Capítulo VII

"Tortura en vida"

Eran cerca de las 3 de la madrugada, el viento soplaba ligeramente y la blanca luna estaba más hermosa y brillante que nunca, al igual que el sinfín de estrellas a su lado, algunas luciérnagas se paseaban por algunas bonitas rosas rojas que se encontraban afuera de una gigantesca y preciosa mansión.

Draco Malfoy, un chico de 19 años de edad se encontraba recostado boca arriba en una enorme y elegante cama con los brazos recargados en su cabeza, sus ojos grises estaban fijos al techo de su alcoba y al parecer, estaba ensimismado en sus pensamientos puesto que no notó que una pequeña luciérnaga había entrado por su ventana y se encontraba dando vueltas y vueltas a su alrededor como si estuviera en un especie de juego para niños.

Trató de cerrar los ojos para poder dormirse, pero esto le resultó inútil, sabía que no podía vencer de la noche a la mañana al insomnio que había sido parte de él por mas de 10 largos años, por lo que tuvo que esperar hasta que la luna se ocultara para dar paso a que el sol saliera e iluminara a todos con su presencia.

Pronto, el sol salió, dando luz a todo lo que encontraba a su paso, Malfoy se levantó y se vistió rápidamente, bajó a desayunar y subió a su habitación de nuevo para recoger algunas cosas.

-Disculpe, joven Malfoy...-dijo una chica seriamente

-¿Qué sucede?- preguntó el rubio sin interés mientras se ponía una larga gabardina negra

-Tiene visitas- dijo nerviosamente pues sabía cual sería la reacción del chico

Malfoy volteó rápidamente y una mirada de considerable enojo se mostró en su rostro.

-¿Qué acaso no dejé claro que no quería ver a nadie el día de hoy? ¡Tengo muchos asuntos pendientes!- dijo Draco alzando la voz

-L-lo sé señor pero...- comenzó a decir la chica con un toque de miedo en su voz

-¡Nada de peros! ¡Quiero que vayas a decirle a la persona que quiere verme que no estoy disponible! ¿Entiendes? Si se vuelve a repetir que contradigas mis órdenes tendrás que empacar tus cosas e irte de aquí- dijo el rubio con poca paciencia

-Se nota que despertaste de muy mal humor Draco, bueno, eso no es raro- dijo un chico moreno que entró repentinamente a la habitación

-¡Señor! ¡Le dije que esperara en la sala!- dijo la chica asustada mientras lo empujaba desesperadamente hacia fuera- ¡El joven no esta disponible en estos momentos, tendrá usted que marcharse ahora por favor!

El chico rió a carcajadas ante la reacción de la sirvienta.

Malfoy volteó a ver al chico.

-Esta bien Martha, puedes retirarte-dijo Draco a la sirvienta

-Vaya que tienes asustados a tus sirvientes- dijo el chico riendo

-Tienen que saber quien manda aquí-dijo Draco secamente- dime, ¿Qué haces aquí Zabinni?

Zabinni se tiró en el sillón que estaba en la habitación.

-Digamos que... necesitaba ver a una cara conocida, todo ha estado muy aburrido últimamente por estos lugares ¿no crees?- dijo Blaise mientras se acomodaba

-Yo no diría lo mismo-. dijo Malfoy –mas bien creo que ha estado más entretenido que de costumbre.

-¿Por qué lo dices? ¿Pasó algo interesante o que?-preguntó Zabinni con interés

-No lo llamaría interesante- Draco se pasó la mano por su cabello rubio- ¿Recuerdas a Granger?

El moreno volteó a ver a Draco alzando la ceja.

-¿Granger? ¿La fastidiosa sabelotodo?- pregunt

-Sí- dijo Draco

-¿Qué hay de ella?- preguntó Blaise

-Me topé con ella en Homesgeade, la muy estúpida casi se pone a llorar- dijo el rubio sin poder evitar que una sonrisa cruel apareciera en su rostro

Zabinni soltó una pequeña carcajada.

-¿Se puso a llorar? ¿Pues que le dijiste?- dijo el chico con una sonrisa en su rostro

-Resumámoslo en 2 palabras: desgracia mía. ¡Ja! No sabes cuanta gracia me provocó ver como esa impura se aguantaba las ganas de llorar, créeme, la verdad no fue nada agradable ver que seguía viva, lo digo en serio- dijo Draco

-Te entiendo Draco, pero no te preocupes, tarde temprano será su turno- dijo Zabinni

-De eso puedes estar seguro... por cierto, necesito que te vayas- dijo Malfoy viendo al moreno

-¿Me estas echando?- preguntó Blaise

Draco comenzó a aplaudir cínicamente.

-¡Bravo Zabinni! ¡Eres un genio! ¡Acertaste!- dijo Draco sarcásticamente

- ¡Ja ja! Bien, de todos modos ya me iba- dijo Blaise mientras se ponía de pie

-De acuerdo, entonces vete, te estoy esperando- dijo Malfoy abriendo la puerta de su habitación para que el chico saliera

-¿Por qué tienes tanta prisa?- preguntó el chico

-Tengo algo que hacer, no es de tu incumbencia- dijo el rubio de manera cortante

-Bueno, bueno, ya me voy, te llamaré mañana- dijo Blaise mientras salía

-Como quieras- dijo Draco fríamente

Una vez se fue el moreno, Draco se apresuró para salir también, como era costumbre se hizo el cabello para atrás y como ahora lo tenía mas largo se agarró una pequeña cola de caballo, cualquiera que lo viera diría que estaba ante Lucius Malfoy 20 años atrás.

El rubio salió de la mansión y se subió en su automóvil último modelo.

Los Malfoy, una familia poderosa y reconocida en todos los rincones de Londres. Su riqueza sin igual, su mansión de mas de 40 habitaciones, sus cientos y cientos de reconocimientos de excelencia, sus triunfos en el mundo mágico y laboral...

A pesar de esto, si creyeras que la vida de Draco ha sido paz, amor y alegría estas completamente equivocado. Este chico no tiene idea de lo que es la felicidad, para él, es sólo un estúpido sentimiento sin sentido, sin valor alguno, sin importancia.

Draco conducía su automóvil en realidad sin saber a donde se dirigía, lo único que quería en ese momento era alejarse de aquella maldita mansión, él sabía que dentro de una semana toda su vida no volvería jamás a ser la misma, mas sin embargo no debía contradecir a lo que su padre le ordenaba, no debía nunca de desobedecer una orden, él, como Malfoy que era sabía perfectamente las consecuencias que eso traería.

Malhumorado paró su automóvil en un estacionamiento cercano y se dirigió a Homesgeade con el único deseo de poder encontrar un lugar donde pudiera relajarse un poco.

Pronto entró a una especie de cafetería, se sentó en la mesa más alejada de las demás, ordenó un poco de café y clavó su vista en la mesa, sumiéndose en sus complicados pensamientos.

----- Años atrás -----

Un pequeño niño rubio de mas o menos 6 años de edad se encontraba jugueteando con las hojas que caían de los enormes árboles de otoño, con una sonrisa en su rostro y una mirada brillante comenzó a dar vueltas alrededor del árbol.

-Ven Matías- llamó el pequeño rubio a un niño que estaba enfrente de él

-¡Cuidado que ahí voy!- gritó el otro pequeñín con entusiasmo al tiempo que se lanzaba sobre el montón de hojas que estaban en el suelo

-Ahí voy yo también- dijo el rubio sonriendo y lanzándose por igual al montón de hojas

-¡Esto es muy divertido!- dijo Matías riendo

Draco le lanzó un puñado de hojas al niño.

-¡Atrápame si puedes!- dijo el Malfoy sacando la lengua y corriendo para esconderse

-Ya veremos si no lo hago- dijo Matías mientras buscaba a Draco

-¡Joven Malfoy!- se escuchó a lo lejos

-Me llaman, temo que tendré que irme, nos vemos mañana - dijo Draco despidiéndose del otro niño

-¡¡¡Joven Malfoy!!!- se escuchó de nuevo

-¡Ya voy!- gritó el pequeño una vez llegaba a la mansión

-Gracias a Dios, ¿Dónde había estado? Su padre lo espera en la sala y esta muy molesto- dijo el sirviente en tono preocupado

Malfoy un tanto nervioso entró y se dirigió a la sala a paso rápido.

-¿Dónde diablos estabas?- preguntó Lucius una vez vio a Draco entrar en el lugar

-Yo... estaba leyendo afuera- mintió el rubio con la voz bastante baja

-¡No me mientas Draco! Estabas con el hijo impuro de los Pratt de nuevo ¿Cierto?- preguntó Lucius amenazadoramente

-S-sí...- contestó Draco con la mirada hacia abajo

Lucius Malfoy se colocó enfrente del chico y le lanzó una mirada de evidente enojo.

-¡¿Qué acaso nunca entiendes lo que te digo?!-gritó su padre- Repíteme que es lo que te había ordenado el día anterior.

-Que m-me alejara de Matías...- respondió Draco con la voz entrecortada

-¡¿Entonces por qué demonios no lo haces?!- gritó Lucius cada vez mas molesto

-Porque... porque el es mi amigo- se atrevió a decir Draco

-¡Tu no tienes amigos!- gritó Lucius mientras tomaba los hombros del pequeño y lo comenzaba a sacudir con brusquedad.- ¡Que te entre por la cabeza Draco! ¡NO TIENES AMIGOS Y NO LOS TENDRÁS!

Los ojos del niño se tornaron vidriosos.

-¡NO LLORES MALDITA SEA! ¡TIENES QUE MADURAR! ¡ERES UN MALFOY!- gritó Lucius encolerizado al tiempo que levantaba su mano para golpear al pequeño

Una mujer de cabello platinado y un rostro para nada agradable detuvo la mano de Lucius.

-Yo me encargo de esto- dijo Narcisa

Lucius salió furioso de la sala.

La mujer comenzó a dar vueltas alrededor de Draco observándolo con una gran frialdad, finalmente se detuvo justo enfrente de él con el semblante molesto.

-¡¿Ya ves que es lo que causas en tu padre?! Escúchame bien, si vuelves a ver a ese mocoso tu sabes lo que ocurrirá. ¡Debes entender Draco! ¡Mira bien a tu alrededor y te darás cuenta que nada de esto es un estúpido juego!

Narcisa Malfoy salió de la habitación apresuradamente dejando a Draco solo.

El pequeño con la vista clavada en el elegante piso de mármol dejó soltar una pequeña lágrima y esta lentamente se deslizó por su rostro.

-No debo llorar... no debo llorar... no...- se comenzó a decir a si mismo

Pero finalmente el nudo que tenía en su garganta lo venció por completo haciendo que estallara en un silencioso llanto.

------ Fin del recuerdo -----

-¡¿Pero de que hablas?!-gritó una voz alterada

Malfoy alzó la vista malhumorado para ver quien había sido la persona que había interrumpido su paz.

El chico entreabrió sus ojos en señal de sorpresa y una mueca de fastidio apareció en su rostro.

-Lo que me faltaba- se dijo

Draco estaba de muy mal humor, y ahora, tenía la perfecta oportunidad de desquitarse con 2 personas.

Harry Potter y Ronald Weasley se encontraban sentados en una mesa de una cafetería en Homesgeade, así es, la misma cafetería en la que cierto ex-slytherin se encontraba.

Desde que Harry había hablado con Hermione no pudo sentirse tranquilo de nuevo, y no pudo evitar contarle la plática que tuvo con ella a Ron, después de todo, estaba acostumbrado a no guardarle secreto alguno, y después de esto, Ron, al igual que Harry, no volvió a sentirse tranquilo.

-¿Cómo es que no me dijo nada a mi?- dijo el pelirrojo algo molesto

-Creo que no quiso interrumpir la plática que tenían, además lo mas seguro es que no quería preocuparlos, no creas que no dudó en decírmelo- dijo Harry

-Pero... con todo esto de los ataques, luego su sueño y lo que tu has estado sintiendo respecto a... Quien-tu-sabes, significa que ella...- dijo nerviosamente Ron

-Significa que Hermione corre peligro, tu sabes que todos las personas atacadas son hijos de padres muggle, Voldemort no dudará en acabar con todos los que pueda- dijo Harry algo frustrado

Ron se estremeció al oír el nombre de Voldemort.

-Harry, hazme el favor de no decir ese nombre de nuevo-

-Pero entonces... ¿Qué es lo que Voldemort planea?- se preguntó el ojos verdes

-No solamente Hermione corre peligro, también tú, Quien-tu-sabes siempre ha intentado acabar contigo- dijo Ron con preocupación

-Tienes razón, no creo que ahora sea la excepción, pero antes de eso planea algo... no tengo una mínima idea de lo que sea, pero lo que si se es que tenemos que proteger a Hermione- dijo Harry

-Otras personas siempre hacen su trabajo sucio Harry, creo que primero deberíamos de averiguar quienes son los involucrados- dijo el pelirrojo atentamente

-Tienes razón, ya se quienes pueden ayudar- dijo Harry

-¿Quiénes?- preguntó el pecoso con curiosidad

-Lupin- esbozó una sonrisa.- y el resto de la Orden

Ron estaba a punto de decir algo pero una voz se escuchó a sus espaldas haciéndole imposible decir nada.

-Pero que sorpresa, no imaginé que me encontraría aquí con el cabeza rajada y el pobretón- dijo arrastrando las palabras

El moreno y el pelirrojo voltearon inmediatamente puesto que solamente una persona los llamaba de esa manera.

-¿Malfoy?-preguntó Harry entrecerrando los ojos

Harry y Ron se miraron entre sorprendidos y molestos y rápidamente se pusieron de pie.

-Así es Potter, tengo la muy mala suerte de encontrarme con ustedes, primero esa estúpida sabelotodo de Granger y luego ustedes 2, parecen una maldita plaga- dijo el rubio viéndolos fijamente

-¿Viste a Hermione?- preguntó Ron

-Sí, esa impura arruinó mi traje nuevo- dijo Draco molesto

-Cierra la boca Malfoy o si no...- comenzó a decir Harry amenazadoramente

Draco se colocó justo enfrente de Harry mirándolo fríamente.

-O si no que Potter-

-O si no te romperemos la cara tal y como lo hizo Hermione en tercer año- intervino Ron

-Adelante, háganlo- desafió el rubio

-Con gusto- añadió Ron al tiempo que sacaba su varita para atacar a Draco

-No lo hagas- dijo Harry deteniendo al pelirrojo- no querrás hacer una escena frente a todas estas personas, mejor vámonos, no vale la pena pelear con este tonto.

-Creo que tienes razón- reflexionó Ron- vámonos.

Harry y Ron salieron del lugar pero Draco no iba a dejar que se fueran así como así, por lo que decidió no quedarse cruzado de brazos y los siguió.

-Saben, no pude evitar escuchar parte de su conversación en la cafetería- dijo Draco a sus espaldas arrastrando las palabras como de costumbre

Harry y Ron se detuvieron de inmediato y se dieron la vuelta para encarar a Malfoy.

-¿Qué es lo que quieres?- preguntó Harry perdiendo la paciencia

-Decirles algo- respondió- Su amiga impura no durará mucho tiempo con ustedes puesto que el Señor Tenebroso la matará y ustedes no podrán hacer nada al respecto, tendrá el final asqueroso y ruin que se merece, al igual que ustedes que se relacionan con esa gentuza.

Harry furioso sacó su varita para atacar a Malfoy y Ron trató de contener su enojo pero...

-¡¡Maldito!!- el pelirrojo se lanzó contra el rubio- ¡Repite lo que dijiste y eres hombre muerto!

-¡Quítate de encima idiota!- gritó Malfoy derribando a Ron con un golpe en el estómago

-¡Ron!- Harry corrió hacia Ron para ayudarle a ponerse de pie

Draco se puso rápidamente de pie y se comenzó a sacudir el polvo de la ropa.

-Tu Potter, morirás de la misma forma en que tus padres lo hicieron, el señor tenebroso acabará contigo como debía de haberlo hecho desde el principio, y tu también Weasley, morirás junto a tu estúpida familia- dijo dirigiéndoles una mirada de odio

El chico se dio media vuelta y se fue.

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Hermione Granger estaba una pequeña librería que se encontraba cerca de su hogar, al parecer estaba mas distraída que de costumbre.

Tenía un libro abierto en sus manos y lo miraba con atención, parecía estar bastante concentrada en el, pero en realidad ni siquiera estaba leyendo el texto que se encontraba dentro de este, estaba completamente ida pues miles y miles de pensamientos se encontraban en su cabeza.

No podía dejar de recordar la plática que tuvo con Harry, el solo hecho de pensar que Voldemort no estaba muerto y que pronto podría acabar con ella o con el mismo Harry Potter hacia que se le crisparan los nervios. Por otro lado su encuentro con Malfoy la hacía sentirse aún más nerviosa, ¿Por qué demonios estaba ocurriendo todo esto? Las cosas estaban marchando de maravilla y luego... un giro repentino.

-Señorita- llamó una voz –Señorita.

Hermione se encontraba absorta en sus pensamientos.

-¡Señorita!-llamó una vez mas la voz

La chica alzó la mirada distraídamente.

-Oh, lo lamento ¿Qué sucede?- pregunt

-Ha estado viendo ese libro por mas de 15 minutos, si no va a pagar por el me temo que tendré que pedirle que se retire en este instante- dijo el encargado

-Lo siento, bueno, lo llevaré- dijo la ojos marrones

-¿Tiene membresía?- pregunt

-Sí, aquí está- dijo la chica sacando una tarjeta y entregándosela

-Bien, Hermione Granger, lamento decirle que aún no ha terminado de pagar 2 libros que sacó de aquí, por lo que no podrá llevar este hasta que termine su deuda-

-Creo que entonces no podré llevarlo, prometo saldar esa deuda pronto- dijo la chica

-Eso espero- dijo el encargado con gesto de molestia

Hermione salió de la biblioteca para dirigirse a su casa.

-Disculpe- se escuchó una voz a su espalda

La chica volteó para ver quien la había llamado.

-¿Sí?- pregunt

-Estaba yo en la biblioteca y escuché que dijerron que su nombrre erra Herrmione Grrangerr ¿Me equivoco?- dijo el chico observando a la chica atentamente

-Así es, ese es mi nombre ¿Por qué la pregunta?- dijo Hermione

-¿De casualidad no nos conocemos de alguna parrte?- pregunt

-No que yo sepa-dijo sonriendo- ¿Por qué?

-Olvídelo, solamente crreí haberr oído ese nombrre con anterioridad, debe haberr sido mi imaginación- dijo el chico- Bueno, lamento la confusión, gusto en conocerla Herrmione, me rretirro!

-No se preocupe, adiós- dijo Hermione

La ojos marrones continuó su camino.

-¿Dónde escuché esa manera de hablar? Esa persona me resultó conocida- se preguntó recordando al chico que le habló hace unos momentos –Bueno, creo que debe ser mi imaginación.

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Malfoy regresó a su casa aún su mal humor en pie. Rápidamente subió al segundo piso y se encerró en su habitación.

Se podía ver rápidamente que algo lo estaba inquietando puesto que no podía dejar de moverse, caminaba de un lado a otro en la habitación, luego se sentaba y se paraba nuevamente.

-Dentro de una semana esa persona podrá recibirme y tal vez aceptarme como uno de ellos y hacer su trabajo sucio, nada volverá a ser lo mismo, todo va a cambiar, pero yo... yo... no...- se comenzó a decir a si mismo

El día amaneció cubierto por las nubes y sin el particular canto de las aves.

----- Años atrás -----

El pequeño Draco se encontraba recostado en su cama con la vista fija en el techo de su habitación, no había podido dormir y eso se notaba a leguas puesto que las ojeras en su rostro lo delataban inmediatamente.

Se levantó lentamente y se vistió con su acostumbrado traje negro, peinó su cabello hacia atrás y se preparó para salir al patio de su casa.

"¡NO TIENES AMIGOS Y NO LOS TENDRÁS!" "¡TIENES QUE MADURAR!" "¡NO LLORES!" "¡MADURA!" "¡ERES UN MALFOY!" "¡NADA DE ESTO ES UN ESTÚPIDO JUEGO!" "¡VE A TU ALREDEDOR!" "¡NO TIENES AMIGOS!"

Esas palabras retumbaban en su cabeza una y otra vez, por más que intentaba sacárselas de su cabeza le resultaba imposible, no desaparecían, no se iban, seguían ahí.

El pequeño apretó los puños de sus manos, bajó la cabeza y comenzó a respirar agitadamente.

Malfoy decididamente salió de su casa para decir adiós a la única persona que lo había hecho sonreír honestamente.

Finalmente salió al patio y esperó al otro niño.

-¡Draco!- gritó Matías unos minutos después

El rubio dirigió su mirada al niño y luego rápidamente la desvió.

-¡Vamos a jugar!- dijo alegre

-No iré contigo-dijo Draco secamente

-¿De que hablas? ¡Vamos antes de que quiten las hojas del árbol!- dijo viendo a Draco

-No estoy bromeando, no iré contigo- el rubio clavó su vista en el suelo

-¿Por qué no?- preguntó Matías confundido

El pequeño se acercó a Draco y le tocó el hombro.

-¿Te sientes bien?-

Draco aventó la mano del niño.

-¡No me toques! ¡No quiero volver a verte jamás! ¿Me oíste?- dijo alzando la voz

-Pe-pero ¿Por qué?- preguntó Matías

-¡Solamente lárgate de aquí! ¡No quiero volver a ver tu rostro! ¡Vete! ¡Te detesto! ¡Siempre te he detestado! - gritó Draco

-Y-yo creí que éramos amigos- dijo el niño con los ojos vidriosos

-¡Estabas equivocado! ¡Nunca fuimos amigos y nunca lo vamos a ser! ¡Yo no hago amistad con impuros como tú! ¡Vete!- gritó con más fuerza Draco

Matías se alejó corriendo de la mansión sin poder contener el llanto.

El pequeño Draco fue observando como desaparecía la figura del niño entre los árboles de otoño.

Bajó la vista y se mordió el labio inferior.

-Adiós, al único amigo que tuve- se dijo en voz baja

----- Fin del recuerdo -----

-Pero yo... yo... no... ¡¡¡¡NO QUIERO HACER ESTO!!!!- gritó finalmente Malfoy

El chico tomó un cuadro de la pared y furioso lo estrelló contra el suelo.

-¡MIERDA!- grit

Draco se cubrió el rostro con sus manos y se recargó en la pared dejándose caer en el suelo.

-Estoy harto de vivir... esta tortura en vida-


Hola de nuevo, espero que les haya gustado este capítulo, como podrán ver se habla mucho acerca de Malfoy, esta parte de la historia es muy importante para que la trama se desarrolle enteramente, como podrán ver Draco es una persona que sufre mucho a causa de que nunca ha podido ser feliz y ya está cansado de eso.

No se desesperen pues dentro de poco abrá escenas entre Dr y Hr n.n.

Muchas gracias por sus comentarios.