Capitulo 13.

Azucena

Llegamos justo a tiempo ya que al entrar y prepararnos obligados por Claudia, llego Papá de su largo viaje sorprendido por su fiesta, lo felicitamos cada uno y pasamos a comer halagando la comida de Annetta la comida fue agradable contando como le fue en el viaje y de cómo estaba ansioso de llegar y terminando seria la entrega de regalos… era la hora.

-¡Pasemos al salón Amore es hora de los regalos!- Mamá se veía entusiasmada por todo lo que habíamos organizado, los cumpleaños de todos eran muy intensos pero papá casi nunca quería celebrarlo decía que no era necesario que con estar con nosotros bastaba pero Claudia este año no se rindió y se lo agradecía mientras mas momentos felices mejor para el futuro.

-Asi que si hay mas!- La alegría se podía cortar en el aire llegando tome una guitarra que Leonardo me había conseguido y si que fue difícil aprender a tocarla pase horas practicando y en un momento rompí casi todas las cuerdas ese día Leonardo rio demasiado.

-Para empezar con los regalos empezaremos con el talento de nuestra hermana asi que…. Zusu empieza- Claudia como buena organizadora me presento como si estuviéramos en un recital frente a muchas personas pero estas personas que solo eran 5 eran demasiado importantes, ya les había cantado muchas canciones sobre todo a Petruccio y claro era el que mas me escuchaba cuando estaba trabajando pero ahora había echo lo posible para recordar una buena canción para él aunque terminando sacando muchas frases de varias canciones y parecía mas un poema que una canción pero que son las canciones si no mas que poemas para la gente.

-Es una canción corta espero te guste…

Hoy celebramos a alguien

No tengo palabras para expresarte ….cuanto te quiero

Te quiero agradecer el amor que me diste

Y no me alcanza la vida para agradecerte

Toda mi vida pasare amándote

Y espero que tu…..

Escuches esta canción

Donde quiera que te encuentres es pero que tu

Al escucharla te acuerdes de mi como yo me acuerdo de ti.…..- una recopilación de muchas canciones al terminar de tocar la canción deje la guitarra en una mesita que estaba cerca, pero al voltear me vi rodeada por papa que me abrazo tan fuerte dándome su cariño, aquel que siempre s eme negó por azares del destino esto no lo cambiaria por nada.

-¡Gracias pequeña flor, me encanto!- le devolví el abrazo me había salvado ya hace 12 años y eso fue lo mejor que me puso pasar ahora mas que nunca debia evitar esa tragedia.

-¡No es todo….toma!- le entregue la caja con el anillo el lo abrió y lo admiro se veía sencilla y algo tosco pero a simple vista guardaba un secreto

-Es muy bello!-

-No es todo lo que hace mira…-le mostré el mecanismo sorprendiéndolo -Para ayudarte con los malos- le dije en un susurro sonriéndome nada mas el sabia que se su secretó agradecía que no pidiera que olvidara nada de lo que vi de niña

-Gracias- le sonreí y me aleje de el para la siguiente en pasar fue Claudia sabia cuando le costo hacer su regalo y sin duda algo muy de ella.

-Toma Papá esto es de mi parte- Claudia le entrego una camisa blanca con el escudo bordado si que había dominado esa técnica.

-Pero que bien esta hecho ….Gracias mi princesa- la cara de Claudia era roja y el que lo abrazara fuerte y por un buen rato dejo a prueba lo feliz y satisfecha que estaba.

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Los demás le entregaron algo juntos era muy obvió ya que la botella de vino que le dieron si que era cara, todo fue bueno pero su cumpleaños solo me indicaba algo me quedaban 7 meses únicamente antes de que llegue ese día, tenía poco tiempo.

La mañana siguiente fue algo tranquilo el desayuno y fue bueno verlo usar nuestros regalos al menos de Claudia y el mio.

-Familia gracias por todo por ahora debo salir de viaje en la noche-

-¿Cuándo volverá padre?- Federico fue quien le preguntó no había durado casi nada las conspiraciones ya debieron comenzar ya que cada vez salia mas me daba miedo que mi presencia le cause algun daño matándolo antes de la hora pero eso no lo permitiría ayudaría.

-No lo se hijo pero mientras no estoy espero que se comporten y cuiden de su madre- nos dijo a todos pero deteniéndose en mi y Ezio me hubiera ofendido si no fuera verdad.

-Claro- respondimos todos

-Zusu antes de irme me vendría bien unas cuantas medicinas para…el cansancio- algo clave cuando necesitaba para el dolor y posibles heridas y yo solo debía responder algo que todos y toman como juego pero el sabia que le daría lo que necesitaba y despidiéndome esperando la próxima comida juntos.

-Supongo que ya es hora de la merienda- me rei dejando confundidos a todos pues estábamos comiendo.