me pareció una eternidad pero al fin conteste asintiendo con mi cabeza a Frederick, no parece que mi respuesta le haya convencido de todo, pues me miro con esa cara, una mirada algo desconfiada y sería al mismo tiempo, hasta que suspiro y me miró tomando mi cabeza con una de sus manos
frederick: no me mientes, verdad?... -me hablo con esa voz seria- porque sí lo haces me sentiré mal, yo no soy de mentir a menos que alguien me diga que lo haga y lo prometa, dime algo kenny, ¿esta si es tu primera vez chupando una polla? -Frederick se me acercó más al rostro, me quedé en silencio por un momento y me sonroje ante esta pregunta
kenny: bueno pues, si, jamás había-
Frederick: no te creo…-Dijo de una manera seria aun mirándome pero con esa mirada cambiando a algo un poco molesto
kenny: eh.. perdón? -sentí cómo de repente su mano en mi cabeza se cerró, tomando mi cabello para después jalarlo un poco hacia atrás, saque un ligero chillido en sorpresa y tal vez dolor ante este jalón- G-Aah!.. ¿q-que estas-?
Frederick: honestamente, pienso más que mientes, eres muy bueno aun asi para esto -dijo con un suspiro bajo mientras aun me sujetaba con algo de fuerza- cuentame, ¿que tan bien se sintió hacerlo con Simon? ya que ambos sabemos tu secretito que quieres que guarde, debería saber mejor aquella situación, dime ¿te volviste experto con él?
Me quedé sin aliento cuando Frederick me apretó el pelo y sus dedos se clavaron en mi cuero cabelludo. Sentí una punzada de dolor, pero pronto fue reemplazada por una oleada de vergüenza y bochorno.
Kenny: ¡No miento! —balbuceó con voz temblorosa— ¡De verdad que fue mi primera vez! -Frederick se burló, sus ojos azules clavados en los míos con una mirada intensa, casi depredadora.
Frederick: ¿Esperas que crea eso? ¿de un mentiroso ingenuo como tú? -Se inclinó más cerca, su aliento caliente contra mi oído- Dime, Kenny. ¿Cuántas veces has chupado pollas antes? ¿A cuántos chicos has dejado que te usen como la puta desesperada que eres?
Kenny: ¡N-ninguna! Lo juro, fue solo esa vez con Simon. Nunca había hecho algo así antes. -Las lágrimas me picaron en las comisuras de los ojos mientras sacudía la cabeza frenéticamente.
Frederick: Claro, claro. ¿Y se supone que debo creerlo? No lo creo, cariño -Frederick se rió entre dientes con tristeza y levantó la mano libre para acariciar mi mejilla en un gesto de ternura.
Su pulgar rozó mi labio inferior, provocando un escalofrío en mi columna a pesar de aquello, no me sentía seguro, su amabilidad se había deformado a algo más escalofriante, al menos su mano soltó mi cabello y su agarre ya no fue tan fuerte, la seguridad que sentía a su lado se desvanecía, soy pequeño y débil aún en comparación con alguien como él, su figura robusta y grande definitivamente podría contra mi, no puedo luchar contra él, ni siquiera me atrevo a pelear contra él, ¿debería tenerle miedo? ¿de que es capaz de hacerme? no lo sé, pero ahora mismo, temo por mi seguridad
Frederick: Escucha, pequeñín. Te voy a proponer un trato -La mano grande de Frederick me agarró la barbilla con fuerza, obligándome a mirarlo fijamente, Su otra mano se deslizó por mi cuello, sus dedos recorriendo mi clavícula- Si estás diciendo la verdad y realmente eres tan inocente como dices, entonces no te importará demostrármelo
La mano de Frederick se deslizó más abajo, sus dedos danzaron sobre mi piel mientras susurraba su retorcida oferta. Sus palabras me provocaron un escalofrío en la columna, una mezcla de miedo y algo más que no podía identificar.
Kenny: ¿Qué... qué más quieres que haga? -pregunté, con la voz apenas por encima de un susurro. Tragué saliva con fuerza y el corazón me latía con fuerza en el pecho.
Frederick: Oh, nada demasiado loco, Ken. Solo un poco de... experimentación. Para demostrarme que eres realmente tan puro como dices ser -La sonrisa de Frederick se ensanchó y un brillo depredador apareció en sus ojos. Se inclinó hacia atrás, con la mano todavía apoyada en mi pecho, y su pulgar rozó mi pezón a través de mi camisa- Entonces, ¿qué dices? ¿Estás listo para ser un buen chico y hacer exactamente lo que te digo?
Lo miré fijamente, con la mente dando vueltas. sabía a lo que se refería, por lo que mi mirada solo se fijo en Frederick aun más aterrado de lo que me haría, trague saliva y volví a hablar algo temeroso y nervioso
kenny: T-tu… no estaras pensando en tener, ya sabes -mi voz temblaba y al mismo tiempo pensaba algo para no terminar llorando o ceder tan fácil, frederick me interrumpió inmediatamente
Frederick: Si, ya sabes, solo una ronda de sexo si te parece, ¿que dices? -él me miró con esa sonrisa, una sonrisa que antes había visto como algo amable, ahora era una sensación incómoda y retorcida
Sentí que se me hacía un nudo en el estómago al comprender las palabras de Frederick. Mis mejillas se sonrojaron de humillación y miedo, pero no pude apartar la mirada de su mirada penetrante.
Kenny: No...yo, tu, tu dijiste que no me obligarías a nada -balbuceé, con la voz apenas por encima de un susurro. La sonrisa de Frederick vaciló por un momento y un destello de decepción atravesó su rostro. Pero luego desapareció y fue reemplazada por esa misma sonrisa inquietante.
Frederick: Vamos, Kenny. No seas así -me susurró mientras subía la mano para acariciar mi mejilla- Somos amigos ahora ¿no? aparte dije que en efecto, no te obligaría pero si dije que podemos intentar hacer más si me decias que te gustaba... pero si no te gustaba, entonces te dejaría de insistir
Su pulgar rozó mi labio inferior, un gesto que alguna vez me resultó reconfortante pero que ahora me provocaba escalofríos de terror por la columna.
Frederick: A veces he visto cómo me miras -murmuró Frederick en voz baja y tranquila- Sé que lo deseas tanto como yo. ¿Por qué no dejamos de fingir y nos entregamos a lo que ambos deseamos?
Sentí que se me cortaba la respiración y que el corazón me latía tan fuerte que estaba seguro de que él podía oírlo. Todos mis instintos me gritaban que corriera, que lo empujara y huyera lo más lejos que pudiera
Kenny: N-no creo que esto, no deberíamos, solo no siento que sea correcto -tartamudee nerviosamente mientras retrocedía ligeramente de él, No parece que esta respuesta le convenciera a Frederick
Frederick entrecerró los ojos y en ellos apareció un destello peligroso al notar mi intento de distanciarse de él. Con un movimiento rápido, me agarró la muñeca y me atrajo hacia él con una fuerza sorprendente.
Frederick: No es eso lo que estoy oyendo, Kenny -gruñó, apretando cada vez más mi delgado brazo- Sé que lo deseas. Lo puedo ver en tus ojos, en la forma en que tu cuerpo responde a mi tacto -Se inclinó más cerca y su aliento caliente me acarició la cara mientras hablaba en un tono bajo y amenazador- Deja de jugar. Sabes lo que quiero y, en el fondo, creo que tú también lo quieres
La otra mano de Frederick se deslizó alrededor de mi cintura, acercándome a su musculoso cuerpo. Podía sentir el calor que irradiaba su cuerpo, la dureza de sus músculos presionando contra mis propias curvas suaves.
Frederick: No voy a volver a pedírtelo -susurró, rozando mi oído con sus labios- O te entregas a mí voluntariamente o tomaré lo que quiero por la fuerza. Tú eliges, Kenny.
Kenny: No lo sé, ya te lo dije… no creo que pueda, no deberíamos pero… honestamente, no lo sé -Dije aun nervioso y ligeramente sonrojado, Temblé entre sus brazos, con los ojos abiertos por el miedo y un atisbo de algo más que no me atrevía a nombrar. Sabía que estaba atrapado, dominado
Frederick: bueno, digamos que tenemos un trato ahora mismo, tengamos sexo y si te gusta o hago que te guste, podriamos tal vez llegar a un acuerdo más a profundo en el futuro, pero si me dices que no te gusta entonces no volvere a insistir, trato?
Dudé, con el corazón acelerado en el pecho. La idea de ceder a los avances de Frederick me llenaba de una mezcla confusa de miedo y algo más oscuro, algo que no quería reconocer. La mano de Frederick se deslizó por mi costado y sus dedos bailaron a lo largo de la curva de mi cadera.
Frederick: Vamos, Kenny -me instó con voz baja y suave como la seda- Una pequeña muestra, eso es todo lo que pido. Si no te gusta, te dejaré en paz. Lo prometo
Sabía que debía resistirme, empujarlo y correr lo más lejos que pudiera. Pero la forma en que me miraba, la intensidad de su mirada y la promesa de placer en sus palabras... me hicieron dar vueltas la cabeza.
Kenny: …e-estas muy seguro que si acepto, ¿no le dirás a nadie?.. ¿ni a simón, ni michael?
Frederick: ooh pero claro, te lo prometo, no lo sabrán.. -Dijo con una sonrisa triunfante mientras sus ojos brillaban con victoria mientras yo asentía con la cabeza aceptando su trato- Buen chico -murmuró, deslizando su mano hacia arriba para enredarla en mi cabello- Ahora, comencemos, ¿de acuerdo?
Con eso, capturó mis labios en un beso intenso, su lengua hurgando en ellos hasta entrar por completo en mi boca y tocar mi lengua, mi rostro se enrojeció aún más con esta acción y tocamientos indebidos por parte de Frederick a mi cuerpo, me sentía de alguna manera asqueroso, incómodo, tal vez un poco excitado pero no me sentia agusto del todo con esto, me siento tal vez mal, tal vez… tal vez mi decisión no se siente que haya sido la correcta
Mientras la lengua de Frederick exploraba mi boca, sus manos recorrían mi cuerpo con un fervor posesivo. Agarró mi camisa, la levantó y la sacó por mi cabeza con un movimiento rápido, interrumpiendo el beso solo el tiempo suficiente para tirarla a un lado. Sus ojos recorrieron mi pecho descubierto, disfrutando de la vista de mi piel suave y pálida.
Frederick: Joder, Kenny -gruñó, con la voz cargada de deseo- Eres incluso más perfecto de lo que imaginaba
Las manos de Frederick ahuecaron mis pechos, amasando la suave carne con fuerza. Jadeé ante el contacto repentino, temblé y me sentí aún algo incómodo con todo esto, nadie había visto mi cuerpo o pecho desnudo. Él rió entre dientes oscuramente, pellizcando y tirando de los botones sensibles.
Frederick: Eres sensible, ¿no? -me dijo mientras acariciaba con los pulgares mis pezones- Me divertiré mucho contigo -Frederick se inclinó y atrajo uno de mis pezones hacia su boca caliente. Succionó y mordisqueó el sensible capullo, sus dientes rozando la delicada piel
Solté un gemido y subí las manos para agarrar los hombros de Frederick. Una parte de mí quería apartarlo, decirle que se detuviera. Pero otra parte, una parte oscura y oculta de mí, se deleitaba con las sensaciones que estaba provocando. La mano de Frederick se deslizó más abajo, sus dedos danzando a lo largo de la cinturilla de mis pantalones cortos.
Frederick: Ya estás muy mojado, ¿no? -murmuró contra mi piel, acariciando más mi cadera y cuerpo, él no paró en ningún momento con sus movimientos o besos a mi cuerpo, me sentía tan mal y al mismo tiempo bien, ¿esto es lo que se supone debería sentir? ¿Esto es sentir amor? Simon no me hizo esto, y aun así, la sensación es más intensa con él, es demasiado
Jadeé cuando los dedos de Frederick se deslizaron por debajo de la cinturilla de mis pantalones cortos; su toque envió descargas eléctricas por todo mi cuerpo. Se rió entre dientes oscuramente contra mi piel, sus dientes rozaron mi pezón.
Frederick: Te sientes bien, ¿no? -murmuró, sus dedos hurgando más profundamente, jugueteando con mis suaves pliegues- Tu cuerpo sabe lo que quiere, incluso si tu mente intenta resistirse.
El pulgar de Frederick rodeó la punta de mi glande, la áspera yema de su dedo rozó el sensible punto. Grité y mis caderas se sacudieron involuntariamente ante su toque.
Frederick: Eso es -gruñó, con voz baja y áspera por el deseo- Déjalo ir, Kenny. Deja de luchar y simplemente siente -Sus dedos se entrelazaron y agarraron mi miembro haciéndome sentir de maneras que nunca antes había experimentado. Solté un gemido ahogado y mi cabeza cayó hacia atrás contra las cobijas.
La boca de Frederick recorrió mi cuello, dejando un rastro húmedo con su lengua. Mordió mi punto de pulso, succionando con tanta fuerza que dejó una marca.
Frederick: Mío -susurró contra mi piel, sus dedos ahora bombeando de manera algo suave pero posesiva mi miembro, Gemí suavemente mientras los dedos de Frederick bombeaban mi miembro, su agarre firme pero suave. La sensación era extraña e intensa, enviando oleadas de placer a través de mi cuerpo.
Frederick: Eso es todo, relájate -murmuró, su aliento caliente contra mi oído- Déjame hacerte sentir bien -Su otra mano se deslizó por mi cuerpo, sus dedos danzaban a lo largo de la parte interna de mi muslo. Me estremecí, mis piernas temblaron mientras él se acercaba a mi zona más íntima.
Frederick: Te voy a hacer mío -gruñó, acariciando mi entrada con sus dedos- Te voy a llenar y te voy a reclamar como mío
Gemí y levanté las caderas de la cama en un intento inútil de escapar de su contacto, pero Frederick me sujetó y su peso me presionó contra el colchón.
Frederick: Shhh, no luches -susurró, presionando con sus dedos mi agujero- Solo déjame entrar -Con un rápido empujón, metió dos dedos dentro y me abrió de par en par. Grité y mi cuerpo se tensó ante la repentina intrusión- Joder, estás tan apretado -gimió, mientras sus dedos entraban y salían- No puedo esperar a sentirte envuelto alrededor de mi polla
Gemí y me retorcí bajo las caricias de Frederick, mi cuerpo reaccionó a sus hábiles dedos. Los curvó en el punto justo, tocando ese punto especial dentro de mí que hizo que mi visión se nublara de placer.
Frederick: Eso es todo, bebe -ronroneó, mientras sus dedos iban en círculos alrededor de mi entrada- Tómalo todo como un buen chico
Los dedos de Frederick se movían más rápido, más fuerte, sus dedos rozando mi próstata. Vi estrellas, mis uñas se clavaron en sus hombros mientras me aferraba a él.
Frederick: Te vas a correr para mí, ¿no? -gruñó, con voz baja y cargada de deseo- ¿Te vas a correr sobre mis dedos como una pequeña zorra?
Las palabras de Frederick me hicieron perder el control. Con un grito ahogado, me corrí, mi cuerpo se convulsionó mientras una ola tras otra de placer me invadía. Los dedos de Frederick continuaron moviéndose en mi interior, extrayendo hasta la última gota de mi orgasmo. Finalmente, retiró los dedos, se los llevó a los labios y los chupó hasta dejarlos limpios.
Frederick: Delicioso -ronroneó, con sus ojos oscurecidos por la lujuria- Ahora, creo que estás listo para la segunda fase -Frederick me empujó hacia arriba y se acomodó entre mis piernas. Bajó la cabeza y su aliento caliente acarició mi piel sensible.
Frederick: Prepárate, pequeñin -murmuró, mientras sus dedos separaban mis mejillas- Solo debes pedirlo, anda, pídeme que te toque, que te penetre, que te viole~
Dudé, mi mente daba vueltas con emociones contradictorias. Una parte de mí quería resistirme, decirle que parara, pero la parte más oscura de mí ansiaba su toque, su dominio.
Kenny: P-por favor~ -susurré y tome aire solo para suspirar con la respiración acelerada- Por favor, Frederick. ghgg~ solo hazlo… -Los ojos de Frederick brillaron de satisfacción al oír mi súplica.
Frederick: Eso es lo que quería oír -gruñó, pene finalmente haciendo contacto con mi entrada. Empezó a acariciarme, haciendo círculos en mi agujero con la punta de su pene antes de presionar contra mi con fuerza.
Kenny: Ghgg!~... -Jadeé ante la sensación, mi cuerpo se tensó ante la intrusión. mire a otro lado intentando pensar en otra cosa, simon, ¿que pensaria de mi si me viera ahora?
Frederick: Relájate, bebe -murmuró, moviendo lentamente su pene intentando entrar en mi con esa fuerza- Déjame entrar~ Sabes que lo quieres
Solo tomo un pequeño suspiro para que por fin su pene entrara en mi, y a medida que su pene se movía más profundamente, sentí una extraña mezcla de dolor y placer. La sensación era muy confusa, al menos no tan nueva como con Simon, pero, igual, con simon se había sentido bien y muy romántico, pero con Frederick, siento que esto solo es… solo placer y es raro, me siento raro, no sé qué pensar, solo puedo sentirle, más al mismo tiempo no podía sentir ese amor como con simon, es un sentimiento extraño pero es algo al menos, ¿no?
Kenny: ¡Ahh, ghgg!~... -gemí, echando la cabeza hacia atrás mientras luchaba por acostumbrarme a la nueva sensación. Me dolía, pero al mismo tiempo, había un placer subyacente que no podía negar.
Frederick: Joder, estás muy apretado~ –gruñó, sus embestidas se volvieron más fuertes. Sus manos se deslizaron por mis costados, ahuecando mis pechos y amasando la suave carne.
Kenny: ¡Ahhh!~ -Grité y arqueé mi cuerpo ante su tacto mientras estimulaba mis pezones. La doble sensación de su polla follándome y sus manos sobre mis pechos enviaron chispas de placer por todo mi cuerpo.
Frederick: Eso es, tómalo todo~ -gruñó, sus embestidas se volvieron más bruscas, más exigentes. Se inclinó hacia adelante
Kenny: ¡AH! ¡F-Frederick!~ —jadeé, mis caderas se sacudieron involuntariamente mientras él acariciaba mi miembro. Las sensaciones combinadas eran abrumadoras y amenazaban con empujarme al límite.
Las embestidas de Frederick se volvieron más erráticas y sus movimientos más desesperados a medida que se acercaba al clímax. Se inclinó hacia abajo y hundió los dientes en la unión de mi cuello y mi hombro, dejándome una marca y un chupeton.
Frederick: Mío~ ah sí, haré que sea más placentero que lo que hayas hecho con Simón~ ahg~ -gruñó contra mi piel, sus caderas empujándome hacia adentro con renovado vigor.
La sensación de su aliento caliente rozando mi oído, sus dientes raspando mi lóbulo, sus caderas embistiendo sin descanso... era demasiado. Con un grito, me llegó la liberación, mi cuerpo temblaba mientras olas de placer me invadían.
Kenny: ¡Ahh!~ ¡F-Frederick~! -gemí, mis dedos clavándose en las sábanas mientras el clímax me invadía.
Los movimientos de Frederick se volvieron erráticos, sus embestidas eran superficiales y rápidas mientras perseguía su propio orgasmo. Con una última embestida profunda, se vino, llenándome con su semilla.
Frederick: ¡Mierda~! -gruñó, permaneciendo dentro de mí mientras su cuerpo se estremecía con la fuerza de su orgasmo.
A medida que las réplicas se fueron disipando, Frederick salió lentamente de mí. Se dio la vuelta y se tumbó boca arriba, respirando con dificultad y con una sonrisa de satisfacción en el rostro, no perdió el tiempo y solo me dio una palmadita en mi trasero
Federico: aah hahaha~ uff bueno, ok, me ha quedado claro que en efecto, no te sabes mover, así que no eres tan experto como pensaba~ ahahaha!~ aah~... en fin, aun falta mucho para que te devuelva al parque con tu hermano… mientras creo que ahora si puedo alimentarte y esta vez no con mi "proteina"~ -dijo en un tono burlón mientras se levantaba y se estiraba de su cama
Asentí en silencio, todavía procesando lo que acababa de pasar. Mi cuerpo estaba dolorido, mi mente era un caos de emociones contradictorias. Me sentía usado, sucio, pero también... algo más. Algo que no podía nombrar.
Frederick: Bueno, entonces vístete -me ordenó, arrojándome mi ropa, Mientras me vestía, no pude evitar mirar de reojo a Frederick. Ya se estaba poniendo la ropa y sus movimientos eran casuales, como si lo que acabábamos de hacer no fuera gran cosa.
Frederick: Oye, no te pongas tan triste -dijo al notar mi expresión-. Después de todo, esto es solo el comienzo. tus oscuros secretos están a salvo conmigo, pequeñín… termina de vestirte y limpiarte, mi baño esta en esa puerta -menciono esto señalando una puerta más que no había visto antes de entrar a su habitación- …cuando termines ven al comedor que te preparare algo de comer a cambio de lo que ya me diste~ mhehehe~
Después de eso, Frederick se alejó y salió de su habitación, dejándome solo. Me quedé allí, con el cuerpo dolorido y la mente dando vueltas. ¿Qué había pasado? Me había dicho a mí mismo que haría cualquier cosa para hacer feliz a Simon, pero esto... Esto no era lo que había planeado. Cuando me di cuenta de lo que había hecho, sentí una oleada de náuseas que me recorrió el cuerpo. No estaba seguro de si se debía al acto en sí o a la culpa y la vergüenza que ahora me consumían.
Pero una cosa estaba clara: mi vida había cambiado para siempre y no había vuelta atrás.
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A) ...
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(En este capitulo no hay opciones, hasta el siguiente)
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