Capítulo 16

Por la noche, Yuuji hace las tareas con Megumi, Junpei se unió a ellos para resolver una de las tareas que le resultó complicada así que se ayudaron entre sí. Pasaron dos horas en videollamada, hablando y resolviendo las tareas, Junpei es el primero en irse, Yuuji se queda con Megumi, bueno, en realidad en un momento cuando ya se estaban despidiendo Toji se acercó, colocando las manos sobre los hombros de su hijo pero este se movió rechazandolo.

"Buenas noches palo de rosa" le saluda Toji

Yuuji sonríe "Buenas noches entrenador"

"Bien, ya me voy" menciona Megumi, un poco molesto.

"Puedes irte, yo seguiré hablando con tu amigo" dice Toji en broma "¿verdad palo de rosa?"

Megumi frunce y Yuuji se ríe.

"Itadori ya va a dormir, no molestes"

"No tienes que ponerte celoso, tú eres mi hijo favorito" Toji sigue bromeando.

"¡Quién está celoso!" Exclama Megumi.

Yuuji se ríe, ese lado nervioso de Megumi no lo conocía y le divierte mucho ver su reacción.

"Buenas noches Itadori, nos vemos mañana" se despide el pelinegro.

Toji le sonríe moviendo su mano detrás de Megumi, Yuuji se ríe y también se despide.

Todavía sigue sin comprender por qué Megumi habla tan mal de su padre, bueno, sus amigos tampoco saben cómo son sus padres y también se queja de ellos a veces, es normal estas dinámicas familiares.

Yuuji baja a cenar, solo están sus padres, Sukuna aún no ha llegado y eso es bueno, la cena es más deliciosa cuando no está presente.

Yuuji pensó que esta noche sería tranquila sin Sukuna en casa, pero no fue así, antes de irse a dormir escuchó el auto de Sukuna llegar y se asomó por la ventana.

Sukuna no parecía muy feliz, decidió que debía cerrar la puerta y apagar la luz, aunque no había hecho nada en los últimos días y no había razón por la que Sukuna tuviera que ir a regañarlo pero al verlo salir del auto con un semblante duro y entrar tan rápido a casa le indicaba que algo había pasado y esperaba que no viniera a desahogarse con él. Cerró la puerta con seguro, por suerte luego de unos minutos Sukuna no tocó ni forzó para abrir la puerta. Yuuji suspira, se acuesta y se queda dormido pronto.

En medio de la noche, Yuuji se despertó sintiendo una presión incómoda en la vejiga, había bebido muchos líquidos mientras estuvo haciendo las tareas con sus amigos y no fue al baño antes de quedarse dormido.

Con pasos adormilados, se dirigió hacia el baño, el pasillo apenas era iluminado por la tenue luz de la luna que se filtraba por una de las ventanas al final del pasillo, Yuuji bosteza caminando hacia el baño.

Antes de que pudiera alcanzar la perilla de la puerta, una sombra aparece de la nada y lo empuja con fuerza hacia el interior del baño, por supuesto que se trata de Sukuna. Yuuji se sorprende y tropieza, cae de trasero sobre el frío suelo y mira hacia arriba con ojos asustados mientras Sukuna cierra la puerta detrás de él con un golpe seco.

La expresión de Sukuna era una mezcla de furia contenida y desprecio, esa mirada llena de odio dirigida a Yuuji. Yuuji baja la mirada, aún estaba un poco somnoliento, no quería discutir con Sukuna ¿acaso hay algo por lo que pueda estar enojado?

"¿Sabes muy bien lo que hiciste?, ¿verdad, mocoso?", gruñe Sukuna, su voz resonando en el reducido espacio.

Yuuji niega lentamente con la cabeza, Sukuna frunce el ceño.

"No sé cómo te las arreglaste para convencer a mamá de que te quitara el castigo, pero sé que esa basura tuvo algo que ver..."

Yuuji, con el corazón latiendo con fuerza por la sorpresa y el susto de hace un momento, se levanta lentamente del suelo, está soportando las ganas de orinar "Yo... no hice nada..."

Sukuna lo interrumpe con un empujón brusco que lo hace retroceder y golpearse contra la pared, Yuuji se queja por el golpe, no entiende por qué le está tratando así, ¿qué hizo mal?

"¡No mientas!", gritó Sukuna, su voz resonando en el baño "¡Sé lo que estás haciendo, ¿Crees que soy idiota? Fuiste a pedirle ayuda a ese sujeto porque sabes que mamá es una estúpida frente a él por ser heredero de la familia Gojo!"

Yuuji traga saliva con dificultad, ahora entiende de qué se trata, sus ojos buscan desesperadamente una salida mientras Sukuna se acerca aún más a él, llenando el espacio con su presencia amenazante.

"Sukuna, por favor... yo… no…" Yuuji intenta comprender y explicarle que no fue así, sus manos tiemblan ligeramente, intentando ocultar el miedo que lo invadía. "No fue así. Yo no le pedí ayuda a Gojo-sensei. Él sólo habló con mamá porque se la encontró por casualidad..."

La sonrisa burlona y el tono un poco amenazante de Sukuna corta el aire tenso, "!Mentiroso! Ya lo hiciste una vez, ¿por qué no hacerlo de nuevo?"

Antes de que Yuuji pudiera responder, Sukuna lo agarra del cuello del suéter y lo levanta del suelo con fuerza, Yuuji se sorprende con su fuerza y agarra su brazo, los ojos de Sukuna brillaban con una mezcla de ira y desdén, "Escúchame bien, puedes salirte con la tuya pero no por mucho tiempo, así que ten cuidado con lo que haces", dijo Sukuna con voz baja "No vas a ninguna mierda de viaje, ni tampoco vas a jugar en ningún maldito torneo nacional, son solo estupideces de un niñato como tú"

Yuuji, sintiendo que el miedo lo paraliza, no tenía respuesta, solo sabe que tiene ganas de orinar y si Sukuna seguía tratándolo así no iba a poder aguantarse.

"¿Por qué tienes que ser mi maldito hermano?" menciona Sukuna con una expresión de fastidio, "Eres un inservible de mierda, un pedazo de basura. Ya sabes que no voy a permitir que arruines la reputación de esta familia con tus estúpidas ilusiones, ya sabes que solo te permiten jugar porque no vales la pena, ni siquiera ven futuro en ti"

Yuuji aprieta sus labios, ¿por qué le dice palabras tan crueles? con sus lágrimas empezando a acumularse en la esquina de sus ojos, luchaba por respirar bajo el agarre de Sukuna.

"...ya... déjame..." es lo único que puede decir Yuuji, pero Sukuna sonríe y lo suelta volviendo a empujarlo, lo mira desde arriba con desprecio.

El silencio pesado llenó el espacio mientras Sukuna lo miraba y Yuuji se quedaba quieto temblando ligeramente mientras se alejaba, sentía su corazón lastimado por las palabras de desprecio y las amenazas de su propio hermano.

Pero eso no era suficiente para Sukuna, ¿verdad? Recordó lo que le dijo Mahito y apretó su puño, ese maldito chico tiene una imaginación demasiado grande, en realidad no le cree, conoce al mocoso y no es nada parecido a ese Mahito.

Tal vez el mocoso sea amable con todos y un estúpido sonriente que confía en cualquier persona, pero no es un chico como Mahito que es muy promiscuo y un sinvergüenza. Pero, aunque no cree en lo que le dijo en ese momento en el departamento sí piensa que Satoru Gojo es el tipo de persona que manipularía a alguien tan ingenuo como Yuuji, empezando por el hecho de que le ayudó con su madre y seguramente luego le pidió una recompensa. Sukuna es demasiado astuto, llegando a esta conclusión. Aprieta su puño, bien podría preguntarle si su conclusión es cierta pero es mejor hacerle daño ¿no? después de todo Yuuji siempre va a negar todo.

"¿Es lo único que vas a decir?" pregunta Sukuna

"Déjame... igual, no me vas a creer" responde Yuuji, negándose a verlo.

"¿Y cuál es la verdad, eh?" Sukuna se agacha a su nivel, Yuuji se aleja pero una vez lo hace, lo agarra nuevamente "¡¿Cuál es la verdad?! ¿Que no le pediste ayuda? ¿Cómo supo que estabas castigado? ¿Ah?"

"Ya te dije que se encontró con mamá... yo ni siquiera lo sabía..." Yuuji lo mira un poco desesperado. Bueno, Yuuji sí le dijo a Satoru pero no con el propósito de que lo ayudara.

"¡Mentiroso!" Sukuna lo golpea en la cara, "¿qué te pidió a cambio? ¿Eres tan estúpido como para arrastrarte por un favor?"

Yuuji se cubre, ¿por qué sus padres no pueden escuchar el ruido y los gritos de Sukuna?

El pelirrosa lo patea de repente, entonces Yuuji reacciona con dolor y más por el hecho de que quiere vaciar su vejiga, así que se arrastra hasta la tina chocando contra esta y apretando sus piernas, se intenta levantar con dificultad logrando sentarse en la orilla pero el mayor lo empuja de los hombros haciéndolo caer dentro de la tina que estaba medio llena de agua.

Yuuji se agarra del borde pero la mano de Sukuna agarra su cara y lo empuja hacia abajo.

"¿Quieres que te saque la verdad de esta forma?"

Yuuji patalea e intenta salir pero Sukuna presiona con fuerza, el agua salpica alrededor, toda su ropa de dormir está empapada pero eso no es lo importante en este momento, ¡Sukuna lo está intentando ahogar! Tiene miedo, siente que debe luchar por su vida, ¿por qué? Es su hermano, no es un desconocido. Su hermano lo está intentando ahogar, ¿lo odia? ¿Lo odia tanto que lo mataría?

Cada vez que Yuuji logra sacar su cabeza del agua, Sukuna lo empuja con más fuerza, presionando su cara y con su otra mano aparta las manos de Yuuji que intentan sostenerse de él en un desespero por salvar su vida.

"Jaja, ¿qué pasa? Solo estoy jugando" Sukuna lo saca de nuevo.

"Haa... bas...ta..." Yuuji le grita, pero recibe otro golpe en la mejilla y Sukuna vuelve a sumergirlo con una sonrisa retorcida en sus labios.

"No aprendes de ninguna manera ¿verdad?" Sukuna se burla.

Yuuji en su intento de lucha, logra patear a Sukuna en su estómago. El mayor se queja por el golpe y lo suelta.

Yuuji vuelve a sacar su cabeza e intenta tomar aire, está muy asustado, la sensación de perder el aire mientras es atacado es demasiado abrumadora ¿cómo puede llamarse a esto un juego?

"Maldito mocoso" Sukuna le agarra del cabello para volver a sumergirlo, pero está vez Yuuji se levanta lo más rápido que puede y sale de la tina cayéndose, arrastrándose por el suelo hasta llegar a la puerta, jadeando y huyendo. Tiene miedo, ya no sabe si en realidad se ha orinado encima mientras estuvo dentro de la tina luchando por su vida.

Sukuna lo mira y se ríe "Qué patético eres mocoso" se acerca y lo agarra del pie tirando con fuerza, su mano prácticamente envuelve su tobillo.

"¡No! Suéltame! ¡Sukuna!" Le grita Yuuji, sacudiendo su pierna. Ya tampoco sabía si era agua o sus lágrimas lo que se deslizaban por su mejilla, pero tenía miedo y quería alejarse de Sukuna.

"¿Cómo puedo hacerte entender? Que te alejes de ese sujeto, ¿acaso..." Sukuna se detiene un momento, por qué tiene que recordar las palabras de Mahito, y eso solo le hacen enojar más. Sukuna levanta el tobillo de Yuuji mientras sigue pataleando, "¿Te gusta ese sujeto? ¿Es por eso?"

"¡No! ¡suéltame! ¡Mamá! ¡Papá!" Grita Yuuji ya desesperado, no le importa armar un escándalo con tal de salvarse de él.

Sukuna gruñe, se agacha y lo golpea en la boca "¡Cállate! ¡Cierra tu puta boca!" Vuelve a pegarle una y otra vez en la cara, Yuuji se cubre desesperado, ¿cuándo va a acabar con esto? No tiene sentido. ¿Por qué sus padres no vienen? ¿Qué tan gruesas son las paredes que no lo escuchan? Sí, las paredes de la habitación de sus padres son gruesas y deben estar profundamente dormidos, pero acaba de gritar muy fuerte ¿no?

"¡¿Eres una puta zorra?! ¡Maldito mocoso! ¿Entonces te gusta esa basura? ¿verdad?"

Yuuji no entiende nada, en estos momentos solo quiere que se detenga.

"Mamá y papá estarían de acuerdo conmigo y lo sabes, te sacarían de esa escuela de inmediato, debería decirles ¿no? vamos, sigue gritando" Sukuna se burla.

"¡No me gusta! Basta..." a Yuuji se le quiebra la voz un poco, pero eso parece que no detiene a Sukuna, lo sigue golpeando, disfrutando de su violencia, no siente remordimiento por tratar a su hermano menor así, de hecho piensa que lo está disciplinando, le gusta ver la desesperación en la cara de Yuuji, no importa si le dice o no la verdad de todas formas quiere hacer esto y puede buscar cualquier excusa para hacerlo. El mocoso es una basura después de todo y escucharlo casi llorar por su culpa es su disfrute, ¿por qué no se dio cuenta de esto antes? Pudo haber golpeado a este niño desde hace mucho tiempo, tal vez si hubiera empezado a disciplinarlo a los golpes desde que estaba más pequeño actualmente sería un chico más obediente.

Yuuji se cubre la cara con ambas manos con fuerza, casi se escucha como se ahoga con su gimoteo, va a llorar y de hecho ya hay lágrimas deslizándose por su mejilla, ¿cuál es el motivo para golpearlo así? No tiene ningún motivo, Sukuna simplemente quiere maltratarlo y no puede defenderse porque no es tan fuerte. Sukuna es un bravucón dispuesto a hacer lo que sea con tal de demostrar su poder sobre otros, en este caso sobre Yuuji, que parece que no le importa en lo más mínimo que son familia, que es su hermano menor.

¿No están los hermanos mayores para proteger a los menores? Yuuji comienza a llorar ocultando su cara, comienza a gimotear como un niño desconsolado tratando de completar una frase.

"...por qué... ha...ces... esto... me... duele" Yuuji exhala tratando de que no se le quiebre la voz pero es imposible cuando ya está llorando, su dolor no es solo físico sino emocional. No lo entiende.

Sukuna ya se había detenido cuando lo vio cubrirse la cara y empezar a llorar, no se detuvo porque se diera cuenta de que le estaba haciendo daño sino para ver lo que había logrado. Yuuji débil, con miedo y llorando, ¿qué es más satisfactorio que eso?

"Shh, ¿por qué lloras de nuevo?" Sukuna se burla agarrando sus muñecas para quitarle las manos de la cara pero Yuuji se niega, aunque Sukuna es fuerte y está logrando alejar sus manos.

"...no...no... suéltame..." Yuuji aparta su cara todavía luchando para que Sukuna no le quite sus manos de su cara.

Sukuna se ríe "Eres un llorón, ¿no puedes soportar un castigo?"

¡Esto no es un maldito castigo! Solo quiere golpearlo.

"Snif… basta… hermano…" Yuuji está sollozando, con su voz bastante gastada y gimoteando como un niño.

Sukuna se detiene, lo mira un poco sorprendido. Desde hace tiempo el mocoso no lo llama así, siempre lo llama por su nombre ¿desde cuando lo ha dejado de llamar 'hermano'?, debe estar muy asustado para hacer eso o tal vez esté buscando algo de compasión de su parte.

Un recuerdo viene a la mente de Sukuna. El estúpido niño está en el parque jugando con otros niños, no tiene más de 6 años, y a Sukuna esa vez le dijeron que lo cuidara. De repente otros niños comienzan a molestarlo y a empujarlo en la caja de arena, todo porque Yuuji decidió defender a sus amiguitos con los que estaba jugando, desde pequeño siempre ha sido valiente y fuerte y odia a los abusadores, pero aunque hizo lo que pudo para defenderse y defender a sus amigos, golpeando e insultando a los otros niños bravucones, de todas formas terminó llorando a gritos. Sukuna sólo había mirado de lejos la situación, sin intervenir, se supone que debía cuidarlo, pero consideró que el mocoso tenía que aprender a defenderse solo.

El pequeño Yuuji corrió hacia Sukuna llorando y señalando a los otros niños que ya se habían ido también llorando por los golpes que les había dado Yuuji.

"¿Por qué lloras? ¿No ganaste?" Sukuna se burla, le quita las manos de la cara, mirando sus ojos llenos de lágrimas y su cara llorosa y mocosa, toma un pañuelo y le limpia la cara "No llores, lo hiciste bien"

El pequeño Yuuji llora más fuerte y busca que Sukuna lo consuele pegándose a él en busca de protección "No quería golpearlos pero estaban siendo muy malos" Ah, estaba llorando porque se siente mal por golpear a esos niños.

Sukuna suspira "Mira que eres tonto, eres fuerte y estás llorando por nada, se lo merecían, deja de ser tan amable"

"Sukuniii..." Yuuji llora más fuerte, sollozando y agarrando la camiseta de Sukuna con fuerza.

"Jaja mocoso estúpido" Sukuna lo levanta, el niño lo abraza aferrándose a su cuello llorando desconsolado mientras lo lleva de vuelta a casa diciéndole que deje de llorar, que no sea un estúpido y trata de calmarlo.

...

Sukuna sonríe ante tal estúpido recuerdo. Actualmente Yuuju ya no es un niño, no es para nada adorable, solo es una molestia, de todas formas Sukuna se levanta y lo agarra del brazo tirando de él "Deja de llorar, levántate mocoso estúpido"

Yuuji se levanta y Sukuna toma una toalla pequeña pero en cuanto lo suelta y acerca su mano para secarlo con la toalla, Yuuji golpea su mano y rápidamente abre la puerta del baño saliendo, lo escucha correr hasta su habitación y cerrar la puerta con un golpe seco.

Sukuna se queda en el baño, con una sonrisa irónica en los labios, apretando la toalla en su mano. Sí, Yuuji ya no es un niño, en aquel momento por supuesto que se había defendido pero lloraba porque era un niño y estaba asustado de esos otros niños que lo molestaron y porque se sentía mal por haberse defendido a los golpes, aunque aquellos niños también terminaron llorando y golpeados. Por supuesto que a esa edad, el mocoso iba a buscar protección de alguien más grande, pero en este momento no es igual, ya no es un niño. Sukuna era quien lo estaba golpeando ¿por qué buscaría su protección? No tiene sentido.

En silencio, Sukuna miró el desastre que había hecho en el baño, así que decidió vaciar la tina y secar el piso. No se siente mal por lo que hizo, pero sí hay algo que lo molesta demasiado.

...

Yuuji se metió en su cama, abrazando un peluche grande que tiene en la cama, se cubre con la sábana de pies a cabeza, estaba sollozando e intentando calmarse, todo fue demasiado rápido y no encontraba un motivo por el que Sukuna tuvo que hacerle eso, la respuesta es simple, ¿no? Lo odia, aún así duele saber que su propia sangre incluso lo quisiera ahogar, ¿lo hubiera hecho al final?

Sukuna lo intentó ahogar en el baño familiar, esa mirada que le daba estaba llena de desprecio y también de disfrute, no lo entiende, ¿estaría feliz Sukuna si lo hubiera ahogado de verdad? No estaba bromeando para nada, ¿está dispuesto Sukuna a matarlo porque simplemente lo odia? ¿No le importa si es su propio hermano?

Yuuji cierra sus ojos, sus manos están sobre su pecho apretadas alrededor de su camiseta mojada en posición fetal, ni siquiera se secó, ya no tiene ganas de orinar, supone que se hizo encima, en ese momento solo quería sentirse a salvo. Todavía tiene miedo de que alguna forma Sukuna entre a la habitación para seguir golpeándolo aunque le haya puesto seguro a la puerta.

Yuuji solloza cada vez menos, calmando sus nervios y tratando de pensar que no ha pasado nada, que ya terminó, pero ¿cuándo volverá a hacer lo mismo o incluso algo peor? Sukuna cada vez se vuelve más violento y desconsiderado.

El corazón de Yuuji poco a poco vuelve a sus latidos normales y su cuerpo que temblaba no solo por el frío sino por ese terror que sintió, también se está calmando. Yuuji tarda en quedarse dormido, ni siquiera se da cuenta cuando lo hace, hasta la mañana siguiente duerme con su mente agotada y aturdida, teniendo pesadillas que le hicieron despertar más de 3 veces provocando que al despertar por la mañana, sus ojos se vieran cansados e hinchados.

¿No debería ser eso suficiente para decírselo a sus padres? De alguna manera Yuuji piensa que no le creerían, siempre le han creído a Sukuna y lo consideran un buen hermano que solo quiere lo mejor para él, si le contara a sus padres está seguro que Sukuna los convencería de que fue todo su culpa.

Yuuji se prepara para ir a la escuela, ve unos pequeños moretones en su cara pero no son tan visibles, por suerte cubrió su cara lo suficiente, donde sí tiene marcas notables es en sus brazos, es bueno que su uniforme sea manga larga para cubrirse.

El pelirrosa baja a desayunar, sus padres se fueron más temprano y espera que Sukuna también, está un poco temeroso y no sabe cómo enfrentarse a él de nuevo, todas las palabras que le dijo aún están en su mente y de alguna forma es doloroso, sobretodo la parte en que no iba a participar en el torneo, le hace mucha ilusión jugar y si Sukuna hiciera algo para impedirlo es lo que más miedo le causa.

En la escuela.

Yuuji se encuentra con Mahito, el chico está interesado en ir a su casa, quiere conocerlo más y puesto que han estado hablando de cosas que no habla con sus tres amigos sí quiere preguntarle más cosas. Debería hablarles a sus amigos de estas cosas pero piensa que también necesita un confidente como lo sería Mahito, así que decide confiar en él, debe pedir permiso en su casa primero, ya que Mahito quiere incluso pasar la noche. No le resulta extraño a Yuuji, ahora mismo su mente está en otro mundo.

Cuando Satoru lo saluda, Yuuji no puede evitar ponerse tímido, eso no ocurría antes, ¿todo es culpa de ese inocente beso? O de las cosas que escribe Mahito que le hacen pensar de más, como por ejemplo, ¿cómo se sentirán sus labios?

No había pensado en eso antes, ni siquiera en la posibilidad de que le gustara su profesor, tampoco debería culpar a Mahito de incentivar su imaginación porque antes de conocerlo había soñado con su profesor y bueno, también con el entrenador, así que culpaba a sus estúpidas hormonas adolescentes.

Estar en la escuela le hacía olvidarse de lo que había pasado la noche anterior, al menos por el momento. Cuando las prácticas terminaron, ayudó al entrenador a guardar las cosas, en realidad no es como si Toji necesitara ayuda, Yuuji simplemente quería hablar con el entrenador y tal vez muy profundamente estaba buscando ayuda, podría contarle a sus amigos pero le daba miedo que le tuvieran lástima o algo así.

Sus amigos lo ayudarían, pero Yuuji es un adolescente que debe fingir ser fuerte delante de ellos, aunque no le molesta mostrarse vulnerable frente a otros adultos.

Llevaron las últimas cajas al almacén, Toji había notado la expresión preocupada en el chico pero también notó algo más, un ligero moretón en su mejilla izquierda, a simple vista no se ve pero Toji siendo tan observador, sobretodo si se trata de algo o alguien que le interesa, pudo ver la ligera marca.

"Palo de rosa, ¿te golpeaste?" Pregunta el entrenador de repente, Yuuji se sorprende un poco y pone su mejor sonrisa de 'no pasa nada'

"Si, cuando estaba haciendo el aseo a mi cuarto"

Toji lo mira fijamente "¿con qué?"

"Eh... un libro de la estantería, pero no importa, solo fue un golpe pequeño"

Toji sonríe, de alguna forma no le cree pero no piensa cuestionarlo, espera que él mismo le diga la verdad. Guardan las cosas y llegan con Megumi, tanto padre como hijo esperan a que vengan a recoger a Yuuji.

Yuuji no se ha cambiado su uniforme, está todo sucio y sudado, a Sukuna no le gusta que se suba al auto así y también, se siente nervioso por verlo, no lo vio desde aquello, ¿seguirá enojado? ¿Le volverá a golpear por algo que no ha hecho?

Yuuji se siente un poco ansioso.

"No es necesario que me acompañen, Sukuna ya no tarda en llegar" les dice Yuuji, no quería que Sukuna lo viera de nuevo con Megumi y su padre, es evidente que no les agrada y en estos momentos no quiere hacerlo enojar aunque no tenga ningún motivo para hacerlo, pero conociéndolo bien es mejor prevenir.

"¿Es por Sukuna que no quieres que te acompañemos, verdad?" Pregunta Megumi, no es un tonto como para no darse cuenta que Yuuji se ve un poco preocupado "¿discutieron de nuevo?"

Yuuji suele decirle a Megumi y a sus amigos que él y Sukuna se pelean, evidentemente no les dice que en realidad es Sukuna quien busca pelear y por lo general siempre es unilateral, el menor ni siquiera puede defenderse a su mismo nivel.

"Solo, no quiero que se le ocurra ofenderlos de nuevo"

"¿Ofender? ¿Ha dicho algo sobre Megumi y mi?" Toji interviene, Megumi suspira, no quería que su padre lo supiera o sería problemático, sabe que haría enojar mucho al hombre si le dijera lo que Sukuna dijo de su madre.

"Ah... si..." Yuuji mira a Megumi, que solo con su mirada le está pidiendo que no le cuente a Toji "Es un poco clasista después de todo"

Toji no está convencido, pero decide no ahondar en el tema "Vamos Megumi, si palo de rosa no quiere que nos vea a su lado, es mejor irse" Toji se adelanta con fastidio, sin despedirse y en un tono de reproche.

Yuuji se siente un poco culpable, el tono y la expresión de Toji denotaba que no le había gustado lo que dijo, aunque no haya sido por él sino por Sukuna.

"Hm" Megumi no quería irse, pero de todas formas se despide de su mejor amigo.

Yuuji espera pacientemente, luego de 10 minutos aparece el auto de Sukuna doblando por la esquina, se detiene, Yuuji abre la puerta trasera pero al hacerlo ve a Uraume señalando hacia el asiento de copiloto "¿Qué tal Itadori?, está vez debes ir adelante"

Yuuji saluda y se sube al auto, se sienta en el asiento de copiloto sin siquiera voltear a ver a Sukuna.

Sukuna lo mira "¿Cómo estuvo la escuela?"

La pregunta le sorprende, por supuesto, en el auto también está Uraume, debe fingir que es un buen hermano delante de seguramente su interés amoroso, al menos eso es lo que piensa Yuuji.

"Bien" responde Yuuji sin más.

En el camino de regreso a casa, Utaime demostró ser bastante conversadora y Sukuna siempre le responde.

Yuuji tiene la sospecha de que a Utaime le gusta Sukuna y viceversa, parece una buena chica y espera que pronto declaren sus sentimientos, se vuelvan pareja, se casen y por fin Sukuna se vaya de la casa. No es que quiera quedarse con la herencia, no es un cliché, simplemente no quiere seguir bajo la mirada de su hermano mayor.

Además de la acusación de anoche, ¿cómo Sukuna puede saber que le gusta su profesor? Si apenas él lo acaba de descubrir, ¿tal vez lo demostraba desde antes y no se daba cuenta? O fue las coincidencias en las que Sukuna aparecía justo cuando él estaba con Gojo-sensei. Podría ser.

Mientras Utaime hablaba, de repente una frase llamó la atención de Yuuji.

"Estoy un poco cansado del papeleo en esa oficina, el anterior asistente dejó muchos huecos sin resolver"

¿Cansado?

¿Utaime es hombre?

Yuuji estaba tentado a preguntar, pero sería maleducado, simplemente esta vez prestó atención a la conversación.

Cuando llegaron a casa, el pelirrosa fue el primero en salir del auto y entrar a la casa.

"Tu hermano es un poco tímido" dice sonriendo Utaime.

"No lo es" responde Sukuna frunciendo, no le gusta que Utaime mencione a Yuuji, como si el mocoso fuera algo importante.

...

Yuuji se acostó en su cama, empezó a revisar su celular y fue directo al chat del entrenador para disculparse, no había hecho nada malo pero sentía la necesidad de explicarle por qué les pidió que se fueran.

"Toji-sensei, lo siento de verdad, a Sukuna no le agrada Megumi ni tú, no sé por qué pero espero pueda comprenderlo" Yuuji le escribe en un tono muy formal, a Megumi no tenía que explicarle porque ya lo entiende. El hecho de contarle esto a Toji implica que ahora podría querer saber más de su familia.

Toji estaba en la sala de su casa viendo la televisión y estaba tomando alcohol, miró el mensaje del chico y sonrió, no era su intención hacer que se preocupara y disculpara, solo se sentía cansado y un poco aburrido luego de la visita de Naoya el otro día.

"No te preocupes, no estoy enojado. No podría enojarme con el futuro mejor beisbolista de la nación"

Yuuji se avergüenza, no le gusta para nada que lo traten como un niño, porque en el caso del entrenador le da vergüenza.

"En cuanto a tu hermano, si tanto le molesta Megumi debería venir a decírmelo"

Yuuji se ríe, no se imagina a Sukuna yendo a hablar con Toji para quejarse de Megumi, está seguro que Toji se burlaría, no lo conoce lo suficiente pero sabe que no se dejaría intimidar, después de todo Toji es mucho más grande, tiene casi la edad de su padre y a todo esto, ¿por qué quiere hacerse amigo de alguien que tiene la edad de su padre? El problema no es que quiera ser su amigo, sino que de alguna forma se siente atraído por el entrenador. Eso debería estar mal, pero no puede mirar el lado negativo, le agrada Toji y quiere acercarse a él.

"Se lo diré jeje aunque creo que se enojaría"

"Dime palo de rosa, ¿le tienes miedo a tu hermano? Si es así, no deberías"

Otra vez esa pregunta.

Toji puede ver que Yuuji sí le tiene miedo, pero no quiere admitirlo.

En realidad a Yuuji solo le asusta cuando se enoja, no le da miedo responderle o enfrentarlo de vez en cuando, simplemente que cuando Sukuna se enoja sin motivo como la noche anterior, le da miedo ser lastimado ya que su lado agresivo que no le había mostrado antes parece ir en aumento.

"No es que le tenga miedo, solo, no quiero que mamá se ponga triste si nos ve pelear" en parte eso es cierto, si su madre supiera que no se llevan bien eso la haría sentir devastada por no haber podido fomentar una relación fraternal sana entre sus hijos, ella piensa que el mayor debe guiar al menor, pero si supiera que Sukuna usa un método violento sentiría que ha fallado en su crianza, se sentiría una mala madre.

"Hm~" Toji decide cambiar de tema "¿Ya leíste el libro que te envié?"

"¡Si! Me gustó mucho, me gustaría intentar algunas de las jugadas, deberíamos intentarlo mañana en la práctica"

"Claro que si"

La conversación se desvía al béisbol, le gustaba mucho hablar con el entrenador de las prácticas y el entrenamiento para el torneo, le entusiasmaba mucho que un adulto le enseñara, tal vez por esto no le ve nada de extraño o malo en hacerse amigo de un adulto. Luego de hablar un rato más, Toji le sugirió ir a un lugar después de las prácticas para prestarle más libros, Yuuji ni siquiera lo pensó y aceptó.

Lo que Yuuji no sabía era que esto solo era una doble intención de Toji.

Se muere de ganas de propasarse con el chico, de ganarse la confianza y dar un paso más allá, no le importa para nada que se trate del mejor amigo de su hijo, su intención es solo complacer su propio deseo e interés, por supuesto, no quiere hacerle daño al chico porque le agrada y piensa que no se merece ningún daño, es un buen chico que se merece ser tratado con más cariño y si él puede dárselo lo hará.

...

Continuará...