Disclaimer: Todos los personajes que podáis reconocer así como hechizos o escenarios no me pertenecen, son obra de la increíble J. K. Rowling


El fin de semana había pasado entre reencuentros, risas y comida…mucha comida.

Hermione había disfrutado plenamente de encontrarse con Ron después de tanto tiempo sin verse y de la tarta de melaza de la Señora Weasley que Ron había traído consigo y que Hermione tanto había echado de menos.

Era como volver a sentirse adolescente, en la madriguera los tres juntos y comiendo tarta hasta reventar…

Si; el fin de semana había recargado las pilas de Hermione y ahora se alegraba de haberse quedado algunos días más; pero ya era hora de preparar su vuelta, Lyra no podía oponerse esta vez, ya casi habían cumplido con los permisos que habían pedido para asistir al funeral.

Lyra había pasado el sábado en Hogsmeade; aprovechando la salida de fin de semana de los alumnos de Hogwarts, James Sirius Potter había preparado un encuentro con Lyra y Rose Weasley.

Harry se había ofrecido a acompañarlos por red flu para dejar a las chicas en las tres escobas donde se encontrarían con su hijo.

Lyra estaba emocionada: Rose Weasley tenia su misma edad y había comprobado que tenían gustos muy similares. Lyra solo había visto a Rose cuando era pequeña y casi no recordaba nada de ella, pero con James era diferente; ellos se escribían a menudo debido a que solían verse cuando tío Harry y tía Pansy las visitaban en Francia.

Rose, como buena hija de Lavender que era, informaba a Lyra sobre los cosméticos mas revolucionarios que su madre había sacado al mercado mágico mientras Lyra la escuchaba asombrada: su madre jamás usaba maquillaje, ni muggle ni mágico y Lyra quería empezar a probar a usarlo ya que sus compañeras de clase solían ir ligeramente maquilladas a clase.

James entró por la puerta de las tres escobas acompañado de sus amigos y buscó con la mirada a las chicas; supuestamente ya debían estar allí.

—Oye James…mira esas dos de allí— dijo el chico con pelo rubio oscuro y ojos azules que estaba a su lado — No me importaría pasar un rato con la pelirroja, pero la rubia es otro nivel…con esa pasaría más de un rato.

James miró en la dirección que señalaba su amigo a regañadientes; estaba harto de los comentarios de su amigo hacia las chicas; era un mujeriego y siempre trataba a las chicas como un objeto. James había aprendido de su padre otro tipo de valores donde el respeto siempre iba por delante, pero… ¿Qué más iba a pedirle a su amigo? Su madre solo vivía para ir a actos de sociedad y comprar vestidos y zapatos… y su padre siempre estaba encerrado en su vieja mansión, era como si no existiese el presente para ese hombre…una vez escuchó a su madre decir que el padre de Logan vivía en el pasado. Logan se había criado entre elfos y nodrizas así que no podía culpar a su amigo por su actitud, en el fondo James pensaba que Logan solo quería destacar y llamar la atención porque eso era lo que más le faltaba en su casa.

Pero en cuanto James se percató de quienes eran las chicas de las que hablaba Logan, miró a su amigo muy serio.

—Logan…son mis primas, las chicas de las que te hablé que estaban pasando unos días en casa.

—¡Genial! — Logan sonrió abiertamente y se dirigió hacia donde estaban sentadas Lyra y Rose— más interesante se pone la cosa.

Lyra vio a James al fondo del local y comenzó a levantar la mano para que la viese; de repente, perdió la visión de James ya que un chico alto, rubio y de ojos azules se había interpuesto entre ella y su amigo.

El chico sonrió seductoramente y Lyra frunció el ceño, empezando a enfadarse por perder de vista a James y tener a semejante personaje delante de ella.

—Hola rubia…soy Logan. — dijo el chico extendiéndole la mano a Lyra mientras Rose lo miraba totalmente embelesada.

—¿Y? — Lyra se cruzó de brazos y lo miró despectivamente— apártate, espero a alguien y estás en medio.

—Lo sé, James es mi mejor amigo y me ha hablados de vosotras—dijo Logan mirando de soslayo a Rose, pero sin dejar de prestar atención a la actitud de Lyra.

En ese momento apareció James que había conseguido atravesar el local que estaba abarrotado y apartó a su amigo al lado para saludar a las chicas.

—¡Hola chicas! — saludó alegremente James— Veo que ya habéis conocido a mi amigo Logan Nott. ¿Cuándo habéis llegado?

Y algo se encendió dentro de Lyra.

Logan Nott… ¿sería posible que fuese pariente de Theodore Nott? Tenía que averiguarlo porque si su madre no quería llevarla hasta Theo Nott…Logan lo haría.


Harry y Pansy junto con Hermione y Lyra habían acompañado a Ron y su familia hacia el ministerio donde cogerían el traslador para volver a Irlanda. Después de una emotiva despedida, se prometieron volver a reunirse pronto: no debían dejar que pasase tanto tiempo de nuevo, esta reunión había servido para que el trio dorado se diese cuenta de que se necesitaban todavía.

Una vez que los Weasley desaparecieron por las puertas del ascensor del ministerio Hermione suspiró y se abrazó a Harry. No estaba preparada para despedirse aun de él y Pansy pero sabia que le tocaba hacerlo, su vuelo salía esa noche y Lyra había estado todo el domingo muy callada, ni si quiera protestó cuando Hermione le contó que ya había sacado el vuelo para regresar.

—¿Qué os parece si vamos a almorzar antes de volver a casa y que cojáis vuestro equipaje? — dijo Pansy interrumpiendo el estado de melancolía de Hermione— podemos ir a una cafetería nueva que han abierto en el callejón Diagon.

Hermione miró a Lyra que había sonreído por primera vez en toda la mañana y asintió para poder darle a su hija un ultimo gusto.

—De acuerdo—dijo Hermione cogiendo del brazo a su pequeña— pero no podemos retrasarnos, aun debemos ir por el equipaje y coger un taxi al aeropuerto.

—También podemos aparecernos en él…no se por que te empeñas en viajar al estilo muggle— refunfuño Lyra.

—¡No tardaremos mucho! — exclamo Pansy para evitar una nueva discusión entre madre e hija— aun es temprano y no creo que haya mucha gente así que nos servirán pronto.

Los cuatro se encaminaron a la cafetería que había recomendado Pansy para almorzar. El lugar era absolutamente maravilloso: era muy acogedor ya que solo contaba con diez mesitas colocadas estratégicamente para que estuviesen lo suficientemente separadas. Una gran chimenea coronaba el salón y la mantelería de terciopelo azul con lo detalles de la decoración plateada hacia que se sintiera como el firmamento.

Almorzaron tranquilamente, disfrutando de ese momento juntos. Una vez que terminaron se dirigieron a la mansión Parkinsson y tras una despedida más larga de lo que Hermione hubiese querido, un taxi las recogió en la puerta y se dirigieron al aeropuerto de Victoria.


Theodore Nott había esperado fervientemente que Hermione Granger hubiese aparecido en la puerta de su mansión, pero no fue así. Habían pasado varios días desde el funeral y Hermione no había acudido a él.

Estaba furioso… ¿Es que no quería intentar salvar a Draco?

Su paciencia se había agotado; si ella no vendría a él tendría que buscarla y traerla a la fuerza. Le había prometido a Narcissa que lo intentaría joder… había trabajado durante años en su proyecto y necesitaba intentarlo, aunque fracasase, pero necesitaba hacer todo lo posible por cambiar las cosas.

Se apareció en la Mansión Parkinson y cuando Pansy le dijo que se acababan de marchar al aeropuerto no dudo ni un segundo en aparecerse allí: tenía que detenerla.

Gracias a Salazar, su curiosidad siempre había sido tan grande que hacia años que sabia manejarse en los aeropuertos muggles…siempre le había fascinado la tecnología muggle, pero sobre todo los aviones habían sido su artefacto muggle favorito, porque los muggles habían encontrado una forma tan práctica de viajar de un continente a otro por el cielo sin usar magia que había hecho que Theo estudiase el funcionamiento de los mismos al dedillo.

Una vez en el aeropuerto se fijo en las pantallas de los vuelos y cuando encontró la puerta de embarque de losa vuelos con destino a Francia buscó en el mapa del aeropuerto unos baños cercanos a esas puertas para aparecerse.

No había ni rastro de Hermione. Por más que buscaba entre las filas para embarcar no daba con ella ni con Lyra. ¿Habrían embarcado ya?

La desesperación se apoderó de él. Tenia que encontrarla pues si se iban a Francia tendría que seguirla y encontrarla en otro país se complicaba aún más.

Cuando estaba a punto de perder las esperanzas divisó el cabello rubio platino de Lyra. Era inconfundible, a pesar de haberla visto solo en el funeral sabía que era ella.

Sonrió triunfalmente y se acercó con paso decidido hacia ella. La chica era totalmente ajena, estaba de pie en la cola refunfuñando y Theo pensó en lo parecida que era a Draco, tanto físicamente como en los gestos de su expresión.

Mientras se acercaba vio como Hermione salía del baño apresurada y volvía a ponerse en la cola con su hija, totalmente ajena al encuentro que iba a tener.

—Hola Hermione…— dijo Theo mientras Hermione se giraba violentamente al reconocer aquella voz; su corazón comenzó a latir violentamente.

—¿Qué…qué haces tú aquí? — pregunto Hermione con la cara totalmente desencajada.

—Tenemos que hablar— dijo Theo mirándola fijamente, clavando el azul de sus ojos en los castaños de Hermione.

—Ya te dije que no tenemos nada que hablar, además…estamos apunto de embarcar— dijo Hermione mientras miraba de reojo a Lyra que estaba totalmente seria al lado de su madre— Lyra ¿Por qué no te acercas a buscar una botella de agua a la maquina expendedora?

Lyra gruñó y se alejó enfada. Ella quería escuchar lo que Theodore Nott quería decirle a su madre.

—Realmente es igual a Draco…—dijo Theo viendo cómo se alejaba Lyra.

—¿Qué quieres? — preguntó Hermione con dureza mientras se separaba de la fila de pasajeros.

—Ya sabes lo que quiero. Ven a casa y te explicaré todo…aquí no podemos hablar abiertamente.

—Mi vuelo sale en quince minutos, tendrás diez para explicarte. — dijo Hermione mirando nerviosamente por donde se había ido Lyra.

Theo apretó los puños. Hermione seguía siendo una cabezona y no la haría entrar en razón hasta no darle algún motivo de peso.

—¿Recuerdas cuando fuiste a buscarlo antes de finalizar la guerra? ¿cuándo le dijiste que se entregase? — preguntó Theo angustiado.

—¿Cómo sabes tú eso? — Hermione no le había contado eso a nadie…excepto a Pansy y Harry.

—Él me escribió cuando estaba en Irlanda…—Theo cogió a Hermione de las manos mientras comenzaban a asomar lagrimas en sus ojos— ¿Serias capaz de volver a ese día? ¿Te gustaría cambiar el destino?

—¡Eso es imposible Theo! — Hermione cerró los ojos mientras escuchaba de fondo como hacían la última llamada a su vuelo— Draco esta muerto…no se puede cambiar eso.

—Yo podría esperarlo, llevarlo a Irlanda…podemos volver juntos a ese momento y…

—¡Para! — dijo Hermione desesperada; Theo acaba de removerle todos los recuerdos de ese día…intentaba hacerle creer que podrían cambiar las cosas y eso no estaba bien…no se podía traer a los muertos a la vida. La magia era maravillosa si, pero no te permitía resucitar a los muertos.

—Hermione…ya lo hiciste con el padrino de Harry…—dijo Theo mientras se limpiaba las lágrimas.

—Eso fue diferente…no puedes usar un giratiempo tantos años atrás…además no queda ninguno, fueron destruidos.—Hermione estaba aterrada; Theo estaba peor de lo que ella creía… ¿Cómo se le ocurría pensar de volver al pasado para cambiar las cosas? Si volvían tantos años atrás…y en el hipotético caso de que lo consiguieran... ¿cómo afectaría al futuro? ¿Y a Lyra? Ella había concebido a Lyra tras ese encuentro con Draco…ahí había retomado su relación con él…No. No podía hacer la locura que planteaba Theo.

—No vamos a usar un giratiempo…necesito que vengas a mi mansión para mostrarte algo. — dijo Theo lanzando su último cartucho.

—Lo siento Theo…tengo que pensar en mi hija. Draco hubiese querido que dejase las cosas como están; si todo se ha dado así es por nuestras decisiones y ahora no podemos poner el mundo patas arriba para acallar nuestras conciencias— dijo Hermione sentenciando la conversación y haciéndole un gesto a Lyra para que volviese, estaban a punto de embarcar.

Theo se quedó mirando como madre e hija se perdían por la puerta de embarque; sentía que había perdido una batalla, pero no la guerra.

Tenia que volver a intentarlo, tenia que ir a Francia y hacerla entrar en razón.


N/A: Quería agradecer a todas las personas que han comentado y dado me gusta a mi historia. Esta historia está siendo más compleja de lo que pensé en un primer momento y por eso tardo en actualizar. Espero que les haya gustado el nuevo capitulo, espero sus comentarios. Un abrazo;)