Mientras Ryoga y Mouse comían, planeaban su estrategia para atravesar, literalmente, la montaña, decidieron que Ryoga iría con la demolición, Mouse y Ranma contendrían los fragmentos y Genma y Xiampu harían de pilares para evitar derrumbes, asi pues, le harian un túnel a la montaña.

–Bien, esta decidido, mientras mas pronto empecemos mas pronto lograremos pasar–dijo entusiasmado el trenzudo que ya había recogido rápidamente su mochila.

–Oye, cálmate un poco, Ryoga tiene que concentrarse– dijo Mouse

–No entiendo porque ustedes no tienen prisa por llegar, tal parece que no quieren curarse de sus maldiciones–replicó el chico cruzado de brazos

–Vamos hijo, no tiene caso apresurarse, además debemos tener cuidado pues un movimiento en falso y podríamos acabar enterrados–contestó su padre señalándole la montaña, ante este comentario Ranma no pudo rebatir nada pues sabía que tenía razón, así que solo se quedó cruzado de brazos. Los demás recogieron sus cosas y se adentraron en la cueva.

Ryoga se adelantó un poco, lo suficiente para no perderse de nuevo y se concentró buscando el punto de quiebre, cuando lo encontró les dijo a los otros:

–Muy bien, ya lo encontré, Ranma y Mouse quédense detrás de mi, estén alertas y Xiampu y el señor Genma ustedes tienen que utilizar su energía para mantener estable el techo de la cueva, si no lo logran la montaña se vendrá abajo y quedaremos sepultados–

–Si ya sabemos, ¿quieres darte prisa p-chan?–lo alentó Ranma

–¡¿ A quien le dices p-chan!?–respondió enojado

–Ya, basta los dos dense prisa–protestó Xiampu.

Ryoga ya no contestó y volvió a concentrarse en el punto de quiebre, –¡Kiah!– gritó al tiempo que tocaba el punto en el fondo de la cueva, miles de rocas salieron disparadas al momento que Ranma y Mouse utilizaban sus técnicas para evitar que las rocas los golpearan a ellos y a los demás, mientras tanto Xiampu y Genma usaban su energía para evitar el derrumbe del techo, después de que el polvo se asentó tosieron un poco y notaron que habían logrado su objetivo, pero se decepcionaron cuando se dieron cuenta que no avanzaron mucho.

–Vaya no se despejó casi nada–comentó decepcionado Mouse

–Claro que no, es solo una parte, tendremos que seguir haciendo lo mismo varias veces más–explico Ryoga

–Pues adelante muchacho–dijo Genma, los demás asintieron y Ryoga volvió a repetir la misma acción varias veces más, los otros continuaban ayudando a evitar daños colaterales, después de la décima vez que realizaron las maniobras escucharon un fuerte crujido y varias rocas cayeron sobre ellos, Ranma uso su truco de las castañas para evitar los golpes, sin embargo debido a que el derrumbe fue muy grande que no pudo evitar que una roca se dirigiera a Xiampu que luchaba por mantener el techo indemne, Mouse se dio cuenta y saltó hacia la pelimorada justo a tiempo para evitar el golpe, lo cual hizo que dejara de romper las rocas que saltaban de su lado, golpeando al padre de Ranma que estaba manteniendo el techo del otro lado, cuando las rocas dejaron de caer Ryoga fue el primero en salir.

–cof cof cof, ¿todos están bien?–

– ¿Qué fue lo que paso?–preguntó Ranma.

–Esta parte de la cueva es muy débil, debemos ir con mas cuidado–respondió el chico cerdo.

–¡Mouse, Xiampu, papá!–gritó el chico porque no habían salido los demás.

–Cof cof cof–escucharon por el sitio donde estaba Xiampu, asi que corrieron a ver que le había pasado. –Es Xiampu, ayúdame Ranma, ¿Xiampu estas bien?–preguntaba el chico cerdo mientras sacaba algunas rocas del fondo.

–¿Qué paso?– la chica estaba un poco aturdida y llena de polvo, cuando lograron sacarla vieron que estaba cubierta por Mouse que se había interpuesto entre ella y las rocas.

–¡Mouse!–dijeron los chicos sorprendidos de encontrar al chico pato cubierto por las rocas, las removieron y lograron sacarlos de ahí, los acomodaron en un área firme de la cueva y volvieron por el padre de Ranma.

– ¿Papá dónde estás?–grito el chico

–¡Por aquí!–respondió el señor, que ya había logrado salir de los escombros

–Papá ¿estás bien?–

–Si, afortunadamente este anciano aún puede con unas pequeñas rocas jajaja–reía el señor

Los chicos solo voltearon los ojos.

–Creo que ya estamos muy cerca, solo debemos tener más cuidado–explicó Ryoga

–Sera mejor tomar un descanso, además ya tengo hambre jajaja–agrego Genma de lo más despreocupado

–Si, vamos a descansar, hoy me toca preparar la cena–dijo Xiampu.

Todos la siguieron hacia donde tenían hecho su campamento, al salir del área de demolición notaron que ya habían avanzado bastante, Ryoga no se alejaba de Ranma para no perderse, a pesar de que iban prácticamente en línea recta, no iba a arriesgarse.

–Ah, ya falta muy poco, puedo sentirlo–dijo confiado Genma.

–Ojala tengas razón, esto es bastante agotador–respondió Ranma.

–Vamos hijo, no me digas que estas cansado, yo aun podría seguir– continuó el señor panda

–Claro, tu solo mantienes el techo, yo tengo que cuidarte las espalda, el truco de las castañas utiliza mucha energía–

–JA, eres un debilucho–dijo despectivamente el chico pato.

–Al menos yo no uso trucos baratos–contestó Ranma.

–¿Quien usa trucos?, mis técnicas ninja son de lo mas complejo, tu no podrias hacerlo aunque quisieras–dijo enojado Mouse

–Bah, no vale la pena–ya estaba indiferente y con las manos detrás de la cabeza

–Chicos, ya relájense, no gasten sus energías, si seguimos asi, estoy casi seguro que mañana lograremos terminar el túnel– expreso Ryoga mediando entre los dos.

–Ryoga tiene razón, debemos guardar nuestras energías, si atravesamos la montaña, después sigue un gran desierto, así que no podemos perder tiempo en tontas discusiones–explicó Xiampu mientras terminaba de preparar la cena.

–¡Bien pues vamos a comer!–dijo Genma más que listo para devorar sus tallarines. Todos se acercaron a comer y más tranquilos planeaban los pasos a seguir. Después de cenar fueron a sus correspondientes casas de campaña pues estaban agotados, había sido un día ajetreado.

A la mañana siguiente Ryoga fue el primero en despertarse, así que fue a despertar a los demás para ponerse a trabajar. Todos estaban cansados pero querían terminar con el trabajo, así que después de un breve desayuno de frutas secas y agua, iniciaron con la demolición.

Ryoga fue al frente e inició con la misma rutina del día anterior, claro que con mucha más precaución para evitar cualquier incidente, se puso en posición e inició, muchas rocas salían disparadas hacia los lados, que Ranma y Mouse tenían que apartar de todos, Ranma con el truco de las castañas y Mouse con sus armas secretas, hacían lo mismo una y otra vez hasta que un fuerte crujido se escuchó nuevamente, pero esta vez se detuvieron por completo y esperaron, nada sucedió así que Ryoga se acercó a la pared del fondo, examinó brevemente el lugar y les dijo: –Oigan creo que estamos del otro lado–

–¡¿En serio? ¡Que bien!–dijeron los demás muy felices pues estaban cansados, llevaban varias horas de trabajo sin descansar

–¿Y porque no continuamos?– preguntó Ranma

–No podemos seguir haciendo lo mismo, solo ocasionaríamos un derrumbe–explico Ryoga

–¿Entonces que debemos hacer?–preguntaron a la vez Mouse y Xiampu

–Lo mejor seria usar el rugido de león–contesto Ryoga

–Bien, pues adelante muchacho–dijo Genma

–Yo...

–¿Qué?–

–NO puedooooo–lloraba el chico

–¿Cómo que no puedes?–pregunto exasperado Ranma

–Es que últimamente todo ha estado bien, estoy muy feliz de estar a punto de encontrar la cura y no creo poder hacer un rugido de león lo suficientemente fuerte–explico el chico cerdo

–¿Quieres decir que no estas lo suficientemente triste y deprimido?–pregunto Ranma lo obvio

El chico solo asintió y todos se fueron de espaldas con la explicación.

–Vaya pues que contrariedad, ¿que podemos hacer?, talvez si te dijéramos cosas que te pongan tristes logres reunir mucha energía negativa–comento el padre de Ranma con la mano en la frente intentando pensar en las cosas que podrían decirle al muchacho.

–Pueden intentarlo pero no creo que funcione–dijo Ryoga con los brazos cruzados.

–¡ya se!, que tal si piensas en que tu novia se fue de regreso a Japón y se olvidó de ti–expreso Xiampu alegremente

–Ja, eso nunca pasaría, akari me ama–respondió triunfal

–Pero que dices p-chan, después de todas las cosas absurdas que haces, no podría querer a un tipo tan extraño–dijo Ranma

–Queee?, como que extraño–pregunto dudoso

–Si, seguramente Akane ya le contó a tu novia todas esas cosas pervertidas que hacías en tu forma maldita y ahora ella te odia–continuó el trenzudo

–Es cierto, además Akari es una chica muy linda, seguramente encontrara a alguien mejor estando en Japón– dijo Mouse

–Si, debe ser difícil convivir con alguien que tiene pésimo sentido de orientación, eso no ayuda mucho, a mi parecer eso te hace ser muy extraño–agregó Genma

Ryoga se tomo las cosas muy en serio y de un momento a otro cayó de rodillas con las manos en la cabeza, se tapaba los oídos mientras negaba fervientemente –Nooo, Akari no puede odiarme–

–Vamos acéptalo de una vez, ella te dejara y se conseguirá alguien fuerte y que pueda llegar a su casa sin perderse por varios días– dijo Xiampu burlonamente

–No, Akari, no, yo... no quieroooo!– gritó el chico, Ranma se dio cuenta que había llegado a su limite de depresión asi que le hizo una seña a Mouse y entre los dos lo dirigieron hacia el punto que querían demoler, cuando el chico reunió toda su energía negativa la lanzó hacia ese lugar logrando perforar completamente la montaña.

Algunas piedras cayeron cerca de ellos, pero lograron evadirlas con facilidad, excepto Genma que estaba distraído y no pudo evitar ser golpeado en la cabeza por unas cuantas rocas, afortunadamente no fue grave, solo quedó desmayado por un poco tiempo y se recuperó rápidamente, todos estaban felices pues lograron atravesar la montaña en dos días. Se felicitaban mutuamente y dejaron de lado a Ryoga que estaba muy triste pensando que tal vez Akari lo dejaría por alguien más...