Tierra-4076361

Boris estaba acostado en "su" habitación, escuchando música con audífonos, intentando en la medida de lo posible ignorar los gritos de sus hospederos.

"solo Abe" una vez más, grita -NO VOY A TOMAR ESA COSA…- Rebecca responde -YA ESTOY HARTA DE ESA MALDITA ACTITUD JOVENCITO, SABES QUE LOS NECESITAS PARA…-

Pero su hijo responde -ESTOY BIEN, NO NECESITO ESA COSA…- pero Amir agrega -calmémonos todos, Abe, por favor, sabes que es lo mejor, el doctor dijo que no será por mucho tiempo, solo hasta que…-

Pero de nuevo el niño grita -NO VOY A TOMAR ESA COSA Y ES DEFINITIVO, SI QUIERES VIERTELO EN MI GARGANTA…- ella grito enojada -¿PERO COMO SE TE OCURRE QUE PODRIAMOS…?-

Pero la figura paterna intervino de nuevo, con otro de sus discursos de demócratas, que si bien logró detener la pelea, solo dejo más encabronados a madre e hijo.

Por fortuna, como lo dijo en tono normal, Boris no alcanzo a oírlo.

Algunos gritos y portazos después y la casa quedo en su, cada vez más usual, silencio sepulcral, Dios, como quería un cigarro ahora mismo.

Pero, aunque nunca presumió de ser la persona más sensata del mundo, hasta él sabía que Amir y Rebecca no se lo tomarían bien, eso también le recordó que su "reserva" se estaba agotando.

Aún no había hecho "contactos" en la gran manzana, así que por ahora le esperaba una temporada de sequía, pero era lo mejor.

Algún tiempo después de estar así, alguien toco su puerta, eso era inusual, faltaban algunas horas para la cena.

Se trataba de Rebecca, la cual entra a la habitación visiblemente incomoda y le dice -oye Boris, humm, yo y el señor Odeh necesitamos hablar en privado… ¿te molestaría sacar a Abe un par de horas?... pueden ir a buscar el puesto de Chico o algo…- mientras sacaba algunos dólares de su bolso.

Boris asintió y tomo el dinero, ¿Qué más podía hacer? ¿decirle a la mujer que le daba cama y comida que no?

Entro a la habitación del otro chico, sin tocar la puerta obviamente, y lo vio allí en su ventana, mirando el vacío… sin camisa, ho Chernabog, ahora sí que necesitaba un cigarro.

Boris intento no mirar demasiado… enserio, pero no pudo evitar poner atención especial a su delgada y pálida figura, aunque todo estaba en su lugar, y con esa cara bonita, si el chico se asolara un poco más y levantara algunas pesas… necesitaría una vara de 3 metros para alejar a las mujeres.

Él sacudió su cabeza y pregunto acercándose -¿no tienes frio?... es diciembre- el niño castaño se encogió de hombros y respondió -últimamente tengo mucho calor- si… no era el único.

El eslavo dijo entonces -vamos a salir, pues vístete… o no, como quieras, el público en general no se quejará- quedándose más tiempo mirándolo para hacer la broma y verlo avergonzado… pero no funciono.

Solo se quedó mirando por la ventana, Boris empezó a dar pasos hacia él, Abe no reacciono, Boris a solo medio metro de él acerco su mano, muy delicadamente toco su brazo, su piel se sentía fría, y eso ya era mucho decir para Boris, ya que su propia piel también solía ser muy fría.

Empezó a mover lentamente los dedos por su brazo, hasta que Abe respondió -bien…- y se puso de pie para comenzar a vestirse.

Una vez ambos salieron de la casa, Boris puso una mano en su hombro y le hizo una señal de silencio, luego acercaron sus orejas a la puerta y escucharon a Rebecca gritando -MIRA, NO QUERIA DECIR NADA ENFRENTE DE LOS NIÑOS… PERO TE ESTAS COMPORTANDO COMO UN COMPLETO…-

Pero Abe se apartó enojado de la puerta y comenzó a caminar lejos a una velocidad muy rápida.

Abe tomo la comida del asistente de la tienda y lo escucha decir -lástima que Chico no está aquí, enserio habría querido verte, como todos- el niño responde -me gustaría seguir ayudándolos, pero…-

Otro que estaba detrás cortando verduras agrega -no digas tonterías niño, tómalo con calma y recupérate si, no es bueno jugar con los nervios-

Otra más agrega -te esperaremos, no te preocupes, habrá mucho tiempo-

Abe asiente, de muy mala gana, y comienza a sacar de su cartera el dinero y él agrega -no seas tonto, la casa invita- Abe sin ganas de discutir solo asiente y se va.

Y luego camina hacia los bancos, aunque noto que Boris ya no estaba, durante un breve tiempo tuvo pánico por ello, aunque termino cuando noto el tufo a zorrillo.

Puso los ojos en blanco y camino hacia el olor.

Y si, en efecto, a solo un par de metros, se encontraba Boris fumando hierba con otras 2 personas que Abe no había visto en toda su vida.

Abe dudo por un segundo, pero al final decidido acercarse y al verlo Boris dice -haaa, "solo Abe"… ven a conocer a mis nuevos amigos-

Un chico alto con cabello rizado, y ropa muy estrambótica, se medió ahoga con su humo y responde -Stan Barber, mucho gusto amiguito- mientras le enseña el puño.

Abe confundido levanta las manos, señalando que llevaba una bandeja, cosa que al parecer acababa de darse cuenta Stan, el cual avergonzado saludo con la mano abierta.

Luego su mirada se dirigió a una chica pelirroja con un suéter demasiado grande, sentada cerca de ellos que se veía muy visiblemente incomoda, levanta rápido la mano y dice -Sydney… dime Syd… si quieres-

Abe se sentó incómodamente entre Boris y Stan, luego pregunto -¿quieren?- alzando un poco la bandeja.

Parecía que Stan y Syd estaban por rechazarlo, cuando Boris aclaro -mejor tomen un poco… se pone violento cuando rechazas su comida jajaja-

Abe sintió de inmediato como su cara tomaba color cuando recordó el desafortunado primer encuentro de Boris con su comida y respondió -pero luego de eso quedaste convencido ¿no?- talvez con un tono de voz más bajo que el que normalmente usaría.

Boris asiente y responde -Rzeczywiście…- para acto seguido tomar un poco de la bandeja y metérselo en la boca con una expresión de satisfacción.

Stan se encoge de hombros y toma un poco también, haciendo también una señal de aceptación MUCHO más marcada y ruidosa, finalmente Syd se puso de pie y con algo de duda se metió también un poco en la boca, abrió los ojos cual Ego de Rattatoille y tomo un pedazo un poco más grande.

Una vez todos comenzaron a devorar la comida que él trajo el ambiente se relajó un poco, Syd pregunto gustosa -¿Cómo se llama esto?- Abe responde -lo llamo Matzo de chocolate-

Stan comenta -viejo, mi abuelo me obligaba a comerlo todos los años en pascua cuando era niño… sabia horrible, pero este es genial, no sabía que se podía hacer con chocolate-

El chico mayor pregunto impresionado -¿tú lo cocinaste?- a lo que el menor del grupo respondió -humm, no, ahora estoy de "permiso"… pero la receta fue idea mía-

Abe se mordió la lengua para no responder "si lo hubiera cocinado lo habría hecho bien, no habría…" pero de inmediato detuvo ese pensamiento, no era culpa de los otros cocineros, no era justo enojarse con ellos.

Syd respondió -es muy bueno, los sabores son… nunca había probado algo así- Abe sintió que su corazón se llenaba levemente de un sentimiento cálido.

Luego de terminar de comer, Stan saco de su chaqueta de cuero café, una cigarrera y de ella un apéndice envuelto en una hoja blanca, que definitivamente no era un cigarrillo común.

Luego de encenderlo lo ofreció a Abe, el cual disimulando lo mejor posible su desagrado responde -no, gracias- Stan se encoge de hombros en respuesta.

Boris ríe nasalmente y dice -ajajaja, si "solo Abe" se quisiera elevar no necesita hacerlo ilegalmente… los locueros ya le dieron una dosis para dos semanas- mientras daba una jalada.

Stan sorprendido pregunta -¿enserio? ¿Qué es lo que tomas…?- con un brillo de interés en sus ojos que puso incomodo a Abe.

Él respondió algo serio -nada… en realidad no creo necesitarlas- eso no era del todo cierto, pero pensó que era la mejor manera de terminar la discusión… por desgracia no fue así, ya que Stan agrego -pues si quieres quitártelas de encima disimuladamente podría…-

Abe respondió de inmediato serio -no… no creo que- pero Boris pregunto interesando -¿a cuánto está el gramo de…- pero Abe grito en ese momento -DIJE QUE NO-

Sobresaltando un poco a los otros tres, pero Syd fue quien dijo -ok, muy tus drogas, calma- regresándole el canuto a Stan.

Por suerte estaban tan drogados que la incomodidad del momento duro poco, en breve Stan y Boris comenzaron a hablar sobre la muy real posibilidad de que las ardillas conspiraran contra la humanidad.

Abe y Syd solo se quedaron mirándolos intentando contener la risa.

Finalmente, las parejas se separaron, luego de que Boris le comprara un poco de "mercancía" a Stan, ¿con que dinero? Abe no lo sabía, y cuando caminaban de regreso a casa, Boris dijo -me dan un poco de lastima-

Abe pregunta -¿las ardillas?- a lo que el chico de cabello negro responde -¿Por qué me darían lastima esas cabronas? No… Stan y Syd, se puede oler como transpiran el olor del otro, seguro cogen a diario-

El chico de cabello caoba pregunta confundido -y eso es una lástima ¿por…?- Boris responde -por qué es totalmente… ¿de… un solo lado?- al parecer no encontrando la palabra.

Abe propone -¿unilateral?- Boris asiente -si, eso… él se muere por ella, pero ella solo esta agradecida- el chico castaño pregunta -¿Por qué?-

El pelinegro responde -no entendí bien, pero por el contexto, ella hizo algo raro en Peneylvania…- Abe lo corrige algo consternado -Pensilvania-

Boris asiente riéndose un poco y continua -…y él la saco de allí a toda velocidad, ella esta agradecida y por eso deja que le meta la verga, y él ingenuamente cree que podrá hacer que se enamora de él-

Abe pregunta -¿sacaste todo esto del contexto?- Boris responde -antes de que llegaras hablaron mucho, actuaban diferente de hecho, Stan estaba más serio y Syd más "relajada"…-

El castaño pensó "probablemente sea su táctica para atraer nuevos clientes" pero prefirió no verbalizarlo, y solo pregunto -¿desde cuándo te interesa tanto el prójimo?-

Boris suelta una de sus carcajadas nasales y dice -¿Qué raro verdad?... yo también me sentí raro, casi como si los conociera de alguna otra parte- y luego soltó otra carcajada

Estuvieron caminando otro rato callados hasta que Abe dijo serio -no vendas mis drogas-

Boris responde -bien, bien, solo pensé que si de todas formas no las vas a usar…- Abe dice -lo que quieras hacer con tu vida y cuerpo es tu problema, no lo apruebo, pero lo respeto, pero no voy a…-

Él más alto dice -ya oi, cálmate… ¿y por qué no quieres tomarlas en todo caso?- Abe se apretujo las manos y dijo en un susurro -es tonto… te burlaras de mi-

Boris aun algo elevado respondió con una carcajada -me burlo de casi todo lo que dices- Abe pensó en voz alta -ese es un buen punto…- luego suspiro y continuo -las busque, en internet, una "puede" tener un efecto secundario que no quiero ni pensar-

Boris pregunto descaradamente -¿disfunción eréctil?- Abe se paró un momento a verlo seriamente… y luego estallo en carcajadas, por eso adoraba estar con Boris, su familia ya estaría abrazándolo y consolándolo sin siquiera oírlo.

Abe responde -podría perder el sentido del gusto- Boris resopla y responde -entiendo… entonces no podrías cocinar-

El chico más bajo responde -sé que es tonto, mi cabeza debería importarme mucho más que mi estómago, pero… ¿sin eso que soy? Ya no puedo ser el niño medio judío, ni el niño medio musulmán, lo único seguro es ser el niño cocinero… y ni eso es del todo seguro, no a juzgar por la cantidad de mensajes que mis paginas banean automáticamente, y… ¿Boris?-

Abe miro hacia atrás y noto que Boris se había quedado 2 metros atrás, haciéndole caras a los animales de la tienda de mascotas, de inmediato Abe se hecho a carcajear y corrió a su lado para también regresarle los ladridos a los cachorros.

Nunca pensó que sería tan reconfortante enamorarse de alguien que le valiera madre tanto su vida.

Bien… esto salió mucho más largo de lo que yo pensaba

Recientemente vi "esta mierda me supera" y DEFINITIVAMENTE tenía que incluirlos, este es el multiverso de la locura después de todo.

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