Era un día tranquilo. No se veía ni una sola nube en el cielo mientras Ari y Nimb continuaban su viaje hacia... donde sea. Pasaron la noche a la intemperie, pues ya habían tenido bastante con sus desventuras en la cueva y la claustrofobia no iba a desaparecer pronto.
Mientras caminaban, el hambre empezaba a dejarles sin energía, así que decidieron parar a descansar bajo un árbol. Ari abrió su bolsa y tomó dos sacos de comida, ofreciéndole uno a su compañero de viaje. Nimb lo devoró rápidamente, mientras Ari iba dando pequeños bocados.
"Por eso... creo que tendremos que parar en el próximo pueblo que encontremos para conseguir algunas provisiones, se me está acabando la comida," dijo Ari. "Y tú comes mucho. Y muy rápido."
"Ef quw muw gufta cwmef-" Nimb dijo, pero se detuvo cuando empezó a toser, casi ahogándose.
"¡Eh, eh, más despacio! No quiero tener otro compañero que se atragante con la comida."
"Arf, kwugh... Espera, ¿otro?"
"Ahhh tranqui, no está muerto... Todavía."
"¿Pero qué-?"
"¡Eh, mira ahí arriba! Esas son bayas aranja, ¿no?" Ari señaló hacia arriba, apuntando a unas frutas que crecían de ese mismo árbol. "¡Estamos de suerte! Deberíamos pillar algunas."
Nimb levantó la vista y sus pupilas se dilataron al ver más comida. Se levantó e intentó alcanzarla saltando más alto de lo que Ari esperaba. Aun así, no pudo alcanzarlos.
"¡Vaya, sí que tienes fuerza en esas piernas! Eso compensa un poco lo de no poder volar," dijo Ari.
Nimb frunció el ceño y miró al suelo. "No me lo recuerdes..."
"Oh, um... L-lo siento. Pero eehhh... Deja, que yo me encargo de traerlas."
Ari empezó a trepar al árbol, pero a mitad de camino resbaló y cayó de espaldas, soltando un quejido de dolor. Nimb observaba en silencio mientras el Riolu se masajeaba el trasero.
"Ay, ay, ay... Vale, mala idea," dijo Ari. "Espera, tú tienes garras... ¿Quieres intentar trepar?"
"Uhmmm vale, pero no tengo mucha práctica. Voy a..." Nimb se acercó al árbol y usó sus garras para engancharse a él. Cuando empezó a trepar, Ari notó que temblaba ligeramente.
"Eh, dime, Nimb... No te darán miedo las alturas, ¿verdad?"
"Estooo... Bueno... Ayúdame, porfa," dijo Nimb.
"Tienes que estar de broma. Ni siquiera estás a medio camino de la copa, y acabas de saltar, como, suuuper alto hace un momento. ¿Cómo es que tienes miedo a las alturas entonces?"
"Se siente peor cuando estás pegado a una pared en lugar de tener el control total de tus movimientos y sin obstáculos cerca."
"Eso... no tiene ningún sentido."
"No, no lo tiene."
Ari suspiró. "Deja que te ayude, anda," dijo antes de ponerse debajo de Nimb y darle un fuerte puñetazo al árbol. El árbol se sacudió, haciendo que Nimb perdiera el equilibrio y cayera junto a 3 bayas aranja. Por suerte, Ari abrió los brazos y lo atrapó antes de que cayera al suelo.
"Ouch, ¿¡por qué has hecho eso!?" Preguntó Nimb.
"Estooo... pensé que era la forma más fácil, lo siento..." Dijo Ari, mientras dejaba al pájaro en el suelo.
Nimb lo miró con el ceño fruncido. "Podrías haberme avisado antes, ¿sabes?"
"Tienes razón, perdón", Ari apartó la mirada, con una expresión de culpabilidad. "Pero... te he cazado al vuelo, y estás bien."
"Supongo... Aún así, no me gusta trepar árboles."
"Lo siento, no volveré a hacerlo... ¡Pero mira lo que tenemos aquí!". Ari señaló las bayas aranja. Nimb olvidó el dolor de la traición y agarró una de las bayas, devorándola inmediatamente mientras Ari tomaba las otras dos y las guardaba en su bolsa. "Será mejor que las guardemos para más tarde, por si sufrimos algún daño."
Nimb tragó lo que le quedaba de la baya y asintió, sentándose de nuevo bajo el árbol. "Entonces, ¿dónde vamos ahora?"
"A ver..." Dijo Ari, sentándose a su lado y abriendo su mapa. "Como he dicho antes, deberíamos visitar el siguiente pueblo, pero a partir de ahí no estoy seguro, la verdad."
"¿No tienes ningún sitio al que ir?"
"Sólo estoy de tranquis. Viajando sin más, a ver si con suerte encuentro mi propósito en la vida. Ehhh no es que tenga ningún motivo," respondió Ari algo inquieto.
Nimb ignoró su extraña actitud y se centró en lo que más le llamó la atención. "¿Un propósito? Como... ¿tu destino o algo así?"
"Sssssupongo, solo quiero encontrar algo con lo que de verdad pueda petarlo. Verás, me mola ayudar a los demás, pero como eso implica tener que darse de leches siempre como explorador, quiero encontrar una forma diferente de hacerlo, ya sabes, a mi bola. Eso es lo que realmente quiero."
"Hmmm, ya veo… Oye, no puedo dejar de fijarme en lo raro que hablas para tener un tono tan suave y una voz aguda. No te pega… nada."
Ari sonrió incómodamente y se rascó la parte trasera de la cabeza. "Bueno, no le des muchas vueltas, son cosas que aprendí en la escuela, que tenía gente muy rústica para ser de ciudad." Ari sacudió la cabeza y cambió de tema. " Pero bueno, ¿qué hay de ti? ¿Tienes algún propósito u objetivo?"
"¿Yo? Bueno... supongo que... quiero ser capaz de hablar con los demás y no tener miedo de todo el mundo."
"¡Guay! Pero yo diría que eso es más un paso que un propósito. Probablemente necesites lograrlo si quieres cumplir cualquier propósito posteriormente."
"Oh... Entonces no tengo ni idea de cuál es mi propósito."
"No te preocupes, al final lo descubrirás. Estás un poco como yo," dijo Ari, señalándose con el dedo.
"Pues vale. Por ahora sólo quiero ser lo suficientemente valiente..."
Ari lo pensó un momento y luego se levantó. "¡Vamos a ayudarte con eso, entonces! Vamos a practicar... ¡interacciones sociales!" Ari levantó el puño para enfatizar su emoción, sonriendo al Archen.
"¿Quieres decir... ahora mismo? ¿Estás seguro?"
"¡Por supuesto, es el momento perfecto! Vamos, sígueme."
Nimb se levantó y miró a Ari poco convencido, indeciso y, sobre todo, asustado. Iba a ser un día duro, aunque no hubiera secuestros ni combates. Ari y Nimb caminaron un rato, buscando otros pokémon a los que molestar, hasta que el Riolu acabó divisando a un Seedot y se acercó a él, mientras Nimb le seguía por detrás, intentando usar a Ari para ocultarse.
"¡Hola! ¿Eres de por aquí?" Preguntó Ari.
El Seedot se quedó mirándolo un momento. "Sí, soy de aquí. ¿Qué quieres?"
"Nah, solo un poco de charleta."
"No me fío de ti."
"Me alegro de que... Espera, ¿qué?" Ari frunció el ceño.
"Tienes una pinta muy rara para ser un Riolu," dijo el Seedot.
"Pero... Me estás juzgando por mi aspecto, ¡ni siquiera me conoces!"
"Aún peor. ¿Cómo sé que no me vas a atacar?"
Ari vaciló, sin saber qué decir a continuación. Entonces se volvió hacia Nimb, que temblaba ligeramente por detrás de él, y se apartó para dejarle a la vista.
"¿Y mi amigo? Parece que no le haría daño ni a un Cutiefly, ¿verdad?"
Seedot miró impasible a Nimb, que temblaba con más fuerza que antes. Nimb Intentó hablar. "Yo... yo... soy... eh..."
Nimb volvió a esconderse inmediatamente detrás de Ari, aferrándose a él con fuerza. Ari suspiró y miró al Seedot, esperando una respuesta.
"Tampoco quiero hablar con él," dijo Seedot.
"¿Qué? ¿Por qué?" Ari preguntó molesto.
"No es que no me fíe de él. Es que es demasiado patético."
Ari se quedó con los ojos como platos ante eso, mientras Nimb agachó la cabeza y soltó un quejido.
"No tenías que ser tan... directo," dijo Ari.
"Da igual, me voy." Y sin más, el Seedot dio media vuelta y se alejó.
Ari miró a su amigo plumífero, que seguía mirando al suelo, con el ceño fruncido. El Riolu le acarició la cabeza y Nimb lo miró tímidamente.
"Oye, ignora a ese tío, ni siquiera nos conocen," dijo Ari. "¿Y si lo intentamos de nuevo con alguien un poco menos... borde?"
"Bueno, esto..." Nimb suspiró. "Vale, por qué no, supongo..."
"¡Genial! No te preocupes, esta vez será diferente. Aunque... intenta no parecer asustado todo el tiempo."
Nimb apartó la mirada y se mostró ofendido. "No hacía falta decirlo así..."
"Pero... ¡No, no quería decir eso! No eres... Lo siento..." balbuceó Ari, agitando los brazos por delante notoriamente preocupado.
La reacción de Ari pilló desprevenido a Nimb, que volvió a mirarle algo más tranquilo. "Uhm... No pasa nada."
No queriendo perder más tiempo, reanudaron su pequeña búsqueda de otros pokémon con los que hablar. El bosque se hacía poco a poco menos denso y se notaba una abundante humedad en el aire mientras seguían caminando.
Tras atravesar una zona rocosa, llegaron a un río y siguieron su curso hasta encontrarse en un pequeño lago dentro de un valle, rodeado de altas paredes rocosas. Había algunos pokémon jugando en el agua. Al fondo, había una cueva en la que parecía imposible entrar, ya que el camino estaba bloqueado por rocas caídas.
Ari y Nimb se acercaron al lago, y este último empezó a temblar una vez más al ver a otros individuos. Eran unos siete; tal vez era demasiado para el Archen.
"¡Hola!" Dijo Ari, tratando de llamar la atención. Los pokémon del lago se percataron de la presencia de los visitantes y se giraron hacia ellos, aparentemente de buen humor.
"¡Eeey, buenaaaas!" Respondió una Brionne, sonriendo de oreja a oreja a los visitantes. Parecía tener demasiada energía. "¿Habéis venido a nadar?"
"Eeeh, bueno, no exactamente, estábamos viajando y encontramos este sitio por pura casualidad," dijo Ari, mientras abría su bolsa para echar un vistazo a su mapa. "Entonces, ¿este es el Lago Almaoculta?"
"Sí, es un lugar muy bonito, ¿verdad?" dijo un Golduck.
"¡Y es muy divertido jugar aquí!" Dijo un Popplio. Tenía una voz aguda y estaba nadando cerca de Brionne, así que Ari pensó que probablemente era su hermano pequeño.
"Al menos lo es por ahora," se unió a la conversación un Lilligant, mientras se sentaba en la orilla. "Espero que esto no empiece a atraer turistas civilizados, habría demasiada gente para venir aquí a relajarse, o simplemente... hacer cualquier cosa."
"Sí, sería una pena, ¡este lugar es precioso!" Dijo Ari. Luego miró hacia la entrada de la cueva en el fondo, pensando que sería interesante explorar ese lugar, pero las rocas estaban en medio. Se preguntó qué habría pasado allí.
Entonces, por un momento, Ari pudo sentir algo. Tuvo la sensación de haber estado allí antes, pero nunca lo había hecho. Enseguida, se sacudió esa sensación y trató de concentrarse en el asunto que tenía entre manos.
"¿Sabéis qué? Antes de venir aquí, nos secuestraron y escapamos solos. Es una historia bastante curiosa," dijo Ari.
"¿En serio?" Preguntó la Brionne.
"¿No estarás de broma?"
"¡Qué va! ¡Incluso hubo un equipo de exploración involucrado! Eh, Nimb, ¡cuéntaselo!"
Ari se apartó y se volvió hacia Nimb, pero vio que temblaba más de lo habitual.
"... ¿Nimb?"
"Yo... Eh... No quiero... Ari, no..."
Ari parecía preocupado, pero intentó seguir presionando. "¡Vamos, Nimb, no es nada, si son muy majos! Cuéntales lo que ha pasado."
"E-e-e-estábamos h-h-haciendo... Ehhhhh... N-no, Ari, por favor..."
"Sí, sólo un poco más, ¡puedes hacerlo!"
El Archen hiperventiló, mirando a la multitud de pokémon. Eran demasiados. Eran siete. Todos le miraban, preocupados. ¿Se iban a reír de él?
¿Quizá atacarle? Era demasiado, era demasiado.
¡Era demasiado!
Las lágrimas empezaron a formarse en sus ojos y salió corriendo, siguiendo el camino de vuelta. Ari no pudo detenerlo y se quedó viendo como tenía otro ataque de pánico.
"Awwww, pobre…" Dijo Brionne.
"¿Le pasa algo?" Preguntó Lilligant.
"N-no, es sólo que es un poco tímido, no te preocupes... Pero si me disculpáis…"
Ari echó a correr, intentando alcanzar a Nimb antes de que se perdiera, pero no lo veía cerca. Empezó a preocuparse, así que recurrió a sus poderes de aura y sintió su entorno. Sintió algo cerca del río, así que siguió el curso.
"¡Nimb! Nimb, ¿dónde estás?"
Mientras corría, finalmente vio al Archen cruzando el río usando un tronco como puente. Ari se acercó a él, pero antes de que pudiera decir nada, Nimb simplemente... resbaló del tronco y cayó al río. Y esa corriente era distinta de la que llevaba al Lago Almaoculta. El ataque de pánico sólo empeoró mientras nadaba desesperadamente, pero no podía luchar contra la fuerte corriente.
"¡Niimb, intenta nadar hacia un lado!" Dijo Ari, mientras lo seguía.
"¡No... sé... nadar!" Gritó Niimb.
"¿QUÉ?"
Nimb seguía intentando mantenerse a flote, pero el río lo arrastraba a gran velocidad, y consiguió evitar chocar con una roca de milagro. Las tres primeras veces. La cuarta roca se interpuso en su camino e impactó fuertemente contra ella, perdiendo la consciencia en el proceso, mientras seguía siendo arrastrado por la corriente.
"¡NIMB!"
Ari entró en pánico y se zambulló en el río, nadando tan rápido como pudo para llegar hasta él, pero también fue golpeado por una roca mientras lo hacía. A pesar de lo doloroso que fue, era lo suficientemente resistente, y siguió nadando hasta que pudo agarrar a Nimb. Ahora venía lo difícil...
Ari trató de sujetar a Nimb con un brazo, usando el otro para nadar hacia la orilla del río. Nimb no pesaba demasiado, pero llevarlo a cuestas era suficiente para que le costara mantenerse a flote, y tragó un poco de agua. Siguió nadando, y finalmente consiguió llegar a tierra.
Rápidamente sacó a Nimb y, aún tosiendo por el agua tragada, se concentró en salvar al Archen. Lo sujetó boca abajo y le levantó las caderas, haciéndole expulsar el agua que tenía en los pulmones, y luego le dio la vuelta y le presionó el pecho repetidamente.
"Por favor... Por favor, Nimb, despierta... Vamos..."
Al cabo de unos segundos que parecieron una eternidad, Nimb empezó a toser y abrió los ojos. Lo primero que vio fue a Ari llorando encima de él. Ari sonrió y suspiró aliviado, sentándose a su lado.
"Arf... Uf... Me alegro tanto de que estés bien..." Dijo Ari.
Nimb se levantó rápidamente y envolvió a Ari, que ya estaba llorando otra vez. "¡Buaaaaaa, graciaaaas, pensaba que me iba a moriiiir!"
La expresión de Ari se volvió algo sombría. "No... No, no me des las gracias. Casi mueres por mi culpa. Lo... lo siento..."
"Pero... *sniff* fui yo quien huyó y cayó al río…"
Ari lo apartó y apoyó los brazos en las rodillas. "Pero te obligué a hablar delante de demasiados pokémon, es normal que entraras en pánico..."
Nimb lo miró, preocupado. "Más o menos, pero..."
"Lo siento mucho."
"... Ari, hoy has pedido perdón demasiadas veces. ¿Estás bien?" El Riolu permaneció en silencio, pero Nimb insistió. "Sabes, no todo lo que nos pasa es culpa tuya."
"No todo, ¿eh…?"
"O... Ni siquiera una pequeña parte. Tú sólo querías ayudarme."
"¿Igual que te ayudé cuando accidentalmente nos llevé a un territorio misterioso? ¿O cuando elegí dormir justo al lado y nos secuestraron justo después?" Ari se agarraba los brazos con fuerza, haciendo que Nimb se preocupara.
"¿Y me protegiste en la mayoría de ambas situaciones?" Le recordó Nimb.
"Supongo... Pero eso no habría sido necesario si no la hubiera liado tanto, como hago siempre."
Nimb no sabía qué decir, así que hizo lo que mejor sabía hacer. Volvió a abrazar a Ari. "Si no fuera por ti, estaría ansioso y asustado todo el tiempo. Contigo, al menos sólo me siento ansioso como... la mayor parte del tiempo. Me has hecho sentir mucho mejor conmigo mismo, y sólo por eso ya merece la pena todo lo demás."
Eso provocó una reacción. Ari se encogió al principio cuando le abrazó, pero lentamente se inclinó hacia él, relajándose.
"Sabes... sigo sintiendo que esto es un poco incómodo, ya que nos conocemos desde hace tres días y tú has estado pegajoso desde entonces," explicó Ari. Nimb escuchaba en silencio, sin soltarse. "Pero aún así... me gusta sentir que alguien me aprecia. No es que apenas me haya pasado, simplemente supongo que lo echaba de menos. Al principio me parecía algo forzado, pero después de conocerte mejor, se siente… bien."
Hubo un completo silencio durante un minuto, con el Archen aún abrazando al Riolu, pero, por primera vez, Ari sintió que el silencio era agradable. Finalmente, Nimb rompió el abrazo y fue el primero en hablar.
"¿Te encuentras mejor?"
"Sí, gracias... Je, es extraño verte animándome, en vez de hacerlo yo."
"Supongo..."
"Uh, quiero decir, lo siento, no estoy diciendo que seas el único que..."
"No pasa nada, de verdad. No te preocupes, Ari."
Ari suspiró y le sonrió. Pensó en lo raro que era el Archen, encariñándose con él tan rápido. Sin embargo, podía ver que Nimb era algo más pequeño que él, y Ari era solo un adolescente, así que supuso que eso hacía a Nimb más dependiente de los demás. Aun así, estaba preocupado. ¿Cómo tenía tanto miedo de todo? ¿Le había pasado algo?
"Oye, Nimb... ¿Siempre has estado solo, o tenías como... una familia o algo así?"
La cara de Nimb se oscureció ante eso. "Yo... tenía una familia. Pero no quiero volver a ella..."
"Oh... lo entiendo". Ari no insistió más en el asunto. A juzgar por el tono, Nimb probablemente pasó por algo parecido a él. Y sabía mejor que nadie que no debía sacar el tema.
Descansaron un rato intentando alejar sus mentes de los malos pensamientos, hablando de las bayas que les gustaban. A Ari le gustaban más las bayas meloc, mientras que Nimb disfrutaba con las bayas ango. A Ari le pareció divertido que a ambos les gustaran los sabores dulces, aunque el Archen devoraba claramente todo lo que fuera comestible, como la baya aranja de antes.
Una hora después, reanudaron la marcha, Ari aún decidiendo a qué lugar debían ir a continuación, pues su mapa estaba lleno de lugares interesantes. Finalmente, alguien se cruzó con ellos.
"¡Eh, sois vosotros dos!" Dijo Brionne, acercándose con expresión preocupada. Nimb se escondió detrás de Ari, una vez más.
"¡Oh, hola otra vez! ¿Te encuentras bien? Tienes cara de cachorro perdido," dijo Ari.
"¡El cachorro perdido es mi hermano, no lo encuentro!"
La sonrisa de Ari se desvaneció de golpe. "¿Qué? ¿Cómo ha sido?"
Brionne empezó a dar vueltas mientras explicaba. "Estábamos en el Lago Almaoculta nadando como siempre hacemos los fines de semana, y él dijo que estaba aburrido de hacer lo mismo de siempre, le dije que no nadara muy rápido para evitar salpicar a los demás, y entonces estuve hablando con Lilligant un rato y cuando miré hacia atrás mi hermano no estaba, y miré en todas partes del lago pero no había rastro y..." Jadeó, con la cara roja.
"¡Vale, vale, relaja! ¿No tienes ni idea de lo que podría estar haciendo?"
"No sé, ¿quizá ehhh quería conseguir trabajo en la ciudad para poder comprar su propio terreno y crear un paraíso pokémon?"
Ari se quedó patidifuso. "Permíteme que lo dude."
Detrás de él, Nimb temblaba ligeramente. Ari se dio cuenta y se volvió hacia él, apoyando una pata en su hombro en un intento de tranquilizarlo. Brionne también se dio cuenta.
"¡Awww, no tengas miedo, peque!" dijo Brionne acercándose a Nimb, que se sobresaltó. "Soy un pokémon amistoso, como tu hermano mayor."
"¡Espera, no es mi hermano pequeño, es mi amigo!" Corrigió Ari.
Nimb dudó, pero decidió replicar. "Yo... No soy pequeño..."
A Ari le sorprendió que Nimb fuera capaz de decir 3 palabras sin temblar, así que volvió a intentar jugar sus cartas.
"Vale, lo siento entonces..." Ari miró entonces a Brionne. "¡Pero oye, podemos ayudarte a encontrar a tu hermano! Nimb puede saltar mazo alto, así que podría trepar a algún lugar para buscar desde un lugar alto mientras yo puedo usar mi aura. ¿Qué me dices?" Se volvió hacia Nimb, que lo miraba un poco nervioso.
"Yo... Bueno, eh..."
"¿Por favor? Te lo agradecería mucho, mi hermano es muy importante para mí..." Dijo Brionne, parpadeando mientras ponía ojitos. Parpadeando MUCHO.
Nimb no podía hacer nada contra esos ojos de infinita ternura. "Eh... supongo que... vaaaale."
Brionne se animó y Ari envolvió a Nimb en sus brazos, contento con esa exitosa interacción social. "¡Sí, así me gusta! Vamos, tenemos que empezar a buscar," dijo el Riolu.
A pesar de lo nervioso que estaba Nimb, se sentía bien al ver que Ari estaba orgulloso de él, y no parecía que Brionne fuera a hacerle algo malo, al menos por ahora, ya que los necesitaba. Quizás esta vez estaba a salvo...
Ari, que ya tenía una hipótesis en mente, los condujo a una parte más alta del curso del río, inspeccionando la zona con cuidado. Cerró los ojos y utilizó su aura para escanear los alrededores, pero no encontró a Popplio cerca. Abrió los ojos y se quedó pensativo un momento, hasta que fue interrumpido.
"Espera, ¿esto es...?" dijo Brionne. Había unas pisadas en la tierra que le resultaban familiares.
"Parece que sí, tu hermano estuvo aquí. Probablemente quería probar algo nuevo para divertirse," explicó Ari. Siguió lentamente las huellas, que conducían directamente al río. "Vino aquí y se tiró al río para poder nadar hasta el lago, como si esto fuera un tobogán acuático, ya que el agua fluye a toda pastilla, cosa que él disfrutaría, al ser de tipo agua. Al menos eso es lo que creo..."
"Ohhhh, ya veo, ¡tiene sentido!" Dijo Brionne.
Nimb se acercó vacilante, manteniéndose cerca de Ari, y se unió a la lluvia de ideas. "P-pero entonces, si... si no apareció en e-el lago, eso... eh, eso significa q-que se fue por el lado e-equivocado de la bifurcación del río..."
Ari sonrió ampliamente a Nimb, orgulloso de él por intentar superar su ansiedad social. "¡Exacto, bien pensado!" Ari sabía que era fácil de adivinar, pero pensó que Nimb realmente necesitaba un refuerzo positivo.
"Ehh no es t-tan impresionante..." Nimb se sonrojó.
"De todos modos, supongo que Popplio pasó por donde tuvimos ese pequeño… 'contratiempo' justo después de irnos, así que no debe de andar muy lejos," dijo Ari.
"Vale, ¡vamos río abajo entonces! Estoy muy preocupada por mi hermanito..." dijo Brionne.
Los tres corrieron, siguiendo el curso del río desde la orilla. Nimb se mantuvo cerca de Ari la mayor parte del tiempo, pero estaba más concentrado en buscar a Popplio que en la Brionne que corría junto a ellos, a su extraña manera saltarina. Debe de ser difícil correr con ese cuerpo, pensó Nimb.
Siguieron avanzando durante un rato, llegando más lejos que en su anterior paseo fluvial. Finalmente, Ari se detuvo e inspeccionó el río. "Hmmm... Vale, el caudal del río parece muy lento a partir de este punto... Puede que se haya detenido cerca de aquí y haya intentado volver al principio y hacerlo de nuevo. Pero no nos hemos topado con él en el camino, así que..."
Ari cerró los ojos y volvió a utilizar sus poderes del aura. Sintiendo su alrededor, seguía sin encontrar al chiquillo cerca, pero sí encontró algo más. El aura de otro pokémon, con unas intenciones estúpidas... Algún bromista, probablemente.
"Vale, seguidme. Nimb, quédate detrás de mí y, por favor, no te asustes por lo que vaya a pasar, estarás bien," le pidió Ari.
Brionne lo miró extrañada, pero hizo lo que le decían, y Nimb lo siguió, pegándose a Ari mientras lo usaba de escudo para lo que fuera que tuvieran delante. Ari siguió adelante, hasta que fueron recibidos con un repentino susto.
"¡BWAAAAAAAAAAHHHH!" Era un Haunter.
"¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHH!" Gritó Nimb, aferrándose a Ari desesperadamente.
"¡Aaaaahhh!" Gritó Brionne.
"... Sí. Uhmm, vaya, me he cagao, sí," dijo Ari tranquilamente. "Por cierto, ¿dónde se ha metido el Popplio?"
Al Haunter le pilló desprevenido su indiferencia. "Eh... ¿Qué?"
"Ya sabes, el Popplio al que asustaste antes. Asustaste a un Popplio, ¿verdad?"
"... ¿Cómo lo has sabido? Bah, como sea, se fue para allá," dijo Haunter, señalando a un lado. "Grita muy fuerte, jeje, ha sido bastante gracioso."
"¡Eh, no te burles de mi hermanito!" Brionne le riñó, mostrándose enfadada. El fantasma se estremeció.
"Ay... Lo siento, jo, qué sosa eres..."
"Da igual, vamos a buscarle de una vez..." Dijo Ari, y se fue en la dirección que señalaba Haunter, siendo seguida por una molesta leona marina y un pájaro aterrorizado.
Tras dejar atrás al fantasma, Brionne miró a Ari con curiosidad. "Oye, ¿cómo sabías que iba a pasar eso? Ha sido impresionante."
"Oh, es fácil, mis poderes de aura me ayudaron a sentir las intenciones de Haunter. Pensé que era probable que nos fuera a gastar una broma, y si lo estaba haciendo ahora, supuse que lo habría hecho muchas más veces, así que sospechaba que tu hermano podría haber pasado por lo mismo que nosotros."
"¡Ooohhhhh, eso ha sido muy inteligente! A mí no se me habría ocurrido," dijo Brionne.
"Bueno, no es para tanto, pero gracias, jeje..." Ari sonrió tímidamente.
"Pero aunque lo has visto venir, sigues temblando ligeramente. ¿También te ha asustado ese Haunter?"
La cara de Ari se puso roja. Le habían pillado. "Ehhhh ¿qué? No, ¡qué va! ¿Pero qué dices? Jaaa, que estaba asustado, dice..."
Nimb se inclinó más cerca, tratando de evitar el contacto visual con Brionne. "Sí que lo estabas, ¿verdad?
"Casi me desmayo," confesó Ari.
Los tres rompieron a reír, e incluso Nimb se estaba divirtiendo, a pesar de todo. Podía sentir como poco a poco se iba relajando, incluso después de aquel incidente y de la presencia del fantasma. Brionne parecía simpática, aunque aún no podía confiar en ella, pero al menos no se había burlado de él.
Desafortunadamente, la paz no duraría, ya que escucharon un grito agudo proveniente de delante de ellos. Brionne reconoció esa voz.
"¿Romi?" Corrió hacia adelante, volviendo repentinamente a su anterior estado de preocupación. Ari y Nimb la siguieron, este último quedándose atrás por si había algún peligro. Finalmente vieron a un Arbok a punto de atacar a un aterrorizado Romi, el Popplio que buscaban. "¡Espera, para!"
Arbok saltó hacia delante y mordió con furia, sólo para sentir sus colmillos detenidos por una fuerza desconocida, o más bien, la protección de Ari, que llegó a tiempo para salvar a Romi. Popplio abrió lentamente los ojos y vio al Riolu frente a él. Su hermana se acercó también para enfrentarse al enemigo.
"Bien, ¿qué está pasando aquí?" Preguntó Ari.
"¡Esssse chico intentó robarme lassss bayassss! Lo encontré dentro de mi nido," dijo el Arbok.
"¡Sólo quería esconderme del fantasma, tenía miedo!" Dijo Romi, temblando.
"Estoy seguro de que podemos hablarlo con calma. Atacar a un niño asustado está mal, ¿sabes?" Dijo Ari, frunciendo el ceño.
Brionne se volvió hacia su hermano y le indicó en voz baja que fuera donde estaba Nimb. Hizo lo que se le pidió y se unió rápidamente al Archen, que ya estaba bastante aterrorizado, pero no se sintió mejor cuando el Popplio se escondió... ¿detrás de él? ¿No debería ser Nimb quien se escondiera detrás de otro? Nimb intentó alejarse de Romi, pero el Popplio seguía acercándose, pareciendo tan asustado como él, así que desistió.
"¡No me importa ssssi essss un niño, los ladrones deben sssser castigadossss!" Dijo Arbok.
"Vale, lo estás haciendo a propósito," se quejó Ari.
"¿El qué?"
"Eso de la 'S'. Nadie habla assssí."
"¿Esssstássss inssssinuando que ssssueno essstúpido?"
"Bueno, estúpido no, sólo... forzado."
"A ver, en cierto modo te da un toque de carisma," añadió Brionne.
"Hmmm sí, más o menos", Ari asintió. Nimb y Romi miraban como si fuera un extraño partido de tenis.
"No osssss incumbe cómo... vale, BIEN, estaba fingiendo. Uno ni siquiera puede intentar parecer guay sin que le critiquen unos desconocidos."
"Lo sabía", dijo Ari con una sonrisa de satisfacción mientras apretaba el puño delante suya. "Aún así, no es exactamente lo que yo llamaría 'guay', pero..."
"¡Vale, hasta aquí hemos llegado!" Arbok escupió entonces algo de ácido que Ari y Brionne esquivaron, saltando en direcciones opuestas. Ari respondió con un ataque rápido, que utilizó para ganar suficiente velocidad para alcanzar a Arbok y agarrarle la cola. Luego giró a gran velocidad y lanzó al enemigo contra una roca cercana, aturdiendo a la serpiente.
"¿Hasta aquí hemos llegado, decías?" Contestó Ari con un tono algo orgulloso, aunque Nimb juraría que esa actitud no era genuina, sino que se sentía… fuera de lugar.
Arbok ignoró el dolor y se lanzó a por Ari, pero fue detenido por un pistola agua que le golpeó en el lateral. Brionne se había unido al combate, y su habitual sonrisa se transformó en una mirada furiosa. El pokémon cobra se levantó lentamente y se acercó a ella, pero fue alcanzado por un rápido ataque del Riolu antes de que pudiera siquiera preparar cualquier ataque. Sin embargo, el impacto no le hizo mucho daño, y en cuanto vio a Ari justo al lado del Brionne, arremetió con su cola y los golpeó a ambos, haciéndolos volar lejos.
Después de ocuparse de los mayores, Arbok se volvió hacia el asustado dúo. Romi seguía pegado a Nimb mientras la tensión aumentaba. La serpiente estaba a punto de atacarlos, enseñando los colmillos al Popplio mientras preparaba otro triturar, con un aura oscura emanando de su boca.
Nimb estaba paralizado por el miedo, atrapado en otra horrible pelea en la que no quería participar. Cuando sintió que el Popplio agarraba su ala, temblando más fuerte que él, sintió empatía por él. Estaba acostumbrado a pasar miedo todo el tiempo, y no se lo desearía a nadie, mucho menos a un niño como Romi.
Nimb no sabía lo que pasaba por su mente en aquel momento. Nunca habría esperado esa reacción de sí mismo, no en esa situación. Sin embargo, sucedió. Nimb se colocó rápidamente delante de Romi, intentando protegerlo del golpe, y generó fragmentos de roca de la nada, lanzándolos inmediatamente hacia el enfurecido Arbok con los ojos cerrados por el miedo.
El ataque en sí no causó mucho daño, pero lo que detuvo a la cobra fue el hecho de que una de las rocas cayó directamente en su boca, haciéndole toser y atragantarse, intentando desesperadamente sacar la afilada roca del interior de su garganta.
Al final, Arbok pudo sacar la roca, pero no tuvo tiempo de atacar, ya que un pistola agua le golpeó por detrás, lanzándole hacia delante y cayendo de bruces. Cuando levantó la cabeza, vio al Brionne y al Riolu de pie frente a los otros dos, ambos rodeados de un aura rojiza que era más intensa alrededor de las perlas del Riolu. El aura se desvaneció y Ari fue el primero en hablar.
"¡Ya está bien, cálmate un poco y escucha! Esto no va a acabar bien para ti si sigues atacándonos sólo porque un chiquillo apareció en tu nido por accidente."
"Así es," asintió Brionne. "¡Y estoy segura de que si echas un vistazo en tu nido verás que no falta ni una sola baya y que sólo estabas sacando conclusiones precipitadas!"
El Arbok dudó, reflexionando sobre eso por un momento, y finalmente decidió comprobar el interior de su nido sin perder de vista a los cuatro.
"Uno, dos, tres, cuatro..." Arbok empezó a contar. "Once, doce, trece, oh espera, me he saltado ese... Hmmm... Oh. No falta ni una."
"¿Ves? ¡Te lo dije!" Dijo Romi.
Arbok se volvió hacia él y lo miró fijamente durante un largo momento, con los ojos entrecerrados. "Hmmmm... Huh. Vale, entonces, supongo que te creo". Todos se relajaron, y Nimb tuvo que hacer un inmenso esfuerzo para no desmayarse después de tanta presión.
"Podríamos habernos evitado todo esto si nos hubieras escuchado desde el principio... De verdad, ¿qué pasa con los pokémon salvajes y su obsesión por los ladrones imaginarios de bayas?" Dijo Ari.
"Da igual, simplemente... largáos ya." dijo Arbok, incapaz de ocultar la vergüenza en su rostro.
"Sí, no te preocupes, te dejaremos con... Lo que estuvieras haciendo." Dijo Bionne.
Todos empezaron a alejarse, con Nimb y Romi aún mirando hacia atrás temiendo un ataque furtivo, aunque no pasó nada.
Ari se detuvo y se volvió hacia la serpiente. "Ah, y... perdona por decir que lo de tu 'S' no molaba, emmm... no quería ser cruel, sigue siendo algo amenazador y elegante."
Arbok se quedó mudo. "... Ya."
"Ummm sí, mejor me voy ya," dijo Ari, dándose la vuelta para alejarse con los demás.
Cuando estuvieron lo bastante lejos, Brionne se detuvo y miró a su hermano pequeño. "¿Ya has aprendido la lección?"
El Popplio frunció el ceño. "Sí... No volveré a escaparme solo..."
"Vale..." Brionne suspiró, pero rápidamente recuperó la sonrisa. "¡Al menos tenemos un final feliz! Y además..." De repente se giró hacia Nimb, que se estremeció. "¡Has estado increíble! Muchas gracias por proteger a mi hermano, ¡y a ti también, Riolu!"
"Je, no es nada... ¡Y sí, Nimb, has estado genial! De hecho has protegido a Popplio, ¡estoy muy orgulloso de ti!" Dijo Ari, radiante.
Nimb se sonrojó y miró a un lado. "Gracias."
"Por cierto," dijo Brionne. "Todavía no me he presentado como es debido. Me llamo Cora, ¡encantada de conoceros! Y él es Romi, como supongo que ya habréis oído." Romi saludó, levantando la aleta muy alto.
"¡Y yo soy Ari, encantado de conoceros! Y mi amigo aquí..." Miró al Archen, dedicándole una sonrisa tranquilizadora que le animó.
"Soy... soy Nimb. H-hola," dijo sonriendo ligeramente. Esta vez, Ari notó que ya no temblaba.
"¡Son unos nombres preciosos! Parecéis muy majos, ¿sois de por aquí?"
"En realidad," respondió Ari, "somos viajeros. Yo soy de Ciudad Iris, aunque estuve viviendo hasta hace poco en Villa Progreso. Encontré a Nimb cerca de la Arboleda del Eco y se unió a mí."
"Ya veo... No sabía que Riolus tuvieran ese aspecto fuera de Syftelia, supongo que eso también explica ese extraño poder que usaste antes para potenciar mi ataque."
"Ah, no, soy el único Riolu con este aspecto, y sobre mi poder... Bueno, ni yo mismo lo sé."
"¡Pero mola mucho!" Añadió Romi.
"Gracias, jeje."
"Oye, ¡también tenías toda la razón en tus deducciones sobre el paradero de Romi! ¿Cómo adivinaste todo eso?" Preguntó Cora la Brionne.
"Bueno, no sé. Pienso en las posibilidades y tiendo a tener suerte, supongo."
"A mí también me gustaría tener esa habilidad... Oye, se me acaba de ocurrir algo, ¡definitivamente deberíais venir a estudiar a la Academia Gholdengo en Pueblo Bismuto! Si os unís al grupo de investigación, ¡estoy seguro de que podréis convertiros en famosos investigadores con esas habilidades y conocimientos! Yo también me apuntaré, jiji."
"¿Una... academia? Así que es como... ¿volver al cole?" Preguntó Ari.
"Hay un grupo que es exactamente eso, sólo escuela básica, pero el grupo del que hablo también hace muchas investigaciones reales fuera de la academia, suena muy entretenido... ¡Y por eso me voy a unir!"
"Hmmm... No estoy muy seguro de eso, pero..." Ari miró a Nimb, que se limitaba a mirar sin entender absolutamente nada. "Supongo que tendremos que tomarnos un tiempo para discutirlo."
"Me parece bien. Bueno, si terminas uniéndote, ¡recuerda que seríamos compañeros de clase! Romi y yo deberíamos volver al pueblo ahora, se está haciendo tarde. Pueblo Bismuto está al norte, siguiendo el curso del río, no tardaréis mucho en llegar. ¡Hasta luego!"
"¡Oh, claro, cuidáos mucho!" Ari saludó, y Nimb también lo hizo. Ari pudo oír un silencioso 'adiós' de Nimb. Estaba haciendo algunos progresos con los desconocidos, aunque fueran muy lentos.
Los hermanos de tipo agua se marcharon, así que Ari y Nimb fueron a buscar un lugar donde pasar la noche. Eligieron una pequeña cueva cercana, pero no se adentraron demasiado, ya que seguían recelosos debido al reciente secuestro. Se sentaron juntos y comieron las bayas que encontraron ese mismo día, junto con otros alimentos. Era una noche tranquila.
"Ey tío, esto... ¿Cómo te sientes?" Ari preguntó.
"¿Eh? ¿Qué quieres decir?" Nimb respondió.
"Sobre hablar con extraños, y ser... ya sabes, valiente."
"¿Valiente? Estaba asustado todo el tiempo!"
"Aunque lo estuvieras, aún así protegiste a Romi, ¿verdad? ¿No estás orgulloso de eso?"
"Bueno... supongo. Se siente bien, la verdad."
Ari sonrió con cariño y cerró los ojos. "También has hablado con ellos. Y han sido majetes. ¿Lo ves? No hay que tener miedo a todo el mundo, hay muchos pokémon buenos por ahí."
"Supongo que tienes razón..." Nimb se lo pensó un largo rato. "Gracias, Ari. Por creer en mí, quiero decir. Y por impulsarme a esforzarme más."
"Je, no es nada, me alegro por ti," dijo Ari, tumbándose lentamente en el suelo. "Entonces, sobre eso de la academia..."
"Oh, claro. Ehmmm... Las investigaciones no implican necesariamente peleas, ¿verdad?"
"Exacto, es más que nada ir a clases y luego supongo que haremos cosas de detectives y resolveremos misterios to guapos y... Vaya, de repente me estoy emocionando con esa idea".
"Ya veo... Bueno, quizá sería una buena forma de hacer algo con mi vida", dijo Nimb, tumbándose al lado de Ari. Por supuesto, se puso cerca. Demasiado cerca, como siempre.
"Sabes, viendo cómo hemos salvado a Romi gracias a una especie de investigación... Me hace preguntarme si ésta sería una buena forma de encontrar mi propósito. Quiero decir, sería ayudar a otros pokémon sin que esté siempre combatiendo..."
También podría servirle para investigar el paradero de su amigo desaparecido, pero eso no lo iba a decir en voz alta.
"Podrías intentarlo, entonces…" Dijo Nimb. "Pero aún no estoy seguro de si se me daría tan bien."
"Está bien, aún tienes tiempo para decidirte. Por ahora vamos a descansar, que ha sido un día muy largo... Como el de ayer, y el de anteayer. Estamos apañaos con este comienzo, ¿eh?"
Nimb bostezó, y apoyó la cabeza junto a la de Ari. "Espero que esto no se convierta en algo habitual en nuestras aventuras... En fin, buenas noches, Ari."
"Buenas noches, Nimb."
"..."
"..."
"..."
"Nada, que no puedo dormir en este suelo duro."
"¿Podemos dormir sobre la hierba de fuera?"
"Definitivamente."
Estoy dentro de un edificio enorme, en una gran sala con paredes azules que tienen olas pintadas. Siempre dije que esos dibujos eran un poco infantiles, pero en secreto me gustaban.
Hay muchos otros pokémon entrando y saliendo, parece que todos se están preparando para sus misiones, como debería estar haciendo yo también. Lo veo bajar las escaleras, sonriéndome. Le devuelvo el saludo, siempre contento de verle.
"Buenos días, Ari," me dice. Siempre con su tono sereno, algunos pensarían que no está contento cuando habla así, pero sé que no es así, yo le conozco bien.
"¡Buenos días, Ren! ¿Has dormido bien?" Estoy tan contento de estar aquí con él…
"Supongo que sí, como siempre. Entonces... espera." Se acerca a mí y me pasa la garra por el pelaje de la frente, inspeccionando mi cuerpo. Mierda, lo ha notado. "... Estás cubierto de moratones otra vez." Su expresión se vuelve sombría.
"Oh, eh... No te preocupes, esta vez no duelen demasiado." No quiero que se preocupe por mí.
"¡Me da igual! Está claro que te han vuelto a hacer daño, y como siempre, no me has dicho nada." Me mira, hay preocupación en sus ojos. Sólo me muestra a mí ese lado vulnerable de sí mismo. "Por favor, me dijiste que no me lo ocultarías más."
"Tienes razón, lo siento... Pero es inútil preocuparse por eso. Vamos a elegir una misión y olvidémonos de esto por ahora, ¿vale?"
"Pero... ¡Maldita sea, un día de estos juro que les voy a dar una paliza!" Ren intentó respirar hondo. "Es demasiado injusto..."
No, no lo es. Me lo merecía. Pero él no quiere que diga eso. "Supongo..."
"Haremos algo al respecto pronto. En fin, por ahora vamos a ver el tablón de misiones..." Camina hacia la sala principal y yo le sigo. Nos detenemos frente al tablón, buscando alguna petición interesante para el día. Veamos...
'He perdido mi pañuelo en el río.'
'¡Llévame al final de este territorio!'
'¡Tráeme una baya atania!'
'¡Mi amigo desapareció en el bosque!'
'Me duele... Por favor, ayúdame...'
¿Eh? ¿Qué ha sido...?
'Ayuda... ¡Ayuda!'
¿Qué es esa voz?
'¡AYÚDAME, POR FAVOR!'
'¡AAAAAAAAAAAAGGGHHH!'
$%&"$!?¿!*$"#&%·/!()&%!"?!=!"(?%!?#
Ari abrió los ojos con un fuerte grito ahogado y se levantó rápidamente, mirando a todas partes, presa del pánico. Siguió jadeando, procesando que era sólo un sueño, y vio a Nimb levantarse lentamente a su lado.
"Mmmhmmm... ¿Qué pasa, Ari?"
Ari se relajó un poco. El sueño había sido agradable hasta ese momento, era una pena. "Oh... Lo siento, Nimb, he tenido una pesadilla..."
Todavía era de noche, y probablemente no había dormido demasiado. Al menos la hierba de afuera de la cueva resultó ser lo suficientemente cómoda, porque sí se consiguieron quedarse dormidos.
"Ya veo... ¿Quieres…?" Nimb bostezó. "¿...Hablar de ello?"
"No te preocupes, ya estoy bien. Volvamos a..."
Un gruñido repentino los sobresaltó a ambos. Nimb se levantó rápidamente y Ari se puso en posición de combate. ¿Qué era ese sonido...? Delante de ellos, desde detrás de los arbustos, un Armarouge se les acercaba. Sólo que... algo no andaba abien.
Sus habituales tonos rojos y amarillos estaban algo apagados, y tenían un tono azulado mezclado. La llama de su cabeza era blanca en lugar de roja, y sus ojos estaban en blanco. Aquello no era normal. Soltó otro gruñido, esta vez más fuerte que antes, y cojeó un poco mientras intentaba acercarse a Ari y Nimb.
De repente, se detuvo por un largo momento de tensión. Y entonces...
Atacó.
¡Parece que por fin pasan cosas! Me hacía ilusión compartir este capítulo por la escena del sueño. Me encanta, aunque sea corta. Los tres primeros capítulos no han sido más que aventuras aleatorias para introducir a nuestros protagonistas, pero ahora es cuando realmente empieza la historia.
En el próximo capítulo: un nuevo comienzo tras una situación de vida o muerte.
