Capítulo 3
El viaje en auto estuvo silencioso, no era como si tuvieran algo interesante de qué hablar, Yuuji tiene su propio mundo y Sukuna tiene su propio aburrido mundo. Cuando llegaron, Sukuna lo acompañó hasta la entrada donde lo recibió la misma instructora, ¿acaso piensa que va a escaparse? Se sintió como un niño pequeño en su primer día de clases, no más faltó que Sukuna se agachara y le dijera que no tuviera miedo y que se portara bien. Todo lo contrario, ni siquiera se despidió, solo saludó a la instructora y se dio vuelta. Cuando Yuuji entró al salón de clases se dio cuenta de que eran solo 4 personas en el aula, una chica y dos chicos, la instructora lo presentó y tomó asiento, una vez se sentó recibió un mensaje de Sukuna "Pasaré a recogerte"
¿En serio? Puede regresar solo a casa, sabe que lo recogerá solo porque desconfía, de todas formas no tiene planeado escaparse, las clases van a ser una tortura para alguien tan activo, ahora mismo debería estar durmiendo y más tarde yendo a practicar un poco más sus lanzamientos. Yuuji frunció el ceño, pronto se resignó cuando cada compañero se fue presentando.
"Mi nombre es Yuta Okotsu, 20 años, aspiro a convertirme en el próximo dueño de mi propia franquicia de joyas, deseo enfocarme en el mundo de las bodas..."
Yuuji escuchó interesado, era mayor que él y tiene tan clara sus metas que es admirable, aunque le llamó la atención su aspecto cansado y tenso, tal vez es un chico que ha trabajado mucho, esas ojeras no pueden ser por algo más ¿o si?
"Un gusto, me llamo Maki Zenin, pertenezco desgraciadamente al clan Zenin"
Yuuji sonrió, tal vez esta chica también viene de una familia muy exigente como la suya y vino aquí obligada por sus familiares. Había escuchado antes de los Zenin, es una familia dedicada a la política, muy poderosa y además con mucho dinero, había escuchado rumores sobre que son ellos quienes mueven los hilos para tomar decisiones políticas.
"Vine aquí por mi cuenta, mi familia es extremadamente conservadora y me dijeron que mi destino sería convertirme en la esposa de algún niño rico, pero ese no es mi estilo" Maki se encoge de hombros "Solo quiero aprender y ya veremos qué haré en el futuro"
Ooh... está sorprendido, no esperaba que realmente estuviera por su cuenta, bueno, considerando que dijo lo de ser una familia conservadora suponía que no tenían altas expectativas hacia los miembros femeninos de la familia y solo les otorgaban el rol de esposas.
La última persona en presentarse era mayor que ellos, parecía tener la edad de Sukuna o un poco más.
"Mi nombre es Higuruma, soy abogado, inicié estas clases para reforzar mis conocimientos y complementarlas con mi profesión actual, un gusto"
Una presentación bastante modesta.
Finalmente era el turno del pelirrosa, debía dar una buena impresión ¿no?
Sonrió "¡Hola! Me llamo Yuuji Itadori, mi familia me obligó a venir, quieren que me convierta en el próximo heredero de alguna empresa pero yo solo quiero jugar al béisbol, mi objetivo Real es ser jugador profesional, pero supongo que estar en estas clases me ayudará en mi futuro así que estoy agradecido"
"Qué sincero" menciona Maki con una leve sonrisa.
La instructora no mencionó nada, solo estaba allí para enseñar y cobrar, aunque había 3 instructores, ella era la principal y tendrían más horas con ella, sería un largo día.
...
Terminado el día, justo como había dicho Sukuna, pasó a recogerlo, de hecho cuando salió de clases ya el auto de su hermano estaba aparcado al otro lado de la calle, bueno, no podía quejarse, su cabeza estaba frita después de todo un día de lecturas, explicaciones, ejercicios, números, debates, etc. Tuvieron dos horas de descanso, pero no podían salir de las instalaciones, y los lugares más divertidos que tenían era... la cafetería, para Itadori que no es fanático de los libros ni del ajedrez, lo único divertido era elegir qué iba a comer, había una pequeña cancha pero era de Tenis, y ninguno de sus nuevos compañeros parecía querer jugar, no iba a soportar los sábados.
Yuuji subió al asiento trasero del auto y se acostó "haa... estoy cansado"
Sukuna se burla ligeramente, observa como se acuesta en posición fetal y enciende el auto "Parece que tu cabeza hueca no soporta unas cuantas horas de conocimiento, qué lamentable"
"Hm... cállate"
"Por eso nunca podrás superarme"
"No es como si quisiera"
"Deberías"
Regresan a casa, Yuuji rápidamente va a la cocina, tenía mucha hambre y quería ser el primero en comer, aunque sabía que la hora de la cena es en familia y todos deben comer juntos en el comedor, así que solo tomó unas galletas que había guardado anteriormente, las llevaba en la mano y cuando salió de la cocina mientras Sukuna entraba, este le golpeó el paquete de galletas para que lo dejara caer.
"¡Oye!" Exclama.
"Deja de comer basura" Sukuna sigue su camino.
Yuuji aprieta los puños, lo ha estado fastidiando todo el tiempo, ¿ahora tampoco puede comer galletas? ¿Cuál es su problema? podría reclamarle, pero prefiere conservar la paz, está cansado, solo quiere comer y acostarse a dormir.
Se fue a dormir temprano esta vez, pero antes le pidió a Nobara cambiar la hora, quería estar fuera de su casa más tiempo, así que irían al centro comercial a la 1 de la tarde, tal vez podían ver alguna película y gastar el tiempo, necesitaba estar lejos de su casa, más bien lejos de la actitud sofocante de su hermano mayor.
...
La mañana del domingo pasó bastante rápido, sobre todo porque se despertó a las 10 a.m., bajó a desayunar, hizo sus tareas hasta que se hizo las 12:30 p.m., así que se preparó para salir. Yuuji no tenía que pedir permiso a sus padres, simplemente avisaba que iba a salir y volvería a una hora aproximada, pero esta vez las cosas eran diferente. Si Sukuna estaba cerca o lo veía salir este le exigía saber a dónde iría, con quién y hora exacta a la que llegaría, a veces incluso le obliga a pedirle permiso haciéndolo sentir un niño, Sukuna se portaba más como un padre que como un hermano.
Yuuji observó a su alrededor, suspiró aliviado, Sukuna no estaba cerca, pasó por la sala de estar y estaba su mamá
"Voy a pasear con mis amigos, no tardaré"
Su madre asiente, estaba distraída leyendo un libro, la portada un poco sugerente así que seguramente estaba más que concentrada.
Yuuji salió de su casa, el auto de Sukuna no estaba, con razón no lo vio en toda la mañana, ¿acaso también trabaja los domingos ahora? Es un enfermo adicto al trabajo.
"Voy en camino" envió un mensaje.
"Ok, yo también" responde Junpei.
"Veamos quién llega primero, ya saben a dónde llegar"
Yuuji llevaba una camiseta amarilla y su buzo color rosa como su cabello, se vestía bastante colorido en comparación con los tonos suaves y pasteles que usaba su mamá o en general toda su familia, llevaba unos pantalones cortos que le llevaban sobre las rodillas, para ser un adolescente en crecimiento tenía poco vello, este rasgo se lo heredó a su querida madre y bueno, su padre tampoco era demasiado velludo. Nobara sentía envidia de Yuuji en ese aspecto, ella debía depilarse cada cierto tiempo, Itadori lo sabía y por eso usaba los pantalones cortos, sabía que eso la molestaba.
...
¿Por qué contrataron a ese sujeto? Esto fue lo primero que pasó por la mente de Satoru Gojo cuando se enteró de que el nuevo entrenador del equipo de béisbol de la escuela sería Toji Fushiguro.
Ese hombre no es una buena persona, no tiene brújula moral y no le importa absolutamente sí las cosas que hace están bien o mal bajo la lupa de la sociedad, por algo terminó en la cárcel y echó a perder su carrera profesional como jugador.
Satoru conocía a este sujeto, desde que estaba en la escuela secundaría, cuando tenía 14 años y solía ir a jugar en el parque con su mejor amigo Surugu, este hombre vivía cerca del parque y entrenaba en el parque, era el centro de atención de las damas que pasaban por el lugar y también era el orgullo del barrio ya que estaba en camino a convertirse en un jugador de las grandes ligas del país, también se rumoreaba que era un hombre de alquiler, las mujeres adineradas le pagaban por compañía y esto hacía tambalear un poco su carrera.
Satoru Gojo lo recuerda más por el hecho de que lo molestaba cuando lo veía, cada vez que Toji lo veía le decía que era un 'Niño lindo', ¿no es eso acoso? ¡Además él era menor de edad! Y también molestaba a Suguru, no soportaban la presencia de este sujeto, a veces se preguntaban si era un pervertido o algo así, aunque nunca hubo rumores o acusaciones de acoso sexual. Satoru admite que incluso ahora, no hay ninguna mancha relacionada con ese aspecto en este sujeto o lo ha mantenido muy bien oculto, tal vez solo le gustaba molestarlos.
No, Satoru Gojo no confía en Toji Fushiguro. Y no podía tolerar que lo hubieran contratado como entrenador, ¡está cerca de jóvenes! Deberían investigarlo.
Además, su estudiante favorito está a la vista de ese sujeto, no, no, no, todo mal.
Bueno, no es como si él mismo fuera un santo. Ya ha admitido para sí mismo que le gusta Itadori Yuuji de forma romántica, él también es un adulto como lo era Toji cuando él tenía tan solo 14 años y lo molestaba, a decir verdad, Satoru molesta más a Itadori de lo que Toji lo molestaba a él, ¿verdad?
No sabía si la palabra correcta era molestar, lo que hacía Toji era acoso, y lo que él hace es ser cariñoso. Sí, son diferentes, no es como Toji, nunca lo sería.
Satoru Gojo estaba tomando una siesta, al despertar entró en este debate mental sobre Toji. Suspiró profundamente, tomando su celular, lo desbloquea y observa sus chats, no revisó ninguno pero sí entró al que tenía con su estudiante favorito.
Ah. La última vez que le escribió fue para enviarle la lección el día que faltó a clases y la respuesta de Yuuji fue un sticker dándole las gracias. Su estudiante es tan lindo, sobre todo en su foto de perfil, con una sonrisa tan brillante como el sol, con su gorra de beisbolista y un ligero rubor en sus mejillas seguramente por el agotamiento después de entrenar. Satoru no pudo resistir y le envió un, Hola, ¿ya estás mejor?
Esperó un buen rato por la respuesta, pero su estudiante no respondió. Volvió a mirar la foto de perfil.
Dios, es tan lindo.
Cubrió sus ojos con la mano, no podía creer que fuera tan débil, y se siente un poco culpable, no debería tener estos pensamientos hacia su estudiante pero no puede evitarlo, volvió a tener un poco de sueño, solo duró unos cuantos minutos pero en su corto sueño sentía que alguien se acostaba en su cama a su lado, se negaba a mirarlo, pero el aroma era suficiente para saber de quién se trataba, se acercaba hasta sentir el aliento cerca de su oreja susurrando algunas palabras que no podía entender, el aliento del chico era cálido y su voz tan dulce
'Gojo-sensei'
Satoru abrió sus ojos, volvió a despertar y miró a su lado, no había nadie pero aún sentía la sensación en su oreja.
Miró la hora en su celular, solo habían pasado 5 minutos, malditos sueños lúcidos, quiere evitar estos pensamientos y sus sueños lo traicionan. De repente ve una notificación, ¡era la respuesta que estaba esperando!
"Ya estoy mejor sensei, voy en camino a encontrarme con Nobara y Junpei, vamos a ver una película"
Oohh, Yuuji, no deberías contar demasiado. Ahora está tentado a ir a acompañarlos.
Satoru sonríe respondiendole "Diviértete y come bien" responde, está feliz de haber recibido una respuesta tan sincera de su querido estudiante.
Ahh, Yuuji es tan lindo.
...
Sukuna había salido temprano de casa, en realidad fue al gimnasio y luego a hacer compras. Sukuna es el tipo de persona que tiene una vida relajada y normal, solo está interesado en su negocio y trabajo, cuando era más joven tuvo intereses como el deporte o la lucha, practicó durante un tiempo solo para fortalecer su cuerpo, no es vanidoso pero está satisfecho con su aspecto. Mientras estaba de compra, algunas chicas le coqueteaban y por supuesto, él fingía sentirse halagado y les devolvía el coqueteo pero Sukuna nunca ha estado interesado en tener una relación formal, al menos no por ahora, su única prioridad actual es seguir ganando dinero y poder, tomar las riendas de su familia y guiar a su hermano para que pueda ser independiente más adelante.
Sukuna es un hombre recto, al menos en el exterior y en apariencia, porque ciertamente tiene secretos que no quisiera que nadie de su familia supiera, ni mucho menos Yuuji, arruinaría su reputación y su apariencia de hijo prodigio y hermano perfecto.
Decidió almorzar afuera, y luego regresó a casa. Dejó las compras en la cocina para ir a hablar con Yuuji sobre las clases de ayer, tal vez haya cambiado de opinión con respecto al deporte.
Cuando entró a la habitación, no vio a nadie, bajó de nuevo para preguntarle a su madre.
"Salió con sus amigos" le dice Kaori, "¿Por qué? ¿Se portó mal otra vez?" Pregunta, sin mostrarse sorprendida o preocupada en realidad.
Sukuna se sienta a su lado "No..., ¿te pidió permiso?"
"Hm, en realidad no, solo me avisó " su madre sonríe, "Ayer no faltó a clases, ¿no?"
"No, no se escapó"
"Bueno, entonces se ha portado bien, está pasando el rato con sus amigos"
Kaori es tan comprensible, aunque parece que no le importa la dinámica entre ellos o las quejas de sus hijos, ella siempre ve el lado positivo, la mayoría del tiempo está de acuerdo con Sukuna, mientras Yuuji se porte bien, todo está en completo orden para ella.
Pero no para Sukuna, para él Yuuji no se ha portado bien y lo va a demostrar, decidió ir a darse un baño y tomar una siesta, si a las 6 de la tarde su hermano aún no estaba en casa, iría a buscarlo, siempre ha sido así, fuera los sábados o domingos cuando Yuuji salía de casa llegaba muy tarde y siempre empapado de sudor porque se iba a jugar al parque, si las cosas iban a seguir igual entonces Yuuji no iba a tener futuro, tenía que hacer que cambiara sus hábitos.
Ese mocoso tiene que madurar, no es momento para estar jugando a ser deportista, ya tiene 15 años y debe empezar a asumir que va a convertirse en un adulto.
Tal vez era absurdo o una obsesión, pero Sukuna estaba determinado en su objetivo y nada podía salirse de sus planes.
...
"Haaa estoy cansado" menciona Junpei "Debería volver, mañana tenemos clases" salían de la 5ta tienda de ropa a la que Nobara los había arrastrado, antes habían ido a ver una película, así que ya casi iban a ser las 6 de la tarde.
"Si, yo ya tengo lo que necesito" menciona Nobara alzando sus bolsas de compras. Yuuji llevaba un granizado de mango, no lucía tan cansado y la verdad aún no quería irse, pero si sus amigos ya debían irse, no podía obligarlos a quedarse.
"Bueno, yo iré un rato a practicar lanzamientos" Menciona Yuuji.
"¿Estás seguro? Mañana igual habrá práctica, como tenemos que prepararnos para el torneo ahora las prácticas serán todos los días"
"Y por eso mismo voy a ir al parque"
Junpei asiente "Bueno, nos vemos mañana, descansa Itadori no te sobre esfuerces"
"Lo mismo te digo" le dice Nobara. Los tres se despiden y se separan, Yuuji camina un rato más por el centro comercial, en realidad no quería irse porque no quería estar en su casa, más en la hora de la cena, podía comer algo y decir que no le apetecía cenar, con tal de no tener que soportar los comentarios y temas aburridos de Sukuna en la mesa prefería seguir dando vueltas.
Yuuji se detuvo frente a una tienda de ropa deportiva, miró la vitrina, había unas camisetas en promoción con los logos de equipos de béisbol muy famosos y también había una de su equipo favorito, ¿debería comprarla? Pensó, estaba tan concentrado que no se fijó que alguien se le acercaba, esta persona colocó su mano en su hombro presionando. No sabía por qué pero el primer pensamiento que le vino a su mente, era que se trataba de su hermano que lo había venido a recoger, lo que era imposible porque nunca ha hecho algo así. Yuuji se giró repentinamente asustado, pero solo se enfrentó a la expresión amable y sonriente de su maestro.
"Gojo-sensei, ¡¿qué haces aquí?!"
Satoru inclinó a un lado su cabeza, confundido, "Es el centro comercial, vine a cenar y te vi"
"Ahhh jaja si, lo siento, qué tonto" Yuuji se ríe divertido, ya casi terminaba de tomarse su granizado y después iría a comer algo también, no pensó en una cena como tal sino en un sanduche o incluso una hamburguesa.
"¿Ya te vas?" Pregunta tentativamente Gojo, mirando al chico a los ojos, Yuuji se ve lindo cuando viste informal, como un adolescente lleno de energía y bien portado. Si pudiera, lo abrazaría en público y pellizcaría sus mejillas, tal vez hasta lo llevaría con él a pasear un rato, y luego abrazarlo un poco más y...
"Aún no, justo iba a comer también" la voz de Yuuji lo trajo de nuevo a la realidad, cielos, sus pensamientos otra vez lo estaban llevando a hacer cosas que no debería, por lo menos su autocontrol es fuerte.
"¡Qué bien! Te invito la cena ¿qué tal?"
"Qué, no, no debería. No es necesario sensei, no tiene que gastar en mí, solo soy un estudiante"
"Pero eres mi estudiante favorito"
Ah, tan desvergonzado diciendo algo como eso tan fácil, como si no fuera extraño. Bueno, para Yuuji no es extraño, ya está acostumbrado a que Gojo le diga y le diga a todo el mundo que él es su estudiante favorito.
"Pero..." Yuuji busca una manera, no es que no quisiera comer con Gojo, es solo su maestro y es muy amable invitarle, es solo que le da vergüenza que le traten como un niño y además no ha hecho nada para merecer una cena.
"No te preocupes, a veces me gustaría comer en compañía"
Ah, ¿Gojo-sensei cena solo? Yuuji pensaba que al menos tenía un interés amoroso con quien salir los fines de semana, pero parece que Gojo-sensei es realmente una persona solitaria como dice Nobara y ha escuchado decir a Shoko-sensei.
Yuuji siente un poco de pena, pero igual, él también iba a comer solo, aunque siempre cena en familia, Gojo-sensei parece que siempre cena solo, no está mal acompañarle un rato, ¿verdad?
"Está bien" responde Yuuji, "¿qué va a comer?"
"¿Qué quieres comer tú? No te preocupes por el precio, pide lo que quieras"
No. Ahora se siente más presionado.
"Yo... miremos primero qué hay"
Satoru lo considera como ir a pasar más tiempo con él y conocer lo que le gusta, no solo ir a elegir la cena. Satoru asiente, ambos caminan lado a lado hacia la plazoleta de comidas, a Satoru le picaba la mano por tomar la mano de Yuuji, pero no debería, no están en una cita, pero puede fingir que sí lo están aunque no pueda hacer lo que haría en una cita. Observan un rato cada local, Yuuji está indeciso, realmente no sabe qué comer por tantas opciones que hay, aunque Gojo sensei le dijo que no importaba el precio, a él sí le importa, así que está evitando los restaurantes caros.
Satoru se fija en este detalle, luego de un momento se ríe, "Itadori, va a ser las 7 de la noche y aún no eliges, ven..." finalmente encuentra la oportunidad para tocar al chico, le toma de la muñeca y lo lleva a su restaurante favorito, es de comida italiana. Yuuji se siente avergonzado, ¿cómo va a entrar a un restaurante tan elegante vistiendo tan informal?, bueno, algo heredó de su familia y su obsesión con la imagen y la reputación.
Cuando Satoru entró al restaurante, soltó la muñeca de Yuuji o sería muy extraño, no importaba si Satoru ya era conocido en el lugar, saludó al camarero que lo dirigió a su mesa, en la que siempre come, alejada de las demás mesas. Aunque Yuuji caminaba inseguro detrás de Satoru, nadie en realidad lo miraba, a nadie le importaba su apariencia, ni el hecho de que estuviera yendo a cenar con una persona adulta.
"No te preocupes, todos me conocen aquí"
Yuuji no sabía qué significaba eso, el hecho de que lo conozcan ¿significa acaso que suele invitar a sus estudiantes a comer?
Satoru Gojo estaba feliz, ayudó al chico a sentarse y luego se sentó él al frente, sí, parecía el escenario perfecto para una cita y no había tenido que planearlo, simplemente salió a cenar como todos los domingos, vio a Yuuji y aprovechó la oportunidad, tal vez fue el destino, qué dulce destino. Por supuesto que desearía haberlo planeado para poder llamarle a esto una cita, pero simplemente era un maestro invitando a cenar a su estudiante favorito por pura casualidad.
El pelirrosa vio el menú, todo era tan costoso, ¿Gojo-sensei puede darse estos lujos ganando como profesor? No, no puede ser, todo es tan costoso.
Satoru pide su plato favorito, luego mira a Yuuji que luchaba por elegir, seguro buscando lo más barato "Pide lo quieras Yuuji, ya te dije que no te preocupes por el precio"
Yuuji asiente, "¿puedo tener lo mismo que sensei?" El camarero asiente y se va con la orden.
"Ese es mi plato favorito, te va a gustar estoy seguro"
"Sensei, ¿siempre viene a comer aquí? Todo se ve tan caro"
"No siempre como aquí, solo cuando no quiero cocinar"
"Ah, ¿vive solo sensei? Pensé que estaba casado"
Satoru niega con la cabeza "No es mi prioridad en estos momentos, mi sueño es enseñar y eso estoy haciendo, quizás encuentre un nuevo sueño en el futuro"
Yuuji sonríe "Me alegro que haya cumplido su sueño sensei, yo también quiero alcanzar el mío"
"Y lo lograrás, tienes mi apoyo"
Yuuji se sorprende, no suele escuchar de parte de los adultos que lo rodean que apoyaran su sueño, Gojo sensei es una gran persona y un excelente maestro, no quiere abusar de su confianza pero le gustaría escucharlo muchas veces decir que lo va a apoyar, y también con acciones, tiene que acercarse más a adultos que le puedan ayudar a crecer en el camino que él quiere.
"Gracias, mi familia no me apoya pero no me importa"
Satoru nota el cambio de tono, de alegre a un poco triste, ¿cómo no apoyan a un chico tan bueno y talentoso? Es tan injusto, desearía ser parte de su familia para apoyarlo en todos los sentidos, aunque, conociendo sus sentimientos, sería peor si Satoru fuera pariente de Yuuji, ya no tendría autocontrol.
La cena terminó bien, ya casi iban a ser las 8 de la noche, era hora de volver a casa. Satoru lo acompañó hasta la salida del centro comercial y le ofreció llevarlo a casa, había venido en su auto y sabe que la casa de los Itadori queda cerca de la suya.
"Oh no no, no quiero molestarlo más sensei" Yuuji mueve sus manos frente a él, tampoco podía aceptar que lo llevara, si sus padres o incluso Sukuna vieran que regresaba en un auto desconocido se preocuparían o preguntarían quién lo trajo, y no quiere que lo malinterpreten.
Pero... ya era tarde, Yuuji no se dio cuenta pero el auto estacionado al otro lado de la calle era el de su hermano, y desde la ventana, Sukuna lo estaba mirando, si lo hubiera sabido no hubiera permitido que Gojo-sensei lo acompañara a la salida, y mucho menos que se le acercara tanto. Cuando rechaza la propuesta de Satoru de llevarlo a casa, Satoru toma sus muñecas haciendo que dejara de mover las manos, "Entonces nos vemos mañana en la escuela, Yuuji, ten cuidado en el camino"
Yuuji sonríe mirando a Satoru, el maestro es guapo y cuando se preocupa por él le hace sentir querido, esta clase de cariño no lo encuentra en su familia.
Satoru, satisfecho con haber distraído a Yuuji, no puede apartar su mirada de la cara del chico que bajó la cabeza un poco avergonzado, es tan lindo, no puede resistirse, debería tener un poco de autocontrol, están afuera y en público, y él se atrevió a tomarle las manos una vez más, si dijera que no estaba tentando a abrazarlo mentiría, pero en lugar de abrazarlo quiso hacer algo más osado notando que Yuuji parecía un cachorrito en busca de aprobación.
Satoru se inclinó, su nariz percibió un poco el olor a shampoo de sandía en el cabello de Yuuji y le dio un beso muy ligero cerca de su frente, la tentación tan cerca y pudo contenerse en el último segundo.
"Eh..." Yuuji levanta la cabeza, se suelta y se aleja un poco. ¿Oh no? ¿Lo asustó?
"Lo siento, parecías un cachorrito pidiendo atención" se burla Satoru.
Yuuji se ruboriza, niega con la cabeza rápidamente "Yo, adiós sensei, ¡nos vemos mañana!" Se inclina rápidamente y se aleja, no estaba huyendo, ¿o tal vez sí? ¿Fue muy grosero?
Simplemente se sintió muy avergonzado, en la escuela Satoru lo abraza y le revuelve el cabello, pero, un beso ligero en la frente, como si fuera un niño, y además ¡¿me llamó un cachorrito?!
Oh cielos, no debió aceptar definitivamente que lo acompañara a la salida. El rostro de Yuuji estaba rojo y ahora que lo pensaba mejor, parecía que había salido en una cita con su maestro, ¡no! ¡No puede ser! Solo estaba feliz de sentirse apoyado y querido, no tenía porqué hacer más, no es un niño y tampoco estaban en una cita. Cuando Yuuji bajó a la calle para cruzar y llegar a la estación, las luces de un auto lo cegaron, miró con cuidado y su corazón casi se sale del pecho, era de su hermano. ¿Sukuna lo vino a recoger?
"¡Qué estás esperando! Sube mocoso" lo regaña Sukuna, notó que su voz era diferente, como si estuviera conteniendo su ira, por supuesto que le asustó verlo esperándolo y mientras se acercaba al auto, rogaba que no lo hubiera visto hace unos momentos, pero el auto solo encendió las luces, no estaba encendido como si acabara de llegar, entonces Sukuna lo estaba esperando desde hace rato, ¿entonces lo vio despedirse de Satoru?
Cuando entró y se sentó en el asiento del copiloto, mirando un poco de reojo la expresión de Sukuna, supo que mejor se hubiera sentado en el asiento trasero.
Sukuna suspiró profundamente, encendió el auto y agarró el volante, apretó con más fuerza de lo normal. Sí, definitivamente su hermano estaba enojado pero no parecía que quisiera regañarlo en estos momentos, tal vez se está conteniendo para cuando lleguen a casa, Yuuji prefirió no verlo y mejor miraba hacia afuera, aunque podía sentir la mirada punzante de Sukuna sobre él, como si le estuviera juzgando y avisando que en casa no se iba a salvar.
Todo el viaje fue silencioso, y entre más se acercaban a casa, más preocupación se estaba acumulando en Yuuji, ¿por qué debería tenerle miedo a su hermano? ¿Y qué si le regañaba? Además, él no le pidió que lo fuera a recoger.
Una vez llegaron a casa, incluso antes de que Sukuna apagara el auto, Yuuji abrió la puerta y se salió rápidamente, no quería escuchar cualquier cosa que dijera su hermano mayor. Al entrar, saludó a sus padres pero lo retuvieron un momento. Dios. Quería irse a su habitación pronto.
"¿No vas a cenar Yuuji? Estábamos esperándolos" dice su mamá viendo entrar a Sukuna, quien tenía una expresión fría y la mirada sobre Yuuji.
"Yo... ya comí" responde el menor.
"Vamos a comer, maleducado" dice Sukuna en un tono de voz firme, acercándose a Yuuji sin dejar de mirarlo, agarra su hombro empujandolo hacia el comedor "Mamá y papá te estaban esperando, todos tenemos hambre" le dice amenazante presionando su hombro, Yuuji asiente.
Se van al comedor, sus padres llegan primero, luego Sukuna le susurra "Me importa una mierda si ya comiste, vas a comer"
Yuuji se estremece ante su tono, Sukuna está muy enojado y seguro está reprimiendo su enojo frente a sus padres. Todos se sientan a comer, Yuuji estaba jugando con la comida, realmente no tenía apetito, ya había comido lo suficiente y además la presión de Sukuna le revolvía el estómago, aunque él conversaba con sus padres como si nada, cuando Yuuji levantaba la mirada hacia Sukuna, este le devolvía la mirada con fastidio.
"¿Y cómo te fue en las clases Yuuji? Ayer no nos contaste nada" pregunta Kaori con una encantadora sonrisa.
"Muy bien, es un poco aburrido pero me acostumbraré" esperaba que Sukuna tuviera algo más que agregar pero no fue así, Yuuji picó la comida y solo tomaba bocados muy pequeños, quería dejar la mesa ya, "Ya estoy lleno"
"No has terminado" dice Sukuna mirando su plato, "Termina"
"Tu hermano tiene razón, necesitas mucha energía" dice su padre levantándose del comedor, ya había acabado de comer, como siempre nunca tiene algo más que decir, solo darle la razón a su hijo mayor, ¿por qué simplemente no le da toda la herencia a Sukuna y dejan de poner sus expectativas en él?
Al poco rato su madre también se levanta, primero se acerca a Sukuna acariciando su hombro de forma maternal "Me voy a acostar, asegúrate que tu hermanito se lave los dientes" bromea un poco, Yuuji suspira, ¿por qué tiene que ser así su madre? Como si no pudiera ver la tensión entre ellos, como si no pudiera ver que claramente Sukuna está enojado y su pequeño hijo está a merced de la ira de su hijo mayor.
Kaori se acerca a Yuuji, le revuelve el cabello con suavidad "No seas desobediente".
Gran consejo, mamá. Una vez su madre se va, Yuuji se levanta de la mesa, no terminó de comer, entonces escucha el golpe que Sukuna le da la mesa que hace mover todos los utensilios.
"No has terminado la cena, mocoso" le repite.
"Ya estoy lleno"
"¿Lleno de qué?" Sukuna se levanta, mirándolo fijamente.
"Cené en el centro comercial, ¿sí? Ya quiero ir a dormir" Yuuji mete la silla, se da la vuelta, pero antes de siquiera dar un paso, Sukuna vuelve a golpear la mesa con más fuerza.
"¡A dónde vas!" Exclama con rabia, Yuuji se queda quieto y traga saliva, bueno, sabía que no iba a poder escaparse tan fácilmente, tiene que enfrentar a Sukuna quien seguramente tiene muchas preguntas, y a decir verdad, no está listo para responderlas.
"¿Quién era?"
Una pregunta que deja desconcertado a Yuuji, se gira, aunque no mira a Sukuna a la cara trata de responder lo más sincero que puede.
"Solo era mi maestro"
"¿Tu maestro? ¿No estabas con Nobara y Junpei?"
¿Cómo lo sabe? Se pregunta Yuuji, "Estuve con ellos toda la tarde, ellos se fueron primero y cuando ya me iba, apareció Gojo-sensei"
Sukuna levanta una ceja, ese nombre, "¿Gojo? ¿Satoru?" Pregunta, entonces lo conoce, bueno, si lo conoce esto lo haría más sencillo, ¿no?
Yuuji se ríe un poco "Sí, es mi profesor, quería comer algo y me invitó, me acompañó a la salida y eso fue todo" responde más aliviado, si Sukuna lo conoce entonces no tiene por qué enojarse, tal vez sean amigos, sabe que Satoru Gojo es de una familia muy popular al igual que la suya, es alguien conocido, ¿no?
No.
La expresión de Sukuna volvió a ser la misma, de enojo, incluso parecía más molesto que antes, "¿Ese perdedor es tu maestro?"
¿Perdedor?
"Hm... si, pero por qué le llamas..."
"Es un fracasado, no tienes por qué aceptar invitaciones de un perdedor" Sukuna se acerca, Yuuji no lo comprende, ¿por qué Gojo-sensei es un fracasado ante los ojos de Sukuna? Quiere preguntar pero sabe que Sukuna no va a decirle la razón, lo único que sabe ahora es que su hermano conoce a su profesor, bueno, tienen cerca de la misma edad, tal vez se conocieron en la universidad o incluso en la escuela, pero no recuerda a ningún compañero de Sukuna de la escuela que fuera como Gojo-sensei, de hecho, ni siquiera conoció a los compañeros de universidad de Sukuna.
Sukuna lo mira, recuerda exactamente que ese hombre se inclinó y tocó la cabeza de Yuuji seguramente con sus labios, no es algo que haría un profesor a un estudiante, si Sukuna no salió en ese momento del auto para protegerlo de un posible acosador fue porque el mismo Yuuji se alejó, es consciente de que no fue algo normal. Sukuna se tranquilizó un poco, lo dejaría pasar esta vez pero de todas formas aunque conocía a Satoru, no eran amigos así que debía advertir a su hermano, es lo que hacen los hermanos mayores.
"No dejes que se te acerque demasiado" le dice Sukuna y se marcha a su habitación.
Yuuji se queda confundido, bien, en realidad es un buen consejo, no debería dejar que un adulto se propase pero se trata de Gojo-sensei y él confía en su profesor, es una buena persona, aunque seguramente no lo conoce por tanto tiempo como Sukuna, aunque, ahora tiene curiosidad por saber más, ¿de dónde conoce Sukuna a Gojo-sensei?
Yuuji se fue a dormir, al menos Sukuna no convirtió una conversación en una discusión o una pelea donde él siempre ganaba, sintió que esta vez había ganado. Se dio cuenta que la actitud de Sukuna cambió cuando mencionó el nombre de Gojo Satoru, aunque se notaba que seguía enojado algo lo hizo dar por terminada la conversación. Yuuji ordenó su bolso y su uniforme escolar, también guardó su uniforme de béisbol, parecía que las cosas iban a ir bien.
Sin embargo, Sukuna simplemente optó por otro método. No iba a discutir con Yuuji, aunque seguía enojado lo mejor era pensar en cómo lograría que su estúpido hermano fuera dócil y aceptara el camino que tenía para él, necesitaba tener más control sobre el chico, así que no dudó en sacar un poco de provecho de esta situación, si Yuuji era desobediente sus padres tendrían más razones para darle más poder, si Yuuji iba a ser un mal chico entonces iba a distorsionar sus historias para convencer a sus padres.
Una sonrisa apareció en los labios de Sukuna, "Maldito mocoso" murmuró, la ira surgiendo de nuevo, de alguna forma lo odia,, odia tener que fingir que es un buen hermano delante de sus padres, odia tener que repetirle lo que tiene que hacer y odia no tener control sobre un mocoso de 15 años que cree que puede hacer lo que se le antoje, que puede salir cuando quiera y regresar a la hora que su estúpido cerebro se lo pida, que haga amistad con adultos fracasados como Gojo Satoru, y que siempre tenga esa sonrisa infantil e ingenua cuando está con sus amigos.
Sukuna lo sabe, sabe que Yuuji es otra persona cuando está fuera de casa, luciendo tan feliz como un ignorante con un sueño tan vago y que no lo llevará a absolutamente nada, no importa si es bueno en lo que hace, no es el camino correcto, no es el camino que Sukuna quiere para él, no es como si realmente quiera llevarlo por el camino correcto simplemente no quiere verlo feliz, porque lo desprecia. Tal vez sí odia a su hermano menor, y desearía poder expresarlo más seguido, desearía poder olvidarse del tiempo en que Yuuji era solo un niño que necesitaba ser protegido, ¿por qué siempre tenía que cuidarlo? Él no quería cuidarlo, quería que sufriera, que aprendiera por su cuenta, pero no podía mostrar su verdadero ser ante sus padres, debía ser el hermano mayor perfecto.
Sukuna se acostó, el ardor en su pecho solo era una señal de la ira contenida hacia su hermano, cuando iba en el auto quería detenerse y golpearlo por ser un idiota, llegar a casa y encerrarlo en su habitación una vez más, volver a tirar de su cabello y verlo suplicar que se detenga. Sukuna miró su mano derecha, con esa había tirado del cabello del mocoso y se sintió muy bien, el idiota no soporta el dolor, luego miró su mano izquierda... esta mano, era mejor ignorarla, la misma que se guardó cuando lo sostuvo de no caer por las escaleras. Sus manos representaban esa dualidad, el deber de proteger a su hermano menor y el deber de castigarlo, Sukuna prefería castigarlo con su mano derecha, y eventualmente también con la izquierda. Pero debía ser paciente, aún tenía que convencer por completo a sus padres de entregarle completamente la responsabilidad de guiar a Yuuji.
Así, Sukuna cerró sus ojos, se quedó dormido y soñó, soñó con el futuro que deseaba y también con su guerra interna, su propia oscuridad, la oscuridad que siempre ha estado reprimiendo y que parecía que poco a poco lo consumiría.
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