Capítulo 15

Al día siguiente, justo antes de que fuera hora de salir de clases, Yuuji le avisó a Sukuna que no pasara a recogerlo ya que su madre le había dado permiso de volver a las prácticas.

Cuando Sukuna leyó esto, se molestó casi de inmediato ¿cómo qué ya no estaba castigado? Decidió llamar directamente a su madre para confirmar.

"Lo siento cariño, no pude contártelo ayer. Pero Yuuji va a asistir a un seminario en el extranjero en unos meses, y le pedí que mantuviera sus notas para compensar su error, me pasé un poco con el castigo, también tiene que conseguirnos una invitación al evento de fin de año de la familia Gojo ¿no es genial?"

Sukuna está un poco mareado, no entiende de qué habla su madre, lo único que entiende es que Satoru Gojo tuvo que meterse en lo que no le interesa.

"¿Qué tiene todo eso que ver con el castigo?" Pregunta Sukuna irritándose, todo ese enojo por nada, su madre es una tonta al dejarse convencer tan fácilmente.

"El profesor de Yuuji dijo que es un buen chico, comparado con otros chicos. Creo que tiene razón y solo va a ir a jugar como siempre, puedes pasar a recogerlo más tarde. No te preocupes cariño"

Maldita sea.

Sukuna frunce el ceño, ¿acaso fue a pedirle ayuda a ese sujeto?

"Bien, adiós" le cuelga a su madre de mala gana.

El mocoso se salió con la suya de nuevo, cuando creyó que había logrado detener su estúpido sueño viene ese sujeto en su rescate. De alguna forma tiene que deshacerse de él, y ¿qué es eso de un seminario en el extranjero? ¿Es alguna excusa para secuestrarlo? Sukuna puede ver las intenciones de Satoru aunque hace tiempo que se ven, desde la universidad. Un maestro no se involucra demasiado en la vida familiar de sus estudiantes.

Sukuna decide escribirle a Mahito, ¿ese chico no se pudo adelantar a la información? Es un inservible.

...

Yuuji está feliz de volver a las prácticas, se siente mejor, al menos los días que estuvo castigado le ayudaron a sanar su espalda. No volvió a mencionar ese hecho, era mejor olvidarlo por el dolor que le causaba y no quiere mortificarse por culpa de Sukuna. Si se comporta no volverá a lastimarlo, ¿verdad?.

Aunque le quedaron dos marcas en su piel, nadie las notará. Se cambia a su uniforme de béisbol, ese era otro tema, necesita el nuevo uniforme, por el momento no puede pedirlo, no a Sukuna, quizás a su madre que ya está de buen humor pero tampoco quiere abusar de ello, mejor espera hasta la otra semana.

"¡Itadori volviste!" Exclama uno de sus compañeros.

"¡Jeje aquí estoy!" Yuuji sonríe y se acerca a sus amigos para comenzar a estirar.

"Que bueno que estés de regreso Palo de Rosa, ¿convenciste a mamá de que eres un buen niño?" Se burla Toji, al igual que el resto de compañeros.

Yuuji se avergüenza, no debería molestarlo, qué malo puede ser el entrenador a veces.

Mientras calentaban, Yuuji les contó a sus amigos que fue gracias a Gojo-sensei quien habló con su madre, pero ahora debía cumplir con su parte.

"¿En serio tienes la capacidad de asistir a un seminario? Puf, creo que Gojo-sensei te salvó pero te metió en otro problema, ¿no tienes ahora que prepararte?" Dice Nobara.

"Solo seré un suplente"

"Por eso mismo, si alguno falta debes aprenderte de igual forma la ponencia, tonto" le responde Nobara.

"Eh... cierto"

"Y hablar en público, frente a personas extranjeras" menciona Junpei.

"Y seguro habrá medios internacionales, imagina que te equivocas" dice Megumi.

Yuuji comienza a preocuparse, faltan meses todavía pero ya lo están poniendo nervioso, por algo no hace parte del grupo de estudiantes que se dedica a asistir a conferencias, seminarios y ese tipo de actividades relacionadas con hablar frente a un público grande.

Ahora que lo piensa bien, ¿En qué lo metió Gojo-sensei?

Sus amigos en realidad estaban bromeando con él, por lo general los suplentes solo deben leer y explicar un poco, apoyando a los otros compañeros que deben guiar la exposición, pero se les hizo divertido ver la expresión asustada de Yuuji.

El entrenamiento dio inicio, la pasaron muy bien esa tarde.

Al terminar, Yuuji tuvo que esperar a Sukuna, siempre tarda en recogerlo, pero no puede irse, no quiere volver a cometer el mismo error.

Sukuna lo recogió y lo llevó a casa, no hablaron en el camino, el mayor estaba molesto con su madre pero no tanto como con Yuuji. De nuevo lo dejó en casa y se marchó de inmediato.

...

Era un nuevo día de clases, y en la hora del descanso Satoru fue a buscar a su querido Yuuji, por suerte lo encontró sentado en el descanso de las escaleras luciendo un poco preocupado.

"¡Sensei! ¿Qué voy a hacer en ese seminario? Yo no sé hablar en público"

Satoru sonríe "No tienes que preocuparte, no vas a hablar en público, solo vas a servir de apoyo, además todavía falta mucho tiempo, ¿no deberías preocuparte más por el torneo de béisbol?"

Yuuji asiente "Si, pero de todas formas, me pone un poco ansioso salir del país"

Satoru se apoya en la pared detrás de él cruzando sus brazos "Te voy a estar acompañando, tu mamá ya te ha dado permiso. Debo cuidar a su pequeño" Satoru mira la nuca de Yuuji, el chico aún seguía sentado, de repente se levanta para mirarlo ofendido.

"No soy un pequeño, ¡ya casi estoy a tu altura sensei!" Yuuji se acerca colocando su mano sobre su cabeza para calcular cuánto le faltaba para estar a la altura de Satoru.

Satoru se ríe, "No creo que puedas alcanzarme"

"Ya veremos" Yuuji sigue jugando alrededor.

"¿Ya descubriste quién me gusta?" Pregunta Satoru tentativamente.

Yuuji niega con la cabeza "Ya no me interesa"

Eso le toma por sorpresa, no, no puede perder el interés del chico.

"Ohh, ¿y eso por qué?"

"No quiero meterme en su vida personal, sé que tampoco me gustaría que adivinaras quién me gusta" responde Yuuji encogiéndose de hombros, aunque se estaba poniendo nervioso, acaba de decir que le gusta alguien, y la única persona en que puede pensar en este momento está justo a su lado, ¿Acaso quiere tentar su suerte?

"¿Te gusta alguien Yuuji? Ya sabes que te conté que una chica vino a mí para preguntarme si tenías novia" Satoru le recuerda esto aunque sea mentira, parecía que el chico lo había olvidado porque no le volvió a preguntar, le había dicho esa mentira justamente para que Yuuji tuviera una excusa para hablarle, y tal vez ir dirigiendo la conversación a otros temas.

"Hm, ¿quién es esa chica, sensei?" Pregunta Yuuji, no parecía realmente interesado en esa chica parecía más bien que quería cuestionar a Satoru.

"No puedo decirlo"

"Bueno, entonces dejémoslo así, si le gusto a esa chica entonces pronto vendrá a confesarse"

"Si... tal vez" Satoru mira al chico fijamente, sí está tentado a decírselo y ponerle fin a esto, pero se le ocurre algo más, una deuda pendiente "¿No vas a pagarme por la ayuda, Yuuji-chan?"

Yuuji lo mira, de repente lo recuerda, y se ríe nervioso.

"Es, estaba bromeando sensei"

Pero no le molestaría hacerlo.

Ahora mismo están en la escalera del último piso, no hay nadie cerca, ¿realmente quiere besar a Gojo-sensei? Vuelve a preguntárselo, es incorrecto ¿no?

Mahito le dijo que debería experimentar, y luego decidir si le gusta, incluso ese mismo día Mahito le contó que había besado a un maestro una vez, ¿acaso era una coincidencia? Lo hice, se sintió bien, pero me rechazó, le dijo Mahito.

Por supuesto, Yuuji no espera que le correspondan, sólo siente curiosidad, no entiende por qué, esa misma noche pensó en cómo se sentiría besar a alguien, pero fue Mahito quien comenzó a provocar su curiosidad.

"Estás sonrojado Yuuji, ¿qué pasa?" Satoru sigue intimidando, no se ha movido de su lugar, solo mira las reacciones del más joven, es tan tímido y pareciera que quiere que tome la iniciativa.

"Eh, es que es vergonzoso. Deberías ir a pedirle un beso a la persona que te gusta"

¿No lo estás diciendo ya tú mismo? Ay, es tan inocente.

Satoru sonríe "Ya lo hice, ya lo recibí" eso es una mentira, pero Yuuji lo mira con sorpresa "Pero fui rechazado"

¿Igual que Mahito? Entonces un beso no implica que la otra persona vaya a corresponder. Recordó aquella vez en el centro comercial, Gojo-sensei le dio un beso en la frente, fue algo inocente, no significaba que le gustara o algo romántico, solo fue una muestra de afecto o agradecimiento.

Yuuji no está acostumbrado a los besos, solo de parte de su madre, no recuerda si alguna vez su padre le dio un beso fraternal, tal vez cuando era un bebé, y ni hablar de su hermano, está seguro que ni siquiera cuando era un bebé.

Yuuji hace un puchero "Está bien",

"¿Está bien qué?" Satoru no esperaba esto, su querido Yuuji se acercó y se puso de puntitas, el tiempo pareció congelarse en ese instante, pero sintió los suaves labios sobre su mejilla y el ligero aliento del chico. De un momento a otro su mundo se detuvo y no pudo reaccionar, cuando quiso hacerlo, su estudiante se alejó y lo escuchó exclamar: "¡Deuda saldada!", luego lo vio bajar las escaleras rápidamente, como si estuviera huyendo.

"¿Hm?" Satoru lo miró alejarse, unos segundos después sonrió y tocó su mejilla.

Todavía sentía la sensación en su piel, una sensación hermosa. Su querido Yuuji había tomado la iniciativa de darle un beso, bueno, un inocente beso en la mejilla. Hubiera querido algo más intenso, pero está satisfecho, es un buen paso, pero no pudo evitar reírse internamente de la pureza de Yuuji, ¿se puso tan nervioso solo por un beso en la mejilla? Es demasiado lindo.

El corazón de Satoru estaba saltando incontrolable, al menos ha tomado la iniciativa, entonces con esto se llena de confianza, puede conquistar a Yuuji.

...

Yuuji salió corriendo avergonzado, se siente estúpido huyendo solo por un simple beso en la mejilla. Gojo-sensei debe estar burlándose de él.

Llegó al jardín jadeando y se dejó caer al suelo cubriendo su rostro, su corazón late muy rápido y no sabe si es por lo que hizo o por haber corrido tan rápido, sus amigos lo vieron y se acercaron rápidamente pensando que se sentía mal.

"¿Qué tienes Itadori?" Le pregunta Junpei primero.

"Eh..." Yuuji lo mira "Nada, no es nada"

"¿Nada? Mírate, estás más rojo que un tomate, ¿qué travesura hiciste?" Pregunta Nobara.

Yuuji los mira, "No hice ninguna travesura, solo..." quiere contarle a sus amigos, sabe que puede confiar en ellos pero aún debe resolver las dudas que tiene sobre sí mismo.

No puede decirles que simplemente le dio un beso a su profesor y salió huyendo, aunque haya sido en la mejilla, sabe que Nobara y Megumi se van a enojar, Junpei realmente no se enojaría, los conoce muy bien a los tres y podrían regañarlo. Antes de confesarles que se siente atraído a Satoru, tiene que decirles que le gustan los chicos, ¿verdad? Bueno, no está seguro todavía de eso, pero debe darse a su tiempo, no quiere ocultarle a sus amigos lo que realmente siente, debe confiar en ellos y sabe que si no les cuenta se enojarán por no haber tenido la confianza de contarles, pero por otro lado, sabe que podrían enojarse por el hecho de que se trate de Satoru.

"Yo... solo, tengo que pensar un poco a solas y luego les contaré"

Megumi levanta una ceja "¿Entonces sí hiciste alguna travesura?"

"Y por lo que veo debe tratarse de algo romántico, ¿hm?" Bromea Nobara "¿Se te confesó alguna chica? ¿O tú te confesaste?"

"No, no es eso"

"Itadori no nos ha contado nada sobre alguna chica, ¿no nos puedes decir ahora?" Dice Junpei agachándose, colocando su mano en su hombro. Junpei sí está preocupado de que se trate de algo malo, no cree que sea sobre alguna chica porque justamente Yuuji nunca les ha hablado de que le guste alguien en particular de la clase o de otra clase.

"Hm no, lo siento, pero se los diré más adelante" responde Yuuji "Primero tengo que estar seguro de mí mismo"

Megumi lo mira con sospecha, la última vez que vio a Yuuji tan nervioso y sonrojado fue aquella vez cuando regresó de hablar con su padre, no quiere sacar conclusiones apresuradas, pero sí le preocupa que su padre haya estaba acosando a Yuuji a escondidas y no lo haya podido descubrir.

No le gustaría que Yuuji le estuviera ocultando algo, pero si necesita tiempo, esperará hasta que su amigo les cuente. Mirando su reacción, tal vez Nobara tenga razón y se trate de alguna chica, nunca pensó que Yuuji estaría interesado en enamorarse o algo así, si se hace pareja de una buena chica estará feliz por él y lo apoyará.

Ese día van a la práctica de béisbol y salen un poco más temprano una vez terminada. Como siempre, Megumi acompaña a Yuuji a esperar a Sukuna, esta vez lo recoge a tiempo, así que solo tiene que irse a su casa, su padre a veces se va con él pero no quiere esperarlo esta vez así que se adelanta.

Cuando llega a casa, una persona está esperando en la entrada, no lo conoce, es un hombre joven, debe estar rondando los 24 o 26 años, lleva el cabello corto rubio con las puntas de color oscuro. El hombre está mirando por la ventana, Megumi tose y asusta al hombre.

"¡Woah! Tú... " el hombre lo mira con sospecha, luego se sorprende y asiente con una sonrisa arrogante "Así que tú debes ser Megumi Zenin"

"Fushiguro Megumi" el pelinegro lo corrige mirándolo con seriedad, ¿cómo sabe su nombre? ¿Y por qué lo llama por el apellido de la familia de su padre? ¿Qué acaso no sabe que adoptó el apellido de su madre? Y a todo esto, ¿quién es este hombre?

"Ah, ah... como sea. Somos familia, mucho gusto" el hombre estira su mano, "Mi nombre es Naoya Zenin."

Megumi se niega a tomarle la mano, solo lo mira serio y pregunta "¿qué necesita?"

"Vaya, qué mala educación estás recibiendo de parte de mi primo mayor" Naoya niega con la cabeza.

"Ve al grano" Megumi se está fastidiando, solo quiere entrar a su casa.

"Vengo a visitar a mis parientes, ¿hay un problema con eso?" Naoya parecía estar molestándose.

Megumi responde "No te conozco, ¿cómo puedo estar seguro de que eres un pariente?"

"Ya te dije que soy el primo de tu padre, insolente" Naoya frunce el ceño.

No se da cuenta, pero detrás de él aparece Toji, haciendo un gesto de fastidio.

"Si, hay un problema. No eres bienvenido aquí" le dice Toji.

Naoya se sorprende, se gira prácticamente chocando con el amplio pecho del pelinegro. Una sonrisa aparece en sus labios, pero no es como la que hizo a Megumi o alguna sonrisa nerviosa, en realidad es parecido a una sonrisa de alegría, de no haber visto a una persona en mucho tiempo.

"Maestro Toji"

¿Maestro Toji? Megumi levanta la ceja.

Toji suspira "¿qué haces aquí?"

"Hace tiempo no nos visita, ¿ha pasado algo interesante?" Pregunta Naoya.

Toji abre la puerta de su casa, Megumi rápidamente camina para entrar pero el pelinegro lo sostiene "Ahora soy un padre responsable, debo cuidar a mi hijo" responde, colocando su brazo alrededor de Megumi.

Megumi siente el peso en sus hombros, e intenta moverse, ¿padre responsable? Debe ser un chiste, no quiere ser parte de lo que sea que quiera demostrar Toji a esta persona.

"Tu hijo ya está grandecito para cuidarse por su cuenta, debiste cuidarlo cuando estaba más pequeño, no seas hipócrita" responde Naoya sonriendo "Tienes que volver a Casa"

"¿Por qué debería hacerlo? No tengo nada que buscar allá" Toji lo mira fijamente, "No hay nada, ni nadie"

Naoya siente la filosa mirada, como si fuera una daga atravesando su corazón, ¿cómo que nadie?

Megumi no entiende qué quiere este pariente, pero parece que a su padre no le gusta para nada.

"Vete ya" le dije Toji.

Naoya frunce y mira a Megumi, el pelinegro se da cuenta de la mirada de desprecio del rubio, ¿lo odia? Ni siquiera lo conoce.

"Vaya, ni siquiera me das ni un minuto de visita, ¿tanto odias a tu familia?"

Toji no dice nada, simplemente hace que Megumi entre a casa y luego se dirige a Naoya. Naoya retrocede un poco, luego siente el aliento del pelinegro sobre su cara "Vete de mi casa ahora mismo" le dice en un tono amenazante.

Megumi puede notar el escalofrío que recorre el cuerpo de Naoya.

"Bien, bien" Naoya no le queda de otra que irse, pero volverá de nuevo en otra ocasión.

"¿Quién es realmente?" Pregunta Megumi.

"Una molestia, es solo un primo un poco inestable" responde Toji encogiéndose de hombros, "Si vuelve no lo dejes entrar"

"No es como si fuera a dejar entrar a un desconocido" responde Megumi, "De todas formas, fue un poco extraño la forma en que..." quería quejarse de la forma en que lo miró.

"Él siempre ha sido así, ignóralo" Toji entra y se va directamente a su habitación.

Megumi también se va a su habitación, aunque no le interesa su familia paterna, la llegada de ese sujeto le despertó la curiosidad, tal vez también haya conocido a su madre y por la forma en que lo miró podría decir que tampoco le agradaba su madre, si quisiera le preguntaría más a su padre pero Toji se reserva esas cosas, no habla de su madre y Megumi tiene un orgullo que le impide sacar el tema.

A veces se pregunta, solo a veces, si solo fue producto de una aventura de una noche como todas las que ha visto pasar, o si realmente fue deseado, por todo lo que ha visto, su padre lo abandonó así que lo más probable es que no lo haya querido.

Megumi le envía un mensaje a Yuuji para ayudarse mutuamente a hacer las tareas, y también para distraer su mente de esas ideas, no quiere ir más allá de lo que siente realmente sobre su familia incompleta, de admitir que le hace falta su madre aunque sólo tiene vagos recuerdos de ella y pese a que odia a su padre todavía hubiese deseado tener una familia amorosa, que hubiera sido responsable y lo hubiera cuidado en sus primeros años, que se hubiera quedado o que lo hubiera dejado en manos de otra buena persona, pero lo dejó con una mujer que también abandonó a su hija, por lo que Megumi tiene una hermanastra y ella ha sido la única que puede considerar una verdadera familia, aunque actualmente no viven juntos debido a que fue adoptada por un familiar.

"¡Sí, hagamos las tareas! Pero primero voy a descansar, no seas insistente Megumi, acabamos de salir de la práctica, estoy cansadooo" responde Yuuji

"Si, si, más tarde"

Yuuji se ríe, estaba acostado en su cama hablando con Mahito también, le estaba contando emocionado que le había dado un beso a alguien.

"Jajajaja ¿solo en la mejilla? Eres muy ingenuo" Mahito se burla. Lo sabía, sabía que ese chico se iba a burlar ¿cómo no lo haría? Presume de tener una vida amorosa activa, bueno, si así se le puede llamar. Yuuji piensa que Mahito es un chico romántico, pero en realidad sus tipos de relaciones no tienen nada de románticas, solo son roles de poder, promiscuas y sin amor.

"Pero aún no me has dicho ¿quién es?"

Mahito pregunta, en realidad lo sabe, pero quiere que el mismo Yuuji lo diga. De hecho, lo vio. Estaba asomado desde el piso de arriba en la escalera, ni Satoru ni Yuuji notaron su presencia, tampoco estaba allí por casualidad solo hacia su pequeño trabajo de investigación, decidió seguir a Satoru y resultó en una buena escena.

Ahora mismo Mahito estaba acostado en un sofá, disfrutando de una película romántica en una televisión que no es suya, en un departamento que tampoco le pertenece pero al que suele ir cada vez que lo llaman.

Está sonriendo mientras lee los mensajes de Yuuji, ese chico definitivamente no tiene nada de experiencia y él puede ayudarlo, después de todo ha hecho de todo y no se arrepiente, quiere enseñarle a este chico el lado placentero de la vida, y también siendo quien es, el hermano menor de su benefactor, es divertido.

Del otro lado, Yuuji todavía dudaba si contarle pero Mahito insiste en que no se lo dirá a nadie, que puede confiar en él.

"Verás, me dices que la persona que te gusta es incorrecto que te guste, ¿por qué lo sería?"

"Es alguien mayor que yo"

"A mí también me han gustado personas más grandes, pero no es la regla, ¿sabes? No puedes controlar quién te gusta"

Yuuji piensa "Lo sé, de hecho..." le gustan varias personas, siempre son más grandes que él, como por ejemplo el entrenador, no sabe si le gusta románticamente solo sabe que le atrae físicamente. En cuanto a Gojo-sensei le gusta su forma de ser, ¡está tan confundido!

"Te confieso que me gusta Nanami-sensei" le escribe Mahito, tal vez era el momento perfecto para que Yuuji también confesara, si se trata de un maestro se sentirá más seguro.

"¿Eh? De verdad" Yuuji se sorprende "Nanami-sensei es increíble, un buen maestro y también es guapo, entonces te creo" responde Yuuji.

"Hm, ¿lo ves? Pero no puedo confesarlo, sé que me rechazaría. Entonces solo lo admito para mí mismo, y si alguien me preguntara, lo diría, no está mal decir quién te gusta. No es como si fueras a casarte por decirlo"

Bien, Mahito tiene razón.

Yuuji comienza a escribir.

Mahito espera pacientemente, de pronto la puerta se abre.

Se trata de su benefactor.

Sukuna tenía una expresión cansada en su rostro, ha estado trabajando incluso en horario nocturno, y ahora mismo necesita sentarse a trabajar pero primero quiere descansar al menos unos minutos, cuando ve a Mahito frunce el ceño, a pesar de que le pidió que viniera, lo que le molesta es la comodidad del chico, está acostado en su sofá como si fuera suyo, ensuciandolo y dejándolo apestado a su olor. Aunque ha abusado de este chico en la cama, al menos, no duerme en ella, este departamento es solo un lujo para él, un lugar para traer a sus amigos o a chicas con quien pasar una noche. Simplemente le molesta Mahito, pero tiene sus beneficios, solo es un juguete sexual para desahogarse y también su puente de información para saber qué hace Yuuji en la escuela.

"Espero que puedas explicarme algo sobre Satoru Gojo. Parece que estuvo hablando con mi madre, quiero saber si el mocoso se lo pidió" Sukuna deja sus cosas sobre el escritorio, luego va a la barra de la cocina para servirse algún trago, elige una botella de Whisky y luego se acerca a Mahito, no se sienta, solo se recuesta en el espaldar.

Mahito deja su celular a un lado, sin terminar de leer lo que escribió Yuuji.

"¿No quieres sentarte y ver una película conmigo?" Sugiere Mahito con una sonrisa encantadora.

"No voy a ver una película de mierda contigo" Sukuna toma un trago.

"Ohh, vamos. Es una película romántica, ¿no te gusta el amor?" pregunta Mahito juguetonamente.

Sukuna no dice nada, solo toma de su trago mirando hacia el ventanal que da al balcón.

"¿Tal vez el amor prohibido? ¿Como la diferencia de edades muy grandes" Se burla Mahito, "He visto ese tipo de romances incluso en la vida real, hoy en las escaleras…" Mahito no completa sus frases para tratar de que Sukuna le pregunte de vuelta, pero Sukuna no le va a dar el gusto de tener algo de dominio, si va a hablar que hable y no se ande con rodeos.

Mahito lo sabe muy bien, ¡qué hombre tan poco divertido! "Ninguno notó que yo estaba cerca, era un maestro muy guapo y alto, estaba recostado en la pared justo como lo estás tú ahora mismo contra en el sofá"

Sukuna suspira "Tengo que continuar trabajando"

"Bien, bien, de repente..." Mahito se mueve en el sofá, sentándose y mirando el perfil de Sukuna, sonríe apoyando su cabeza a un lado y jugando con sus dedos sobre la tela "Un estudiante muy lindo e inocente se le acerca, se para de puntitas y le da un beso en los labios al profesor…"

Mahito sonríe, mirando el ceño fruncido de Sukuna, lo está haciendo enojar, puede mentir un poco solo para ver su reacción.

"Y entonces viendo que no hay nadie cerca, ambos separaron sus labios compartiendo un beso más profundo~" Mahito suspira "Ah~ se veía tan sexy, Gojo-sensei es un hombre apuesto y fuerte…"

Aunque Sukuna luce calmado en realidad está conteniendose de no gritarle a Mahito para que hable de una puta vez sin tanto rodeo.

Mahito continúa "La forma en que sostuvo la delgada cintura de Yuuji, era tan excitante, ¿cómo no? si su lindo estudiante le deja tocarlo y meter su lengua… ¡aahhgh!"

De repente Sukuna lo agarra del cuello apretando fuerte "Deja de decir estupideces y responde a lo que te pregunté" lo sacude un poco sin soltar su cuello. Mahito agarra su brazo para que lo suelte, ahogándose por la presión que ejerce sobre su garganta, "Nghh... Ack...Suel... tame..." Mahito lo mira con súplica, mientras que el pelirosa lo mira con frialdad.

"Dedícate a hablar menos mierda, es una molestia escuchar tu voz" Sukuna aprieta un poco más alrededor de su garganta, Mahito se alarma y comienza a luchar, antes de que use más fuerza para soltarse, Sukuna lo deja libre.

"HAAA... haaa cof... cof..." Mahito se toca su cuello mientras intenta recuperar el aliento, por un momento pensó que realmente lo iba a ahorcar.

"Habla, basura" Sukuna deja el vaso de Whisky en el escritorio, se vuelve hacia Mahito agarrando ahora su cara con ambas manos, pero no con suavidad sino con la misma dureza que apretó su garganta "Deja de exagerar"

"Hm... bien, en realidad, solo le dio un beso en la mejilla, supongo que en agradecimiento por ir a hablar con su madre" Mahito no estaba seguro de eso último, no piensa que Yuuji le haya pedido tal cosa a Satoru pero si eso era lo que Sukuna quería escuchar entonces lo dirá.

"Te gusta hablar mucho ¿no? Eso era lo único que tenías que responder desde el principio" Sukuna lo suelta, pero luego agarra su largo cabello tirando de él.

"¡Aahhh espera…! ¡hmm!" su cabeza termina contra el brazo del sillón, luego Sukuna vuelve a agarrar su cara, está vez de su mandíbula.

"Dime, crees que porque eres una sucia puta ¿todos son de tu condición?"

Mahito niega con la cabeza, Sukuna tiene una sonrisa en su rostro. Claramente se enojó con la historia falsa, está difamando a Yuuji ¿no? Sabe que el mocoso no haría ese tipo de cosas ni puede compararse con él.

Mahito solo quería ver su reacción. "Solo estaba bromeando" responde riendo suavemente "Pero ¿no es más emocionante mi historia?" Tal vez tiene un deseo de morir para seguir intentando enojar a este hombre.

Sukuna le da una bofetada en la mejilla con su otra mano, y con la otra en su mandíbula aprieta.

Mahito se queja, estaba en una posición incómoda, acostado boca arriba y su cabeza apoyada en el brazo del sofá, su cuello estaba curvado en una posición incómoda por lo que su espalda estaba ligeramente sin apoyo, Mahito se sostiene por sus piernas y sus manos sosteniendo los costados del sofá.

"Hablas demasiado, ¿por qué no usas esa sucia boca para algo mejor?"

Sukuna tira un poco más, logrando así que Mahito se curve como el brazo del sofá, su cabeza colgando por fuera un poco más pero no se puede quejar por la vista, con la entrepierna del mayor cerca de su cara.

Sukuna se da cuenta de a donde va dirigida esa mirada y una sonrisa se forma en sus labios "Que jodida basura eres, ¿ya se te ocurrió cómo usarla?"

Mahito gime un poco, observa cómo Sukuna se baja el cierre de su pantalón clásico con su mano libre y comienza a acariciarse por encima de la tela, rápidamente se pone duro y saca su miembro a través del cierre. Mahito abre sus ojos con sorpresa, es la primera vez que mira tan cerca el pene erecto de este hombre, por lo general siempre está abusando de su parte trasera sintiendo apenas lo grande que es, su forma es curvada, ancha y venosa, ese mismo miembro golpea su mejilla.

"Abre tu sucia boca" le indica mientras lo golpea de nuevo.

Mahito está en una posición incómoda, quiere girarse para hacer su tarea mejor pero Sukuna se lo impide. Así boca arriba como está, le agarra fuerte de la mandíbula y empuja su miembro contra los labios del chico, quien simplemente tiene que ceder y abrir su boca, una vez lo hace, siente cómo ese miembro invade su boca, metiéndolo hasta el fondo de su garganta que de repente siente arcadas y se sacude.

Sukuna se burla cuando el chico se sacude "¿qué? ¿Te vas a ahogar? Creí que eras experto en tragar penes" el mayor lo suelta, Mahito se gira y comienza a toser, realmente pensó que iba a ahogarse con el miembro de este hombre y más por la posición incómoda en la que estaba.

"Ha... cof... eres una bestia…" dice Mahito girándose, le dolía su mandíbula y un poco su garganta, pero sabía que esto no había terminado, ni siquiera había empezado.

Sukuna se coloca delante de él "Termina tu tarea" lo agarra de la nuca volviéndolo a acercar, Mahito esta vez ya sentado en el sofá vuelve a abrir su boca tomando el miembro del pelirosa esta vez más preparado.

Sukuna lo mira con repulsión, pero eso no le impide disfrutar de la calidez de su boca. Mientras Mahito le chupa, lo agarra de su nuca con más fuerza y comienza a mover su cadera follando su boca con fuerza. Mahito lo soporta, sintiendo arcadas y gimiendo, intentando hacer que se detenga o que vaya más lento, pero Sukuna solo se concentra en su propio placer.

"Te ves mejor cuando no hablas y en lugar de eso tienes una polla en la boca, basura" Sukuna empuja lo más profundo, la saliva y el pre seminal se escapa de las comisuras de la boca de Mahito "Ugh... no te atrevas a proyectarte en ese mocoso, tú eres el único hijo de puta aquí" le golpea en la mejilla, agarrando su cabello para alejarlo y luego volver a meter su miembro con dureza.

Mahito aprieta el muslo de Sukuna, golpeando para que se detenga pero es inútil, este hombre es muy fuerte, de repente y sin previo aviso, siente su garganta llenarse del líquido caliente y comienza a toser salvajemente, tiene que tragar o se ahogará. Empuja lo más que puede y Sukuna saca su miembro de su boca expulsando un último chorro contra su cara, mientras el chico comienza a toser y toser, el semen mezclado con su saliva se desliza de sus labios incluso cayendo al piso.

Sukuna lo mira un poco agitado, lo vuelve a agarrar del cabello y lo golpea en la mejilla "¡No ensucies mi piso bastardo!" Lo arrastra tirándolo al suelo, "Más te vale limpiarlo", y como si nada hubiera acabado de pasar, Sukuna se dirige al baño para limpiarse.

Mahito jadea cansado, le duele su mandíbula y su garganta, sus labios están hinchados y todavía siente el sabor desagradable en su boca.

Maldito desgraciado. Piensa, no le molesta hacer mamadas pero esto fue en contra de su voluntad y fue demasiado brusco, ni siquiera pudo ponerse duro, este hombre solo quiere su propio placer, es violento y da miedo cuando es así.

Sukuna regresa, "¿Qué haces aquí todavía? Limpia y lárgate, o tienes alguna información útil?"

Mahito va a buscar un pañuelo para limpiar, luego regresa todavía afligido pero igual termina de decirle lo que se supone iba a decir "A Itadori le gusta Gojo-sensei, tal vez se lo diga y le correspondan, si vas a denunciarlo conseguiré las pruebas"

"Esperaré el momento" Sukuna vuelve a su escritorio para seguir trabajando. Mahito se marcha en silencio, nunca había conocido a un sujeto tan cruel y frívolo, ¿cómo será en casa? ¿Cómo tratará a su hermano? Le molestó lo que dijo de Yuuji pero no parecía que lo estuviera defendiéndolo.

Lo que ha conocido de Sukuna hasta el momento es que tal vez es un hermano sobreprotector, pero no puede decir que le importe mucho con quien se junte Yuuji, más bien la aversión parece dirigida hacia Satoru Gojo.

Mahito regresa a su casa, finalmente revisa el mensaje de Yuuji.

"Creo que me gusta Gojo-sensei"

El peligris azulado sonríe, bueno ya tiene una pequeña prueba de parte de Yuuji, pero lo importante es obtener una prueba en contra de Satoru, es muy diferente ganarse la confianza de alguien de su edad que la de un adulto, Satoru Gojo no confía en él, eso lo puede ver, todo lo que puede obtener por el momento es de Yuuji.

"¡Qué buen gusto!" Le responde, luego agrega "¿Te imaginas lo que sería besarlo de verdad? Debiste intentarlo" Mahito quiere meter estas ideas en Yuuji, que el propio chico desee experimentar por sí mismo.

"¡Qué! Imposible, no, no soy capaz de hacer eso"

"¿Y si él lo hiciera?"

"Estaría en problemas, ¿no?"

"¿Por qué? ¿No lo mantendrás en secreto?"

Mahito sigue empujando las dudas sobre Yuuji, el chico tarda en responder.

"No estoy listo para algo así, solo me gusta, no es como si quisiera algo más allá"

Mahito suspira, tiene que lidiar con estos dos hermanos. Uno es tan inocente y el otro es un pervertido, pero un pervertido con clase, diría, no es como los hombres promedios con quien se encontraba.

Si pudiera corromper a Yuuji sentiría que ha logrado ganar un reto que él mismo se ha impuesto.

"Bueno~ al menos ya has hecho un avance al respecto" le responde Mahito, ya se cansó de hablar con este niño.

Continuará...