Les presento el capítulo VI de esta historia, espero sea de su agrado. Desde ahora los capítulos estarán mucho mas largos y con más emoción que antes, no dejes de leer si quieres saber cual será el desenlace de esta historia.
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Capítulo VI
"Descubrimientos"
No... no podría ser... acaso esa persona era...
-¿M-malfoy?- preguntó la chica sin dejar de observar a aquella persona
El chico le dirigió una mirada de desconcierto pero aún molesto.
-¿Cómo demonios sabes mi nombre?- preguntó Malfoy algo turbado
Hermione sintió como si una enorme piedra la golpeara con rudeza.
-Oye tonta te hice una pregunta: ¿Cómo demonios sabes mi nombre?- preguntó una vez mas Malfoy despectivo
Hermione permaneció callada por unos segundos y finalmente lo miró fijamente a los ojos frunciendo el ceño para pretender estar molesta.
-¿Acaso no me recuerdas?- alcanzó a decir
Draco la miró muy molesto, acababa de perder la muy poca paciencia que tenía.
-No tengo tiempo para estúpidos acertijos, dame mi sombrilla como te lo ordené para largarme de una buena vez- dijo arrastrando las palabras
Hermione tomó la sombrilla de Malfoy y se la aventó con brusquedad.
-Ahí esta tu tonta sombrilla, sigues siendo la misma persona pretenciosa y egoísta de antes- dijo a rastras la ojos marrones
Malfoy acercó su rostro al de Hermione viéndola con más desprecio que antes al tiempo que tomaba bruscamente su brazo.
-No voy a permitir que me hables de esa manera- dijo dirigiéndole una mirada de odio
-.Me estas lastimando- comenzó a decir Hermione mientras trataba de zafarse
-Pídeme una disculpa- dijo Draco al mismo tiempo que apretaba mas el brazo de la chica
-Muérete- dijo Hermione con enojo y haciendo un enorme esfuerzo para no soltarse a llorar
-¿Qué dijiste?- preguntó el rubio confundido y molesto
-MUÉRETE- repitió Hermione con los ojos vidriosos
Malfoy miró a la chica. Tenía una cabellera abundante color castaño claro, sus ojos eran de un color marrón... curiosamente le parecía familiar... esa palabra... "muérete" la había escuchado con anterioridad, recordaba a cierta persona diciéndole eso cuando se molestaba, pero... ¿Podría ser?... Draco la miró una vez mas, esa chica era idéntica a la persona que él recordaba solamente tenía ciertas cosas diferentes... pero no cabía duda, era ella...
Malfoy soltó inmediatamente el brazo de Hermione y retrocedió unos cuantos pasos, observándola con extrañeza.
-Granger- dijo el chico entrecerrando los ojos
Hermione con los ojos aún más vidriosos por las lágrimas que amenazaban por salir, se atrevió una vez más a ver aquellos fríos ojos grises.
Malfoy hizo lo mismo pero acompañado con una sonrisa de burla.
-Vaya, vaya, vaya. No esperaba encontrarte por aquí Granger, la verdad, pensaba que ya estabas muerta a causa de los recientes ataques que han ocurrido hacia los impuros como tú, pero para infortunio mío, sigues con vida.- dijo Malfoy cruelmente
-Tus insultos no me hacen daño en absoluto, no son mas que palabras y ni creas que me voy a quedar a escucharlas- dijo Hermione a punto de soltar el llanto
La chica se dio media vuelta para irse rápidamente a su casa.
-Dime Granger, si dices que mis insultos no te dañan ¿Por qué estas a punto de echarte a llorar?- preguntó Draco sarcásticamente
Hermione hizo caso omiso del comentario del rubio y siguió su camino... miles de pensamientos vagaban por su cabeza, estos comenzaban nuevamente a perturbarla...
La lluvia comenzó a empeorar dejando a la chica totalmente empapada, pero esto le importó poco, con la mirada perdida en la oscuridad y el silencio siguió caminando lentamente, por fin, las lagrimas comenzaron a deslizarse lentamente por sus mejillas y rápidamente esas lagrimas se mezclaron con el agua de la lluvia haciendo imposible saber si la chica estaba llorando o no.
Malfoy, ¿Por qué tenías que aparecer? ¿Por qué?... por fin estaba comenzando a sonreír de nuevo, cuando comenzaba a sentir aquella inmensa y hermosa alegría, cuando aquel sufrimiento que sentía día tras día estaba empezando a desvanecerse, cuando podía sentir de nuevo aquella libertad, cuando por fin podía ver como mis ojos brillaban, como podía dormir tranquila por las noches, despertar por la mañana y escuchar el precioso canto de las aves, poder sentir el cálido aroma de la naturaleza y salir de aquella prisión en la que estuve encerrada durante tanto tiempo; ahora, he sido encerrada de nuevo... ya no podré sonreír, ya no podré recibir aquella cálida alegría pues todos aquellos sentimientos que me estaban comiendo por dentro han regresado así como así...
Por fin llegó a su casa y subió rápidamente a su habitación para ducharse, ponerse su pijama e irse a dormir.
Una vez hecho eso, se metió en su cama y se tapó con la sabana hasta la cintura, comenzó a cerrar los ojos cuando de pronto la puerta de su habitación se abrió.
-Hermione ¿estas bien? No vimos cuando llegaste- dijo la madre de la chica
-Si mamá, lo siento, estaba empapada, me agarró la lluvia y subí rápido para cambiarme- dijo preocupada su madre- ¿Cómo te fue?- preguntó la mujer mientras acariciaba el cabello de Hermione
-Bien... fue lindo verlos de nuevo...- dijo la chica secamente
-Me alegro, espero que con este encuentro puedas mostrar aquella alegría que estábamos acostumbrados a ver en ti hija- dijo su madre sonriéndole
La mujer se levantó y salió de la habitación.
-Ojala pasara eso... ojala... - se dijo Hermione en voz baja
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Un joven rubio de aproximadamente unos 19 años se encontraba sentado en un sillón de cuero negro cruzado de brazos, los grises ojos del chico estaban fijos a la enorme ventana que estaba justo enfrente de él... la habitación en la que se encontraba era bastante amplia, las paredes tenían un color grisáceo, el techo era de color negro y en las esquinas de este se encontraban unas figuras que tenían la forma de un dragón a punto de escupir fuego, a un costado de donde se encontraba el chico se podía ver un enorme estante repleto de libros de alquimia y de magia negra, a un lado del estante se encontraba una vitrina bastante grande que contenía lo que parecía ser la mascota del rubio, se trataba de una serpiente de color negro y rojo, la vitrina también contenía un cráneo humano que al parecer era el dormitorio del animal, del lado izquierdo de la enorme ventana se podían apreciar no mas de 30 retratos con pinturas de personas con el cabello platinado y una mirada no muy agradable; los truenos eran lo único que hacia que el lugar se iluminara y el único sonido que había era el de la lluvia cayendo en la oscuridad de la noche, lo que le daba a todo el lugar un aspecto lúgubre y tenebroso...
La puerta de aquel lugar se abrió.
-Joven Malfoy, su padre lo llama- dijo una voz
Draco se levantó malhumorado y con un gesto de desagrado salió rápidamente del lugar.
El chico se detuvo frente a una enorme puerta de madera, tenía un aspecto descuidado, las manijas eran de metal y tenían la forma de la cabeza de una serpiente.
Draco abrió lentamente la puerta y se introdució con cuidado, la habitación era mucho mas grande que la anterior, estaba repleta de retratos y algunos diplomas de excelencia, las paredes eran de color rojo sangre y al igual que en Hogwarts el techo estaba encantado por lo que parecía que en realidad no hubiera techo alguno. En la pared del centro de la habitación se encontraba una hermosa chimenea que parecía estar hecha de un fino y elegante mármol, por el lado izquierdo se podía apreciar una ventana bastante grande la cual tenía unas cortinas hechas de una delicada seda color piel, la ventana se encontraba abierta puesto que las cortinas se mecían al compás del viento, justo enfrente de la chimenea se podía ver un pequeño sillón volteado hacia la misma (chimenea) de un color café oscuro y en el se encontraba sentada una persona.
Draco lanzó una hacia el asiento.
-Aquí estoy, ¿Qué es lo que quieres?- preguntó con sequedad Malfoy
El hombre alto de largo cabello rubio que se encontraba sentado en el sillón café con la mirada fija a la chimenea hizo un gesto con la mano para que Draco se aproximara.
El chico obedeció de inmediato.
-Siéntate- dijo Lucius con sequedad
Draco se sentó sin dejar de mirar a su padre con esa fría mirada.
-Es hora- comenzó a decir Lucius sin dejar de mirar a la chimenea- él está dispuesto a recibirte.
-¿Cuándo?- preguntó Draco con poco interés
-Dentro de una semana. Sabes que es lo que tienes que hacer- dijo Lucius Malfoy fríamente
Draco se levantó y salió de la habitación.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
La ojos marrones comenzó a observar a los alrededores.
-Todo está... tan oscuro... no entiendo... ¿En dónde estoy? ¿Por qué siento este tremendo miedo?... n-no puedo moverme ¿Pero que está pasando?-comenzó a decir la chica asustada
Una silueta comenzó a acercarse lentamente hacia Hermione.
La chica comenzó a sentir un tremendo frío recorriéndole todo el cuerpo, alzó la mirada hacia la silueta que se aproximaba hacia ella...
-¿Qué es esto? ¡No puedo mover mis brazos ni mis piernas! ¡Estoy aprisionada! ¡Por favor suéltame!- comenzó a gritar con desesperación Hermione
La silueta se detuvo frente a ella.
-Aquí tienes la ofrenda que con anterioridad te prometí mi señor.- dijo la silueta
-Excelente, como prueba de tu lealtad hacia mí tienes que hacer algo a cambio- comenzó a decir una voz
-¿Qué cosa?-preguntó la silueta
-¡MÁTALA!- gritó la voz
La silueta comenzó a acercarse más a la chica y lentamente fue sacando un cuchillo de su capa mientras empezaba a hablar en un idioma extraño.
-Hermione- se comenzó a oír a lo lejos- Hermione, Hermione
Hermione abrió rápidamente los ojos, su respiración estaba bastante agitada.
-Fue un sueño- se dijo a si misma mientras se colocaba la mano en el pecho para sentir su corazón acelerado
-¡Hermione! ¡Despierta, tienes una llamada! Tu madre y yo ya nos vamos a trabajar, ¡nos vemos!- dijo el padre de la chica
-¿Una llamada? ¿Para mí?- se preguntó la chica con curiosidad pues era muy extraño que eso pasara
Hermione bajó rápidamente las escaleras para poder atender la llamada.
-¿Bueno?- preguntó la chica al contestar el teléfono
-¡¿HERMIONE?! ¡¿HOLA?! ¡¿ME ESCUCHAS?!-
-¿Ron? ¿Eres tú? ¡No grites! Me vas a dejar sorda- dijo Hermione algo aturdida
-Lo siento, aún no entiendo este artefacto al que los muggles llaman celéfono-
-Ron... es teléfono no celéfono- corrigió la chica conteniendo la risa
-Ah... como sea celéfono o teléfono, viene siendo lo mismo-
-No es cierto, teléfono empieza con "T" y celéfono empieza con "C", hay una gran diferencia- dijo Hermione divertida
-Mejor dejemos el asunto del teléfono para después, te hablaba para decirte que si querías venir a casa de Harry hoy en la tarde, todos estaremos allí-
-Oh claro, con gusto, pero tengo un problema...-
-¿Cuál?-
-No sé donde es-
-Puedes viajar con polvos flu-
-No tenemos chimenea-
-Mmm... entonces yo iré por ti-
-De acuerdo, te esperaré-
-Nos vemos-
Hermione colgó el teléfono y subió rápidamente a su alcoba.
La chica se puso una blusa sin mangas color rojo y una falda negra un poco arriba de la rodilla, al igual se puso unos botines que estaban por debajo de la rodilla, se hizo una cola de caballo y se puso el listón negro que acostumbraba a usar, por último se puso unos pequeños pendientes en forma de cruz y bajó hacia la sala para esperar a Ron.
Rato después, el timbre de la casa se escuchó.
-Hola- dijo la chica una vez abriendo la puerta
-Hola Hermione, ehh... te ves bien- dijo el pelirrojo mientras se pasaba la mano por la nuca (n/a: señal de evidente nerviosismo)
-Gracias, tu también Ron- dijo Hermione
-Bien, subamos al auto mademoseille- dijo ron haciendo una caravana y abriendo la puerta del coche elegantemente
Hermione subió al automóvil y soltó una pequeña carcajada
-No te queda ese papel- dijo la chica entre risas. –Oye, este auto se me hace familiar, de casualidad es...
-Así es- interrumpió el pecoso.- Es el viejo auto volador de mi padre, en el que Harry y yo casi nos matamos al chocar en el Sauce Boxeador en segundo año.
-Pero... estaba casi destrozado y además se perdió en el bosque prohibido si mal no recuerdo- dijo Hermione viendo a Ron
-Sí, pero un año después de haber salido de Hogwarts regresó a nosotros, suena extraño pero así sucedió, seguramente nos extrañaba, y como nadie quería a semejante carcacha, decidí quedármelo y repararlo ¿Quedó bien no?- añadió Ron observando con orgullo al coche
-Vaya que sí- dijo la chica
Así los chicos emprendieron su camino hacia la casa de Harry...
-Oye Ron, ¿Tú sabes que fue lo que pasó con los tíos de Harry? Me lo estaba preguntando puesto que Harry no mencionó nada sobre ellos el otro día- preguntó Hermione
-Bueno, por lo que Harry me contó parece ser que se fueron muy muy lejos de Londres- dijo Ron al tiempo que le daba una mordida a su dona- ¿Quieres?
-No gracias, ¿Pero que fue lo que sucedió?- preguntó con curiosidad
-Digamos que Harry ya no pudo soportarlos mas y los amenazó diciéndoles que si no lo dejaban tranquilo usaría su magia contra ellos, claro que sus tíos no le creyeron en absoluto puesto que le habían oído decir con anterioridad que no le permitían usar magia fuera de la escuela, pero rápidamente Harry les aclaró que no le permitían usar magia siempre y cuando fueran menores de edad y en su caso él y no lo era y para comprobárselos transformó a su primo en un cerdo y los muy cobardes huyeron incluso se llevaron así con esa forma a su hijo, Harry pensaba hacerle el contrahechizo pero se fueron antes de que lo hiciera, desde entonces no se ha sabido de ellos... Oh aquí es, llegamos- añadió el pelirrojo mientras detenía el auto- mira ahí están Fred y George.
En efecto, 2 chicos altos con cabello rojizo se encontraban en la entrada de la casa platicando.
-Ron, hasta que llegaste, media hora de retraso, mal muuy mal, seguramente la carcacha se descompuso de nuevo- comenzó a decir George
-¡Hola! ¿Quién eres tú?- preguntó Fred observando sonriente a Hermione
-Yo soy...- comenzó a decir la chica
-No me digas que... ¡Es tu novia!- dijo George sonriéndole pícaramente a Ron
-Vaya, vaya hermanito... ¿Quién lo diría? Eres todo un cazador- dijo Fred mientras le daba unos codazos a Ron
-¡No es mi novia!- gritó Ron molesto y completamente sonrojado- e-ella es Hermione Granger
-¡Vaya! Hermione, como has crecido, no te reconocíamos-dijo Fred
-Ustedes también han crecido bastante- dijo la chica sonriendo
-Bueno, entremos- añadió George- Ginny tiene muchas ganas de verte.
Hermione entró a la casa seguido de Ron, Fred y George. La casa de Harry tenía algo que curiosamente hacía sentir bienvenida y cómoda a la chica.
-Por aquí- dijo George entrando a una pequeña sala
Ahí estaba Harry platicando con una chica de cabello rojizo y con un chico de cabello café oscuro, la habitación tenía varios retratos, Hermione sintió nostalgia al entrar en aquella sala puesto que los retratos sobre las paredes le hacían recordar muchas cosas que hubiera preferido no recordar.
-Hola Hermione, Hola Ron, llegaron- dijo el ojos verdes una vez viéndolos entrar- siéntense, están en su casa.
-Oh, Hermione ¿eres tú? No sabes cuantas ganas tenía de verte- dijo la chica pelirroja que estaba al lado del otro chico
-¿Ginny?- preguntó Hermione sonriendo
Ginny y Hermione se abrazaron sonrientes en señal de saludo.
-Hola- dijo alegremente el chico de cabello café oscuro
-Eh... hola ¿Quién eres tú?- preguntó Hermione observando al chico algo confundida
-¿Recuerdas a cierto alumno de Hogwarts de apellido Longbottom?- preguntó el chico
-¿Neville? ¿Eres tú?- preguntó Hermione bastante sorprendida
-Sí- dijo Neville sonriendo
-Cielos, has cambiado mucho- dijo la ojos marrones aún sorprendida
Y vaya que sí... Longbottom no se parecía en absoluto al Neville que Hermione recordaba, en su lugar ya no estaba aquel niño asustado e inseguro, sino un chico lleno de confianza en si mismo. Ginny también había cambiado bastante, no tanto en su apariencia sino en su forma de ser, antes se le veía como una niña bastante seria e introvertida, pero ahora se percibía todo lo contrario puesto que hablaba con toda la naturalidad posible, aún enfrente de Harry.
Pero como cambian las cosas y las personas a medida de que los años pasan, todo se vuelve tan... diferente.
Los 7 siguieron platicando animadamente sobre sus vidas, sus trabajos y sobre el tema favorito: Quidditch.
Neville era ahora parte del ministro de magia, trabajaba en "uso indebido contra artefactos muggles" al igual que el padre de Ron; Fred y George eran tan famosos por su tienda de Sortilegios Weasley que como dijo Ron, tuvieron que abrir un local mucho mas grande puesto que la gente llegaba a montones; Ginny estaba iniciando un trabajo en el ministro de magia.
-Por cierto, ¿Ya leyeron el nuevo número del Diario el Profeta?- preguntó Ginny con preocupación a los demás
-Últimamente no he tenido tiempo de leerlo- dijo Harry con muy poco interés, estaba demasiado concentrado escuchando la plática de Ron sobre los mundiales de Quidditch
-¿Puedo verlo?-preguntó Hermione interesada- Hace mucho tiempo que no leo los ejemplares del profeta
-Claro- dijo Ginny extendiéndole el ejemplar a la chica para que lo tomara
Hermione comenzó a leer: "Continúan los ataques hacia brujos inocentes, hasta el día de hoy se han sumado 14 personas atacadas, lo mas curioso es que todos son brujos de padres muggles..."
La chica comenzó a leer unas líneas mas abajo
"...el ministro de magia ha intentado dar con el culpable y se esta realizando una profunda investigación sobre el caso, sin embargo no se ha encontrado a ningún responsable de los actos cometidos, se sugiere que tengan mucha precaución al salir de casa y a cualquier otro lugar..."
Hermione dejó de leer.
Por alguna extraña razón lo primero que se le vino a la mente fue aquel sueño que tuvo... ¿Por qué sentía ese terrible miedo dentro de ella? Si era solo un sueño... ¿Por qué vio y sintió todo como sin en realidad hubiera estado allí?... Hermione sintió un enorme escalofrío por todo su cuerpo, su mente le gritaba que algo estaba mal a causa de esto un terrible presentimiento comenzó a invadirla... Pero no estaba segura, tenía que decirle a alguien sobre aquel sueño pues la estaba volviendo loca...
La chica miró a todos, se veían alegres y contentos a excepción de una persona, Harry se encontraba sonriendo pero se podía detectar cierta inquietud en él.
-Harry ¿Puedo hablar contigo?- preguntó la ojos marrones
El chico asintió con la cabeza, se dirigió hacia Hermione y ambos se sentaron en el sillón mas alejado.
-¿Te puedo hacer una pregunta? Preguntó Hermione
-Dime- dijo el ojos verdes viendo fijamente a Hermione
-¿No has sentido nada extraño últimamente?- preguntó la chica
-¿A qué te refieres?- dijo Harry
-Lo que pasa es que... bueno, todo eso de los ataques... y, bueno yo, tuve un sueño muy extraño que puede estar relacionado con todo esto...y... tengo un mal presentimiento Harry...-comenzó a decir la chica
-¿Qué fue lo que soñaste?- preguntó Harry
-Me encontraba en un lugar oscuro, muy oscuro... recuerdo que empecé a sentir mucho miedo dentro de mí, intenté moverme del lugar donde estaba pero por mas que trataba no podía, era como si estuviera aprisionada, de pronto, alguien se comenzó a acercar a mí, intenté ver su rostro pero no se veía absolutamente nada, la persona habló diciendo que traía la ofrenda que le había prometido, de pronto una voz surgió de la nada y le dijo que tenía que hacer algo por él si para comprobar su lealtad.. dijo que era necesario me matara...aquella persona se acercó a mí y sacó un cuchillo enorme hablando en un idioma extraño y de pronto... Desperté... pero fue muy extraño, sentí todo como si en realidad hubiera estado allí.- dijo Hermione seriamente
La chica volteó a ver a Harry quien parecía estar algo inquieto.
-Hermione... ¿Cómo era la voz de la persona que surgió de la nada?- preguntó Harry febrilmente
-Una voz aguda pero a la vez fuerte, algo ronca y seca... Sentí mucho más miedo al oír esa voz- dijo la chica
Harry miró a Hermione bastante preocupado.
-Hermione, por favor... ten mucho cuidado, no debes confiarte... has sabido de los ataques y luego ese sueño que tuviste no puede significar algo bueno.-dijo Harry- Yo también he tenido varios sueños bastante extraños... y creo saber quien es el culpable de los ataques ocurridos... pues aunque muchas personas creen que desapareció, yo no estoy tan seguro...
-¿De quién se trata Harry?- preguntó Hermione
-Voldemort- dijo Harry viendo fijamente a la chica
-P-pero... Quien-tu-sabes murió... tu acabaste con él en séptimo año...- dijo Hermione bastante incómoda
-No estaría tan seguro... ¿Qué tal si Voldemort quería que pensaran que estaba muerto? ¿Qué tal si todo fue arreglado? ¿Qué tal si todo fue un engaño?...- comenzó a decir Harry - Creo que ha venido a recuperar lo que le pertenece...
