Capítulo 5

Yuuji estaba preocupado, en todas las clases se mantuvo callado y pensativo, incluso sus compañeros lo notaron. Suele ser bastante activo en clases, participando y siempre atento para hacer preguntas, es el tipo de chico que disfruta de las clases pero no es el más inteligente, ni tampoco es el típico estudiante sobresaliente o estudioso, simplemente se muestra interesado en aprender y participar.

Pero hoy es diferente, está desconcentrado.

Por supuesto que lo estaría después de ver a su hermano mayor en la escuela, y luego de que este lo viera justamente hablando con Gojo-sensei. También le preocupaba que en la práctica de béisbol de repente anunciaran que Toji ya no sería el entrenador. Se pondría muy triste si ese es el caso, Toji ha demostrado ser un buen entrenador, a pesar de lo que diga Megumi, que aunque es su hijo, Toji es profesional en su área y su área es el béisbol, su objetivo es entrenar al equipo para que consigan la victoria en el campeonato intercolegial.

Solo por eso se pondría triste, no solo porque realmente le guste que Toji sea el entrenador. Necesitaba hablar con él para advertirle, ¿debería hablarle de la opinión de su hermano? Tal vez debería prepararlo en caso de que el director vaya a hablar con él sobre cualquier cosa que le haya dicho Sukuna.

Finalmente la hora de las prácticas llegó, las clases terminaron y fueron al campo de béisbol, allí los esperaba Toji, con su habitual camiseta pegada al cuerpo que le hacía resaltar sus músculos bien trabajados, era un deleite verlo con esa expresión despreocupada en su rostro y una sonrisa burlona pero atractiva. Bueno, Yuuji no era muy consciente de ello, de porque le atraía su entrenador, simplemente se decía a sí mismo que solo lo admira y quiere ser como él, a pesar de que se sigue fijando en su apariencia inconscientemente.

Después de las prácticas, Yuuji decide acercarse primero, aún le intimidaba Toji, después de todo es un hombre adulto con un aura bastante madura y un poco tenebrosa, no en el mal sentido, bueno, ¿tenebrosa es miedo? Más bien, intimidante, simplemente tiene una fuerte presencia.

"¡Llevaré los bates!" Exclama Yuuji, por lo general al finalizar las prácticas Toji les decía a todos que no se preocuparan, que él se encargaría de guardar las cosas. En algunas ocasiones le pedía a un estudiante que lo ayudara, pero nunca había elegido a Yuuji, esta vez él mismo se ofreció a ayudar.

Megumi le golpea del hombro "¿Qué haces? No es necesario" le susurra, realmente no quiere que su mejor amigo esté a solas con su padre. Fácilmente podría ofrecerse también a llevar las cosas pero Yuuji le dijo antes que tenía que hablar con el entrenador sobre la visita que hizo su hermano.

Megumi no entendía qué tenía que ver Sukuna en todo esto, él sabe que no le gusta que Yuuji practique por las tardes pero ¿tiene que ver Toji con la visita que le hizo al director por la mañana? ¿Cuál es la necesidad de Yuuji de hablar con él?

"Tengo que advertirle, tal vez ya el director se lo dijo, pero se trata de mi hermano y no quiero que piense que es por mi culpa"

"No tiene sentido, qué importa si lo despiden" Megumi lo mira, ambos siguen hablando bajo.

"El campeonato es en unos meses, perderemos tiempo si tienen que buscar un nuevo entrenador"

"En ese caso no tienes que hablar con el entrenador, sino con el director" Megumi sigue en desacuerdo aunque no lo diga directamente.

No Yuuji, no puedes hablar a solas con mi padre, no sabes lo peligroso que es para ti.

"¿Qué tanto murmuran ustedes dos?" Los regaña Toji recogiendo algunas cosas, "¿palo de rosa no dijiste que recogería los bates? Solo estás chismeando con Megumi" Se burla un poco.

Megumi frunce el ceño, Yuuji se ríe avergonzado. Megumi se rinde esta vez, va por sus cosas como los demás estudiantes, bueno, hizo lo que pudo evitándolo, pero no se irá sin su mejor amigo, así que le dice que lo esperará en la salida.

En el campo solo quedaron Toji y Yuuji, luego de recoger todo, solo debían llevar las cosas al almacén. Toji cargó las cosas más pesadas como si nada, y Yuuji las menos pesadas y caminaron lado a lado hacia el almacén, esperaba que Toji fuera el primero en hablar pero parecía bastante serio y silencioso, un poco molesto también, Yuuji se preguntaba si era su culpa, después de todo se ofreció a ayudar sin que él lo pidiera.

Una vez llegaron al almacén, Toji abrió la puerta con las llaves "Deja las cosas aquí, yo las guardaré, puedes irte, antes de que sea más tarde" le dice con voz seria.

"Hm, no, no hay problema" responde Yuuji, sin saber muy bien cómo abordar el tema por el que había ido con Toji.

"¿No se enojarán en tu casa por llegar tarde, palo de rosa?" Le pregunta con una sonrisa.

Ah, mierda, entonces ya lo sabe. El director ya le habló, y definitivamente sí está molesto, seguro piensa que es culpa de Yuuji.

"No, a mis padres no les importa eso, mientras me vaya bien en la escuela" responde Yuuji avergonzado, Toji lo miraba con molestia pero luego su expresión se suaviza..

"Supongo que querías quedarte para explicarme por qué el director me llamó la atención ¿no?" Le pregunta directamente mostrando una sonrisa burlona.

"Algo así, no es mi opinión, es solo que a mi hermano no le gusta que practique béisbol, dice que es una pérdida de tiempo y no pensé que realmente llegaría tan lejos como para quejarse ante el director, lo siento" Yuuji se siente culpable, si Toji es despedido por su culpa, también lo sería si el equipo no entrena lo suficiente para el campeonato.

Toji lo mira un momento. Se ve tan ingenuo y culpable que no puede evitar burlarse "No tienes que disculparte" carga las cosas y entra al almacén.

Yuuji también entra, aunque antes le pidió que se fuera, pero claramente el chico quería seguir la conversación. No lo puede negar, le gusta que el chico tome la iniciativa de acercarse, así no será su culpa en caso de que Megumi le recrimine, él no está haciendo nada, es el chico quien lo está siguiendo.

"Por favor, Toji-sensei, no vaya a renunciar por esto, mi hermano no tiene la razón solo es su opinión"

¿No quieres perder a tu entrenador favorito? Tan lindo.

Toji se ríe suavemente después de dejar las cosas en su lugar, luego se acerca al estudiante "No voy a renunciar, ni me van a despedir." Da un paso más cerca, Yuuji dejando las cosas también y mirándolo acercarse, no retrocede, se queda en su lugar ¿esperando que el pelinegro se acercara más?

"El director solo me dijo que no debería extender el horario de las prácticas demasiado, así que por eso saldrán más temprano, no es nada grave palo de rosa, el director sabe que la escuela necesita ganar el título intercolegial para mantener la buena reputación"

"Ah, sí" Yuuji se siente más aliviado.

"¿Te preocupaste tanto por tu entrenador?" Toji decide comenzar a bromear un poco, tiene esta oportunidad para conocer y acercarse más al chico.

"Jajaja, solo, no quiero perjudicar al equipo" responde Yuuji.

Mentiroso, piensa Toji.

"No seas tímido, te preocupaba que ya no pudieras verme de nuevo ¿hm?" Toji es bastante osado, no le importa que sus palabras sean malinterpretadas como coqueteo, ni que sus manos no puedan quedarse quietas al tocarle el cabello suavemente, está un poco mojado por el sudor pero sigue siendo suave al tacto.

Yuuji retrocede un poco finalmente, ahora sí sentía que estaba invadiendo su espacio personal, aunque no le molesta que le toquen no quería sentirse como un cachorrito en busca de afecto. Debe poner un límite, después de todo sólo es el entrenador y no debería darle tanta confianza dejando que le toque aunque se trate de su cabello.

"¿Qué pasa? ¿Tengo razón?" Le cuestiona Toji con su tono de burla, Yuuji sabe que solo está burlándose de él, no quiere lucir tímido pero simplemente este hombre es intimidante y lo admite, es muy atractivo, pero ¡es su entrenador! Además que es el padre de su mejor amigo, no debería ponerse tan nervioso, aunque le gusta la sensación de ser intimidado.

Yuuji está tan confundido, culpa al hecho de que nunca ha recibido demasiada aprobación o atención masculina, su padre no es cariñoso con él y su hermano es un idiota que lo trata mal, no cuenta que fueran afectuosos con él solo los primeros años de vida. Después de que cumplió 10 años dejaron de tratarlo con tanto afecto, su padre ya no lo abrazaba y su hermano solo le hacía bullying y lo miraba con desprecio. Solo su madre le correspondía su abrazo antes de irse a dormir pero poco a poco esas muestras de cariño fueron desapareciendo. Tal vez, es un chico que le gusta ser mimado y no se ha dado cuenta, y cuando personas como Gojo sensei lo tratan con afecto se siente abrumado aunque sea mínimo, al igual que ahora mismo con el entrenador. ¿Es esto lo mismo, no? No es que su entrenador le esté coqueteando.

Toji lo mira fijamente, no es un buen hombre, pero tiene sus límites, así que lo deja en paz. Si pudiera se llevaría al chico a su casa pero seguro Megumi lo mataría. Sonríe y luego le pellizca la mejilla "¿Qué pasa, estás siendo tímido?" luego pasa por su lado caminando hacia la puerta, "puedes irte, no te preocupes, no me iré"

Yuuji asiente, pasa por su lado una vez sale pero escucha que Toji le susurra algo, provocando que su sus mejillas se sonrojen en un tono más fuerte. No mira hacia atrás y se va directo a buscar sus cosas.

Megumi lo está esperando. Cuando lo ve llegar, el pelinegro frunce las cejas. Lo sabía, no debía dejarlo solo.

"¿Qué pasó?" pregunta de inmediato.

"¿Hm? N, nada, ¿por qué?"

Megumi lo mira de reojo. "Si no pasó nada por qué traes esa cara avergonzada, ¿qué te dijo ese bastardo?" Megumi es demasiado directo, parece una mamá sobreprotectora, ni siquiera su madre es así.

"¡¿Qué?! Nada, no estés mal pensando, ¿por qué dices eso? Solo se burló de mí como siempre lo hace, no me dijo nada extraño" Yuuji intenta lucir serio, ¿cómo puede Megumi pensar en qué su padre sería ese tipo de personas que le gusta intimidar a jovencitos?

Bueno, no hizo nada, pero la presencia que tiene Toji simplemente lo hace sentir pequeño, no es porque siente alguna atracción. Claro que no, es incorrecto.

Megumi frunce "No te creo"

"Tal vez no confíes en tu padre, pero ¿puedes confiar en mí? Yo solo soy un tonto que se avergüenza por todo, ya lo sabes" Yuuji se encoge de hombros quitándole importancia, de hecho no debería tenerla, pero piensa que Megumi es quien se preocupa demasiado.

Megumi suspira, ambos caminan juntos.

"Bien, pero no dudes en decirme si te llega a molestar demasiado"

Yuuji no entendía por qué la preocupación de Megumi, todavía no piensa que Toji sea una mala persona. Se quedaron en silencio mientras caminaban, Yuuji recuerda lo último que le dijo el entrenador y se ruboriza de nuevo.

Diablos, Megumi podría tener razón sobre desconfiar de su padre.

Eres adorable, ten cuidado.

¿Adorable? ¿En qué sentido? Dios, está tan mal, es la primera vez que escucha ese tipo de frases, quiere decir, ¿es un halago o una advertencia? Yuuji no es tonto, es un adolescente ingenuo, sí, pero sabe qué tipo de cosas no deberían decirse, y puede decir que el entrenador le quiso decir algo de doble significado pero no puede pensar cláramente lo que es, simplemente se siente abrumado por ser llamado adorable por un hombre adulto, tal vez lo haya escuchado de otras personas pero no de un tipo como Toji, además de la segunda parte de la frase que implicaba algo más, ¿tener cuidado con qué? ¿Con ser adorable? ¡¿Cuándo lo ha sido?!

Yuuji regresa a su casa, todo su cuerpo está débil y a la vez emocionado, siente un cosquilleo por todo su cuerpo, deben ser las estúpidas hormonas adolescentes. Nunca se había sentido así por un halago, solo por una frase y ya había reaccionado tan mal. Su corazón latía con fuerza, no podía ser verdad, ¿le atraen los hombres? No, no, no. Fue solo la forma en que el entrenador se lo dijo, no va a pensar en ello.

"Estoy en casa", Yuuji saluda a su madre, nuevamente está sucio y sudado así que no puede acercarse a ella, a Kaori no le gusta cuando llega de las prácticas.

"Ve a limpiarte rápido, vamos a cenar afuera hoy" le dice Kaori.

"¿Afuera?"

"Si, tu hermano ha firmado un nuevo contrato multimillonario y vamos a celebrar" su madre luce feliz y orgullosa, Yuuji espera algún día también enorgullecer a su madre.

Cada vez que su hermano mayor lograba un nuevo contrato había que celebrarlo en el mejor restaurante de la ciudad, eso era bueno, la comida es deliciosa pero tendría que soportar escuchar a su hermano presumir y a sus amigos felicitarlo, y verlos lamerle las botas cada vez que habla.

Yuuji sube a su habitación, descansa un rato y luego va a bañarse, solo estaba emocionado con el hecho de ir a comer afuera, su familia tiene tanto dinero que podrían ir a comer toda la semana a restaurantes pero también son ahorrativos, así que prefieren comprar los alimentos y pedirle al chef que prepare la cena, no hay mucha diferencia en los gastos en realidad, hasta resultaría más barato para ellos ir a restaurantes que tener cocinero personal.

Yuuji se arregla, una camisa blanca suelta con unos pantalones clásicos color negro, peinó su cabello hacia atrás pero al verse al espejo se veía más maduro, eso sería bueno pero, ¡qué horror! se parece tanto a su hermano con ese peinado hacia atrás, debería volver a su peinado habitual pero se supone que van a ir a un restaurante muy elegante, no puede llevar su cabello alborotado, así que se peina a un costado.

"¿Todavía no estás listo?" Pregunta su madre asomándose en su habitación, la mujer luce un hermoso vestido azul satinado, con escote en V y su cabello recogido, dejando algunos mechones sueltos. Kaori es tan hermosa, su padre definitivamente eligió a la mujer más hermosa del mundo y se siente afortunado de ser su hijo.

"Si, ya voy" Yuuji agarra su celular y baja junto a su madre.

Abajo, su padre ya estaba listo, vestido de traje con una corbata azul del mismo tono que el de su esposa. También tiene un padre bastante guapo, Yuuji agradece los buenos genes.

"Nosotros nos vamos en nuestro auto, ve con tu hermano Yuuji"

Yuuji frunce, no quiere ir con Sukuna, ¿por qué no puede ir con ellos?

"Pasaremos a recoger a unos amigos, ve con tu hermano primero" le dice su madre notando que no quería ir en el mismo auto que Sukuna.

De mala gana, Yuuji sale de la casa yendo hacia el auto de Sukuna, estaba recién lavado y él ya estaba esperando dentro en el asiento del conductor, abre la puerta y sin decir nada se sienta cerrando la puerta con fuerza.

"¿No vas a saludar?" Pregunta Sukuna

"Hm, hola"

Sukuna frunce "¿qué pasa? ¿Estás enojado por mi visita a tu escuela?"

"No, pero era innecesario" ya no quiere hablar de eso, aunque Sukuna haya ido a quejarse, no van a despedir al entrenador.

"Era necesario, no conoces con quién te rodeas"

"Eso no debería importarte" responde Yuuji.

Sukuna lo mira con fastidio, parece que el mocoso está siendo nuevamente un atrevido al hablarle en un tono grosero.

"Por supuesto, me importa una mierda pero tengo una responsabilidad por nuestros padres, así que deberías ser más agradecido"

Yuuji aparta su mirada "¿nos vamos o no?"

Sukuna tiene ganas de golpearle la cabeza, tal vez contra la ventana, para que deje de ser un maldito grosero, definitivamente no disciplinarlo solo hace que este chico se vuelva más rebelde a medida que crece.

"Compórtate si no quieres quedarte de nuevo encerrado en tu habitación" amenaza Sukuna, realmente se está esforzando por no reaccionar violento con él, no es el momento para perder los estribos por un mocoso, esta es una noche importante para él y solo debería interesarle celebrar su nuevo logro. Enciende el auto, ve a sus padres salir de casa también, y toma la ruta hacia la ciudad, mientras sus padres van en sentido opuesto para ir a buscar a sus amigos.

En el camino, Sukuna le cuenta sobre el exitoso contrato que obtuvo, se trata de una nueva inmobiliaria, un tema que a Yuuji poco o nada le interesa, tan solo escucha a su hermano hablar mientras mira por la ventana, quería llegar pronto al restaurante, también tenía mucha hambre, después de todo necesita volver a cargar su batería ya que estuvo jugando toda la tarde y no ha comido nada.

"Por eso es importante saber lo que vas a obtener de una inversión, y las inmobiliarias son un negocio rentable hoy en día, alrededor de mi antigua escuela van a construir unas habitaciones estudiantiles, para el próximo año deberías asistir a una nueva escuela"

Yuuji reacciona "No quiero cambiar de escuela, me gusta donde estoy"

"Estás rodeado de perdedores en esa escuela"

"No son perdedores, si te refieres a Gojo-sensei, es uno de los mejores maestros"

Sukuna frunce, "Quién te pidió defenderlo, es un perdedor y un fracasado"

"No lo estoy defendiendo solo digo que..."

"Cállate ya, tu voz me da dolor de cabeza"

Yuuji hace un puchero, vuelve su mirada hacia afuera, están por llegar al restaurante así que definitivamente no debería perder el tiempo discutiendo con Sukuna por una tontería.

Una vez Sukuna se estaciona, Yuuji no espera que apague el auto cuando abre la puerta y sale, ni siquiera lo espera y se dirige a la entrada del restaurante. Solo quería alejarse porque de todas formas no lo iban a dejar entrar sin Sukuna.

El pelirosa mayor gira los ojos, se está hartando de la actitud de Yuuji. Hace días no se estaba comportando así, parece que cada día se vuelve un rebelde por culpa de la mala influencia de las personas con quienes se rodea, si tan solo pudiera deshacerse de cada una de ellas.

Sukuna sale del auto, en efecto, no dejaron entrar a Yuuji.

"Buenas noches señor"

"Este es mi número de mesa reservada, familia Itadori. Este es el listado de invitados"

"Si señor" el hombre revisa el listado "¿su nombre jovencito?" Le pregunta a Yuuji.

¿Qué acaso no ve el parecido con Sukuna? ¡Obviamente es su hermano! de todas formas responde.

"Yuuji Itadori"

"Bien, ahora sí puede pasar" le sonríe amablemente el mesero, también a Sukuna quien mantenía su expresión seria mirando a su hermano con molestia.

Los llevan a la mesa que había reservado Sukuna con anticipación, Yuuji se sienta en la silla marcada con su nombre, parece que Sukuna decidió el orden de los lugares, y eso es malo, porque lo hizo sentarse a su lado izquierdo mientras él disfrutaba de estar en el centro de la mesa. Al frente estaba reservado para alguno de sus amigos o tal vez de la persona con la que hizo negocios, Yuuji no lo sabe, sus padres están al otro lado pero lejos de Sukuna, y quien ocupa el lado derecho es Uraume, y al lado de Yuuji el nombre de un amigo de Sukuna a quien ya conoce y detesta, y podría decir que es el peor de todos.

Su nombre es Kenjaku, quien es el hijo del dueño de la antigua escuela de Sukuna, actualmente es el director por herencia, y desde siempre ha querido que Yuuji asista a su escuela, iba a tener a ese pesado a su lado insistiendole en las razones de por qué su escuela es la más indicada para él.

Yuuji mira el menú en su celular, debía esperar que llegaran los demás invitados, pero tenía tanta hambre que llama al camarero, y cuando el camarero se acerca, Sukuna lo detiene "Aún no vamos a ordenar".

"Yo tengo hambre" responde Yuuji.

"¿No escuchaste lo que acabo de decir?" Sukuna lo mira a los ojos, su tono elevándose.

"Mamá y papá van a tardar, y tus amigos también, puedo pedir algo ligero..."

"Dije que no"

Yuuji lo mira, bueno, está enojado y parece que mucho pero está conteniéndose porque están en un lugar público.

El camarero se aleja, no quería involucrarse en una discusión familiar y además sabía muy bien que era el mayor quien había hecho la reservación, así que no debería desobedecer las palabras del cliente.

Los invitaron tardaron en llegar, mala suerte para Yuuji quien estaba muriendo de hambre, pero una vez todos hicieron sus pedidos se sintió más tranquilo, su mal humor seguro es porque tiene hambre.

En cuanto trajeron los platillos ordenados de cada uno, Yuuji se concentró únicamente en comer, no le interesaba lo que estaban hablando los demás, ni los debates que se daban entre ellos. La conversación comenzó a girar entorno a lo que era capaz Sukuna, elogiándose a sí mismo como un narcisista y recibiendo las adulaciones de sus arrastrados amigos, todo estaba medianamete bien hasta que comenzaron a mencionar el nombre de Yuuji.

Maldición.

"Itadori eres afortunado de tener a un hermano mayor tan talentoso" menciona la amiga de su madre, Yuuji solo sonríe falsamente "Cuando seas mayor podrás trabajar en su empresa para aprender del negocio, ¿no lo creen?"

Yuuji no está tan convencido de eso.

"Para lograr alcanzar a Sukuna debería cambiar de escuela, ¿no crees Itadori?"

Y ahí está de nuevo, Kenjaku sacando el tema de la escuela.

¡No voy a cambiar de escuela!

"Mi Yuuji ya está asistiendo los sábados a clases extracurriculares" responde Kaori.

"Oh, escuché que el hijo de los Okkotsu también asiste a esas clases, ¿ya lo conociste Itadori? Deberías acercarte a ese chico, es una gran oportunidad para establecer relaciones tempranas con esa familia. Okkotsu Yuta se llama, es muy hábil y talentoso"

Yuuji comienza a sentirse mal, no paran de hablar de negocios, de cómo debería imitar a su hermano y comparaciones con los hijos de otras familias que ni siquiera conoce, bueno ya conoce a ese tal Yuta Okkotsu, pero igual no le importa. Se siente asfixiado por la presión que están poniendo en sus hombros solo con palabras y frases que le hacen sentir como un inútil, todos parecen copias teniendo las mismas ideas y razonamientos parecidos a los de Sukuna, por algo son sus amigos.

Yuuji intenta hacerse el de oídos sordos, se siente asfixiado por el ambiente. De repente su celular comienza a sonar, ¡mierda! Olvidó ponerlo en modo silencioso y están en un restaurante de primera clase, está prohibido el uso de celulares, y si lo tiene debe ponerlo en silencio.

Las personas de las demás mesas se giran un poco, algunos con expresión de molestia. Los padres de Yuuji lo miran sorprendidos, sí, están decepcionados y enojados, solo por el estúpido tono de llamada. Los invitados están conteniendo la risa, pero también están apenados, y en cuanto a Sukuna, bueno, Sukuna lo quiere matar.

"Lo, lo siento" Yuuji se inclina, guardando su celular después de rápidamente bajarle el volumen, ni siquiera miró quién lo estaba llamando, lo más probable es que fuera Nobara, olvidó decirles que hoy no jugaría con ellos debido a esta cena.

El ambiente se arruinó, ya no hablaban demasiado, aunque eso es bueno para Yuuji ya que estaba cansado de escucharlos. De todas formas, iba a ser regañado cuando volviera a casa, y no solo por Sukuna sino por sus padres, quienes más avergonzados estaban.

La cena terminó, se despidieron mutuamente, Kenjaku bromeó con Yuuji sobre el celular "Dile a tu novia que no interrumpa en el mejor momento."

Sukuna lo escucha y gira sus ojos, ahora Kenjaku se burlará de él y le contará a sus amigos. Le recordarán siempre cómo su estúpido hermano avergonzó a su familia en la cena de celebración, definitivamente no volverán por un tiempo a este restaurante.

A Yuuji le parecía insignificante lo sucedido sino se tratara de su familia y el tipo de personas que visitan estos lugares. Ha salido con sus amigos antes y ha ido a otros restaurantes más económicos, sabe que una tontería como una llamada entrante no es un gran problema, agradece que sus padres le hayan permitido salir de la burbuja para conocer el mundo real, a veces se preguntaba por qué con él son más permisivos si saben que no es tan bueno para la familia que su hijo se involucre con la realidad de otras familias que no son millonarias, tal vez es porque ya han criado al heredero perfecto, y ese es su hermano mayor. Pero pareciera que Sukuna quiere mantenerlo en la burbuja y convertirlo en alguien como él también, ¿no se ha dado cuenta que no lo va a lograr?

Regresaron a casa de la misma manera. Sukuna con Yuuji, y sus padres con sus amigos.

Yuuji pensó que Sukuna le iba a regañar durante todo el camino, pero se mantuvo en silencio, lo cual es malo. Ya ha pasado antes, el silencio profundo de Sukuna significa que va a liberar su ira una vez lleguen a casa. Yuuji esta vez no se siente tan contestatario como cuando salieron por la tarde, se siente un poco culpable pero debido a sus padres que realmente estaban apenados. Igual no es como si fuera toda su culpa, simplemente se le olvidó poner en silencio el celular, no lo hizo a propósito.

Una vez llegan a casa, Yuuji es el primero en entrar, sus padres iban a tardar en regresar debido a que debían llevar a sus amigos y seguro se quedaban un rato más bebiendo té, debía esperar que regresaran porque sabe que lo van a regañar.

De lo que quiere escapar es de Sukuna.

"¿Qué te pasa?" Le pregunta Sukuna haciéndolo girar, la mirada de Sukuna da miedo.

Otra vez, no puede ser.

"Yo, solo, se me olvidó ponerlo en silencio, no fue a propósito."

Sukuna frunce, le agarra del cabello perfectamente peinado y tira de él arrastrándolo a la sala de estar.

"¡Suéltame! ¡No ves que duele!" Exclama Yuuji agarrando la muñeca que tiraba de su cabello mientras intentaba seguirle para hacerlo menos doloroso.

"¡Avergonzaste a papá y mamá!" Lo tira con fuerza sobre el sofá. Yuuji se soba su cabeza, le duele, ¿por qué tiene que ser tan brusco?

"Eso ya lo sé... dije que lo siento" exclama Yuuji.

"No me importa esa parte, de todas formas te van a castigar por eso. Sin embargo fuiste muy grosero en el auto cuando salimos de casa, ¿crees que no habría consecuencias?"

Yuuji no dice nada, solo desvía su mirada, algo que hace enojar más a Sukuna

"¡Te estoy hablando, mírame a los ojos cuando hablo!" Sukuna le agarra de la barbilla con fuerza haciéndolo girar la cara hacia él "Y quita es expresión de enojo, que no tienes derecho a enojarte cuando debería ser yo quien lo esté"

"¿Por qué no debería estarlo? Fuiste a mi escuela sin avisar"

"¡¿y te enoja que vaya a tu asquerosa escuela?!"

Yuuji frunce, golpea la mano de Sukuna que sostenía su barbilla, entonces retrocede asustado cuando de repente Sukuna le levanta la mano para golpearlo pero se detiene justo cuando escucha el auto de sus padres llegar.

Yuuji siente su corazón latir muy rápido, realmente iba a pegarle.

Agradece que sus padres esta vez no se quedaron más tiempo y decidieron volver, es mejor ser regañado por sus padres que estar con Sukuna.

Sukuna se aleja, suspira profundamente y una vez sus padres entraron, se despidió de ellos con un buenas noches y subió a su habitación sin volver a mirar a Yuuji.

El menor estaba congelado en el sofá, sus ojos asustados y poco a poco los latidos de su corazón se calmaron, de todas formas, todavía puede recordar cómo Sukuna realmente iba a golpearlo. No era la primera vez que intentaba pegarle, las veces anteriores habían sido golpes leves, esta vez estaba seguro que iba a golpearlo en serio, con enojo, con odio, lo pudo ver en sus ojos, solo lo detuvo la llegada de sus padres.

La tranquilidad aún no llegaba a Yuuji, sus padres lo regañaron fuertemente y como castigo le quitarían el celular por un día, bueno, podía soportar un día sin celular.

Todavía no considera tan grave lo que hizo, sus padres se enojan por ese tipo de cosas insignificantes que tienen que ver con la imagen y el buen comportamiento en público, pero no se enojan por el hecho de que practique béisbol y llegue a casa tarde a veces.

Después de ese regaño, Yuuji subió a su habitación cansado, estaba física y mentalmente agotado, no quería saber más de este día.

Fue solo un impulso del momento, el mocoso se atrevió a golpearle el brazo, fue él quien empezó y estaba dispuesto a devolverle su acción pero se detuvo por sus padres. Sukuna se sentó en su cama después de quitarse su chaqueta, estaba cansado, abrió los primeros botones de su camisa y se desencajó, para luego tirarse hacia atrás contra la cama e intentar quitarse los zapatos con sus propios pies, hace un momento estaba enojado por culpa de su hermano, se estaba volviendo un insolente y debía ponerle un alto, esta noche se atrevió a responderle, a hacerle caras, arruinar su cena e incluso se atrevió a pegarle, ¿cómo se atreve? Ese mocoso.

Sukuna miró su mano izquierda, con su mano izquierda había sostenido la barbilla del mocoso para obligarlo a mirarlo, y con su mano derecha estaba dispuesto a usarla para golpearlo.

Debía admitir que le hubiera gustado propinarle una golpiza en ese mismo momento, su mano derecha tembló después de bajarla cuando escuchó a sus padres llegar, temblaba del placer que le había sido negado. Sukuna sonríe, recordando la expresión del mocoso, estaba asustado, sus ojos parecían los de un cachorrito que acababa de ser regañado y había vuelto a su estado dócil en ese instante, le gustaría que su hermano fuera así de obediente y que le tuviera miedo.

Sukuna sabía que algo no estaba bien con sus pensamientos, era como si estuviera reprimiendo ese lado suyo que le pedía desahogar su ira con el mocoso, si lo odia debería expresarlo, no debería contenerse más, estaría negando su verdadera naturaleza. Es violento, desde pequeño ha sido el más duro, solía hacerle bullying a sus compañeros y tenía un grupo de seguidores que le obedecían, en su adolescencia fue igual, si debía usar la fuerza la usaría sin importar quién fuera. Todo comenzó a cambiar cuando nació Yuuji, su hermano menor era diferente de los otros, solía ser obediente y tranquilo, siempre escuchaba a su hermano mayor y le obedecía, por eso Sukuna no necesitaba usar la fuerza con él, pero a medida que fue creciendo, se fue alejando más y ya no quería obedecer, eso simplemente lo hacía enojar, perdió el poder sobre el mocoso cuando se dedicó a su carrera y a su trabajo, debía recuperarlo.

Sukuna se quedó dormido, pero luego despertó, miró el reloj, eran las 12 a.m. en punto, una hora muy exacta a decir verdad, como si fuera una señal.

Con la misma idea con la que se quedó dormido, se levantó de la cama y salió de su habitación, toda la casa estaba a oscuras y silenciosa, caminó hacia la habitación de Yuuji, no tocó la puerta, simplemente entró. El mocoso estaba dormido, pero había dejado su celular encendido y desbloqueado, otro error.

Sukuna se acercó y lo agarró, había 3 chats abiertos, el chat grupal de sus compañeros, el chat con Megumi y un Buenas Noches de Gojo-sensei.

No debería abrir los chats, y no lo hizo, simplemente apagó el celular, pero la sensación de molestia crecía en su interior, otra vez ese sujeto, ¿qué clase de maestro envía mensajes a su estudiante por la noche? Si no es por motivo de un trabajo, no ve otro motivo, ese sujeto es una mala influencia para Yuuji, tal vez por su culpa el mocoso ha estado más rebelde.

A Sukuna no le importa que Yuuji esté dormido, agarra su hombro agitándolo con fuerza, "Despierta mocoso"

Yuuji frunce el ceño, abre suavemente sus ojos, ¿quién le está molestando? Se gira un poco y se asusta al ver a Sukuna al lado de su cama con los brazos cruzados, retrocede un poco "¿qué quieres?"

"Aún no hemos terminado de hablar"

"Pensé que sí" Yuuji aún se escucha somnoliento, pero poco a poco se pone en alerta tratándose de Sukuna.

"Las palabras no parecen ser útiles para ti"

"¿Hm?"

"Jum, dejaste tu celular encendido... no quise mirar más"

Yuuji no entiende a qué se refiere, tal vez porque aún seguía con sueño.

"Pero solo un vistazo fue suficiente para saber que no estás siendo sincero"

"¿De qué hablas?"

"Discúlpate por tu comportamiento de hoy"

"¿Qué? Viniste aquí solo para eso..." Yuuji quiere volver a dormir.

Sukuna sonríe, su mano derecha está lista, se acerca y vuelve a tirar del cabello de Yuuji con fuerza, sacando un grito de dolor del menor "¡Discúlpate! Es lo menos que me debes"

"Y,yo no hice nada, suéltame" Yuuji le grita, esperaba que sus padres lo escucharan pero era imposible, la habitación de sus padres está al otro lado de la suya y las paredes son gruesas.

"¿No hiciste nada? ¿Quieres que empiece a enumerarlas? Cómo te atreves a responderme en el auto, insolente, y además arruinando mi cena de celebración, ¿querías ser el centro de atención, eh?" Sukuna tira de nuevo sacudiéndolo.

"¡Déjame!" Exclama Yuuji. Le está tirando muy fuerte, su cabeza duele y aunque intenta alejar la mano de Sukuna no puede, es muy fuerte.

"Además, cómo te atreves a siquiera golpearme el brazo, si mis padres no hubieran llegado te hubiera devuelto el golpe un poco más fuerte"

Eso ya lo sabía, pero ¿cuál es el punto de venir a su habitación a seguir con la discusión?, Sukuna quiere algo más y no se va a ir hasta obtenerlo, así que Yuuji comienza a disculparse.

"Lo siento, si, lo siento, me equivoqué. ¡No volverá a pasar!"

"No, es que no volverá a pasar mocoso, está vez no solo nos vamos a quedar en palabras inútiles. No acepto tus disculpas"

"¿Qué quieres entonces?" Pregunta Yuuji en el mismo tono grosero.

Aún no lo entiende. Sukuna lo empuja soltando su cabello, pero antes de que Yuuji se pueda levantar, le agarra de la oreja pelliszcándola y vuelve a empujarlo con fuerza contra la cama.

"Ya, déjame..." Yuuji se intenta levantar, Sukuna tira de su brazo, lo dobla detrás de su espalda y lo tumba boca abajo al mismo tiempo que coloca su rodilla sobre la espalda del más joven presionando lo suficiente para que Yuuji se quejara de dolor.

"¡Qué haces! ¡Suéltame! ¡Sukuna!" Yuuji grita, nunca ha visto a su hermano actuar así contra él, como si fuera un delincuente que debe ser sometido.

Sukuna se acerca a su oído, "¿Vas a obedecer o no?"

"¡Ya te dije que lo siento!"

De nuevo, no ha aprendido.

Sukuna tira de su cabello "No te creo"

Yuuji lo mira asustado, sin saber qué hacer. Esa es la expresión que quiere ver en Yuuji, pero quiere ver más, las emociones de Sukuna se vuelven un remolino, necesita dañarlo, herirlo, hacerlo llorar, necesita más. Una sonrisa se dibuja en sus labios y continúa tirando con fuerza "Discúlpate, si no quieres quedarte calvo"

No puede creer lo que está oyendo, ni tampoco puede creer la mirada llena de emoción de Sukuna, ¿está sonriendo?

"Perdón, perdón, lo siento, no lo volveré a hacer" Yuuji comienza a suplicar, realmente parecía que Sukuna iba a arrancarle su cabello, su cuero cabelludo le estaba ardiendo y su cabeza le dolía, también su cuello. De repente Sukuna empuja su cara contra la almohada presionando como si quisiera ahogarlo, ¿acaso lo quiere matar?

Yuuji intenta luchar "Sukuna basta, ya... lo siento, de verdad" su voz se escucha débil, como si estuviera a punto de llorar. Es su hermano, ¿por qué lo está tratando así?

"¿Te estás disculpando porque quieres que pare o porque realmente eres sincero? ¿Qué prueba tengo de que no volverás a fastidiarme?"

"No lo sé, lo que pidas"

"Bien, comienza bloqueando el número de ese profesor, o tendré que presentar una queja de nuevo a la escuela"

¿Número? ¿De cuál profesor?

Yuuji no puede pensar con claridad, tiene los números de todos sus profesores. No se atreve a preguntar, así que solo asiente "está bien, lo haré"

"No es apropiado que un maestro le escriba a su estudiante si no es por motivos académicos"

¿Qué está insinuando Sukuna? ¡Ah!

Gojo sensei, debe ser por él. Sukuna detesta a Gojo.

Pero no entiende por qué le pide bloquearlo, Gojo sensei no le escribe muy seguido, solo por cuestiones académicas y a veces le desea buenas noches, ¿qué está pensando Sukuna? No hay motivo para bloquear el número pero para librarse de esta situación debe aceptar la condición. Aunque no lo entiende, no puede cuestionarlo en estos momentos, no cuando tiene una rodilla en su espalda presionando y una mano le está tirando de su cabello de nuevo como si fuera a arrancarlo.

"Lo bloquearé, lo haré"

Sukuna sonríe, suelta su cabello, está vez no empuja su cara sino que pellizca su mejilla y la estira "Sé un buen chico y no me vuelvas a hacer enojar"

Los ojos de Yuuji están llenos de agua, pero se resiste a llorar, le duele mucho todo, no solo físicamente sino emocionalmente, está confundido por el comportamiento de Sukuna, ¿lo odia, verdad?

Sukuna disfruta de la vista, no siente culpa solo satisfacción, deja de pellizcar su mejilla dejándole una marca roja, vuelve a empujarlo y se baja de la cama "Este fin de semana tienes prohibido salir"

Yuuji se queda callado, acaricia su mejilla con sus emociones enredadas, no quiere ver a Sukuna, solo quiere que se vaya pero también quiere preguntarle por qué lo trata así, no le pregunta, por temor a que lo vuelva a atacar.

"Buenas noches mocoso" Sukuna se burla, sale de la habitación un poco satisfecho, ahora sí podrá dormir más tranquilo, aunque sabe que Yuuji solo se disculpó para que lo dejara en paz, de todas formas solo lo asustó y podrá volver a castigarlo si vuelve a portarse mal.

Continuará...