Capítulo XXXII
Clark trató de dejar su enojo ante la desfachatez de Chloe, pues iba a ver a Bruce y no quería molestarlo con sus problemas.
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Acomodados en la sala de recepción, Lana esperó a que Duncan le dijera el motivo de su visita. El hombre se tomó su tiempo y es que estaba sondeando a la mujer frente a él, a la que realmente era Lana Lang. Luego de terminar su escrutinio, Duncan habló:
–Señorita Lang, voy a ir directo al punto. Necesito que testifique sobre el video de Olliver.
Lang, sonrió con falsa inocencia, al responder…
–Abogado Allenmeyer, me temo que eso no es posible. Pues sería muy malo para mí que se supiera que tengo algunos dispositivos que graban a ciertas personas.
Allenmeyer sonrió, acomodándose en su butaca.
–Lo imagino. Por eso vengo a ofrecerle que testifique para mí, antes de que los Abogados de Queen la expongan.
Ella frunció levemente el ceño. No era tan incrédula como para imaginar que Olliver se quedaría con los brazos cruzados, cuando ella lo echó a los lobos, no obstante, testificar a favor de los Luthor, tampoco la salvaría de eso. Duncan aprovechó su indecisión y agregó.
–Le aseguro que haremos todo lo posible por subrayar las buenas acciones que realiza con su organización.
Lana se quedó en silencio unos minutos, antes de aceptar.
Al obtener por lo que fue, Duncan se levantó y salió del lugar, sabiendo que ese empujoncito a la mente de Lang para aceptar, no fue gran cosa.
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Luisa, entró cuál tromba hasta la sala del ático.
–¡Olliver!
Queen escuchó la voz de Luisa y suspiró cansino.
–¿Qué quieres, Luisa?
Ella se paró delante del rubio y gruñó:
–¡¿Es en serio?!
–…
–¡Lo de Lionel!
El hombre se quitó la gabardina y la dejó en uno de los sofás , antes de dejarse caer en él.
–Mis abogados me han prohibido que...
–¡Oh, cierra la boca! Sabes que no soy de peligro para tu defensa.
–Eso lo dudo, tú y yo sabemos que no eres la persona más discreta.
Luisa rodó los ojos y agregó:
–Vale. Simplemente quiero ayudarte.
–Gracias Luisa, pero no hay mucho que se pueda hacer. Mi equipo jurídico está trabajando.
Ella se acercó y lo abrazó. Ambos sabían que no se quedaría quieta, sin buscar como ser de ayuda.
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A veces usaba su pase de prensa, pero no era siempre. Ésta vez lo usó sin saber lo que obtendría. Clark tocó en la puerta de la suite y cuando abrieron, saludó con cortesía.
–Buenas tardes, señor Alfred.
–Joven Kent…
–Siento no haber avisado, más mi visita, es solo para hacerle algunas preguntas rápidas a Bruce.
Clark escuchó las voces dentro y no pudo evitar que una sonrisa se mostrara en sus labios.
Bruce se acercó a la puerta y saludó al Kent.
–Buenas tardes, Clark. ¡Lex, no te imaginas quien está aquí!–Clark se quedó inmóvil, esperando el enojo de Lex, por interrumpir, sin embargo, Bruce lo invitó.– Pasa, Clark.
Lex decidió que no acortaría su visita a Bruce, por culpa del Kent. Así que siguió bebiendo su agua mineral, esperando a que los otros dos entraran. En cuanto Clark fue guiado a la sala y Conner lo vio, se levantó veloz y corrió hacia él, sin embargo, se detuvo a tiempo.
–Buenas tardes, señor Kent.
Saludó con cortesía. Bruce miró de reojo la reacción del hombre a su lado y por la expresión anhelante de este; se lamentó por él, pues los errores del pasado le estaban costando mucho.
–Hola Conner. ¿Cómo estás?
Conner respondió feliz.
–Bien, vinimos de visita. También traje a Tobey.
Clark, vio al cachorro que mordía un pedazo de canapé, que estaba sobre un plato que Alfred le colocó en el suelo. Clark sonrió:
–Ya veo, incluso vino con un atuendo adecuado.
Lex dejó salir un suspiro y se levantó extendiendo la mano hacia Clark.
–Hola Clark.
Bruce tuvo que retener la risa divertida, al ver el sonrojo del Kent en cuanto vio a Lex. Más para el Luthor, no pasó desapercibido el gesto de su amigo y quiso patearlo por burlarse de ellos. Clark tomó la mano de Lex y dijo con timidez :
–Si interrumpo, puedo regresar después.
Bruce, negó mirando a Lex y este movió la cabeza negando. Los adultos se sentaron y entre la conversación que Lex y Bruce lideraban, Clark se reía por las anécdotas que compartían, sin dejar de escuchar a Conner, que ya lo había agarrado de compañero de juegos.
Los dos Kryptonianos susurraban sobre su fuerza y algunas experiencias y por eso Conner cuestionó.
–¿Señor Clark, es usted un meta-humano?
–¿Meta-humano?
–Papi dice, que así les llaman a las personas que tienen poderes. Aunque no sé por qué los tienen.
Conner, pensó eso último en voz alta y Clark sonrió.
–Eso fue, porque hace algunos años…
Clark le relató la historia de la lluvia de meteoritos a Conner o por lo menos una versión de ello, ya que evitó meter lo de su llegada a la tierra. Y al terminar Conner se asombró.
–¡Ese lugar debe ser muy interesante!
Clark se encogió de hombros.–Pues yo creo, que lo interesante es la gente que vivía ahí.
–Oh…
Hubo un momento en que Bruce y Lex dejaron de conversar y escucharon la conversación de los Kryptonianos. Por eso cuando Clark dijo eso último, Lex no pudo evitar preguntar:
–¿Vivía? Aún vive gente en ese lugar, Clark.
–Los años que fueron interesantes y divertidos terminaron desde que te fuiste.
Lex bufó:–No seas mentiroso.
–No lo soy.
Aseguró Clark y Bruce intervino.
–Yo le creo, no hay muchos jóvenes millonarios viviendo en pueblos de Kansas. Debiste ser la novedad, Lex.
–Yo diría que el inadaptado. Porque no logré que me vieran como parte de ellos.–dijo Lex.
–No te perdiste de nada, al no ser parte del pueblo.–aseguró Clark.
–En fin Lex, al final somos chicos de ciudad.
Agregó Bruce y Clark movió la cabeza afirmando, como si fuera un halago para los dos millonarios.
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Canario Negro vio llegar a la rubia y fue hasta ella.
–Es mejor que te alejes de todo este asunto, Chloe.
La chica negó.–Podría, pero me parece una traición a los demás.
–Yo lo haré. Aprovecharé que hasta ahora no he aparecido en las noticias. Y no es traición, ya que nunca estuve de acuerdo con todo esto. Se los advertí, más no hicieron caso. Y ahora tienen que lidiar con las consecuencias.
Chloe no pudo refutar a Canario Negro.
–Si te vas a quedar, toma en cuenta mi advertencia. Deja de azuzar a Flecha verde. Con tu prima es más que suficiente.
–¿De que hablas?
–"Entre gitanos no nos leemos la mano" . Luisa y tú, solo echan leña al fuego para que Olliver cargue contra los Luthor. No dudo que los Queen y los Luthor tuvieran sus diferencias, pero no creo que su animadversión llegara a esta situación, si Olliver no tuviera a ustedes dos susurrándole al oído, todo lo malos que son los Luthor.
Chloe apretó los puños y negó categóricamente.
–¡Eso no es cierto!
La heroína se cruzó de brazos.
–Te recuerdo que mi especialidad es la investigación y me atrajo el tiempo que Lex pasó en Smallville, leí algunos de tus artículos, más también recogí testimonios en vivo y debo decir, que descubrí que la estadía de un joven millonario en ese pueblo, no fue tan nefasta como tú aseguras.
–Él hizo experimentos y hubo muchos incidentes que…
–Hubo incidentes con esos llamados "Chicos de los meteoritos" y que yo sepa, él también fue víctima de eso. Hizo una fabrica que dicho sea de paso, administró tu padre.
–Hay cosas que no son tan sencillas de explicar.
–En lo personal creo, que lo de ustedes (Olliver, Luisa y tú) es envidia y egoísmo.
–¡¿De qué demonios hablas?
–Que les molesta que Clark fuera amigo, no. No solo un amigo, si no el mejor amigo de Lex Luthor. Por lo menos en ese tiempo. Para Clark Lex fue importante.
La rubia no pudo evitar decir.–Lo sigue siendo.
–Eso no lo sé, lo que si sé, es que no creo que Lex esté dependiendo de Clark en todo momento.
–Como nosotros, ¿No?
–Tú lo has dicho. Así que Olliver no necesita de más presiones, de por sí toma malas decisiones solo.
Con eso, Canario Negro terminó con la conversación.
Chloe gruñó y siguió su camino hasta la sala donde Cyborg se hallaba. Flash estaba con él y al verla llegar, preguntó:
–¿Hay nuevas noticias?
Ella negó y aprovechó para decir.
–No. Pero creo que sí hablamos con Tess, ella podría ayudarnos.
Barry la miró con incredulidad:
–¡Ella es una Luthor!
–Exactamente, ¿Quién mejor para saber sobre los archivos de LuthorCorp?
–No creo que quiera ayudarnos.
–Y tendría razón, pero no debemos seguir en una guerra individual que estamos perdiendo. Lionel murió hace mucho tiempo y él fue realmente el que hizo todo.
–Pero, Lex…
–Vamos Barry, ¿eres tú quien me quiere convencer? Le robaste y no tomó represalias contra ti.
–Clark tuvo mucho que ver en eso.
–Cierto. Y tú lo atacaste en ese restaurante.
–¡No! Yo no hice nada,
–Tampoco lo impediste.
–…
–Mira, en este momento son prófugos, pero no tiene que ser de ese modo. Yo también estuve equivocada o más bien cegada por mis prejuicios. Sin embargo, podemos rectificar y pedir perdón.
El chico se quedó unos minutos en silencio y luego respondió:
–La verdad es que cuando ví al hijo de Lex Luthor y vi lo asustado que estaba, me sentí como un malvado criminal.
Chloe sonrió con melancolía.
–Debíamos guiarte por el buen camino y solo te llevamos por dónde el ego y la arrogancia nos dictó.–Chloe miró a Cyborg, antes de decir.–Les fallamos a los dos. Y reconocerlo no cambiará nada. Debemos actuar.
Barry se quedó viendo a la rubia. Ella llevó una silla hasta la camilla de Cyborg.
–Creí que con solo pedir un favor a Clark, podría solucionar todo, como siempre.
–Hasta yo sé, que abusamos de la buena voluntad de Clark, ésta vez no nos ayudará y tiene todo el derecho.
–Lo sé. Si queremos que Clark vuelva a (por lo menos hablarnos), debemos ir con quién tiene que disculparnos primero.
–Lex Luthor.
–Si. La cuestión es como nos acercaremos a él sin terminar muertos o en la cárcel.
–Yo podría…
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Martha se reunió con Jonathan, cuando terminó sus pendientes en Smallville y en un momento que se quedaron a solas, ella le contó lo que pasó con Chloe. Jonathan vio con incredulidad a su esposa e inquirió:
–¡¿En qué estabas pensando?!
–Jonathan, ella siempre ha estado con Clark.
–Y Dios sabe que, también siempre ha estado enamorada de él.
–¡Jonathan, eso es muy prejuicioso!
El Gobernador negó.–No cariño, eso es realista. No soy tan ciego o ya no tanto. Incluso si fui el peor crítico de Lex, reconocí que realizó muchas buenas obras para ser aceptado en Smallville o simplemente por qué Clark se lo pidió. Lo de Chloe y su padre, no fue algo sin importancia, no obstante, ella nunca lo menciona y si lo hace le quita importancia. Martha, yo he aprendido a no tener tantos prejuicios y ver más allá del dinero o el nombre, pero del mismo modo a ver más allá de las sonrisas y palabras bonitas.
–Jonathan…
–Martha, los amigos de nuestro hijo que conocen su secreto, se han auto nombrado "dueños" de los beneficios de ello.
–Eso no es justo, Jonathan.
–Cariño, me enamoré de ti por tu gran corazón, sin ello no me hubieras dado ni los buenos días. Más no todos somos tan poco egoístas y ya lo has visto. Las acciones de Olliver fueron guiadas por su soberbia y que Chloe lo apoyara la deja en contra de Clark. Lex y Conner son lo más importante para nuestro hijo y sabes qué…Me alegra que Clark los proteja aún en contra de "sus amigos".
–Quise confiar en su amistad.
–Lo entiendo Martha, solo espero que Chloe no te decepcione, por su bien. Porque no me meteré si los Luthor o Clark actúan, si ella dice algo. De todos modos advertiré a Clark sobre esto.
Martha se quedó en silencio. Jonathan siempre fue excesivo en sus juicios, más debía reconocer que ahora pensaba más las cosas y no se dejaba llevar por sus emociones. En esta ocasión ella actuó impulsivamente y Jonathan sería quien tendría que ser el mediador.
…
