Manaos- Brasil. Siglo XXXI (actualidad)
Todo a su alrededor era un sitio de guerra, devastación, desolación; estaba llena de miedo, lo único que podía escuchar era un fuerte zumbido que atormentaba sus oídos; sus piernas se rindieron y cayó de rodillas, sus manos entrelazadas sobre su pecho y las lágrimas que salían de su infantil rostro; ella pronunciaba palabras de suplica, y entonces, la sensación punzante y que quemaba se hizo presente, sentía el líquido cálido emerger de su pecho y al mismo tiempo el sonido ensordecedor de un cristal partiéndose en mil trozos.
El escenario a su alrededor cambio y el suelo bajo ella se convirtió en un abismo obscuro por el que comenzó a caer, sentía su corazón lentamente dejar de latir, pero antes que fuera atrapada por el abismo negro , la imagen de aquel ángel se hizo presente, no podía ver su rostro, solo lo veía como un ser de mucha luz con su cabello largo peinado en dos bonitos moños en forma de corazón. El ángel decía algo, lloraba por ella, Pero la pequeña princesa no podía entender ninguna palabra.
Hasta que la imagen del ángel desapareció y todo se volvió obscuridad total. La caída se prolongaba y los latidos de su corazón se volvían mas y más débiles. Cerro sus ojos, sabía que el fin había llegado, el frío ya le había llenado todo el cuerpo y su respiración se iba.
-Mi… doncella-
Esa voz, alguien antes la había llamado así; intentaba abrir sus ojos pero ya no podía, su corazón estaba dando los últimos latidos y en ese momento sintió una cálida mano sujetarla , el calor recorría todo su cuerpo; Él la había salvado, pero ¿Por qué no podía abrir los ojos? ¿Por qué no podía verlo?.
Después el calor se formó en una potente Luz dorada, su corazón latía de nuevo, pero ahora ya no recordaba nada, no sabía cuál era su nombre, no recordaba de dónde venía, ni siquiera recordaba haber escuchado a alguien llamándola.
Su cuerpo desnudo cayó sobre una superficie suave, el sueño comenzó a vencerla y ella no se resistió.
-Mi doncella, yo siempre te cuidaré y esperaré por ti –
La joven despertó de un sobresalto. Su respiración agitada y los ojos llenos de lagrimas. Se sentía tan real, cada segundo de ese sueño.
Con las manos a sus costados sobre la cama apretó fuertemente la sábana mientras agitaba la cabeza en negación, las lágrimas salían a borbotones.
Inhaló y exhaló una y otra vez para tratar de calmarse, estaba cansada, desde el día que había cumplido sus 14 años esas pesadillas habían venido a ella, al principio trataba de ignorarlas, pero el cambio de la infancia a la adolescencia no le había hecho mucho favor, pues comenzaba a dejar de lado el amor por los dibujos animados o las historias de fantasía, se esforzaba mucho por tener ideas mas maduras y dejar su imagen infantil atrás, siempre con esas pesadillas pensaba que había sido mejor quedarse siempre con las ideas de niñas.
Lentamente limpió las lágrimas con sus manos, quitando las pequeñas hebras de su cabello rosa que se había pegado a sus mejillas por la humedad.
Tenía un bonito cabello, muchas veces se volvió el centro de atención por ello, ya que no era algo común en su ciudad y escasamente en su país. Muchas veces la señalaban de teñirse el cabello y no aceptarse tal y como es. Pero ella sabía que su cabello era así naturalmente desde el día que nació.
El teléfono en su mesilla de noche vibro tres veces y ella con un profundo suspiro se dispuso a observarlo.
- Un mensaje de Isabella- dijo para si misma y con un ligero toque abrió el mensaje:
hey Nova, te veo a la entrada de la escuela, necesito contarte algo! NO LLEGUES TARDE!*
Sonrió, pero al mirar la hora se dio cuenta que en realidad si se le estaba haciendo tarde. Inmediatamente se levantó y se apresuro para ir al colegio
7:45 am y Nova ya se encontraba a la entrada de la escuela, esperando por su amiga.
-¡Ahí estás! ¡Nova!- grito la joven de piel canela y cabello castaño ondulado. Con un gran abrazo saludando a la joven frente a ella.
- ¡cielos!, Isa, ¿Siempre tienes que ser tan efusiva? – reprochó Nova.
- ya sabes mi respuesta a eso, simplemente no puedo controlarlo, solo me pasa contigo, desde el día que nos conocimos en la primaria, siento que cuando te veo puedo ver un ángel que me llena mi vida de luz, paz y felicidad-
- si no te conociera de hace tantos años, podría considerar eso una declaración de amor- respondió entre rizas la joven de cabello rosa.
- ¡Eres una tonta Nova! Conoces mi posición ante la búsqueda de una pareja. Yo solo estaba siendo sincera sobre porque te considero una amiga demasiado especial. – reprochó la peli castaña.
Ambas rieron.
-Y bueno.. ahora, ¿Que era eso que tenías que decirme?- interrumpió
-A ¡si!, Enzo de tercer año me contó que a partir de hoy tendremos una nueva materia, Dijo que se llamará ~Mitología Galáctica~ -
-¿Mitología Galáctica? ¿Acaso esa materia existe en alguna parte del mundo?- pregunto Nova rascándose un poco la cabeza
-No lo se, lo único que si se es que a partir de hoy existirá en nuestra escuela y probablemente en nuestra ciudad y país. Lo más curioso es el nombre de la maestra- menciono quisquillosa
-¿Por qué?-
-Su nombre es Díana Tsuruki -
-¿Ese apellido proviene de Japón?-
-¡Así parece!-
Riiiiiiing!!
El timbre de la escuela resonó por todos los pasillos y las entradas de la escuela, sacando a ambas jóvenes de la comodidad de su plática, ambas se dirigieron a su salón de clases.
Las primeras tres clases habían pasado con normalidad, pero con el pasar de los minutos Nova había comenzado a tener una sensación extraña, como si estuviera a punto de encontrarse con alguien que había extrañado mucho, pero no entendía porque se sentía de esa manera, hasta que la vio entrar al salón de clases, detrás del director.
Una mujer joven, de aproximadamente unos 25 años, de estatura promedio, delgada y un rostro que por alguna razón llenaba de ternura, pero lo que más causaba intriga en Nova era su peinado, su cabello gris atado en 4 pequeños pero esponjosos moños que a primera vista podrían haber dado la apariencia de tener un par de corazones en la cabeza, pero al verla mejor se dio cuenta que solo eran 4 pompones reunidos ahí. Su ropa era igualmente gris en muchas tonalidades, todo ello permitía que sus hermosos ojos rojo carmesí resaltarán.
-Jóvenes, por favor, todos pónganse de pie, y denle una cordial bienvenida a nuestra nueva profesora, la señorita Diana Tsuruki, ella impartirá la nueva materia Mitología Galáctica, como parte de nuestro nuevo Modelo educativo – finalizó el Director y ante ello, todos los jóvenes dieron un cordial saludo de buenos días a la profesora.
Ella simplemente sonrió a los jóvenes y les dio las gracias de manera cálida. Entonces todos tomaron asiento, el director se retiró y la profesora Diana se alistó para comenzar su clase.
-Buen día, mi nombre, como ya lo dijo el señor director, es Díana Tsuruki, y antes que me lo pregunten, si, provengo de Japón, para ser más sincera de la ciudad Nuevo Tokio, viaje hasta su bella ciudad porque deseo llevar mis conocimientos hacia todas las partes del mundo , por favor siéntanse en la libertad de hacer las preguntas que deseen, los conoceré poco a poco, espero que mi materia sea del agrado de todos ustedes.
Dudosa, Nova levanto la mano para hacer una pregunta , ante esto Diana pudo verla entre todos los jóvenes sentados delante de ella, cuando las dos se miraron fijamente, ambas se quedaron en silencio sin apartar la mirada, ninguna de las dos dijo nada. Parecían un par de amigas que se habían dejado de ver hace tanto tiempo y ahora que se miraban sentían la necesidad de decirse tantas cosas y nada a la vez.
-Profesora- interrumpió un joven de cabello negro y piel pálida, su nombre era Zack.
-¿Si?- respondió la peligris saliendo de su trance.
Ante esto Nova bajo la mano y la puso sobre su pecho, su corazón latía de manera acelerada, la cabeza le daba repentinas punzadas , trataba de calmarse pero lucía afligida. Entonces Isabella a su lado le tomo la mano y le pregunto si se encontraba bien, Nova mintió cuando asintió con la cabeza tratando de ocultar su malestar.
-¿Acaso su clase habla sobre el origen del universo y todo eso? Porque si es así, siento decirle que eso ya lo aprendimos desde primaria- continuó el joven
Diana negó, -En realidad voy a hablarles sobre los mitos, historias, leyendas y escrituras que existen acerca de los guardianes del universo.
-Los guardianes del universo?- Corearon todos juntos
Los ojos de Nova se abrieron con total asombro, se sentía atraída hacia el tema "guardianes del universo"
-sin embargo antes de conocer el tema- continuo la profesora - me gustaría hacerles una pregunta, díganme,¿ alguno de ustedes escucho historias de sus abuelos o bisabuelos, acerca de lo que sucedió en Tokio hace 114 años?
Todos los alumnos se quedaron pensativos, tratando de recordar si alguna vez habían escuchado algo fuera de lo normal, sin embargo la mayoría negó, salvó 2 alumnos. El principal de ellos era Zack, el mismo joven que había hablado unos minutos antes y la siguiente era una joven de largo cabello negro y ojos verdes, llamada Julieta.
-muy bien, quien de los dos desea contarnos primero- les cuestionó Diana.
Zack levanto la mano primero, sin duda alguna la caballerosidad era algo que no existía en él.
-mi abuela hablaba sobre eso todo el tiempo, Pero nunca decía nada nuevo, siempre era el mismo relato, decía que hace más de un siglo, sucedió una guerra que estaba fuera de las habilidades de los humanos, nunca entendíamos a qué se refería eso, Pero ella decía una y otra vez, que Tokio tenía unos reyes muy poderosos. Me extraña que si fueron tan poderosos porque no hicieron nada para defender su reino, si es que realmente existió- terminó de relatar.
La profesora agradeció su aportación y después se dirigió a la alumna a su derecha
-mi abuelo siempre nos dice con mucha tristeza que su padre fue arrebatado por la crisis de histeria que se generó a consecuencia de la guerra de Tokio, aunque mi bisabuelo no vivió aún en ese tiempo, él constantemente fue perseguido por lo que aseguraba era "una entidad maligna" que buscaba a toda costa silenciar todo lo que sabía gracias a su padre, es decir mi tatarabuelo. Mi abuelo dice que esa crisis de histeria provocó la muerte de muchas personas en los años posteriores a la guerra y que hasta la fecha aún existe esa entidad que busca silenciar a quien mencioné algo al respecto. Todo lo que se sabe del antiguo Tokio son restos de escritos incendiados que fueron encontrados en las ruinas de aquella ciudad, por alguna razón todas las personas alrededor de la ciudad, incluso las personas del país y el mundo comenzaron a olvidar lo que había sido Tokio antes de la ciudad actual, pero solo algunos lograron conservar algunos recuerdos, entre ellos mis antepasados y supongo que los de mi compañero Zack también –
La profesora escuchaba atentamente lo que su alumna contaba, pensativa con la mano sobre su barbilla, para cuando Julieta había terminado, con un profundo suspiro ella asintió.
-Todo eso es verdad, la guerra, la crisis de histeria. Y aunque no existen fotos, y nadie se ah atrevido a entrar a las ruinas del palacio, puedo asegurarles que el rey y la reina existieron.
Una joven al fondo del aula de clases levanto la mano, Diana la miro curiosa, tenía un aspecto bastante deprimido, su cabello cubría poco más de la mitad de su rostro y su voz era muy suave casi inaudible.
-mi bisabuela me dijo que hace 114 años las estrellas del universo bajaron a la tierra y se unieron para formar una sola estrella, muy poderosa y celestial. Pero… yo no tenia idea de la guerra en Tokio y creo que mi bisabuela tampoco- se devolvió a su asiento bajando su mirada, era bastante tímida.
Díana por su parte se mostró afligida por el comentario de su alumna, esas palabras le habían causado un sentimiento de melancolía, claro que ella sabía todo lo que había sucedido y sabía que todo lo que estos jóvenes decían era cierto.
-¿Va a hablarnos sobre la guerra de Tokio?- prorrumpió está vez Isabella – Quiero decir si realmente existe una crisis de histeria y una "entidad' busca deshacerse de todo aquel que hable sobre esos hechos, ¿Es seguro hablar de ello?- cuestionó a su profesora.
Diana negó nuevamente -No, tranquilos, no hablaremos "por ahora" sobre ello, pero me alegro que el comentario de la ¿joven?- preguntaba dirigiéndose a la joven oculta al fondo del salón
-am, mi nombre es Helena-
-¡Gracias!- continúo Diana -me alega que la joven Helena pusiera ese comentario, me ayuda a guiarlos a la razón por la cual deseo hablarles sobre los guardianes del universo.
-¿Quiere decir que "las estrellas que bajaron" en realidad eran los guardianes?- cuestionó Zack emocionado.
-Antes de llegar a esa conclusión creo que lo más sensato es que ustedes comiencen a conocer a estos guardianes uno por uno.- ella comenzó a mover algunas imágenes en el pizarrón digital que había detrás del escritorio
- Lo correcto es iniciar con nuestra propia vía láctea- la imagen de toda la vía láctea se hizo presente y Diana extendió la imagen para que pudiera ser mejor observada
-al centro de la vía láctea tenemos el sol, Pero considero que será mejor dejarlo para el final- dijo esto último dando un rápido vistazo a donde se encontraba Nova, quien observaba la imagen del universo con un gran destello de ilusión. Con una ligera sonrisa continuó.
-entonces lo mejor sería comenzar con el planeta más cercano al sol, es decir Mercurio. ¿alguien puede darme características del planeta Mercurio? –
Ante el silencio total de los alumnos, Diana continuó.
-Mercurio es el planeta más cercano al sol, es un poco más grande que la luna de nuestro planeta, no tiene ningún satélite a su alrededor y su atmósfera es muy débil, debido a su cercanía con el sol las temperaturas en este planeta puedes ser extremadamente altas, sin embargo, existe agua congelada en el. En Mercurio existe un antiguo castillo, llamado Marina. Del cual tenía una princesa guardiana, que llevaba por nombre Mercury. Ella era la guerrera protectora del planeta mercurio y tenía la habilidad de dominar el agua con los dones que el planeta y la galaxia le habían otorgado. Ella es la primera guardiana del nuestra vía láctea, y por supuesto tenía una labor muy importante, se dice que aquí en la tierra ayudaba guiando los ríos a sus caudales y enriqueciendo la tierra para que está tuviera agua por cada rincón que fuera necesario.- la imagen del universo pronto cambio a una de la tierra donde se mostraba todos los ríos y lagos alrededor del mundo.
-¿También podía dominar los mares?- preguntó otro joven a la derecha.
-No, ese era el trabajo de otra guardiana que conoceremos más adelante. Saben hay mucha conexión sobre la mitología Griega y la mitología Galáctica, muchos de los dioses que conocen en la historia griega en realidad también forman parte de la historia Galáctica. –
RINGGGGGGG
El timbre sonó, marcando el final de la clase, los jóvenes lamentaron el hecho, pues se mostraban bastante interesados en saber más sobre el tema. La profesora Diana pudo ver la decepción en el rostro de todos y les aseguro que a la próxima clase podría explicarles más cosas.
Díana cerro las ventanas en el pizarrón digital, tomo sus cosas y camino hacia la puerta no sin antes mirar hacia tras y observarla,
-Se que eres tu, podría distinguir tu luz incluso a metros lejos de ti- se pronunció mentalmente. Y abandonó el salón de clases sin más.
El resto de las clases continuaron con normalidad hasta que llegó la hora del término de la jornada de estudios.
Nova e Isabella caminaban tranquilamente por las calles de la bella ciudad de Manaos mientras charlaban sobre varias cosas que habían sucedido en el día, las clases, pero en particular la nueva materia.
-Simplemente creo que está nueva materia me va a gustar demasiado, ¿sabes?- defendió la joven de cabello rosado
- Pues a mí me parece una materia innecesaria , es decir, ya sabemos sobre los planetas, sabemos que existen muchas galaxias allá afuera, pero, no es como que podremos salir de la tierra y conocer todos los planetas allá afuera, apenas y los más grandes científicos han logrado llegar a júpiter ¿entonces de que sirve saber sobre cosas que nunca sabremos si son ciertas o no?- respondió indiferente
- Pues a mí me parece bastante interesante, sabes es extraño, siento como si dentro de mi se hubiese encendido una chisp….- su respuesta se vio interrumpida porque no se había fijado en el camino y había chocado con una persona sin querer.
-¡Disculpe! Es que venia tan distraída y no me di cuen…-
Sus hermosos ojos carmesí se dirigieron hacia arriba buscando el rostro de la persona que había chocado y de inmediato quedó hipnotizada provocando que no pudiera terminar con su diálogo una vez más.
Era un hombre varios centímetros más alto que ella, parecía tener unos 18 años, su piel de un tono que a Nova le parecía perfecto, su cabello blanco que le hacía parecer un ángel caído del cielo; pero eso no era todo, SUS OJOS, dios , sus ojos color dorado, le causaban un escalofrío satisfactorio. Su corazón latía frenéticamente y tenía una sensación de cosquilleo en el estómago, sus mejillas comenzaron a sentirse calidas, sabía que estaban enrojecidas. Se sentía cálida, protegida, feliz, y sentía como si una fuerte energía le llenará todo el cuerpo. Sus labios bailaban tratando de decir algo pero simplemente las palabras no salían.
Aquel joven la miraba perplejo de la misma manera a como ella lo miraba, esos ojos rojos carmesí que reflejaban una ferviente pasión y amor que había dentro de su corazón; su cabello rosa, peinado ahora en una coleta alta. Podía sentirlo, sentía su energía, era ella. Su doncella. Su corazón latía frenéticamente y podía escuchar el de ella, latir de la misma manera. Todo lo que sentía en este momento era lo mismo que había sentido el día que conoció a Su doncella hace siglos atrás. Y aunque quería abrazarla, besarla, tomarla y llevársela con él para nunca más dejarla ir, Solo pudo esbozar una sonrisa.
-No se preocupe señorita, yo también venía distraído , discúlpeme también, por favor – respondió con un ligero nerviosismo
Isabella que había estado observando todo dibujo una enorme sonrisa, era la primera vez que veía los ojos de su amiga Nova brillar de esa manera, y el hombre parecía tener una expresión similar, eso causaba en ella una extraña sensación de felicidad pero se preguntaba porque.
El teléfono en el bolso de Nova vibro haciéndola salir de su trance, rápidamente lo busco dentro de su bolso escolar. El hombre frente a ella la vio enternecido y pronto se dio cuenta de la persona a su lado. Aclarando su garganta y con el debido respeto se retiró dejando a amas jovencitas atrás.
Nova miro el teléfono. -es mi tía, dice que vendrá este fin de semana, genial- trató de sonar feliz.
Levanto nuevamente la mirada para darse cuenta que el hombre con el que había chocado ya se había marchado, rápidamente volteo a su lado izquierdo y lo vio caminando ya a varios metros lejos de ambas.
Se quedó mirando hacia aquel hombre tanto tiempo hasta que finalmente ya no pudo verlo por la distancia.
Justo al mismo tiempo, alguien más observaba al hombre marcharse y la reacción de Nova ante tal encuentro. Justo en la copa del árbol arriba de donde se encontraban ambas jovencitas, posaba sobre una rama una hermosa gata de pelaje gris y hermosos ojos carmesí.
Sonreía ampliamente
-A llegado el momento de despertar a nuestra princesa y guardiana-
