FRAGMENTOS

¡Hola! Nuevo Capítulo :)

- Cbt1996: ¡Gracias, linda! Me hace muy feliz que hayas disfrutado del capítulo, y sí, ¡me encanta el drama! Es un gusto saber que las emociones están a flor de piel y que los personajes te mantienen tan al filo. Kagura definitivamente es un misterio, así que entiendo perfectamente tus dudas. Y Sesshomaru… bueno, su historia con Rin va a traer mucho más drama, no te preocupes. El envenenamiento de Moroha fue un golpe fuerte, y Kag está en modo mamá leona total, ¡lo que hace que se ponga más intensa! Veremos qué más viene, pero definitivamente se vienen más revelaciones y sorpresas para mantener la tensión. ¡Mil gracias por tu apoyo y la eterna espera! Me emociona seguir compartiendo esta montaña rusa contigo. ¡Un abrazo grande!

- Kayla Lynnet: ¡Ay, qué comentario más increíble! Estoy totalmente de acuerdo, la pequeña Moroha no se merece todo lo que le está pasando, y Naraku y Kikyo definitivamente no se tocan el corazón. Lo de Naomi ha dejado a muchos con dudas, y entiendo perfectamente ese deseo de decirle "¡Ya siéntese, señora!". Pero hay tanto en juego que nadie puede estar tranquilo jajaja. La situación con Sesshomaru y Kagura ha traído otro nivel de intriga (intriga que quiero que me ayuden a resolver...). Todo es tan intenso, y Rin lo está pasando fatal con esos sentimientos encontrados. Por otro lado, lo de Kagome llamando a Moroha su hija frente a todos... ¡BOOM! Una bomba más para sumar al drama. Me alegra muchísimo que hayas disfrutado el capítulo, y te prometo que lo que viene te va a dejar igual o más en shock. ¡Gracias por tu apoyo y por compartir todas estas emociones conmigo! Un abrazo grande, bella.

- joiscar: ¡Jajaja, es que Sesshomaru definitivamente se metió en un buen lío esta vez! Le toca enfrentar las consecuencias, y seguro no será fácil, pero ya veremos cómo se maneja. Y sí, nuestra Kagome no va a dejar pasar por alto lo de Moroha, ¡porque nadie se mete con su hija! Me alegra muchísimo que estés disfrutando el drama y las vueltas de la historia. ¡Gracias a ti por leer y por siempre dejar comentarios tan llenos de energía! Un abrazo enorme.

- Karii Taisho: ¡Hola, hola! ¡Tu comentario me ha hecho sonreír de oreja a oreja! ¡Es que tienes una capacidad increíble para conectar los puntos y teorizar! Lo de Kagome presentándose como Escargot mientras dice que es momento de revelar la verdad... ¡es una de esas decisiones llenas de contradicciones y emociones! Pero, como bien sospechas, poco a poco se irán aclarando las razones, aunque puedo decir que solo se acobardó, tuvo miedo y no sabía cómo iban a reaccionar su madre y hermana. Sobre Kagura, me encanta que estés empezando a dudar de si es víctima de Naraku o no. Porque, aunque parece ser igual e Kikyo, a veces el control de Naraku sobre otros es sutil, y hay cosas que aún no se han revelado por completo. ¡Tu peluca y maquillaje te ayudarán a mantener la calma en estos giros de trama, eso seguro! Jaja El karma no perdona, y Naraku tiene una lista larga de deudas pendientes, pero eso no significa que va a rendirse fácilmente. Y con lo de Sesshomaru y Rin, ¡ahí sí que hay tela para cortar! Esos dos tienen una historia que apenas está empezando a salir a la luz, y sus sentimientos se entrelazan de una manera muy compleja (Hablaré de eso más adelante en mi nota final). Sobre los favores que Kag le pidió a Miroku... ¡oh, ahí está el misterio! Podría estar relacionado con Sango, con Moroha, o con algo más grande que aún no se ha revelado del todo. Y lo de Moroha... solo diré que, ¡Naraku no siempre puede controlarlo todo jaja! El peligro es real, y Kagome está dispuesta a todo por proteger a su hija. ¡La bomba de la verdad finalmente ha explotado y la madre de Kag tiene mucho que procesar! Veremos qué sucede ¡Gracias a ti por siempre dejar comentarios tan increíbles! Te deseo mucha suerte en tu regreso al trabajo, ¡y aquí estaré escribiendo mientras tanto! (lento, pero seguro) Un abrazo grande y mucha energía.

- Rosa. Taisho: ¡Hola, hermosa! ¡Tu emoción y energía son contagiosas! Lo que pasó con Moroha está lleno de misterio, ¿verdad? Como Kagome bien dijo, no es una alergia, así que hay algo mucho más turbio detrás, y Naraku parece estar involucrado. Pero, ¿qué tanto control tiene sobre esta situación? ¿Y la mamá de Kagome? ¡Eso también está por verse! No podemos confiar en nadie por completo. Sobre Kag, ¡entiendo totalmente tu frustración! Parecía el momento perfecto para que lo dijera todo a Rin y su madre, pero una vez más se contuvo. Es complicado para ella, y aunque ya se lo contó a su madre, hay muchas más verdades que saldrán a la luz muy pronto. ¡Y sí! ¡Kagura está realmente embarazada! Lo de Sesshomaru y Rin se está volviendo más doloroso de lo que imaginábamos. Pero aún hay esperanza, porque Kagura tiene sus propios problemas ¿Qué pasará...? Lo sabremos pronto. Nada está completamente cerrado todavía. ¡Y LO QUE KAGOME DIJO! ¡Finalmente se reveló la verdad! Kag sacó toda su fuerza de madre, dispuesta a luchar por su hija y su familia. Me alegra tanto que esa escena te haya impactado tanto, porque fue un momento clave para ella. Entiendo que necesites el siguiente capítulo con urgencia después de todo esto y lamento mucho la demora. Pero ¡Gracias por tu apoyo constante y tus palabras llenas de cariño! Espero poder traerte la continuación muy pronto. ¡Un abrazo enorme y nos leemos pronto!

- Ferdy Arevalo: ¡Hola! ¡Vaya giro inesperado! Me alegra que la trama te haya sorprendido. Sí, la noticia sobre Kagura y Sesshomaru definitivamente le da un giro dramático a la historia, y entiendo que la situación de Rin sea dolorosa, pero veremos qué pasa. Y Sobre los favores que Kagome le pidió a Miroku, tienes razón en que hay muchas preguntas sin responder. Todo está entrelazado y pronto veremos cómo se resuelven. Aún me está costando adaptarme bien al nuevo semestre, sin embargo, ahí vamos. ¡Gracias por tus buenos deseos y por seguir la historia con tanto entusiasmo! ¡Nos vemos en el próximo capítulo!

- kcar: ¡Entiendo tu preocupación! Lo que le hicieron a Moroha es realmente angustiante. La cuestión del bebé de Kagura y Sesshomaru es un misterio que espero aclarar en estos capítulos, porque todo está tan enredado que es difícil saber qué esperar. Estoy segura de que el reencuentro entre Kagome y Moroha será una de las partes más emocionantes y esperadas de la historia. ¡Gracias por tu paciencia y por seguir tan de cerca la trama!

- Annie Perez: ¡Esa es la gran pregunta! La revelación de la verdad sin duda tendrá un impacto profundo. La señora Higurashi tendrá que enfrentar muchas emociones y sorpresas, especialmente con todo lo que ha ocurrido con Moroha. Este es un punto crucial para la historia, ya que su reacción podría cambiar el curso de los eventos. Será interesante ver cómo maneja la verdad y cómo eso afecta a su relación con Kagome, Moroha y el resto de los personajes.

- Lin Lu Lo Li: ¡Qué capítulo tan intenso! Definitivamente, la situación de Moroha está generando mucha tensión. Tienes razón en que, cuando se trata del bienestar de un ser querido, las emociones pueden nublar el juicio. Inuyasha y Kagome están haciendo lo mejor que pueden en medio de un caos total. La relación entre Rin y Sesshomaru está realmente complicada. Aunque parece que Kagura podría estar buscando una alianza y tiene razones para ocultar la verdad. Es interesante que pienses que Kagura podría ser una aliada en el futuro, es muy probable. Por otro lado, Naomi realmente está un poco ciega en cuanto al bienestar de Moroha, pero es bueno ver que Kagome está tomando el control y enfrentando la verdad de una vez por todas. Gracias por tu paciencia mientras me adapto a la universidad. ¡Espero que disfrutes la próxima actualización cuando llegue! ¡Hasta entonces, te envío un saludo y mucho ánimo!

- Valentinehigurashi: ¡Wow, qué montaña rusa de emociones! Entiendo completamente lo que sientes con el giro inesperado en la relación de Kagura y Sesshomaru. A veces, los giros en la trama pueden ser impactantes, pero también mantienen la historia fresca e interesante. La conexión telepática entre Kagome e Inuyasha es realmente especial y muestra lo fuerte que es su vínculo, ¡casi como si fueran uno solo! La idea de una precuela de "Fragmentos" es un hecho. Poder explorar esos recuerdos y la pasión de su juventud sería fascinante, y me alegra que te entusiasme tanto, con el tiempo espero poder compartirlo. En cuanto a Koga, es un personaje complejo; espero que su lealtad a Kagome sea sincera y no solo un peón en los juegos de Naraku. ¡Felicitaciones por la nueva propuesta laboral! Ese cambio suena emocionante y estoy segura de que será una gran oportunidad para ti ¡Sí que sí!. Aunque haya pasado mucho, espero que tu hermana haya disfrutado su visita y que encuentres el equilibrio perfecto para enfrentar los desafíos de cada día. Te deseo lo mejor en esta nueva etapa, ¡y también te quiero mucho, amiga! Abrazos y besos.

- MegoKa: ¡Hola! ¡La situación está más tensa que nunca! El misterio sobre el intento de envenenamiento de Moroha y la posible conexión con Naraku y Kikyo es definitivamente inquietante. Será interesante ver cómo se desarrolla esta trama y si hay alguna forma en la que Naraku o Kikyo pudieron haber llegado tan lejos. La decisión de Kagome de enfrentarse a todos por el bienestar de Moroha es poderosa. Esto claramente sacará a la luz muchos secretos y tensiones, y ver cómo cada personaje maneja esta nueva revelación será emocionante. ¿Cómo reaccionará Rin al escuchar la verdad? ¿Y qué hará Naraku al ver que su plan se está desenredando? ¡Gracias por el abrazo! Te mando otro aún más grande de vuelta jeje. Estoy emocionada por escribir el próximo capítulo y espero que la espera valga la pena. ¡Nos vemos pronto!

- moroha23iki: ¡Hola! ¡Lo sé, está todo al borde del colapso! La verdad es que la reacción de la suegra será un momento crucial y espero que Kagome tenga la oportunidad de poner todo en su lugar. La tensión y las emociones están al máximo y no puedo esperar a ver cómo se resuelven todos estos líos. ¡La próxima actualización promete!

Hola, ¡estoy de vuelta!

Sé que ha pasado mucho, mucho, mucho tiempo jeje soy consciente y me siento apenada por dejarlas tanto tiempo con la intriga. ¡Por eso no solo les traigo un capítulo, sino dos, para que disfruten de una maratón!

La universidad está tomando todo mi tiempo, ya que estoy en mi último año y las cosas se están complicando. Las prácticas son intensas y mi única clase teórica, la de tesis, también es bastante exigente. Además, hace poco asistí a un congreso internacional que duró casi una semana, y todo esto ha reducido mi tiempo libre a casi nada. He decidido aprovechar lo poco que tengo para descansar y recargar energías.

Es fundamental tomarse un tiempo para uno mismo de vez en cuando.

Pero bueno, ya estoy aquí con un nuevo capítulo. Espero que resuelva algunas de sus dudas y genere más teorías interesantes jaja

¡POR CIERTO!

¡ME ENCUENTRO EN UN DILEMA Y NECESITO DE SU AYUDA!

Como saben, ha habido un giro importante en la historia con Sesshomaru, Kagura y Rin. Y leí por ahí que no les molestaría tanto que Sesshomaru se quedaría con Kagura. Debo de admitir que eso me dejó pensando (Y mucho) Porque si bien el SessRin es una pareja oficial y muy querida, parte de nosotros (me incluyo), hemos crecido con fanfics que tenían a Sesshomaru y Kagura como pareja, claro, esto antes de oficializarse el SessRin.

Así que les pregunto: ¿Con cuál de las dos prefieren que se desarrolle la historia, vida y amor de Sesshomaru?

Para esto, voy a crear un cuestionario en la página de Facebook y claro, también las estaré leyendo por aquí.

P. D. Hago esto, no con el fin de incomodar a algunos lectores; simplemente me encuentro en un dilema y escribir los sentimientos de Kagura me ha tocado el corazón.

Atte. XideVill


Disclaimer: Los personajes de esta historia son de Rumiko Takahashi.


CAPÍTULO 17.

KAGOME

–Hija… Kagome… ¿Eres tú?

Asentí mientras intentaba no llorar. Mi madre se acercó y me agarró de los hombros para que la mirara.

–¿Cómo…? –dijo en un hilo de voz, sorprendida.

–Te contaré todo, lo prometo –Miré a los padres de Inuyasha– A ustedes también les debo una explicación…

–Tranquila, querida –dijo Izayoi– Ya habrá tiempo.

–Hija… –Miré a mi madre; su rostro reflejaba una total confusión– Sabía que eras tú hace un momento –Acarició mis mejillas– ¿Cómo podría no darme cuenta de que eras mi propia hija? ¿Cómo…?

Me abrazó, y por fin, después de mucho tiempo, pude volver a sentirme como una niña pequeña en sus brazos.

–Siento mucho hacerte pasar por todo esto, mamá.

–No, Kag –intervino Inuyasha– No es tu culpa.

–Pero…

–Mmg –Moroha se movió inquieta, lo que me alarmó al instante.

Mi madre soltó el abrazo y me observó con atención, como si buscara algo en mi rostro.

–Tranquila, es normal que esté algo incómoda después de la intervención –comentó Inuyasha, mientras yo acariciaba suavemente la mejilla de nuestra hija.

–¿Intervención? –soltó Naomi– ¿Qué le hicieron a mi nieta?

–Mamá…

–Hija, ¿qué ocurrió?

–Eso mismo quiero saber –afirmé– ¿Por qué mi hija se puso así?

–No lo sé. Esta mañana, en el desayuno, todo estaba bien. Luego salí a comprar algunas cosas al centro comercial, y fue allí cuando me encontré con tu esposa –dijo mirando a Inuyasha.

–¿Kikyo? –cuestioné.

–Sí, hablamos un poco. Me preguntó por Moroha, dijo que la extrañaba y me pidió que le llevara unas moras, porque eran sus favoritas. Acepté sin pensarlo, no sabía que Moroha era alérgica...

–Mi hija no es alérgica a nada –exclamé molesta– Esa mujer…

–Kag…

–¡Fue ella! –Solté impotente al ver a Inuyasha.

–Hija ¿qué pasa?

–Pasa que intentaron envenenar a mi hija, madre. Eso es lo que pasa.

Naomi se llevó una mano al pecho.

–Santo cielo, pero ¿quién sería capaz de hacer algo así?

–Tú misma lo dijiste mamá. Kikyo –declaré– Fue ella, ella y su maldito padre.

–¿Naraku? –cuestionó sorprendida– Pero ¿él qué tiene que ver en todo esto?

Pasé una mano por mi cabello tratando de contener mi frustración.

–Mucho, mamá, mucho –La miré– Ese hombre fue el único responsable de todo el dolor que tú y mi hermana tuvieron que pasar, y no Inuyasha como les hizo creer.

–Pero ¿Qué dices?

–La verdad, mamá. No fue Inuyasha quien causó el accidente, sino Naraku. Fue él quien me secuestró y me mantuvo cautiva todo este tiempo. ¡Él y solo él!

–Hija…

–Sé que parece una locura, pero tienes que creerme. Tú y mi hermana no están seguras aquí. Naraku me ha amenazado con las vidas de ustedes, de mi hija y de Inuyasha.

–No estoy entendiendo nada –soltó frustrada– ¿Me estás diciendo que ese hombre es un maldito delincuente?

–Peor aún, mamá. Naraku está loco, completamente consumido por el poder y la ambición. No le importa herir a inocentes para alcanzar sus objetivos.

El silencio en la habitación se me hizo interminable. A medida que pasaban los segundos, mi pulso se aceleraba. Tenía miedo de su reacción; temía que no me creyera, que pensara que todo era una mentira.

La escuché soltar un suspiro para luego tomar mis manos.

–Sé que aún hay muchas cosas que no me has dicho, hija. Pero seré paciente, lo prometo.

–Gracias, mamá…

–Y está bien. Si eso te hace sentir más tranquila, nos iremos a otro lugar en cuanto Moroha se recupere.

–Mi nieta se queda aquí –sentenció Toga.

–De ninguna manera, Taisho…

–Mamá, mamá –interviene antes de que comenzara a discutir con el padre de Inuyasha– El señor Toga tiene razón…

–¿Qué…?

–Escúchame –Hice que me mirara– No existe lugar más seguro para Moroha que la mansión de los Taisho.

–Pero si allí vive esa mujer, ¿de qué seguridad me estás hablando?

–De la que solo su padre le puede dar –afirmé– Mamá, Inuyasha es el padre de Moroha, lo aceptes o no, ella estará más segura con él y su familia.

–Pero hija, no puedes…

–Sí puedo, mamá. Yo estuve allí cuando te llevaste a Moroha. Les causaste un gran dolor al separar a un padre de su hija.

–Yo también estaba sufriendo ¿Qué esperabas que hiciera? ¿Que dejara a mi nieta en manos de un asesi…?

–Madre –advertí.

El silencio volvió a instalarse. Sabía que, para lograr que mi madre accediera, tenía que actuar con más discreción.

–Confía en mí, en la hija que creíste perdida y que ahora te suplica que dejes a su hija con quien pueda protegerla.

–Mi querida Kagome…

–Por favor mamá –supliqué– Prometo resolver todas tus dudas, desde las más simples hasta las más complejas, y te contaré todo lo que necesitas saber. Pero antes, necesito que tú y mi hermana estén a salvo hasta que pueda liberarme de Naraku. Por favor, solo eso te puedo pedir.


INUYASHA

No fue fácil. Sabía que Naomi no estaría tranquila hasta que Kagome le contara todo lo que había vivido en estos años, y así fue. Kagome se tomó su tiempo y nos narró todo, absolutamente todo. Mis padres acabaron abrazando a la mujer que les había dado una nieta, y Naomi terminó lamentando todo lo que había hecho en nuestra contra. La tarde se alargó tanto que perdimos la noción del tiempo.

Entre historias buenas y malas, Kagome tuvo que despedir a su madre después de explicarle el plan y como ella y Rin debían mantenerse a salvo. Mis padres también se despidieron, no sin antes llenar de besos a Moroha que aún dormía.

Finalmente, nos quedamos solos en la habitación de nuestra hija, y eso nos llenaba de paz. Al parecer, todo estaba bien. Por el momento.

–Quiero matar a esa mujer –soltó Kagome caminando de un lado al otro– Quiero sacarle los ojos y hacer que se los trague.

–Kag…

–Dime ¿Cómo se atrevió a lastimar a mi hija?

–Lo sé…

–¡Ah! –Arrojó una almohada contra la pared– Esta vez no se quedará así.

–Amor, tranquila…

–Hablaré con ella.

Buscó su celular en la cartera.

–No hagas una tontería, Kag.

Me miró desafiante con el celular en la oreja y guardé silencio de inmediato. Amaba esa mirada retadora.

–No responde.

–Tal vez sea lo mejor…

–No la protejas.

–Y no lo hago –aclaré– Solo pienso que es mejor fingir que no pasó nada para no levantar sospechas. Recuerda lo que me dijiste.

Kag bajó el celular para luego arrojarlo de nuevo en su cartera.

–Maldición… –masculló– Tienes razón. Y odio que tengas razón.

Me acerqué a ella y la rodeé con mis brazos, abrazándola por la cintura.

–Tranquila, ahora todo estará bien. Moroha estará conmigo y te juro que la cuidaré.

–Cuídala de esa mujer.

–La cuidaré hasta de su propia sombra –afirmé con una sonrisa– Lo prometo.

Besé su mejilla y ella sonrió de inmediato.

–¿Mami?

Kagome y yo miramos a la dueña de la voz. Moroha había abierto los ojos y miraba, confundida, a la mujer que estaba a mi lado.

–Mi dulce niña… –Kag se lanzó a ella para llenarla de besos– Oh, mi amor ¿estás bien…?

Moroha asintió aún confundida.

–¿Esto es un sueño? –preguntó con inocencia y yo sonreí.

–No, princesa –Me acerqué a ellas– No es un sueño.

–¡Papi! –Besé su frente–. Ella es mi mami.

Kag y yo sonreímos.

–Oh, ¿enserio? –pregunté jugando con ella.

–Sí.

–Qué hermosa es tu mami.

–Inuyasha –dijo la aludida– Ya basta.

–Pero, ¿qué dije?

Moroha sonrió al mirar la cara sonrojada de Kagome.

–¿Qué opinas de esto, princesa? Creo que a tu mami no le gusta que la llame así, tal vez prefiere que diga que es un monstruo horrible que se come a los niños...

–Inuyasha…

Ambos reímos.

–No le hagas caso, cariño –dijo Kag– Tu papá actúa como un niño.

Kagome se sentó sobre la camilla y la vi peinar el cabello despeinado de moroha.

–¿Tuviste miedo? –le preguntó y nuestra hija asintió con la cabeza.

–¿Estoy mal, mami? ¿Me voy a morir?

Kag y yo nos miramos.

–Claro que no, princesa –intervine– Solo te cayó mal algo que comiste, eso es todo.

–¿Por eso vomité?

Kagome asintió.

–Sí mi amor, por eso te sentiste mal.

–¿Por qué lloras, mami?

–Porque estoy feliz –dijo ella con una sonrisa triste– Porque, al fin pude verte y llenarte de besos.

Moroha sonrió mientras Kagome le daba muchos besos en la mejilla. En ese momento, mi celular sonó, y fruncí el ceño de inmediato.

–¿Qué pasa, Sute?

–Señor Taisho, usted me pidió que le informara de cualquier novedad.

–Así es –le dije al jefe de seguridad de la clínica.

–Bueno, su suegro está en camino, y parece que lo acompaña la señora Kikyo.

Miré a Kagome, quien solo tenía ojos para nuestra hija.

–Gracias Sute.

Corté la llamada y me acerqué nuevamente a ellas.

–Kagome.

Ella me miró de inmediato, y odié el tono de voz que utilicé; solo la alarmé.

–¿Qué pasa? –dijo ella.

–Es Naraku. Viene en camino.

Kagome se levantó.

–Mami, ¿ya te vas?

–Moroha…

–No te vayas –pidió ella con desesperación– No me dejes otra vez…

–Tranquila mi amor, mami volverá –quise tranquilizarla.

–No. Yo quiero que se quede conmigo, no quiero que me deje.

–Mi amor… –Kag se acercó a ella– Solo será por un tiempo ¿está bien? Te prometo que volveré.

–No… mami –Moroha lloraba– No quiero que me dejes… no quiero…

–Mi amor…

–Quiero estar contigo… no quiero regresar con la abuela… mami… por favor…

–No vas a regresar con la abuela –dijo Kag– Cariño, escúchame. Si te digo que te quedarás con papá ¿lo harías?

Kag secó las mejillas de Moroha.

–Dime mi amor, ¿te quedarías con papá?

Moroha asintió con la cabeza al verme.

–Buena niña –Besó su frente– Volveré ¿está bien? Mientras tanto pórtate bien con papá, cuídalo por mi ¿ok?

–Mami… –Moroha se aferró a ella cuando la abrazo– No me dejes…

–Siempre estaré contigo mi amor y sé que eres una niña muy valiente.

–Mami…

Kagome me rogó con la mirada que la ayudara, y así lo hice. Y me dolió horrores tener que separar a mi hija de su madre.

–Cuídala –Me dijo antes de salir de la habitación.

–Mami…

Abracé a Moroha tratando de contener su llanto. Me partía el alma escucharla llorar de ese modo, pero no teníamos otra alternativa, esto era tan solo temporal.

–No llores, princesa –dije meciéndola– Volverás a ver a mamá, lo prometo.

–¿Por qué se fue…?

–Aún eres muy pequeña para entenderlo, mi amor. Pero te aseguro que el motivo nos supera a todos.

–Papi… –sollozó.

Limpié sus mejillas.

–Aquí estoy.

–¿Tú también te irás…?

Besé su frente.

–No hay forma de que eso pase. Esta vez nada me separará de ti, lo prometo.

Moroha me abrazó aún más fuerte y recostó su cabeza en mi hombro.

–Tranquila ¿Si…?

–Vaya, vaya. Parece que la princesa ya se siente mejor.

Todo mi cuerpo se tensó al escuchar la voz de Naraku.

–¿Qué haces aquí? –cuestioné sin soltar a mi hija.

Él me miraba desde la puerta con esa actitud de superioridad que siempre tenía.

–¡Cariño! –exclamó Kikyo al aparecer junto a él– ¿Por qué no me dijiste que Moroha estaba en este lugar? ¿Qué fue lo que le pasó? –Se acercó para acariciar su cabeza– Pobrecilla…

La aparté tratando de no ser tan evidente, pero a estas alturas, era lo de menos. Tenía frente a mí a la persona que hizo que mi hija terminara aquí, así que no podía no estar alerta.

–¿Cariño…? –Kikyo me miró– ¿Está todo bien?

No respondí; solo me quedé en mi lugar abrazando a Moroha.

–No me digas que… –Se llevó una mano al pecho– Va a morir…

–¡Kikyo! –alertó Naraku– No digas estupideces. Está claro que la niña ya está mejor, solo basta con verla.

–Así es –intervine– Moroha ya está fuera de peligro y cuando la den de alta nos iremos a casa.

–¿A casa de su abuela?

–Dije a casa –corregí– La casa de mis padres, la de mi hermano, la mía y, por supuesto, también es la casa de mi hija.

–No entiendo… –balbuceó– Naomi va a hacer un gran problema si haces eso. Ella es la tutora legal de la niña, así que no puedes llevarte a Moroha a casa así nada más.

–Quiero ver que lo intente. Mi padre tuvo que intervenir ya que el asunto con Moroha fue grave.

–¿Qué tan grave? –cuestionó Kikyo mirando a su padre con discreción.

–Solo diré que, si Naomi intenta quitarme a mi hija otra vez, caerá sobre ella una demanda por intento de homicidio.

–Cariño, creo que te estás precipitando…

–Para nada. Desde hoy, tengo de vuelta a Moroha, y Myoga se está ocupando de los asuntos legales como la custodia y la paternidad. Muy pronto, mi hija llevará el apellido Taisho.

–Felicidades –expresó Naraku.

–Padre…

–Ahora no, Kikyo –advirtió–. Bueno, me retiro; sé que tienen mucho de qué hablar. Después de todo, el regreso de la niña es un motivo de celebración.

Vi que Kikyo agachaba la cabeza.

–Yo por mi parte, tengo asuntos que atender.

–¿Problemas? –cuestioné mirando la expresión de Naraku.

–Siempre los hay –soltó hastiado– Son como los gatos… a veces se me olvida que tienen más de una vida.

–¿Gatos?

Naraku me sonrió.

–En este caso una gatita… –musitó antes de irse.


KAGOME

Me escabullí por las escaleras, sabiendo que sería una larga bajada, pero prefería eso a ser descubierta por Naraku si intentaba usar el elevador. Nunca antes había hecho tanto esfuerzo, y cuando llegué a la planta baja, me dirigí al estacionamiento. Traté de no llamar la atención al parar un taxi, pero justo antes de subirme, alguien me tomó del brazo.

–No tan rápido, gatita.

–Renji.. –salté del susto.

El hombre de Naraku me arrastró por media pista hasta llegar al auto.

–¡Ay! Me lastimas –exclamé cuando me empujó dentro.

–Lo siento, gatita, son órdenes del señor.

–Y tu señor ¿también te ordenó dejarme moretones en el brazo? Dime, ¿qué crees que pensará Naraku cuando vea lo que me hiciste…?

–Pensará que hice bien mi trabajo –Se jactó– No te hagas la víctima niña estúpida. Tengo el permiso de cortarte la lengua si así lo deseo. No sé qué hiciste, pero esta vez el señor Naraku está mucho más molesto de lo normal, así que será mejor que te quedes callada.

Sentí un frío escalofrío recorrer toda mi espalda. Esta vez no tenía salida, estaba perdida, completamente perdida.

.

Caminaba en círculos en mi habitación, buscando una excusa tras otra para lo que Naraku estaba a punto de decir. No sabía con certeza cuánto él sabía, si me había descubierto conspirando en su contra o el hecho de que haya revelado mi verdadera identidad a los Taisho y a mi mamá. No tenía idea de lo que estaba a punto de enfrentarme.

La puerta se abrió de golpe y el choque brusco me alarmó.

–¡¿Qué fue lo que te dije?! –exclamó acercándose a mí.

–Naraku, espera…

La bofetada llegó antes de que pudiera impedirlo. El dolor era lo de menos a comparación de la humillación. La última vez que él me había golpeado fue cuando le dije que estaba embarazada, y hasta el día de hoy podía recordarlo.

–¡¿Qué fue lo que te dije?!

–¿De qué hablas…? –dije con voz temblorosa– Hice todo lo que me pediste…

Rodeó mi cuello con sus manos.

–¡Eres una estúpida!

–Na… Naraku… –Me faltaba el aire.

–¡¿Por qué fuiste a ese lugar?! ¡Te dije bien claro que no actuaras con imprudencia!

–Suelt… Narak…

–Puedo matarte ahora mismo, puedo acabar con tu vida.

Los segundos se volvieron una tortura; la garganta me dolía, y sentía que mi cuerpo ya no me respondía. De pronto, me soltó, y caí al suelo como un costal. Instintivamente me llevé las manos al cuello, intentando recuperar el aliento mientras tosía.

–¿Creías que no lo sabría? –cuestionó mirándome desde su altura– ¡Yo lo sé todo! ¡Tengo ojos en todos lados!

Mis ojos se llenaron de lágrimas mientras sentía cómo mi garganta ardía.

–Pasaste la noche con Taisho, estuviste con él todo el día ¡¿De qué hablaron?! –Lo miré llena de miedo– Responde ¡¿De qué hablaron?!

Negué con la cabeza. De pronto las palabras pesaban como rocas y dañaban mi garganta como vidrios molidos.

–¿Le diste la verdad, es eso? –Negué reiteradamente– ¿Le contaste todo lo que haré?

–No… –mi voz salió ronca– No le dije nada.

–¡¿Entonces qué hiciste con él?!

–Hice lo que me pediste… –Tosí antes de mirarlo– Me dijiste que existían muchas formas de concebir un bebé.

–Te escucho –Naraku se sentó sobre la cama.

–Entonces lo hice, lo busqué y… –Tosí con dolor–, me acosté con él.

–¿Por qué él?

–No puedo… –musité comenzando a temblar– No puedo hacerlo con otros hombres, simplemente no puedo… Pero hice lo que me pediste, si me embarazo ahora, entonces Koga creerá que es suyo.

–Y cómo lo harás si dices que no puedes acostarte con otros hombres.

–Buscaré la forma de hacerle creer a Koga que algo pasó entre nosotros –solté al verlo acercarse a mí nuevamente– Existen drogas…

–Me gusta eso, sigue.

–En nuestra noche de bodas…

–¡No! –exclamó y yo salté por el susto– Dime ¿qué harás cuando ese bebé nazca y tenga los ojos de su padre o el cabello de un Taisho?

No respondí y Naraku aprovechó para tomarme del cabello.

–No pensé en eso…

–¡Exacto! ¡Claro que no pensaste en eso porque eres una estúpida! Si ese bebé nace como un Taisho, entonces todo el plan se va a la mierda.

Me soltó con brusquedad y caminó por toda la habitación. Tenía que hacer algo o esta vez sí me mataría.

–Al menos en el embarazo no se notará –intervine y Naraku me miró fijamente– Puedo hacer que Koga firme los papeles que quieres, puedo darte todas sus acciones solo con el hecho de hacerle creer que espero un hijo suyo.

–¿Y después?

–Después puedo desaparecer o fingir mi muerte. Después de todo, ya lo hiciste una vez. Tú tendrás tus acciones, el poder que quieres en sus empresas y yo no causaré problemas.

–¿Quién me asegura eso? Después de todo aún tienes una hija aquí ¿quién me asegura que no regresarás por ella?

–No lo haré –dije firme– Moroha estará con su padre entonces y eso me da tranquilidad. Tienes mi palabra y si la rompo puedes hacer lo que quieras conmigo. Incluso matarme.

Naraku tomó aire, lo contuvo por unos segundos, supuse que estaba analizando mis palabras, hasta que lo soltó sonoramente.

–¿Qué hiciste en la clínica todo el día?

–Me enteré lo que le pasó a Moroha, confieso que fue imprudente de mi parte, pero estaba con Inuyasha cuando eso pasó, me pidió que lo acompañara.

–¿Tú?

Asentí.

–Él aún sigue creyendo que soy Escargot y ve en mi a Kagome, fue una tortura actuar con indiferencia al tener a mi hija frente a mí.

Naraku soltó una risa sonora.

–Fue tu castigo –exclamó– Te mereces eso.

–Lo sé… pero ahora Inuyasha quiere que pase más tiempo con él.

–¿Qué? ¿Te has vuelto loca?

Retrocedí cuando se acercó a mí.

–Escúchame… –pedí desesperada– En parte te conviene, ¿crees que no he notado que Kikyo no provoca nada en él? Yo puedo ayudarte, tal vez pueda conseguir que Inuyasha te seda acciones mediante engaños.

–No soy tan idiota como crees, gatita. Si te acercas más a él muy pronto terminarás confesándole la verdad.

–¿Crees que pondría en riesgo la vida de mi hija?

Naraku guardó silencio. Silencio necesario para que calmara mis nervios y pusiera todo en orden.

–Lo pensaré —soltó– Por lo pronto quiero que hagas algo con eso –Señaló mi cuello– Tienes que lucir perfecta en la boda, recuerda que será dentro de tres días.

–Tres días… –musité.

Me quedé pensativa hasta que la puerta se abrió y vi a Renji asomarse.

–Señor… –Lo llamó y Naraku se acercó para escuchar lo que tenía que decir.

Para entonces, ya no me importaba escuchar lo que le diría, hasta que vi la forma en que Naraku sonreía. Eso no era bueno, para nada bueno.

–Llámala –dijo Naraku– Dile que su tío Naraku quiere verla.

Inmediatamente me tensé al saber de quién hablaba.

Continuará...