Capítulo 2
"¿Estás bien Itadori? Hoy has estado muy callado" le pregunta Nobara mientras jugaban, por lo general Yuuji era el que más bromeaba cuando jugaban pero hoy estaba muy callado, solo respondía con sílabas y sus amigos les resultaba un poco preocupante, finalmente Nobara fue quien preguntó.
"Hm... solo estoy cansado" responde con una risita al final, aunque está cansado está aquí jugando tan tarde en lugar de irse a dormir, al menos su mente estaba distraída con el juego y no pensando en la forma en que lo trató Sukuna hace unos momentos, sabía que en cuanto se acostara su mente comenzaría a burlarse de él y lo haría sobre pensar hasta el punto de sentir la desesperación y llorar, él no quería ser un chico melancólico solo por su situación ¿cómo podría lucir infeliz delante sus amigos cuando nació en una familia llena de privilegios?
Megumi no es pobre, pero definitivamente no tiene la economía para gastar en cosas innecesarias ya que su padre es un irresponsable y solo le da para los gastos de la escuela, el resto lo gasta en apuestas, apenas tiene un viejo portátil que deben compartir y apenas les alcanza para pagar los servicios y tener alimentación diaria, una vida promedio sin lujos ni gastos extraordinarios.
Nobara vive con su abuela, así que vive cómoda pero tampoco abusa de esto y aporta en su casa ayudando a su abuela con la preparación de la comida o el aseo, son solo ellas dos y dependen de la pensión y la manutención de Nobara. Y en cuanto a Junpei, vive con su madre quien tiene un trabajo estable con el puede vivir decentemente. Sus tres amigos viven en un mundo diferente al suyo, él vive en el mejor barrio, puede gastar en lo que quiera pues sus padres no tienen problema en conseguirlo, con esta lógica, no puede ser un niño infeliz, es un niño rico, su único problema es su hermano mayor, que esperaba que ya no se metiera en su vida en cuanto fuera mayor de edad.
"¿Discutiste con Sukuna de nuevo?" Pregunta Megumi adivinando, aunque más que una discusión, fue prácticamente un regaño con implicaciones físicas.
"Ah, es que no fui a clases y peleamos un poco" responde Yuuji divertido, como si no fuera nada, pero en su mente piensa, sí, y además me jaló del cabello, "pero llegamos a un acuerdo, asistiré los sábados jornada completa"
"Eso se escucha bien aburrido, no te envidio" responde Nobara.
"Al menos podré seguir asistiendo a las prácticas de béisbol"
"Hablando de las prácticas, ¿por qué no nos contaste que tu padre había sido jugador de béisbol?" Pregunta Junpei.
"Jum, no es importante" responde Megumi evadiendo el tema "Ni yo sabía que había solicitado trabajo en la escuela"
"Tu padre es diferente a ti, aunque se ve relajado también fue exigente con solo el primer día, me parece que vamos a sufrir un poco durante las prácticas" se burla Nobara.
Yuuji solo los escucha, realmente no tenía ganas de hablar, solo jugar, aunque el tema del entrenador le resultaba interesante pero no se sentía en el mejor momento para preguntarle más cosas a Megumi, además, se nota que a Megumi no le gusta su padre y nunca habla de él, si no fuera porque ahora es su entrenador piensa que Megumi jamás les hubiera hablado sobre él.
"Ya son las 10 de la noche, deberíamos ir a dormir que mañana aún es viernes" menciona Junpei, todos están de acuerdo.
Bueno, era suficiente, Yuuji se despidió de sus amigos, apagó todo y se acostó, sabía que una vez cerrara los ojos pensaría en lo que sucedió, le dolía un poco la forma de ser de Sukuna, se supone que es su hermano mayor, no es su padre, ni siquiera su padre lo trata de esa manera. Yuuji suspiró y se cubrió por completo con la sábana, un leve gimoteo se escapó y luego el silencio de la noche, secó sus mejillas con la sábana hasta que se quedó profundamente dormido. Solo era una primera muestra de lo que Sukuna se estaba convirtiendo, y Yuuji no lo sabía.
A las 4 de la mañana, el pelirrosa se despertó por un sonido que vino desde afuera, como el sonido de una puerta cerrándose, pero estaba tan cansado que volvió a dormirse. Unas horas más tarde, la alarma sonó y despertó por completo, faltaba una hora para asistir a clases, se levantó y fue a darse un baño, luego se vistió y guardó sus cuadernos y libros, también empacó su uniforme de béisbol y con una sonrisa acarició la gorra, este era un nuevo día, aunque anoche había sido un poco agotador y estuvo triste hasta dormir, pensar en ir a practicar lo llenaba de una energía renovadora.
¡Bien! Hoy va a esforzarse y demostrarle al entrenador que está hecho para cosas grandes y que para cumplirlas necesitará de su ayuda, con esta mentalidad optimista, Yuuji se colocó su bolso y caminó hacia la puerta, giró la manilla y tiró para abrirla, pero no se abrió, volvió a tirar girando de un lado al otro.
No puede ser.
La puerta estaba cerrada desde afuera, su habitación ha sido cerrada con llave desde afuera, lo intentó de nuevo por si había algún problema con la puerta, pero no lo era.
¡Sukuna!
Yuuji frunció el ceño "¡Sukuna! ¡Abre la puerta!"
Nadie respondió.
"¡Mamá! ¡Papá! Abran la puerta, no puedo abrirla" gritó de nuevo, pero no hubo respuesta. Yuuji suspiró, se acercó a la ventana que daba hacia la entrada, los carros no estaban estacionados afuera, ni el de su padre, ni el de su madre, ni siquiera el de Sukuna ¿ya se habían ido?
"¡Papá!" Gritó desde la ventana, era inútil, no iba a responder si no estaban, así que llamó a gritos a alguno de los trabajadores, al jardinero, a la cocinera, a la mucama, a quien sea que estuviera cerca.
"Joven Itadori" del otro lado de la puerta le respondió la mucama, Itadori se acercó tirando de la puerta.
"Abre la puerta, debo ir a clases"
"El joven amo Sukuna dijo que está castigado y no puede salir el día de hoy"
"¡Qué ridículo! ¡No tiene derecho a castigarme!"
"Lo siento joven Itadori, solo sigo órdenes, le voy a traer el desayuno"
"Qué... pero…" Yuuji se estaba frustrando, buscó su celular escribiéndole a Sukuna.
"Tengo que ir a la escuela, creí que habíamos llegado a un acuerdo"
"Sí, llegamos a un acuerdo pero eso no implica que el castigo haya sido retirado, no siempre puedes ganar hermanito"
Yuuji frunce, suspira profundamente por la frustración, está encerrado en su propia habitación, podría salir cuando le trajeran el desayuno pero no contaba que no solo iba a llegar la mucama sino también el jardinero para vigilar que no se escapara, ¿qué era esto? ¿Una cárcel en su propia casa?
Estaba frustrado, le escribió sin pensarlo a su hermano "Púdrete".
Luego se tiró a la cama tratando de calmarse pero en lugar de eso, sus ojos se llenaron de lágrimas y trató se secarlas, llorar no iba a solucionar nada, pero lloraba por la frustración. Él es solo un chico de 15 años, despertó con la ilusión y las ganas de ir a la escuela y a las prácticas y repentinamente le quitaron esa libertad, sabía que solo sería un día pero era demasiado frustrante que hayan decidido por él, que le quitaran su libertad y poder de decisión.
Yuuji no tuvo de otra que quedarse en su habitación, jugando videojuegos, viendo películas, buscando un intento de distraerse pero siempre estaba pensando en que hoy faltaría a las prácticas, le escribió a sus amigos enviándoles que no asistirá porque se despertó enfermo, no les iba a contar el verdadero motivo.
Le trajeron el desayuno y el almuerzo como si realmente fuera un prisionero peligroso en su propia casa, si quiera a los prisioneros los dejan salir a la cafetería o a ejercitarse pero a él lo tenían en su propia habitación sin salir siquiera a la cocina por algo de agua o golosinas, simplemente se la traían cuando lo pedía.
Su celular de repente comenzó a sonar, estaba en la cama y él sentado en el escritorio, se giró y miró quién llamaba ¿Gojo-sensei?
No, ahora debe mentir.
"Hola"
"¡Yuuji! No viniste a clases hoy, estoy preocupado"
Es obvio que no asistí, piensa Yuuji con una sonrisa tonta, su profesor parecía un estudiante más y eso le agradaba aunque a veces era demasiado cercano y confianzudo sobretodo con él, tal vez era extraño porque nunca ha tenido una figura adulta que se comporte como si fuera su amigo pero no tenía ningún mal pensamiento sobre su profesor, no como Nobara que le advertía que sí tenía malas intenciones.
"Me sentía mal, así que mis padres sugirieron que me tomara este día" ojalá hubiera sido así, que había despertado con fiebre y sus padres muy preocupados le dijeron que no asistiera a la escuela.
"Qué pena Yuuji, si quieres puedo visitarte y llevarte fruta, también puedo darle las lecciones de hoy~"
Yuuji se ríe suavemente "No te preocupes sensei, ya estoy un poco mejor, le pediré a Fushiguro que me preste sus apuntes", se sintió mejor hablando con su profesor, aunque no estaba enfermo le gustaba escuchar que estaba preocupado por él.
"Awh, no quieres que sensei cuide de su alumno favorito" el tono de Satoru era tan ligero y divertido, Yuuji es tan ingenuo que no capta que le está coqueteando, ¿cómo podría estarle coqueteando a un estudiante? Eso es denunciable, pero Yuuji es un ser de luz que no tiene ningún mal pensamiento hacia Satoru.
"Jeje gracias por llamarme sensei" le dice Yuuji auténticamente feliz, estaba agradecido de que alguien se preocupara por él, no solo sus amigos sino una persona adulta. Sus padres no se preocupaban, su hermano menos, y los trabajadores de la casa solo siguen órdenes, no tiene una figura de autoridad que sea empático con sus sentimientos. Satoru llamó justo en el momento adecuado para darle ánimos.
"Si tienes algún problema, no dudes en contármelo, haría lo que pueda para ayudarte"
¿Su profesor estaba actuando ligeramente diferente hoy? Tal vez fue porque no asistió y sí estaba preocupado, aunque otras veces le había brindado su apoyo esta vez parecía que Satoru tenía información extra, ¿se enteraría de su situación familiar? No, imposible, él no suele hablar con su profesor sobre su familia, y sus amigos tampoco le tenían la suficiente confianza a Satoru como para hablarle sobre sus cosas, si hay un profesor al que pudieran contarle seria a Nanami-sensei, él es un profesor maduro y serio que se preocupa por todos sus estudiantes por igual, no es como Satoru que definitivamente no le da vergüenza admitir que tiene favoritismo hacia sus estudiantes.
"Gojo-sensei, no pasa nada, gracias por tu preocupación, eres muy amable"
"Muy bien, ¿y qué estás haciendo ahora?"
¿Acaso quiere continuar la conversación? Bueno, Yuuji no tenía problema en seguir hablando con Satoru, pero ¿de qué iban a hablar?
"Estaba jugando un rato"
"Vaya, ¿estando enfermo tienes la energía para jugar?" Preguntó con incredulidad, Yuuji se da cuenta y corrige.
"No es un juego tan exigente, estaba aburrido de estar en cama y ya me siento mejor"
"Estoy bromeando Yuuji, me alegro que estés mejor como para jugar" hubo un momento de silencio, escuchó a Satoru suspirar "Tengo que irme"
"Si, gracias sensei" Yuuji le agradece con un tono de voz muy alegre, un tono que hace feliz a Satoru.
"Cuídate mucho, nos vemos nuevamente el lunes"
"Hm, si, adiós sensei"
Yuuji es el primero en colgar y vuelve a su escritorio para seguir jugando.
Satoru no colgó solo se quedó en silencio, estaba en la sala de profesores solo, cuando vio entrar a Shoko quien le dirigió una mirada sospechosa.
"Al final lo hiciste ¿eh? ¿No podías soportarlo?" le dice Shoko.
Satoru sonríe con orgullo, "Tenía que asegurarme de que está bien, ¿no es deber de un profesor preocuparse por sus estudiantes?" Alza sus hombros restándole importancia, pero sabe que Shoko no se come cualquier cuento.
"No, viniendo de ti, quieres jugar con fuego Satoru, sabes que podrías quemarte pero no te importaría"
"Haa... me conoces tan bien" Satoru se estira, guardando su celular en su bolsillo "Solo soy un profesor considerado, no pienses mal Shoko, jamás tendría malas intenciones con mis estudiantes"
"No con tus estudiantes, solo con ese chico"
"Me ofendes, ¿cómo puedes insinuar que soy esa clase de persona? Jamás tendría sentimientos incorrectos hacia mis estudiantes"
Shoko levanta la ceja mirándolo, Satoru es tan astuto, sabe muy bien a quién se refiere pero él sigue usando términos generales como 'estudiantes', en lugar de decir el nombre del chico, evidentemente no haría nada hacia sus estudiantes pero cuando se trata de Itadori Yuuji, obviamente quiere acercarse al chico de una forma no muy correcta. Aunque Shoko podría delatarlo, no lo hace porque no tiene pruebas tangibles, Satoru Gojo es uno de los mejores profesores, todos los alumnos lo aprecian y nunca ha habido quejas sobre sus métodos de enseñanza, tampoco ha habido quejas sobre conductas inapropiadas hacia los estudiantes, tanto chicas como chicos. Shoko sabe muy bien que Satoru no es ese tipo de persona con gustos extraños y que deberían ser cuestionados fuertemente, simplemente, parece que este chico ha llamado su atención de una manera que no debería, no es culpa del chico, es Satoru quien tiene esta fijación y ha sabido disimular muy bien porque es una buena persona, sabe que no haría nada cruel ni incorrecto hacia Itadori, todo lo contrario, lo cuidaría y defendería, y está segura que esperaría pacientemente por el chico en caso de que realmente tenga la intención de hacerlo parte de su vida.
Satoru suspiró "Solo quiero que sepa que puede confiar en mí y que esté bien" esto era cierto, tiene un gran aprecio hacia el chico, por supuesto que se ha resistido a explorar más allá de sus sentimientos porque se volvería incontrolable, le da miedo sucumbir a sus deseos y agradece tener un gran motor moral para no ceder a algo tan superficial, no lo ha admitido y espera no tener que hacerlo por su bien y por el bien de su estudiante favorito para no herirlo o confundirlo, pero realmente le gusta Itadori Yuuji de forma romántica, está enamorado de su estudiante, no se siente culpable de sus sentimientos pero se sentiría muy mal si el chico se alejara por causa de algún movimiento impulsivo que pudiera hacer, Satoru Gojo sabe controlar su lado más irracional, es una lucha interna que espera que termine pronto, y espera que termine al menos con el chico alejándose voluntariamente o acercándose… no descartar cualquier opción.
…
Estuvo aburrido todo el día. Aunque jugara en su computadora, viera películas o leyera un libro, Itadori Yuuji estaba aburrido, todo porque no quiere estar en su habitación sino en la práctica de béisbol, ¿estará decepcionado el entrenador? No más hace un día dijo que quería ser el mejor jugador de béisbol del mundo y ya ha faltado al segundo día de prácticas, debe estar considerándolo un joven muy poco comprometido o serio con su sueño. Aunque, se supone que está enfermo, así que es una excusa válida pero ¿lo entenderá así el entrenador? Bueno, no lo conoce, no sabe cómo es su actitud ante un jugador enfermo, tal vez sea del tipo tirano que no le importa la salud mientras con el poder de tu mente puedas lograr lo que quieras o tal vez sea del tipo comprensible que le diría que vuelva en cuanto se haya recuperado.
El punto es que Yuuji no está enfermo, simplemente está castigado, si el entrenador lo supiera ¿le ayudaría a escapar del castigo?
Espera, ¿por qué piensa que el entrenador Toji podría hablar con Sukuna en su nombre? No es como si tuviera poder sobre él, pero en lo más profundo, Yuuji sí necesitaba a otro adulto que lo ayudara con su hermano, ¿podría ser su entrenador? No, no, imposible.
Yuuji ya sentía que estaba delirando, no por enfermedad sino por el desespero, después de todo ha estado todo el día encerrado en su habitación con las inmensas ganas de ir corriendo a la cancha a practicar con sus amigos, y ya estaba creando escenarios ficticios.
Joder, ¿acaso Sukuna nunca practicó un deporte cuando estaba en la escuela? Ahora que lo recuerda, sí, recuerda que su hermano tiene muchos premios y trofeos en su estudio, entre ellos como jugador de fútbol y también de artes marciales, tal vez está frustrado porque no pudo seguir sus sueños y quiere arruinarle la vida a él también, ¿es Sukuna tan fácil de comprender? No, definitivamente el sueño de Sukuna Itadori nunca ha sido ser deportista. Se nota que siempre había querido ser un poderoso empresario, es una persona obsesionada con el control y con el poder. Si no lo conociera diría que solo quiere controlarlo, pero Yuuji está seguro que su hermano lo odia y aunque no puede controlarlo, lo fastidia todo el tiempo simplemente porque lo odia, ¿cómo puede odiar a su hermano? Más bien, ¿desde cuándo lo odia?
Yuuji escuchó el sonido de un auto, sabía que era el de su hermano, así que se asoma por la ventana.
Sukuna sale del auto, acompañado de una mujer, Yuuji frunce el ceño y levanta el dedo del medio cuando Sukuna lo mira desde el primer piso con una sonrisa arrogante.
Bien, esta vez había ganado, logró que no asistiera a la práctica, ya no le iba a reclamar pero podría vengarse un poco más tarde.
Urame, la persona que acompañaba a Sukuna se dio cuenta de la presencia de Yuuji, "¿tu hermano?"
Sukuna asiente.
Uraume en realidad mantiene su identidad oculta, en realidad por su apariencia andrógina pasa más por una mujer que por un hombre, solo Sukuna sabe cuál su verdadero sexo, pero eso no es tan importante para ninguno de los dos. Uraume es su asistente, en realidad solo pasaron por la casa de Sukuna para buscar unos documentos para una reunión que tendrían en una hora en el centro de la ciudad. Sukuna le pidió que le esperara en la sala de estar. Eran las 6 de la tarde, ya la práctica de béisbol ha terminado, así que puede salir de su habitación, Yuuji golpeó la puerta y gritó pidiendo que la abrieran, solo quería avergonzar a Sukuna si hacía que esa mujer lo escuchara, entonces se daría cuenta de la mala persona que es su hermano, bueno, Yuuji piensa que Uraume es una mujer y es el interés amoroso de su hermano, si él puede arruinar su vida, él también puede hacer lo mismo ¿no?
Sukuna abre la puerta de su habitación, mirándolo divertido "¿Te la pasaste bien?" Pregunta
Yuuji frunce, lo empuja para que le dé permiso de salir, Sukuna se aparta y lo deja irse, como un animalito que acaba de salir de su jaula.
Sukuna va a su habitación en busca de los documentos.
Yuuji baja las escaleras, observa a Uraume y se inclina en forma de saludo, es realmente bonita, piensa, y va a la cocina por un poco de jugo de mora. En realidad no quería tomar jugo solo quería vengarse inocentemente de su hermano, esperó que Sukuna bajara las escaleras y mientras bajaba, él sube con el jugo en su mano, cuando estaba lo suficientemente cerca de Sukuna hace un movimiento como si estuviera a punto de perder el equilibrio y así salpica con jugo el traje de su hermano, pero lo que no se esperaba es que al hacer ese movimiento en realidad estuvo a punto de tropezar y caerse de espaldas, pero Sukuna lo sostuvo a tiempo con una mano, dejando caer los documentos.
"¡Qué haces!" Exclama Sukuna molesto, aunque lo estaba sosteniendo evitando que se cayera hacia atrás. Uraume observa con preocupación, el chico casi se cae de las escaleras, si Sukuna no hubiera reaccionado habría sido un accidente desastroso.
Yuuji tembló un poco por el susto, no porque Sukuna estuviera enojado sino porque realmente sintió que se iba a caer y rodar por las escaleras, pero se sintió seguro gracias a que su hermano mayor fue más rápido y también es tan fuerte que pudo agarrarlo de la cintura y atraerlo a él, el solo acto de protección le hizo sentirse agradecido. Le recordó cuando era pequeño que su hermano siempre lo estaba sosteniendo para que no se cayera a lo tonto, porque Yuuji siempre estaba tropezando o subiéndose a lugares que no debería.
"Ah... lo, lo siento" Yuuji se aleja, ayuda a recoger los documentos, Sukuna mete su mano en su bolsillo, mira las manchas de jugo en su traje y suspira profundamente, "No tengo tiempo para esto" vuelve a subir las escaleras para ir a cambiarse. Si no fuera porque tiene que irse y porque Uraume está presente, estaría regañando al mocoso.
Yuuji lo mira alejarse, bueno, solo quería vengarse pero ahora se sentía culpable. Por querer vengarse casi se cae pero al mismo tiempo Sukuna lo ayudó, si su hermano lo odia lo hubiera dejado caer, igual se lo merecía por andar bromeando.
Uraume se acerca ayudando a Yuuji a recoger los documentos, por suerte no se habían ensuciado del líquido.
"Tienes un buen hermano" menciona Uraume.
Yuuji la mira, se ruboriza ya que realmente Uraume es hermosa. Para él es una mujer, y ahora se siente como un niñato estúpido. Aunque quería responderle que en realidad Sukuna no es un buen hermano, seguramente solo fingió ayudarlo para impresionarla, si hubieran estado solos, Sukuna seguro le empujaba él mismo y luego se burlaría en su cara.
"Gracias, lo siento" se disculpa Yuuji con una sonrisa tonta.
Uraume asiente, "Descuida, mucho gusto, mi nombre es Uraume, soy asistente de Sukuna"
"Ah, sí, mi nombre es Yuuji"
"Yuuji, es un bonito nombre, tienes suerte de tener a Sukuna como tu hermano mayor"
Otra vez adulando a Sukuna, definitivamente no lo conoce.
Yuuji ríe nervioso, "ah sí..." No, señorita, es un infortunio tener a Sukuna como hermano mayor, pero eventualmente se va a dar cuenta. "Me voy..." Yuuji se despide, y sube lo más rápido, no va a disculparse con Sukuna, se vengó aunque se siente culpable, pero se repite en su mente que si no fuera porque Uraume estaba presente Sukuna no lo hubiera ayudado.
Sukuna sale de su habitación, ve pasar a Itadori quien volvió a su habitación cerrándola con fuerza. Sukuna niega con la cabeza, más tarde iba a tener que llamarle la atención al estúpido de su hermano. No es tonto, sabía que el mocoso lo había hecho a propósito, pero se sintió asqueado de haberlo ayudado, no puede demostrar tal debilidad o su autoridad se perderá.
Sukuna bajó, Uraume le entrega los documentos, "Qué adorable es tu hermano menor"
"No lo es" responde de inmediato Sukuna con fastidio, "y no lo vuelvas a mencionar"
Uraume asiente, lo sigue, ambos salen de la casa y vuelven al vehículo, Sukuna dirige su mirada a la ventana de la habitación de Yuuji esta vez la cortina está corrida "Tch, maldito mocoso" murmura y entra al vehículo.
Yuuji estaba acostado contándole a sus amigos la broma que le había jugado a su hermano, excluyendo la parte donde casi se cae.
"Se debió sentir avergonzado delante de esa chica" Bueno, Yuuji no va a admitir que él fue el que más avergonzado se sintió.
Sus amigos se ríen, le cuentan como estuvo la escuela, que Gojo sensei no paraba de preguntarles cómo estaba y qué lo extrañaba.
"Es un pervertido"
"No digas eso Kugisaki, sensei es una buena persona" le defiende Yuuji.
"Eres muy ingenuo Itadori, seguramente tiene alguna carpeta en su celular con fotos tuyas tomadas en secreto"
"Puf jajaja" se ríe Junpei "creo que eso es demasiado Nobara, Gojo sensei no es un pervertido solo aprecia mucho a Itadori"
Nobara frunce, aunque ella misma sabe que el profesor no sería capaz de actuar como un pervertido, solo bromeaba llamándolo de esa forma, pero igual, uno nunca sabe, y siempre era mejor prevenir que lamentar.
"Opino igual que Yoshino" dice Yuuji, luego pregunta "¿Y cómo estuvo la práctica de béisbol?"
"PapáGumi castigó a su hijo por no venir a buscarte" dice Nobara riéndose.
Megumi frunce sin comentarios.
"¿Qué? ¿En serio?"
"Hm, dijo que si era tan amigo tuyo debió venir a visitarte y llevarte a la práctica, porque un buen amigo ayuda a cumplir los sueños de sus amigos"
Junpei no puede parar de reír, en realidad sí había pasado esto, Toji avergonzando a Megumi delante de todos sus compañeros, es tan mal padre, es una basura de padre, Megumi estuvo furioso durante toda la práctica.
Yuuji ríe suavemente "Pobre Fushiguro"
"Perdón por no visitarte, pero de todas formas, no podías venir ¿verdad?" Pregunta Megumi.
Yuuji asiente, todavía no les ha dicho la verdad, "hm, dile a tu papá que la próxima semana no faltaré ningún día"
Megumi gira los ojos, no iba a decirle nada a su padre, si pudiera preferiría que su padre nunca hubiera visto o conocido a Itadori. De todas formas, Megumi asiente, ni loco le hablará a su padre de Itadori. Solo espera a que sus amigos lo conozcan de verdad y tampoco querrían que un hombre como Toji hablara de ellos. Ni siquiera que pronuncie sus nombres, aunque su padre lo haya abandonado sus primeros años de vida Megumi lo conoce lo suficientemente bien como para saber que no tiene ninguna moral, que solo hace lo que quiere sin importar los cuestionamientos, por algo fue a parar a la cárcel, simplemente volvió a la vida de Megumi por orden de un juez. De todas formas, Megumi no añora la compañía de una figura paternal, si nunca la tuvo en su infancia ¿por qué la necesitaría ahora que está más grande?
"Bueno chicos, nos vemos el lunes, o ¿deberíamos irnos de compras?" Sugiere Nobara.
"Tengo clases todo el sábado" menciona Yuuji con un suspiro de resignación "Podríamos ir el domingo"
Megumi rechaza la invitación "Lo siento, no me apetece salir este fin de semana"
"Puedo ir pero no tengo dinero" menciona Junpei.
Nobara hace un puchero con molestia "Bien, nos vemos a las 4 en el centro comercial"
Y así, los amigos se despiden.
Yuuji escucha los autos de sus padres, de inmediato sale de su habitación para recibirlos y por supuesto para quejarse.
"¡Mamá!" Yuuji corre hacia ella con expresión lamentable, "No asistí a clases por culpa de Sukuna"
Kaori le revuelve sus mechones "Sí, tu hermano dijo que era lo mejor, lo desobedeciste y esa fue la consecuencia"
Yuuji hace un puchero "Pero fue demasiado"
"Yuuji, es tu hermano mayor, debes seguir su ejemplo, más adelante se lo agradecerás"
Pero no le corresponde castigarme, solo ustedes pueden hacerlo.
Piensa Yuuji un poco exasperado con la actitud de sus padres, siempre ha sido inútil quejarse, ya no sabe ni por qué lo intenta, ¿debería decirles que Sukuna tiró de su cabello muy fuerte? Eso es maltrato, ¿no?
Seguramente dirían que solo estaba bromeando o que de todas formas se lo merecía por desobediencia.
"¿No te has bañado? Vamos, no seas un niño antihigiénico" le dice su mamá.
Bueno, su madre siempre ha sido cariñosa con él, aunque indiferente a lo que ocurre alrededor, ella también es cariñosa con Sukuna a su manera, es una buena madre, no todas las madres son perfectas.
En cuanto a su padre, también es indiferente, no es tan cariñoso pero sí es comunicativo, solo cuando quiere dar consejos. Lo que le molesta a Yuuji es su poca autoridad, sobre todo hacia Sukuna, si su hermano mayor opinaba cualquier cosa, su padre estaría de acuerdo sin cuestionar, en cambio si él decía alguna opinión no era escuchado o le cuestionaban. Yuuji piensa que él desearía ser el hermano mayor.
Yuuji se dio un baño, comió junto a sus padres, finalmente la cena estuvo tranquila sin la presencia de Sukuna, quien avisó que cenaría afuera y llegaría tarde, Yuuji solo pensó en que seguramente está en una cita con esa linda chica que vio en la tarde, esperaba que algún día su hermano anunciara que se iba a vivir solo o se iba a casar, tiene 25 años y un buen trabajo, fácilmente puede formar su propia familia o tal vez está esperando cumplir 30 años, ¿debe soportar 5 años más de su hermano? Terrible.
...
La mañana del sábado dio inicio con una fuerte tormenta, pero esto no era un impedimento para Sukuna. Se despertó temprano y luego de darse una ducha, se dirigió a la habitación de Yuuji para despertarlo, tenía que asistir a las clases de negocios y no va a permitir que ese chico se salga con la suya, llegaron a un acuerdo y debe cumplirlo. Aunque Sukuna seguía reacio a que Yuuji siguiera asistiendo a esas prácticas de Béisbol, le daría la oportunidad, necesitaba que estudiara y también que se mantuviera en forma, jamás iba a apoyarlo en su ridículo sueño, solo vería el deporte como algo sano en su vida, así como él que dedica unas horas a ir al gimnasio para lucir a la altura de su reputación.
Después de todo, es el dueño de una empresa, debe lucir en forma y dar el ejemplo, todo se trata de mantener la buena reputación, y si Yuuji heredaría otra empresa de la familia también debía lucir a la altura.
Yuuji estaba profundamente dormido, con la boca abierta salivando, mojando la almohada debajo de su cabeza, de repente sintió una almohada golpeando contra su cara y despertó asustado.
"Te ves horrible cuando duermes" le dice Sukuna.
Yuuji frunce, cubriendo su cara con la sábana acomodándose para volver a dormir. ¿Cómo se atreve?
Sukuna tira de la sábana "¡Despierta ya! Te llevaré yo mismo a las clases"
Yuuji se queja un poco más, Sukuna sale de la habitación.
¿Por qué aceptó el trato? Debió proponer algo más, como asistir por la noche a las clases y tener el día sábado para dormir hasta medio día, ahora debe asistir a unas clases que no le interesan y duda mucho que pueda tomarle cariño a un tema que realmente poco capta su atención. Tal vez para negociar su futuro sueldo como jugador, al menos podía verle el lado positivo, así que con esta idea, se levantó y fue a arreglarse.
Sukuna lo esperaba en la entrada, impaciente, iba solo 5 minutos tarde y parecía que iba a desatarse una batalla nuevamente.
"Vamos" dice Yuuji evitando mirarlo, sabía que estaba irritado, ¿cuándo no lo estaba? Claro, cuando no está con Yuuji, mientras está con mamá y papá es un angelito.
"Muévete mocoso"
Aún estaba lloviendo pero no tan fuerte como hace una hora, Yuuji se coloca la capucha, Sukuna sale con un paraguas, instintivamente la coloca sobre Itadori "No te vayas a mojar"
"Ja, ja, como si te importara"
"Claro, me daría vergüenza llegar con un hermano remojado" responde Sukuna. Claro, la reputación es lo más importante, no sabría decir si se esperaba esa respuesta o decepcionarse, a quién miente, claramente esperaba eso de Sukuna.
