Harry estaba procesando todo lo que había escuchado.- ustedes, ¿Son pareja?

Hermione y Draco negaron.

.- ¿Pero viven juntos?

.- No.- Hermione respondió inmediatamente.

Harry frunció el ceño.

.- Vengo a visitarlos todos los días.- Draco aclaró.

.- ¿Siempre sueles venir tan tarde?

Draco elevó una ceja.- a veces. Sobre todo cuando la estabilidad emocional de Hermione pende de un hilo.

Harry tomó la taza y tomó un trago.

.- Es tarde y quisiera descansar. Harry, hay una habitación en la planta baja, si quieres quedarte.

.- Por supuesto.- Harry respondió rápidamente.

Draco se levantó.- me retiro, pero vendré mañana temprano, quedé con Orión que le ayudaría a armar el auto de juguete.

Hermione asintió.- ¿panqueques para el desayuno?

Draco le sonrió.- por favor.

HG/DM

La mañana siguiente, Lily paseaba por el Callejón Diagon.

Estaba ahí para comprar lo de la despensa y distraerse un poco.

Al menos el lado Mágico de Londres era menos confuso que el Muggle.

Entró a la librería y aspiró el olor que le encantaba.

Se paseó por los estantes en busca de un libro para leer.

.- Lily.

Ella se giró y encontró a Severus detrás de ella.- Sev... Severus.

.- ¿Has venido sola?

.- Si, Harry se ha ido a una Misión y yo creí que me distraería un poco saliendo de casa.

.- ¿Una Misión, dices?.- A Severus eso le pareció extraño, ya que había escuchado que Harry estaba de vacaciones.- ¿Cuando se fue?

.- Ayer al medio día.

.- ¿Sabes a donde iba?.- Severus estaba sudando frío.

.- No, solo dijo que era secreto cuando se lo pregunté, ¿Por qué preguntas?

.- ¿Dijo algo mas, o habló con alguien?

.- Solo con ¿Kingsley? Asi se llama el primer Ministro, ¿No?

Severus asintió apenas.

Luego se giró y salió de la librería rápidamente sin siquiera despedirse.

Tenía una corazonada. Harry había encontrado el paradero de Hermione.

HG/DM

.- ¿A que hora vendrá tío Draco?.- Orión preguntó por tercera vez esa mañana.

Hermione se giró.- dijo que temprano, ya no ha de tardar.

.- Buenos días.- Harry apareció en la entrada de la cocina.

.- Buenos días, Harry.

Orión sonrió y se bajó de la silla.- ¡Señor Potter!

Harry lo cargó.- Pareces muy enérgico esta mañana.

.- Tío Draco vendrá para armar el auto que me regaló.

.- Vaya, me gustaría verlo.

.- Mamá, ¿Puedo mostrarle al Señor Potter el auto armable?

.- Claro que si.

Orión sonrió.- entonces vayamos a mi habitación.

Harry bajó a Orión y juntos subieron al segundo piso.

La Chimenea se encendió y Draco salió de ella.

Caminó hacia la cocina guiado por el rico olor de los panqueques de Hermione.

Se detuvo en el marco de la entrada mirando a Hermione que estaba de espaldas a él.

Estaba tan enamorado de ella, pero Hermione no le había dado indicios de sentir algo por él, sin embargo, hasta el momento se conformaba con las cosas como estaban, pero no perdía las esperanzas que algún día ellos tuvieran una relación romántica.

.- Huele demasiado bien.

Hermione se giró.- Buenos días, Draco.

.- Buenos días, hermosa.- Draco entró de lleno en la cocina.

Hermione apagó la estufa y tragó saliva.

Se acomodó la bata de dormir y respiró hondo antes de girarse y enfrentar a Draco.- Orión te estuvo esperando desde muy temprano.

.- Me retrasé porque fui a la Oficina temprano.

.- ¿Pasó algo?

.- No, solo tenía que ir a buscar el pegamento especial que había comprado.