POV Shin

Caminé por un bosque, escuchando el sonido del agua. Llegué a un precipicio y vi un templo a lo lejos.

En la cima se encontraba una impresionante criatura: en la parte superior, un enorme escarabajo negro, y en la inferior, una delicada libélula blanca con alas. Se desplazaba por el templo, mientras que yo observaba lo que parecían ser personas que caminaban por el lugar, moviéndose con cautela debido a la presencia de la criatura.

Todo se volvió oscuro.

Escuché un ruido y, al mirar, me di cuenta de que estaba en un desierto. A unos metros, había una nube de arena y ruido. Me acerqué poco a poco y vi a una persona con cabello verde claro, luchando contra un escorpión enorme.

Después de un rato, vi a más personas, pero dejé de prestarles atención cuando noté que el de cabello verde tenía alas de libélula, eran muy hermosas. No entendí muy bien qué pasaba, pero no parecía que tuvieran problemas para derrotar al escorpión.

Intenté acercarme más, pero tenía algo de miedo de acercarme mucho. El escorpión se veía genial, es uno de mis insectos favoritos, junto con los escarabajos.

Me desperté de mi sueño.

Revise si mamá o el abuelo estaban cerca, al parecer no, significa que al menos no grite mientras dormía. Me lavé la cara y suspiré. Tomé un poco de agua y, al ver el cielo oscuro, creo que no es tan tarde como pensaba.

He estado soñando con diferentes criaturas durante semanas. Hoy tuve un nuevo sueño, es la cuarta criatura que veo, esta vez la bestia se veía mejor que las anteriores, y no me causó una mala sensación.

Después la dibujaré para la doctora, y que la vea mamá y el abuelo. Se está haciendo muy molesto dormir mal, tenía razón cuando mi abuelo me dijo que nos pone mal el no dormir bien, incluso siento que mis dibujos no son tan buenos como antes, era muy frustrante, así solo sean pesadillas como dicen.

Si fueran pesadillas deberían haber parado. Mamá dejó de contarme historias de hokage y ninjas porque pensaron que eso era la causa, pero sé que no es cierto. Los sueños no se sienten así. Es frustrante no poder ver lo que realmente sucede; solo distingo el color de cabello y, a veces, los ojos de las personas. No escucho nada, es como intentar oír mientras estoy sumergido en la bañera. Solo recuerdo el grito del hombre de diez manos en mi primer sueño.

No tiene sentido que lo único que vea claramente sean las bestias, es muy raro todo, pero aunque mi abuelo al menos admite que es raro tener tantas pesadillas, él y mamá solo están centrados en que paren los sueños, no que son o qué significan. Hace unos días decidí anotar todo lo que sueñe, también para decirle a papá, tal vez él me crea.

El día siguiente fue normal. Mamá tuvo que ir a trabajar al hospital y el abuelo no podía quedarse. Estaba con una amiga de mamá, Kurama Uroko, que es agradable y fue compañera de mamá en la academia. Es un miembro importante de su clan, pero no me habla mucho de eso. Sospecho que mamá le pidió que no me hable mucho sobre esos temas.

Hoy fui al parque y vi a mi amigo Yamanaka Hiroto, hijo de un compañero de papá con quien mamá dice que ha hecho algunas misiones.

Hiroto es un año mayor que yo, pero me llevo muy bien con él. Puedo hablar con él sin problemas, a diferencia de otros niños de mi edad. Además, él pertenece a un famoso clan y siempre tiene historias interesantes que contar.

"Hola Hiroto", le dije

"Hola Shin, qué coincidencia", ambos sabíamos que no lo era, habíamos pactado posibles días y horas que estaríamos en el parque para encontrarnos.

"¿Quieres jugar a -Las traes-?"

"Claro". Desde que Sora, el papá de Hiroto, le dijo que ciertos juegos son excelentes para los ninjas, se ha vuelto nuestro juego favorito

Jugamos más de media hora, hasta que decidimos sentarnos en los columpios, escogimos este lugar para conversar de cosas privadas, dado que estaban lejos de los adultos.

"¿Cómo vas con las pesadillas?"

"Igual, aunque ya no me dan tanto miedo, pero son molestas, hoy soñé con algo distinto, ¿Quieres verlo?"

"Claro, ¿finalmente tuviste un sueño sobre un dragón?" Hiroto tenía una teoría que soñaba con criaturas de leyendas y tarde o temprano soñaría con un dragón.

"No, pero fue diferente." Le mostré el dibujo que hice esta mañana. Está un poco arrugado por estar en mi bolso, pero se ve bien.

"Es increíble, como un escarabajo libélula" dijo Hiroto viendo el dibujo

Feliz de que puede dibujar lo muy parecido a lo que vi dije. "Pensé lo mismo, cuando lo vi estaba encima de un templo en un bosque con cascadas"

"¿Tú como estás, has ido más veces al médico?". Hiroto tenía una enfermedad que a veces lo obligaba a pasar noches en el médico, por eso acordamos un horario para vernos, ya que no siempre podía ir al parque.

"No, está semana no he ido, mamá está feliz por eso, ayer fuimos a comer sushi de hecho"

No sé qué enfermedad tiene, y mamá me dijo que a veces es mejor no preguntar. Hiroto es delgado y pálido, y aunque juega conmigo, se cansa rápido.

"Felicidades, ya han pasado casi dos semanas desde tu última visita al médico, pronto tendrás que ir menos y tal vez necesites tomar menos de esa medicina"

Hiroto se queja de las grandes pastillas que tiene que tomar, su papá las pidió al clan Akimichi, son especiales y ayudan a crecer fuerte y sano. Aunque tienen un sabor horrible, Hiroto admitió que se sintió mucho mejor cuando comenzó a tomarlas.

"Espero que sí, pero mamá siempre dice que necesito tomarlas por más tiempo. Por cierto, mi mamá me contó sobre un jutsu único de mi clan"

"Tu clan es bueno para cosas de la mente y obtener información, ¿no?", le pregunté al parecer son muy famoso por eso, y por trabajar muy bien con los clanes Nara y Akimichi

"Sí, me hablo de la técnica más conocida de mi clan -Jutsu: Cambio de Cuerpo y Mente- lo que hace es… "


1 semana después

POV Byu

Aunque no ha pasado mucho tiempo, ver las murallas de Konoha siempre me brinda una sensación de seguridad y calma, como llegar a casa. Me vino a la mente en ese instante Shin y Yumi, y las ganas de reunirme con ellos. Pero esta misión era necesaria y de las mejores opciones para mi promoción, con esto podría pasar más tiempo en Konoha.

Nos encontramos con más ninjas, pero los rumores indican que la guerra está perdiendo intensidad, y se habla de conversaciones para finalizarla. Esta es una de las mejores noticias que podía recibir.

Primero llevamos a un compañero herido, aunque no de gravedad, al hospital. Apenas nos dejaron pasar, fui a que lo atendieran. Al salir, noté que anochecía y dudé si alcanzaría ver a Shin despierto, ya que aún debemos informar sobre el resultado de la misión.

Cuando salimos de la -Oficina de Asignación de Misiones- era tarde, me despedí de Keiji y me dirigí a mi hogar. Al llegar, traté de hacer poco ruido. Fui a la cocina y Yumi me estaba esperando; parece que mi paloma mensajera sí llegó a ella.

La besé y ella me envolvió en sus brazos. Después, nos sentamos a hablar sobre la misión. Yumi quiso calentar un poco de la cena, aunque le dije que no era necesario, a pesar que si tenía hambre, debido a que no quería escuchar sus reproches si mi estómago sonaba, al final acepté.

La misión fue un éxito, incluso ayudamos a atrapar a otros criminales que se escaparon de la prisión de Kusagakure, a pesar de que no estaban dentro de la misión, el resultado debería de ser un sobresaliente, siendo bastante humilde. Solo hubo un herido y no de gravedad. Ahora que esperar la llamada para mi promoción a Chunin. Si se demoran, Sakumo podría ayudar a acelerar el proceso.

Mientras ayudaba con los platos y contaba nuestro regreso a la aldea, le pregunté cómo estaba. Sabía que le pedían más ayuda en el hospital y que Ren o su amiga del clan Kurama le habían ayudado a estar con Shin.

Noté que Yumi se quedó callada mucho tiempo. La miré y supe que algo no estaba bien. Le pregunté si le pasaba algo, ya sea con ella, Shin o algún amigo.

Al ver que se le llenaban los ojos de lágrimas, dejé el plato y la abracé. Ella derramó algunas lágrimas en mi hombro y me compartió lo que sucedió con Shin.

Tuvo pesadillas y se despertó con los gritos de Shin, creyendo que lo estaban lastimando. Describió los gritos como de miedo, algo que nunca había escuchado antes. Shin había mojado la cama, cuando lo fue a ver lo abrazó y comenzó a balbucear mientras temblaba.

Yumi lo cambió, limpió las sábanas y el futón, y durmió con él, creyendo que era una pesadilla. No pudo dormir ese día. Se repitió lo mismo tres días seguidos, le pidió ayuda a Ren porque no había dormido nada, y así no podría trabajar en el hospital.

Con los días, los gritos eran más suaves y temblaba menos, pero las pesadillas continuaban. Soñaba con un hombre gigante de diez manos en la espalda y con el Kyubi.

Las pesadillas no cesaban. Yumi decidió llevarlo a consultar con una psicóloga especializada en ayudar a quienes han sido profundamente afectados por la guerra. Aunque había trabajado con ninjas que lidiaban con recuerdos traumáticos, no tenía experiencia con niños. Sin embargo, era la mejor alternativa que se le ocurría en ese momento.

Le ayudó a Shin a no despertarse temblando ni gritando en sueños. A pesar de esto, me confesó entre lágrimas que, después de una noche en que Shin durmió con Ren, al día siguiente Shin le dijo que no pudo dormir en toda la noche, y se sintió mal por descansar bien mientras nuestro hijo llevaba casi un mes sin dormir.

La abracé fuerte y le dije.

"Yumi, no te sientas culpable; has hecho todo lo que has podido por Shin. Llevarlo con una psicóloga fue una decisión acertada. Además, tienes tus responsabilidades en el hospital. Si no descansas bien, podrías cometer un error."

Me separé un poco de ella y tomé su rostro entre mis manos.

"Ha sido difícil, pero estoy aquí ahora. No te preocupes, cuidaré de Shin mientras no tenga misiones. Tú descansa, las cosas están mejorando y seguirán así. Cuando sea Chunin, trataré de estar más en la aldea. Te lo prometo."

Después de escuchar sobre nuestro hijo, me sentí un poco más aliviado al saber que está comiendo bien; aunque no duerma del todo y tenga algunas ojeras, Shin parece estar saludable. Así que nos fuimos a la cama, mañana no tenía que ir al hospital, así que Yumi iba a dormir junto a Shin.

Me quedé reflexionando, sin saber cuánto tiempo había transcurrido. Yumi está dormida, lo note por el sonido de su respiración y los latidos de su corazón. Shin comenzó a moverse y hacer ruidos. Mi corazón se estremeció.

Lo abracé y le susurré que todo estaría bien, que papá estaba en casa.

Después de unos minutos se despertó, me miró sorprendido y puse un dedo sobre mi boca, indicando que hiciera silencio.

"Mamá está dormida" le susurré.

"Papá, ¡regresaste!", me dijo mientras me envolvía en un abrazo. Yo le di otro de vuelta.

"Llegue a la aldea tarde, no te quisimos despertar" le susurre.

"Papá mis sueños no son normales" me susurro.

"Lo sé, lo sé, mamá me contó. Te creo que no son normales, pero mañana podemos hablar de eso y me muestras tus dibujos. Ahora debes intentar dormir, ya es tarde"

Hizo un puchero, pero lo convencí diciéndole que mañana iremos al bosque y a comprar dulces, solo si duerme ahora.

Me sentí aliviado al saber que se quedó dormido pronto. Yumi me comentó que a veces le cuesta horas volver a dormir. Observé a mi hijo durante un buen rato; aunque solo estuve fuera un poco más de un mes, noté que había crecido.

Un profundo sentimiento de culpa me abrumó por no estar a su lado en estos momentos difíciles. Soy consciente de que no podía anticipar lo que iba a suceder, pero esa idea no deja de atormentarme. No culpo a Yumi por no informarme; me encontraba en una situación extremadamente peligrosa, donde era complicado enviar mensajes.

Además, no podría haber estado muy concentrado en la misión si lo hubiera sabido. A pesar de que todo salió bien, esta fue la misión más desafiante en la que he participado. La gran mayoría de los prisioneros fueron capturados a través de trampas o emboscadas. Estábamos en desventaja numérica, por lo que tuvimos que emplear diversas estrategias.

Intenté distraerme con otros pensamientos. Al ver a Yumi y Shin durmiendo, sentí un alivio al estar de nuevo en familia. Me gustaría decir que logré descansar un poco, pero esa noche no pude dormir en absoluto.

Al amanecer, me desperté, tomé una ducha y comencé a ordenar la casa. Después, me puse a preparar el desayuno para mantenerme ocupado.

Ahora que estaba en casa me encargaría de ayudar a Yumi lo más posible. Soy un Chunin, mi mínimo objetivo con la aldea estaba realizado, mi prioridad ahora es mi familia.