, pero te pondrás verde de envidia con mi réplica exacta del Castillo de Arendelle"

"Impresionante, viejo" Opinó Ken

"Aunque no tan bonito como mi escultura de pandita"

"Sí, claro, esa Pandita quedó bizca" Se burló su hermano

"Y tu castillo quedó con la torre toda chueca"

"Es sólo que quise darle un estilo gótico, con un toque churrigueresco"

"Churriguerescas tienes las narices, mejor admite que mi escultura es mejor que la tuya"

"Eso jamás"

"Llamaré a mi escultura Fuerte hermosura" Dijo la Sabionda

"Yo la llamaría más bien Pertenece a la basura" Se burló el vago y la sabionda lo arrojó al agua con sus poderes.

"Rose ¿Cuál crees que tú es mejor? ¿El mío o el de la Sabionda?" Preguntó Andy

"Eso es trampa, Rose es tu novia y va a elegir la tuya"

Pero Rose no estaba cerca para ser juez de aquel concurso.

"¿Rose?" Exclamó Andy confundido al ver la tumbona de su novia vacía

Ajena al concurso de figuras de arena, sentada sobre una roca Rose observaba el mar y el horizonte, una madre que caminaba por la arena llevando a su pequeño hijo que daba sus primeros pasos llamó su atención.

Normalmente la cazadora se divertía con los pleitos infantiles de los hermanos Westerguard, a veces era difícil de creer que dos héroes tan hábiles, valientes y poderosos, en el fondo eran aún sólo un par de niños.

Pero últimamente no había participado tanto de la diversión como antes y constantemente parecía distraída sumida en sus pensamientos. Andy no lo sabía, pero ella estaba sumamente preocupada por el hecho de que quizás había quedado embarazada luego de su encuentro romántico en la playa hacía un par de semanas.

Había pensado con la reina Elsa, después de todo ella había estado en una situación similar, pero había decidido mejor no hacerlo. Las cosas habían sido diferentes durante el embarazo de Elsa, ella no era responsable en absoluto de las consecuencias, Andy era el resultado de una violación, no una noche loca de alcohol e irresponsabilidad. Además, Elsa era mayor de edad cuando quedó embarazada tenía 21 años. Andy tenía sólo 15 y ella 16.

No quería meter a Andy en problemas. Seguramente su madre estaría furiosa con él.

¿Y qué irían a decir los miembros del consejo? ¿O los ciudadanos de Arendelle? Andy era el heredero al trono, el primogénito de la reina, era rico, y de familia noble. Mientras que ella no era nadie, ni siquiera sabía de dónde venía o quienes eran sus padres. Todos creerían que era una cazafortunas que iba tras la corona de Andy.

¿Y cómo se supone que ella iba a criar un bebé? No era algo para lo que fuera educada, sólo le habían enseñado a marchar, disparar y luchar. No había tenido el ejemplo de una familia, un padre y una madre que la amaran.

Aunque quizás se estaba adelantando a los hechos, quizás no había quedado embarazada, debía pensar positivo. El momento de la verdad estaba cerca, según sus cálculos, su período debía llegarle en unos días, y rezaba porque así fuera.

"¿Rose?"

La voz de su novio la hizo volver a la realidad.

"¿Sí, Andy?"

"¿Qué tienes?"

"No es nada... Estaba distraída... Dime ¿Quieres surfear un poco o...?"

"Rose ¿Está todo bien?"

"Totalmente ¿Qué te hace pensar que...?"

"Has estado actuando un poco extraño últimamente, y en verdad me preocupas ¿Hay algo de lo que quieras hablar?"

"No me hagas mucho caso, es todo este asunto de los cráneos mágicos, sé que el cazador está por hacer un movimiento pronto, lo conozco bien" Dijo ella diciéndole la verdad a medias "Pero por favor, ya no pensemos más en eso, sé que lo resolveremos, pero estamos aquí para divertirnos y tú eres mi definición de diversión. Ven, vamos a surfear" Agregó sonriente tomándolo de la mano

"Esa es la Rose que conozco y quiero"

Correspondiendo a su sonrisa, el elegido se dejó llevar por ella y pasaron un divertido día de playa.

Al volver a la casa de playa Elli y Kristy se hallaban sentadas en el salón, Kristy se entretenía leyendo una novela, mientras su hermana estaba enfrascada con sus experimentos científicos.

Pronto las chicas repararon en una conversación que sostenía un hombre con Eugene, sentados a pocos metros de las hermanas.

"Es un gusto verlo Inspector Lestrade, por favor tome asiento"

"Bueno, Príncipe Eugene, es un asunto tan ridículo que dudaba si molestarle con eso. Me llegó la noticia hace cuatro días, un tal Morse Hudson, que tiene un local en el que vende cuadros y esculturas en Hauptstrasse. El ayudante había ido al almacén un momento cuando oyó un ruido estrepitoso, y, al entrar corriendo allí, se encontró hecho trizas un busto de yeso de Napoleón que estaba con varias obras más sobre el mostrador. Se precipitó a la calle, pero, aunque varios transeúntes afirmaron haber visto a un hombre saliendo de la tienda a la carrera, ni pudo ver a nadie ni tuvo manera de identificar al granuja. Es increíble que hoy en día haya alguien que odie tanto a Napoleón I como para romper cualquier imagen suya que tenga delante de los ojos"

"Vaya que suena extraño, sobre todo porque nuestro reino no tuvo intervención en aquella guerra"

"Pero lo que ocurrió anoche es más serio y más extraño. Un robo. Alguien entró en casa del Dr. Bertram. Hace poco, le compró a Morse Hudson dos réplicas de yeso de la célebre cabeza de Napoleón. Una de ellas se hallaba en el vestíbulo de su casa, y la otra, en la repisa de la chimenea de su consultorio.

Pues bien, cuando el doctor Bertram llegó esta mañana, se quedó estupefacto al descubrir que habían allanado su casa durante la noche, pero que no se habían llevado nada salvo la cabeza de yeso del vestíbulo. La habían llevado afuera y la habían estrellado violentamente contra la tapia del jardín, al pie de la cual se encontraron sus añicos. Y más tarde ese mismo día, encontró el busto de su consultorio despedazado"

"Ciertamente que es muy extraño"

"Yo creo que se trata de un caso de locura"

"Podría ser, un raro caso de monomanía. Quizás alguien cuyo antepasado sufrió una injusticia en las guerras napoleónicas"

"No, no es eso" Dijo Elli a su hermana agitando el contenido de una probeta mientras ambas escuchaban la conversación desde la otra mesa

"Entonces ¿Tú cómo lo explicarías?"

"No trato de hacerlo"

"Quizás deberías darle una mano al tío Eugene y al inspector Lastrade" Le sugirió Kristy a su hermana "Cómo cuando descubriste cuál de los sirvientes de había robado la plata"

"No puedo creer que aún lo recuerdes. En realidad, no fue gran cosa, a mamá le gusta exagerar"

"¿Bromeas? Tenías ocho años en ese entonces, hasta salió en el periódico La Corona de la Aldea. Te volviste muy popular en ese momento"

"Sí, lo recuerdo, de hecho, tanta atención, casi me asfixiaba. Y no quisiera que eso se repita"

"Siempre dices que quieres ayudar a las personas"

"Claro que quiero, mis investigaciones son en beneficio de la humanidad" Replicó su hermana derramando unas gotas de químicos en la probeta, lo que ocasionó que la cara Elli quedara llena de humo

"Disculpen la intromisión, caballeros" Dijo Kristy acercándose

"Kristy no" Suplicó su hermana

"No pudimos evitar escuchar su conversación" Insistió la niña "Y mi hermana quiere hacerle unas preguntas. Ella puede ayudarles a resolver este caso"

El inspector miró con incredulidad a aquella chica tan joven y que estaba cubierta de hollín

"Es una genio certificada" Insistió Kristy "Una vez descubrió quién se había robado la plata del castillo basándose en la marca que dejó un trozo de perejil en la mantequilla"

"¿Es en serio? Eso es impresionante. Les agradezco la intención. Pero les aseguro que en mi departamento de policía ya estamos tras la pista"

"Mi sobrina podría ayudarle" Opinó Eugene "Escúchela"

"De acuerdo" Respondió el inspector no muy convencido

"Inspector Lestrade" Preguntó Elli limpiando sus anteojos del hollín para volvérselos a poner "¿Puedo preguntarle si los dos bustos hechos pedazos en las dependencias del doctor Bertram eran réplicas exactas de la que destruyeron en la tienda de Morse Hudson?"

"Extraídas del mismo molde"

"Tal hecho contradice entonces, la teoría de que el tipo que los rompe se mueve por un odio a Napoleón en general. Teniendo en cuenta las diversas estatuas que hay en todo el reino, es demasiado suponer que sea una coincidencia el que alguien con síntomas de iconoclasia, o aberración a las imágenes, comenzara por casualidad por tres ejemplares del mismo busto.

Además, hay un cierto método en esa excéntrica locura. Por ejemplo, en la casa del doctor Bertram, donde un ruido podría despertar a la familia, sacó el busto afuera antes de romperlo, mientras que, en el consultorio, donde había menos riesgo de alarma, lo destrozó dentro. El asunto parece trivial hasta lo ridículo; sin embargo, no me aventuraría a decir que nada es banal y le estaré muy agradecida si me informa de cualquier cambio en esta cadena de acontecimientos tan peculiar"

"Así lo haré" Dijo el hombre pasando a retirarse

"Je je je. Parece que el inspector Lestrade está celoso de que él no notó esos detalles" Rió Kristy

"Es por eso que no me gusta entrometerme" Le reclamó Elli a su hermana "La demás gente cree que quiero humillarlos y que me creo más lista que ellos. No debiste involucrarme"

"Vamos, esto es emocionante. Además, sé que te encanta que reten tu inteligencia y recibir adulación, aunque no lo admitas"

Ante esta afirmación Elli se sonrojó cruzándose de brazos.

"No sé de qué estás hablando, lo mejor será que vayamos a dormir que ya es noche" Agregó empujando a su hermana menor

A la mañana siguiente.

"¡Elli despierta!"

Dihidropsilostachyina!" Exclamó Elli despertando de improviso y cayéndose de la cama por el sobresalto

"Ay, chispas ¿Estás bien?" Preguntó su hermana menor arrodillándose a su lado "Tranquila, Soy Kristy"

"Mucho gusto" Dijo ella estrechándole la mano con sarcasmo "Ahora ¿Puedo volver a dormir?"

"¡Llegó un telegrama del inspector Lestrade! ¡Lee esto!"

"Sabes que no puedo ver nada sin mis lentes" Dijo Elli tomando el telegrama y entrecerrando los ojos "Pero intuyo que hubo otro incidente relacionado con una estatua de Napoleón y que en esta ocasión hubo algo diferente"

"Intuyes bien" Replicó Kristy tomando los anteojos del buró y entregándoselos a su hermana "¡Hubo un homicidio!"

"¿Qué?" Exclamó Elli mortificada poniéndose sus lentes "Calle Bahnhofstraße 131, Waldburg"

Más tarde, a bordo de un carruaje, ambas hermanas llegaban a dicho domicilio.

"No creo que sea buena idea haber venido a donde hay un muerto" Dijo Kristy con miedo

"Tú insististe en venir, yo te dije que te quedaras"

"Sí, pero esto se puso medio peligroso necesitas quien te cuide la espalda"

El inspector Lestrade salió a recibirlas.

"Que gusto me da verlas, altezas. Permítanme presentarles al señor Fritz Müller del Sindicato Central de Prensa. Señor Müller ¿Les contaría a las princesas qué sucedió exactamente?"

"Qué cosa tan extraña" Dijo el Sr. Müller "Yo me dedico a escribir noticias sobre los demás, y ahora que tengo mi propia noticia, no puedo unir dos palabras. Si hubiese venido aquí como periodista, me hubiese entrevistado a mí mismo y tenido dos columnas para cada periódico de la tarde.

El gran acontecimiento de mi carrera periodística sucedió anoche. En la habitación contigua a esta. No sé exactamente a qué hora, cuando me pareció oír ruidos en el piso de abajo. Me puse a escuchar, pero no se repitieron, y llegué a la conclusión de que procedían del exterior.

Entonces, de repente, aproximadamente cinco minutos más tarde, se oyó un espantoso chillido más que horrible…, el ruido más espantoso que haya oído nunca. Resonará en mis oídos mientras viva. Tomé el atizador y fui abajo. Cuando entré en esta habitación, me encontré la ventana abierta de par en par, y me di cuenta enseguida de que el busto había desaparecido de la repisa de la chimenea ¿Por qué un ladrón se llevaría tal cosa? Supera mi entendimiento, porque no era más que una réplica de yeso y no tenía valor real alguno.

Al salir a la oscuridad, estuve a punto de caerme encima de un hombre muerto que yacía allí. Volví corriendo por una luz, y allí estaba el pobre hombre, un buen tajo en la garganta y todo el suelo bañado en sangre. Yacía de espaldas, con las rodillas dobladas, y la boca espantosamente abierta. Esa imagen me perseguirá noche y día"

"¿y quién era el hombre asesinado?" Quiso saber Kristy

"No hay nada que lo identifique" Respondió Lestrade "Es un hombre alto, moreno, muy fornido, de no más de treinta años. Está pobremente vestido, pero, pese a ello, no parece un obrero"

"¿Dónde compró el Napoleón Sr. Müller?" Preguntó Elli

"En la tiendaWeber Brüder, de Hauptstrasse"

"¿Sabemos lo que ha sido del busto?" Preguntó ahora al inspector

"Nos estaban informando sobre él justo antes de que llegaran ustedes. Lo han encontrado en el jardín delantero de una casa vacía. Estaba roto en pedazos. Iba a ir ahora para verlo. ¿Vienen?"

"Por supuesto. Solo tengo que echar un vistazo" Diciendo esto, Elli examinó la alfombra y la ventana "O el tipo tenía unas piernas muy largas, o era un hombre muy ágil. Con esta altura es toda una hazaña alcanzar el borde y abrir la ventana. Salir es, en comparación, sencillo"

El lugar donde se encontraron los fragmentos del busto estaba a pocos kilómetros de allí. Los trozos se encontraban esparcidos sobre la hierba. Elli recogió varios de ellos y los examinó cuidadosamente.

Su hermana, por su parte, estaba convencida, por el ensimismamiento de su rostro y la resolución de sus movimientos, de que, por fin, tenía una pista.

"¿Y bien?" Preguntó Kristy impaciente.

Su hermana mayor se encogió de hombros.

"Todavía nos queda un largo camino por recorrer. Pero ha ocurrido algo interesante, no lo rompió en la casa ni justo en el exterior de la casa, si romperlo es su único propósito"

"Quizás era porque estaba nervioso y apresurado por el encuentro con ese otro tipo. Apenas sabía lo que estaba haciendo" Sugirió Lestrade

"Bueno, eso es bastante probable. Pero ¿Por qué eligió para romperlo el exterior de esta casa en particular?

Lestrade y Kristy miraron a su alrededor.

"Es una casa deshabitada, y por eso sabía que nadie lo molestaría" Dijo el inspector

"Sí, pero hay otra casa deshabitada más allá calle arriba por la que debió pasar antes de llegar a esta" Insistió Elli "¿Por qué no lo rompió allí, dado que es evidente que cada paso que daba de más hacía que aumentara el riesgo de toparse con alguien?"

Tanto Lestrade como Kristy la miraban sin comprender la razón, por lo que, como respuesta, Elli señaló con el dedo el farol que había sobre sus cabezas.

"Aquí podía ver lo que hacía y allí no. Esa fue la razón" Explicó la mayor de las princesas

"¡Cielo santo, pues es verdad!" Exclamó Lestrade

"¿Y eso qué explica?" Preguntó Kristy "¿Elli?"

"Ya te lo explicaré. Puede que descubramos algo más tarde que nos de la respuesta"

Momentos después analizaban las pertenencias que llevaba consigo el difunto.

"Encontramos una navaja tirada en el charco de sangre que había a su lado" Les dijo Lestrade "Si fue el arma con el que se cometió el crimen o si pertenecía al difunto, eso no lo sé. No hay nombres en su ropa ni nada en los bolsillos, excepto una manzana, un poco de cuerda, un mapa de la Bahía de Lübeck y una fotografía"

Dicho retrato mostraba a un hombre de cejas espesas, y una singular protuberancia en la parte inferior de la cara.

"Es un tipo muy raro, parece un simio" Bromeó Kristy

"La mitad de la fotografía está cortada" Dijo Elli señalando el borde irregular

"¿Entonces cuál es el siguiente paso?" Quiso saber la menor de las princesas

"El modo más práctico a seguir es, en mi opinión, identificar al difunto. Cuando hayamos descubierto quién es y quiénes son sus socios, deberíamos tener un buen punto de partida para enterarnos de qué estaba haciendo la pasada noche, y quién era la persona que se encontró con él y lo mató en el umbral del señor Müller"

"Le agradecería, inspector Lestrade, si le pareciera conveniente, que nos viésemos en la casa de playa esta tarde a las seis. Hasta entonces, me gustaría quedarme con esa fotografía hallada en el bolsillo del difunto. Posiblemente tenga que pedirle que me acompañe y ayude en una pequeña expedición que tendremos que emprender esta noche, si mi razonamiento resultara ser correcto. Hasta entonces"

Y diciendo esto Elli caminó apresuradamente.

"Su hermana es tenaz ¿Verdad?" Preguntó el inspector sorprendido por aquellos métodos a Kristy

"Usted no sabe cuánto" Suspiró ella siguiéndola

Ambas hermanas caminaron juntas hacia la tienda Morse Hudson, donde habían sido comprados los bustos.

"Parece mentira que paguemos impuestos para no se sabe qué, cuando cualquier sinvergüenza puede entrar y romper las propiedades de uno" Refunfuñó el Sr. Hudson cuando se reunieron con él "Era una reproducción de mucha calidad"

"¿Usted le vendió el busto de Napoleón al Dr. Bertram?"

"Así es, en efecto. Es una vergüenza. Una conspiración nihilista. Nadie aparte de un anarquista andaría rompiendo esculturas por ahí. Unos rojos y unos republicanos, eso es lo que son.

¿Quién le proporcionó a usted las esculturas?"

"No veo qué tiene que ver esto con lo que ha ocurrido. Pero si de verdad quiere saberlo, me las proporcionaron en Fischer & Co., Calle Richter, en Bedburg. Es una casa muy conocida y llevan veinte años en el negocio"

"¿Cuántos adquirió usted?"

"Tres, dos del doctor Bertram y una hecha añicos a plena luz del día en mi propio mostrador"

"¿Conoce al tipo de esta fotografía?"

"No, no lo conozco. Espere, sí, sí lo conozco. Vaya, es Beppo. Es un jornalero italiano que trabajaba a destajo y echaba una mano en la tienda. Le contraté hará unos diez días. Pero estuvo sólo una semana y después desapareció. Sin recoger su salario"

"Ahora, hermana" Dijo Elli mientras salían del lugar "Dirijámonos a Fisher & Co, la fuente y origen de los bustos. Me sorprendería que allí no pudiéramos conseguir algo que nos ayude"

Más tarde, se hallaban ambas en la fábrica de esculturas que buscaban. El encargado, un alemán rubio y corpulento, las recibió atentamente, y dio respuestas claras a las preguntas de Elli.

"Se sacaron cientos de yesos de la copia de mármol de la cabeza de Napoleón" Dijo el encargado consultando sus libros "Obra de Devine, pero las tres que se le han enviado a Morse Hudson un año, más o menos, antes, eran la mitad de un lote de seis, las otras tres se habían enviado a Weber Brüder, de Hauptstrasse. Los cuales no creo que sean diferentes de los cientos de réplicas que hemos heho"

La réplica se obtiene de dos moldes, uno para cada lado de la cara, y luego esos dos perfiles de yeso blanco se unían para completar el busto"

"¿Son macizos?" Preguntó Elli examinando aquel molde

"Claro, naturalmente. Este trabajo lo suelen realizar obreros italianos en esta misma sala. Cuando terminan los bustos, se ponen encima de una mesa en el pasillo para que se sequen, y luego los almacenan. Su precio al por mayor es de seis saxonys, pero el minorista obtendría doce o más."

"¿Conoce usted al al hombre de la fotografía?" Preguntó Elli

"¡Qué granuja!" Exclamó" Sí, claro que lo conozco, y muy bien. Este siempre ha sido un establecimiento respetable, y la única vez que hemos tenido aquí a la policía fue a causa de este tipo. Hace como un año, apuñaló a otro italiano en la calle, y se escondió aquí perseguido por la policía.

"¿Recuerda si Beppo era su nombre?" Preguntó Kristy

"Beppo, sí… Nunca supe el apellido. Me lo tengo merecido por contratar a un hombre con una cara así. Pero era un buen trabajador, uno de los mejores"

"¿Qué fue de él?" Preguntó Elli

"El hombre al que hirió sobrevivió y a él lo mandaron a la cárcel un año. Seguro que está ya fuera, pero no se ha atrevido a asomar la nariz por aquí. Tenemos a un primo suyo trabajando con nosotros. Supongo que él podría decirles dónde está"

"No, no" Exclamó Elli "Ni una palabra al primo… Ni una palabra, se lo ruego. Es un asunto muy importante, y cuanto más avanzamos en él, más parece crecer en importancia"

"Lo entiendo, sólo que pensé que quizás el primo podría saber la fecha en que saldrá de prisión"

"Si mis suposiciones son correctas, ya lleva fuera de la cárcel por lo menos once días"

"Dios mío"

"¿Podría decirme la fecha en que arrestaron a Beppo?"

"Se lo podría decir más o menos gracias a la lista de pagos. Sí" Dijo el encargado después de haber pasado unas páginas "Le pagamos por última vez el 20 de mayo"

"Gracias" Dijo Elli "No creo que tenga necesidad de abusar de su tiempo y paciencia en el futuro"

Pronto, ambas hermanas caminaban nuevamente por las calles.

"Veamos qué tiene que decir sobre el asunto el encargado de Weber Brüder"

"Cielos, ya vamos ya venimos, esto es emocionante"

El dueño de resultó ser un tipo bajito, brusco, tajante e inteligente.

"Sí, Altezas, ya he leído la noticia en los periódicos de la tarde. El señor Müller es cliente nuestro. Le proporcionamos el busto hace algunos meses. Pedimos tres bustos de esa clase a Fisher & Co., en Hauptstrasse. Los vendimos todos"

"¿A quién?" Preguntó Elli

"Supongo que podría decírselo fácilmente si consulto nuestro libro de ventas. Sí, aquí tenemos los registros. Uno al señor Müller, ve, y otro al señor Ernest Becker, de Heidelberg, y otro al señor Benno Wagner, de Frankfurt"

"¿Conoce al hombre de esta fotografía?"

"No, no le he visto jamás. Una cara como esa costaría olvidarla, ¿no cree usted? Porque pocas veces he visto a alguien más feo"

"¿Tiene usted algún italiano contratado?"

"Sí, Alteza, hay varios entre nuestros obreros y limpiadores. Vaya, vaya, es un asunto muy extraño, y espero que me lo haga saber si saca algo en claro de sus averiguaciones"

Elli había tomado varias notas durante la declaración del señor Weber, y parecía satisfecha por el giro que estaban dando los acontecimientos.

"¿Y bien?" Preguntó Kristy cuando salieron

"Todo va a pedir de boca, todas las piezas encajan. Ahora todo tiene sentido"

"¿En serio? Porque yo entiendo nada"

"No te preocupes, querida hermana. Ya te explicaré todo y pronto todo te quedará tan claro como el cristal. Ahora debemos darnos prisa para nuestra cita con el inspector Lestrade"

"Eso sonó extraño" Se rio Kristy "Cómo si las dos fuéramos salir con él o algo por el estilo"

Elli no pudo evitar reír ante las ocurrencias de su hermana menor.

Más tarde, en la casa de playa.

"¿Y bien?" Preguntó Lestrade ¿Ha tenido suerte, princesa Ellinor?"

"Hemos tenido un día muy atareado, y no desaprovechado del todo" Explicó la chica genio "Hemos visto a ambos minoristas y también a los fabricantes al por mayor. Ahora puedo trazar el rastro de cada uno de los bustos desde el principio"

"Bueno, bueno, usted tiene sus métodos, Alteza, y no soy quién para decir ni una palabra contra ellos, pero creo que he tenido un día de trabajo más fructífero. He identificado al difunto. Y he descubierto el móvil del crimen"

"¿En serio?" Preguntó Kristy entusiasmada

"Se llama Pietro Venucci, hijo de un respetable comerciante italiano, pero relacionado con la mafia, que, como sabe, es una sociedad política secreta que impone sus normas mediante el asesinato. Ya ve cómo empieza a aclararse el asunto. El otro tipo es, probablemente, también italiano y miembro de la mafia. Ha roto las reglas de alguna manera. Ponen a Pietro tras su pista. Posiblemente, la fotografía que encontramos en su bolsillo es del hombre en cuestión, para no acuchillar a la persona equivocada. Persigue al tipo, lo ve entrar en la casa, lo espera fuera y, en la refriega, es herido de muerte. ¿Qué le parece, princesa Ellinor?"

¡Sorprendente, inspector Lestrade!" Exclamó Kristy aplaudiendo

"Es una teoría bastante buena, inspector" Agregó Elli "Pero no he conseguido seguir su explicación de la destrucción de los bustos"

"¡Los bustos! ¡Bah! No significan nada; hurto menor, seis meses como mucho. Es el asesinato lo que estamos investigando, y le digo que he reunido en mi mano todos los hilos de la trama"

"¿Y cuál es el siguiente paso?" Preguntó Kristy

"Pues uno muy sencillo. Iré con Lubeck, un inspector que se ha especializado en el barrio italiano, iré ahí con él, encontraré al tipo de la fotografía y lo arrestaremos acusado de asesinato"

"Wow, eso suena súper emocionante ¿Podemos ir, Elli?" Preguntó Kristy

"Creo que no, hermana"

"Ohhh" Se quejó su hermana decepcionada

"Supongo que podemos alcanzar nuestro objetivo de una manera más sencilla." Explicó Elli "No puedo decirlo a ciencia cierta, porque todo depende…, bueno, depende de un factor que está completamente fuera de nuestro control. De hecho, las apuestas están exactamente en dos contra uno. Pero tengo una gran esperanza en que, si viene con nosotros esta noche, le podré ayudar a atraparlo"

"¿En el barrio italiano?" Preguntó el inspector

"No, supongo que lo encontraremos en Hauptstrasse con mayor probabilidad. Si viene conmigo a Hauptstrasse esta noche, inspector le prometo ir al barrio italiano con usted mañana, y que no se perderá nada al retrasarlo. Y ahora, creo que nos vendrán bien a todos unas horas de sueño"

Elli se pasó la tarde hurgando en los archivos de los periódicos viejos de la hemeroteca. Cuando por fin regresó, había un brillo de victoria en sus ojos, pero no nos dijo nada a ninguno de los dos acerca del resultado de sus pesquisas.

A las once tomaron un carruaje condujo a las chicas, acompañadas de Lestrade y dos oficiales de policía, a un lugar al otro lado de Hauptstrasse Brücke. Algunas cuadras después llegaron a una colonia apartada con agradables casas a los lados, todas con jardín propio.

Según las instrucciones de Elli, se acercaron a una casa en específico. Era evidente que sus habitantes se habían ido ya a dormir porque toda la casa estaba a oscuras, excepto por el marco de la principal, que proyectaba una tenue luz en el camino del jardín. La valla de madera que separaba los jardines de la calle arrojaba una densa sombra, en la cual se ocultaron todos.

"Me temo que tenemos una larga espera por delante" Susurró Elli "Pero podemos dar gracias a Dios de que al menos no esté lloviendo"

"¿Qué estamos esperando, Elli?" Preguntó su hermanita bostezando

"Baja la voz, hermana. Que el nombre de este juego es, el que esté callado más tiempo gana"

"Creo que no me gusta ese juego. Espero que no me de parálisis lingual"

Por suerte, la espera no fue tan larga como Kristy temía, repentinamente y sin hacer el menor ruido, una figura ágil y oscura, tan rápida y ligera como un simio, cruzó corriendo por el camino del jardín.

Todos permanecieron unos instantes conteniendo el aliento, y luego escucharon un chirrido muy leve. Había abierto la ventana. Cesó el ruido y se hizo de nuevo un largo silencio. El tipo se había introducido en la casa. Se apreció el destello repentino de una lámpara dentro de la habitación. Al parecer no estaba allí lo que buscaba.

"Pongámonos junto a la ventana abierta. Le echaremos el guante cuando salga escalando por ella" Susurró Lestrade a sus hombres

Pero antes de que pudieran moverse, el tipo surgió de la casa. Cuando pasó junto a ellos, vieron que llevaba consigo algo blanco bajo el brazo. Miró a hurtadillas a su alrededor. Lo tranquilizó el silencio de la calle desierta.

Dándoles la espalda, depositó en el suelo su carga, y un momento después se oía el ruido de un golpe seco, seguido del sonido de algo que se rompe. Aquel hombre estaba tan absorto en lo que estaba haciendo que ni siquiera oyó los pasos que se acercaban por el césped.

Saltando, uno de los guardias, lo tiró al suelo boca abajo, y, un momento después, Lestrade y el otro guardia lo agarraron cada uno de una muñeca y cerraban las esposas en torno a ellas.

"¡Es el sujeto de la fotografía!" Exclamó Kristy sorprendida cuando lo dieron la vuelta.

Elli por su parte, no prestaba atención a la captura del prisionero. Y agachada en el umbral, se dedicaba a examinar con mucho detenimiento eso que el hombre había extraído de la casa. Era un busto de Napoleón igual a los anteriores y estaba roto en pedazos similares.

Con cuidado, Elli llevaba cada trozo separadamente a la luz, pero no había nada distinto a cualquier otro trozo de yeso. Acababa de completar su examen cuando se encendieron las luces del vestíbulo, se abrió la puerta, y el propietario de la casa, un hombre vestido con una bata y regordete hizo su aparición.

"Dios mío ¿Destrozado?" Exclamó sorprendido al ver el busto hecho pedazos

"El señor Ernest Becker, supongo" Dijo Elli poniéndose de pie

"¿Lo conoces?" Preguntó Kristy confundida

"Sí, señor" Respondió el recién llegado "Y usted, sin duda, es la princesa Ellinor Bjorgman. Me llegó la nota que me envió por correo urgente e hice exactamente lo que me dijo. Siguiendo sus instrucciones cerramos las demás puertas para que utilizara la puerta trasera. Y esperamos en nuestras recámaras a que pasara todo. Bueno, pues me alegro mucho de verle y de que hayan capturado al granuja"

Lestrade estaba deseoso de llevar a su hombre a un lugar seguro, así que, en pocos minutos, hizo llamar un carruaje e iban camino a la Bahía de Lubeck.

Kristy observaba con curiosidad al prisionero y él por su parte los miraba furioso a todos desde la sombra de su pelo enmarañado, y en algunas ocasiones en que la mano de alguno de los oficiales parecía a su alcance trataba de morderlo. Asustando demasiado a la menor de las princesas, quien se mantenía lo más alejada que podía de aquel tipo.

Elli, en cambio iba absorta leyendo uno de sus muchos libros de ciencias.

Una vez en la comisaría, registraron las ropas del prisionero, solo se le habían encontrado unas pocas monedas y una gran navaja, cuyo mango tenía abundantes rastros de sangre reciente.

"Eso está muy bien" Dijo Lestrade "El inspector Meyer conoce a toda esta gente, y nos dirá su nombre. Ya verá cómo mi teoría de la mafia resulta correcta. Pero estén seguras de que le estoy sumamente agradecido, princesa Ellinor, por la manera tan competente en que ha dado con él. Todavía no lo comprendo bien del todo"

"Me temo que se ha hecho demasiado tarde para dar explicaciones" Dijo Elli "Además, quedan por rematar uno o dos detalles. Si pasa otra vez mañana por la casa de playa a las seis, creo que seré capaz de explicarle todo"

A la tarde siguiente, Lestrade traía consigo mucha información relativa al prisionero. En esta ocasión, Andy, Helena y el resto de la pandilla se encontraban presentes escuchando el relato con mucho detenimiento.

"Su nombre, por lo visto, es Beppo, de apellido desconocido" Leía el inspector parado en el salón "Es un maleante muy conocido en la colonia italiana. Hacía tiempo había sido un escultor habilidoso y se ganaba la vida honestamente, pero algo lo había llevado por el mal camino y ya había estado dos veces en prisión: una por hurto y otra, por apuñalar a un compatriota"

Ambas hermanas se miraron, debido a que mucha de esta información, ellas ya la habían averiguado mucho antes.

"Los motivos por los que destroza los bustos siguen siendo desconocidos, y se ha negado a responder a cualquier pregunta sobre el tema, pero hemos descubierto que es muy posible que hubiese hecho esos mismos bustos con sus propias manos, dado que lo habían contratado para esa clase de trabajo en la empresa Fisher & Co. Y en el departamento de policía hemos llegado a la conclusión, de que ya que el dueño de la empresa fue el principal responsable de su arresto, el destrozo de los bustos era un pacífico intento de venganza personal, y posiblemente fueron estos actos de violencia incensata los que transgredieron el código de honor de la mafía y condujeron a la muerte del joven Venucci" Concluyó el inspector "Creo que con esto se atan esos cabos sueltos que usted mencionaba anoche ¿No lo cree?"

Justo entonces se oyeron pasos subiendo la escalera, y el mayordomo hizo pasar a un hombre mayor de patillas canosas. En su mano derecha llevaba una bolsa de viaje que depositó encima de la mesa. Y todos lo miraron desconcertados

"El señor Sandeford, de Reading, supongo" Dijo Elli en cambio sin sorprenderse.

"Sí, Alteza"

"¿Cómo es qué conoces a tanta gente?" Preguntó Kristy confundida

"Me escribió acerca de un busto que me pertenece" Prosiguió el hombre

"Exactamente" Respondió Elli

"Tengo su carta aquí. En la que dice que desearía tener una copia del Napoleón de Devine, y estaba dispuesta a pagarme cien coronas, puesto que uno de ellos me pertenece. ¿No es así?"

"Cierto"

"Me sorprendió mucho su carta, porque no podía ni imaginarme cómo sabía que era propietario de una cosa así"

"Claro que se sorprendió, pero la explicación es muy sencilla. El señor Brüder, de Weber Brüder nos dijo que le había vendido su última copia, y me dio su dirección"

"Oh entiendo ¿no? ¿Le contó lo que había pagado por él?"

"No, no me lo contó"

"Bueno, aunque no sea rico, soy un hombre honrado. Solo le di quince saxonys por el busto, y creo que debería saberlo antes de que le acepte las cien coronas"

"Desde luego, sus escrúpulos le honran, señor Sandeford. Pero he mencionado ese precio, así que pienso atenerme a él"

"Bueno, es muy generoso por su parte, Princesa Ellinor. He traído el busto conmigo, como me pidió que hiciera. ¡Aquí lo tiene!"

Abrió su bolsa y todos vieron por fin, un ejemplar intacto de ese busto que ya habían visto más de una vez en pedazos.

Elli por su parte, le entregó al Sr. Sandeford una hoja de papel.

"Haga el favor de firmar ese papel, señor Sandeford, en presencia de estos testigos. Únicamente dice que me traspasa todo posible derecho que haya tenido sobre el busto. Soy una persona meticulosa, como ve, y nunca se sabe qué giro pueden dar los acontecimientos en el futuro"

Sin comprender aquello, el hombre leyó dicho documento y lo firmó, entregándoselo a la mayor de las princesas.

"Gracias, señor Sandeford; aquí está su dinero, le deseo que pase muy buena tarde"

Cuando el visitante se fue, Elli tomó un mantel blanco y lo extendió encima de la mesa.

"¿Estás loca? Le has pagado una cuantiosa cantidad de dinero por una baratija" Le reclamó Andy

Sin hacer caso a las palabras de su primo, Elli colocó su busto recién adquirido en el centro del mantel.

Tomó el atizador de la chimenea y ante el asombro de todos rompió la figura en pedazos.

"Oye ¿Por qué lo hiciste?" Le reclamó ahora su hermana "Estaba bonito el busto, nos lo hubiéramos quedado"

Elli revisó los pedazos de yeso y momentos después alzó uno de los trozos, en el que había incrustado un objeto redondo y oscuro.

"Déjenme presentarles la célebre perla negra de los Borgia" Dijo Elli triunfante "Esta es la perla más famosa que existe hoy en el mundo"

"Esta perla se dio por perdida desde que desapareció de los aposentos del príncipe Felipe de Orleans, hace un año durante una visita a Corona"

"Pero ¿Cómo seguido su pista desde la habitación del príncipe de Orleans, en donde se perdió, hasta el interior del último de los seis bustos de Napoleón?" Quiso saber Andy

"En realidad no fue tan complicado. Fue cuando el apellido Venucci salió a mención. Recordarán, el revuelo que causó la desaparición de esta valiosa joya y los esfuerzos en vano de la policía de Corona por recuperarla"

"Lo recuerdo" Dijo Andy "Al quipo Frozen se nos consultó sobre el caso, pero de momento estábamos en Suecia atrapando aquella banda de traficantes chinos"

"Revisé los periódicos de los últimos meses y encontré un artículo sobre la perla perdida" Continuó Elli "La sospecha recaía sobre la doncella de la Reina de Orleans, que era italiana, y su nombre era Lucretia Venucci, que tenía un hermano en Corona, pero no se pudo establecer conexión entre ellos. Beppo era la conexión. Y no me cabe duda de que el tal Pietro que asesinaron hace dos noches era el hermano.

Estuve buscando las fechas en los archivos antiguos de los periódicos y descubrí que la desaparición de la perla sucedió exactamente dos días antes del arresto de Beppo por cierto crimen violento, en el mismo momento en que se estaban haciendo los famosos bustos. Ahora pueden ver claramente la secuencia de los acontecimientos.

Beppo tenía la perla en su poder. Y, en ese momento, cuando la llevaba consigo, estaba siendo perseguido por la policía. Se dirigió a la fábrica en la que trabajaba, consciente de que no tenía más que unos minutos para ocultar este trofeo de enorme valor, pues, de lo contrario, la encontrarían cuando lo registraran.

Había seis réplicas de yeso de Napoleón secándose en el pasillo. Una de ellas todavía estaba blanda. En un instante, Beppo, un obrero habilidoso, hizo un pequeño agujero en el yeso húmedo, metió en él la perla y con unos pocos retoques tapó la abertura de nuevo. Era un escondite digno de admiración. Nadie hubiera podido encontrarla.

Pero Beppo fue condenado a un año de cárcel, y, entretanto, sus seis bustos se dispersaron por el reino. No podía saber cuál contenía su tesoro. Solo rompiéndolos podía verlo. No perdió la esperanza, y llevó a cabo su búsqueda con ingenio y perseverancia considerables.

Mediante un primo que trabaja con Fisher se enteró de los nombres de quienes habían comprado los bustos. Se las arregló para conseguir un empleo con Morse Hudson y, de esa manera, localizó a tres de ellos. La perla no estaba en ninguno de ellos. Despupes logró enterarse de dónde habían ido a parar los otros tres bustos.

El primero estaba en casa de Müller. Allí lo siguió su cómplice, que lo hacía responsable de la pérdida de la perla, y en la pelea que siguió a su encuentro, Beppo lo apuñaló"

"Si era su cómplice, ¿para qué llevaría su fotografía?" Preguntó Kristy.

"Como medio para seguir su pista si deseaba preguntar por él a un tercero. Ese es el motivo más obvio. Pues bien, después del asesinato, consideré que Beppo, probablemente, aceleraría sus siguientes pasos en lugar de diferirlos. Tendría miedo de que la policía hubiese desentrañado su secreto, así que se apresuró antes de que le llevaran ventaja.

Por supuesto, yo no podía afirmar que no había encontrado la perla en el busto de Müller. Ni siquiera sabía a ciencia cierta que se trataba de la perla, pero me parecía evidente que estaba buscando algo, puesto que cargaba con el busto dejando atrás otras casas con el fin de romperlo en el jardín que tenía un farol iluminándolo.

Dado que el busto de Müller era uno de los tres que quedaban, las posibilidades eran exactamente, dos contra una a que la perla estuviera en él. Quedaban dos bustos, y era obvio que iría por el que se encontraba en esta misma bahía en primer lugar, antes de viajar a otra ciudad.

Advertí a los habitantes de la casa, a fin de evitar una segunda tragedia, y fuimos allí para obtener un resultado excelente. Para entonces, por supuesto, tenía claro que estábamos tras la pista de la perla de los Borgia. El nombre del hombre asesinado relacionaba un hecho con otro. Solo quedaba un único busto y la perla debía estar allí. Se lo he comprado en presencia suya al propietario… y aquí lo tienen"

"Vaya" Exclamó Lestrade sorprendido "Admito que en un principio tenía muchas dudas sobre sus métodos, pero ahora no sé si alguna vez he presenciado un caso mejor resuelto que este. Creo que ha errado su vocación y debería dedicarse a resolver crímenes"

"Gracias, inspector Lestrade. En verdad aprecio sus palabras. Fue un honor colaborar con usted. Pero ahora que el caso ha sido resuelto y Beppo ha sido llevado ante la justicia, es hora de que vuelva a lo que en verdad es lo mío. La ciencia"

"Bueno, claro que respeto eso, no lo olvide, la oferta sigue en pie"

"Wow, eso fue muy impresionante, creo que serás un valioso miembro honorario del equipo Frozen" Dijo su primo poniéndole la mano en el hombro

"Cuenta con ello, Andy. Si necesitas de mi ayuda no dudes en consultarme... pero ahora si me disculpas, tengo que encargarme de algo muy importante"

"¿Y eso sería?" Preguntó la sabionda "Mezclar ese tetranitrato de pentaeritritol sin que me estalle en la cara"

"Pues suerte con eso" Le dijo el vago rascándose la cabeza, confundido

Mientras tanto, de regreso en Arendelle, Angelita seguía con su rutina para convencerse a sí misma de que no era inmadura, ni necesitaba a sus amigos menores que ella.

"De nuevo las hermanas me dejaron fuera de todos sus planes, solo por faltar un día a la hora del té... además de que se molestan si llego tarde, o si no aviso que voy a faltar... como si no supieran que en ausencia del resto del equipo Frozen, yo soy quien tiene que resolver los problemas por aquí"

"Señorita Angelita" La llama un hombre con su carreta atorada en el lodo.

"Como ese problema, por ejemplo"

"Tiene que ayudarme, si no llevo esta carga a tiempo, voy a tener que pagar por ella"

"Oh, no quisiera que tuviera que pagar por algo que no es su culpa, déjeme ver qué puedo hacer"

Y activando sus poderes, la chica invisible apareció un campo de fuerza bajo la rueda atascada, permitiendo que la carreta pudiera salir sin problema.

"Es usted muy amable, se lo agradezco mucho"

"Y lo peor de todo es que no me estoy encargando de emergencias reales, solo de problemas cotidianos de la gente. Entre el club de las hermanas y la gente pidiendo ayuda para todo, creo que no me caería mal una pequeña aventura, de esas que solía tener con mis amigos"

Y como si el destino la hubiera escuchado, no lejos de ahí, Joan estudiaba bajo la sombra de un árbol, cuando una voz lo interrumpió.

"Hola cuatro ojos, tanto tiempo sin verte" Lo saludó una voz familiar

"Oh... eres esa chica que hizo que me metieran a la cárcel, espero que no vengas acompañada de más problemas"

"Relájate ¿quieres? Y el nombre es Viper, por cierto"

"Pues el mío es Joan"

"Pero cuatro ojos suena mejor y es menos difícil de olvidar"

"Como sea ¿Qué es lo que buscas? ¿Quieres robar ahora en este poblado"

"En realidad he enderezado mi vida"

"Ajá" contestó Joan incrédulo

"Sí, aunque te resulte difícil de creer. Entendí que el crimen no paga, aquella vez pude ser yo la que terminara en la cárcel y a diferencia de ti, a mí nadie me hubiera sacado"

"Bueno ¿y a qué te dedicas ahora?"

"Soy limpia chimeneas"

"Eso explica tu aspecto"

"¿Qué tiene de malo?"

"No... nada. Pero entonces entras a las casas de las personas y te dejan trabajando en sus salas, donde puedes encontrar valiosos objetos con los cuales quedarte"

"No. Porque me conviene que me recomienden con sus vecinos y si les robo, obviamente no la van a hacer"

"¿Pero entonces es en serio?"

"Sí, te puedo asegurar que ya no me dedico a ser una ladrona"

"Ok, te voy a dar una oportunidad, pero en cuanto sepa que a alguien le robaron algo, voy a acusarte con la policía ¿me entendiste?"

"Fuerte y claro, cuatro ojos, ya verás que no habrá ningún tipo de problema"

Mientras tanto, el hombre que momentos antes tenía su carreta atascada en el lodo caminaba por las calles para entregar una caja de madera bien cerrada, cuando se encontró con un amigo suyo.

"¿Oye, crees en la historia del famoso barba verde?

"Claro que no, todo mundo sabe que solo es un cuento"

"Pues te vas a tragar tus palabras, porque un explorador acaba de hacer un hallazgo importante"

"¿Y cuál es? ¿Su fantasma que sigue robando?"

"Se trata de su tesoro escondido"

"Vaya ¿entonces es real?"

"Pues parece, lo van a incluir en una exhibición del museo"

"Oye, que curiosos guantes"

"¿Disculpa?"

"Los que van sobre el cofre"

"No recuerdo que vinieran cuando empaque todo, ni tampoco que vinieran en la lista"

"Pues ¿Por qué no los llevas a la tienda de antigüedades? De seguro puedes sacarles algo de provecho"

"Es una buena idea" Dice guardando los guantes en sus bolsillos.

Pero al llegar al museo, los guantes estaban dentro del cofre del tesoro.

"¿Cómo llegaron ahí?" Se pregunta el mensajero

"Pues lo que sí sé, es que ahí no se quedarán" Dice el encargado del museo "Nuestra exhibición será sobre el tesoro del pirata barba verde, no sobre sus guantes"

"Si me permite, yo puedo deshacerme de ellos"

"Como quieras. Esta será nuestra exhibición maestra, barba verde juró que robaría toda su vida y hasta después de muerto"

Una vez afuera, el mensajero inspeccionaba aquellos guantes.

"Juraría que los guardé en mis bolsillos ¿serán otros iguales?"

Pero pronto rectificó que se trataba de los mismos guantes, pero por increíble que parezca, habían desaparecido de donde los guardó y aparecido dentro del cofre.

"Oh cielos... ¿Qué tal si realmente están embrujados, como la leyenda dice? Mejor ya no quiero tener nada qué ver con ellos" Y diciendo esto, los arrojó junto al camino, mientras se alejaba a toda velocidad.

Mientras tanto, Viper acababa de limpiar una chimenea y se encontraba toda sucia y agotada.

"Es la última vez que limpio una chimenea sin guantes" Se queja la muchacha, mientras se limpia con un pañuelo igual de sucio que ella "Las manos que quedaron llenas de astillas"

Se sentó a descansar sobre una piedra y no tardó en encontrar el par de guantes, propiedad de Barba Verde, el pirata.

"Genial, justo lo que necesito" Exclamó la chica tomándolos "No son de mi talla, pero peor es nada, servirán por un tiempo, en lo que puedo conseguir unos mejores"

Esa noche, Viper se hospedó en una posada, estaba tan cansada, que no tardó en quedarse profundamente dormida.

Mientras ella dormía, aquellos guantes comenzaron a moverse y a caminar, como si tuvieran vida propia. Y no tardaron en escabullirse por la ventana, llegando a la calle.

Los guantes comenzaron a recorrer el vecindario, buscando una casa rica y no tardaron en encontrar lo que buscaban, la cual, casualmente era la misma casa en donde había trabajado Viper el día anterior.

Hurgando en los cajones, no tardaron en dar con las joyas, por lo que, guardándolas dentro de ellos mismos, los guantes huyeron del lugar y regresaron a la habitación de Viper en la posada.

Al día siguiente, Joan daba un paseo en bicicleta, cuando al pasar por la casa donde se había cometido el extraño robo, se dio cuenta de que unos guardias estaban platicando con la señora de la casa.

"¿Recibió alguna visita inusual el día de ayer?" Escuchó que preguntaba uno de los oficiales.

"Una chica estuvo limpiando la chimenea, nunca antes la había visto, no era de por aquí, más bien recién había llegado al pueblo"

"Viper" Pensó Joan "Que bueno que no le creí ese cuento de que ya estaba reformada. De seguro va robando de pueblo en pueblo, para que no puedan atraparla"

Al continuar su camino, no tardó en toparse con la susodicha, la cual desayunaba en el mesón de una posada.

"Vaya, pensé que tendría apuro por irse, pero actúa como si fuera inocente, debo reconocer que es una buena actriz. Se ve tan despreocupada, que hasta podría convencer a la policía, pero no a mí, que ya la conozco"

"Hola, cuatro ojos" Lo saludó Viper interrumpiendo sus pensamientos.

"Casi logras engañarme, debo reconocerlo"

"¿Yo te engañé?"

"Casi, dije casi"

"¿De qué estás hablando?"

"De tu falsa historia de la ladrona redimida, pero déjame decirte que fuiste muy tonta y la policía pronto va a encontrarte y a encerrarte"

"¿Qué le dijiste a la policía? Yo no he hecho nada"

"Yo no les dije nada, pero es obvio que van a venir aquí a arrestarte por haber robado ayer en la casa donde te contrataron para limpiar la chimenea"

"Te juro que yo no fui" Dijo Viper alarmándose

"Te sugiero que mejor dejes de mentir y afrontes las consecuencias de tus actos"

"Es en serio... yo no he robado nada"

"Bien, si es así como quieres que sea, voy a avisarle a la policía que te encuentras aquí" Dijo Joan a punto de retirarse en su bicicleta.

"¡No te atrevas!" Y diciendo esto, Viper le saltó encima.

Por lo que ambos rodaron por el suelo.

"Yo no he hecho nada malo" Insistió la chica

"Todas las pruebas apuntan a ti. Mejor entrégate, para que no compliques más las cosas... ¡Ay... ya déjame!" Se quejó el muchacho, cuando la chica lo estiró de los brazos, mientras al mismo tiempo lo empujaba de la espalda con el pie (NA: Como Jessie a Woody de Toy Story 2).

"No me importa si no me crees, pero no voy a dejar que me acuses de algo que no hice"

"¿Qué está pasando aquí?" Preguntó un oficial interviniendo

"Arréstela oficial" Dijo Joan levantándose adolorido "Está loca, además de que es la ladrona que le robó a la señora Frandsen"

"No es cierto" Dice Viper jaloneándose "Yo no robé nada... lo juro"

"Pues tu descripción es igual a la que nos dieron de la posible ladrona" Le dice uno de los guardias que la detuvieron.

"Sí, yo trabajé limpiando su chimenea, pero no robé nada y puedo demostrárselos. Revisen mis cosas, si quieren"

Pero aquello fue un error, pues al revisar sus pertenencias, la policía no tardó en encontrar las joyas robadas por los guantes.

"No sé qué querías probar, jovencita" Dice un guardia mostrándole el botín a sus compañeros.

"No entiendo nada... yo... yo no lo hice" Intentó decir Viper muy mortificada

Y a pesar de que Joan quería verla pagar por lo que había hecho, algo en su angustiada mirada lo hizo sentir mal por ella.

"Te dije que debías haberte entregado" Le dice el chico a la ladrona "Tu sentencia hubiera sido menor"

"De verdad yo no robé esas joyas... cuatro ojos, tienes que creerme"

"Ojalá pudiera, pero no hay nada más qué decir, todo está muy claro"

"En serio que no robé nada... creo que alguien está intentando inculparme"

"Pues no creo que la reina vaya a creer en esa historia sin una buena evidencia"

"En eso tienes que ayudarme tú"

"¿Y por qué lo haría?"

"¿Porque soy linda y te gusto?"

"Claro que no... no eres mi tipo"

"Voy a fingir que te creo"

"Tienes que darme una buena excusa para que lo haga"

"¿Porque el verdadero ladrón sigue allá afuera y podría ser peligroso?"

"Es un buen punto... veré qué puedo hacer, pero no prometo nada"

Los oficiales se llevaron a Viper, mientras Joan se quedaba pensando en cómo iba a demostrar la inocencia de esa pobre chica.

Por su parte, en la casa de playa, al ser hijo único, Kurt empezaba a sentirse abrumado de tener que compartir todo con tantos chicos.

"Hice galletas" Exclamó la cocinera "¿Quién quiere lamer la cuchara?"

A toda velocidad, Kurt bajó corriendo los escalones, pero al entrar a la cocina, se topó con Kristy y vio como la cocinera le daba la cuchara a ella.

"Yo quería lamer la cuchara" Se lamentó Kurt

"Oh, Kurt, la princesa Kristy es visita, déjala lamer a ella la cuchara"

Refunfuñando, Kurt no tuvo más remedio que ser cortés con su invitada, y saliendo de la cocina se dispuso a leer algunas de sus historietas, pero no estaban en su lugar.

Al entrar en la sala, vio que Andy, Chema, Andrew y Ed se divertían leyendo sus historietas.

"¡Hey! Mis historietas. ¡Estaban en orden alfabético! Y además estaba en medio de un capítulo muy emocionante"

"Kurt, no seas grosero" Lo reprendió su madre "Los chicos son nuestros invitados, préstales tus historietas"

Exasperado, Kurt tuvo que obedecer.

Pronto llegó la hora de la cena y Kurt se saboreaba cuando la cocinera puso la charola sobre la mesa, pero no era el platillo que él esperaba.

"Pero ¿Qué es esto? ¿Sardinas? Yo quería salchichas y puré"

"Lo siento, Kurt" Le dijo su padre "Pero debemos ser corteses con los invitados, y ya que Elli resolvió el complicado caso de los Napoleones, lo justo es que ella escoja la merienda. Y ella eligió sardinas"

"Creo que a todos nos hacía falta algo de omega tres" Opinó Elli acomodándose los lentes

"Y gracias al cielo por eso ¿Quién querría más calorías?" Suspiró Kurt decepcionado

Más tarde.

"Oye, papá, tengo una excelente idea para el paseo de mañana" Le dijo Kurt "Vayamos a Rügen Island"

"Oh, lo siento, hijo, pero ya Ostein sugirió ir a Zugspitze, recuerda que son nuestros invitados"

"Claro" Respondió él decepcionado

En su recámara, Kurt se lamentaba hablando con su conejo de felpa.

"Bueno Bum Bum, tal vez ya no tengo las historietas, o las galletas, o la cena, o el paseo, pero al menos tengo un plan"

El chico se sentó en su cama y el movimiento hizo que el conejo cayera acostado.

"Oh. Quieres saber cuál es ¿Eh?"

Y diciendo esto, el chico sacó un plano ultrasecreto, revelando un dibujo de un bote dividido en secciones.

"Verás, papá contrató como cada año al Sr. Koch para que nos lleve en su bote, será un viaje de cinco horas. Suena divertido ¿Verdad? No cuando se trata del Sr. Koch. Porque cada uno de los asientos de su bote ofrecen un tipo de tortura diferente: Está el asiento pegajoso, el húmedo, el del resorte, y el inclinado. Quedar en la última hilera de asientos no es bueno porque el movimiento te marea tanto como montar un toro salvaje. Ir en la primera hilera de asientos tampoco es recomendable porque está justo en línea de visión del Sr. Koch, que no te deja ni respirar porque según él eso podría dañar su destartalado bote. Además de que aprovecha para contar sus historias lentas y aburridas sobre sus supuestas aventuras de cuando fue marino. Por lo que según mis cálculos eso deja un asiento seguro entre todos:

Lo llamo, el punto dulce. Y mañana va a ser mío. Porque voy a vigilarlo toda la noche"

Esa noche, los chicos se hospedaron en una cabaña junto al lago para partir a la mañana siguiente muy temprano. Y en cuanto todas las luces se apagaron, Kurt salió sigilosamente apenas alumbrado por una lámpara de petróleo. Bajó las escaleras, el piso de madera rechinaba a cada paso y el chico temió despertar a sus amigos, pero por suerte no fue así.

Con su mochila en la espalda Kurt salió, cerró la perta con delicadeza caminó por el muelle y subió al bote que se hallaba atado.

Una vez dentro se sentó en su asiento predilecto y sacó su conejo de felpa.

"La operación punto dulce es un éxito" Exclamó abrazándolo "Ya aseguré el asiento"

La cabeza de su muñeco se ladeó y Kurt lo tomó como una pregunta.

"¿Qué quien se sentará junto a mí? Rayos, eso no lo había pensado" Gruñó jalándose el cabello "Veamos, tener al compañero incorrecto junto a mí podría arruinar el punto dulce. Ostein definitivamente no. Ideará la forma de intentar hacerse rico pescando cangrejos o algo y yo terminaré siendo mordido por ellos"

Kurt recordó en retrospectiva los muchos líos en los que el vago lo había metido constantemente.

"Y tampoco puede ser Elli, querrá usarme como conejillo de indias para averiguar el comportamiento del cuerpo humano en un viaje largo mientras me da a beber ácido sulfúrico o algo por el estilo... Y no puede ser Mary..."

FLASHBACK

"¿Jugamos ataque ovino?" Le preguntó Mary a Kurt sentada a su lado en un viaje en carruaje

"¿Y cómo se juega?" Preguntó Kurt

"Yo te golpeo cada vez que veo una oveja"

Para su mala suerte, justo pasaba a su lado un pastor con un rebaño completo.

"Uh, buen momento" Exclamó Mary procediendo a golpearlo

TERMINA FLASHBACK

"Ya lo tengo, Chema, el movimiento del bote lo arrullará y terminará durmiéndose y dejándome tranquilo"

Sigilosamente, Kurt ingresó nuevamente en la cabaña y entró en la recámara de su amigo, el cual dormía a pierna suelta.

"Chema... Chema" Lo llamó Kurt

Pero el niño tenía el sueño muy pesado y no despertaba.

"¡Chema!" Exclamó Kurt sacudiéndolo y despertándolo por fin "Oh, estás despierto. Oye ¿Te sentarías junto a mí en el bote mañana?"

"Sí, claro, es lo menos que puedo hacer. Es decir, me salvaste de esa horrible pesadilla en la que estaba en calzoncillos en público y luego se me caían los dientes"

Y diciendo esto, Chema volvió a dormirse profundamente.

"¡Sí!" Exclamó Kurt jubiloso

Nuevamente, Kurt se hallaba instalado en el asiento perfecto charlando con su conejo de felpa.

"La operación asiento junto al punto dulce ha sido todo un éxito"

Pero nuevamente se le figuró que su juguete le hacía dudar de su plan.

"¿Qué quién se sentará detrás de mí? Rayos y maldiciones, debo contemplar todos los detalles de este plan soy un zopenco. Hay tantas formas de arruinar el punto dulce. Muy bien ¿A quién quiero detrás de mí? Definitivamente no a Varian, la última vez se mareó por ir haciendo sus experimentos con el bote en movimiento y me vomitó encima... ¡Lo tengo! A Ostein, así no me veré afectado por sus planes de hacer dinero fácil, pero podré enterarme de todo y reírme de sus locas ideas je je je"

Momentos después, Kurt se hallaba junto a la cama de Ostein.

"¿Te sentarías detrás de mí en el bote mañana?"

"Sí, sí, lo que digas" Respondió el vago medio sonámbulo

De vuelta en su recámara, Kurt colocaba el nombre de Ostein en su diagrama del bote.

"Oye, un momento" Dijo la voz del vago, la cual casi le provoca un infarto.

Justo a tiempo, Kurt alcanzó a esconder todo.

"Me sentaré detrás sólo si la enana no se sienta junto a mí. La última vez me puso esmalte francés en las uñas. Y aunque realmente el tono contrastaba con tono de piel, no es una experiencia que me gustaría repetir"

"No hay problema, haré algunos ajustes para acomodarte"

Sigilosamente Kurt entró a las habitaciones de los demás chicos adormilados convenciéndolos de sentarse en el sitio que él les había elegido.

"Ahora sí, ya está todo listo" Exclamó Kurt completando su diagrama con los nombres de todos

Y nuevamente se hallaba sentando en el bote apartando su asiento especial hablando con su conejo de felpa.

"La operación cubre todos los asientos cerca del punto dulce está terminada"

Miró a su conejo por unos instantes y luego lo guardó de inmediato en su mochila.

"Lo siento Bum Bum, pero tus preguntas comprometen la misión. Ahumm, me caigo de sueño, trataré de dormir un poco"

Justo cuando empezaba a adormilarse, unos golpes en el costado del bote lo despertaron, al mirar por la borda vio que se trataba de sus amigos.

"Hola chicos ¿Qué pasa?"

"¿Qué estás tramando, Kurt?" Le preguntó la sabionda

"¿Yo? Yo no tramo nada, sólo tomo una siesta en un bote por la madrugada como cualquier chico normal"

"¿Ah sí?" Replicó Helena "¿Y qué es esto?" Agregó mostrándole su diagrama del bote con los nombres de todos

"¿Entraron a mi habitación?" Gruñó Kurt

"Eso no es lo importante ahora" Replicó Kristy

"¿Qué es el punto dulce?" Quiso saber Andrew

"¿Y por qué estás en él?" Terció Birgit

"Oh, pues... verán... es el peor asiento en todo el bote. Y yo me puse en él para que mis invitados no sufran"

"Entonces ¿Por qué se llama entonces Punto Dulce?" Le preguntó la sabionda

"¿Porque yo estoy siendo dulce?"

"Según mis cálculos" Dijo Varian "El punto dulce en realidad es el mejor asiento en el bote por varias razones, incluyendo circulación de brisa marina, menor probabilidad de contraer mareo por movimiento de barco también conocido como cinetosis, alejamiento de la línea de visión del Sr. Koch"

"Me tomó días pensar en eso" Rezongó Kurt

"Lento" Le dijo su amigo alquimista

"Pues si es el mejor asiento, yo debo tenerlo, soy el mayor" Opinó el vago

"La belleza antes que la edad" Dijo la Sabionda

"Sí, así que yo lo tendré" Replicó Kristy

"Ese asiento me pertenece" Gruñó Andy

"Será mío, como yo descifré lo del punto dulce" Aseguró Varian

"Tú lo vomitarías todo, yo debo tenerlo" Opinó Elli

"Pueden gritar lo que quieran, pero yo ya estoy en el asiento" Les dijo Kurt "Y la posesión es nueve décimas de la ley"

"Vas a poseer un golpe en un momento" Lo amenazó la sabionda

Todos subieron a bordo y comenzaron a pelearse por obtener el preciado asiento.

"Wow, encontré un diente" Exclamó Andrew tirado en el suelo resultado de aquellos golpes "Lo pondré bajo mi almohada"

Aquella batalla campal ocasionó un agujero en el barco, el cual empezó a hundirse rápidamente.

"Las mujeres y Ostein primero" Dijo el vago

Todos lograron saltar al muelle poniéndose a salvo.

"Pero ¿Qué han hecho?" Exclamó el Sr. Koch "Ese fue mi primer bote, y el primer bote de mi padre, y el primer bote de su padre"

"Bueno, ya sabe lo que dicen, el Capitán debe hundirse con su barco" Dijo el vago invitándolo que saltara al agua

"Todos vuelvan dentro, están castigados, van a reponerle su bote al Sr. Koch de sus bolsillos" Les dijo Eugene

"Oh rayos. Tanta planeación para nada. La operación punto dulce se arruinó. Creo que debí saber que, con tantos chicos en la casa, no se podría controlar cada pequeño detalle. Pero por suerte, tengo otro plan, mis amigos no lo saben, pero también hay un punto dulce en el salón. Es el extremo izquierdo del sillón Luis XIV, justo debajo del tragaluz, con la mesa para bocadillos enfrente y muy cerca del baño más próximo. Y va a ser todo mío, la operación Punto Dulce del Sillón Luis XIV, comienza ¡Ahora!" Y diciendo esto corrió escaleras abajo antes de que sus amigos descifraran su plan y lo arruinaran.

Mientras tanto, Angelita regresó al castillo y por un momento olvidó que sus amigos no se encontraban en casa.

"Chicos ¿ya vieron lo de la nueva exposición en el museo?"

Pero nadie contestó y fue entonces que recordó que los demás se habían ido de vacaciones.

"Olvidé que soy la única por aquí" Pensó la chica invisible "No cabe duda de que sin ellos todo ha sido muy aburrido, pero supongo que es normal, debo dejar las niñerías atrás y portarme como una adulta madura, aunque al principio puede parecer un fastidio"

Mientras tanto, Joan llamó a la puerta del castillo y fue recibido por Kai.

"¿Se le ofrece algo, Joven Carrington?"

"¿No han regresado el príncipe Anders y los demás?"

"No, todos siguen fuera. Bueno, excepto por Angelita, ella no los acompañó en el viaje"

"Que extraño, pero ¿puedo hablar con ella?"

"Por supuesto, tomé asiento, en un momento le aviso"

Momentos después, Angelita se acercó a recibirlo.

"Joan ¿preguntaste por mí? ¿Puedo ayudarte en algo?"

"Bueno, tú eres parte del Equipo Frozen y te gusta ayudar a la gente"

"Pues lo hago con gusto, pero siendo sincera, yo preferiría apoyar a la gente que de verdad me necesite, que tenga un problema del que nadie más puede ocuparse"

"Pues creo que tengo a la persona que buscas"

"¿De qué estás hablando? Dime ¿Qué necesitas?"

"Acompáñame y te lo contaré en el camino"

Momentos después, se encontraban cerca de la pensión donde se había hospedado Viper y Joan ya había puesto al tanto de todo a la chica invisible.

"¿Y tú le crees que es inocente?"

"No la conozco lo suficiente, pero siento que todo este asunto está muy extraño, demasiado si me preguntas"

"Tal vez alguien más la conoce por aquí y quiere deshacerse de ella"

"Es lo que yo también pienso, pero no sé qué creer"

"Lo que podemos hacer es comenzar una investigación"

Pero luego hablándose a sí misma, se reprendió por haber sugerido algo tan complicado.

"¿Estás loca? Andy no está aquí, él es el experto en esta clase de cosas... Bueno, pero no siempre lo fue, tuvo que crecer y madurar y eso es lo que yo busco hacer... Ese es el punto, si algo sale mal, va a parecer que un niño de 15 años es más listo que yo... Por eso voy a esforzarme mucho en esto, para que todos me tomen en serio y vean que soy capaz de hacer más que solo bajar gatitos de los árboles"

"¿Te encuentras bien?" La interrumpe Joan "De pronto te quedaste muy callada"

"Decía que debemos tener mucho cuidado, no queremos meterla en más problemas de los que ya tiene"

Ambos ingresaron a la posada y dejándose llevar por sus instintos, pronto Angelita comenzó a hacer su investigación.

"¿Entonces dice que no tuvo ninguna visita?"

"No, nadie preguntó por ella. Ni siquiera alcanzó a hacer amistad con los demás huéspedes"

"¿Usted diría que parecía sospechosa, como que ocultaba algo?"

"En realidad parecía bastante normal ¿Quién hubiera dicho que tras esa fachada de chica inocente se escondía una ladronzuela? Una bastante torpe, por cierto, ella misma llevó a la policía directo a la evidencia"

"Sí eso es lo que me parece muy raro" Dice Joan "¿Por qué haría algo como eso, como si no tuviera nada que ocultar?"

"Yo lo único que puedo decir es que, si ustedes son conocidos de ella, llévense sus cosas, no tengo espacio para guardarlas"

"Eso no nos ayudó en mucho" Dice Angelita decepcionada

"Sí, todas las evidencias siguen apuntando hacia ella" Agrega Joan, mientras ambos salen de la posada.

"Tiene que haber alguna forma de averiguar qué fue lo que pasó en realidad... pero ahora no tengo tiempo de averiguarlo" Agrega la chica invisible revisando su reloj "Tengo reunión de lectura con Las Hermanas"

"¿Las hermanas de quién? ¿O es que te vas a ir al convento?"

"Claro que no, Las Hermanas son un club muy prestigioso para chicas de mucha clase, que respetan la puntualidad, por eso tengo que irme"

"Oye espera, no puedes irte así nomás"

"De hecho sí puedo, pero descuida, mañana seguimos investigando ¿de acuerdo?"

Y diciendo esto, Angelita se alejó corriendo.

"Vaya heroína que es esa chica" Se queja Joan, mientras sube las cosas de Viper a su bicicleta "Deja a su suerte a alguien que la necesita"

Al anochecer, Joan se estaba lavando los dientes y no advirtió a los guantes encantados, que avanzaron hacia su ventana y de nuevo salieron a la calle.

"Espero que podamos salvar a Viper. No sé por qué, pero algo me dice que sí está diciendo la verdad y que no fue ella quien robó esas joyas"

Muy entrada la noche, cuando el muchacho ya se había quedado profundamente dormido, los guantes regresaron a su casa, con un nuevo botín.

De nuevo entraron por la ventana y le caminaron por encima, lo cual le causó ligeras cosquillas.

"Tía" Exclamó Joan entre sueños "La cama tiene arañas... ay no... no... no"

Pero entonces, uno de los guantes tomó un extremo de la cobija y lo arropó, para que se volviera a dormir.

"Gracias" Exclamó Joan más despierto que dormido.

Y entonces vio que se trataba de los guantes que había visto entre las pertenencias de Viper, los cuales parecían tener vida.

"¡Uahhhh!" Gritó el muchacho.

Y de un movimiento rápido se incorporó y ocasionó que los guantes salieran volando, tirando parte de su botín.

"¡Diamantes y joyas!" Exclamó sorprendido

Con lo que aun llevaban, los guantes siguieron avanzando por el piso, escapando de su habitación.

"Los guantes son los ladrones" Dijo Joan corriendo detrás de ellos

Pero los astutos guantes atravesaron una escoba en su camino, ocasionando que el chico rodara por las escaleras, haciendo tanto ruido que despertó a todos.

"Joan ¿a qué estás jugando?" Lo regaña su tío

Comprendiendo que nadie iba a creerle, decidió ocultarle la verdad.

"A nada, tío... solo quería un vaso de agua y tropecé por las escaleras"

"Ten cuidado muchacho" Lo regaña su tía "Ya te he dicho que no bajes corriendo"

"No pasa nada, vuélvanse a dormir"

Sus tíos regresan a su habitación y Joan regresa a la suya, pero en cuanto cruza la puerta, los guantes le caen encima y comienzan a hacerle cosquillas.

"No es justo... ja ja ja" Dice el muchacho sin podérselos quitar "Las cosquillas son juego sucio... ja ja ja"

En lo que un guante lo sigue distrayendo con las cosquillas, el otro toma un libro y lo golpea fuertemente en la cabeza.

"Ustedes no pelean limpio" Se queja Joan

El chico mira a su alrededor y alcanza a ver que los guantes intentan escapar por la ventana, por lo que de prisa toma una caja y los encierra adentro.

"¿Quién diría que un par de guantes serían tan difíciles de atrapar?" Se queja el muchacho "Esto se volvió muy extraño ¿Cómo se lo voy a explicar a la policía?"

Al día siguiente, Joan se reúne con Angelita.

"Vaya, no te ves nada bien" Le dice la chica invisible

"No pude dormir, me la pasé toda la noche en vela"

"Lo que hace el amor"

"No estoy enamorado de esa chica. El motivo por el que no pude dormir fue porque tuve que vigilar a unos guantes cleptómanos"

"¿Es eso una especie de juego?"

"No y te lo demostraré. Aquí adentro están unos guantes, que no tengo idea de cómo, pero se mueven y caminan, como si estuvieran vivos. Y les gusta robar cosas valiosas"

"¿De verdad?"

"Vamos, como si no hubieras visto cosas más extrañas"

"Bueno sí, pero unos guantes vivos que roban, me parece un tanto demasiado"

"Pues es la verdad, los guantes son quienes robaron las joyas y no Viper"

"Pero ¿Cómo vamos a demostrarlo?"

"Tal vez si los ven moverse nos crean, vamos allá ahora mismo"

Momentos después, los chicos se encontraban en el sitio donde los guardias entrenaban y no tardaron en encontrar a los oficiales que arrestaron a Viper el día anterior.

"Escuchen oficiales" Les dice Angelita "Pero tenemos pruebas de que la chica que arrestaron ayer es inocente, ya que alguien embrujó estos guantes para que se muevan y roben como si tuvieran vida. Demuéstrales Joan"

"Pero les advierto que a la primera oportunidad van a intentar saltarles encima"

Pero al abrir la caja, los guantes no se mueven para nada y solo lucen como simples y ordinarios guantes.

"Que raro, juraría que anoche se estaban moviendo" Dice Joan con una gran sonrisa

"¿Tendrá que ver porque ya no es de noche?" Pregunta Angelita

"Comienzo a creer que esto no fue una buena idea" Se lamenta Joan, mientras ambos se retiran.

"¿Y ahora qué hacemos?" Pregunta la muchacha

"Hay que esperar a que sea de noche y entonces volveremos con los guantes"

"¿Qué guantes?" Pregunta Angelita señalando la caja vacía.

"Otra vez, no" Se lamenta Joan

Mientras tanto, los escurridizos guantes se encontraban afuera del museo, donde se exhibía su preciado tesoro.

Dispuestos a recuperarlo, los guantes intentaron escabullirse dentro, pero no encontraron ningún tipo de rendija y para forzar la cerradura necesitaban a un humano, un humano con experiencia en los robos.

Viéndose entre sí, los guantes se dieron cuenta de que pensaban en la misma persona.

"Los guantes no pueden estar muy lejos" Dice Joan revisando entre unas plantas "Es decir, son unos guantes ¿a qué velocidad pueden avanzar unos guantes?"

"Recuerda que estamos hablando de unos guantes mágicos, podrían ser tan rápidos y escurridizos como un ratón"

"¿Y a dónde crees que hayan ido?"

"Seguramente por algún otro botín o eso creo"

"Pues motivémoslos a que busquen uno. Trae tus mejores joyas y yo voy por las de mi tía"

"Ahm, no sé cómo decirte esto, pero... yo no tengo joyas"

"Oh cierto, disculpa. Con todo eso del Club de las Hermanas que mencionaste, creo que me fui con la finta de que eras una chica de alcurnia"

"Oye, que no tenga joyas, no significa que no pueda ser elegante y refinada"

"Totalmente de acuerdo, por eso tú vas a ser nuestra carnada. En seguida regreso, voy por todas las joyas que pueda tomar prestadas. Tú mientras ve por el vestido más elegante que tengas"

Momentos después, Angelita se arreglaba para hacerse pasar como una chica rica, pero las palabras de Joan la habían entristecido un poco.

Todas las hermanas eran chicas ricas, que no tenían que preocuparse por trabajar y que tenían sirvientes que hicieran las cosas por ellos. Y aunque ella vivía temporalmente en el castillo, el motivo era para que todo el equipo Frozen estuviera junto y que pudieran salir en misiones sin molestar a nadie. Pero la triste realidad, es que, a diferencia de sus amigas, ella tenía que trabajar.

"¿Amigas? Creo que es una palabra muy fuerte, realmente no sé si las hermanas son mis amigas de verdad o solamente quieren a alguien en su club para darle órdenes y sentirse superiores"

Más tarde, se reunió con Joan en la plaza. El muchacho llegó corriendo, con las joyas de su tía ocultas entre su ropa.

"Logré engañar a mi tía, pero hay que darnos prisa, porque si revisa su alhajero, le va a dar un infarto"

"Son hermosas" Exclama Angelita observando los aretes, collares y brazaletes que le entrega Joan.

Por largo rato, Angelita pasea por la plaza, el muelle y todos los lugares donde pudiera llamar la atención. Pero como no consiguieron nada y antes de que la tía de Joan descubriera que sus joyas habían desaparecido, decidieron terminar con su plan.

Y rápidamente Joan corrió de regreso a su casa, mientras Angelita regresó al castillo, donde notó que algunas de las sirvientas no la veían de muy buena manera.

Y entonces recordó todo lo que había pensado momentos antes, ella estaba en el castillo para trabajar, no como un huésped que llega a su cuarto de hotel. Y hacia semanas que no apoyaba con sus labores, pues dedicaba la mayor parte de su tiempo a actividades del club.

"Quizás debería verme un poco más acomedida" Piensa mientras se apresura a limpiar una mesa de pared y le cambia las flores marchitas.

Al anochecer, sin ser vistos, los guantes se escabullen dentro de los calabozos del castillo, donde Viper duerme, esperando por su juicio.

"¿Eh?" Exclama al sentir que los guantes se le colocan en las manos "Pero ¿Qué es esto?"

Sin darle mucho tiempo a reaccionar, los guantes la arrastran hasta llegar a la puerta de su celda, la cual fuerzan utilizando el broche que la chica llevaba en el cabello.

"Esto debe ser un sueño" Piensa Viper mortificada "Los guantes que encontré me están obligando a ser prófuga de la justicia... ¿Serán ellos los mismos que robaron la otra noche? Pero que tonterías digo... Esto debe ser una alucinación"

Pero no es así y pronto los guantes la obligan a escabullirse hacia la salida.

"Bueno, como no pude resolver el caso, supongo que por lo menos puedo llevarle a esa chica una buena cena" Piensa Joan dirigiéndose a los calabozos con comida preparada por su tía "Espero que no malinterprete las cosas"

Pero grande es su sorpresa al ver a Viper forzando la reja para escapar.

"Te saliste de tu celda. No importa lo que haga por ayudarte, ya no vas a ser inocente"

"Cuatro ojos... yo no fui... no me lo vas a creer... pero los guantes que traigo puestos son quienes quieren que me escape"

"¿Ustedes otra vez?"

"¿Se conocen?"

Interrumpiendo aquella extraña conversación, los guantes la obligan a darle un golpe en la quijada a Joan, tirándolo al suelo.

"De verdad lo siento" Exclama Viper mientras intenta evitar que los guantes la saquen.

"Voy a pedir ayuda" Dice Joan sobándose la boca

"No puedes hacer eso, o de lo contrario, vas a delatarme"

"No de los guardias, pero hay alguien aquí que también sabe sobre los guantes"

Momentos después, Angelita ha terminado de dar una rápida ordenada.

"Listo, con eso al menos no me van a ver tan feo"

"Angelita, de prisa, necesito tu ayuda"

"¿Qué pasa? ¿Los guantes volvieron?"

"Sí y quieren meter a Viper en más problemas"

"Vamos a detenerlos"

"De eso encárgate tú. Yo me ocupo de que el cambio de guardia no descubra que escapó de su celda"

Y entonces, la chica invisible sale del castillo, buscando a Viper, mientras Joan se apresura a alcanzar a los guardias, los cuales ya estaban a punto de bajar al calabozo.

"Oficial, lamento mucho lo de hace rato" Dice Joan cerrándole el paso "Ya sé que mi broma con los guantes no fue muy divertida que digamos"

"No te preocupes por eso, hijo. Solo no lo vuelvas a hacer"

"Tiene toda la razón ¿Sabe? Su heroísmo me convenció a tomar la decisión de volverme un guardia como usted"

"Excelente. Ahora si nos permites, tenemos trabajo que hacer"

"Oh sí, lo entiendo. Pero es que tiene que ver mis aptitudes para el puesto, déjeme le muestro de lo que soy capaz"

Afuera, Angelita no tarda en encontrar a Viper.

"Tú debes ser Viper"

"¿Cómo lo supiste?"

"Bueno, esos guantes me son familiares"

"No puedo controlarme, es como si tuvieran vida"

Y diciendo esto, le tiró un fuerte puñetazo. Por fortuna, Angelita alcanzó a evitarlo, pero fue atacada nuevamente por lo guantes, quienes la tomaron fuertemente del cabello.

"Lo siento" Exclama Viper apenada.

Mientras tanto, Joan intenta presumir sus maniobras de karate frente a la escolta de guardias, los cuales lo observan exasperados.

"¿Qué opinan de mis movimientos? Increíbles ¿No lo creen?"

"Sí, sí, son maravillosos. Ahora muévete del camino"

"Pero esperen, aun no les muestro mi Gran Movimiento Secreto"

Afuera, las chicas continuaban su batalla.

"Tenemos... que quitarte... esos guantes... de las manos" Dice Angelita intentando soltarse del agarre de los guantes.

"Lo siento" Dice Viper tomando a Angelita y aventándola fuertemente contra la pared "De verdad lo siento mucho"

Pero entonces se da cuenta de que la chica invisible consiguió quitarle uno de los guantes.

"Que bien, lo tengo" Dice Angelita con el guante en la mano.

Pero pronto el guante comienza a atacarla, pellizcándole la nariz, para después ponerse en su mano y hacer que se tire golpes ella misma.

"Pensé que detener unos guantes sería una misión muy sencilla" Se queja Angelita esquivando sus propios golpes.

"Si que son escurridizos" Se queja Viper batallando también con el guante que le queda.

"De seguro quieren que les ayudemos a robar algo"

"¿Un ladrón pidiendo ayuda a otro? Pero qué vergüenza"

Su comentario hace que los guantes se detengan momentáneamente.

"Parece que no les gusta que les digas sus verdades" Dice Angelita al ver que al parecer ya descubrieron su punto débil.

"¿Cuál? ¿Acaso que son unos malos ladrones que no pueden hacer su trabajo solos?"

De nuevo a los guantes no les agrada que les tiren indirectas. Y entonces, como queriendo demostrar que son muy rudos por sí solos, se les quitan de las manos.

Y Angelita aprovecha la oportunidad para encerrarlos dentro de un campo de fuerza.

"Espero que con eso ya no escapen, son más escurridizos que un par de ardillas rabiosas" Se queja la chica invisible.

"Me alegro de que ya no sean una amenaza. Pero ahora debo regresar sin que me descubran ¿Cómo puedo hacer eso?"

Ambas chicas se acercan sigilosamente a los calabozos y escuchan a Joan, quien todavía está distrayendo a los guardias.

Y de pronto, el chico, por error tira y pisa una lanza recargada en la pared y comienza a avanzar sobre ella sin control, chocando con los guardias y noqueándolos a todos en el proceso.

"Bueno, creo que esa es mi señal" Dice Viper feliz de que se le facilitan las cosas.

Y de inmediato toma la llave de su celda para regresar dentro.

"Oh cielos ¿Qué fue lo que paso?" Pregunta Joan sobándose la cabeza.

"Ven conmigo, cuatro ojos, para que me encierres otra vez" Dice Viper tomándolo del brazo y llevándoselo jalando.

Mientras Angelita sube a hablar con la reina y le revela los guantes encantados, los cuales son los verdaderos ladrones.

Por lo que, al día siguiente, Viper es juzgada y para demostrar que es inocente, da una muestra de sus habilidades para escapar de la celda.

"Como ven, pude haber escapado, pero no lo hice"

"Pero ¿Qué hay de las joyas que recuperamos en su poder?" Pregunta uno de los guardias que la arrestaron.

"Como usted dice, oficial" Responde la reina "Las joyas se recuperaron. Por lo que he decidido darle otra oportunidad a esta joven. Si vuelve a robar, terminaremos de procesarla, pero si endereza su vida, tendrá las mismas oportunidades que cualquier otro ciudadano honorable"

A todos los presentes les parece un veredicto muy sabio y ya nadie tiene nada más que discutir al respecto.

"Te agradezco mucho" Le dice Viper a Joan una vez que salieron del castillo "No te rendiste hasta que conseguiste salvarme"

"Bueno, como dijo la reina. Te merecías otra oportunidad y me alegra que ahora la tengas"

"Sí, era por eso y también porque te gusto, reconócelo"

"A mí se me hace que más bien yo te gusto a ti"

"Sí, en tus sueños. Bueno, ya nos veremos en otra ocasión y espero que sea con una aventura tan emocionante como esta"

"Pero ojalá que no tenga que volver a hacer el ridículo"

"Lo bueno es que te ves lindo haciéndolo"

Y diciendo esto, Viper le dio un beso en la mejilla, para después subir a la bicicleta de Joan y alejarse.

"¡Oye, esa es mi bicicleta! ¡Espero que no estés pensando en robarla!"

"¿Yo? Para nada, te la devolveré en cuanto la desocupe"

"Algo me dice que ya no voy a volver a verla" Piensa Joan, mientras se despide de ella "Cielos, pero que chica"

¿LES GUSTÓ EL CAPÍTULO? TAL PARECE QUE ANDY Y SUS AMIGOS, POR MÁS LISTOS O FUERTES QUE SEAN, EN EL FONDO SON UNOS NIÑOS INMADUROS QUE HACEN TONTERIAS Y TERMINAN CASTIGADOS.

¿CREEN QUE ANGELITA REGRESE A LA PANDILLA? PARECE QUE YA ESTÁ EXTRAÑANDO A SUS AMIGOS.

ESPERO SUS COMENTARIOS. HASTA LA PRÓXIMA.