Capitulo 18: Los esclavos.
Palacio Arabasta, enfermería real.
Sobre una cama blanca duerme un adolescente, sus rasgos son comunes. Lo único resaltante es una cicatriz de corte en su alrededor de su ojo derecho. Junto a él se encuentra dos personas, una es Junko la jefa del orfanato y la otra es Vivi la princesa de Arabasta.
"Doctora, Cuando despertara Koza " Vivi pregunta desganada.
Junko negando la cabeza toma el pulso de Koza, el muchacho perdió mucha sangre. Es una suerte que este vivo en este momento.
"Ya telo dije varias veces Vivi, Koza no despertará pronto" "En cuanto a ti será mejor que descanses, si sigues mortificándote solo preocuparas a tu padre"
Vivi sin hacer caso sigue agarrando la mano de su amigo. No quiere ir a dormir, ya que cada vez que cierra los ojos recuerda como la sangre de Koza caía sobre su cuerpo.
Junko sin importarle el comportamiento infantil de la princesa deja la enfermería y se dirige a su laboratorio.
Caminando fuera observa el movimiento del personal del castillo, los problemas en arabasta no dejan de aparecer. En los alrededores varias patrullas matan a hormigas que intentan infiltrarse subiendo los muros. No es difícil deshacerse de ellos, pero si no tienes cuidado puedes perder un dedo o dos.
Suspirando Junko ingresa al laboratorio, estando dentro mira a una esquina de la habitación. En ese lugar hay una niña de cabello rojo encerrado en una gran jaula metálica, la niña sin importarle su presencia continúa haciendo abdominales con los ojos desprovisto de voluntad.
Tocando su cabeza la doctora siente mucho estrés, cuidar a niños es muy problemático pensaba recordando como llego a esto.
Todo empezó con el accidente de la princesa: al parecer un grupo de bandidos querían tomar de rehén a la princesa y pedir un rescate. El ataque fue frustrado por los niños de los alrededores.
Mientras eso pasaba, a Ren se le ocurrió la brillante idea de comerse una de las pastillas. La estúpida idea de consumir una medicina sin saber sus efectos es solo de idiotas. Lo que sucedió después es que un fantasma quiso tomar el cuerpo de Ren, siendo solo una niña el fantasma casi lo consigue.
Solo que Mao la detuvo, uso su cuerpo como distracción hasta que Ren logro estabilizar su cuerpo. En concreto Ren golpeo a Mao hasta dejarla casi muerta.
Lo que sucedió al final es que Ren mato a uno de los bandidos y casi mata a Vivi. Si no fuera por la intervención de Pell, Ren seria el peor criminal de Arabasta. Aun así, prácticamente mato a Koza. Si no fuera porque di la cara por ella, ahora estaría encerrada en un calabozo.
Lo más problemático es que no encontramos a Mao. Lo más probable es que se lo llevaron esas hormigas de mierda, Pell encontró un trozo de ropa ensangrentado siendo arrastrado por las hormigas hacia el sur.
Suspirando Junko murmura "Si tan solo lo hubiera quitado la pastilla en ese momento"
Apretando los dientes se acerca a Ren con una sonrisa. "Sabes Ren, hacer ejercicio en exceso no te dejara crecer correctamente. Así no podrás vengarte"
Ren dentro de la jaula cierra los ojos de furia. ¡Lo hare, todas las hormigas morirán!
¡Golpe! Ren golpea la jaula deformando ligeramente una de las barras metálicas.
¡Contrólate niñata! Junko grita mirando los ojos rojos de Ren.
Desde que consumió la pastilla roja ya no es la misma niña tímida de antes. Su agresividad es tan fuerte que no puede controlarlo, eso es en lo negativo. Lo positivo es que obtuvo una fuerza desconocida. Ella lo llama Magia, aunque no puede controlarlo.
Ren sintiendo el toque de la doctora se desespera, no quiere dañar a ninguna otra persona. Ocultando sus manos se arrincona en la esquina haciéndose bolita.
Junko sonriendo se da la vuelta, Ren todavía es ella misma, eso es bueno para todos.
Tomando unos viales comienza a combinarlos, debe encontrar una manera de neutralizar lo que sea que sea el fantasma de la píldora azul. Cree que la píldora azul también tiene efectos secundarios. Si las elimina entonces podrá hacer lo mismo con Ren.
Sacando una porción diminuta de la píldora lo coloca dentro del destilado.
Pasando un minuto el brebaje se comienza a poner oscuro. "Ha, otro fracaso" suspira tachando uno de las combinaciones escritas en un diario.
Katorea.
Una ciudad situada al sur de Arabasta donde se fabrican el famoso perfume que representa a las ciudades del sur se encontraba de luto. El alcalde que gobernó la ciudad durante 20 años falleció a causas desconocidas.
En las calles las personas colocan una bandera negra en respeto a la muerte de una persona que hizo crecer la ciudad a su estado actual.
La ciudad tiene una prospera economía, así como perspectivas de expansión gracias a la inmigración de otras ciudades menos desarrolladas. La principal fuente de ingresos es el perfume exclusivo que se produce en Katorea, el olor agradable y profundo le dio una exclusividad y un precio exorbitante.
Sin embargo, dentro de toda prosperidad acelerada hay un lado oscuro.
En el centro de la ciudad, precisamente debajo del edificio del alcalde existen varias casas hechas de manera que nadie pueda observarlos o comunicarse con ellos.
Dentro de unos cuartos pequeños y blancos se encuentran los trabajadores del famoso perfume de Katorea.
¡Hora de levantarse! Grita un guardia a todo el personal.
De los cuartos se levantan personas de diferentes edades, sus edades varían de los 5 años hasta los 60. Ellos son los trabajadores más fieles del alcalde, se les conoce como "interinos" ellos son una variante de los esclavos. Son ciudadanos que nunca verán lo que significa caminar libre fuera de la residencia del alcalde.
Despertando con cansancio los Interinos se visten con una bata blanca y se dirigen a la fábrica. Hoy les espera otro día de larga jornada laboral.
El Guardia haciendo el conteo general sé da con qué falta uno. Molesto se dirige a la zona de los rechazados.
En la zona más profunda el guardia observa a la reciente integrante, fue enviada por un familiar del patriarca. No conoce los detalles sin embargo la mocosa es bastante útil, si no fuera así sería desechada al basurero.
"Levántate" Ordena dando un aplauso.
De la cama se levanta una chica de cabello negro y ojos apagados. Sin hacer ningún ruido comienza a vestirse lentamente.
El guardia mirando su lentitud se ofende, aguantando su ira guarda su látigo. No puede lastimar más a alguien con tantas heridas, parece que es una víctima de algún incendio. Estando lleno de vendajes se puede decir que tiene menos piel sana que quemada.
Suspirando se sienta a un costado esperando que la niña termine de cambiarse.
Pasando unos minutos la niña termina de cambiarse, lleva una bata negra con bordes blancos. La bata es muy grande para ella, la capucha envuelve completamente su rostro, así como todo su cuerpo. Parece una persona caminando con una manta puesta.
Sin importarle levanta a Mao y la lleva a su punto de trabajo. Su nombre fue dado por el jefe de guardias, no entiende el motivo que se le dé un nombre a un Interino, pero es una orden.
Saliendo de la zona de descanso lleva a Mao a la zona de cerámicas. Mas especifico a la Zona de templado de vidrio. Mientras camina observa los cambios que ocurrieron después de la muerte del antiguo patriarca.
El como simple guardia no sabe cómo murió sin embargo sospecha fue un asesinato. Todo porque la ciudad de Katorea se encuentra en un estado de crisis aproximadamente durante el último mes. Las hormigas gigantes comenzaron a llegar a esta ciudad por algún motivo, más bien buscando comida. Por ahora no causa grandes problemas, solo por el momento.
Su número está incrementando rápidamente con el tiempo, si sigue así la fauna local desaparecerá por completo y eso incluye a todas las plantas.
Llegando con algo de retraso a la zona de templado, suelta a Mao en la puerta de un edificio que suelta humo con regularidad. Terminando su trabajo el guardia saca su látigo, todavía le queda trabajo que hacer con los otros Interinos.
Todo es dolor, siento dolor en cada parte de mi cuerpo. Abriendo los ojos veo vapor y mucha ceniza.
"Donde estoy" susurro.
No puedo gritar, me duelen la garganta y tengo miedo de que incremente el dolor. Temblando trato de recodar donde estoy, hace poco estaba con Robin y... me cayó un rayo.
? Como demonios sobreviví a eso, es imposible. Claramente sentí como mi cuerpo se destrozaba, el sentimiento es parecido al ardor que siento ahora.
... Dolor, tratando de sentir mi cuerpo no me puedo mover. Comienzo a sentir náuseas y el mundo da vueltas, esto es malo si me desmayo de nuevo puede que no vuelva a despertar. Cerrando los ojos me concentro en activar mi cosmos, es la única cosa que me da confianza.
La fuerza regresa a mi cuerpo, la visión que antes parecía niebla se reduce y hora puedo diferenciar las cosas. El dolor no se reduce, más bien incrementa ligeramente. Mi cuerpo no puede soportar la energía del cosmos.
Calmándome aprieto los dientes. "El dolor no me vencerá" Trato de animarme, ya pasé por varios tipos de dolores, este es solo algo más intenso.
Pasando unos minutos me acostumbro al dolor, ahora debo averiguar mi situación, espero que no sea peor que antes. Tomando un fuerte suspiro observo mi mano derecha.
Ella está envuelta con vendajes marrones, estos vendajes parece que no fueron lavados en meses. Maldición, si tengo alguna infección por usar estos trapos alguien pagara los daños. Mi brazo izquierdo no da señales de moverse.
Con cuidado creo una apertura en los vendajes con mis dientes. Y, un olor desagradable sale de la apertura.
"Esto es malo" No solo huele a carne descompuesta, sino que parece que mi mano está descomponiéndose.
Devolviendo el vendaje a su lugar observo que todo mi cuerpo se encuentra en similar situación. "No es posible sobrevivir con estos daños"
Con tristeza me desplomo en el suelo, el dolor no me deja mantener la conciencia. Dejándome llevar cierro los ojos, no veo oportunidad de vivir.
Pasando unos segundos me vuelvo a levantar, me olvide de averiguar. ¿Como demonios sigo vivo? Sin saber eso es probable que vuelva a despertar.
Concentrándome busco dentro de mi cuerpo. Siento una presencia extraña, es parecida a la vez que se metieron con mis recuerdos. No puedo permitir que vuelva a suceder algo tan humillante.
Centrándome en esa existencia siento una fuerza increíble, algo brilla con intensidad, con la brillante luz el mundo comienza a cambiar.
Abriendo los ojos de sorpresa, me encuentro en un lugar diferente. El nuevo lugar es de color azul con infinitas estrellas a los alrededores.
¡Mierda! Grito dentro de mí. Mi cuello comienza a picar de un modo que opaca al ardor que siento.
Activando nuevamente mi cosmos espero pacientemente el nuevo problema.
Pasando unos segundos frente a mi comienza a materializarse una figura de mujer.
Sin esperar tapo mis oídos, no sé qué se trama. Es probable que trate de darme una misión o me quiera dar algo. No quiero meterme más en estas cosas, ya tengo mucho que afrontar con este cuerpo.
La mujer sin materializarse completamente habla con una vos armoniosa. "Cuál es tu deseo"
¿Deseo? Me pregunto.
Lo sospechaba, es de algún tipo de te doy una bendición a cambio de tu alma. Retiro mis manos de mis oídos, ella puede hablar dentro de mi cabeza, es más peligrosa de lo que creí.
Dándome la vuelta intento buscar como salir de aquí, en las historias de reencarnación que leí normalmente le sale bien las cosas al protagonista. Esta oportunidad es algo que me daría algún poder para sobrevivir en este mundo lleno de bestiales guerreros, pero nada es gratis. Mi cuerpo termino de esta forma al tratar de usar algo fuera de este mundo.
Suspirando me doy la vuela, de aquí no lograre salir de forma normal.
"Cuál es el precio" Pregunto. Esa es la pregunta más crítica en un intercambio.
Esperando un minuto la mujer repite lo mismo.
"Cuál es tu deseo"
No tiene caso, no aceptare un contrato sin algún documento que lo avala, no me engancharan en algún trabajo sin vacaciones ni feriados. Escapar de este lugar es cuestión de supervivencia.
Con esfuerzo aprieto mi puño, es difícil, pero logro aplicar fuerza. Observe todo alrededor, y no hay ninguna salida. Al menos hasta donde puedo observar, lo único solido es el piso.
Activando mi cosmos lo concentro en mi puño derecho. Si no hay salida entonces romperé todo este lugar hasta encontrar uno.
"Jajaja, yo no deseo nada. Yo vivo por mí mismo" Grito al espectro y doy un golpe al suelo.
-Golpe-
En el suelo aparece una ligera grieta, y entonces todo el lugar cambia. Levantando la vista veo algo conocido. Temblando apunto a una perla flotando frente a mí.
"No es posible, tú eres ... la Perla de Shikon"
Escapar es mi destino, escapar es mi decisión.
-Golpe- doy un golpe fuerte al suelo.
"Cuál es tu deseo Zoe" opina la piedra flotante.
Sin hacerle caso sigo golpeando, si recuerdo bien esta es la piedra de Shikon del anime Inuyasha. Es la piedra que cumple deseos e incrementa la fuerza de manera descomunal, pero si pides un deseo tu alma estará vinculada a ella. Al final de todo terminaras dentro de la piedra continuando un ciclo de luchas sin fin. Seguro que invoque algo peligroso esta vez.
No deseo ese destino, prefiero morir y descansar en paz.
¡Espera! Recuerdo que la chica de ese anime termino con la perla deseando que se destruyera. ¡Eso es! debería intentar los mismo.
Dejando de golpear el suelo me levanto, mis manos están soltando bastante sangre, pero no me importa, es peor el dolor que sentiría atrapado dentro de la perla.
Viendo a la perla flotando despreocupado. Siento que es diferente al que conozco, porque si recuerdo bien la perla trataba tentar a que cumplan su deseo.
"Quien eres" Pregunto.
"Soy la esfera de cuatro almas" Responde una vos dejando eco por el lugar.
Tenía razón, es esa cosa peligrosa. Tomando una bocanada de aire levanto mi mano ensangrentada.
¡Te diré mi deseo!
La piedra escuchando mi voz suelta varias ráfagas de energía. "Si me destruyo no lograras vivir, no puedo cumplir ese deseo"
...
¿Qué?, Esta cosa lee la mente. No recuerdo este acontecimiento, o si paso eso. No lo sé, mi memoria es mala. Un momento, eso no es lo importante.
¿Qué quieres decir? Pregunto.
Sin responderme veo una luz brillando en mi pecho.
¿qué es esto? Dudando saco una perla rosada. Esto es la perla de Shikon, pero porque está en mi cuello.
Pensando un momento lo comprendo, la perla me mantiene con vida. De algún modo la perla mantiene mis funciones corporales, esto es problemático. Parece que la perla me tiene en sus garras.
Tocándome la cabeza, me inclino en forma de pregunta.
¿Por qué? Pregunto.
"Eres quien me creo" Responde sin inmutarse.
Esto demuestra mi falta de suerte, la próxima debería dejar a algún señuelo.
Dejemos de pensar tan a futuro. Por ahora debería pedir un deseo, un deseo que cumpla con todos mis objetivos. Uno como tener un super poder o la fuerza para dominar el mundo, también podría ser tener la inmortalidad.
Pensando de ese modo parece que no hay problemas, ahora el mayor conflicto es que pedir un deseo que no me arrepienta. AHHH las probabilidades son infinitas.
Levantando mi mano y me preparo para lo que vine. Acumulo cosmos en mi puño y los bajo con todas mis fuerzas.
-Golpe-
"A mí no me engañas" lo digo golpeando el suelo desesperadamente.
Esta cosa es una perla con un poder increíble, no me necesitaría para cumplir sus objetivos. Mantenerme vivo es más como si quisiera cultivarme a futuro.
¡Deja de hacer eso! Una vos profunda suena por todo el lugar.
El ambiente cambia y ahora es toda oscuridad.
"Lo... sabia" susurro sin detenerme. Debo salir de aquí.
La perla por su lado cambia a un color ligeramente más oscuro.
"Es tu destino Zoe, para eso me invocaste"
El ambiente es anormal, la presión comienza a suprimir mi fuerza.
"Ja ja ja" me rio sin detenerme. Esa es su verdadera cara.
"Yo no te invoque, solo fue un error"
-Boom-
Escuchando esa palabra la perla genera una honda de choque que me aplasta contra el suelo.
"Es tu destino" lo dice forzándome a dejar de golpear.
Esto es malo, no quiero el destino del portador de la perla. Mas bien ya me cansé de este lugar, la reencarnación no debería doler tanto.
Pero y si le pido todo lo que no tuve en esta segunda vida no sería lo mejor. Si, eso debería pedir, una reencarnación con habilidades y poderes que me pongan en frente al mundo. Eso es.
Forzando a mi cuerpo me levanto, la presión, así como los golpes que doy al suelo dejaron varias heridas por todo mi ya herido cuerpo. Si no fuera por la fuerza que me da la perla no me podría ni mover.
Forzando una sonrisa decido pedir mi deseo, es tan simple decirlo. No sé el motivo del por qué lo negaba antes. Es tan solo pedirlo, unas cuantas palabras y ...
Levanto mi cosmos al límite, "No me dejare influenciar por una roca recién nacida"
"Yo solo quiero descansar" lo digo y me golpeo el pecho donde está la perla.
¡Detente! Dice una voz furiosa.
Sin importarme uso mi mano izquierda y golpeo directamente a mi corazón.
-Romper-
Mi pequeño puño atraviesa mi pecho destruyendo todo, incluyendo mi corazón.
En ese momento todo se detiene, en los alrededores donde había oscuridad aparecen una incontable cantidad de ojos rojos. De esas criaturas se filtra una voz que engloba diferentes tonos y acentos.
"Ganaste esta ves Zoe, te estaremos esperando cuando pidas tu deseo"
Al finalizar todo se pone negro.
Despertando agarro mi pecho y está completo.
"Que fue eso" susurro.
Tomando un suspiro trato de moverme sin éxito. El dolor comienza a invadirme de nuevo, ahora es más doloroso que antes de ir a ese lugar.
Pasando unos segundos fuerzo a moverme usando mi cosmos, duele sin embargo debo comprobarlo.
Lentamente encuentro un collar en mi cuello, con cuidado lo saco y ahí está esa cosa. "La perla de Shikon"
Apretando los dientes me dispongo a quitármelo, no quiero que esta cosa me intente controlar otras ves. Sin embargo, no es extraño esta perla.
Tiene varias pequeñas rajaduras y arañazos extendiéndose por todo su cuerpo, no se notarían si no pones atención. Entrecerrando los ojos veo una zona en su base que se tambalea. Parece que algo salió mal con la perla en la invocación.
Con una sonrisa de victoria agarro el pequeño cristal que está fuera de lugar y lo arranco.
-Golpe-
Una fuerza extraña me golpea y caigo al suelo. "Que sucede" susurro aguantando el dolor.
Me duele la pierna izquierda, trato de saber que sucedió y veo que hay un corte grande en mi muslo izquierdo. La sangre gotea lentamente aun siendo una gran herida.
"No" rápidamente uso las vendas de más cercanas para tapar la herida.
"Esto es malo" no puedo cerrarlo. Aguantando el nuevo dolor busco otros materiales.
"Alguna tela" Mientras busco los alrededores recién me entero donde me encuentro.
Este lugar parece una herrería, solo hay humo y herramientas metálicas. No recuerdo ver algo así antes, excepto con Germa 66. No es momento para recuerdos.
Buscando detenidamente encuentro la única forma de salir de esto. Me arrastro a un horno cercano y tomo un metal ardiendo.
"Esto dolerá" Retiro los vendajes de la herida y sin dudar sello la herida con el metal ardiendo.
Saliendo vapor espero el dolor, pasan unos segundos y no sucede nada.
Dudando trato de presionar más el metal, pero algo me detiene.
"Deja de jugar mocosa" Un hombre barbudo agarra el metal y me lo quita.
Creo ver ese rostro antes, mide alrededor de un metro ochenta. Lleva un mameluco azul lleno de manchas de hollín, su bigote este amarrado fuertemente en varios nudos. Y es calvo, es su aspecto más representativo.
Tomándome de la cintura me levanta como a un juguete. "Tu herida es profunda, la cerraste bien Niñata, con un poco de practica podrás mejorar la técnica."
Terminando de decirlo toma una silla y me hace sentar en él. Coloca la silla sobre un horno.
"Tienes un minuto" dice esa frase y se retira a la parte de entrada del horno.
? Quien es este calvo, como es que solo dices eso cuando alguien se cauterizo una herida profunda. Como se esperaba de este mundo, solo los fuertes sobreviven.
Pensando en cómo vengarme de este calvo por decirme niñata inconscientemente me acerco a un tubo metálico frente a mí y doy un soplido.
¡Fuiii! Con un sonido extraño suelto el tubo y tomo asiento.
"Bien Mao, te veo en la tarde. No vuelvas a cortarte" diciendo eso se retira de la herrería tomando un cristal rojo recién formado.
?
Que fue eso, y porque me movía por cuenta propia. Viendo los alrededores buscando respuestas recuerdo a esta cosa en mi cuello.
Otra vez me controlaste. Molesto tomo la perla y trato de arrancarlo sin existo, no porque no tengo fuerza si no porque sé que sucederá cuando arranque la perla de mi cuello. Solo por un fragmento apareció una herida de ese tamaño, sospecho que de algún modo estoy sincronizado con esta perla.
¡Maldición! Esta cosa no quiere que me aleje de él.
Maldiciendo tomo el fragmento que logre retirar. Mantuvo el color rosado característico solo que es algo más grande de lo esperado. En su historia original esta perla se dividió en cientos de fragmentos, calculando este fragmento debería ser al menos tres fragmentos pequeños juntos.
Esto no creo que sea un fragmento, no siento el poder que debería tener uno, más bien no siento nada de poder de la gema de Shikon. Que extraño, más bien siento cansancio. Era de esperar luego de perder sangre y suturarme la pierna. Antes de descansar guardo el fragmento dentro de mi boca, mi ropa actual parece no tener bolsillos y no quiero perderlo.
Cerrando los ojos me dejo llevar e ingreso al mundo de los sueños.
