"Descontrol"
Los personajes le pertenecen 100% a la Rumiko Takahashi... todo en cuanto a la historia sobre el Sengoku Jidai le pertenece a ella así como Inuyasha... Kagome... Sango... Miroku...Shippo... Kaede... Kikyo... Kohaku… La Sra. Higurashi... Sota... El Abuelo... Hoyo... Eri... Ayumi... Yuka... Naraku... Kagura... Kanna… Hakudoshi… Tsubaki... Kouga... Sesshomaru… Myoga… Rin… Jaken… Totousai… y todos los demás personajes son de ella...
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Esta es simplemente una excusa para un fic corto en una línea de tiempo alterna, jejejej espero les guste, contiene abundante lemon – spice como se le dice ahora.
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"Ja! Burro!"
Kagome se rio suavemente por lo bajo mientras Shippo brincaba señalando a Inuyasha quien le veía con su típica cara de impaciencia. Kirara ronroneo y se reacomodó volteando su mirada hacia el lado contrario de la fogata.
Kagome dejo de reírse cuando sintió la mirada del Hanyou transformado en humano mirándola fijamente, le sonrió e Inuyasha reciproco su sonrisa, mirándola fijamente por unos momentos antes de voltear a ver al montículo de cartas entre ellos.
"Keh! Ordena todo, regreso en un momento y te venceré esta vez zorro!"
Shippo comenzó animado a reunir las cartas nuevamente para reiniciar su juego, Kagome vio a Inuyasha ponerse de pie y alejarse de su vista, sabia que iba al baño y no había necesidad de preguntar.
Kagome fijo su mirada en la fogata pensativa, Miroku y Sango se habían quedado atrás terminando un "trabajo" de exorcismo en una mansión en el pueblo por el que pasaron hacia dos días, y esperaban reunirse el día de mañana en la aldea de la anciana Kaede.
Kagome suspiro, debido a un mal calculo durante una de sus batallas fuertes contra Naraku, cuando acababa de obtener el arco del monte Azusa, la perla se había roto nuevamente.
Esta vez les había costado mucho menos trabajo recolectar la mayoría de los fragmentos, pero de forma misteriosa, Naraku se había ocultado y no se había hecho presente en lo absoluto.
En aquella batalla donde la perla se rompió Kikyo también había fallecido.
Kagome se había sentido dolida por la muerte de la Miko, tanto porque sabía que al final había dejado ir la mayoría de resentimiento y odio que sentía hacia ella, y también por la reacción de Inuyasha ante la perdida.
Sin embargo, con el tiempo, Inuyasha había cambiado bastante, ya no peleaban cuando ella regresaba a su época para tratar de ponerse al día con sus estudios de secundaria, y ahora en lugar del uniforme verde y blanco, usaba la camisa blanca con corbatín azul, chaqueta azul y falda del mismo color y cuadros, y calcetas negras.
Había pasado un año completo en secundaria ya, en dos años podría finalmente graduarse, y aun no sabia que seria de su futuro, pero prefería no pensar mucho en ello, y concentrarse en terminar de recolectar la perla.
Llevo sus manos hacia sus mejillas sintiéndoles un poco calientes al recordar, poco después que había reiniciado su viaje en busca de los fragmentos Inuyasha la había besado una noche en su habitación, le prometió protegerla con su vida y compartieron un momento muy tierno juntos.
No sabia si debido a la interrupción de Sota no se habían descontrolado las cosas, pero al menos habían tenido su primer beso.
Desde entonces Inuyasha se comportaba de una manera diferente con ella, no era tan impulsivo y grosero, ya no levantaba la voz al hablar con ella, aun frente a los demás, escogía guardar silencio en lugar de discutir con ella. Y ella había hecho lo mismo, creía que era parte de la madurez de su relación, y de ella.
Debido a que viajaban en el grupo había habido pocas ocasiones en las que habían podido compartir otros momentos románticos, pero si los había habido aquí y haya, besos y abrazos, pero nada comparado a lo que Eri, Yuka y Ayumi le contaban que hacían con sus novios.
Sabia que por la época no podía abiertamente hablar del tema con Inuyasha, y en uno de los encuentros que tuvieron, cuando su cuerpo reacciono a sus caricias, Inuyasha se había desaparecido la noche completa, le molestaba que su nariz fuera tan sensible y supiera ese tipo de cosas.
Pensando en él, miro hacia los lados, Shippo se había quedado dormido abrazando las cartas, e Inuyasha no había regresado.
Se puso de pie tomando su arco y flechas, como estaba en forma humana no podía sentir su presencia, pero sentía rastros de Youki en el área de lo que no se había percatado antes.
Kirara ronroneo y se puso de pie caminando hacia sus pies, asintió mirándola y agachándose para recoger a la Youkai en su mano, con habilidad Kirara brinco hacia su hombro.
Kagome caminando espacio en la dirección en la que Inuyasha se había marchado, asustándose al no ver o escuchar nada, solo aquella pequeña cantidad de Youki, un Youki desconocido que nunca había percibido antes.
Camino despacio y se agacho y Kirara brinco de su hombro al suelo oliendo y mirándole con el pelaje erizado.
Kagome sintió que su corazón se detenía, algún Youkai había estado ahí, y posiblemente había atacado a Inuyasha.
"Kirara, ayúdame a seguirles."
La Youkai respondió rodeándose de fuego y transformándose en su modo de batalla, Kagome se subió en su espalda y volaron hasta encontrar una pequeña cabaña, sintió un escalofrío recorrerle al sentir con más fuerza ese Youki.
Kirara bajo y Kagome grito afuera de la cabaña.
"¡Sal de ahí!"
Tenía su arco y una flecha listos, sabía que no era inteligente enfrentar a este Youkai de esta manera sin conocerle, pero no tenía más opción, y Kirara estaba con ella, confiaba en que la Youkai lucharía junto con ella para salvar a Inuyasha.
Vio a una mujer jorobada con apariencia de bruja salir corriendo de la cabaña, de no ser por su piel verde, habría pensado que de una u otra forma esta mujer estaba relacionada con la bruja Urasue, era muy similar en apariencia.
Decidió no perseguirla y correr hacia el interior de la cabaña, al entrar por la oscuridad no veía mucho, había una mesa a su izquierda, sus ojos se abrieron de par en par al ver el Haori y la Hakama de Inuyasha sobre esta mes, y el Haori tener una parte arrancada e hilos provenientes de esta enredados en un carrete.
La criatura había estado deshilando las ropas de Inuyasha.
Había una pequeña lampara en la mesa, la tomo y comenzó a ver alrededor de la cabaña, contuvo la respiración al ver una figura en la esquina, corrió hacia él y prácticamente se lanzó sobre el al llegar a su lado.
Inuyasha estaba aparentemente inconsciente, con los brazos atados sobre su cabeza y mirando hacia abajo.
"¡Inuyasha!"
Dejo la lampara junto a él y rápidamente levanto su rostro y le miro fijamente, para su sorpresa Inuyasha le vio con esos ojos grises azulados, sorprendido, tenía una mordaza en su boca así que no podía hablar, pero noto como esa preocupación se convirtió en alivio rápidamente.
Kagome no pudo evitarlo y lo abrazo, se sentía aliviada de una manera inmensa, cuando vio sus ropas en la mesa no había querido pensar lo peor.
Kagome le sonrió y se acercó más poniéndose de rodillas y tratando de alcanzar con sus manos el nudo de la mordaza detrás de su cabeza, no lograba identificar el nudo a ciegas, se acercó más prácticamente presionando el frente de su cuerpo con el de Inuyasha, más específicamente creando contacto entre su pecho y el cuello y rostro de Inuyasha.
"No logro encontrar el nudo." Exclamo entre dientes para darle una explicación, y justo cuando le encontró, y se movió un poco más cerca para poder tener mejor acceso, el frente de su pierna tuvo contacto con algo cálido, piel cálida.
Retrocedió de golpe mirando hacia abajo entre ellos, inmediatamente sintiendo su corazón comenzar a latir con fuerza y rapidez, Inuyasha estaba cubierto parcialmente por su Kosode solamente, la tela blanca cubría sus hombros y brazos, pero estaba abierta y exponía su pecho, abdomen, y su entrepierna, desnudos.
Kagome vio con los labios entreabiertos la evidencia clara e innegable del deseo que Inuyasha sentía por ella entre ellos, levanto su mirada volteando a verlo, él le vio con pánico unos segundos, antes de cerra los ojos y golpear su cabeza contra la madera de la cabaña tensándose.
Kagome le vio tragar lentamente, y ese movimiento de los músculos de su cuello marcando su quijada, la tensión en su cuerpo y su piel expuesta, tuvieron un efecto equivalente al que él estaba sufriendo en este momento, sintiendo la humedad entre sus propias piernas.
Pero ahora Inuyasha era humano y no podía olerla.
Kagome trago lentamente observado esa parte de su anatomía, debía de admitir que había sentido curiosidad en muchas ocasiones respecto a esto, y definitivamente no había estado preparada para el efecto que tendría en ella verlo así, desnudo, vulnerable, y sin la posibilidad de huir de ella o de esta situación.
Sin poder racionalizar sus acciones, llevo su mano izquierda hacia él, tocándolo a penas con las yemas de sus dedos, sintiendo la piel suave y caliente, escucho a Inuyasha moverse y sintió su mirada sobre ella, le escucho intentar hablar pero decidió ignorarlo, mordió su labio inferior y decidió continuar, ahora cerrando sus dedos alrededor de él y moviendo su mano despacio hacia arriba y hacia abajo.
Escucho un sonido provenir de detrás de la mordaza de Inuyasha, uno sonido que erizo completamente su cuerpo y causo que sus pezones se endurecieran, sonaba como la mezcla entre un gruñido y un gemido, luego le escucho intentado hablar de nuevo, pero no se sintió con el valor de verle a la cara.
Cerro los ojos y se inclinó hacia delante, besando su mentón, despacio, escucho a Inuyasha exhalar aire por la nariz pesadamente y sintió sus dedos temblar aun acariciando lentamente esa parte intima de su cuerpo, pero decidió no detenerse, ya había comenzado, ahora debía de terminar.
Mientras continuaba el suave movimiento con su mano continuó besando su mentón, y luego su cuello, deslizando su lenga por el frente de su garganta, Inuyasha volvió a retorcerse y ella apretó sus piernas juntas, esto era algo que había esperado por mucho tiempo, poder tocarlo de esta manera, no sabía si estaba completamente correcto hacer esto sin el consentimiento de Inuyasha, pero ella ya no podía esperar más, y las reacciones de Inuyasha no ayudaban a disminuir su momento de valor pervertido.
Estaba respirando pesadamente y su piel sabía muy bien, Inuyasha estaba tragando frecuénteme y ya no parecía querer hablar, pero inclino su rostro hacia su cabello, y supo que si lo veía a los ojos no podría continuar, así que decidió continuar su descenso y deslizar su lengua y sus labios hasta su clavícula, y finalmente pasar su lengua sobre uno de sus pezones.
Inuyasha volvió a golear contra la pared de la cabaña, no sabía si sus manos o su cabeza, pero definitivamente había una fuerte reacción de su parte, y esto causo que su corazón llegara a acelerarse más y la humedad escondida debajo de su falda aumentar aún más, estaba completamente ebria en sus reacciones, y quería más de estas, quería más de él.
Se alejo un poco y metió su mano en su bolsillo, ahí traía una liga, ato su cabello y se inclinó hacia adelante, dejando que la parte superior de su cabeza tuviera contacto con el abdomen del hombre frente a ella.
"Te amo Inuyasha."
Lo suspiro y abrió sus labios tomándole dentro de su boca.
Su reacción fue mucho más violenta, escucho nuevamente el golpe contra la pared, pero ahora también sus piernas desnudas se movieron, rodeándole y tocando sus lados, sintiéndose compleméntenle rodeada por él.
Abrió su boca y llevo su lengua por un costado hacia la base, escuchando un sonido en lo profundo del pecho del Hanyou transformado en humano.
Sonrió y apretó sus piernas juntas, esto era realmente intenso, ahora no podría dejar de penar en estas reacciones y estos sonidos.
Decidió que era momento de terminarlo todo, y así como sus amigas le habían indicado, volvió a tómale dentro de su boca e inicio un ritmo bajando y subiendo su cabeza tomando tanto como podía, y complementando el resto con su mano.
Escucho a Inuyasha intentar hablar o quizás simplemente hacer sonidos, sintió sus piernas tensarse aún más a sus costados, apretando los lados de sus caderas cuando otro golpe en la pared le advirtió que algo sucedió, y no espero más que fracciones de segundos al sentir líquido y un sabor muy fuerte inundar su boca.
Le rodeo con sus labios deslizándolos despacio hacía arriba, no quería derramar nada.
No pudo levantar su mirada hacia sus ojos, pero su pudo ver su pecho moverse agitadamente con su respiración, trago lentamente y sonrió llevando su mano a sus labios.
Le había encantado, ahora podía tener una opinión al respecto, Eri y Ayumi decía que no les gustaba hacer esto, solamente Yuka les había dicho le gustaba, y ella tendría que estar del lado de Yuka en este argumento.
Ahora tenía que enfrentar las consecuencias, ideo un plan en su mente y decidió llevarlo a cabo con rapidez, ya que calculaba aún faltaban bastantes horas para el amanecer.
Se puso de pie avanzando hacia la mesa de trabajo de la Youkai, tomo las ropas de Inuyasha y una tijera, dejo caer la ropa sobre el regazo del Hanyou transformado en humano para cubrirle mientras se disponía a cortar las cuerdas que lo sujetaban, tan solo lo soltó corrió fuera de la cabaña llevando su arco y flechas con ella.
"Kirara, volemos."
La Youkai asintió y ella se subió en su espalda viendo hacia la entrada de la cabaña mientras se elevaban en el aire.
"Veamos a Inuyasha desde acá."
Sintió su corazón latir rápidamente al verlo salir de la cabaña apresurado, con el Haori en sus manos, solamente se había puesto su Hakama.
Inuyasha levanto su mirada, viéndoles en el cielo.
Kagome en ese momento sintió pánico, y si le gritaba que bajara, que discutieran lo que acababa de hacer ahí mismo, no, no le daría a oportunidad.
"Kirara, regresemos despacio para que Inuyasha pueda seguirnos."
La Youkia comenzó a volar lentamente de regreso a su campamento que estaba bastante cerca.
Al ver la luz de la fogata, Kagome se inclinó hacia delante.
"Bajara rápidamente por favor Kirara."
La Youkai obedeció, Kagome se apresuró a sacar perfume de su mochila y esparcirlo sobre Shippo, quien despertó rápidamente.
"Kagome ¿Que haces?"
Kagome le sonrió.
"Lo siento Shippo, le presione al revés."
Extendió su bolsa de dormir y estaba terminado de introducirse en esta cuando Inuyasha llego.
"Ven Shippo, acompáñame."
Aun un poco dormido el zorrito obedeció y se acurruco cerca de Kagome.
Kagome podía sentir la mirada de Inuyasha sobre ella, pero no dijo nada, ella cerro los ojos tratando de fingir que estaba dormida y de calmar los latidos de su corazón, por suerte el perfume había parecido distraer a Shippo y su estado somnoliento le habia ayudado a que no notara nada extraño en ella o Inuyasha.
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"Ja! Burro!"
Kagome se rio suavemente por lo bajo mientras Shippo brincaba señalándolo, él le vio impaciente, no le gustaba perder ni siquiera en estos juegos ante nadie, pero especialmente ante Shippo y Miroku, la única persona contra quien no le molestaba perder estaba riéndose suavemente frente a él, volteo a verla y sintió su corazón latir más rápidamente.
Esta noche Kagome se veía particularmente hermosa, su cabello y rostro iluminado por la fogata ayudaban a darle un toque más especial.
Le gustaba muchísimo mas este nuevo uniforme que usaba, sentía que el color azul oscuro le sentaba mucho mejor, se veía mucho más hermosa.
O quizás ese era simplemente el, y la manera en como había ido cambiado su forma de ver a la muchacha con el tiempo.
Luego de la muerte definitiva de Kiko había sentido una profunda tristeza por haberle fallado, pero debía de continuar y cumplir con la promesa que aun podía mantener, derrotar a Naraku.
Kagome le sonrió y el le sonrió de vuelta, se veía muchísimo mas hermosa cuando lo veía de esa manera y le sonreía, sentía que todo por lo que habían pasado valía la pena.
Evito mirarla regresando su atención hacia las cartas, no podía dejarse llevar por su corazón humano tan fácilmente, debía de mantenerse neutral y no hacer nada de lo que se arrepentiría.
"Keh! Ordena todo, regreso en un momento y te venceré esta vez zorro!"
Shippo comenzó animado a reunir las cartas nuevamente para reiniciar su juego, el se puso de pie decidiendo alejarse del campamento por un momento para aclarar su mente, debía de analizar las cosas y saber cómo proseguir, y con la imagen y presencia de Kagome era demasiado difícil tratar de pensar con claridad.
No sabia si sentirse afortunado o desafortunado porque Miroku y Sango se habían quedado atrás terminando un "trabajo" de exorcismo en una mansión en el pueblo por el que pasaron hacia dos días, y esperaban reunirse el día de mañana en la aldea de la anciana Kaede.
En sus noches como humano sus sentimientos estaban muchísimo mas a flote, y en varias ocasiones había confesado cosas a Kagome en este estado, y pensaba que esta noche no sería diferente.
Sabia que la muchacha había estado esperando que su relación progresara, y el había tratado de mejorar en ese aspecto para ella, quería poder ser digno de estar con ella, lo más posible.
Amaba a Kagome, ese era un hecho. La amaba como había amado a Kikyo, no, absolutamente no.
Había amado a Kikyo, si, y mucho, tanto que había estado dispuesto a convertirse en humano para estar con ella, pero justamente por eso, todo había sido tan diferente, a Kikyo la amaba de una manera más… irreal, fantasiosa, amaba aquella presencia e idea de Kikyo, pero con el tiempo, y al lado de Kagome se había dado cuenta que no conocía a Kikyo muy bien.
No sabia que rostro hacia cuando comía algo dulce o amargo, no sabía que rostro pondría al despertar de una pesadilla y llamar su nombre, no sabia que cosas de el no le gustaban, no sabia como se escuchaba su corazón al ser abrazada por él.
Pero si sabia todas estas cosas de Kagome, y sabia que Kagome lo aceptaba tal y como era.
Y quizás por eso, no podía comprar la idea del amor que algún día había tenido, con el amor que sentía ahora, a Kagome la amaba completamente, no amaba la idea de Kagome, amaba la esencia de ella.
Sabia como se veía feliz, triste, nerviosa, caprichosa, cansada.
La había visto llorar, reír, gritar, dormir, comer, sonar.
La había escuchado decir su nombre de tantas maneras, feliz, triste, preocupada, con enojo.
Sabia que Kagome sabia que es lo que sentía por ella, no lo había dicho en palabras pero había tratado de demostrárselo con sus acciones.
Traba de mantener mas la calma, y había resultado mucho más fácil de lo que esperaba, ya que ella había ido cambiando poco a poco.
Una parte de él había esperado su rechazo cuando le prometió protegerla y se inclino hacia ella para besarla, pero por supuesto que había estado equivocado, Kagome había respondido a su beso y sus sentimientos.
Desde entonces poco a poco había tratado de acercase mas a ella, lograban compartir momentos muy preciados para el aquí y haya, y todo había marchado muy bien, hasta que una noche en la que habían dado una caminata por el bosque luego de la cena, la había abrazado porque tenia frio, y Kagome se había inclinado hacia el, levantando su torso hacia el y cerrando sus ojos.
El sabia muy bien lo que eso significaba y complacido a la muchacha besándola, despacio, sin prisa, disfrutando de su cercanía, su aroma y su sabor.
Pero cuando Kagome enredo sus brazos en su cuello y acerco su cuerpo al suyo besándolo con un poco mas de fuerza que de costumbre, las cosas habían cambiado, y ese aroma, uno que jamás pensó sentir provenir de una mujer en sus brazos llego a él.
El olor a deseo.
Kagome había deseado estar con el en ese momento y el sabía que no podría contenerse, se había marchado lo más lejos posible, y no había regresando al campamento en toda la noche tratando de calmarse y pensar en cómo proceder.
Sabia que Kagome ya estaba en una edad madura, para las costumbres humanas locales estaba lista desde que la conoció, pero ahora, después de los anos transcurridos, estaba mas que seguro que ya era apropiado incluso para ella en su época, y no sabía que hacer.
Debía de pedirle que se convirtiera en su esposa? ¿Era eso posible si aun no habían terminado re-recolectar todos los fragmentos por segunda vez, y aun no habían derrotado a Naraku?
No sabia que hacer, y lo único que se le había ocurrido era hablar de esto con ella esta noche, cuando Shippo fuera a dormirse, lo cual esperaba fuera pronto.
Escucho un sonio detrás de él, y no pudo reaccionar al sentir un olor desagradable y ver polvo caer en su rostro, había un Youkai ahí, de piel verde, antes de poder si quiera sentir rabia y pánico, todo se volvió negro.
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Escucho su nombre y abrió los ojos sintiendo a alguien acercarse a él, levantando su mirada, Kagome estaba frente a él mirándole aliviada.
La sorpresa inicial desapareció y dio lugar a preocupación, el Youkai que le había atacado ¿donde estaba? Trago lentamente y se dio cuenta que había tiras de ropa en su boca y no podía hablar, halo sus brazos sintiendo la tensión, estaba atado, ese Youkai posiblemente había estado dispuesto a comérselo mas tarde y Kagome le había salvado.
'Kagome.'
La Miko le abrazo entonces, el sonrió, siempre se preocupaba por él, y había venido a salvarlo, su aroma le envolvió y se sintió reconfortado por ella, todo estaría bien ahora que estaba aquí.
Kagome se separo de el despacio y le sonrió, para luego llevar sus manos hacia los dados de su cabeza, aparentemente intentando liberar su boca.
La muchacha parecía estar tiendo problemas encontrando una manera de liberarlo, y se acercaba mas y mas a él, en ese momento fue cuando noto, que estaba casi desnudo y pánico lo invadió, dándose cuenta que solamente su Kosode estaba cubriéndole parcialmente.
Trago lentamente cuando Kagome se cerco más a él presionando sus pechos en su cuello, aun como humano podía sentir su aroma, y teniéndola tan cerca, simplemente no pudo contener los pensamiento que revolotearon en su mente recordando como en aquella noche Kagome lo había besado y reaccionado.
"No logro encontrar el nudo."
Pánico le invadió al sentir el tirón en la parte abaja de su abdomen.
'¡No! ¡Ahora no!'
Se tenso quedándose completamente quieto mientras esa parte de su anatomía no le obedecía y continuaba moviéndose endureciéndose.
A pesar de haber vivido tanto tiempo habían sido pocas las ocasiones en que esto le había sucedido, y las mayor cantidad de veces y las mas frecuentes había sido desde que había conocido a Kagome.
Miroku le había sugerido encargar se de su problema 'con sus propis manos' y se había arrepentido grandemente de haber escuchado al monje, ya que había tenido un accidente con sus garras y en lugar de que fuera una experiencia placentera, había terminado siendo una casi traumática.
Desde entonces no se había atrevido a internarlo nuevamente o tan si quiera a pensarlo.
Hasta la noche en que Kagome había reaccionado de aquella manera a sus besos.
Había tenido que esperar a que su cuerpo le obedeciera y se calmara, y había sido difícil ya que seguía percibiendo el intoxicante aroma de la muchacha.
Kagome se movió un poco más cerca y su pierna tuvo contacto con su dureza expuesta, contuvo su respiración y cuando la muchacha retrocedió rápidamente y miro entre ellos sintió que todo lo que habían logrado construir se vendría abajo.
Kagome se enfadaría con él, le llamaría pervertido, y posiblemente le dejaría ahí para que aquel Youkai verde regresara y acabara con él.
Quería poder hablar e intentar explicarle, pero sabía que en su actual situación seria imposible hacerlo.
Kagome levantó su mirada hacia él, se veía sorprendida de sobremanera, pero aún no molesta, cerro sus ojos con fuerza, no quería ver su expresión de asco y goleó su cabeza contra la pared de la cabaña complemente frustrado, todo había terminado, trago lentamente esperando los gritos, los insultos, y quizás si hasta golpes.
Pero nada sucedió, y justo cuando estaba a punto de abrir los ojos y comenzar a tratar de calmarse, sintió algo cálido tocarlo, abrió sus ojos de par en par mirando a Kagome con su mano tentativamente tocándolo.
'Está tocándome… ¡ahí!'
Quería decir algo, lo intento, pero fue imposible, quería explicarle, quería decir algo, pero no podía, la frustración era demasiada, estaba completamente a su merced.
Cuando le vio cerrar su mano a su alrededor pensó que le apretaría de forma dolorosa, para 'castigarlo' pero en lugar de eso le acaricio moviendo su mano de arriba abajo.
Una corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo, y algo que nunca había sentido antes atravesó su cuerpo por completo, placer.
Kagome estaba haciendo lo que Miroku le había aconsejado ¿Cómo sabia ella sobre estar cosas? ¿Quién le había dicho o ensenado a hacer esto?
Antes de poder seguir analizando la situación Kagome se acercó a él y beso su mentón, la sensación de sus labios húmedos y cálidos en su piel envió otra corriente eléctrica a través de su cuerpo, Kagome esta tocándolo de esta manera, y estaba besándolo, era todo lo que no se había permitido imaginar estaba sucediendo.
Los movimientos de la mano de Kagome no se detenían y ahora sus labios estaban moviéndose por su piel dejando rastros de saliva que se sentían fríos al perder el contacto con sus labios. Cuando sintió su lengua deslizarse por el frente de su garganta otra corriente de placer le recorrió por completo, sentía que su cuerpo entero estaba en llamas, tenso sus brazos y su cuerpo, quería liberar sus manos, quería abrazarla, quería besarla, también quería tocarla.
Mientras Kagome continuaba dejando besos húmedos en su cuello inclino su rostro hacia su cabello y respiró profundamente, su aroma le rodeo, quería tocarla también, tanto como pudiera aun de esta manera.
Kagome entonces se alejo descendiendo sus besos hasta su clavícula, y le sorprendió al rodear su pezón con sus labios y succionar suavemente, otra oleada de placer le invadió y golpeo su cabeza contra la pared de la cabaña, nunca volvería a llamar a Miroku pervertido, nunca había sentido algo así, nunca había imaginado que algo se pudiera sentir tan bien, y la combinación de Kagome tocándolo de esta manera y besándole así, era algo que sabia nunca podría olvidar, a lo que se volvería un adicto.
La sintió alejarse y entreabrió sus ojos, aun respirando agitadamente por su nariz, la vio alejarse un poco, atar su cabello e inclinarse hacia adelante hacia el, cuando vio su cabeza acercarse y apoyarse en su abdomen su cuerpo entero se tensó.
"Te amo Inuyasha."
Sintió el aire de su suspiro acariciar la punta de su muy sobre sensibilizado miembro y no pudo pensar o reaccionar antes de sentir sus labios envolverle.
Su cuerpo reacciono con lo más cercano a un gripo que podía emitir en el estado en el que se encontraba, goleó su cabeza y espalda contra la pared de la cabaña tensándose, no podía, su mente y su cuerpo no podían con estas sensaciones, nunca había imaginado algo así.
Cerro un poco sus piernas sintiendo a Kagome entre ellas, quería sentir tanto de ella como fuera posible.
Sin tiempo de poder terminar de procesar las sensaciones y sentimientos en su interior Kagome decidió pasar su lengua por toda la longitud caliente e hipersensibilizada, todos su cuerpo se tensó una vez más y lo mas cercano a un gruñido que podía liberar en forma humana y su situación actual retumbo en su pecho.
Y cuando pensaba que no podría sentirse mas abrumado por tantas sensaciones y sentimientos Kagome comenzó a imitar los movimientos que hacia antes con su mano, ahora con su boca, continuando el movimiento con su mano en la base de su miembro.
Eso fue demasiado, aquella tensión acumulada y el placer estaban a punto de explotar, intento decir algo para detenerla o para pedirle que no se detuviera, no sabia cual, cuando todo exploto, sintió su dureza contraerse y liquido salir de este, Kagome se apartó de el lentamente.
Respirando agitadamente entreabrió los ojos, quería verla, quería ver que le diría.
Sintió como si caía de un precipicio al verla sonreír y tragar lentamente con su mano en sus labios.
Aun parcialmente en estado se shock, escucho a Kagome mover algunas cosas dentro de la cabaña y regresar a su lado, dejando el resto de su ropa caer en su regazo cubriéndolo, y al sentir movimiento en sus muñecas adoloridas supo que estaba liberándolo.
Antes de darse cuenta de que estaba pasando realmente, Kagome estaba corriendo fuera de la cabaña, reacciono y lo primero que hizo fue llevar sus manos atrás de su cabeza y liberar su boca, tosió un poco y se puso de pie poniéndose la Hakama apresurado, cargando a Tetsaiga y su Haori con él.
Al salir no vio a Kagome, y por un momento se preocupó, entonces sintió una mirada y levanto si vista al cielo, y ahí estaba, con Kirara.
Por un instante pensó en gritar e insultarla, como hubiera reaccionado antes, pero no podía, porque había estado conteniendo ese lado de si mismo últimamente, y sobre todo por lo que acababa de suceder, no podría hablarle de mala manera nunca más en su vida.
Les vio comenzar a volar en lo que percibía como la dirección del campamento y comenzó a caminar despacio siguiéndoles, viendo a Kirara entre las ramas de los árboles.
Su estomago se contrajo y apretó a Tetsaiga con fuerza.
Kagome acababa de darle algo que pensó jamás tendría.
Intimidad.
Sabia que su relación con Kagome era muy cercana, y que tenían mucha confianza el uno en el otro, confiaba en ella con su vida desde hacia anos, pero jamás imagino esto.
Su corazón humano latia con rapidez y sintió lagrimas llegar a sus ojos. ¿Y si Kagome había hecho esto solamente porque se encontraba como humano? No, no podía creer eso, sabía que Kagome no era así.
'Te amo Inuyasha.'
Se lo había dicho, lo amaba, en verdad lo amaba.
Se detuvo viendo la luz del campamento a lo lejos y sintiendo como si un gran nudo en su garganta no lo dejara respirar, y no se extrañó de la sensación cálida y húmeda que percibió en sus mejillas.
Sabia que Kagome lo amaba, y después de lo que había olido en aquella noche se había mantenido conflictuado con el mismo respecto a que debía hacer.
Ahora lo sabía.
Decidido camino hacia el campamento, pero para su sorpresa, Kagome estaba en su bolsa de dormir.
"Ven Shippo, acompáñame."
Aun un poco dormido el zorrito obedeció y se acurruco cerca de Kagome.
Esperaría, lo haría el tiempo necesario. Se sentó acomodándose frente a la fogata apoyando a Tetsaiga en su hombro, sería una larga noche.
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Viernes 18 de octubre de 2024
Estoy de regreso luego de mas de 10 años jajajaja no puedo creerlo.
Para quienes aun recuerdan, estudie enfermería, bueno, no trabajo de enfermera jajaja, tengo dos licenciaturas, la de enfermera y una general de administración de empresas.
Pase 11 años en el infierno con mi ex, un narcisista patético y egocéntrico que con "love bombing" poco a poco me despojo de todo lo que yo era, y finalmente este año he podido liberarme.
Así que, si sienten que algo no está bien, que no les parece, váyanse, a la primera falta de respeto o comportamiento inaceptable, las famosas red flags, márchense.
Gracias a Dios logre que evitar que me embarazara, así que, con 33 años, soltera, sin hijos, casa propia, carro propio y cuatro perrijos jejejeje
ACOTAR me ayudo mucho a sanar y a creer en las segundas oportunidades, así que espero algún día encontrar a mi Rhysand.
Tengo varios one-shot en progreso, tratare de terminarlos pronto para poder publicarlos.
Después de mi liberación este año pude volver a leer, creo que ya he leído mas de treinta libros y visto diez animes este año.
Les recomiendo "Sugar apple fary tale" muy bonita historia.
Matta ne!
