Capítulo 5: Situaciones inesperadas
-y bueno con eso terminamos las clases el día de hoy, hagan sus tareas y ah ya saben lo demás. . .ah cierto Nino, recuerda enviarle los apuntes de hoy a Adrien y Marinette te toca limpiar el aula-aviso la profesora saliendo el salón.
Al fin el día había terminado, tan monótono y aburrido como siempre, pero de igual manera alegraba a algunos al saberse libres por el resto del día para hacer lo que les viniera en gana. . .con sus contadas excepciones como lo era el caso de cierta chica peli azul que lamentaba internamente que ese preciso día le tocara el aseo.
-supongo que hablaremos mas tarde chica. . .oye ¿estas bien?-preguntaba Alya a su amiga quien permanecía acostada sobre su lado de la mesa.
-todo bien. . .solo que tengo algo de hambre, no importa terminare de limpiar y me iré a casa rápido-respondía Marinette enderezándose sobre su asiento con pereza-estoy bien enserio, te mando mensaje luego-Marinette se despedía de su amiga mientras se encaminaba a la parte alta del salón por el material de limpieza que solían guardar en un locker.
-bien solo no te malpases-se despedía de igualmente Alya saliendo del aula.
-grhh-un pequeño gruñido salía del estomago de la chica mientras tomaba una escoba para empezar su labor-"tal vez no fue tan buena idea darle todos los croissant a Nino" pesaba mientras empezaba a barrer.
Era una tarea sencilla y agradecía que el salón no fuera muy grande pues solo necesitaba barrer y limpiar las mesas, cosa que empezó a hacer sin poner mucha atención pues enserio empezaba a tener mucha hambre; Si bien poseía una figura pequeña y esbelta como cualquier chica de su edad no coincidía para nada con su dieta pues incluso sus amigos cercanos reconocían que la peli azul comía más que el promedio haciendo realmente sorprendente que poseyera tan buen físico, quizás su trabajo de medio tiempo como heroína tuviera que ver con el supuesto "metabolismo acelerado" que ahora tenia y el cual también podía agrandar un pequeño problema como lo era tener hambre hasta convertirlo en un verdadero suplicio.
Intentaba barrer lo más rápido que podía mientras buscaba algo con lo que distraerse tratando de ignorar el hambre, así miraba el piso mientras pasaba entre las mesas y sillas curioseando lo que encontrara tirado como lo era alguna envoltura, papel o incluso materiales olvidados, cosa que no era tan extraña pues ya había hecho limpieza alguna vez y le parecía curioso cómo la gente podía perder sus materiales con tanta frecuencia, en un principio trataba de devolverlos o encontrar a sus dueños pero había desistido después de ver que simplemente conseguían nuevos o volvían a ser olvidados en algún momento.
-goma. . .lápiz. . .envoltura. . .oh-exclamo pues había encontrado algo un tanto más "lindo" en su revisión del piso-que bonito. . .-dijo refiriéndose a un bolígrafo que se encontraba tirado, así inclinándose curiosa para mirarlo mejor dándose cuenta de sus pequeños detalles como lo era un lindo patrón de flores grabadas sobre su cubierta metálica de color amarillo brillante-"¿de quién será este?. . .es muy lindo como para tirarlo"-se preguntó al momento.
No tuvo que esperar mucho para responderse esa pregunta pues basto con levantarse para sorprenderse con la cabellera rubia de una chica que se encontraba acostada sobre la mesa-¡ahh. . .Chloe!-exclamo Marinette sorprendida pues se pensaba sola en el aula y aún más pues su sentido común bastaba para aclarar quién era el dueño de dicho bolígrafo, siendo que ahora se preparaba para el ya común berrinche de su compañera por tocar sus cosas. . .mismo que al parecer no llego.
Fuera de la sorpresa por la presencia de la chica rubia y su falta de reacción, a Marinette le parecía notar algo más pues aunque estuviera acostada podía verle la cara confirmando que no estaba dormida pues tenía los ojos abiertos, sabía que la había escuchado pues estaban a escasos centímetros y estaba casi segura de que la había visto igualmente por la distancia, pero la mirada perdida de su compañera la hacia dudar sobre si en realidad notaba su presencia frente a ella siendo que parecía estar sumida en sus pensamientos mientras miraba hacia la ventana con la expresión más suave que Marinette le hubiera podido ver.
-ehh disculpa. . .¿es tu bolígrafo?-pregunto Marinette suavemente mientras esperaba alguna reacción que si conociera de su compañera, cosa que nuevamente no llego a ser.
-mmm. . .oh si, gracias Marinette-respondía Chloe suavemente mientras tomaba su bolígrafo con desinterés.
-"okey esto ya es raro"-pensaba Marinette por todo lo que había mostrado ese sencillo dialogo, es decir Chloe siendo amable ya era de por si raro pero llamándola a ella por su nombre y sin insultarla, definitivamente "raro" era un adjetivo que se quedaba corto para definir a su compañera al momento.
-. . .creo que ya acabo la clase, supongo que me iré a casa-afirmo la rubia nuevamente en un tono suave, aunque algo monótono mientras guardaba sus cosas y se levantaba de su lugar.
-disculpa Chloe, ¿estas bien?-pregunto Marinette quien maldecía internamente su manía de preocuparse por las personas-te ves algo. . .decaída-
-si. . .todo está bien-respondió la chica mientras caminaba a la puerta hasta detenerse en el marco de esta, acto que obviamente mantuvo expectante a la peli azul que no despegaba su mirada de su compañera como si ya pudiera esperar cualquier cosa o reacción de ella-oye Marinette-Chloe la llamaba aun sin voltear a verla.
-¿si?-Marinette se mantenía atenta pues la rubia parecía más seria que nunca a pesar del tono tan suave que mantenía al hablar.
-tu. . .-al fin un tono diferente había aparecido en su voz, sonaba un poco reacia o insegura de segur hablando y no solo lo reflejándolo con su voz pues también parecía indecisa sobre voltearse y encarar a Marinette, pero finalmente desistiendo de ambas cosas-no. . .no es nada, nos vemos mañana-se despedía finalmente abandonando el aula.
Marinette sabia mejor que nadie que Chloe podía ser muchas cosas, incluso en alguna ocasión le había dado un miraculous como Ladybug para que la ayudara a salvar la ciudad y también estaba su hermana Zoe que a pesar del pésimo carácter de su hermana aun parecía guardarle un enorme cariño y afecto, afirmando en algunas ocasiones que su hermana solo se comportaba así por algún tipo de inseguridad y que realmente se trataba de una buena persona que simplemente no sabia como expresarse bien, sin embargo aún permanecía la duda sobre "¿por qué en ese momento había cambiado su comportamiento tan radicalmente?", no era tan cercana a su compañera como para afirmarlo con seguridad pero aquella mirada solo le había podido expresar una única cosa.
-¿por qué estas tan triste Chloe?-se preguntaba a sí misma en susurro mientras continuaba su labor.
Minutos antes en la biblioteca. . .
Lo que hace apenas unas horas era una polvosa habitación usada como almacén de libros ahora podría competir con cualquier bibliotecaria prestigiosa o al menos en lo que limpieza se refiere, todo gracias a un chico rubio que ahora se encontraba postrado en el piso con aparente cansancio.
-ufff que bien quedo-suspiro un cansado y sonriente Adrien al ver como había quedado el lugar.
Casi seis horas sin parar había estado jugando en aquel sitio, bueno no del todo pues desde que empezó a tomar algo mas de control sobre sus nuevas habilidades había decidido poner el lugar en regla, quizás por aburrimiento pues estar en ese lugar hasta la salida sin hacer nada tampoco era una opción que le apeteciera al igual que la idea de escaparse que en un inicio había sonado tentadora, al menos hasta revisar sus bolsillos dándose cuenta de que había olvidado su cartera así descartando la idea de la fuga; De tal forma pasando toda su jornada escolar limpiando la biblioteca con sus nuevos trucos.
-sigo sin creer que aun haya energía en esto-dijo refiriéndose a su anillo pues pasada la primera hora había derrumbado su idea de que tal energía solo eran "residuos" de su practica en el metro-supongo que pronto terminaran las clases, creo que avisare a Nino de que saldré por mi cuenta-dijo mientras tecleaba tal mensaje en su celular, ahora bien aún tendría que pensar en alguna forma de pasar desapercibido al entrar a su casa pues suponía que para el momento ya habrían regresado el personal de mantenimiento de la mansión Agreste lo que incluía desde el personal de limpieza hasta uno que otro guardia, inclusive no descartaba la presencia de su padre o Nathalie, eso sin contar que ni siquiera sabía en que parte de su cuarto estaría Plagg pues lo había confundido con un llavero al salir tan apresurado en la mañana.
Preocupaciones así iban y venían por la mente del chico rubio al punto de casi provocarle una migraña, sabía que la mayoría de jóvenes de su edad tenían problemas de ansiedad o estrés pero empezaba a creer que en su particular modo de vida le estaba aportando un poco más de ambas cosas-"quizás necesite pedirle a Nathalie que me agende una cita con algún terapeuta. . .ahgg estoy a dos migrañas de que me salgan canas"-pensó para sí mismo al momento en que levantaba una de las ventanas de la habitación empezando a salir.
Una vez afuera del recito pudo notar varias cosas, primeramente el hecho de que dicha ventana salía a un jardín trasero de la escuela, distinguiendo también la poca gente que transitaba la calle después del jardín-sí que está vacío por acá, ¿será por el calor de la tarde?. . .¿eh?-detenía su observación al darse cuenta de algo mas curioso que la propia calle, rápidamente enfoco su vista al cielo confirmando el soleado y caluroso día de verano que solía molestar a los parisinos incluyéndolo a él, o quizás siendo una excepción ahora-¿será que me estoy enfermando?-se preguntó mientras apoyaba el dorso de su mano contra su frente buscando algún síntoma de fiebre o algo por el estilo pues no encontraba alguna otra razón que explicara como en un día tan caluroso como ese no sintiera nada de calor-bueno no me quejo pero no deja de ser raro, estoy un poco sudado pero creo que fue mas por estar jugando con la energía del miraculous. . .con tanto sol mínimo tendría que estar un poco acalorado pero solo siento el viento-
Aun perdido en sus pensamientos el muchacho simplemente empezó a caminar hacia su hogar sin prestar mucha atención a su alrededor, agradecía en cierto sentido los raros efectos que brindaba el uso del poder pero por otro lado también lo hacía pensar bastante pues haciendo memoria recordaba bien que Plagg tampoco tenia una idea clara del origen o alcances reales del poder; finalmente decidió detener sus imaginaciones un rato o al menos hasta que llegara a casa pues de seguir divagando temía que de verdad necesitara una terapia o mínimo una buena dosis de aspirinas para las migrañas que tendría.
-hasta mañana-dijo sin prestar mucha atención ni hacer contacto visual con quien parecía ser algún estudiante que también salía de la escuela y se le había cruzado, hubiera intentado ser más cortes, pero considerando que solo quería llegar a su hogar a descansar supuso que ese simple dialogo bastaría.
-eh si hasta mañana. . .-respondía la chica peli azul con quien se había cruzado, misma que también se encontraba algo distraída pero no lo suficiente como para no notar al chico que la había cruzado, tampoco había logrado verle el rostro pero aun así algo le resultaba familiar en aquel muchacho-esa sudadera. . .vaya, no sabia que ese chico fuera a esta escuela también-murmuro para sí misma la chica retomando igualmente su camino.
Mientras tanto en una lejana oficina. . .
-tic, tic, tic-el constante sonido del pulsador de un bolígrafo resonaba en la instancia ocupada por dos individuos, el primero siendo un hombre rubio en traje que se mantenía sentado en su escritorio y la segunda una mujer igualmente trajeada con anteojos que permanencia atenta a cualquier acción de su jefe.
-señor entiendo su frustración, pero le aseguro que romper otro de sus bolígrafos no mejorará nuestra situación-hablo la mujer intentando suavizas el tenso ambiente.
-Nathalie dime entonces, ¿qué cosa "si" cambiaria la situación?-cuestiono en respuesta el hombre sin girarse a verla pero con un tono algo decaído.
-. . .quizás si usa otra vez a los sentimonstruos y yo lo apoyo-
-ya lo hicimos alguna vez y fracasamos, odio admitirlo pero a estas alturas ya no nos quedan muchas opciones-aclaró Gabriel finalmente levantándose del cómodo asiento de su escritorio y acercándose al vitral atrás del mismo donde se apreciaba una linda vista de la ciudad.
-señor por favor dígame que no piensa en un ataque frontal. . .por favor déjeme ir en su lugar, si usted pierde-a pesar de su neutral expresión la voz de Nathalie parecía suavizarse al imaginar a su jefe en tal situación.
-no, se lo que implicaría ir en persona por los miraculous y. . .perder es algo que ya no me puedo permitir-respondió Gabriel apretando sus puños por la frustración-y las demás alternativas son. . .demasiado-
Tanto el cómo Nathalie sabían que toda estrategia o movimiento ya hecho no funcionaría sin importar cuantos akuma, sentimonstruos o engaños usaran contra los héroes de Paris, también entendían el porqué de sus intentos fallidos pero corregir ese "error" definitivamente significaba pasar el punto de no retorno que los marcaria aun si cumplían con su objetivo.
-señor Gabriel. . .déjeme usar su miraculous, usted no debe llegar a tales extremos-la voz de su fiel asistente se empezaba a quebrar haciéndolo voltear en preocupación; Desde la pérdida de su esposa, Gabriel se había vuelto bastante apático de las emociones pensando incluso que había perdido todo rastro de sus sentimientos, siendo solo su hijo y Nathalie personas capaces de hacerle sentir algo, como ahora que miraba a su asistente quien permanecía de pie enfrente suyo, recta y elegante con una mirada determinada pero llena de lágrimas.
-por favor señor, usted tiene mucho que perder. . .aún tiene que volver con su familia, con Adrien y con. . .ahhg lo shiento-la mujer detenía su hablar pues el llanto y el moqueo empezaban a fastidiarla.
-Nathalie no digas eso. . .-aclaraba su jefe acercándose a consolarla y ofrecerle unos pañuelos que obviamente acepto para sonar su nariz-tú también eres parte de esta familia-
-pero. . .usted y Adrien la extrañan mucho, ella no debía irse aun-
La situación le era amarga, conocía a Nathalie desde que era solo una chiquilla no mayor a su hijo y en todo ese tiempo solo la había visto quebrarse en tres ocasiones, la primera cuando le había invitado a trabajar para el y su familia, la segunda cuando falleció su esposa y la tercera era la presente recordando la causa de ambos, quizás no fueran familia en realidad pero ya desde antes el y su esposa la tomaban como parte de, hasta aquel trágico día donde él había perdido a su esposa y ella a lo mas cercano a una madre que había tenido en su vida, precisamente por eso ella y nadie más podía comprender su dolor al estar en esa situación.
-si la extrañamos pero no la recuperaré sacrificando a otra parte de mi familia, como te dije "perder es algo que ya no me puedo permitir"-dijo el hombre rubio ayudándole a secar sus lágrimas con un pañuelo.
-pero. . .la capsula ha empezado a fallar, no nos queda mucho tiempo y no puede ir usted por los miraculous-
-ya pensaremos que hacer y si no queda otra opción. . .-
-se lo ruego señor, si alguno debe de hacerlo déjeme hacerlo a mi. . .yo igual quiero ayudar a mi familia-sin más remedio la mujer caía al piso mientras exponía nuevamente su intención de ayudar sin importar el costo.
-si no nos queda otra opción iré yo mismo y tomare los miraculous. . .te lo prometo-la consoló el rubio mientras se hincaba frente a ella para abrazarla e intentar calmarla.
El también sabia la difícil situación que enfrentaban por el tiempo, la capsula en la que preservaba el cuerpo de su esposa aun funcionaba plenamente sin embargo ahora era el cuerpo de su mujer el que parecía ignorar los efectos de la capsula. Nada dura para siempre, eso todo el mundo lo sabia pero ahora mismo el lo lamentaba mil veces mas al verse aun incapaz de lograr su cometido; Aun después de todo lo que había hecho, nunca se había concebido como una mala persona incluso sabiendo el daño que podían provocar los akuma y sentimonstruos que el dirigía quizás por la irónica confianza de que Ladybug corregiría todo daño y que los akuma que controlaba podrían ser detenidos por el mismo en caso de que quisieran hacer un daño real a las personas, era un pensamiento peligroso que aun remordía un poco su conciencia haciéndolo donar "de buena fe" grandes sumas de dinero al ayuntamiento para las reparaciones o gente que pudiera haber salido herida como efecto colateral en los enfrentamientos.
Esas eran sus razones para aun no considerarse un villano como tal, podía sonar hipócrita pero el honestamente solo quería volver a tener a su esposa y regresar a un tiempo mejor para su familia, no quería lastimar a nadie más pero parecía que el mundo mismo no le dejaba alternativa que hacerlo para alcanzar su objetivo. . .siendo ese el punto de inflexión que definitivamente lo marcaria como algo incluso peor que un simple villano.
En algún momento busco una solución desde sus propios medios es decir su propio miraculous, intentando así estudiarlo y comprender los poderes que brindaba al portador llegando a comprenderlos (o eso creía) al menos parcialmente, entendiendo que su poder como hawk moth no era crear akumas con los malos pensamientos y sentimientos de la gente si no revelar los monstruos que podían existir en las personas teniendo asi mas sentido que sus akumas y sentimonstruos no fueran lo suficientemente fuertes como para vencer a los héroes de Paris, los sentimientos de la gente común de la cuidad aunque bastos no eran muy fuertes o profundos resultando igualmente en males mediocres con sus contadas excepciones como lo fueron algunos que compartían algo en común, primero siendo personas adultas con carácter serio y en segundo teniendo algún conocimiento en defensa personal o alguna arte marcial.
En resumen la mejor forma de obtener los miraculous era buscar a gente mas capaz para convertirlos sin embargo esto también podía ser peligroso pues así como dichas excepciones habían tenido un mejor rendimiento también habían sido más difíciles de controlar incluso desobedeciéndolo y moviéndose de forma independiente a él, la inseguridad lo carcomía pues un error bastante probable podía terminar en una gran catástrofe para los parisinos, una cosa era convertir adolescentes teniendo un berrinche y otra muy diferente era darle poder a alguien ya peligroso.
-y yo prometo acompañarlo cuando llegue ese momento. . .-susurro Nathalie separándose del abrazo para limpiar sus lágrimas; Tal vista aunque simple lograba conmover a Gabriel haciendo que también soltara un par de lagrimas en silencio mientras rememoraba tiempos mejores.
-"Emilie. . .por favor aguanta solo un poco más, nuestra familia aun no se ha rendido y yo tampoco"-pensó mientras se levantaba y ofrecía su mano a Nathalie, ahora no debía dudar más, lo que necesitaba era actuar y de ser necesario quemaría todo Paris sin pestañear por el bienestar y futuro de su familia.
-rrr. . .rrr-el sonido de un teléfono vibrando interrumpía el momento.
-oh lo siento señor. . .parece que su hijo ya llego a la mansión-
-bien. . .Nathalie podemos continuar esta conversación en otro momento si tu quieres pero por ahora podrías arreglar mi agenda de la semana-pidio el rubio mientras se volvía a sentar frente a su escritorio-irónicamente tampoco tengo suficiente tiempo para lidiar con el trabajo-
-no se preocupe señor, tendré listo su agenda y la de Adrien en una hora a lo mucho-aviso su asistente mientras se encaminaba a la salida de la oficina.
-Nathalie. . .solo haz la mía, no agendes nada esta semana para Adrien tal vez así consigamos más tiempo-
-como usted guste señor, le avisare a su hijo para que ocupe el tiempo con provecho-
-gracias Nathalie-agradeció a la mujer antes de que esta saliera de la oficina dejándolo solo.
El tiempo empezaba a correr desde ese momento, la cuidad, sus ciudadanos y sus héroes pronto enfrentarían un mal sin precedentes que cambiaría todo, incluso a los mismos héroes.
