El Depredador y las presas.
Aclaración: Este mundo maneja lo que yo denomino como la Segunda Variante de nuestros personajes principales, así que aquí veremos a Ana/Anne, Samantha/Sasha y Marcy/Miriam respectivamente.
En esta versión predomina la magia y lo sobrenatural además de haber un cierto ambiente sombrío en esta ciudad de California, por lo cual algunos eventos fuera de lo común empiezan a notarse cada vez más.
-¿Qué pasará cuando tú ya no estes, acaso no te lo has preguntado?
Aquella voz resono en la oscuridad mientras Abu-Hop no sabía donde estaba en ese momento; caminaba por un viejo bosque cuyos árboles estaban sin hojas y carbonizados, además desde hacía hace rato un extraño pájaro no dejaba de seguirlo, susurrando aquellas palabras llenas de veneno y angustia.
-Conozco tu mayor temor, dejar a tus nietos a su suerte, sin haberles enseñado adecuadamente como sobrevivir por ellos mismos cuando llegué el momento.
-El no dejarles un patrimonio seguro, un legado se podría decir del cual algún día puedan sentirse orgullosos, no es así anciano- replico el pajarraco.
-Debo decirlo señor Hopediah su miedo es delicioso, como un buen vino- dijo ahora con voz melosa.
Entonces Abu-Hop despertó de súbito, sudando copiosamente y con una clara consternación.
-Pero qué había sido todo aquello, hasta hace poco tenía un agradable sueño con campos llenos de aguacates de buena calidad y de pronto se veía perdido en un extraño bosque donde encontró un "pájaro" que no dejaba de amedrentarlo, exponiendo sus angustias secretas.
Trato de calmarse diciendo para si mismo que aquello no había sido más que un mal sueño, de seguro causado por la carga de trabajo tras la última cosecha.
Sin percatarse una especie de motas o esquirlas de algo negro salían rápidamente de las sábanas y tan impercetibles como el agitar de un suave viento en las hojas.
Entonces estás se dirigieron a las habitaciones de Molly y Twig, listas para recolectar más de su nefasta cosecha.
Twig revivó el fatídico día en que sus padres murieron, la tragedia, el dolor y las cicatrices que eso dejo en los suyos, se veía a sí mismo vestido de negro y llorando junto a Molly abrazando a su abuelo mientras descendía el ataúd.
-Porqué, porqué tuvieron que dejarnos- decía como un reclamo pero sin saber realmente a quién o qué.
El destino acaso, las leyes de la causalidad o lo imprevesible que puede ser la vida.
-Llora muchacho, llorar nos libera de las cargas más profundas. -vió entonces que le ofrecía un pañuelo de tela limpio un hombre de sombrero que cubría la mitad de su rostro y con un aspecto algo desgarbado, aunque Twig debido a la situación no le tomo importancia a aquello, ni al olor como a "fruta podrida" que emanaba del sujeto en cuestión.
-Gracias- dijo Twig con voz ahogada.
Entonces vio que el hombre se retiraba, más si alguien en ese momento hubiera caminado al frente de él, hubiera podido notar que el otrora semblante tranquilo y pacífico que había mostrado con el muchacho, cambiaba ahora a una amplia y perturbadora sonrisa.
Mientras que con Molly esta soñaba que por alguna razón se perdía en una carretera después de no haber escuchado como su familia se iba en la camioneta familiar sin percartarse de que ella ya no estaba.
Ella no era muy dada a mostrar realmente sus emociones, y algo que no le había contado ni a su propia familia, era el miedo racional de quedarse sola o perderse (no siempre en el mismo orden).
Se veía a sí misma trabajando por un sueldo miserable en la gasolinera y comiendo de las sobras que tiraban de una especie de 7 Eleven, juntando dinero para volver a casa y cuando por fin lo lograba encontraba toda la granja familiar abandonada y la casa en igual estado.
Buscaba y buscaba sintiendo sus pasos cada vez más pesados, hasta que por fin y para su horror veía un par de lápidas puestas junto a un grupo de árboles y que decían los nombre de su abuelo y hermano.
"A la memoria de Hopediah Plantar, amado abuelo y padre, murió de Tristeza".
"A la memoria de Twig Plantar, amado hermano y nieto, murió de Decepción"
Entonces Molly caía abatida llevandosé ambas manos a la cara, siendolé ya imposible emitir un desgarrador grito.
Gruesas lágrimas cubrían su rostro ahora, fue entonces que se dirigió sin más dilación al cuarto de su hermano, para su sorpresa este se encontraba ligeramente despierto.
Este al verla se talló rápidamente los ojos, para que no notara las lágrimas.
-Que pasa Molly, también con problemas para dormir-
La chica Plantar asintió en respuesta.
-Puedo dormir contigo Twig- dijo Molly.
-Esta bien, acomodate, pero te advierto no patees o me tires de la cama- suspiro resignado Twig.
-No prometo nada pero agradezco tu generosidad- respondió Molly ya un poco más repuesta después de aquella pesadilla.
Twig levanto las sábanas para hacerle espacio a su hermana, y esta se puso de frente a sus espaldas.
-Oye no tomaste demasiada agua antes de acostarte verdad- dijo su hermano arqueando una ceja.
-¡Twig!- exclamo sonrojada
-Eso solo me pasó una vez y fue hace cinco años- reclamo Molly.
-Esta bien, esta bien, yo solo decía- Twig elevó los hombros en respuesta aunque también trataba de contener la risa.
Pasados unos minutos y ya ambos más tranquilos sintió el abrazo de su hermana por su espalda, ante esto Twig se sintió ligeramente conmovido, su hermana no era muy dada a estas muestras de afecto.
Miriam andaba en su patineta rumbo a la escuela mientras que comía una galleta de avena y granola, traía la sudadera de su uniforme atada a la cintura y escuchaba algo de música con sus auriculares inálambricos.
A la distancia pudo ver a Ana y Samatha conversar juntas por el camino así que decidió también pasar a saludarlas.
-Vaya y ese milagro que te levantas temprano- dijo con cierta ironía la rubia de lentes.
-En serio chica no se como llegas tarde tan seguido, literalmente ¡vives a cinco cuadras de la escuela!- reclamo un poco exasperada Samantha.
-Tus padres tienen auto, bueno los nuestros también pero ese no es el punto- dijo Samantha tratando de no perder el hilo de la conversación.
-Que te digo, quizás decidí tener más auto disciplina o simplemente me pareció un día soleado y bonito- respondió Miriam con cierto descaro.
-En serio Miriam a veces simplemente, ugh- termino por decir Samantha mientras hacía ademán de querer ahorcarla.
-Ya tranquila Samantha, se te va a romper una vena- trato de tranquilizar Ana.
Además no le gustaba tampoco el rechinido que hacía Samantha con sus frenos cuando se estresaba.
Miriam no es que fuera una estudiante mala, solo promedio al menos en lo académico, lo que más destacaba de hecho y que le hacía ganar varios trofeos era en el tema deportivo, era buena jugando basketball y claro eventos extracurriculares que tenían que ver con el club de Skate Board.
Tras calmar las aguas por así decirlo, charlaron más amenamente el resto del trayecto de la escuela aquellas tres amigas.
Ya en la escuela le preguntaron a Maddie sobre su estado, esta se veía más estable por así decirlo.
-El doctor me receto unas vitaminas, incluídas unas del complejo B para evitar el peligro de anemia o falta de nutrientes y bueno no se vayan a reír pero. -la chica gótica dudaba si contarles el resto a sus amigos se le veía un poco avergonzada por ello.
-Bueno el caso es que también me recomendó tomar "baños de sol" para obtener vitamina D naturalmente.
Todos sus amigos se quedaron viendo entre ellos como si hubiera dicho lo más obvio del mundo, como que el agua moja o que el sol se oculta por el horizonte.
-Maddie no lo tomes a mal pero no es la primera vez que te decíamos que tenías que salir a tomar más el sol, literalmente- dijo Molly.
-A veces tu palidez natural llegaba a ser un poco preocupante como si tuvieras anemia o una falta de melanina, sin juzgar aclaro- opinó entonces Samantha.
-Incluso llegué a sospechar que eras un vampiro o algo así cuando nos conocimos por primera vez, lo recuerdas Maddie- agrego Twig.
-Ya ni me lo menciones- respondió Maddie evitando contacto visual por lo vergonzoso de aquella situación de su pasado.
Molly le dio un codazo a su hermano indicando por señas que mejor se callara. Todos rieron ante esto, aliviando la tensión en el ambiente.
Pasado el mediodía y después del almuerzo Ana, y los chicos se encontraban pasando el rato en las gradas de la escuela, ya fuera por la comida o el sol despejado poco a poco Ana se fue quedando dormida.
-Ana "Bobachoy" oh perdona lo dije mal, quise decir Ana Boonchuy- dijo una voz con eco en su mente.
-Cuál se podría decir que es tu mayor miedo, uhm huelo acaso el ser olvidada, no es algo más, el hecho de volverte irrelevante para todos a tu alrededor.
-Que los demás brillen mientras tu te hundes en la mediocridad y el olvido.
-Insconciente de su potencial, una niña que le basta con complacer a los demás para así tener las migajas del éxito de otros.
Entonces aquella voz rio en las tinieblas y Ana se vio así misma unos años más en el futuro, trabajando en lo que parecía ser una tienda de comida rápida.
-Va a querer papas con su orden- trataba de sonar amable pero su semblante se le veía muy apagada, con pocos ánimos de siquiera estar ahí.
-Oh Ana, ¿eres tú? cuánto tiempo sin vernos- exclamo una adulta joven Miriam.
-Miriam oh lo siento no te vi bien, como te ha ido- preguntó un poco más animada al reencontrarse con una vieja amiga.
-Oh nada mal, gane una beca deportiva y algunos campeonatos de tiro con arco- respondió Miriam.
Ana no pudo evitar sentir un poco de envidia al escuchar eso, más no dejo que su semblante lo demostrará y esbozo una sonrisa lo mejor que pudo.
-Sabes deberíamos reunirnos un día de estos, espera. -una muy animada Miriam comenzó a escribir en un papel su número teléfonico genuinamente feliz de volver a ver a su vieja amiga.
Ana entonces tomo el papel que le ofrecía y le paso también su orden.
-Bueno veo que tienes clientes esperando, ya no te quito más tiempo, pero puedes marcarme cuando quieras Ana Banana- dijo Marcy despidiendosé efusivamente de la chica y abandonando la fila.
-Todos brillaran menos tú, eso te angustia no es así, quedarte siempre al margen, siempre tan tibia incluso en elecciones que tienen peso para tu vida, una persona mediocre con una vida mediocre.
-Sabes siquiera quien eres tú realmente- entonces sintió como unas frías manos casi cadavéricas le rozaban la espalda mientras veía todo aquello como una espectadora, aún viendose a ella misma en esa visión.
-Siempre siguiendo al grupo pero no sabiendo decidir por ti, que acaso tienes miedo de que ellos te dejen si de vez en cuando les dices "No", pues si es así entonces no son tus amigos niña- termino diciendo con veneno en sus palabras, para hacerla dudar para que perdiera la esperanza.
-Ana, Ana estas bien- Samantha y Miriam le sujetaban de los hombros mientras ella balbuceaba palabras ininteligibles.
-Que, qué pasó- alcanzó a responder la chica tailandesa todavía medio dormida.
-Tú dinos empezaste a agitarte bastante mientras dormías y sudar mucho- dijo entonces Twig visiblemente preocupado.
Entonces como si todo ese cúmulo de emociones pasadas, aunque solo recordaba fragmentos de aquel viaje oniríco fue que todo le "golpeo" de repente y sintió unas fuertes arcadas llevandose las manos a la boca, sintiendo muchas naúseas, corrío entonces a la parte trasera de las gradas hasta donde alcanzo antes de comenzar, no vómito como imagino sino pura bilis en forma de un líquido claro y de sabor amargo.
Definitivamente y aunque por ahora los chicos no lo supieran con exactitud comenzaban a sentir que algo malo los acechaba. Algo que empezaba a afectar a sus amigos y familia.
-Primero Maddie ahora Ana. -Eso al menos intuía la más lista de ellos Samantha.
Sin saber que había algo más grande y que como una infección comenzaba a propagarse entre más de los habitantes de la ciudad. Sin considerar la verdadera magnitud de lo que los afectaba en sus sueños.
En una especie de fábrica abandonada un figura humanoide de piel blanquecina se jactaba de sus últimas victorias.
-Para que acabar con ellos tan rápido, eso es como comerse un fruto todavía verde, no, yo prefiero esperar a que la fruta madure adecuadamente y entonces ir extrayendo de a poco su delicioso jugo- exclamo para sí mismo mientras se relamía gustoso.
-Esa niña se atrevió a desafiarme, fue mi error lo admito haber atacado a alguien que tiene "pilares" fuertes a los cuales aferrase.
-Oh si la hija predilecta de papi, la hermana mayor responsable que sus hermanas quieren y admiran, bah, ya saldaré cuentas con ella pero por ahora me fortalecere.
Acto seguido saco una especie de volutas de energía muy luminosa a las cuales dio forma de una especie de manzana y se la devoro en unos pocos bocados para su deleite.
-Nada como extraer la luz de los sueños de los humanos, tan variados sus pensamientos como sus emociones, hacen que siempre tengan un variado buffet de donde servirme, uhm este último era rico en especias, sin duda la cocina Thai tiene lo suyo- termino riendo socarronamente ante eso.
Vio entonces por las ventanas rotas y desgastadas del lugar y como la luz del sol empezaba a caer en las afueras.
-Bueno la hora de salir de caza se acerca, será mejor que me preparé- advirtió el extraño hombre.
Entonces su espalda pareció arquearse y sus uñas alargarse como garras para luego aumentar el volumen de su abdomen y toráx tomando una grotesca forma de un animal salvaje como un jabalí u oso de grandes fauces con colmillos amarillentos y varios ojos negros como brea saliendo de su espalda.
Fue que tomó impulso y recto por las paredes como un bicho y salio disparado a gran velocidad para iniciar su cacería nocturna.
Y bueno aquí otro capítulo de esta algo inquietante historia, esta creatura esta lejos de dejar en paz a nuestros protagonistas y conforme sacia su hambre se fortalece, se darán cuenta de su amenaza antes de que sea demasiado tarde?
Y si es así ¿cómo le harán para detenerlo?
Bueno todo a su tiempo jeje. ;)
Sin más que decir tenga buenas noches y mis mejores deseos para ustedes mis lectores.
