Habían pasado unos días y las cosas seguían bastante igual. Stan parecía estar cada vez mejor. Era la primera vez que lo veía tan bien sin volver con Wendy, pero yo no me iba a quejar, parecía que realmente esta vez habían terminado de verdad.
Llegaban los exámenes del primer semestre e íbamos todos de culo, mirando de no suspender nos jugábamos todos mucho este año e incluso Cartman parecía más centrado. El culo gordo estaba dándolo todo después de años de pasar de estudiar era divertido de ver. Stan y yo estudiábamos juntos, lo cual a él le iba bien, me decía, que podía distraerse y preguntarme si necesitaba ayuda con algo, al contrario que a mí, que lo único que hacía era pasarme ratos, quedándome empanado, mirándolo sin que se diera cuenta.
Los exámenes llegaron en un abrir y cerrar de ojos y después de llevar un par de semanas estudiando sin parar, Stan dijo de hacer una fiesta en su casa, para celebrar que por fin habíamos terminado. Todos accedimos, necesitábamos desconectar después de haber empinado el codo. Estaba desando que llegara el viernes que habíamos quedado, pero aún faltaban un par de días. Necesitaba desconectar y beber un poco, tenía que sacarme a Stan de la cabeza, estudiar con él, no sé cómo no termino conmigo. No es como si ahora que hubiera terminado con Wendy iba a declararme, Stan seguía siendo hetero, eso no iba a cambiar, no podía hacerme demasiadas esperanzas.
— Idiota, puedes ayudar-me
— Claro que si enano mocoso — dije sin pensar contestando a Ike. Quería ayuda con sus deberes. Esto será suficiente distracción de Stan, Ike necesitaba ayuda con un poco de geografía en colorear cada estado y ponerle las capitales. Ojalá poder volver a ese nivel que fácil era todo. Casi todo lo que tuve que hacer fue ayudarlo a pintar los estados, que yo recuerde es donde siempre perdía todo el tiempo… No vi nunca lo práctico a pintarlos, más bien era una jodienda bien grande.
Mientras pintábamos los estados estuve hablando con Ike de todo, últimamente con Ike nos lo contábamos todo, era la única persona que sabía lo que sentía por Stan. Por mucho que nos peleáramos siempre seriamos hermanos para lo bueno y lo malo, eso si era mejor que Stan no estuviera delante si nos pelábamos porque sabía que Ike no dudaría en usar lo que sabía para hacerme daño en el momento aunque luego se arrepintiera.
Por fin llego la fiesta en casa de Stan. Sus padres estaban fuera y Shelly en la uni, así que teníamos vía libre. Cada uno llevo algo para beber. La mayoría vodka barato del súper y limonada y alguna botella de cola y ron también estaban por allí. Pusimos una lista que hicimos entre todos, así cada uno podría disfrutar de alguna canción que le gustara. Estábamos como siempre escuchando música, charlando y bebiendo. Tweek de repente propuso de jugar de a algo, y pensamos que sería algo divertido, como estaban algunas chicas de clase supusimos que sería divertido.
Terminamos jugando al Rey dice, las cosas que salieron del juego como siempre eran absurdas, que el númer recreen una escena de Terrance y Phillip, les toco a Butters y Bebe. A Craig y Clyde beberse 3 chupitos seguidos, a Cartman, Butters y Kenny les toco hacer un monólogo improvisado. A mí me toco con Tweek ver quién quien aguantaba más dando vueltas sin caer al suelo o vomitar. Realmente nuestra inventiva cuando íbamos pedo era de verdad lamentable. Nos lo estábamos pasando bien, riendo y jugando la verdad, que más podía pedir para desconectar, pronto llegaron las pizzas. Seguimos así, ya charlando y alguien saco la oca borracha, maldita la hora, así íbamos a quedar todos para el arrastre.
Las casillas iban destinadas a putear y hacernos beber, bebe quien lleve el pelo largo, quien lleve sudadera, quien tenga pecas, quien no lleve pendientes y así todas. La madre que parió al que escribió eso. No eran ni las 2 y ya íbamos todos tajados. Los primeros en caer y vomitar fueron Butters y Bebe, casi a la vez porque Butters al tener el baño ocupado tuvo que ir corriendo a la pica, lo cual fue un milagro que no provocara más víctimas. El maldito juego consiguió que me bebiera otro cubata entero y perdí la cuenta de los chupitos… Así no podía volver a casa… Si volvía así me castigaban seguro. Le pregunté a Stan si podía quedarme a dormir, me dijo que ningún problema. Seguimos jugando hasta que ya no podíamos y más nos quedamos todos tirados por el sofá y el suelo, entre charlando y medio dormidos.
Nos quedamos así hasta que empezaron a irse todos, los primeros en irse fueron Craig y Tweek a eso de las tres de la madrugada y poco a poco todos se fueron yendo y nos quedamos a solas. Una vez a solas, una extraña tensión llena el aire. Le pregunté a Stan si antes de irnos a dormir podía ducharme. Necesitaba despejar un poco la cabeza, no puso ninguna pega, me dio un pijama y una toalla y fui arriba al baño. Una vez estuve bajo el agua la puse todo lo fría posible, necesitaba recobrar un poco la sobriedad, era mission impossible después de la noche que habíamos tenido. Era mejor estar lo más sobrio, posible. Eso quería creer. Nos habíamos pasado bastante esta noche bebiendo y mejor bajarlo un poco antes de ir a dormir.
Últimamente cada vez me costaba más quedarme dormir con Stan a mi lado en la misma habitación, era una tortura y no podía hacer nada para evitarlo, lo habíamos hecho toda la vida desde que éramos malditos, mocosos, si de repente paraba iba a ser muy raro. Pero hoy no lo había planeado quedarme aquí… No tenía ni mi pijama… Maldita sea. Cogí el pijama y me reí, había cosas que no cambiaban, podíamos crecer, pero siempre conservábamos algo de nuestro niño interior, no podía creer que siguiera teniendo pijamas de Terrance y Philip, bueno no es como si yo pudiera decir mucho, seguía teniendo yo también un pijama suyo. Cuando me lo puse me di cuenta de que olía a Stan un poco, mierda me di cuenta de que tenía un pequeño problema entre las piernas. Me maldije y me ocupé de eso lo más rápido posible.
Cuando finalmente salí del baño, vi que la luz de la habitación de Stan estaba abierta, estaba sentado con las piernas cruzadas en medio de la cama, se había cambiado también.
— ¿Hey, Como vas?
— De momento aguantado, mañana ya se verá. ¿Ky, que te ha pasado en el baño, has estado un buen rato? — Me miro preocupado, pude notar como me subía la sangre a las mejillas y no pude evitar mentir y le dije que había tenido una cita con el retrete al estilo Butters.
Me senté a su lado y nos pusimos a hablar un poco de todo. Estuvimos hablando de todo y como siempre termino hablando de Wendy, hablaba en pasado, lo cual era bueno, pero parecía que aún estaba demasiado apegado a ella. Al final no pude más y le pregunté por el motivo de la ruptura.
— Hay otra persona. — Que, mi mente empezó a dar mil vueltas, eso sí que no me lo esperaba. Solo pude decir — Mmm — No me veía capaz de articular palabra.
— Ky, ¿a ti te gusta alguien?
— Sí — Respondí sin pensar, mierda no estaba lo bastante sobrio para tener esta clase de conversaciones. — Pero no creo que pase nada, esa persona no creo que sienta nada por mí…— Mierda, tenía que callarme, quería decir nada más y menos borracho. No podía mirarlo a la cara ahora mismo no.
— Kyle, tienes que decírselo, aunque la respuesta sea no, es lo mejor que puedes hacer para seguir adelante, o al menos es lo que quiero hacer yo, prefiero arriesgarme a un no que comerme lo que siento. — Finalmente, conseguí mirar a Stan, estaba mirándome muy intensamente y estábamos demasiado cerca el uno del otro y de repente se cayó contra mí, pecho roncando. Estaba anunciando vaya momento para dormirse, bueno, al menos ya podía dejar de compartir mis sentimientos estando taja que eso no termina bien nunca. Al ver la hora me reí, claro que se había dormido, eran casi las seis de la madrugada. Lo puse dentro de las sabanas y miré de dormirme yo también.
