Disclaimer: El universo y los personajes que reconozcáis pertenecen a Dan Goor y Michael Schur. Solo la trama es mía. No obtengo beneficios económicos ni lucrativos al escribir la historia.
Aviso: "Esta historia participa en la actividad multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras.
La tabla escogida es Fantástica y el elemento elegido fue Extraterrestre.
Sí cumple con la temática del mes.
Fandom: Brooklin Nine-Nine.
Otro disturbio.
Charles y Jake cantaban en el coche camino a un caso. Al parecer, unos jóvenes habían estado en un descampado haciendo una fiesta ilegal y hubo un disturbio.
-Odio el turno de noche. Tocan los casos menos interesantes. -Peralta se quejó. -¡Y debería ser al rebés! Noche, todo está oscuro... ¡Es propicio para crímenes! Ahora todo es borrachos, borrachos, y oh, sí, más borrachos. Y sus desvaríos dejaron de ser divertidos tras la primera semana.
Y ahora les tocaba otro disturbio con borrachos.
-Usas demasiado la palabra borrachos, Jake. Además, el turno de noche no es tan malo...
-¿Lo dices por ese lugar donde te masajeaban los pies? Ah, no, que era una tapadera para blanquear dinero.
-Estás muy negativo. -boyle regañó. -Hay que mirar el lado positivo.
-¿Pero hay alguno?
-Claro que sí, Jakey. He descubierto restaurantes a los que no he ido nunca por ser exclusivamente nocturnos. Los ha habido buenos, malos, pésimos, pero ¡es una experiencia nueva!
-Suena horrible, Charles. Es mas. prefiero a los borrachos, y sí, he vuelto a utilizar esa palabra. Prefiero a los borrachos antes de esas... Experiencias culinarias.
Llegaron al descampado y bajaron del coche.
Agentes de uniforme parecían haber calmado algo la situación.
-¿Qué tenemos? -El inspector Peralta interrogó.
-¡Molly ha desaparecido! -Una joven de piel morena y trenzas gritó histérica. -¡Fue a mear y no ha vuelto!
-¿A... Mear? -Charles quiso saber.
-Vale, no. Nos íbamos a enrollar, pero yo quería mear y le dije que esperara en el árbol... Y cuando volví, no estaba. -Una chica corpulenta y pelirroja intervino. -De eso ya hace dos horas.
-¿No pudo irse a casa? -Jake cuestionó. -¡No! Vino con Jude, su hermano. Y esto está demasiado lejos de cualquier parada de autobús o estación de metro. Y su bolso lo tiene Alice. Así que no se fue a buscar un taxi ni pidió un Uber.
Tras más preguntas e indagaciones, se peinó la zona en busca de Molly. No había ni rastro. Los policías del Ca9, incluso comentaron que era como si se hubiese desvanecido en el aire.
Jake no daba crédito y sus amigas y hermano estaban cada vez más inquietos, con razón.
Algo llamó la atención de Charles y se lo señaló a su compañero.
Eran luces en el cielo, que giraban de forma extraña. Vieron un disco grande y plateado girar y desvanecerse junto con las luces.
-¡Extraterrestres! -Exclamó Jake. -No me abduzcáis, por favor, soy demasiado increíble para eso... O tal vez sí quiero. La experiencia sería...
Charles no estaba tan convencido de que la experiencia merecería la pena.
La conversación se cortó cuando una chica rubia que concordaba con las fotos que habían visto de Molly apareció dando tumbos por entre los árboles... Por la misma zona en la que habían estado buscando los perros hacía apenas un cuarto de hora.
Sus amigas y hermano estaban deseando abrazarla y hacerle preguntas, pero los agentes les detuvieron, pues Jake y Charles debían interrogarla primero.
-¿Molly Coopper? -Peralta preguntó.
-¿Eh? Sí, sí. Soy Molly. -La joven parecía algo desorientada todavía.
Fueron a un hospital con ella para hacerle pruebas de toxicología y algunas otras pruebas estándar.
-¿Recuerdas qué te pasó? Estuviste cuatro horas desaparecida.
-Sí. Recuerdo que estaba esperando a Xanon en el árbol y...
Contó que había visto un disco plateado gigante girar en el cielo y luces azules y amarillas. De repente, sintió como si algo tirara de ella hacia arriba.
Que entró en una especie de habitación metálica con una mesa en la que unos hombrecillos grandes y naranjas la ataron. Después, hombrecillos grises la exploraron y le hicieron pruebas.
Dijo también que le sacaron sangre y que en un momento dado debieron dormirla porque lo siguiente que supo, era que algo la dejaba en el suelo terroso del descampado y esas luces que había visto antes se estaban yendo.
Los inspectores no daban crédito. ¿De qué estaría hablando? ¿Qué le había pasado de verdad a Molly Cooper?
Pensaron que era producto de haber bebido demasiado o alguna droga... Pero los médicos no encontraron nada en la sangre excepto alcohol, pero no tanto como para sufrir alucinaciones.
Y aunque Jake creía en los extraterrestres y había visto esas luces y el disco, no podía poner en su informe que Molly Cooper había sido secuestrada y abducida por aliens.
