Capítulo 10: Trouvaille

-mmm. . .-

-entonces. . .¿me puedo retirar?-preguntaba Adrien que permanecía sentado frente a la enfermera de la escuela.

-si puedes. . .siempre y cuando me digas porque finges un dolor de estómago-contestó la enfermera quien relajaba su expresión y tomaba una postura más cómoda sobre su escritorio.

-y yo no estoy fingiendo-respondió el rubio llevando sus manos sobre su estómago para disimular.

-chico no te dejes engañar por mi apariencia, he trabajado en este campo por años y te aseguro que se identificar cuando alguien solo finge-continuó la enfermera mientras se retiraba sus lentes para limpiarlos un poco.

El chico por su parte entendió que lo habían descubierto dado que ahora se encontraba siendo juzgado por la mirada de la enfermera; Para ser sinceros era cierto que él no había ido casi nunca a la enfermería y por lo tanto nunca se había encontrado con esa mujer, no aparentaba tener más de 30 y podría apostar con seguridad que más de un alumno o profesor estaría tras ella, era de tez morena y tenía un lindo rostro que hacía juego con su largo cabello negro, características que solo servían para poner más nervioso al muchacho.

-¿y bien?-insistió la enfermera.

-ahh-suspiro antes de hablar-la verdad he tenido bastante trabajo y desde hace unos días que no duermo bien o despierto con migraña-

-¿tu trabajas?-

-eh sí, soy modelo. . .pensé que todos en la escuela ya lo sabían-

-no estoy tan enterada de los chismes de alumnos pero solo para comprobar. . .¿cómo te llamas?-pregunto mientras se giraba hacia su computadora.

-Adrien Agreste, mi padre es diseñador de modas-

-Agreste. . .si me suena esa marca-

-¿enserio?-

-si pero no me gusta mucho que digamos, sin ofender chico-

-jaja sin problema-

-bien, te creo-

-¿entonces puedo irme?-

-si, pero ya que te estoy cubriendo tengo 2 condiciones-

-la escucho-

-primero, si conoces a algún modelo guapo que este entre los 25 y 30 me conseguirás su número-

-ehhhh okey-

-no me juzgues, a una mujer de mi edad no tiene este tipo de oportunidades todos los días-

-. . .claro, pero ¿cuál sería la segunda condición?-

-oh si, acércate-dijo mientras rebuscaba algo en sus bolsillos-toma una hoy en la noche y si sigues con la migraña puedes tomar otra mañana cuando estés desayunando-explico mientras le extendía una tableta de pastillas junto con una receta improvisada.

-muchas gracias, por cubrirme y por las pastillas-

-claro, solo vete antes de que cambie de opinión-aviso la enfermera despidiéndose del chico mientras que la puerta se abría a espaldas de ambos revelando la figura de una chica de rosa.

-hola, ¿Adrien? ¿por qué estas aquí?-pregunto la chica acercándose con interés.

-h hola Rose, no te preocupes solo es un dolor de estómago. . .creo que hoy me retiraré temprano-explicó el rubio a la chica.

-oh, supongo que está bien-dijo la chica antes de darle un abrazo-¡espero que te mejores!-

-jaja gracias Rose-agradeció separándose del abrazo-disculpa ¿podrías avisarles a los del grupo?-

-claro, les diré cuando vuelva-

-es cierto, ¿por qué viniste a la enfermería? ¿también te duele algo?-

-no, esta vez solo vengo por una consulta con Eli-

-¿Eli?-pregunto Adrien sin entender a quien se refería.

-hey niño modelo, yo soy Eli. . .y Rose creí haberte dicho que me llamaras enfermera en el horario de clases-explicó la mujer tras el escritorio mientras se señalaba a si misma.

-jeje perdón, es la costumbre supongo-

-bueno creo que me iré para dejarlas hablar, gracias de nuevo enfermera y nos vemos mañana Rose-se despidió el rubio saliendo de la habitación.

-¿vienes a preguntar por eso?-cuestiono la enfermera.

-s si, sé que quizás tarde más tiempo pero no puedo evitar estar ansiosa-respondió Rose con un tono nervioso mientras jugaba con su dedos.

-pues para empezar creo que debiste de pedírmelo con más tiempo de antelación-

-. . .si, perdón por eso-se disculpó la rubia desviando la mirada con un poco de vergüenza.

-sin embargo, escuchar a la niña que atendí desde pequeña pedirme un cupo para ese programa. . .bueno, qué clase de medica seria si no puedo hacer eso por mi paciente favorita-explico mientras extraía un sobre de un cajón del escritorio y lo mostraba ante la rubia que quedó en shock con solo verlo.

-¿e es de verdad?-

-como dije fue difícil por los tiempos y tal pero moví un poco mis influencias y lo conseguí, anda acércate y compruébalo tu misma-afirmó extendiendo el sobre hacia la chica quien se acercó incrédula hasta tomarlo y empezar a inspeccionarlo.

-¡Eli!-exclamó Rose lanzándose hacia la enfermera en un efusivo abrazo-¡muchas gracias!¡enserio muchas gracias!-

-si si, hey caramelo podrías soltarme. . .no me dejas respirar-aviso la enfermera dándole palmaditas en la espalda a la más joven.

-oh cierto-reacciono liberando a Eli del abrazo-pero enserio muchas gracias-

-no te preocupes caramelo, sé que es tu sueño. . .aunque te advierto que vas a tener que esforzarte al maximo-

-te prometo que lo haré-

-no me prometas nada a mí, es contigo con quien es el compromiso ¿o no?-

-tienes razón, veras que me irá muy bien-

-lo sé, ahora vuelve a clase. . .no queda mucho para que termine el tiempo del almuerzo-

-sip. . .uno más y ya-dijo abrazándola repentinamente y por segunda ocasión.

-contigo siempre es uno más-dijo Eli resignándose a la muestra de afecto.

Volviendo con cierto chico rubio, este se encontraba tomando rápidamente sus pertenencias para dirigirse a la salida. La verdad tenía suerte de haber recibido el permiso de la enfermera pues no faltó algún profesor que cuestionó que alguien que en teoría tenía dolor de estómago fuera corriendo con tanto apuro, situación de la que pudo zafarse mostrando las pastillas y la receta.

El primer objetivo estaba cumplido, estaba fuera de la escuela sin embargo aún quedaban varias horas hasta que finalizara el horario escolar por lo que debía entretenerse en alguna cosa para mantener su fachada, tampoco es que estuviera de muchos ánimos para pasear, pero no le quedaba de otra por lo que inició su caminar con la esperanza de pensar en alguna opción durante su andar.

Pensó en divagar por algún lugar turístico como lo era el Sena o el arco de Triunfo sin embargo tampoco quería encontrarse en un lugar con tanta gente pues empezaba a dolerle algo la cabeza y no quería añadirle un poco de ansiedad social a su malestar.

-mierda. . .crei que el cansancio mental era más bien de los adultos-suspiró para si mismo sintiendo una leve punzada en su sien-también está la opción de buscar algo de comer. . .apenas y tome algunas de las papas que venían con la hamburguesa de Nino-

No es que tuviera mucha hambre en realidad pero quizás solo así se podría distraerse un poco y con algo más de suerte también se quitaría esa punzada.

-"podría ir a KC y comprar algunas donas, tengo antojo de algo dulce e incluso podría usar lo que me sobre para disculparme con Plagg"-pensó mientras cambiaba su rumbo hacia la tienda de donas-"espero que tengan algunas recién horneadas, esas son las mejores. . .tienen el calor suficiente como para mantener fresco el glaseado sin que se derrame"-

Casi sin notarlo ya estaba visualizando una pieza del dichoso pan dulce en su mano, podía ser un pensamiento bastante burdo en algún sentido sin embargo el rubio no tenía ninguna queja pues al fin había conseguido distraerse de sus problemas aunque por alguna razón encontraba extraño algo en sus pensamientos actuales, era una sensación de haber pensado en algo importante pero no tenía claro que había sido por lo que simplemente siguió enfocándose en su visión.

-"hay muchos tipos de donas. . .¿que debería pedir?"-se preguntó internamente recordando las diversas versiones que alguna vez había comido.

La masa usualmente era la misma y pensando positivamente podría comprar algunas recién hechas, eso imitaba su decisión únicamente al glaseado que pediría; Le gustaban las que tenían el glaseado original sin embargo era molesto el ensuciarte los dedos al tomarlas ya que por lo general estaban completamente cubiertas, también estaban las cubiertas de chocolate que al estar únicamente cubiertas de un lado no tenían el problema de las originales, sin embargo también tenían un problema y era respecto al ambiente pues un poco de calor basta a para que el chocolate se derritiera y se derramará.

El solo rememorar las ocasiones en las que le había ocurrido algo similar le había traído también la desagradable sensación sobre la mano en la que previamente visualizaba el pan, una sensación que lo paró en seco pues aquella sensación había sido bastante realista forzandolo a mirar su mano y encontrándose con algo inesperado-

-¡Mierda!-maldijo por lo bajo mientras se apresuraba a un callejón.

No era solo su imaginación, esa cubierta imaginaria derramada sobre su mano era en realidad la energía del cataclismo, se había manifestado nuevamente y de forma extraña pues flotaba irregularmente sobre su mano precisamente en dónde él había concebido la sensación.

-"ohh el día se pone mejor"-pensó con sarcasmo mientras agitaba su mano efusivamente intentando dispersar la energía-"no entiendo. . .en ningún momento quise usarla"-

Fue imposible el no ponerse nervioso pues no solo estaba solo, refieriendose al hecho de que no tenía a su kwami consigo si no que también se encontraba en un lugar pseudo abierto donde podía ser visto con relativa facilidad.

Primeramente optó por intentar calmarse, su curiosidad previa le había traído algo de experiencia propia con el poder o dicho de otra manera, sus anteriores interacciones le enseñaron que no lograría nada si no sé calmaba de antemano.

-bien. . .hora de improvisar-susurro adentrándose más en el callejón hasta llegar a lo que parecía ser una trastienda con algunos contenedores de basura.

Tenía una idea ya en mente por lo que sin perder tiempo buscó algún objeto pequeño por el piso; No tardó mucho en dar con una lata de soda vacía que para efectos prácticos le serviría.

-okey. . .yo no te llamé pero si tantas ganas tienes de hacer tu magia adelante-dijo tomando con firmeza la lata con la mano cubierta por la energía.

Ante tal acción y casi instantáneamente la lata comenzaba a consumirse como si de una vela se tratase, la energía en efecto consumía el material de forma lenta pero constante así como en simultáneo reducía su volumen sobre la mano del chico.

-"¡Funcionó!"-exclamó dentro de sí el rubio, aún quedaba el hecho de averiguar por qué es que el poder se había manifestado pero el saber que podía lidiar con ello le brindó algo de alivio al muchacho que repitió al proceso hasta eliminar el exceso de energía-"ahhh tengo que averiguar cómo funciona esto de verdad o en serio tendré un problema"-se quejo mientras se levantaba de nuevo y caminaba nuevamente rumbo a la tienda de donas.

Se sintió afortunado al reconocer que estaba pronto a llegar a la tienda, estaba seguro de ello pues el agradable olor a pan recién horneado inundaba el ambiente a cada paso que daba-supongo que es un punto medio de fortuna. . .espero que no tenga estas "fugas" cada que coma donas-bromeo para sí mismo.

-¡hey vuelve y pagame esas donas!-

-¿eh?-exclamó extrañado al escuchar algo más adelante, siendo más específicos en la siguiente esquina-¿y ahora qué?-suspiro acelerando el paso.

-¡ya le dije que le pago luego!-se escuchó otra voz respondiendo al anterior gritó.

- "¿una chica?"-se preguntó distinguiendo el tono más agudo al estar a un par de pasos del giro.

-¡te pagaré cuando me alcances!-

-¡hey detén. . .!-

-¡TAZ!-un inesperado choque le recibió al girar por la esquina.

Había ocurrido tan rápido que apenas y procesaba lo que había pasado, su primera impresión al caer fue ver algunas cajas de donas tiradas a su costado sin embargo aquello estaba lejos de ser el foco de su atención.

-auch. . .-exclamó la chica que lo había chocado, misma que ahora se encontraba sentada sobre él mientras se recomponiendose del golpe-nota mental, no apartes la vista del camino cuando corres. . .-

En otras instancias probablemente estaría quejándose pero en ese momento solo podía quedarse congelado ante lo que veían sus ojos. Mechones de un color rojo descendían hacia su rostro dejándole disfrutar de un fresco aroma, parecía tener ojos verdes como él sin embargo estos tenían un tono más oscuro casi como una esmeralda que resaltaba aún más por su tez pálida.

-h hola-tartamudeo con duda al ver que la chica aún no lo notaba.

-¿mmm?-exclamó la pelirroja al fin conectando sus miradas.

En ese momento pudo verla con mayor detalle, tenía un atuendo bastante llamativo portando un gorro oscuro a juego con otras prendas como una chaqueta negra, una camiseta blanca y unos pantaloncillos cortos de jean.

Pudo sentir como le atacaba la ironía al no poder liberar ni siquiera una palabra más como si un gato le hubiera comido la lengua. El tiempo parecía haberse detenido, ambos se encontraban perdidos en la mirada del otro como si de un profundo túnel se tratara, como si intentarán ver directamente a sus almas.

-. . .hola-respondió la chica que fue abruptamente sacada del trance al ser jalada hacia atrás.

-¡al fin te tengo!-gruñó un hombre vestido de cajero mientras la tomaba fuertemente del brazo-¡ahora págame!-

Adrien al ver esto y casi como su fuera una reacción instantánea tomó con fuerza la muñeca del hombre evitando que siguiera jalando a la chica.

-hey tranquilo amigo-

-no intentes defenderla niño, está ladrona tomó dos docenas de donas y salió corriendo-explicó en un tono bastante molesto.

-¡y dije que te lo pagaría luego!-respondió la chica intentando zafarse del agarre sin éxito.

Adrien se quedó en blanco, tal vez debía mantenerse al margen de la situación pues no sabía exactamente como habían ocurrido las cosas pero nuevamente se encontraba con esos ojos, por alguna razón no podía ignorarlos y ya; Hacía unos instantes los miraba con curiosidad en ellos pero ahora solo reflejaban angustia y nerviosismo, lo que lo llevó a actuar como nunca imagino en una situación así.

-¡yo pagaré todo lo que ella tomó!-exclamó decidido sorprendiendo a todos los presentes, el mismo incluído.

-¡¿ehh?!-exclamaron el hombre y la chica al unísono incrédulos de la declaración del rubio.

-¡dije que pagaré por lo que ella tomó!. . .eso resolvería el problema ¿verdad?-

-ehh no, quiero decir si. . .ahhhhh-parecía que el dependiente en verdad había sido tomado por sorpresa con aquella declaración-p para empezar dudo que tengas suficiente dinero para pagar chico-

-le aseguro que podría pagarle eso y una docena extra-contestó logrando quitar la mano del hombre-le pagaré aquí mismo si es lo que quiere-

No solo el hombre se había quedado mudo, desde la chica hasta los transeúntes que presenciaron todo se habían quedado en shock ante la extraña resolución, ni que decir de sus caras cuando el rubio sacó su billetera y en un rápido movimiento extendió algunos billetes de alta denominación al dependiente.

-puede quedarse con el cambio-exclamó Adrien apresurandose a recoger los paquetes tirados y posteriormente extenderle la mano a la chica que aún se encontraba en el suelo-ven, ya podemos irnos-

Ella aceptó su ayuda poniéndose de pie y comenzando a retirarse del sitio juntos.

-"ahhhhhhhh ¿qué demonios acabo de hacer?¿por qué lo hice en primer lugar?"-se cuestionó internamente el chico mientras caminaba a prisa.

Se suponía que solo iría a comprar unas donas, desconocía cómo es que había terminado salvando a una supuesta ladrona que ahora caminaba tímidamente junto a él encarando al piso, quizás en una situación similar a la de él sin comprender los acontecimientos y su extraña resolución.

Así continuaron caminando sin rumbo hasta llegar a un parque cercano al Sena dónde finalmente uno de los dos rompió el silencio.

-oye. . .gracias-dijo casi en susurro la chica deteniendo su paso.

-ahhh no te preocupes, de todos modos iba a comprar algunas-respondió con nerviosismo.

-puedes tomar las que quieras pero. . .por favor podrías dejarme algunas, es importante para mí conseguirlas-

-no te preocupes de verdad, puedes tenerlas todas. . .no te ves como alguien que robe porque si-contestó sin darse cuenta de lo que había dicho.

-ahhhhhhhh si sobre eso-ahora ella respondía con nerviosismo, tanto así como para empezar a juguetear con sus dedos como si intentara distraerse-. . .la verdad es que olvide mi cartera en algún lugar y me di cuenta al momento de pagar -

-¿y por eso corriste?-pregunto para nuevamente maldecirse internamente por su mal manejo de la conversación.

-se que no fue lo mejor, me puse nerviosa y simplemente corrí-respondió finalmente encarando al muchacho y desvelando algo ni siquiera ella había notado.

-. . .estás roja-volvió a hablar sin pensar, está vez tendiendo como respuesta un giro rápido en el rostro de la chica que obviamente intentó ocultar su sonrojo.

-b bueno hace calor. . .por favor no te fijes demasiado-

-s si, bueno quizás tengas cosas que hacer así que me voy llendo-dijo mientras se giraba hacia atrás dispuesto a irse pero siendo detenido por un repentino agarre en su brazo-¿ah?-dudo volviendo a dirigirse a la chica.

-aquí mismo. . .en tres días-volvió hablar por lo bajo con algo de timidez.

-¿Ehh?-

-ven aquí mismo dentro de tres días y te pagaré lo que pagaste. . .o al menos lo que tenía que pagar por las dos docenas-

-hey te dije que no te preocu. . .-

-¡solo vuelve en ese tiempo!¡te pagaré!-exclamó ella con un tono más firme y decidido mientras se alejaba en dirección contraria-¡bien es una promesa!. . .¡nos vemos luego!-

-nos vemos. . .-el rubio se detuvo antes de responder la despedida pues había algo más importante que aún necesitaba saber-¡oye!-grito deteniendo el andar de ella al momento.

-. . .-ella se detuvo solo girando un poco su rostro, lo suficiente para verlo.

-¡¿cómo te llamas?!-grito él como si quisiera dejar clara la duda, a la que ella con una sonrisa respondió.

-¡me llamó Hannah!-exclamó con la misma intensidad-¡nos vemos en tres días chico rubio!-terminó por despedirse mientras se alejaba corriendo del lugar.

-. . .ojalá no vuelva a chocar con nadie-susurro Adrien sentándose ahí mismo-espera. . .bah supongo que le diré el mío en tres días-suspiro al aire.

Su día había empezado bien, con algunos problemas y extraños accidentes pero parecía que ya podía olvidarse de eso pues al parecer también se le había presentado una bonita chica y una promesa de un reencuentro.