Hola mis queridos lectores.
Gracias a todos los que agregaron esta pequeña historia a sus favoritos, y también a quienes se tomaron el tiempo de dejarme su review.
Cbt1996: Tal cual lo dices, aun estamos lejos de que ella acepte algo con nuestro amado Inuyasha, y bueno, no la culpo, porque con esa famita que se carga, hasta yo huiría jajajaja. Esta Kagome si será más segura que la de mi primer fic, solamente que en ocasiones, los nervios la van a traicionar (Ay! Malditos nervios!). El destino, ese destinoooo, jugará un poco con nuestros protagonistas. Gracias por leer!
Rosa Taisho: Oh, oh! Creo que vas a querer matarme entonces jajaja, porque, a pesar de que trabajan juntos, su relación no ha avanzado más allá de lo laboral, bueno, para que te lo digo, si aquí lo podrás leer jajaja. Por ahora nos enfocaremos en InuKag, pero, ¿Quién sabe? Quizás más adelante haga algo con las demás parejitas jajaja. Ahora si te hice esperar, pero ya sabes lo que sucedió. Gracias por leer!
Karii Taisho: "no me des un besito, por favor, que pierdo la cabezaaaaa!" Ay, Karii, te entiendoooo, amo esa canción desde el primer momento en que la escuché, y justamente en el primer momento que la escuché, se me ocurrió esta pequeña historia, MUY pequeñísima jajajajaja. Ahora pasando al review! Inuyasha está muchos más que impresionado, está perdidamente loquito por Kag, pero obviamente tendrá que luchar demasiado para ganarse su corazón, o quizás no, ya veremos que sucede en el siguiente capítulo.
Annie Perez: Inuyasha no se rendirá tan fácilmente, por supuesto que tendrá muchas dificultades, pero esperemos que logre ganarse la confianza y el corazón de Kag a tiempo.
MegoKa: Gracias por estar aquí, y me alegra que esta pequeña historia te haya gustado. Efectivamente, Inuyasha dará batalla en el campo del amor, y claro está que Kagome no será un punto fácil, esperemos ver como avanzan nuestros protagonistas.
Lamento haberlos hecho esperar, pero como les mencioné en mi página, estuve un poquito indispuesta por asuntos labores y problemas de salud, pero ya estamos aquí al 100, y espero continuar así. Ahora espero que disfruten este pequeño capítulo, cortito, pero con una sorpresita
CAPITULO 4
INUYASHA
A pesar de que Kagome y yo trabajamos en el mismo proyecto, el área que cada uno manejaba nos mantenía medianamente separados. Esa mujer no salía de mi mente; por más que quisiera concentrarme en la construcción, terminaba trayendo su imagen a mis pensamientos. Su manera de hablar, su seguridad, su presencia, cada detalle de su cuerpo, incluso su manera de rechazarme me tenía vuelto loco.
Necesitaba encontrar un pretexto, algo que me diera la oportunidad de abordarla fuera del trabajo, algo casual, algo que no me hiciera parecer un desesperado; aunque claramente lo estaba. Por desgracia, los únicos momentos en los que nos veíamos era para tratar cosas de la construcción, y eso me tenía frustrado. Además, Kagome era muy astuta, ya no era aquella chica nerviosa que conocí en la cafetería; ahora sabía como mantenerme a distancia, me evitaba de una manera tan casual, que lo único que provocaba era que me obsesionara más y más con ella, a tal punto de querer ganarme totalmente su confianza y, por supuesto que, su corazón.
-¡Taisho! -una dulce y hermosa voz llegó a mis oídos. El destino me estaba ayudando-. ¿Podemos hablar un momento? -dijo seriamente y muy tranquila a la vez.
-Claro, Higurashi. -respondí mientras giraba para mirarla de frente-. ¿En qué te puedo ayudar?
Kagome me observó unos segundos en completo silencio. Había algo en su mirada que me estaba intrigando, y cuando quise analizarla, rápido se enfocó en los papeles que llevaba en la mano.
-Necesito que revises el nuevo diseño -dijo mientras se acercaba a mí y no pude evitar aspirar su exquisito aroma a lavanda. Ella se dio cuenta, pero prefirió ignorar ese gesto-. Con los último cambios que se hicieron en la reunión de ayer, tuve que modificar algunas cosas-. Me entregó los papeles y los tomé sin dejar de ver sus hermosos ojos chocolate.
-Mmmm. ¡Los cambios son perfectos! -exclamé devolviéndole los papeles.
Ella cruzó los brazos y enarcó una ceja. Yo, simplemente encogí los hombros despreocupado, y es que, aunque pareciera que no los había analizado, pude notar a simple vista que los cambios que había hecho eran correctos y acordes al diseño que estábamos empleando en la plaza.
-Inuyasha, te recuerdo que estamos trabajando en un proyecto muy importante. ¿Quieres ponerle la atención necesaria? -dijo con un dejo de molestia.
-¿Y quién te dijo que no lo hago? -la desafíe-. Kagome, eres buena en tu trabajo. Los colores y los muebles que has elegido combinan a la perfección entre lo tradicional y lo moderno. Están acordes a las modificaciones que hicimos ayer; y conozco muy pocas personas que puedan adaptar el diseño en tan pocas horas.
En ese instante se ruborizó y desvió la mirada.
KAGOME
En un principio creí que Inuyasha había sido poco profesional en decirme que todo estaba bien con el nuevo boceto, pero me sorprendió cuando mencionó en pocas palabras los cambios de color que había hecho. Entonces… ¿era yo quién estaba confundiendo las cosas?
Desvié la mirada un poco avergonzada, preparándome mentalmente para que el comenzara a molestarme con sus supuestas frases de "Te pongo nerviosa", "Te ves linda cuando te enojas", y otras cosas que podría decir cuando adoptaba su carácter arrogante y engreído. Pero nuevamente me sorprendió.
-Kagome -la forma seria en que mencionó mi nombre me sobresaltó un poco-. También puedo ser muy profesional, y cómo dijiste, estamos trabajando en un proyecto de suma importancia. Créeme, no hay tiempo para pasar por alto los detalles importantes de esta obra.
-Lo sé -respondí apenada-. Simplemente no esperaba que pudieras notar eso detalles tan rápido.
Inuyasha sonrió levemente, una sonrisa sincera muy diferente a las otras ocasiones donde se quería hacer el interesante. Aunque no quisiera aceptarlo, esa sonrisa me gustaba, no me hacía sentir incómoda, incluso podría jurar que mi corazón parecía haberse acelerado un poco.
-Sé que puedes mal interpretar lo que te voy a decir, pero quiero aclarar que lo único que quiero es que nos llevemos bien. -Quise decir algo, pero él no me dejó-. Trabajaremos en este proyectos por algunos meses y lo más profesional es que aprendamos a convivir, y no estar huyendo en cada oportunidad. ¿Podemos ir comer juntos? En unos minutos será la hora de la comida y podemos aprovechar el momento para conocernos y llevarnos bien.
Y esas palabras golpearon mi orgullo. ¿Huyendo? ¿Yo? Por supuesto que no estaba huyendo, lo único que estaba haciendo era concentrarme en mi trabajo y no involucrarme con nadie más allá de lo profesional. Sin embargo, sabía a la perfección que, si me negaba, le daría la razón en que yo estaba confundiendo todo, aunque también estaba la probabilidad de que, si aceptaba, él aprovecharía para tener algún acercamiento extraño. Realmente no sabía que hacer, solo tenía dos opciones, y por supuesto que no iba a dejar que me viera como lo chica que prefiere escapar.
-De acuerdo -respondí y él se sorprendió al notar la seguridad con la que le respondí-. Nos vemos en la cafetería de aquí enfrente ¿Te parece?
-Me parece perfecto -respondió con sorpresa.
-Ok. Entonces, nos vemos en un rato más.
Di unos pasos para marcharme, cuando su voz me detuvo.
-¡Higurashi! -giré para mirarlo nuevamente, y ahí estaba su sonrisa coqueta-. Sólo quiero recordarte lo que te dije en el bar: Me gustaste en el mismo momento en que me rechazaste. Eres diferente, y no pienso dejarte ir. Hoy te voy a enamorar. Y no pienses en huir después de lo que acabas de escuchar.
Sus hermosos ojos brillaban con gran intensidad, y esa mirada era la que me desarmaba, pero esta vez estaba muy equivocado si pensaba que me iba a intimidar tan fácilmente, así que fingí desinterés.
-¿Ah, sí? -dije con una pequeña sonrisa, tratando de mantener mi distancia-. Eres muy optimista, Taisho. No deberías perder el tiempo, no me vas a conquistar, no lo intentes más.
Mis nervios quisieron traicionarme cuando lo vi acercarse demasiado a mí, incluso podía sentir su respiración. Abrí mis ojos de par en par cuando su rostro se acercaba el mío, y en un tonta reacción, los cerré fuertemente, y un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando él susurró en mi oído.
-No te preocupes, pequeña -La calidez de su aliento golpeando mi piel me hizo estremecer-. Tengo todo el tiempo del mundo. Me gustas demasiado, y cuando estés perdidamente enamorada de mí, hasta a las estrellas te voy a llevar.
Otro escalofrío recorrió mi espalda cuando, de repente, sentí sus labios posarse sobre los míos. Fue un contacto ligero, y por supuesto que inesperado, que me quedé sin aliento por un segundo. Me quedé quieta, sin poder reacciones, mi mente fue inundada por un torbellino de pensamientos y mi corazón latía a mil por hora.
Inuyasha me miró con una sonrisa triunfante y aunque quise abofetearlo, mi cuerpo no respondía a mis órdenes. Este hombre… ¿cómo podía ser tan molesto y atractivo al mismo tiempo?
Continuará…
