Nick había protestado, diciendo lo mucho que le desagradaban los musicales. No le gustaban para nada, no importaba que tan buenos fueran los actores que salieran en la película.

Pero Judy insistió en que era de sus películas favoritas y que le hacía mucha ilusión verla con él. Así que organizaron su viernes de películas. Pusieron cojines en el piso de la sala, compraron pizza, cerveza y pusieron la película que a la coneja tanto le gustaba: un drama sobre un ex convicto que se convierte en alcalde, todo en un contexto de inestabilidad social y una rebelión.

Judy creyó ver un atisbo de sonrisa en el rostro de Nick, y se dio cuenta que era de esos mamíferos que dicen que no les gustan los musicales, pero que en secreto si les gustan.

Llegaron a la parte en que corrieron a Shaepine, una oveja blanca que trabajaba en una maquila, y cae en desgracia, es obligada a vender su lana y prostituirse para salvar a su hija enferma. Era una de las partes favoritas de Judy. Había visto esta película más de 20 veces y lloraba en todas y cada una. Volteó a ver a Nick a mitad de la canción, y le asombró ver los ojos vidriosos de Nick, los cuales no se despegaban de la pantalla.

Judy volteó hacia abajo y vio como Nick había apretado la pata en un puño. La coneja de pronto comprendió que Nick había vivido en la calle mucho tiempo. Seguro había visto cosas familiares. O peores… Judy colocó su pata sobre la de Nick, para hacerle sentir que estaba ahí, con él.

Nick relajó la presión y tomó la pata de la coneja, entrelazando sus dedos entre los de ella. Así se quedaron el resto de la película. Nick sonrió, frunció el ceño, se enterneció y al finalizar las casi tres horas de película, le dio un beso a la coneja.

"¿Sabes, Zanahorias? Los musicales no son tan malos".


Este es el último capítulo que tengo escrito, y lo subo de una vez, ya que mañana me toca ir a oficina (Mi trabajo es home office, pero de vez en cuando me piden ir al edificio) y son dos horas de transporte de ida y dos de vuelta. Estaré más de 12 horas fuera de casa y la verdad no creo tener cabeza para escribir. Ha sido una semana muy pesada y ya quiero que termine. Espero mejore y encontrar algo de tiempo para escribir. Los dej, tengo que llegar temprano mañana al trabajo

El tema era entrelazar dedos. Pero hace poco volví a ver Les Mis, amo la película. Y necesitaba mostrar un lado vulnerable de Nick en pocas palabras y salió esta historia.

Si leo sus comentarios y veo a lo lectores silenciosos. Incluso algunos que fueron a leer Bones! Siento si no he podido responder, les juro ha sido una semana que me ha drenado mucho emocionalmente