Capitulo 5
Azucena
Cuando las cosas se calmaron y mis ojos dejaron de derramar lagrimas y volvieorn a su normalidad pase la tarde jugando con Ezio y sus hermanos me divertí era como volver a tener esa edad no entendía nada de nada pero cuando llego la noche llego el primer problema…¿Dónde iba a dormir?.
-Niños vamos a cenar- Maria nos hablo en la puerta interrumpiendo el juego que les enseñe fue algo bueno que me entendieran y pudiéramos jugar un pequeño juego de saltar el resorte solo que en lugar de un resorte era una cuerda común.
-Si mami- claudia era muy tierna a pesar de tener 3 años casi 4 era demasiado educada y hasta pensé que no me aceptaría por robar un poco la atención de sus padres pero fue grande mi sorpresa que ella estaba mas que encantada de tenerme aquí pues era otra niña en la familia con quien jugar cuando me dijo eso la abrace por un buen rato ya que las niñas del orfanato mas chicas que yo se iban muy pronto al ser adoptadas hoy tuve suerte de sentir ese sentimiento.
-Azu siéntate junto a mi- pidió Claudia jalándome de la capa de Ezio yo no sabia que decir pero ates de avanzar la capa se me cayo dejando ver mi vestimenta que no habia mostrado a nadie.
-Woou ¿que tipo de ropa traes?- Federico fue el primero en acercarse
-Am una tradicional de donde vengo- no era mentira solo que no se de donde es esta niña o mejor dicho no se donde estaba antes de saber quien era.
-Por ahora vayamos a comer nos contaras después- Ezio Gracias no sabia que decir y tu fuiste mi salvación.
La cena transcurrió tranquila los platillo distintos a los que conocía o había comido pero todo estaba delicioso María me decía como comer, como utilizar los utensilios incluso que hacer cuando debía pedir algo, todo fue con mucha paciencia era lindo pasar esto ella me explico todo con calma, cuando termino la cena ella se llevo a Claudia a su habitación y la metió a su cama Federico, Ezio y yo la seguíamos de cerca, luego fue el turno de Federico quien arropo gentilmente dándole un beso de buenas noches cuando salió de la habitación tomo a Ezio en brazos dirigiéndose a la habitación del fondo en el pasillo iba seguirla pero unos brazos me tomaron alzándome al mirar arriba era Giovanni que me sonreía.
-Veo que ya empiezas a tener sueño- dijo mientras seguía a María yo no lo había notado pero mis ojos comenzaban a cerrarse
-Si Papa Giovanni- incluso mi voz salía adormilada
-Mami…papi ¿Puede quedarse conmigo?- una pregunta que sorprendió a los tres y como no jamás pensé que realmente siguiera insistiendo con ellos.
-Amor ¿Qué dices? Que pase su primera noche con Ezio- María lo miro intensamente era como ver a dos almas gemelas comunicarse telepáticamente con solo los ojos verlo en pantalla era una cosa con actores pero verlo en persona era hermoso simple sin mas.
-Pequeña flor ¿No te molesta?- al parecer concluyeron que debían preguntarme y la verdad estaba emocionada.
-Si me gustaría dormir con Ezio- lance un bostezo que fue contagioso a Ezio asi que al decir eso nos llevaron hasta su cama cambio a Ezio como lo hizo con los otros pero al verme y darme cuenta no tenia ropa aquí pero grande fue mi sorpresa al ponerme ropa de Ezio muy cómodas a decir verdad y ya cambiados nos arroparon a los dos era muy agradable las sabanas de su cama y o vaya el colchón estaba suave demasiado a comparación de las posada.
-Ahora a dormir lindos niños cierren los ojos para que vengan los sueños…Buenas noche mis niños- María nos dijo un verso lindo y a cada uno nos dios un beso en la frente y salió de la habitación dejándonos en la oscuridad.
-Ezio…gracias por dejarme dormir contigo- mi voz se oía muy adormilada y lo que alcanzaba a ver el sonreía.
-De nada…hasta mañana- y de ahí ya no escuche mas ruido fue un gran día esperaba en el futuro que fueran asi y me olvide de todo y solo me acurruque al pequeño niño que no fue ajeno a mi abrazo.
