Un secreto siempre sale a la luz
Para Asgard, Loki era su más grande tesoro, al ser el único hijo de sus reyes y poseedor de una belleza atribuida a la reina Frigga, se volvió el bien más preciado y protegido en los 9 reinos. Apenas cumplió la mayoría de edad, a Odin le llovieron cartas de los príncipes y princesas solicitando una reunión para concretar alianzas (En otras palabras, unir reinos por medio de una boda). Pero vaya que el rey se encargó de rechazar cada una de las propuestas, alguien como Loki merecía una vida digna, al lado de la persona que el mismo eligiera. El único reino que jamás se mostró interesado fue Jotunheim, y no era para sorprenderse, todos sabían la tensión que existían entre los 2 mundos
-¿Por qué no puedo ir contigo?-
-No es un viaje de relajación, Loki-
-Sí, lo sé, Padre. Pero seré el siguiente en el trono, debo saber cómo funcionan las relaciones entre los demás reinos, y eso no solo se aprende con los libros. Es una gran oportunidad-
-No lo sé, yo…-
-Por favor, te prometo que no me entrometeré, seré solo un espectador-
Suspiro resignadamente –De acuerdo. Partiremos mañana a primera hora, prepara ropa para el invierno-
-Gracias, Padre-
Vaya que el joven príncipe estaba entusiasmado por lograr su cometido, al fin conocería algo más que su hogar. Paso gran parte de la tarde guardando un par de prendas, varios libros para entretenerse e incluso algunos artículos provenientes de Asgard para obsequiar. Dar regalos era una buena forma de limar asperezas. Por la emoción apenas si logro conciliar el sueño, despertando casi inmediatamente cuando las encargadas llamaron a su puerta para despertarlo. En pocos minutos, se encontraba junto a su padre en la entrada del Bifrost –Llévanos a Jotunheim, Heimdall-
-Sí, Majestad-. Girando la espada, ambos fueron rodeados por la luz del puente; por supuesto que al ser la primera vez para Loki termino un poco mareado por el repentino movimiento
-Es normal tu reacción, pronto te acostumbraras-
-Creí que jamás llegarían-. Una voz atrajo su atención, los ojos del joven príncipe se abrieron enormemente al notar que frente a ellos estaba el rey de los Jotun. Sabía que era alto, algo lógico considerando que era un gigante de hielo, pero había superado sus expectativas
-Jamás faltaríamos a nuestra palabra, Laufey, lo sabes-
-Me habría encantado escuchar eso hace años. Pasen, no quiero que se conviertan en estatuas de hielo-. Avanzaron a paso lento, Loki se mostraba maravillado ante la imagen brindada en aquel mundo; lo que a muchos solo le parecía un desierto congelado, a él le parecían tierras novedosas. Llegaron al palacio de Laufey, caminando por los pasillos hasta el trono. Ahí Loki topo su mirada con un Jotun en particular, todos los gigantes mostraban una ausencia de cabello, pero él no; su cabeza estaba cubierta con una larga melena de hebras doradas, la cual tenía una tonalidad que se adaptaba perfectamente a su color de piel –Este es mi hijo, Thor-
-No sabía que tenía un hijo-
-Thor es hijo de mi esposo, tuve la oportunidad de volver a unir mi vida después de perder a Farbauti. Con él venia Thor, en quien deposité lo que no pude brindarle a mi primogénito-. Aquel comentario desconcertó al pelinegro, comprendió al instante que Thor era adoptado, pero también se sorprendió de saber que Laufey había tenido un hijo antes que el rubio. Miro a su padre, notando como este se mostraba un poco apenado
El joven Jotun bajo de su trono, acercándose a los invitados –Es un gusto tenerlos en nuestras tierras-. Oh si, de cerca, Loki aprecio que los ojos del príncipe Jotun se asemejaban mucho a los rubíes que adornaban los collares de las doncellas, además de que su voz profunda provoco un escalofrío que lo recorrió de pies a cabeza
-Thor, ¿Por qué no llevas a Loki a conocer los alrededores?-
-¿Puedo, Padre?- pregunto Loki, mirando a su padre. Al principio, dudo, pero finalmente asintió con la cabeza. Ambos príncipes salieron del palacio –Es curioso, creí que al estar aquí comenzaría a temblar como un cachorro por el frio, pero ni siquiera me molesta-
-Eso te ayudaría si un día deseas pasar una estadía aquí-
-Considerare la invitación. Entonces… ¿Laufey no es tu padre biológico?-
-No, pero ha hecho más por mí y por mi padre que aquel que me dio la vida-
Sonrió ante su respuesta, a leguas de notaba que Thor era un hombre agradecido, no podía siquiera imaginar cómo sería saber que Odin y Frigga no eran sus padres. Tan absorto estaba en sus pensamientos que no noto una roca, con la que tropezó; para su mala suerte, no alcanzo a reponerse para evitar la caída. Ya había cerrado los ojos en espera del impacto, pero en su lugar, sintió como algo lo sujetaba del brazo. No sabía si eso lo aliviaba o lo mortificaba, pues era bien sabido que la piel de los Jotun era tan fría que quemaba al contacto. Pero extrañamente, no sintió ninguna clase de molestia, y también noto la mirada incrédula en Thor. Al dirigir su vista hacia su brazo, sintió como la sangre se helaba; su piel se había vuelto azul-¿Q-Que es esto…?-
-No puede ser… Eres tu-
-¿De que estas hablando?-
-Tu eres el hijo de Laufey… Por supuesto, ¿Cómo no lo vi antes? Edades similares, el tamaño adecuado-
-Oye, oye, ¿Cómo que el hijo de Laufey? Estas completamente equivocado, amigo, mírame. Soy demasiado pequeño comparándome contigo, ¿Cómo podría serlo?-
-Bueno, tengo entendido que el hijo que Laufey tuvo era pequeño, no había nacido con el tamaño normal de un Jotun. Además, y no espero que te ofendas, no compartes un solo rasgo con Odin ni con Frigga-. Aquel comentario dejo mudo al pelinegro, analizó cada una de las palabras de su acompañante. Si bien todo el mundo comparaba su belleza con la de su madre, era cierto que muchas veces escuchaba a las doncellas murmurar sobre su nulo parecido físico con los reyes -¿Loki?-
-Si lo que dices es verdad… Odin tiene muchas cosas que explicarme- dijo mientras, y a pesar de los llamados de Thor, se dirigió de regreso al palacio. Logro esquivar a los guardias, entrando a un pequeño salón donde sabía que se encontrarían su padre y el rey Laufey. Abrió las puertas de golpe, haciendo que ambos monarcas dieran un pequeño brinco del susto
-Loki, ¿Qué es lo que…?-
-¿Eres mi padre?-
-¿Qué?-
-Quiero que me digas si eres mi padre-
-Loki, ¿De dónde sacas eso?-
Mirándolo fijamente, Loki tomo la mano de Thor; lo que provoco un ligero sonrojo en el rubio, pero en Odin provoco una mirada llena de nervios al ver como la mano de su hijo se tornaba de un color azul –No te atrevas a mencionar que se trata de magia, puedes comprobar que nada de esto es por obra mía-. No había soltado la mano del Jotun en ningún momento, por lo que todo su cuerpo termino tomando una tonalidad azul, y los ojos cambiaron de ser un par de esmeraldas a ser del mismo color que la sangre –Quiero la verdad… ¿Yo soy tu hijo?-
-Responde a tu hijo, Odin- dijo Laufey, cuando su mente logro conectar todas las palabras de su joven visita
El soberano de Asgard, viéndose sin ninguna salida, suspiro mientras tomaba asiento –No, Loki… No llevas mi sangre-
-¿P-Por qué…?
-Fue en la guerra entre Asgard y Jotunheim. Te encontré entre algunos escombros, eras demasiado pequeño en comparación a los gigantes. S-Supuse que ellos te habían dejado a tu suerte para que murieras-
Laufey golpeo la mesa con tal fuerza que esta se agrieto por la mitad, una clara metáfora de la ruptura en la relación de los reinos -¡Tu atacaste mi castillo! ¡Mi hijo estaba en su habitación cuando tus hombres destruyeron gran parte de mi hogar!-
-Creí que con nosotros estarías a salvo, tendrías una vida digna-
-¡¿Una vida a base de mentiras?! M-Me sorprendes que, siendo un rey sabio, creyeras que podrías tapar el sol con un dedo-
-Loki… Aunque no lleves mi sangre, siempre has sido mi hijo-
-¿E-En verdad crees que sabiendo todo esto podría creerte?-. Sus palabras fueron una daga directa en el pecho de Odin. La reacción de Loki fue la principal razón por la que callo aquella verdad -¿Me "salvaste" porque era un bebe indefenso? ¿O para usarme como una moneda de cambio?-
Sin darle la oportunidad de responder, Loki salió del salón, del castillo, de Jotunheim; su piel aún continuaba en aquella tonalidad azulada, por lo que atrajo la atención de cada Jotun que se topaba en su camino. Regreso a Asgard, algo que sorprendió a Frigga, pues no esperaba verlo al menos hasta el día siguiente -¿Hijo?-
El joven príncipe se giró, mostrándole su verdadera apariencia, en sus rubíes ya se asomaban pequeñas lagrimas amenazando con brotar en cualquier momento –N-No soy tu hijo- susurro, con la voz rota, tratando inútilmente de sonar sereno. Pero su madre se acercó a él, acariciando sus mejillas, a pesar de la leve molestia por el frio
-Siempre serás mi hijo, Loki, has sido mío desde que te tuve en mis brazos-. En los ojos de la reina solo vio la verdad al momento de pronunciar cada una de sus palabras, se derrumbó en sus brazos, tal y como lo hacía de niño, cuando tenía pesadillas. Ambos se dirigieron hacia el palacio, donde el joven no deseo salir ni tener contacto con otra persona que no fuera su madre en los próximos días. Pero por supuesto que, al conocerse la verdad, Laufey querría recuperar lo que era suyo –Es otra carta, Loki-
-No se aun que hacer, madre… Todo esto me da vueltas en la cabeza. Por un lado, no te engañare diciendo que no siento interés en conocer de dónde provengo, pero… Tengo la certeza de que no encajare bien en ese mundo. Soy demasiado diferente-
-Lo que te hace diferente, te hace especial. Tu falta de altitud es compensada con tus múltiples cualidades-
-Tu madre tiene razón-. Oh, sí, a pesar de que ya habían pasado algunas semanas desde que supo quién era realmente, para Loki era difícil mirar a la cara a Odin sin evitar que su mirada estuviera llena de reclamos silenciosos. Decidió ignorar su opinión, era mejor eso a insultarlo directamente
-¿Y qué tal si el ya no me permite salir de Jotunheim? ¿Me convertiría en un hijo-prisionero?-
-Laufey entenderá tus decisiones, cariño. ¿Pero no crees que merece la oportunidad de conocerte mejor?-
Suspiro pesadamente –Supongo que tienes razón. Por favor, pídele a las doncellas que preparen algunas cosas para mi viaje-
-Sí, Loki-
Así se hizo. Para la mañana siguiente, las doncellas habían guardado varias prendas, no demasiadas, pues Loki no tenía la certeza de cuantos días seria su estadía en el reino helado. Jamás creyó estar nervioso, pero poner un pie en la entrada al Bifrost, sintió como el aire comenzaba a faltar en sus pulmones. Pero logro mantener la cordura, y asintiendo la cabeza, Heimdall lo traslado hasta Jotunheim. Apenas la luz se desvaneció, 2 guardias hicieron notar su presencia golpeando sus lanzas contra el suelo, al mismo tiempo que mostraban su respeto con una reverencia –Príncipe Loki. Bienvenido a su hogar-
-S-Solo llámenme Loki-. Su equipaje fue llevado en las manos de los gigantes, vaya que por su tamaño parecía que cargaban pequeños adornos en vez de cofres. Con cada paso que daba hacia el castillo, todo a su alrededor lo sentía demasiado diferente a la primera vez que visito esas tierras. Al llegar a su castillo, toda la corte estaba presente a los lados del pasillo, en el trono principal estaba Laufey de pie, a su lado, Thor lo observaba con una ligera sonrisa (Mientras lo saludaba disimuladamente con la mano), y en el otro lado, otro trono vacío. Perfecto para el
-Pueblo de Jotunheim… Hace años creí haber perdido a mi primogénito, mi único recuerdo de mi amado Farbauti. Hoy, después de tanto tiempo, ha vuelto a su hogar. Quiero presentarles a mi primogénito, el Príncipe Loki-. Aunque todos al principio miraron extrañados la presencia del pelinegro, cuando este adquirió su verdadera apariencia, todos vitorearon su nombre. Llevaron a cabo un banquete en su honor, al cual también asistieron algunos nobles y reyes de otros reinos. Pero aunque todos mostraran su mejor cara y expresaban frases alentadoras, tanta gente en un espacio cerrado termino por sofocar a Loki, quien decidió salir al balcón en búsqueda de recuperar el aliento
-¿Se siente bien, Majestad?- bromeo Thor apenas llego a su lado, logro sacar una leve carcajada en el joven
-Es extraño que me llamen asi, en Asgard suelen referirse a mi como "Príncipe"-
-No debería, eres el heredero al trono de Jotunheim-
-¿Yo? Thor, eso es algo que no merezco, apenas se enteraron que soy el hijo de Laufey. Tú has estado a su lado más tiempo, es justo que seas el futuro rey-
-No hay que mortificarse tanto, ya habrá tiempo para que conozcas este mundo-
-Detesto admitir cuando alguien más tiene razón. Y quien sabe, tal vez yo me quede con el trono de Asgard, tú el de Jotunheim, y por fin terminamos con esa guerra absurda-
-Tal vez con una unión-
-¿U-Unión? ¿C-Como un matrimonio?-. El rostro de Loki lucia levemente sonrojado, algo que Thor noto al instante; tomo su mano para que el más joven lo mirara a los ojos
-Lamento si sonó un poco atrevido, aunque… Podríamos conocernos aún mejor, la vida podría sorprendernos más adelante-
-Eso me encantaría-. Y si, con la Luna como testigo, ambos se dejaron llevar por la inercia del momento, uniendo sus labios en un beso que prometía un futuro más que prometedor en los jóvenes
