A/N: Después de casi dos semanas, regresamos aquí. Julio está por terminar, y debo de admitir que estoy más que satisfecho por haber hecho algo que solo había podido realizar casi ocho años atrás. Soltar un capítulo por semana… Cuatro veces seguidas. Si bien es dudoso que tal nivel prosiga durante los meses que vienen, prometo que no tendremos ausencias tan brutales como la que casi tuvimos desde Mayo hasta acá (Y ni hablar de la pesadilla del año pasado). Nunca más voy a descuidar esto salvo de algún aviso y de igual manera, Libro 2 continuará a su ritmo igual.

Hasta el momento, tengo resúmenes detallados de los capítulos 38 y 39. Pero debo de revisar los cinco siguientes para asegurarme de que estén todos bien y no tengamos que hacer pausas. ¿Pero después? Pasaremos al arco final del Libro 1, y viendo las pistas que he dejado en lo poco que ha salido del segundo, es evidente que no se trata de un acontecimiento bonito.

No será un arco corto. Si este alcanza los trece capítulos, es probable que el Arco Final llegue a tomar hasta quince o más, sin contar el prólogo y epílogos. Mientras termino de escribir esto y trabajo en el segundo Libro, estaré escribiendo también el resumen de manera detallada. Porque honestamente, si me emociona llegar hasta ahí.

Ah, si. También había prometido que si llegaba a terminar el Libro 1, sacaría la versión traducida al Inglés. Y también estaré ajustando lentamente aquello.

Pasemos a contestar reviews:

- NERO1002:

1) Muchas cosas en el Canon no toman lugar simplemente por ser inconsistencias, omisiones o detalles que se olvidan.

Y si bien me he tomado mis libertades abiertamente yo, tengo escrito entre mis notas cuáles son exactamente los límites del Tracing en mi Lore. Y si bien no puedo responder precisamente a lo que comentas, sí que puedo confirmar que hay una consecuencia bastante grave de juguetear con la Historia Acumulada de la manera en que Shirou es capaz.

2) Oh, si. En el siguiente capítulo, veremos ya el drama. Y no será nada bonito.

En cuanto a lo de Kirei y Makihisa. Enemigos naturales de Kiritsugu, bajo el mismo techo. Maravilloso.

- orocontra2012: Hola, muchas gracias por tu comentario.

Y tienes razón. Si Makihisa hubiera terminado decapitado, hubiera muerto... Pero no al instante, y el patriarca de los Tohno tiene el temperamento de un jabalí drogado. Si sabe que va a morir, se llevará consigo a su oponente a toda costa. Y tiene más de un truco desagradable guardado en su cuerpo en caso de que eso tome lugar.

En cuanto a lo demás. Ya viene en camino. Akiha y Hisui, veremos en el Arco Final. Misaya tendrá algo más de relevancia de ahora en adelante, pero no tendrá un papel principal hasta el último Arco de igual manera... Shiki Tohno, bueno.

Solo diré que se verán muy pronto.

Habiendo terminado ya. Pasamos al capítulo. Como siempre, encontrarán una segunda nota hasta el fondo.


AVISO Obligatorio: La serie de Fate, sus personajes y todo elemento del Nasuverse presente en lo siguiente no me pertenece. Es propiedad de Type-Moon.


Clave:

'Pensamientos.'

"Diálogo."

Especial

"Voz sobrenatural/Resaltado"

"Taumaturgia."

Í͕̟͓̈́͑ǹ͛͒co͎͉̍̐n̨̼͔̤̉ͮ͊c҉̘̪̟͉e̖͐b̬̝̪͢í̡ͣ̏̄̚bͤl̗͙͕̘͠ͅͅe̟̝͓̘̘͍̮ͤ̿͒ͯ̽̒̀ ̺͕̇ͪ


Konton no Tatakai

Capítulo Treinta y Seis.

"Pasos Discretos."


Mifune - Tokyo.

24 de Marzo de 1998, 20: 30 PM…

Algo asquerosamente dulce invadio su garganta lo suficiente como para hacer que saliera de su letargo. Shirou abrió los ojos a la par que cerró su boca con tal de impedir que lo que fuera que le estaban dando de beber dejara de entrar en esta solo para terminar parpadeando tras toparse con un rostro familiar a no mucha distancia del suyo y sosteniendo un vaso de plástico, que debía de ser el responsable del sabor que se había apoderado del interior de su boca.

"Oh, funciono." Shiki imitó el parpadeo antes de mirar hacia fuera del vehículo, donde había un hombre apostado. "Suzurigi, dejanos a solas."

Shirou no pudo observar las facciones del hombre, con este estando a espaldas pero vio como este asentía y entonces se alejaba hasta una distancia considerable. Fue entonces que reparó como estaba dentro de un auto que definitivamente no reconocía.

"Ughh... ¿Qué pasó?" Preguntó, mientras rascaba su cabeza. Lo último que recordaba era justamente...

Se sentía más ligero que una pluma y el aire mismo no le oponía resistencia. La imagen proyectada de la bestia reptante incluso cuando la capa de agua fétida amenazaba con rodearlo, y el Nombre saliendo desde sus labios.

'Oh.' Pensó Shirou, cayendo en cuenta.

"Llame por un teléfono de calle a un empleado de mi familia." La explicación no tardó en venir, en el mismo tono seco de siempre. "No había manera de que pudiera arrastrarte hasta el Garan no Dou."

Shirou intentó pensar en aquella imagen para distraerse de lo que había recordado, y entonces le echó una mirada a la bebida que ella seguía sosteniendo, algo que ella noto también. "Las alternativas eran golpearte o arrojarte agua encima. Así que le pedí que trajera la bebida más dulce que había."

"No me gustan esa cosas..." Finalmente habló de nuevo. Algo de agua le vendría maravilloso en aquellos momentos con tal de eliminar el sabor de su boca. La mezcla insana de azúcar en base a jarabe y otras cosas si que le era desagradable. Aun así, suspiro un poco antes de continuar. "Gracias, de todos modos."

Shiki no respondió, provocando que él fuera a mirarla con una ceja arqueada solo para sentir ganas de hundirse en el asiento ante la forma en que ella le estaba mirando a él.

"¿Qué fue lo que hiciste?" La pregunta no podía haber sido más afilada, e incluso cuando el tono de voz se mantenía tan seco y distante como siempre, Shirou podía detectar algo más sobre este que le ponía los pelos de punta. Era más que obvio a qué se refería, y no podía fingir demencia. Aun si hubiera querido, ella se le adelantó.

"He visto tus movimientos." Shiki continuó sin dejar de mirarlo. "La forma en que lo hacías antes a después no tiene sentido. Incluso siendo otra persona, hay algo más ahí. ¿Eres humano, siquiera?"

"Oi... ¿Qué clase de pregunta es esa?" Protesto con lo último, antes de entornar los ojos y soltar por su cuenta. "Tu te mueves casi igual, y no veo que sea con taumaturgia."

"Es algo diferente." Por unos segundos, parecía que sería lo único que diría Shiki. "Todo lo que hago es seguir lo que se me enseño." Para aquellos que no fueran de los Ryougi, no había manera de hacerles entender exactamente en qué consistia el entrenamiento, pero no era nada realmente especial al final del día. Resultado de una fuerte tradición heredada; el último remanente de una era que había terminado hace mucho de por sí.

El silencio volvió a envolverlos por un buen tiempo, sin que ninguno pensara en ceder, hasta que finalmente Shirou lo rompió.

"¿Porque quieres saberlo siquiera?"

La pregunta realmente no vino como una sorpresa para Shiki. Sin embargo, el hecho de que no pudiera pensar en una respuesta siquiera la hizo detenerse. Le había ignorado cuanto pudiera, pero lo que podía ver con esos ojos en él, simplemente... Atraía de por sí su curiosidad. Lo que había visto tiempo atrás en las alcantarillas tampoco ayudaba mucho con ello.

"Los Ojos Místicos de la Percepción Mortal." Casi susurro, ganándose una mirada extrañada de parte de Shirou, la cual ella ignoró mientras dejaba que el iris de los suyos abandonara su coloración normal para adoptar el brillo ominoso que si bien no estimaba, había aprendido a aceptar hasta cierto punto. "Ese es el nombre que Touko les dio."

"Ojos místicos." Escuchó a Shirou murmurar, mientras que ella veía lo que quedaba del batido en cuya superficie podía notar más de un punto que terminó por presionar con la punta de su dedo índice. Tal y como ocurrió con el agua en el subterráneo, este comenzó a desvanecerse poco a poco como si estuviera siendo arrojado por fuera.

"Puedo ver cosas que no entenderías... Y entonces tocarlas. Y si llego a hacerlo, les alcanza lo que acaba de ocurrir." Era la mejor explicación que podía darle. Al mostrarse reacia a semejante poder de por sí, Shiki no había memorizado toda la que tenía detalles más específicos, cortesía de Touko.

"... ¿Puedes destruir todo lo que llegues a tocar con eso?" La pregunta estaba cargada con un dejo de horror, pero no pudo evitar extrañarse al leer algo más de su parte en su mirada.

"Si está vivo, puedo matarlo." Fue la respuesta solemne que le dio, antes de que el silencio los envolviera de nuevo.

'Así que era eso…' Shirou tenía que admitir, que estaba más que sorprendido por esa revelación… Y también un poco intimidado. ¿Y cómo no estarlo? Lo que ella había dicho que podía hacer… 'Y por la forma en que lo dice. No es nada cómo lo mio.'

Suspiro un poco, antes de elegir bien lo que iba a decir, sabiendo que quizás… Quizás, estaba cometiendo otro error.

"Lo que yo puedo hacer... Se supone que no es nada especial, creo copias de recuerdos de cosas que he visto, pero hay algo en mi que hace que las espadas me salgan mejor." Penso que podia devolverselo de aquella forma, y noto su mirada posarse nuevamente en el. "Pero también... Puedo ver la historia que tienen y de cierta manera hacer que esta... ¿Me ayude?." Caster tenía un término específico para eso y estaba seguro de que lo había apuntado por ahí, pero no recordaba exactamente. "Sucede que hace meses encontré una más especial... Una muy especial, y puedo hacer algo que solamente el dueño de esa espada debería de ser capaz de hacer con ella."

No era del todo cierto, pero tampoco encontraba una mejor forma de explicar aquello.

"La misma espada que usaste ahí abajo." No se le podía llamar realmente una deducción cuando se trataba de algo tan obvio.

"Si… No puedo decir que es, porque lo tengo prohibido en serio. No diré nada de lo que me contaste tampoco." Aseguró Shirou, mordiendo ligeramente su labio antes de finalmente soltar algo más. "Y podría mostrarla de nuevo otro día."

"¿Cual es su nombre?" Eso era al menos algo que ella demandaría si no podía tener más.

"Usumidori." Susurro finalmente Shirou, ganándose una nueva mirada extraña de parte de Shiki, una que no pudo sacarse de su mente incluso minutos después, cuando el auto se movía por la calle. Al igual que una frase que ella había pronunciado.

"Si está vivo, puedo matarlo."

xXx

Mercado Subterráneo - Shinjuku.

25 de Marzo de 1998, 14: 54 PM…

"Deberían de valer todo esto." Shirou había procurado llevar una bolsa de tela de tamaño mediano en lugar de una mochila o simplemente cargarlo todo en las manos, lo cual sería sumamente incómodo. Examinó las raíces espirituales que había recibido y una vez que comprobó que fueran del tamaño que necesitaba, asintió antes de agradecer.

"Muchas gracias, espero la piedrasangre te sirva." Le dijo, mientras que Ritsuka suspiró con cierta pesadez. La verdad era que se había acostumbrado ya a ver de vez en cuando al extraño niño pelirrojo que ocasionalmente usaba para cuidar el puesto que ella debía de estar atendiendo luego de ser prácticamente despedida del emporio de Nurarihyon. No era su culpa, tenía que mantener otro empleo a toda costa y el señor Saward ni siquiera le pagaba lo suficiente.

"Oh, no. Gracias a ti, es mas de lo que necesitaba." Era un niño bastante amable, se había ofrecido incluso ayudarle a cortar otras raíces sin necesidad de pagarle más de una vez, y por mas que le hubiera gustado decir que se había negado, terminó por conceder un par de ocasiones, de ahí a que le hubiera dado unas tres raíces más por encima de las que valía lo que le había dado. 'Una piedrasangre de ese tamaño y frescamente obtenida. Puedo hacer maravillas con eso.' Pensó en sus adentros.

"Por cierto. ¿Sabes de algun lugar aqui donde vendan chatarra barata? ¿Uno en especial?" La pregunta le hizo alzar una ceja. No era tan raro que niños magi vagaran por esos lugares, pero normalmente sus padres o tutores les proveían directamente de dinero para que fueran a espacios más... Distinguidos. Pero si eso era lo que quería. ¿Quién era ella para impedírselo?

"Ah, si. El de Tsukasa está como a dos hileras de aquí, no puedes perdértelo. Tiene toda clase de bagatelas abandonadas o rotas. Es increíble la cantidad de amuletos, familiares e intentos de códigos místicos que ni siquiera se molestan en destruir sus creadores." Le indico Ritsuka, señalando a la dirección marcada. Shirou siguió a donde su dedo apuntaba y entonces asintió.

"Muchas gracias." Le dijo, antes de salir del pequeño puesto de hierbas y dirigirse hacia ahí, terminando por perderse a la distancia. Ritsuka lo siguió por unos segundos antes de suspirar.

"Que niño tan raro." Y entonces le dio una mirada a su celular, solo para gruñir al ver de quién era el nuevo mensaje. "Oh, vete a la mierda, Sagara."

Del lado de Shirou, este busco un recoveco un tanto aislado donde se aseguro que nadie pudiera verlo antes de extraer su Espada de Azoth desde el bolsillo de su suerte.

"Trace on." Concentrandose un poco más antes de activarla, intento "tejer" directamente la red de energía sobre el espacio que estaba ocupando, teniendo especial cuidado en no dejar que se tornara sólido. Si bien los efectos pasivos de cuando creaba un campo delimitante "puro" no eran tan fuertes como lastimarlo a él, si que llegaban a molestar con la sensación de actuar como el filo de una navaja de plástico estando permanentemente pegada contra su piel.

'Muy bien, ahora se supone que es como usar Alteración.' Usando directamente sus circuitos, y canalizando la energía a través de la daga, no tardó en comunicar sus intenciones a la red que había creado. 'Que no se escuche ninguna palabra que vaya a decir aquí.' Y el hecho de que el campo delimitante brillara ligeramente antes de volverse completamente invisible a sus ojos, le confirmó que había surtido efecto.

'Y pensar que todo ese tiempo fue así.' Pensó, encogiéndose de hombros antes de extraer son su mano libre un cristal bastante familiar de su bolsillo opuesto, y activarlo también.

"Hola, logré tener todas las raíces, y hasta unas cuantas más." Le informo al remanente del alquimista, incluso acercándose a la bolsa que ahora descansaba sobre el suelo para que pudiera verlas.

"Hmm, todas de calidad suficiente encima." Fue la respuesta que Caster dio al cabo de unos segundos. "Ansío ver los resultados de tu intento de crear un segundo Elemental de Tierra por cuenta propia."

"Haré mi mejor esfuerzo cuando pueda." Eso era algo que quería llevar a cabo desde hace un tiempo. Tener uno era útil. ¿Dos? No podía ni terminar de imaginar cuántas cosas podría hacer con ello. "Aunque creo que tendré que esperar para poder crear a los otros."

Kiritsugu y Touko tenían Fuego como su Elemento. Kohaku tenía Agua. Pero Shirou no conocía a nadie con Viento o Éter. Era indispensable utilizar una muestra de energía mágica alineada a cada elemento para poder crear uno, y Caster siendo un Maestro de los Cinco, tenía la ventaja más que marcada en ese ámbito.

"Aun con solo uno de Tierra, utilizándolo como fuente en conjunto a tu Espada de Azoth, podrás tener un excelente suministro para grabar encantamientos que caigan bajo los atributos encontrados en aquel elemento. Lo encontrarás bastante útil en lo que Aozaki-san hace." Comentó Caster.

"Me habías dicho que hasta podría usar Taumaturgia de Tierra a través de este. ¿No?" Era un poco irónico como en caso de ser verdad, ese límite que tenía tan marcado ni siquiera existía del todo ya para el.

"No exactamente... La Interferencia Natural aplicada al combate no es un campo tan extenso en las tradiciones occidentales en contraste aquí. Te había comentado que incluso se le veía como una manipulación bastante primitiva. Podrías realizar ciertas acciones, si. Pero mucho me temo que nada particularmente intenso... Y dada la diferencia de mecánicas, no debería de ser tan eficiente con hechizos orientales que caigan en ese tipo." Y naturalmente, tenía que haber otra frontera oculta para bajarle los humos.

"Oh, bueno. No importa. ¿Y cómo te ha parecido hablar con Touko-sensei estos días?" Si bien no había sido una de las condiciones, Shirou evitaba preguntarle exactamente que cosas estaban haciendo ambos, por simple respeto a su maestra.

"Es… Interesante. Aun cuando había comentado que no compartimos realmente muchos campos en común, no puedo negar que es entretenido hablar con una Grand en estos tiempos."

"Ella ha dicho que lo considera una oportunidad única también." Respondió Shirou, satisfecho. Y tras hablar por algunos minutos más, terminó por despedirse de Caster.

Y apenas desactivo el cristal, se encargó de hacer lo mismo con el campo delimitante. 'Ahora es cuando me doy cuenta de que debí haberlo guardado en la espada.' Pensó al tener una nueva realización, antes de encogerse de hombros y caminar en dirección hacia al sitio.

Tal y como había dicho Ritsuka, era imposible perderselo. Ni siquiera tenía una carpa para marcarlo; pero consistia en al menos unas seis hileras de mesas extendidas, repletas de toda clase de parafernalia aleatoria. No muy lejos, un hombre con un gorro, se recostaba contra un poste, mientras que al menos unas cuatro personas mas se paseaban por las hileras.

"Tu tarea para mañana es bastante simple. En el mercado de Shinjuku, debes de encontrar algunas cosas que consideres que puedan llegar a ser útiles para tu marioneta y otras. No tengo ningún problema en que uses las cosas de aquí, claro. Pero necesitas también desarrollar tu propio juicio."

Y ahí estaba.

Shirou se dio una vuelta por las hileras, intentando encontrar algo que le llamara la atención y sus ojos no tardaron en notar un curioso orbe pintado de un blanco sucio que olía sospechosamente a fuego. Fue entonces que al agarrarlo, noto como tenía un hueco debajo y el interior le recordó a una lámpara. '¿Fuego?' Lo dejo en su lugar antes de echarle un vistazo a un par de pendientes negros con extremos cogantes que le recordaron a unas agujas y entonces reparo en una pequeña pulsera que tenia monedas viejas en lugar de cuentas, con el hilo atravezando los agujeros que tenian en el centro. 'Kiritsugu me mostró unas monedas así una vez. Son unas viejas de China.'

Había otras cosas también. Una serie de adornos ornamentados para dedos que terminaban en unas largas púas plateadas. Una especie de anillo con el diseño de una almeja grabada en su superficie. Y un espejo lacrado con un marco que parecía evocar la apariencia de una puerta corrediza, en cuya superficie de azogue no había reflejo alguno.

'... ¿Esas son bombas?' Pensó, alzando una ceja al ver una caja llena de objetos esféricos un tanto rústicos, y de diseño distinto. Donde una parecía estar hecha de arcilla y con múltiples grietas rellenas con algo dorado que rápidamente identificó como algo que no era oro, otra más desprendía un hedor a sangre coagulada y una tercera tenía un aspecto algo más inquietante, como si fuera un trozo de algo con vida echado a perder.

'Mejor algo más.' Shirou estuvo por cambiar de hilera, hasta que noto una empuñadura que salía de un pilar de amuletos abandonados, y tiró de ella, revelando así una espada de madera de cuya hoja tan solo quedaban un par de centímetros. Cualquiera la hubiera descartado de inmediato como un juguete, de no ser por la etiqueta adosada al mango y algo más que creyó sentir.

'¿Hmm?' Shirou entorno sus ojos. "Trace on."

No sería la primera vez que había leído un objeto roto. No era realmente tan sencillo, ya que una parte de su historia permanecía completamente perdida e intentar ir por ello era como leer un libro con más de la mitad de las páginas brillando por su ausencia. De ahí a que empezara directamente por la estructura y los materiales.

'... ¿Madera de que?' Ladeo su cabeza hacia un costado. Había algo raro en ella, se le hacía más ligera que la que conocía y un olor que no estaba ahí le llegó a la nariz. '¿Durazno?'

Fue entonces que encontró el agujero que conducía a la historia acumulada y...

"Si sigues mirando de esa forma esa cosa, más de uno pensará que estás intentando hacerla desaparecer." La voz lo sacó de sus pensamientos y parpadear. Fue entonces que se dio la vuelta para encarar a quien le había hablado.

Meses atrás, se hubiera estremecido, pero luego de verla más de una vez desde aquel entonces...

"Reiroukan." La saludo, antes de reparar en lo que estaba sosteniendo en una mano. "... ¿Murciélagos?"

"¿Hmm?" Misaya miró el frasco en cuyo interior reposaban al menos unos cuatro de aquellos mamíferos voladores, todos conservados por un líquido amarillento. Dado que siempre la veía con el mismo vestido, Shirou estaba comenzando a sospechar que debía de tener el armario repleto de copias de este. "Ah, si. Algo que necesitaba." Terminó por responder, con un gesto simple de mano antes de observarlo nuevamente con sus ojos color granate y sonreir. "¿Y qué hay de ti?"

"Nada, solo viendo unas cosas." Shirou se encogió de hombros, sin apartar la mirada. Hasta ese día, no tenía realmente idea de dónde colocarse con ella. A veces hasta pensaba que ella debía de estar siguiendo alguna guía oculta o algo, porque jamás había mostrado ninguna duda de cómo actuar con él, incluso después de ese pequeño episodio en Kyoto...

"¿Ahí?" Ella alzó una ceja, antes de imitar su propio gesto. "Hay mejores lugares."

"Eh, quizás. Es una pequeña tarea." Conversar con ella realmente no era desagradable, pero Shirou estaría mintiendo si lo encontraba en lo opuesto. Las cosas con ella eran simplemente... Así. "Algo de piezas que podría ocupar, según mi maestra."

Y apenas eso salió de su boca, sintió ganas de patear uno de sus tobillos. 'Manten la boca cerrada, tonto.'

Casi le pareció ver como los ojos de Misaya brillaban con lo último a la par que su sonrisa se ampliaba. "Ya veo." Dijo mientras que asentía. "Bueno, como no quiero romper ese tabú, te dejo con ello. Acabo de recordar que te hable porque quería decirte que Sakagami no se ha olvidado de ti."

El resoplido que salió de los labios de Shirou no podía haber sonado más lastimero. El tampoco se había olvidado de ese niño, y a decir verdad, estaría bien con nunca más verlo. Por fortuna, a menos de que este se arrastrara de cualquier madriguera a dónde hubiera ido a parar luego de lo de Azumi, era dudoso que se encontraran de nuevo.

"¿Quiere pelear otra vez?" Pregunto, poniendo los ojos en blanco.

"¿Quien sabe? Pero me parece divertido como se aprendio tu nombre de memoria solo porque te odia." Le informo Misaya, riendose por lo bajo.

"Maravilloso." Shirou resopló de nuevo. "Gracias por el aviso."

"Por nada, Emiya. Cuidate." Misaya se despidió con su mano libre antes de continuar su camino. "Diría que sería bueno que habláramos más seguido, pero si lo hiciéramos, perderías tu chiste."

Y entonces le tocó desaparecer a la distancia, dejando a Shirou con una expresión un tanto exasperada. ¿A quien se supone que podía hablarle de eso? 'Da hasta miedo como yo se algo de ella y que ella prácticamente, nada de mi.' Pensó, recordando las pocas veces en las que Caster la había mencionado. Entonces sacudió su cabeza, concluyendo que seguir pensando en ello, iba a ser un dolor de cabeza. Fue entonces que volteo hacia la hilera que había estado examinando. "A lo que vine."

Varios minutos después, encontró a Kiritsugu mirando casi con anhelo una caja de cigarros bastante extraña a la venta. Pero era imposible acercarse sin que se diera cuenta, ya que a los diez metros, su padre apenas miró por encima de su hombro al detectarlo.

"Ah, Shirou. ¿Encontraste lo que buscabas?"

"Más o menos." Respondió Shirou, mientras que agitaba la bolsa y le devolvía el dinero que había sobrado. "Aqui esta tu cambio."

"Bueno, hora de salir de aquí. Estoy seguro que después de lo de ayer no quieres saber de alcantarillas por un buen rato." Asintió Kiritsugu, mientras que ambos comenzaban a caminar hacia la salida. Cuando Shirou le había contado su pequeña peripecia de la noche anterior con la excepción de algunos detalles, su padre se había echado a reír.

"Muy gracioso."

Padre e hijo terminaron por salir por la llamada entrada principal, ignorando al hombre que estaba de guardia, quien ya estaba acostumbrado a hacer lo mismo. Al contrario, más ocupado estaba leyendo una sección en el periodico, mientras que la hoja en el lado opuesto decía: DOS SUICIDIOS MÁS EN EL EDIFICIO SEIGYOUKU.

xXx

Garan no Dou - Mifune.

25 de Marzo de 1998, 16: 11 PM…

Desde días atrás, su marioneta efectivamente tenía ya la forma de un pájaro. Pero eso sería solo el esqueleto, como lo llamaba Touko. Le había incluido los mecanismos que le permitirian moverse sin necesidad de animarlo directamente con Taumaturgia, si. Pero aún faltaba por incluir muchas cosas. Desde el segundo nivel de mecanismos que le permitirían hacer más que solo moverse, hasta los respectivos encantamientos y modificaciones para que no terminará por destruirse gracias a la energía mágica que pasaría sobre su cuerpo cada vez que la usara.

'Aunque Touko dijo que ella me estaría guiando directamente en eso.' Recordó mientras examinaba por medio de Análisis Estructural hasta el último agujero que tuviera por dentro. No parecía tener ninguna falla, pero nunca estaba de más el asegurarse del todo de ello. Y tras alrededor de unos cinco minutos, abandonó el análisis y asintió, satisfecho. 'Ahora puedo pensar en que cosas colocarle.' Y abrió su viejo cuaderno, justo donde tenía un par de dibujos medio borrosos de lo que tenía en mente ya para el diseño.

'El pico es demasiado grande para ser un cuervo... ¿Quizas deberia de hacer el cuerpo mas grande aun?'

No era tan tarde para descartarlo, en ningún lado estaba escrito que tenía que hacer justamente ese en aquel modelo. ¿Podría ser una práctica más y después hacer uno más grande, no? Aunque claro, eso dejaba al pobre cuervo siendo más como un buitre o un ave más grande.

Pero por otro lado. Un diseño más grande, permitiría incluir mas cosas aun, y viendo lo que tenía anotado en una de las páginas, a Shirou no le faltaban ideas.

'... Hmm, mejor nada en la cola. Garras, pico y alas estaría bien.' Pensó, mientras que su índice tocaba una de las palabras escritas. '¿Una escotilla desde abajo? Podría servir, pero creo que las patas estorbarian... Además. ¿Por qué una piedra rúnica? No es que me queden muchas.' En Azumi había gastado al menos unas siete durante la noche, y en la casa probablemente había menos de aquel número en su cuarto. 'Tampoco es que vaya a pedirle a Kiritsugu que me compre más de estas para grabarles las urnas y llenarlas de energía mágica yo mismo.'

Jamás lo había hecho en primer lugar, y tenía la sospecha de que las runas grabadas de por si estaban mucho mejor realizadas que las suyas, por lo que los efectos no serían iguales.

'Cambiando de tema.' Examino nuevamente las alas, y entonces recordó lo que había comprado en aquel puesto, sacándolo de la bolsa y colocándolo sobre la mesa.

Una cortina en miniatura, con la tela completamente destrozada y los caracteres trazados sobre esta yaciendo ilegibles. Pero lo que le había llamado la atención a Shirou eran las cosas usadas como ganchos. Unas garras curvas de aspecto vicioso que recordaba bastante bien. Era difícil no hacerlo, viendo que...

La comadreja pareció soltar un chillido triunfal desde la rama, antes de que algo surgiera desde donde había estado apostada y entonces le golpeara por el costado. Era difícil decir que no le había dolido, especialmente cuando el impacto lo sintió de lleno y podía sentir ya que algo de sangre salía de la herida. Y no tuvo tanto tiempo para recuperarse, cuando el animal endemoniado volvió a saltar desde otra rama y volvió a liberar las mismas ondas que alcanzó a distinguir ya como corrientes de viento a juzgar por la tierra y hojas que terminaban por arrastrar contra su paso... Y los cortes que dejaban hasta en la corteza de algunos árboles.

Y cuando le había preguntado a uno de los encargados, este le había comentado que efectivamente eran las garras de al menos cuatro kamaitachi lo suficientemente desafortunadas para haber sido cazadas hace tiempo, y convertidas en eso. Al parecer quien lo había construido quería crear unas que se recorrieran por cuenta propia para dar paso a una corriente de aire, pero había tirado a la basura su experimento al final. O algo así.

Viendo que era extremadamente dudoso que alguien pensara en comprar alguna vez esa cosa, se lo había dejado a un cuarto del precio y Shirou estaba más que satisfecho.

'Si pudiera encontrar alguna manera de usarlas para disparar las mismas rafagas de viento.' Pensó, imaginando colocarlas sobre las propias garras de la marioneta o en las alas. 'Pero muy complicado por ahora, ya lo veremos después.'

Su Espada de Azoth estaba lista ya. "Trace on."

Con calma, regresó nuevamente al Análisis Estructural, esta vez haciendo uso de su espada, maravillandose con lo más... Fácil que era. 'Normal, me está ayudando a concentrarme mejor, se supone.' Pero la prueba de fuego venía justo después.

Concentrándose en el núcleo que yacía dentro de la daga, fue hacia la parte que se le figuraba seca y dura. 'Esta debe ser Tierra' y dejó que un poco de su energía mágica se "colara" en aquella sensación antes de regresar a sus propios circuitos. 'Aquí viene lo complicado...'

"Trace... On."

No era su primera vez usando Reforzamiento con el apoyo del Elemento Tierra; había practicado ya con algunas cosas... Y no dejaba de sorprenderle la diferencia de como lo había hecho normalmente.

'¿Así es como se siente tener un Elemento normal?' Había pensado más de una vez, mientras colocaba poco a poco la primera capa de "Reforzamiento" que debía de añadirle a la estructura. Aparentemente, hacerlo de esa manera garantizaba que los efectos fueron algo más duraderos sin la necesidad de que estuviera suministrando energía mágica demás. No permanentes, pero era un avance al menos. Después de un tiempo, terminó y soltó un largo suspiro. Si asi habia sido con uno pequeño... ¿Cómo sería con un modelo más grande?

Entonces sintió a alguien tocándole la nuca, y se volteó, topándose con Kohaku dirigiendole la mirada más seca.

"Ya es la hora del almuerzo, Shirou." Le dijo, mientras señalaba al reloj en la pared.

xXx

Shinjuku - Tokyo.

25 de Marzo de 1998, 17: 39 PM…

Conducir hasta el lugar donde habían visto al auto de Kijima llegar no había sido ningún problema. Apostarse en un lugar donde no se viera tan obvio por otro lado que estaban esperando a que llegara por otro lado, un tanto difícil tomando en cuenta que no había muchos coches fuera del estacionamiento. Pero eventualmente habían encontrado una salida al lado de una paquetería que parecía estar a punto de cerrar.

Su murciélago familiar estaba apostado ya sobre una tubería, y la señal de la cámara no estaba comprometida. Por lo que solo quedaba esperar; con algo de suerte, tendrían una mejor vista de lo que estaba transportando, aunque era mucho pedir lo mismo de la otra persona.

"Fue mi imaginación, Emiya-san... ¿O su hijo parece llevarse mejor con Shiki?"

De todas las preguntas para pasar el rato, Kiritsugu no se esperaba esa. Ya había pensado para sí mismo un par de veces que le agradaba el joven y en ocasiones solía responder una que otra pregunta que le hacía de diversos temas casuales, pero esa que había escuchado ciertamente era algo nuevo.

"Shirou solo dijo que la acompañó a realizar un trabajo para Aozaki." 'En una alcantarilla encima.' Tenía que darle crédito a su hijo, su primer "trabajo" en sí no había resultado ser tan peligroso como el suyo. Shirou había mencionado una salamandra mutante, lo cual era mucho mejor que un magus obsesionado con la momificación y que Natalia había terminado por despachar tras unos días. "Aunque tengo entendido que llevan un tiempo teniendo duelos de Kenjutsu por ahí."

"Ah, es verdad. Shiki solía practicarlo también." Recordó Mikiya, mientras intentaba imaginarse la escena. No era ningún experto en esgrima, pero estaba seguro de que ponerla a ella a competir con un niño de once años debía de ser increíblemente injusto. 'Incluso si es un mago.'

"Estará bien, Shirou extraña mucho a una chica que era nuestra vecina, y con quien solía ayudarle a practicar." Añadió Kiritsugu, revelando aquel detalle. "La verdad es que Ryougi-san no se parece en nada a ella, pero él está bien con al menos chocar espadas, aun si son de goma."

"Oh." Mikiya hubiera continuado, de no ser que observó a un coche bastante familiar estacionarse no muy lejos de donde estaba la cámara colocada. "Ahí." Indicó, señalando a la pantalla.

"Bien, veamos qué es lo que tienen ahí." Kiritsugu entorno los ojos tras ver como Kijima emergia del carro y parecía estarle hablando a alguien fuera del rango de la cámara, hasta que una silueta salió de una esquina. Una persona en un impermeable café con la capucha puesta y encima una gorra, cuyo rostro no podía distinguirse al estar de espaldas; solo un par de mechones rebeldes se asomaban desde la capucha, revelando así un cabello color trigo.

"Hmm, lastimosamente no se puede escuchar nada." Comentó Mikiya, intentando al menos ver lo que había en el interior de la cajuela, que la habían abierto al cabo de unos minutos.

"Estoy intentando leer los labios de Kijima." Le informo Kiritsugu, aguzando la vista con un poco de taumaturgia. No había perdido el tiempo los últimos meses, aunque los resultados no le arrojaban mucha información como él quisiera.

"Nuevo... Laboratorio..." Eso era interesante, pero fue la siguiente palabra lo que le hizo quedar casi paralizado. "Wagner..." 'Es el nombre del sujeto que se reunió con Wu Yi en aquella bodega.'

Y por si no fuera suficiente, mencionó una dirección que le hizo mirar de inmediato el mapa. "476-1200, Oyamacho. ¿La conoces?"

"¿Ah?" La sorpresa de Mikiya fue palpable, pero no tardó en recuperar su semblante usual antes de apuntar a una calle en el mapa. "Si, es una pequeña área casi al borde con Mifune. ¿La acaban de mencionar?" Fue en eso, que ambos vieron como el auto de Kijima comenzaba a moverse desde su lugar en dirección hacia la salida. Era seguro de que irían tras él.

xXx

Garan no Dou - Mifune.

25 de Marzo de 1998, 18: 10 PM…

"Estás un poco distraído hoy."

La cocina del Garan no Dou apenas era más grande que la de la casa donde Shirou estaba viviendo, pero tenía justo todo lo necesario. Y al ser básicamente la única persona aparte de Touko que se dignaba a usarla para más que usar el microondas abandonado en un rincón, Shirou tenía la vía libre para entrar y salir cuando quisiera. Tras ser arrastrado por Kohaku hasta ahí, ambos habían procedido a preparar un almuerzo simple para ambos y entonces comerlo en la pequeña mesa apostada a un lado de esta.

"¿Estas bien?" Ella volvió a hablar, soltandole una pregunta mientras que mantenía su atención fija en él por unos segundos, antes de voltear hacia su plato.

"Ah, si. Disculpa..." Shirou sacudió ligeramente su cabeza. Sacando de lado lo que había estado trabajando, desde que el día había comenzado, había muchas cosas rondando por su cabeza. "Estaba pensando en algo... Y por cierto, lamento de verdad no haber estado ay..."

Kohaku ni siquiera le dejó terminar, casi extendiendo su mano derecha, amenazandole con golpear su frente con el dedo índice de esta. El acondicionamiento sí que servía ya que de inmediato Shirou retrocedió un poco con tal de evadir el golpe que nunca llegó.

"Esta bien." Ella respondió, apartando su mano tras no haber podido alcanzarlo. "Se lo que se siente tener que pasar por las demandas de tu maestro primero."

'Aunque no fue tan obligatorio.' Pensó Shirou por su parte. "Aun así..."

"¿Como te fue, de todas formas?" Tal parece que ella no quería darle ninguna ventaja ese día.

"Pues, veras..." Shirou suspiro, antes de comenzar a contar los eventos de la tarde, casi la noche pasada. Aun omitiendo los detalles sensibles, no fue precisamente un relato corto a juzgar por como otro reloj indicaba que habían pasado varios minutos desde que había comenzado.

"Y básicamente, el Núcleo Mágico que tenía comenzó a convertir la carne de la salamandra que matamos en eso... Un Kappa. Parecía como si un mono, una tortuga y una rana se hubieran fusionado." Soltó, un tanto extrañado en un momento.

Kohaku, quien le escuchaba en silencio, intervino brevemente.

"Una vez escuche que los kappas fueron confundidos por salamandras de río hace mucho tiempo. Así que si hay una conexión, pero no se nada de como paso lo que contaste."

"¿De verdad?" Shirou recordaba solo haber visto a esos animales en una foto hace tiempo. Pero naturalmente, el parecido era escaso comparado con la monstruosidad que habían estado cazando en las alcantarillas.

"Pues hay algunas medicinas que requieren cosas de uno, pero como son tan raros de ver, se usan exactamente las mismas de las salamandras." Añadió Kohaku, antes de adquirir un gesto pensativo. "Sensei hasta lo menciono con un término mágico... Creo."

"Huh." Cierto tiempo después, Shirou había concluido con el recuerdo. "Y eso fue todo. No fue peligroso ni nada."

Sin embargo, la mirada que Kohaku le dirigía, transmitía todo excepto confianza en sus últimas palabras, cosa que hizo que Shirou soltara un resoplido. "Y Kiritsugu me envió a la ducha dos veces apenas llegué a casa. ¿Qué hiciste ayer?"

"Nada, solo ayude a Sensei en algunas cosas. Y por cierto..." Kohaku sacó de su kimono un pequeño sobre. "Nee-san te manda esto." Dijo tras colocarlo sobre la mesa antes de que Shirou lo tomara. Tenía la sospecha de que otra carta de Akiha estaba también dentro.

'Y no he visto en ningún lado a su hermano aún.' Pensó.

Ambos comenzaron a recoger las cosas de la cocina en un silencio casi completo, pero no desagradable. Estaban acostumbrados a realizar aquello desde hace tiempo y en cierta manera, lo disfrutaban. Era como una especie de estado donde no requerían ni siquiera hablar para entender al otro. Y al no haber ocupado tantas cosas, fue solo cuestión de minutos para que la cocina y el comedor adjunto quedarán tal y como habían estado antes de que ellos hubieran llegado ahí.

'Es muy diferente a como me llevo con otras mujeres.' Pensó mientras secaba directamente el plato que estaba usando con un trapo específicamente colocado ahí para esa tarea. 'Fuji-nee sería la mejor... Pero apenas la volví a ver en persona hace meses, y es probable que no la vea de nuevo hasta dentro de un tiempo.' Y si fuera por otras de su edad, solo estaría Ryougi, con quien apenas parecía haber cambiado un poco como se trataban. La encontraba extraña, pero al menos su relación era mucho mejor. 'Touko no cuenta... Ella es todavía más rara, pero en otro sentido.' Y por obvias razones, jamás tomaría en cuenta a esa otra mujer… Miroku.

De su edad por otro lado. Con Hisui se llevaba bien desde siempre, pero no hablaba tanto con ella. Con Akiha por otro lado, solo estaba el intercambio de cartas ocasional y su extraña petición. Con Yamase-san... Hablaba con ella porque se sentaban al lado en clases, pero no sabía si considerarla una amiga. Y eso conducia como por un tobogán a la maraña confusa que suponía ser Misaya Reiroukan.

'A veces siento que es como si fuera un personaje de una historia, que cobró vida y me habla sin saber que salió de ahí.' Creía que no había mejor manera de describir exactamente cuál era su relación con ella.

'Y eso me deja con Kohaku, quien es prácticamente mi mejor amiga, y la más normal.' Fue lo que pensó después. '¿Debería de?'

"¿Que tienes?" Kohaku había notado que miraba hacia otro lado.

"Nada, solo estaba pensando en unas cosas..." Concedió Shirou, mientras que debatía si debía de hacerlo. No perdía nada, y además no era como si fuera a decirle todos los detalles. "Necesito ayuda con algo, es solo una pregunta."

"¿Hmm?" Kohaku asintió ligeramente con algo de curiosidad que solo los que la conocieran por mucho tiempo podrían llegar a leer de su parte.

"Hay alguien que... ¿Conozco? Se mucho de ella por otra persona." 'Más o menos. Tengo un recuerdo suyo de ella pasando por mi cabeza a veces cuando duermo.' "Y ella no lo sabe y me sigue hablando... Me siento raro con eso. ¿Qué me recomendarías hacer?"

Su amiga entorno sus ojos, antes de comenzar a unir los puntos y algo se torció dentro de ella. "¿Desde cuando conoces a esa persona? ¿Es reciente?"

"Ah..." Shirou comenzó a jugar distraídamente con uno de sus mechones mientras pensaba que responder. "¿Más o menos?"

"No pensé que ella te interesaria tanto." Se le escapó, teniendo en su mente la imagen de cierta joven con un semblante que reconocía de verlo en el espejo varias veces.

"¿Quien?" Shirou alzó una ceja, completamente confundido. '¿Le conté sobre ella alguna vez?'

"Ryougi-san." Señalo Kohaku, mirándolo nuevamente, casi a modo de señalar lo obvio. "Otra descendiente de una de las Cuatro Familias, de hecho."

"¿Ah? Pero no es ella de quien hablo." Protesto Shirou, antes de parpadear nuevamente al caer en cuenta. "Un momento... ¿Su familia es una de ellas?"

Ahora que lo pensaba bien... Tenía sentido, viendo algunas cosas que había visto y escuchado de ella.

"¿No lo sabías?" Ahora le tocó el turno a Kohaku de sorprenderse. 'Pero si no se refiere a ella, entonces...' Lo que había sentido antes se terminó por clavar firmemente en ella. Era un sentimiento con el que había estado familiarizada ya, y la última vez que lo había sentido de aquella forma había sido hace casi dos años.

Envidia.

xXx

Shinjuku - Tokyo.

25 de Marzo de 1998, 18: 40 PM…

Después de doblar tres esquinas, Kijima estaba seguro de que ese auto que iba a cierta distancia detrás del suyo le estaba siguiendo. La casualidad y la coincidencia quedaban automáticamente descartadas después de esa cifra, para empezar. Pero no acelero ni intento perderlos.

'Mejor que no se den cuenta de que los descubri.' Fue lo que pensó mientras conducía como si nada hubiera pasado. De todas maneras, la solución era demasiado simple a su parecer. Si querían seguirle hasta ese taller, podían hacerlo, pero solo necesitaba esperar para tomar su celular fingiendo estar atendiendo una llamada solo para contactar a su jefe y que este se encargara de ellos, ya fueran otros magi o gente peligrosa.

'Siempre arregla todo.' Pensó Kijima, casi sonriendo satisfecho mientras descendía por una pequeña pendiente. Un año atrás, había estado a casi nada de perderlo todo por un mal movimiento que dejó sus circuitos completamente lisiados. Su familia no era muy vieja y dedicada de por sí, pero dicho incidente había asegurado prácticamente que no tuvieran ningún futuro practicando taumaturgia. No teniendo ningún otro trabajo estable ni oportunidades, las deudas comenzaron a acumularse hasta llegarle al cuello y poco le faltó para subir a un puente luego de que su mujer le dejara.

Hasta que el señor Wagner había surgido de la nada, y extendió su mano para ayudarle. Dinero suficiente para terminar con aquel estrangulamiento y una nueva oportunidad de vida fueron suficientes para estrecharla. Y eso sin contar el otro milagro de su parte. Su sonrisa se amplió, mientras subía un poco la calefacción, distraídamente.

'Y lo único que tengo que hacer es transportar cosas a donde él me diga. Ni siquiera fuera de la ciudad.' Pensó, antes de fruncir un poco el ceño. 'Preferiría no ver a ese... Tipo.' El otro contacto del señor Wagner le daba escalofríos, y cuanto menos contacto tuviera con él, mucho mejor. Había simplemente algo en sus ojos que le impulsaba caminar en la dirección opuesta apenas estos se fijaban en él.

Pero era un precio bastante bajo comparado con el privilegio de tener su vida de regreso. Aun si no se lo merecía...

"¿Hmm? ¿Porque hace tanto frío?" Se quejó, mientras ajustaba nuevamente la calefacción, recordando haberlo hecho minutos antes. Sacudió entonces su cabeza un poco, la persecución le estaba afectando más de lo que pensaba. Se dispuso entonces a buscar su teléfono mientras refunfuñaba, pero también se permitió pensar nuevamente.

Solo debía de trabajar un par de meses más. ¿O había sido hasta el año que venia? El señor Wagner había dicho que recibiría una compensación más que justa por todo su tiempo invertido. ¿Y porqué habría de cumplir su promesa? Claro. Todo estaba bien, ya lo podía ver. Todo estaba bien. Nunca volvería a subir a aquel puente...

"¿Cual es el problema con este aparato?" Más que una protesta, fue una nota completa de indignación lo que salió de sus labios cuando el ambiente dentro del auto se había vuelto insoportable. "¿Qué está pasando?"

Parpadeo, mientras que finalmente tomaba el teléfono, pero antes de marcar, echó una mirada por el espejo retrovisor para ver que había sido de sus perseguidores. Y lo que vio sentado en el asiento trasero fue suficiente para que gritara de horror y perdiera el control del volante.

Las ruedas chillaron contra el pavimento en un movimiento demasiado brusco para el vehículo, antes de que este fuese directo contra una pequeña losa de cemento alzada especialmente para separar dos vías. La velocidad a la que se había movido sin embargo, se vio aumentada drásticamente como si el acelerador hubiera sido pisado con desdén.

CRASSHHHH!

El estruendo del impacto no tardó en ser acompañado por los alaridos continuos de la alarma.

El auto que le venía siguiendo se detuvo a un par de metros, y sus ocupantes no tardaron en descender de este, ninguno reaccionado precisamente de una manera apacible al incidente.

Mikiya prácticamente corrió desde donde estaba hacia la puerta resquebrajada con tal de ayudar al ocupante, sin embargo bastó una sola mirada a través del cristal quebrado para caer en cuenta de que cualquier tipo de socorro era inutil ya. Incluso sintió como su rostro se ponía verde al observar cómo había terminado Kijima luego del golpe.

"Seria mejor si llamaras a emergencias de igual manera." Le sugirió Kiritsugu mientras que se acercaba hacia la cochera, de la cual continuaba sonando el escándalo. '¿Fue un accidente?' No tenían ni la menor manera de saber que había estado pasando por la mente del hombre mientras conducía, había sido tan repentino todo. Pero su instinto le decía que había algo más ahí.

'Pero no se pueden fabricar ladrillos sin arcilla.' Y de nada le servía sacar conjeturas de la nada. Pero Natalia siempre le había dicho que debía de aprovechar cualquier oportunidad que llegara a salir de la nada, y en esos momentos tenía justamente una en mente. Por fortuna para él, el golpe había dañado una parte de esta de modo que no se vería sospechoso si la revisara. 'Para quienes trabaja, no deben de saber que alguien tomó las cosas que transportaba. Y si resultaba que eran delicadas y que debían de permanecer fuera del ojo mundano...'

Manipulo un poco la puerta, solo para entornar los ojos al poder ver la caja que estaba en el interior. Esta no parecía haber sufrido ningún daño, y al abrirla...

'Esos contenedores...' Los había visto ya hace tiempo, y justamente en donde había comenzado todo. Casi tallados desde una piedra vidriosa y con múltiples abolladuras y marcas en sus cuerpos, como colmillos gigantescos de algún animal desconocido. No, era más adecuado llamarlos una especie de jeringas. Pero donde las que recordaba habían estado rebosantes de un líquido rojizo, estas yacían vacías.

'¿Dónde están las otras, entonces?'

xXx

Garan no Dou - Mifune.

25 de Marzo de 1998, 17: 23 PM…

Naturalmente, Shirou no había ido a buscarla justo después de comer. Tras pasar casi una hora trabajando nuevamente en terminar al menos el primer modelo de la marioneta y sentirse satisfecho por cómo había salido, había ido en busca de su conocida. Minutos después, se encontraban en la habitación despejada ya y blandiendo las espadas de goma de siempre.

Pero había algo nuevo también en el ambiente.

"Om Amogha Vairocana Mahamudra Manipadma Jvalapravartaya Hum." Una ligera aura terminó por envolver a Shirou, haciéndole sentirse más ligero a la par que algunos de sus circuitos brillaron por debajo de su piel. Sin embargo, aquello no generó ninguna reacción de parte de su contrincante, quien meramente se limitó a sostener su propia espada de goma en una posición idéntica hasta que tomará lugar la señal de dar inicio.

Pero no pudo permanecer tan estoica cuando de la nada, la espada blandida por Shirou fue descargada en un tajo contra ella a una velocidad que no había esperado. Aun así, no fue difícil para ella reaccionar a tiempo y desviarlo, solo para entonces contraatacar con una estocada directa que muy para su sorpresa, fue evadida y entonces le tocó el turno de hacerse para atrás para poder evitar uno de los golpes.

'Es como una golondrina.' Fue lo que pensó al principio, antes de entornar los ojos y concentrarse respectivamente en lo suyo. Dos podían jugar el mismo juego.

Ambas espadas se encontraban a menudo en el aire, intentando pasar de largo de la guardia de la otra. Sin embargo, los pocos éxitos que tenían no llevaban a nada, puesto que cualquiera de los dos terminaba por retroceder o avanzar desde donde habían estado para intentarlo de nuevo.

Clang!

Shiki presionó el siguiente golpe con tal de mandar a volar la espada, solo para que Shirou torciera su mano, liberando la suya de dicho encuentro y entonces intentar una puñalada discreta y certera, como el aguijón de un escorpión. Pero Shiki había estado lista ya, y dobló lo suficiente su muñeca para contrarrestar aquel futuro golpe de manera brusca, apartándolo con fuerza mientras alzaba rápidamente su espada en una forma de mandoble, decidida a alcanzar su cabeza.

'¡Ahi!' Pensó Shirou, viendo como su vientre estaba totalmente expuesto a una cuchillada que terminó por fracasar, cuando el mandoble cayó entonces sobre su espada, casi arrancándose de las manos. '¡Demonios!' Ella había sacrificado la oportunidad de golpear su cabeza para negarle su intento de alcanzarla y no había tardado nada en propinar un nuevo tajo en diagonal contra el.

De no ser por la agilidad que su entrenamiento de Shugendou le otorgaba al usarlo, Shirou estaba perfectamente seguro de que hubiera recibido ya más de una estocada. Algo que le parecía hasta escalofriante, porque no podía oler nada que indicara que estuviera usando alguna especie de Reforzamiento; era completamente natural.

'Si es como lo que Arou tenía... Es mucho más apagado.' Le hubiera gustado pensarlo más a fondo, pero estaba obligado a moverse de un lado a otro, estando en la defensiva en aquellos momentos.

Por ser mayor, ella era claramente más fuerte. Pero también hábil, mucho más hábil. Pero la manera en cómo se movía en aquellos momentos, era distinta a la de sus prácticas. '¿Cuál rayos es su truco?' Se le ocurrió pensar, mientras que esquivaba una estocada más. Y esa era su ventaja, incluso con lo que ella hacía... Pese a su inexperiencia, su Taumaturgia le otorgaba una destreza mayor en el lugar.

Clang! Clang!

Cansado de estar siendo perseguido, Shirou pasó directamente a la ofensiva. Con ambas manos en el mango, lanzó uno y otro tajo de manera continua, cortando en seco algunos de sus ataques mientras aplicaba una presión mayor. Y no debió de parecerle agradable en lo absoluto a la joven a juzgar por cómo sus ojos habían adquirido un aspecto que no lucía amistoso en lo absoluto, y no tardó en responderle con una fiereza que no creia que podria venir de alguien que parecía desprender solo apatía y aburrimiento.

"Kugh..." Un mandoble nuevo casi le hizo perder el equilibrio, y por muy poco sintió la hoja de goma estar a nada de rozar uno de sus costados cuando intentó esquivar el siguiente golpe. Sin embargo, eso no le impidió colocarse en guardia nuevamente para desviar un tercero y considerar sus opciones.

Su respiración estaba bien aun, por lo que no había riesgo de que fallara el misterio, pero podía notar como este había comenzado a consumir más energía mágica de lo que debería gracias al esfuerzo que realizaba. 'No sería un problema si usara Reforzamiento normal o tuviera la máscara.'

Pero el Reforzamiento solo aumentaria su resistencia y fuerza principalmente, casi nada de su destreza como lo hacía el Shugendou.

Clang!

Abrió un poco más sus ojos cuando una estocada más finalmente consiguió evadir su guardia, y entonces alcanzarle en el vientre.

"Muerto." Sentenció Shiki, quien no había podido disimular una nota de satisfacción en su voz luego de pasar varios minutos intentando conectar un golpe. Sin embargo, su expresión casi se suavizó antes de hablar nuevamente. "Mucho mejor, fue entretenido al menos."

Lo más cercano que tendría por felicitaciones de parte de ella, pero Shirou no se quejaba. De igual manera, no había sido un duelo tan serio y quizás sería lo mejor que tal cosa no tuviera lugar; fuera de que ambos saldrían lastimados, la pobre habitación no lograría sobrevivir.

"Pero ese estilo no queda contigo." Aquello le hizo alzar una ceja.

"¿Ah?" Se notaba que estaba confundido, pero por fortuna ella había elegido tener piedad en esos momentos.

"Manejas bien una espada así por tu cuenta... Pero no parece que sea apropiada para ti." A decir verdad, Shiki tampoco podía explicarlo tan bien fuera de su cabeza. Era casi algo nacido de instinto para ella en primer lugar; ya fuera una katana o un tantou, con ambas se sentía perfectamente cómoda. Pero ver al menos lo primero, aun si se trataba de una imitación inofensiva en manos del niño... Estaba mal. No podía describirlo con exactitud, era como si estas intentarán agarrar todo y nada al mismo tiempo. "¿Quizás una más corta o curvada?"

"Oh... No lo se." Shirou había usado al principio una shinai y jamás se había sentido incómodo al respecto. Después, al ser introducido a las katanas directamente, solo el hecho de que Juunijirou Touzaki fuese demasiado grande para que pudiera usarla bien había interferido algo con eso. Pero viendo que había crecido desde aquel entonces, ya no suponía un problema tan grande. "Modifique una vez una katana para que no fuera tan larga, es la que ya has visto antes. Pero si quieres, puedo sacar otra

que no sea ya sabes cual."

No planeaba proyectar a Usumidori debajo del techo de Touko, muchas gracias.

"¿Oh?" El brillo del interés ni siquiera fue disimulado. 'Me pregunto qué podría decir de mi Kanesada Kuji si la viera.'

xXx

Shinjuku - Tokyo.

25 de Marzo de 1998, 20: 34 PM…

"Básicamente, eso fue todo, oficial. Ibamos detras del vehiculo cuando de la nada lo vi girar contra el muro y estamparse. Baje de inmediato para intentar ayudar mientras llamaba a emergencias, pero..." Era la tercera ocasión en la que Mkiya había tenido que explicar lo que había ocurrido, esta vez a un policía con unas ojeras tan oscurecidas, que le parecía hasta preocupante que estuviera en deber activo en aquellos momentos. Este apenas le había echado una mirada al cuerpo antes de sacudir la cabeza y discutir algo con los de la ambulancia. "Que desastre... Bueno, por favor pase a la estación cuando puedas para testificar, Kokutou-san."

"Claro, espero no le sea demasiado pesada la noche." Había respondido. "Saludeme al detective Daisuke si lo ve, es mi tio."

Sin embargo, proceder a la dirección a la habian querido ir antes de ello fue casi imposible por como estaba siendo acordonada la zona. Y aun si dieran un desvío, por el tráfico terminarían tomando demasiado tiempo. De ahí a que optarán por ir hasta el día siguiente.

Pero sería otro arrebato de ironía, el hecho de que regresar al Garan no Dou les tomará todavía más por un nuevo embotellamiento. Casi suspiro de alivio cuando llegaron a la familiar silueta del edificio, aunque no tuvo mucho tiempo para apreciarlo antes de abrir la puerta, puesto que un bólido carmesí fue producido desde el otro lado, y alcanzó a ver a cierto niño pelirrojo prácticamente treparse al auto del que había salido.

Mikiya sonrió. Sí que tenían una relación bastante buena, y terminó por finalmente entrar.

'De verdad que estos últimos días sí que han sido... ¿Qué puedo decir? Curiosos.'

Y varios minutos después, había terminado de explicarle la situación a Touko, quien meramente parpadeo detrás de su escritorio al escucharla.

"... ¿Un accidente? A eso sí que puedo llamarlo mala suerte." Sentenció la mujer al sacudir su cabeza. Viendo que Mikiya de por sí era un conductor extremadamente cauteloso, seguramente verlo en directo había dejado una impresión bastante fuerte.

"Si... No creo que el hombre haya sido inocente, viendo en que cosas estaba metido. Pero realmente no merecía algo así." Respondió Mikiya, con una mueca.

"Seguramente."Touko acomodo sus lentes. "Buen trabajo, Kokutou. Si buscas a Shiki, ella debería de estar por el segundo piso justamente."

"Oh, ya veo." Le agradecio bajando un poco su cabeza antes de salir de la oficina, apenas distinguiendo por el rabillo del ojo un par de guantes de diseño excéntrico colgados de unos ganchos. 'No recuerdo para nada haber visto esas cosas antes por aquí.' Pensó al entrar en el elevador y entonces descender hasta la planta intermedia del edificio.

No le tomó mucho encontrarla, justamente no muy lejos del pasillo principal, admirando una espada. Sus ojos se terminaron por encontrar con los suyos mientras ella la colocaba en un estante abandonado.

"Hola."

"Ah, hola." Respondió Mikiya, viendo que ella se le había adelantado en saludarle. "Quería ver como estabas."

"Bien." Cualquiera hubiera pensado que se trataba de una respuesta a secas o marcada con molestia, pero estaba acostumbrado ya a sus manierismos como para tomarlo de aquella manera. Si ella respondía así, lo que decía era cierto. Y eso era suficiente para él.

"Me alegra eso." Sonrió desde donde estaba, antes de que el silencio volviera a envolverlos a ambos como una sábana reconfortante. Pero donde uno lo encontraba más que cómodo, Shiki experimentaba algo que la hizo sentirse casi inquieta a falta de un término mejor. Desde hace un par de semanas que estaban en contacto nuevamente y aun si habían hablado ya… Ella nunca le había preguntado algo que debió haber hecho hace tiempo.

"¿Por qué fuiste todo ese tiempo a verme cuando estaba en el hospital?"

Lo primero que había visto al abrir los ojos de manera clara, había sido su apellido en una tarjeta deseándole buenos deseos. Aun si no lo había reconocido primero.

Mikiya por su parte, permaneció en silencio por alrededor de un minuto mientras que ordenaba sus pensamientos. Recordaba bien esas ocasiones en las que atravesaba el umbral con un ramo de flores y entonces caminaba hacia su habitación tras registrarse en las visitas. Un patrón recorrido tantas veces.

"No se si necesitaba alguna razón… Yo solo quería verte."

Incluso si la expresión de Shiki no pareció cambiar del todo, algo en su mirada consiguió ablandarse ligeramente a ello.

Ninguno de los dos, sin embargo, pudo llegar a notar algo no muy lejos de la ventana, observándolos desde afuera. En una mirada que solo podía reflejar los dos extremos de una envidia venenosa por un lado, y un anhelo decadente en unos ojos muertos.


A/N: El capítulo fue corto, pero necesario. Necesitaba a fuerzas colocar ciertas escenas clave para el desarrollo del nudo que viene… De lo contrario, los dos siguientes se hubieran sentido demasiado cargados. Aun así, no pude hacer mucho por el 39, que es un monstruo de unas 12 escenas y probablemente tome unas dos semanas enteras en ser escrito.

¿Qué podemos discutir aquí? Pues…

La relación entre Shirou y Shiki en esta historia, será bastante curiosa. Si bien eventualmente llegarán a ser "amigos", se desarrollará también en una línea un tanto fraternal pero vista de modo distante. Ambos son personas que no están… Muy bien de la cabeza, aunque con Shirou no es tan evidente hasta ese punto (Tiene once años, ya veran despues como le llega la factura), y eso les permite conectar de una manera un tanto única con el otro, como pueden ver al "confiarse" cierto aspecto de dos secretos que tienen, que los marcan como anomalías.

Vemos a Misaya, otra vez. Y presentó exactamente cuán… Única, es su situación con Shirou. Si bien los veremos teniendo interacciones más importantes en capítulos próximos, la cruz de su relación como es ahora será expandida en el Arco Final.

De paso, un avance en las habilidades de Shirou como magus. Regocijense, ya sabe como crear un campo delimitante simple para evitar que se escuchen sus conversaciones… Solo que le toma mas tiempo que un magus ordinario en armarlo, y encima requiere de una Espada de Azoth para hacerlo xD

Un par de pistas de quien es el "monstruo" de la semana con el que tienen que lidiar, y una que otra conversación por venir.

Hasta ahora, es todo. Nos veremos quizás la siguiente semana, con el tercer capítulo de la secuela. Espero que lo hayan disfrutado.

- Melqart. 29/07/2024