Disclamier: Los personajes son de S.M, yo solo los tomo prestados para hacer historia de ellos.

Cuando estamos de regreso en la mansión, sigo pensando en los miles de escenarios en los cuales Edward Cullen podría enfadarse. Por el momento, me quedo con la actitud que tuve en el hotel, porque al menos sé que eso lo molesta.

Bajo de la camioneta y espero a Seth. Al ver que él no baja, voy hasta su puerta y toco la ventanilla.

— ¿Necesitas algo, señorita Bella?

— Sí. Necesito mi equipaje — suelto.

Él asiente.

— Ah, ya veo. No necesitas preocuparte por él; en un rato más alguien vendrá por él y lo llevará a tu habitación.

Alzo una ceja.

Soy perfectamente capaz de llevar mi propia ropa; supongo que esto es cosa de ricos y, mientras esté aquí, tengo que adaptarme a todo esto.

Asiento un par de veces con la cabeza mientras retrocedo un par de pasos. Después giro sobre los talones y camino directo a la entrada de la casa.

Cuando llego allí, me encuentro un poco indecisa, sin saber si debo tocar y esperar a que alguien me abra, o verificar si puedo hacerlo por mi cuenta; hago lo segundo.

No hay nadie cerca, así que decido ir al despacho y ver si puedo encontrar algo allí.

Cada vez que me acerco, puedo escuchar voces que provienen de algún lado. No, espera, no son voces, sino gritos; y puedo identificar perfectamente de quién es esa voz: es Alice.

Podría ser algo importante de lo cual deba enterarme, así que camino lo más silenciosamente posible para que ellos no puedan escuchar que estoy acercandome

Cuando estoy más cerca , puedo darme cuenta de que los gritos provienen del despacho y veo la puerta que se encuentra semiabierta.

— ¿Por qué demonios la trajiste aquí, Edward?! ¡Sabes el daño que me hizo! — está gritando Alice a su hermano.

— ¿Podrías calmarte? Eso no le hace bien a ti ni tampoco al bebé — dice Cullen.

— ¿Y crees que va a hacerme bien saber que ella está aquí?! ¡Por Dios! Pudiste haber pedido esto a Tanya y no a esa, a esa...

— Ella no era opción — suelta él.

— ¿Qué? ¿Por qué no? ¡Tanya es mejor que esa mujer! — replica Alice.

Hay algunos segundos de silencio y mi corazón comienza a latir con rapidez. ¡Mierda! Espero que a su hermana le cuente realmente la verdad.

— Sabes a la perfección que Tanya no me agrada — lo escucho maldecir —. Y respecto a Isabella... ¡Mierda! Estaba tan enfadado ese día que pensé en las consecuencias que traería besarla en público. Ahora los inversionistas para los nuevos proyectos están un poco ansiosos por el escándalo; ellos saben que somos una compañía seria y que no hacemos esta clase escándalos.

— Por favor, Edward. Sé muy bien que Los hoteles Cullen son tan poderoso que puede manejar los nuevos proyectos sin la necesidad de inversionistas.

— Somos capaces de hacerlo, sí. Sin embargo, hay contratos de por medio.

Hay otra pausa.

— Podría haber otras soluciones.

— Tengo mis razones para hacerlo — suelta Cullen.

¿Qué mierda?

Un grito involuntario sale de mi garganta. Rápidamente llevo una mano a mi boca.

— Espera aquí — lo escucho decir, seguido de pasos que se acercan en mi dirección.

¡Mierda! Puedo huir y hacerme la desentendida, pero no voy a hacerlo. Voy a enfrentarlo.

— ¿Qué haces aquí? — demanda en cuanto me ve.

Ruedo los ojos.

— ¿Qué se supone que tengo que contestar a eso? Tú quisiste que viniera aquí.

Me río.

— Escuchaste lo que dije.

Aunque no es una pregunta, asiento solo una vez con la cabeza.

— Espero que le hayas dicho cómo es que acepté estar aquí. ¿Te contó que utilizo chantaje para que aceptara su ridículo acuerdo? — digo a Alice, que viene en hacia nosotros.

— ¿Qué hiciste qué? — pregunta Alice con enfado.

Me cruzo de brazos y le doy una miradita socarrona a Edward .

— Vaya. Al parecer no soy la única a la que mientes, señor Cullen— miro a Alice—. A mí no es a la que deberías tener tanto rencor, sino a tu querido hermano. Ahora me tendrás aquí por un buen tiempo.

Alice abre y cierra la boca como un pez fuera del agua. Después mira a su hermano con incredulidad.

— ¡Carajo! ¿La abuela, papá y mamá lo saben?

No hay tiempo para una respuesta porque los pasos de alguien más se escuchan por el suelo de mármol y nos hacen callar a todos.

A cierta distancia aparece Esmerald.

— Me alegra que estés de vuelta, Isabella— dice la madre de ambos.

Me giro con lentitud y le sonrío.

— Hola de nuevo, señora

Cullen.

Ella niega un par de veces.

— Oh, por favor, llámame solo Esme. La señora Cullen es mi suegra, Elizabeth — dice.

Le sonrío con amabilidad y asiento un par de veces.

— Mamá, ¿podrías mostrarle a Isabella la habitación en la que se va a quedar?

Esme parece contenta por eso; se acerca más a mí y me toma del brazo con plena confianza. Mantengo la esperanza de que ella no sepa nada del maldito chantaje de su hijo.

— Claro que sí. Ven conmigo, Isabella — dice y comienza a tirar un poco de mí para que la siga. — ¿Vienes con nosotras, cariño? — pregunta a Alice. Ella niega.

— No, mamá. Iré a buscar a Jasper, pero las alcanzaré después.

Miro a Edward por algunos segundos y por lo que puedo notar, está comenzando a enfadarse. Lo sé porque su rostro se torna sin ninguna expresión, tal como lo hizo la noche de la cena benéfica.

Le doy una sonrisa burlona; he tenido al menos dos ideas rápidas que pueden hacerlo enojar aún más; eso me agrada.

Cuando Esme tira un poco de mí, me detengo.

— ¿Vas a venir con nosotras, amor? — suelto en tono meloso.

Veo las aletas de su nariz detenerse. Doy una breve mirada a Alice y ella disimula muy bien la sorpresa de mis palabras.

Esme mira a su hijo y luego a mí; también puedo notar que Esme está sorprendida por cómo le he hablado a su hijastro. Sin embargo, Edward solo menea la cabeza, negando.

Ahora soy yo quien tira de Esme para que me lleve a cualquier lado de esta enorme casa.


Hola, estamos aquí con un capítulo más, cortito, pero seguido XD... Espero que el capítulo sea de su agrado.

¿Me cuentan qué les pareció?

Gracias a las personas que regalan su valioso tiempo para leerme y comentar esta historia.

Gracias a:Antonella Masen, Dess Cullen, Indi93, Car Cullen Stewart Pattinson, JadeHSos, Ary Cullen,