Notas al final del cap.

Capítulo 6 - Recuerdos de antaño 2

La realidad, muchas veces, puede ser decepcionante.

El tiempo había pasado y Adam logró recuperarse por completo, el único recordatorio de ese momento fueron las horrendas marcas en todo su pecho y estómago, Adam bromeaba con ellos para tranquilizar a Eva cada vez que las veía como "parches naturales de piel" pero no causaba mucha gracia a la mujer.

El tiempo también había causado que el plano vientre de la mujer se convirtiera en una pequeña esfera de felicidad, era usual que tanto la mujer como el hombre se quedaran un tiempo mirando el vientre redondito y lo acariciaran.

Eva algunas veces le hablaba y Adam le seguía el juego.

Ambos tenían planeado pasar un poco más de tiempo en la cueva y sobrevivir en los alrededores hasta que surgió una desgracia.

Una desgracia también conocida como desastre natural.

Un terremoto.

Fue la primera vez que habían experimentado sentir el suelo temblar, mucho menos que temblara con tanta fuerza como lo había hecho.

La cueva no tenía oportunidad y comenzó a derrumbarse.

Adam y Eva salieron corriendo despavoridos de allí, solo para entrar en otro problema. El suelo se levantaba en picos de tierra y abrieron grandes grietas de forma abrupta, sería demasiado difícil poder prever cuando el suelo bajo tus pies sería el siguiente en romperse y formar otra grieta.

Podría decirse que era una fortuna que no les haya pasado nada malo, Adam se aseguró de proteger a Eva y la mantuvo encima suyo todo el tiempo, más específicamente en sus brazos y corrió en busca de algún lugar seguro o al menos un lugar sin temblores.

Lo único que podían agradecer era que el clima se encontraba calmado.

Pero no tenían tiempo para agradecer eso.

Adam corrió con Eva en sus brazos por mucho tiempo, era mejor estar en movimiento frente a un temblor tan fuerte como era ese, el equilibrio era clave para un suelo que parecía temblar peor que gelatina.

No fueron los únicos que huyeron de ese desastre.

Tanques gigantescos parecidos a rinocerontes corrían lentamente, una especie de unión de mono y perro que ágilmente se movía por entre las grietas y las otras bestias, pájaros que parecían insectos con corazas oscuras, las mismas bestias felinas que se habían encontrado anteriormente y muchas otras.

Nadie sabía dónde se escondían antes pero habían logrado pasar desapercibidos para Eva.

"¿Es un castigo de los ángeles?" Eva no podía imaginar otro causante para un desastre de tales proporciones que no sea un individuo divino.

Fue esclarecedor y poético.

Bestias tan resistentes como esas que se parecían a rinocerontes eran engullidos por las grietas o eran atravesados por picos de tierra que crearon otra grieta en otro lugar y murieron con la misma facilidad que cualquier otro.

Esos monos/perros eran aplastados entre sí por culpa de las otras bestias o perdieron el equilibrio y caen a las grietas como los otros.

Las aves al menos eran las más afortunadas porque aunque no pudieran volar continuamente, todavía podían pasar menos tiempo en el suelo pero no las salvan de la desgracia porque aun así algunas murieron.

Aunque Adam y Eva pudieron sobrevivir, suerte o destino, nada de eso importaba, lo que importaba era que lograron sobrevivir a ese desastre.

"Tranquila, podemos encontrar otro lugar"

"...Si...si, tienes razón" Eva no quería decirlo, pero esa situación no era lo que le preocupaba.

Era la comida.

Cualquier mínima posibilidad de sobrevivir había desaparecido, habían conseguido carne al por mayor a un alto precio, pero lo habían conseguido...bueno, Adam lo había conseguido. Esa carne, igual de blanca que las nubes, no era una delicia rara pero funcionaba muy bien para mantenerlos alimentados durante mucho tiempo.

Tenían una pequeña montaña de esa carne que Eva se encargó de tratarla y guardarla como mejor le pareció.

Tenían, tiempo pasado.

Ahora Eva tenía que guardar silencio sobre su situación, su estómago afortunadamente nunca fue ruidoso cuando tenía hambre, pero el mero pensamiento de algo dulce, como aquellas frutas que disfrutó en el Edén, hacía que su cabeza hiciera locuras con sus pensamientos.

"¡Eso fue toda una experiencia, jajaja!" Adam rio mientras continuaba caminando frente a Eva, hacía unos pocos momentos que la había bajado al suelo para que pudiera estirar las piernas.

Eva miró el rostro sonriente y sudado de Adam, cambió su mirada al cielo y vio el sol abrasador.

¿Cuánto tiempo habían estado caminando? Eva pensaba que no era mucho pero sólo entonces notó el cansancio que sentía. Adam comenzó a hablar emocionado de la experiencia por la que pasaron y Eva se concentró en eso antes del calor y hambre que sentían.

Adam podía simplemente dejar su pecho al aire libre sin mostrar timidez, todo lo contrario a Eva que se mantenía firme en su decisión de mantenerse tapada de la cabeza a los pies.

Incluso si sentía tanto calor...o tanta hambre.

Su cuerpo sudaba por el calor insano y su boca salivaba por los recuerdos de comida del Edén.

Entró en un estado donde simplemente seguía caminando, no podía escuchar a Adam hablar alegremente, no podía ver lo que estaba frente a ella y no podía pensar cuánto faltaba hasta que encontraran un lugar.

Tampoco notó que Adam había parado de hablar.

Salió del limbo mental cuando sintió una mano en su espalda que la asustó por la sorpresa.

"Nena, ¿Podrás aguantar un poco más?" No había preguntado qué le pasaba porque ya lo sabia, Eva se quejó en su cabeza por haberse descuidado.

"Si, no hay problema...Solo estaba pensando"

"...Te concentras demasiado...llegaremos pronto...lo sé"

"¿cómo puedes estar tan seguro?" se preguntó en su mente, pero rápidamente aplastó esa duda.

Confiaba en su esposo.

El nunca mentía.

Ese día no llegaron a ningún lugar.

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Adam sabía el alcance de su fuerza.

Piel dura como las rocas, fuerza tan grande como un escarabajo pelotero, velocidad como un chita y todo eso, y más, compactado en su pequeño cuerpo.

Pensaba que era una exageración, pero los monstruos con los que se encontraron demostraron que había subestimado el exterior del Edén. Había monstruos más fuertes que él, más rápidos, más astutos, más sigilosos, más resistentes y la lista seguía y seguía.

Se había confiado.

Había pecado de soberbia por unos pocos instantes.

Ya había aprendido la lección con la primera bestia con la que se encontraron y el incidente en la cueva volvió a poner sus pies sobre la tierra.

Monstruos pequeños no significa menor peligro.

Esos bastardos lo compensaba con cantidad.

Interrumpió sus pensamientos para mirar en su espalda a su esposa descansando. La noche ya había caído y Adam pidió a Eva que descansara en su espalda, afortunadamente no estuvo en contra y aceptó, ahora solo era él y el exterior nocturno.

Era una oscuridad completa la que lo envolvió, pero en comparación con Eva, él todavía podía ver.

Era necesaria una explicación.

Adam no podía ver tal cual el significado de la palabra, lo único que él hacía era dirigir su atención hacia los conceptos que lo rodeaban para tener un profundo entendimiento sobre los alrededores. Era como decir que veía las cosas como ver un diccionario, los conceptos, significados y demás definiciones aparecían ante sus ojos.

Pero sus ojos no podían verlos.

Ni siquiera Adam podía explicarlo con éxito.

Había sido una habilidad con la que Dios lo bendijo desde su creación.

Él había sido creado a imagen y semejanza de las expectativas del mismísimo Dios. El mismo ser perfecto lo había creado bajo altos estándares y los cumplió con creces.

"Vivir para lo que yo deseo...Palabras difícil de decir, Big D" Una risa cansada escapó de sus labios.

Estaba cansado, tanto física como mental. Correr del terremoto con su esposa en brazos no era un problema, pero hacerlo durante catorce horas llegó un cansancio por el esfuerzo continuo y empeoró cuando no durmió para proteger el merecido descanso de su esposa.

Y ahora porque tenía que seguir en movimiento para llegar a un lugar con algo para servir como alimento para Eva y el niño dentro de ella.

No dormir durante una o dos semanas sería tan sencillo como parpadear.

"Las estrellas brillan especialmente fuerte hoy...desearía que pudieras ver esto, Eva" Un mar de estrellas fue la recompensa que obtuvo Adam mientras caminaba.

Había tantas estrellas que Adam no podría terminar de contarlas en miles de años.

Eso trajo una sonrisa en su rostro.

"Tengo que enseñarles a mis muchachos sobre nombrarlas bien" Adam se encargó de nombrar todo los conceptos y sabía que era el trabajo de sus hijos darles sus tan merecidos nombres.

Una tranquila noche, sin peligros por los alrededores y un camino iluminado por la poca luz de las estrellas.

Era pacifico...casi comparable con el Edén.

Ese pensamiento tenía un peso demasiado importante.

El lugar.

El significado.

Los encuentros.

Los trabajos.

Los sucesos.

Las traiciones.

Los engaños.

Los pecados.

"..." Era un lugar donde todo inició, era un golpe demasiado fuerte contra el status quo al que Adam y Eva estaban acostumbrados luego de ser expulsados del jardín divino que fue destruido por ser corrompido.

Supuestamente era una expulsión, pero era demasiado obvio para Adam que los ángeles lo hicieron por su propio bien...solo que era demasiado desesperante.

El perfecto jardín contra el horrendo exterior.

Adam y Eva tenía una fuerza mental recalcable por poder aguantar el cambio abrupto de entorno a uno inimaginablemente peor.

Sintieron Hambre.

Cansancio.

Dolor.

Estrés.

Miedo.

Culpa.

Desconfianza.

Vergüenza.

Pero tuvieron que seguir.

Adam piensa que el momento de enterarse de que podían tener descendencia era el peor que pudiera existir.

¿Por qué ahora?

"no pienses en eso, es patético." Adam no podía darse el lujo de quejarse, estaba feliz después de todo.

Contradictorio.

Feliz y descontento.

Expectante y dudoso.

Tenía que mantener el frente fuerte para que su esposa pudiera manejar la situación, sabía muy bien que ella solo estaba aguantando gracias a él.

No podía, no quería y no permitirá un comportamiento tan patético.

Lo pasado, en el pasado se encontraba, las decisiones que tomó y las repercusiones que ocurrieron tenían que ser solucionadas por cuenta propia y de frente.

Una cosa a la vez.

Pasos pequeños, pero seguir avanzando.

"No podemos seguir en este estado" Estaba preocupado por Eva y el niño dentro de ella por todo el estrés y esfuerzo que estaba realizando.

Su esfuerzo era comparable al suyo gracias a que ella no vivía solo por ella, sino que también por su hijo.

Recordó la conversación luego de su casi muerte en la cueva, dudaba que se pudiera crear una herramienta capaz de ayudarle con esos monstruos con territorio, necesitaba algo más para poder tener un lugar seguro para ellos y sus descendientes.

Necesitaba dos cosas.

Un monstruo con territorio relativamente débil.

Una forma de equiparar el nivel contra esos monstruos.

Por alguna razón, el peso en su espalda se volvió equiparable a una montaña.

Responsabilidad.

"Puedo pensar en ello con Eva cuando amanezca, de ser posible debería encontrar un lugar con alimento antes de eso para que podamos comer todos" Adam no estaba caminando a una dirección aleatoria, estaba dirigiéndose hacia donde el concepto de vida fuera más fuerte.

Mientras más vida existiera, más probable era que hubiera un buen lugar...pero al mismo tiempo puede que sea su perdición, tal y como un arma de doble filo.

Podría encontrarse con un ejército de miles de monstruos, después de todo ellos también tenían el concepto de vida en ellos.

Adam comenzó a caminar un poco más rápido pero con igual cuidado de no despertar a la mujer en su espalda.

Esperaba que el siguiente día fuera un poco mejor que el anterior.

Ese día tampoco encontraron nada.

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Hambre.

Calor.

Desesperación.

Miedo.

Duda.

Decepción.

Adam podía ver esos conceptos abrazar a su esposa mientras ésta todavía se encontraba en su espalda.

Habían pasado cuatro días desde que tuvieron su última comida.

Adam sentía sus miembros tan pesados que un mal soplo de aire lo podría echar, pero aun así no permitiría que Eva bajara de su espalda.

Dudaba que pudiera caminar después de todo.

La mujer intercalaba entre el mundo de la conciencia y la inconsciencia, ya había sufrido múltiples golpes de calor y era mejor no estar consciente para no sentir el hambre. Adam estaba demasiado preocupado por la situación en la que estaban, un pequeño golpe de mala suerte y era el final.

En ese momento pensó que podrían no lograrlo.

"Esta mierda es demasiado difícil...Carajo"

Ya estaban comenzando a sentir la deshidratación por culpa de un sol que no tuvo piedad en esos cuatro días, como si se burlara de los esfuerzos de la pareja de humanos.

Adam no podía quejarse, significaba gastar energía en algo inútil y tenía que resistir hasta lo que no podía para llegar a algún lugar.

Los recuerdos de la comida del edén, las frutas de los árboles...Hasta la carne blanca como las nubes parecía extremadamente apetecible en ese momento y Adam daría un brazo con tal de tener un sorbo de agua.

Incluso frente a la posibilidad de que no pudieran superar ese problema y mueran.

Los ángeles no dieron ni una sola señal de intervención.

"aparecieron solamente para prender una fogata...no, resiste, lo veo, estamos cerca"

Pensamientos peligrosos aparecieron en la cabeza de Adam pero resistió.

Estaban cerca.

Ese era su mantra.

Repetido continuamente para mantenerse en pie por pura fuerza de voluntad, "Estaban cerca" no era extraño escuchar esa pequeña frase en la cabeza de Adam todo este tiempo.

Era difícil saber la distancia con solo los conceptos, no es como si pudiera decirlo con solo saber si eran grandes o pequeños.

Era difícil explicarlo.

Lo único que sabía con exactitud era que la dirección era la correcta.

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.

.

y rezaba para que fuera un lugar seguro.

Sería un mal chiste si no fuera así.

Y como si fuera un chiste sarcástico, frente a los ojos de Adam, muy alejado en la distancia.

Verde.

Vida.

Selva.

Los ojos de Adam se abrieron con fuerza, casi saliendo de sus cuencas.

No era como esas ilusiones que Eva vio cuando estaba despierta.

Esto era real.

Con fuerzas que era desconocido su procedencia, Adam se dio a una carrera loca hasta la selva, con su corazón latiendo con más fuerza que de costumbre y un peso menos en sus hombros. Su repentino desenfreno causó que sus movimientos fueran erráticos causando que Eva despertara.

"...Adam..." La voz adormilada y sobre todo cansada.

"¡Prepárate nena, porque nos tocó uno bien, bien gordo!" A Adam no le importaba y gritó de una inesperada felicidad.

Eva intentó mirar al frente, pero sólo vio una imagen extremadamente borrosa, pero no pudo evitar emocionarse gracias al contagioso sentimiento de felicidad de Adam.

Esperanza.

Expectativas.

Alegría.

En unos pocos minutos la pareja llegó a la verde selva y Adam buscó como un loco algo de alimento para dárselo a Eva y lo primero que encontraron fue una fruta parecida a la uva pero que tenía un color anaranjado y del tamaño de cabezas de elefante.

Fruta.

Sabor.

Vigorizador.

Era exactamente lo que necesitaban. Adam bajó a Eva con suavidad y rápidamente fue por la fruta, tiró con lo último de sus fuerzas, sacó el ramo de lo que parecía similar a las uvas y lo primero que hizo fue ofrecerlo.

"Eva, rápido, come esto"

Adam miró por primera vez los ojos desenfocados de su mujer, ver eso dolió más que todo lo que tuvo que aguantar esos cuatro días. Necesitaba que coma, que comiera rápidamente hasta que reventara de tanto alimento.

Guio una de las gigantescas esferas de color naranja a la boca de Eva. La mujer primero notó el olor dulce y cítrico de la fruta, ella no sabia como tenia suficiente agua dentro de su cuerpo para salivar con tanta desesperación.

Dio el primer mordisco.

El segundo lo siguió, luego un tercero y un cuarto.

Enseguida comenzó a devorar la fruta con una energía renovada con cada mordisco. Tener alimento en su estómago causó una satisfacción y relajación que su cuerpo no pudo aguantar y las lágrimas comenzaron a salir mientras aumentaba la velocidad para engullir esa extraña fruta.

Había tenido tanta hambre.

Tanta...tanta hambre.

"¿Cómo está?" Adam no había tocado las otras esferas, solo le importaba que Eva pudiera comer hasta saciarse.

"Guuh...delicioso" Daba igual las lágrimas que caían de sus ojos o el moco que caía de su nariz.

Adam estaba feliz...tan feliz de ver esa escena.

Fue solo después de escuchar esa respuesta que le dio suficiente tranquilidad para darle un mordisco a la fruta.

"¡Fuaa, tan refrescante!" Adam no lo notó, pero también derramó unas pocas lágrimas.

Una comida nunca se sintió más satisfactoria como esa.

Ni el Edén se comparaba.

Adam solo comió una de las frutas del gran ramo que había conseguido antes de levantarse y buscar más comida, esa fruta parecida a la uva con sabor a naranja no sería suficiente para alimentarlos lo suficiente.

Encontró unos raros cocos amarillos, unos plátanos rojos y algo que parecía un cerebro de color naranja que lo único que pudo identificarse como fruta fue que estaba colgando de un árbol.

Todo servía a Adam.

Rápidamente volvió con Eva y fue en el momento perfecto porque la mujer había terminado todo el ramo de fruta naranja. No dijo nada y simplemente dejó el alimento frente a él y a su esposa.

Era su banquete especial.

Eva miró su estómago, lo sentía tan lleno, pero aun quería seguir comiendo. Lo que sentía la mujer ya no era por necesidad sino simplemente por miedo a no volver poder comer en otro largo tiempo.

Todavía no se dio cuenta del lugar en el que se encontraba.

"¡Carajo! nunca una fruta me pareció tan deliciosa como esta...El primer problema fue solucionado"

"Está tan delicioso...Ñoup...y jugoso" Eva todavía se encontraba devorando el plátano roja que su interior era azul.

Adam recordaba que ese fue el primer prototipo de plátano que él mismo había visto ser creado por esa mujer. Era jodidamente extraño comer eso luego de ver el producto final.

También era maravilloso ver a Eva comer con tantos ánimos, le parecía demasiado adorable.

Muchos dirían que estaba loco porque Eva estaba en un estado no muy presentable. Dias sin limpiarse significaban que el sudor, tierra y otras manchas se mantuvieron en sus harapos y no agregamos las lágrimas y mocos actuales.

El amor es ciego, dirán sus futuros descendientes.

"Será mejor que no comas tanto, ten cuidado de que no explote tu estómago, ahora que estamos aquí, no debería ser un problema el alimento"

Adam no había visto el final de la selva, lo que significaba que el lugar era simplemente enorme, podrían pasar un tiempo en el lugar siempre que no buscaran problemas...o se encuentren con esos problemas.

"Vámonos, nena, Tenemos que encontrar un lugar para limpiarnos, el lugar está lo suficientemente húmedo, puede ser que estemos cerca de un río o lago"

Eva aún se esforzaba por seguir comiendo, ya no devoraba la poca fruta que sobraba sino que se tomaba su tiempo para saborearla y esperar a que su estómago hiciera espacio para seguir comiendo.

Simplemente respondió asintiendo con la cabeza y agarrando lo que podía con una de sus manos mientras con la otra estaba ocupada sosteniendo el plátano rojo de color azul en su interior.

"Puff" Adam solo resopló por la divertida vista y se dio la vuelta para iniciar su búsqueda por un cuerpo de agua, pero se detuvo abruptamente.

Fueron fracciones de segundos.

Los ojos de Adam eran los que le permite "Sentir" los conceptos a la dirección que miraba, por lo que no tenía mucho conocimiento de lo que pasaba a sus espaldas, pero nunca fue un verdadero problema porque siempre tenía sus otros sentidos agudos para advertirle de algún tipo de acercamiento por su espalda.

Pero no había escuchado u olfateado nada extraño.

No se esperaba lo que "vio".

Frente a él, se encontraba un conjunto de conceptos que daban forma a una criatura que lo sobrepasaba por el triple en tamaño, conceptos como "depredador" "Monstruo" y "Amenaza" era uno de los pocos que demostraba su postura e intenciones contra ellos.

Solo que se presentaba un pequeño pero jodidamente importante problema.

Adam no podía verlo.

Podía ver los conceptos que lo conformaban, lo que significaba que algo definitivamente estaba frente a él y no podía verlo con su ojos o sentidos físicos.

La cosa se movió.

Adam se movió en el mismo instante y dio un golpe de frente con todas las fuerzas que tenía, era una lastima que aun no se recuperara por completo y una fortuna que reaccionara a tiempo.

Impacto.

El golpe había conectado con algo invisible en el aire y Adam sintió que golpeó una pared de hierro. La criatura pareció tener algún daño del golpe, era bueno considerando que Adam consideró que solo la había detenido.

Fue solo entonces que Adam pudo tener tiempo a reaccionar y gritar a Eva una sola palabra.

"¡CORRE!"

"?" Eva no entendió pero cuando dio media vuelta y se alejó de ese lugar cuando vio como su esposo era lanzado a otro lado como si fuera basura de la nada.

No pudo haber sido por nada, en realidad.

Algo estaba con ellos y no lo podían ver.

Ella no lo podía ver.

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A Adam le dolía el pecho.

Mucho.

Si no fuera porque se movió para evitar el golpe por completo, todo su pecho estaría hundido y sus órganos hechos pulpa, no mencionemos el posible estado de sus huesos.

El estado de sus huesos actualmente, claro.

"Cof-Cof...esa mierda...dolió" Adam miró a los conceptos que mostraban la ubicación de la criatura que todavía no podía ver, el bastardo se acercaba a él.

Bien, significaba que Eva no tenía peligro inmediato.

Las cosas se volverán un poco violentas ahora.

La criatura invisible comenzó a correr a su dirección, Adam se levantó lo más rápido posible y esquivó a la izquierda de la criatura, intentó agarrarse de la piel o posibles pelos pero solo tocó la misma pared de metal.

Aparte de invisible, la criatura era jodidamente dura.

Maravilloso.

Adam miró expectante a la figura de la criatura formada a partir de los conceptos, parecía tener una larga cola con la que lo había golpeado en el pecho, parecía tener tentáculos en lo que parecía su cabeza y estaba encorvado con brazos enanos, como un tirex.

Por un momento Adam pensó que se estaba enfrentando a algo parecido a un carnotauro.

Frente a un enemigo grande y demasiado resistente para su propio bien, ¿Cuál era el método más seguro para enfrentarlo?

Cansarlo.

Adam comenzó a pensar en lo que un futuro sería el arte de torear.

La criatura se abalanzó por el primer hombre de nuevo y este saltó hacia su izquierda. La criatura era grande, no tenía suficiente espacio para esquivar por los pelos y tampoco quería descubrir lo que eran esos tentáculos en su cabeza.

"¡Bien, ya lo esquivaste dos veces, puedes hacerlo más veces!" También podría haber comenzado a correr por la selva, pero estaba el riesgo de que cambie de objetivo de él a Eva.

Era mejor tomar el riesgo que permitir eso.

"Venga, venga, venga. ¿Qué clase de perro eres?...ven por mi" ya fuera consciente o inconscientemente, una sonrisa apareció en el rostro de Adam.

Era por la adrenalina que surgió para ayudar con el dolor en su pecho.

Solo que la criatura no siguió el juego.

La criatura inclinó la cabeza en duda, ¿Acaso este enano podía verlo? Era la primera vez que no había conseguido una muerte asegurada de su primer ataque, no estaba acostumbrado a luchas extensas.

Era pesado, se cansaba demasiado rápido.

¿Continuaba con su caza?

Los ojos de ese enano no tenía ni una pizca del miedo usual de sus presas de saber que morirían, por el contrario, parecían brillar con un desenfreno que la criatura sólo vio en los monstruos más sanguinarios.

Ese enano todavía era un peligro, todavía podía sentir el dolor punzante en su frente por el primer golpe.

Ahora que lo recuerda, el enano peligroso estaba acompañado de otro enano que parecía mucho menos peligroso, era mucho más enano que el enano frente a él pero lastimosamente era muy flaco.

Pero comida era comida.

Dio media vuelta.

"¡Oye, cobarde!" Adam notó al instante las intenciones de la criatura, corrió directo hacia la criatura que dio imprudentemente su espalda al hombre.

Solo que eso era lo que quería.

Adam sintió que esta vez sí que le rompieron los huesos de sus costillas.

Fue un golpe con la cola de la criatura, el astuto monstruo invisible giró rápidamente sobre sus pies para golpear con su cola a un imprudente Adam que fue completamente engañado. El coletazo parecía más un latigazo con cadenas de hierro, el golpe impidió que Adam pudiera respirar, simplemente se bloqueó su garganta impidiendo que ninguna cantidad de aire entrara.

Si antes dolía, ahora era algo indescriptible.

"Ca...rajo" Las venas saltaron en el cuello y frente de Adam, no sabía que el cuerpo reaccionaba de esa forma ante los ataque.

No había sido su trabajo definir eso.

¿por qué rayos algo como eso fue definido?

No podía mover su cuerpo por el shock del dolor, eso le había dado la oportunidad a la criatura de acercarse con tranquilidad al hombre. Sus pasos no eran audibles, incluso desde una distancia tan corta, era un verdadero maestro del sigilo.

Esa criatura tenía una tasa de éxito en su caza del cien por ciento.

Nunca había perdido.

Fuerza, durabilidad, astucia y sigilo, era una bestia que si o si tenía que ser nerfeada.

Adam alzó la mirada, apenas, pero tenía que vigilar a esa bestia. Como si fuera una broma, la criatura se detuvo a escasos pasos del hombre y frente a los ojos de Adam se dignó a mostrar su verdadero aspecto.

Fue extraño ver como una figura monstruosa se formaba desde la nada hasta el tamaño de un camión. Los tentáculos que tenía en su cabeza en realidad eran sus ojos, cada uno ubicado en la punta de estos, efectivamente tenía el cuerpo muy parecido a un carnotauro pero contaba con un exoesqueleto que se veía muy robusto y una cola similar al de cualquier otro dinosaurio.

"¿Quién...mi...erda...te creó?...juro...le da...ré...una...paliza" Adam tendría una pequeña "conversación" con el desgraciado que creó esa alimaña.

La criatura estaba confiada, ya no había oportunidad para el enano en el suelo, no había señales de que pudiera hacer nada para evitar ser su merienda. La criatura estaba un poco expectante para descubrir cuál era el sabor de ese enano, era la primera vez que veía a uno como él en ese lado de la frontera.

Había una vez para todo.

"¡Alza la mirada, lagartija!" A Adam casi se le salen los ojos al escuchar esa voz.

Eva.

La criatura mueve los tentáculos oculares hacia la dirección del sonido pero solo ve una pared marrón acercándose.

¿Pared marrón?

Enseguida siente un picor insoportable en sus ojos que sacan un rugido de su parte. Gira su cuerpo completo de un lado a otro para golpear a cualquier posible enemigo cercano mientras sus ojos se recuperaban pero no acertó a nada.

Eva acababa de tirarle tierra a los ojos.

Un truco tan sencillo como eficaz que perduró en el tiempo.

Adam no podía desperdiciar esa única oportunidad, no podía respirar y sus músculos estaban tan rígidos como metal pero se obligó a moverse, lo que necesitaba hacer era llegar al cuello de la criatura.

Ese exoesqueleto necesitaba ciertos pliegues débiles para permitir el movimiento de las articulaciones como piernas, cola y cuello, eran posiblemente la debilidad más grande del gigantesco monstruo.

El problema de los músculos tan tensos es que era dificulta demasiado el movimiento, tomando en cuenta que tampoco podía respirar en ese momento, lo extraño es que pudiera moverse con todo eso y el dolor. No podía simplemente caminar tranquilamente, por lo que esperó y saltó como pudo hacia la dirección de la criatura, asegurándose de no encontrar de frente otro golpe de la cola.

Llegó al cuello y se aferró a él.

Apretó.

Apretó realmente fuerte.

Los movimientos de la criatura fueron aún más erráticos, saltaba, giraba, se inclinaba de un lado a otro con tal de zafarse de la cosa que tenía en su cuello y que lo estaba asfixiando.

Ahora solo quedaban dos posibilidades.

O Adam perdía la fuerza por culpa de la falta de aire o la criatura caía muerta por culpa de lo mismo o por un cuello roto.

Uno tenía una voluntad férrea por matar al otro y el otro tenía una voluntad por sobrevivir impresionante, haciendo que la opción de una lucha de resistencia fuera imprudente e inviable.

Entonces Adam apretó aún más.

"¡RAAAGGGG!" El esfuerzo realizado en tan poco tiempo destrozó los propios músculos de Adam, dejando una marca púrpura en todo su cuerpo luego de todo eso.

Eva miraba expectante, esperando un solo resultado.

La criatura obviamente no se quedaría esperando su fin cuando notó la fuerza absurda que envolvió una parte de su cuello, los brazos del enano no podía rodearlo por completo pero lo poco que alcanzaba ya lo estaba asfixiando.

Ejerció una lucha más caótica, corrió directamente hacia una dirección y chocó con lo primero que encontró.

Un inocente y desafortunado árbol.

Afortunadamente Adam no fue golpeado con eso, pero el choque le había dado una idea a la criatura. Se recuperó del golpe por unos segundos y luego cayó hacia un lado, el lado en donde se encontraba Adam.

Todo el peso de la criatura fue directo al pecho del hombre.

"Solo estas...alargando lo...inevitable...lagartija inútil" Adam no relajará sus brazos hasta que el animal muriera, es más, estaba buscando el momento ideal para girar su cuello y romperlo porque ya tenía un buen agarre de este último.

Eva mientras tanto solo podía mirar, ya había ayudado lo suficiente o mejor dicho, ya se había arriesgado lo suficiente. La mujer tenía una rama en sus manos que en realidad poco le servirá para algo pero necesitaba algo de seguridad mientras veía a su esposo ahorcar a un dinosaurio.

La lucha en el suelo duró unos pocos minutos, menos de tres, porque en un instante, Adam, encontró el momento que necesitaba y giró el cuello de la criatura hacia atrás. La criatura se detuvo, notó que ya había llegado a un punto sin retorno.

No tuvo que haber iniciado el conflicto con esos enanos.

La visión de Adam comenzó a menguar, manchas negras aparecieron en su visión, dándole la señal que su cuerpo estaba a un paso de caer rendido. Adam realmente ya no podía sentir si estaba apretando lo suficientemente fuerte a la criatura, todo sentido estaba deslucido.

Apretó, pero no podía decir si lo estaba haciendo.

Era un poco entendible teniendo en cuenta que Adam estaba comenzando a ponerse morado por la falta de aire.

Sintió picazones en sus hombros, estaba demasiado concentrado para darse cuenta o mejor dicho, demasiado concentrado viendo como las manchas negras engullían su visión.

No pudo terminar con su plan de romperle el cuello

"que mierda" fue lo último que pensó antes de caer, lastimosamente, inconsciente.

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Adam abrió los ojos.

Estaba de vuelta en su habitación, en el edificio de los exorcistas, en el cielo.

"Un sueño" Se dio cuenta, era raro que sucediera y aún más que fuera recuerdos de esa época.

Ciertamente fue melancólico ese recuerdo.

Adam lo consideraba un buen recuerdo. Las luchas, el esfuerzo, los altos y bajos, fue eso lo que fortaleció su ya fuerte unión con Eva.

Miró a su izquierda y vio a su esposa descansando, un rostro tranquilo sin su máscara dejaba a luz la belleza de antaño. No importaba el tiempo que había pasado, Adam todavía quedaba mirando por mucho tiempo el rostro de Eva.

Parecía en paz.

"Estás mucho más hermosa así" No era algo que pudiera decir a su esposa despierta, no podía decir que su desenfrenada(psicopata) actitud lo entristece.

Y lo enfurece, pero no con ella ni consigo mismo.

La caída a la absoluta locura de su esposa no inició con ese engaño, no fue cuando fueron expulsados del Edén, no fue cuando tuvieron que sobrevivir en el imperfecto exterior del jardín.

Eso solo fueron escalones para llegar al punto más alto.

El momento más feliz de sus vidas. El nacimiento de su primogénito.

El momento más triste de sus vidas. La muerte de su primogénito.

Fue en ese momento que se enteraron de las repercusiones del engaño de Lucifer.

El problema del útero de Eva.

Adam y Eva eran los padres de la humanidad, pero entre su sangre, mezclada de forma muy diluida.

Lucifer también tendría que ser agregado.

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Hola a todos, yo de nuevo.

Fue necesario, se los digo, fue necesario.

Algunos ya pensaron en algo similar a esto pero solo se acercaron, tenia pensado poner esto mucho después pero inicié con esto con algo demasiado aburrido y pum, bomba informativa del lore.

El útero de la madre de la humanidad no tiene un "problema" como tal, pero no sé si quieren que lo explique ahora o en su respectivo momento, pero déjenme decirle que no es como si ahora la humanidad tenga "Tres padres" o algo así, voy a explicar eso llegado el momento también junto a lo otro (obvio, genio), lo único que tengo que decir es que acertaron (¡CASI!) la relación de Adam, Eva, Lucifer y Charlie con Caín.

¡Eso es lo único que diré!

El siguiente capitulo volveremos con la programación habitual de la serie, lo único que también tengo que avisar es que mis exámenes de la universidad iniciaron hace unos días, por lo que el siguiente cap tardará en salir.

Una lastima, lo sé.

Pero apenas termine intentaré subir algun cap, no prometo nada pero me esforzaré.

Sin nada más que decir, me despido.

Recuerden votar y comentar en la historia.

Si quieren apoyarme pasen por mi patr-on, me ayudarían mucho.

patre-on.-com-/-Ren-kitsu-286 (Borrar los -)

Hasta el próximo cap.

Próximo capitulo: no c, todavía no lo escribo :(