Capítulo 11

¡No puede creer que ahora mismo esté sentado al lado de su querido estudiante después de haberse entregado a esa basura!

Satoru no pudo resistirlo más, "Bueno chicos, nos vemos más tarde, iré a comer"

"Si, sensei" responde Yuuji.

Yuuji es tan puro. Si supiera lo que hizo está seguro que lo decepcionará, pero no debía preocuparse porque nunca lo sabrá, conservará la mente pura de su Yuuji hasta que le dé permiso.

Satoru salió de la cafetería, quería evitar a Toji lo más que pudiera, había roto su propia condición de no volver a acostarse con ese hombre pero anoche lo hizo 3 veces, ¿cuánto se ha estado reprimiendo? Siente que le ha fallado a su querido Yuuji, le ha sido infiel y no puede perdonarse.

Mientras caminaba por el pasillo, Mahito se acerca con una sonrisa. Ha saludado a este chico antes pero este nunca le responde, ¿por qué debería hacerlo esta vez? Así que pasa en silencio, pero luego escucha al chico.

"Parece que a Gojo-sensei le gusta un estudiante"

Esto hace que Satoru se detenga y se gire para mirarlo, Mahito está parado con las manos detrás de su espalda, como un niño a punto de cometer una travesura.

"Ah, es la primera vez que me llamas, ¿Mahito?"

Mahito asiente, luciendo como alguien introvertido.

"¿A qué viene eso que dijiste, uh?" Satoru sonríe, es raro ver que este chico le hable, pensó que era antisocial pero luego escuchó rumores sobre pandillas, no sabía si creerlo, el chico se ve realmente inofensivo

"Eeh~ parece que le gusta Yuuji ¿no?"

Satoru levanta una ceja, ¿por qué le pregunta eso? Es tan directo, es la primera vez que otro estudiante se lo dice tan directamente, no es como Nobara o Megumi que parece que bromean, y porque son amigos de Yuuji, pero este chico, ¿qué tiene que ver? Además, ¿qué le interesa? Todos los estudiantes saben que Yuuji es su favorito pero nadie tiene sospechas reales de que sienta algo romántico por él, si fuera así, ya lo hubieran acusado o algo por el estilo.

Bueno, no es completamente inocente en su mente, pero en acciones, no ha hecho absolutamente nada hacia Yuuji de forma inapropiada, al menos es lo que piensa.

"Oh no, tal vez estés malinterpretando todo." Satoru sonríe "Tiendo a ser un poco cariñoso con las personas, quizás porque no me conoces y nunca me has saludado que no sabes que soy así con todos"

Mahito se ríe suavemente y niega con la cabeza "No soy estúpido Gojo-Sensei"

Satoru hace un gesto, bien, no es un chico inocente después de todo, pero debe sacarle esta idea, debe proteger sus sentimientos sobre Yuuji. Pero lo siguiente que dice lo deja un poco sorprendido.

"También me gusta un maestro" se encoge de hombros "Debería decírselo, a los chicos y chicas de mi edad nos atraen personas mayores después de todo"

Satoru tiene un mal presentimiento sobre este chico, no puede estar afirmando algo así como si fuera cierto para todos. Ni siquiera es amigo de Yuuji, cómo sabe sus gustos, ¿qué pretende? ¿Acaso quiere chantajearlo para que le ponga notas altas? De todas formas no va a funcionar, no dejará que nadie se involucre en sus sentimientos o lo presione.

"Creo que estás empujando tus propias emociones en mí, no tengo interés en estudiantes, si te gusta un maestro, vamos, ve a decírselo, todos los maestros cumplimos con el compromiso de enseñar y proteger a los estudiante y sé que va a rechazar tus sentimientos"

Mahito asiente "Eso ya lo sé, pero en su caso es diferente. Usted tiene poder" y con esto último, el peligris se aleja alegremente.

A Satoru le comenzó a doler la cabeza, ¿qué rayos fue eso? No sabe si fue alguna especie de amenaza o un reto, no debería pensar demasiado en ello, solo es un adolescente molestando. Lo que haga o lo que sienta no debería ser de interés de un niño que ni siquiera sabe de relaciones, tampoco debería ser de su incumbencia lo que sienta por su estudiante.

...

Mientras estaban calentando para las prácticas, los cuatro amigos hablaban sobre los nuevos uniformes "¿Tienes todo el dinero que quieras y no puedes comprar un uniforme nuevo?" Se burla Nobara.

"Tch... no es como si mis padres me dieran dinero todo el tiempo, además papá dijo que le dijera a Sukuna, y ya saben lo que dijo"

Los tres asienten.

"Pero de todas formas debes tenerlo, podemos ayudarte" sugiere Junpei.

"No, no, eso es injusto. Como dijo Kugisaki no es como si no tuviera el dinero, solo, debo convencer a mis padres"

"¿A Sukuna?" Dice Megumi.

Yuuji suspira "Sí, aunque espero persuadir primero a mamá, sé que con papá es inutil"

"¿No has pensando en un trabajo de medio tiempo?" Pregunta Nobara

"Sé que no me dejarían"

"Si les dices que vas a trabajar para comprar el uniforme quizás para evitar que trabajes, te lo compren"

"Vaya, qué manipulador eres Fushiguro" se burla Nobara.

"Solo doy opciones"

"Jeje gracias chicos, voy a hacer lo posible para tener el uniforme a final de mes"

Toji los llama para dar inicio al entrenamiento con un juego donde no les dirá ninguna indicación, deben resolver la situación en la que se encuentre el juego por ellos mismos.

Al terminar la jornada. Los 4 amigos se van para sus casas, a Junpei siempre lo recoge su madre, Nobara se va caminando ya que vive cerca al igual que Megumi pero ambos acompañan a Yuuji a esperar el metro ya que esta vez Sukuna no pasaría a recogerlo. Una vez se despiden, Yuuji se sienta, el metro no iba demasiado lleno, se coloca sus auriculares, el viaje dura unos 15 minutos, definitivamente había sido una locura cuando decidió irse caminando hasta su casa.

Yuuji seguía pensando en cómo convencer a Sukuna, debido a sus pequeños altercados que han tenido cierto efecto en él le resulta difícil hablarle sin sentir un poco de temor por cómo pueda reaccionar.

"¿Itadori Yuuji?"

Alguien le habla quitándole uno de los auriculares, al mirar, la cara sonriente de Mahito está muy cerca de la suya por lo que retrocede sorprendido.

"Ah... tú, ¿Mahito?"

Mahito asiente haciendo una expresión un poco linda "Te vi entrar desde el otro lado, así que me acerqué, no sabía que tomabas esta ruta"

Yuuji responde amable "Casi no tomo el metro, suelo tomar el autobús que me deja un poco más cerca de casa"

"Ah sí, después de todo vives en una zona exclusiva, tu familia debe ser muy rica ¿eh?"

"Si, me lo dicen seguido"

Al principio Yuuji pensaba que este chico era antisocial, pero ahora le está hablando tan amable lo que también es extraño porque nunca antes lo había hecho, ¿hay un motivo para hacerlo ahora?

"¿Sabes quién más vive por esa zona?"

"Eh, casi no conozco a los vecinos"

"¿No sabes que Gojo-sensei vive en esa zona?"

"Ah, sí, eso sí lo sé, su familia es muy prestigiosa"

"Hmm... qué afortunada será la persona que se case con Gojo-sensei"

Yuuji lo mira y solo asiente.

"Pero sabes... descubrí recientemente que a Gojo-sensei le gusta alguien"

"¿De verdad?" Yuuji suena interesado, ¿qué tipo de persona le gusta a alguien como Satoru Gojo?

"Hm, sí, y es de la escuela"

Yuuji se sorprende, siente curiosidad "¿Podría ser la enfermera Shoko?" Es la primera que se le ocurre, aunque luego lo piensa bien, los dos siempre han sido solo amigos y a Shoko no parece agradarle del todo a pesar de que son amigos de la infancia.

"La enfermera Shoko tiene unas buenas tetas, pero no es ella"

Yuuji de ruboriza, ¿a qué viene ese comentario? No es algo que haya notado antes, ¿es raro si no lo ha notado? Después de todo es un adolescente, y la mayoría de sus compañeros siempre están hablando de chicas sexys, por supuesto que la enfermera Shoko es muy atractiva para los estudiantes, pero él no la ve de esa manera. Le sorprende un poco que Mahito también sea como sus compañeros, pero bueno, recién lo está conociendo realmente, no debería juzgar por la apariencia.

"¿Por qué me miras así? Es normal que nosotros los chicos nos atraigan ciertos atributos físicos de otras personas" responde Mahito con normalidad.

"Si, solo, no esperaba que alguien como tú dijera ese tipo de cosas"

Mahito sonríe "Bien, me descubriste"

¿Descubrir qué?

"Solo dije eso para ver tu reacción, tú eres como yo"

"¿Eh?" Yuuji está un poco confundido.

"Verás Itadori, no me llaman la atención las mujeres."

¿Qué? ¿Se parecen en eso? Pero a él le gustan varias actrices y las chicas altas con buen trasero, bueno, eso es lo que siempre dice cuando le preguntan cuál es su tipo de mujer.

"En realidad me gustan los chicos, lo descubrí hace unos años, solía decir ese tipo de frases para ocultarlo"

Yuuji se queda en silencio, no esperaba que este chico, que no es su compañero le contara algo tan privado, ¿lo hizo justo por lo que le acaba de decir? ¿Qué se parecen? Pero... a él, no le gustan los chicos, él no es gay, ¿verdad?

Mahito vuelve a mirarlo, "Sé lo que estás pensando, que te cuento esto porque creo que eres igual a mí"

"Yo no... "

"No soy una especie de adivino ni quiero presionarte, pero te he visto de lejos y creo que necesitas saber que no hay nada malo con gustarte los chicos"

Yuuji aparta la mirada, en realidad, nunca ha pensado en ello. En realidad, la única vez que ha tenido una experiencia relacionada con gustarle alguien de su mismo sexo fue justamente ese sueño húmedo, y piensa que solo fue producto de su etapa hormonal "No creo que sea algo malo pero creo que no soy el caso"

Mahito se ríe, "¿Lo dices porque lo sientes o por miedo a lo que piense tu familia?"

Para Yuuji es complicado, realmente nunca ha pasado en ello, y ahora está Mahito sembrando la duda, ha estado mucho tiempo pensando en el béisbol y en sus sueños que ni siquiera se ha planteado salir con chicas o... chicos, se considera muy joven para pensar en ello, pero ahora que lo recuerda, su familia siempre le ha dicho que debe trabajar para convertirse en un empresario, nunca le mencionaron la idea de matrimonio, ni siquiera a Sukuna lo presionan siendo que ya es un adulto y lo único que le falta es formar su propia familia.

"Si te soy sincero, nunca lo he pensado"

Mahito lo mira con sorpresa "¿Qué? Tienes 15 años, deberías estar experimentando este momento de la vida, luego, ¿cuándo lo vas a recuperar?"

Yuuji se ríe suavemente "Estoy más enfocado en el béisbol"

"Bueno~ pero de todas formas pienso que lo estás ocultando, si quieres hablar más, te regalo mi número"

Ahora que Mahito sembró la duda, tal vez pueda resolver su curiosidad, después de todo Mahito le acaba de admitir abiertamente que le gustan los chicos. Ha sido consciente de que siente atracción hacia cierto tipo de chicos, más bien, hombres, le gusta ver a los jugadores de béisbol siempre se fija en sus físicos y de hecho fue lo primero que llamó su atención cuando vio al entrenador, pero se dijo así mismo que era porque en el deporte es importante ejercitar y estar sano

Realmente no lo sabe, pero le gusta estar cerca de Gojo-sensei y el entrenador, se siente de alguna manera protegido y desde que tuvo ese sueño siente hormigueo en su estómago cada vez que habla con ellos.

Yuuji y Mahito intercambian números de contacto. Mahito es el primero en bajarse, se despide y a los pocos minutos le envía un mensaje

"Ya sabes, puedes preguntarme cualquier cosa"

Yuuji sonríe, bueno, siente que puede confiar en este chico.

...

El sábado por la mañana, Yuuji se prepara para ir a clases, aunque estaba más ansioso por ir a la jaula de bateo con el entrenador, sería sencillo escaparse, después de todo Sukuna ha estado ocupado durante la semana y no lo ha visto desde hace unos días, cuando Sukuna no está en casa se siente más tranquilo, pero esta mañana el destino quiso que estuviera allí, desayunando, parecía cansado pero eso no le quitaba la arrogancia

"¿Así que el mocoso quiere un uniforme nuevo, eh?" Se burla Sukuna, solo Kaori estaba presente, Yuuji estaba del otro lado de la mesa también desayunando, lo miró con molestia concentrándose en comer.

"¿Ya no tienes uno, Yuuji?" Pregunta su madre "puedes usar el mismo en lo que queda del año, solo es para jugar con tus amigos"

Su madre aún no entiende que se trata del equipo de béisbol de la escuela, no un grupito de amigos que se reúnen a jugar por gusto, todavía no entiende que quiere dedicarse profesionalmente a este deporte, y entre más joven empiece mejor, y Yuuji solo empezó a jugar en serio desde los 12 años gracias a que entró al club de béisbol de la escuela, ahora ya hace parte del equipo como tal y no piensa retroceder solo por no tener un uniforme adecuado.

"Si lo quieres tienes que trabajar por ello"

Yuuji lo mira, un poco motivado "Puedo trabajar por las noches..."

"No" dice Kaori, "No, no, eso no, Sukuna no digas esas cosas, Yuuji es muy joven para trabajar por la noche, no tiene necesidad"

Sukuna solo lo dijo para que viera la reacción de su madre, tampoco iba a permitir que su hermano estuviera por ahí trabajando con todos los peligros que hay en la calle. El pelirrosa mayor sonríe "Me refería a que puede trabajar en casa, como limpiando mi habitación, o la de ustedes " Sukuna sigue burlándose.

"Jaja no bromees así cariño" Kaori le da unos golpecitos en el hombro a su hijo mayor y luego mira a Yuuji "No es necesario un nuevo uniforme, es lo que pienso, pero si quieres uno..."

Yuuji espera que su madre le diga, está bien, vamos a comprarlo, pero lo que dice simplemente lo decepciona.

"Tienes que convencer a tu hermano como sea, ¿bien?" Kaori sonríe y le da un beso en la cabeza a Sukuna, luego le da un beso en la mejilla a Yuuji y se despide ya que debe ir a la oficina, y luego irá a almorzar con unas amigas.

Yuuji hace un gesto lamentable, ¿por qué su madre tiene que ser así?

Sukuna disfruta de su poder cedido, no va a comprarle ningún uniforme al mocoso, tampoco le interesa lo importante que sea, estuvo toda la semana ocupado y no pudo molestar a su hermanito, así que es un alivio ver que el mocoso sufre por no tener lo que quiere.

"Deberías considerar lo de limpiar mi habitación todos los días, y veremos si se me da la gana de comprarte el uniforme"

Bien, la idea de hacer aseo al cuarto de Sukuna no es agradable, es denigrante, si pudiera Sukuna le pondría un pie encima mientras lo ve limpiar el piso con un trapo solo para sentir que tiene el poder. Pero, para Yuuji es más importante el béisbol, así que lo haría, soportaría la molestia de limpiar la habitación de Sukuna "Está bien, puedo limpiarla"

Sukuna se burla de nuevo, "¿Eres tonto? No lo decía en serio, ¿por qué querría que un mocoso como tú entrara a mi habitación? Apestas y dejarías tu olor en mis cosas, tan desagradable"

"¿Entonces qué debo hacer?" Pregunta Yuuji

Sukuna cambia su expresión, sus ojos giran abajo a la derecha, luego vuelve a mirarlo "No voy a comprarte una mierda, mocoso. Termina rápido, te llevaré al instituto"

Yuuji frunce un poco, se olvida que a Sukuna no le gusta cuando hace caras, cuando pasa por su lado, Sukuna empuja su cabeza contra el plato un poco fuerte, Yuuji no tiene tiempo de reaccionar y se aleja, su cara se llenó de grasa y trozos de huevo en tortilla.

"Jajajaja" Sukuna le empuja la cara "Límpiate mocoso" luego se va para terminar bañarse y arreglarse para salir, se había divertido un poco, esta noche también saldría.

"Hm idiota" Yuuji se lava la cara, se le quitó el apetito, obviamente luego de que Sukuna arruinara su desayuno, no tenía ningún motivo para hacer eso, la forma en que le molesta ya está pasando a lo físico, le ha golpeado, tirado de su cabello y ahora le hace chocar su cara contra el plato, es un idiota, tan infantil.

Aunque Yuuji estaba molesto por esto, también le asustaba lo que pudiera hacer Sukuna. Lo esperó dentro del auto, le dejaría llevarlo al instituto solo para no levantar sospechas.

Después de lo que había hecho en el desayuno, su manera de vengarse será escaparse de las clases, sabe que es algo que enfurecería a Sukuna pero qué podía ser peor castigo que unos cuantos golpes más, no debería tenerle miedo.

Recordó la pregunta de Toji sobre si le temía a su hermano mayor, no le gusta que le traten como un niño, tiene 15 años, Mahito también le dijo que debería disfrutar más de tener esta edad ¿por qué tiene que temerle a Sukuna? Él también fue un adolescente, seguro le dio muchos dolores de cabeza a sus padres, sobretodo cuando iba a la universidad, y él se ha portado muy bien, siempre ha sido obediente, escaparse por un día no será un problema, su familia tampoco se va a enterar, además irá acompañado de un adulto que se supone se hará responsable de él.

Con esto en mente, Yuuji ve salir a Sukuna, iba demasiado arreglado, como cuando va a salir a alguna reunión o simplemente con sus amigos, al entrar al auto el perfume es fuerte y Yuuji arruga la nariz, puede ver la sonrisa de Sukuna, definitivamente va a salir esta noche, es una ventaja para él.

Una vez llegan, Sukuna simplemente lo deja en la entrada y se va de inmediato. Normalmente se baja del auto y lo acompaña hasta dentro para asegurarse de que asistirá, pero esta vez solo lo dejó en la entrada, entonces ya confía en que sí entrará a clases. Debería escaparse ahora mismo... pero Sukuna tiene contacto con la directora y podría preguntarle si su hermano entró a clases. Yuuji se queda en la entrada pensando, ¿debería entrar? Aún es muy temprano para reunirse con el entrenador, pero así podría estar más tiempo en la jaula de bateo.

Yuuji tiene solo unos minutos para pensarlo bien, son más las ventajas de irse ahora mismo que esperar hasta las 3 de la tarde, ¿y qué tal si no le dejan salir?

Sí, Sukuna se acaba de ir, su auto ya no se ve, no hay nadie en la entrada, solo él. Yuuji cruza la calle y entra a una pequeña cafetería que queda diagonal al instituto, las clases empiezan en 10 minutos, Sukuna se fue hace 10 minutos también, llegó temprano como siempre, debe decidir lo que quiera hacer, necesita la opinión de alguien, ¿Megumi? No, seguramente no sabe que su padre lo va a llevar a la jaula de bateo, ¿por qué no lleva a Megumi también? Esa es otra pregunta, pero no hay tiempo para pensar en ello. ¿A Nobara o a Junpei? Junpei sería permisivo mientras Nobara lo juzgaría.

Bajando en su chat, mira el chat de Mahito leyendo la última frase "Puedes preguntarme cualquier cosa", sabe que Mahito le apoyará, pero es muy pronto como para confiar en el chico.

Luego ve el chat del entrenador, así que decide escribirle "Entrenador Toji, hoy... no voy a asistir a clases, ¿podemos ir más temprano?"

Envía el mensaje, su corazón late de emoción, está mintiendo y desobedeciendo, pero tomar su propia decisión también lo llena, lo hace sentir libre.

"Claro que sí, ¿a qué hora?"

¿A qué hora?

Debería ser ya mismo, son las 8 de la mañana, ¿o es muy temprano? Si le dijera que a las 10, tendría que esperar dos horas.

"Ahora mismo, voy camino a la estación"

Ya no hay marcha atrás, saldría y caminaría hasta la estación, no está demasiado lejos, solo unos 20 minutos a pie.

"A las 9" responde.

Obtiene una respuesta rápida de Toji "De acuerdo, nos vemos en una hora"

Yuuji sonríe, aunque siente un nudo en su estómago, lo que está haciendo no está bien pero tiene tantas ganas de ir a la jaula de bateo y también de vengarse de Sukuna.

...

Toji llega a la estación, vestía una camiseta blanca cuello de tortuga debajo de una chaqueta de color azul oscuro casi negra, con pantalones de jean, iba demasiado casual y apenas había desayunado, así que estaba comiendo un pan y un vaso de café caliente, vio llegar a Yuuji y sonrió, le tomó un poco por sorpresa que decidiera cambiar la hora pero no había problema mientras pudiera pasar más tiempo con él, este día sería importante para ganarse la confianza del chico.

"¡Entrenador! Buenos días!" Yuuji saluda con una gran sonrisa "Vamos ahora mismo, ¿verdad? Debe estar abierto a esta hora, ¿o es muy temprano?"

Toji lo mira actuando tan ansioso, tan contento por ir a una simple jaula de bateo, no puede evitar pensar que es muy adorable y que nuevamente le recuerda a su difunta esposa, tan alegre y enérgica, Yuuji es como su reencarnación.

"Tranquilo palo de rosa, buenos días primero" Toji termina su desayuno, "Tomemos el metro, es un viaje de una hora, por lo general abren a las 10 a.m., así que llegaremos a tiempo para ser los primeros"

"¡Si! Vamos" Yuuji camina adelante, está muy formal como para ir a jugar, Toji piensa que quizás el muchacho mintió y se escapó más temprano de clases, también lleva un bolso innecesario, no es como si fueran a hacer algo más, solo irán a batear un rato, luego quizás vayan a comer y de vuelta a casa, bueno, eso es el plan inicial pero ahora que van más temprano, pueden hacer otras cosas, pero de todas formas, un bolso no es necesario.

En el viaje Yuuji está muy ansioso, no para de preguntar y hablar, Toji está dispuesto a responder, a veces sus dedos curiosos tocando o rozando el cabello del chico con la excusa de quitarle algún sucio, a Yuuji no le importa porque está muy concentrado en llegar, tampoco se da cuenta de la mirada hambrienta del hombre.

El pelinegro solo lo mira, sonriendo e imaginado tocar las partes expuestas, como su cuello y nuca, se ven tan suaves y sabe que su piel se enrojecería de un tono muy bonito si decidiera besarle justo en esos lugares. El pelinegro responde con sonidos, pero su mente solo está creando escenarios donde el chico cede a sus caricias.

Sentados en el metro mientras el pelirosa se apoya cerca de su pecho, no dudaría en envolverlo con su brazo para atraerlo más, sentir el olor de su cabello recién lavado en su nariz y que las manos del chico accidentalmente rozaran sus muslos, para así tener un argumento válido de que el chico lo está incitando. No le importaría si hay personas alrededor, tomaría la mano del pelirosa y la pondría cerca de su entrepierna para que pueda sentir su tamaño, enseñándole al chico de lo que se perdería si se alejara ahora mismo, pero el pelirosa es tan obediente que incluso sería curioso y lo acariciaría, y lo miraría a los ojos, con esos ojos de súplica y rápidamente se bajaría del metro para llevar al chico a una habitación y follarlo tan fuerte que olvidaría caminar…

"¡Entrenador!" Yuuji exclama mirándolo, Toji vuelve en sí, su estudiante es tan lindo, está haciendo una expresión confundida.

"¿Me estás escuchando?"

"Claro que sí" El pelinegro pellizca su nariz, otra vez sus dedos que no se resisten a tocarlo.

Yuuji retrocede sobando su nariz, apartando la mirada con un ligero rubor en sus mejillas "Ya casi llegamos, ¿verdad?"

Toji no tiene idea, estaba en su propia imaginación que no escuchó las paradas, para su suerte llegan a una parada justo en ese momento y se da cuenta de que falta poco "Sí, unas 3 paradas más y llegamos"

"Genial" Yuuji casi salta feliz.

Toji suspira, no debería dejarse llevar por sus impulsos, este día se trata de ganarse la confianza de Yuuji, no de asustarlo.

...

Una vez dejó a Yuuji en el instituto, Sukuna se marchó directamente al club, sus amigos ya estaban allí con varias chicas, y otros invitados, se trataba del cumpleaños de uno de sus amigos, Kenjaku, y lo iba a celebrar todo el día. Era la ocasión perfecta para descansar después de una semana bastante cargada de trabajo, Sukuna se acostó en una de las camas que se encuentra bajo techo con vista a la piscina, una vez se acostó le sirvieron vino y como siempre, alguna chica se siente con el derecho de acostarse a su lado, para hablar de cosas sin importancia. Sukuna solo la deja hablar mientras toma, solo quiere echarse a dormir y guardar energías para más tarde cuando la verdadera fiesta inicie.

Para suerte, Kenjaku se acerca, sentándose al lado y pidiéndole a la chica que se marche.

"Me alegra que vinieras más temprano, por lo general siempre llegas cuando la fiesta va a empezar"

"Hm, quiero descansar, está semana estábamos haciendo un nuevo contrato, debo revisar cada aspecto y es agotador tener que cambiar algunas cosas"

Kenjaku asiente "¿Y en casa, como va todo?"

Sukuna frunce el ceño, "No he podido estar mucho tiempo, solo sé que el mocoso quiere un estúpido uniforme de béisbol nuevo"

"Jaja ese chico todavía sigue empeñado en ese deporte, deberías traerlo a mi escuela, sabes que el único deporte que tenemos es natación y golf"

"Ojalá pudiera obligarlo pero mamá y papá dicen que no ven ningún motivo para cambiarlo de escuela"

"¿Y si hubiera un motivo?"

"Eso es lo que estoy buscando" Sukuna bebé un trago "Voy a tomar una siesta"

"Bien, te dejo, iré a organizar la decoración" luego susurra "Por la tarde tendremos un show especial"

Sukuna sonríe, sabe que esos shows especiales no son más que bailarinas dispuestas a desnudarse y bailar para todos. La última vez que Kenjaku organizó una fiesta, tuvo resaca por varios días.

Kenjaku está muy empeñado en que Yuuji vaya a su escuela y ha estado convenciendo a Sukuna de esto cada vez que puede, a Kenjaku le encantaría poder tener a Yuuji cerca y bajo control, no es porque le interese el chico solo tiene una pequeña obsesión con Sukuna y su apariencia, y Yuuji se parece, sería como tener a un mini Sukuna bajo su mando ya que con el real no puede.

...

Finalmente llegaron a la jaula de bateo. La entrada no era muy costosa y además los que son parte de la asociación de béisbol de la ciudad tienen descuento, Toji solía ser un miembro premium pero luego bajó a una membresía de nivel 1 aún así el hecho de ser entrenador de béisbol también hacía que la entrada le saliera más barata.

"Traje a mi sobrino a practicar, quiere convertirse en un profesional y quiero ayudarlo a cumplir su sueño" le dice Toji al encargado de la entrada, ya se conocían de antes pero no tenía idea de que Toji tuviera un sobrino.

Yuuji vio sentido que dijera esto, si dijera que es su estudiante se preguntarían por qué no trajo a los demás, aunque le seguía pareciendo extraño que solo lo haya invitado a él pero simplemente se dejó llevar por la emoción de venir a este lugar. No se esperaba lo de sobrino, dado que no se parecen en nada, aún así le pareció chistoso y continúo con su papel.

"Gracias tío Fushiguro" responde Yuuji.

Toji se ríe, qué buen chico siendo cómplice en su mentira.

Una vez entraron, los ojos del pelirosa brillaron por la colección de premios y camisetas de diferentes equipos, algunos incluso estaban firmados por estrellas internacionales, cuánto desearía tener una de esas, de hecho podría, pero sabe que para eso necesita que sus padres también estén interesados en el béisbol, solo ha visto juegos por la televisión o por transmisiones en internet, también sigue las cuentas oficiales de varios equipos y deportistas importantes, le gusta ver los reels de jugadas increíbles y sobretodo cuando estas estrellas interactúan con fans.

"¡Ooohh entrenador, mire!" Yuuji corre hacia una camiseta enmarcada en un marco que brilla como el oro, es la camiseta del equipo de Hokkaido Nippon-Ham Fighters y la firma es de Shohei Ohtani, fue jugador de este equipo antes de jugar en las grandes ligas, es su beisbolista favorito y desea tanto conocerlo algún día.

"Es un gran ejemplo" Toji observa también la camiseta, si no hubiera elegido un mal camino tal vez también hubiera salido de su país para jugar en otras ligas, pero ciertamente eso no era su sueño, al pelinegro solo le gustaba el deporte y es bueno en ello pero nunca considero ir más allá, también admira a este deportista, no tanto como Yuuji que está muy impresionado.

"Vamos"

Yuuji saca su celular y toma una foto, no sabía si estaba prohibido o no, igual no había ningún letrero ni nadie cerca, ambos salieron hacia las jaulas de bateo y a lo lejos Yuuji vio un diamante de béisbol, más grande que el de su escuela, estaba tan emocionado que parecía un conejito saltando alrededor de Toji.

El pelinegro no podía creer que un chico pudiera ser tan enérgico, después de todo estaba acostumbrado al aura pesada y sombría de su hijo, y casi nunca se relacionaba con niños, ni siquiera con adolescentes, por supuesto que algunos de sus clientes eran jóvenes pero no menores de edad, así que es agradable ver a este chico siendo y comportándose como alguien de su edad, podía volverse adicto a verlo feliz y darle lo que quisiera, fue buena idea traerlo.

Yuuji comenzó a batear, Toji le iba indicando y arreglando su postura, con tal de tocar al chico aunque tuviera la postura correcta aprovecharía para poner sus manos sobre él, le hablaba de cerca y el chico ni siquiera se inmutaba porque estaba tan concentrado en batear.

Yuuji parecía no cansarse, estuvo bateando toda la mañana, más gente llegó y el ambiente comenzó a hacerse más concurrido, ya no podía estar tan cerca del chico, de todas formas fue a pedir a la cafetería dos almuerzos. Yuuji terminó de batear, estaba cansado pero satisfecho, y fue con Toji a comer "¡Gracias tío!"

Continuaba actuando su rol de sobrino, y el pelinegro estaba orgulloso de ello, por supuesto que podía convertirse en su tío y si quiere podría convertirse en su papi, está gastando dinero en este chico que no es absolutamente nada suyo, ni siquiera gastaba con Megumi, igual ese niño no tiene tantos intereses ni le pide nada, y él tampoco es como si fuera a tomar la iniciativa.

"Pero, voy a devolverle lo que ha gastado, no es justo" le dice Yuuji en voz baja.

"No te preocupes, dije que te ayudaría a cumplir tus sueños"

Yuuji debería saber que siempre habrá un algo a cambio pero quiere pensar que el entrenador solo es amable y sería grosero rechazarlo, tampoco se imagina que pudiera reclamarle más adelante, y si le reclamara no tendría problema en devolverle lo invertido.

"De verdad, no pienses demasiado, me caes muy bien palo de rosa, y no te preocupes, no voy a pedirte nada a cambio" la voz de Toji se escucha honesta, Yuuji le cree, y continúan comiendo.

Luego de comer, deciden ir a las gradas, sentándose en los asientos de arriba, había un pequeño partido de aficionados y miraron un rato, la brisa era fresca, era un excelente día para jugar.

Yuuji estaba atento al juego, aunque eran aficionados, Toji le preguntó si quería jugar pero él se negó, no quería llegar a casa sucio, tampoco tenía la ropa adecuada y además toda familia no sabe que se escapó de clase, ni siquiera Toji, no debe decirle tampoco o quizás lo regañaría, esto fue su decisión y debe hacerse responsable.

"¿Ya tienes tu uniforme?" Pregunta el pelinegro recostado, mirando la espalda del chico que estaba inclinado hacia delante mirando el juego.

Yuuji se gira un poco, su rostro cambia a una de tristeza, no tan evidente pero el cambio es notable para el pelinegro "Aún no, tal vez a final de mes"

Toji siente curiosidad "¿No tienes suficiente dinero para comprar incluso más que solo el uniforme?"

"No se trata de dinero, es solo que, ya sabes, mis padres no están de acuerdo"

"Entonces no quieren comprarlo, ¿eh?" Toji sonríe, puede notar que al chico le frustra hablar de su familia y béisbol.

"Hm, lo compraré por mi propio medio, de alguna manera"

Se nota que le genera estrés esto, Toji le revuelve el cabello para que no piense más en ello, Yuuji no lo sabe pero va a comprarle el uniforme él mismo, después de ver y pasar tiempo con este chico vale la pena gastar lo que sea por él, es un buen chico y se lo merece, no entiende porqué su familia no puede verlo.

Aunque también tiene la sospecha de que puede ser por su hermano mayor, teniendo un hermano tan bueno y lindo ¿por qué no puede darle lo que quiere? Si Toji fuera su padre, su tío o su hermano, o lo que sea, lo consentiría todo el tiempo, incluso lo amaría más que a cualquiera, ya estaría rozando los límites porque sabe que Yuuji no es su familiar, pero aunque no lo es, puede convertirse en lo que él quiera. ¿Tal vez su Daddy? Ah, le encantaría serlo, complacer no solo materialmente al chico sino físicamente. Nuevamente su mente quiere llevar a Yuuji a escenarios sexuales, debería controlarse un poco más, ese es su objetivo pero quiere lograrlo lo más natural posible y tener paciencia.